Los personajes son de la gran Stephanie Meyer, no me enojo si me deja a Edward. La historia es producto de mi loca cabeza. Espero disfruten leyendo la historia como yo lo hago imaginando locas situaciones con nuestra pareja consentida Edward y Bella.
Los personajes que no identifiquen como propiedad de la señora Meyer son míos de mi.
Muchas gracias Lisvette (Guacha) Mi súper Beta por tu ayuda :) ¡Eres la mejor!
Hola chicas estoy de vuelta con nuestro León sexy, ovejita y monstruito
Este capitulo va dedicado a todas las chicas que leyeron y me regalaron sus reviews en en capitulo anterior. Así como a las alertas y favoritos ,mil gracias por todas sus palabras.
Espero les guste... nos leemos.
MUAKS
"Tiempo"
POV Bella
Se quedó mirándome por lo que me pareció una eternidad, no sé que buscaba en mi rostro pero esperé hasta que ella decidiera que hacer. Le sostuve la mirada aunque sintiera ganas de salir corriendo de ahí, esa mujer era de armas tomar.
—¿Por qué mi hijo? —preguntó con un suspiro aunque parecía más una pregunta retórica—. ¿Por qué tú? —volvió a preguntar.
—Usted mejor que nadie sabe que en el corazón no se manda, el solo ama —dije con seguridad.
—Dile a Anthony que está bien, que acepto que esté contigo —suspiró derrotada—, solo te pido que lo hagas feliz, por favor.
—Es lo que más deseo en el mundo, hacerlo feliz y amarlo —aseguré—, pero no quiero decirle eso porque no quiero que piense que me da esa tregua coaccionada sino por voluntad, eso lo haría más feliz y es justo eso lo que estamos buscando.
—Me gustaría ver a Vanesa —sonrió con ternura—. Por favor.
—Pronto la traeremos Señora Masen —sonreí—, ahora si me disculpa debo ir a casa con mi esposo e hija.
Ella solamente asintió y salí sintiéndome un poco satisfecha, ella lo haría por su hijo y ver ese brillo en sus ojos sería la mejor recompensa.
—Vamos a casa Isabella Masen —sonreí, sip, definitivamente se escuchaba de maravilla Señora Masen para mí.
Llegué a casa escuchando el alboroto en la parte trasera, al entrar me encontré con una caja destinada a Bella Swan, la tomé y subí a mi cuarto, saque las bolsas de dentro y las dejé sobre la cama, me puse un bikini color rojo de dos piezas y sobre él un short blanco. Me recogí el cabello en un chongo flojo y salí, ahí estaban todos, mis hermanas con sus novios, Ta, Ivanna y Félix peleando por una hamburguesa. Mis padres atendiendo la parrilla y mi novio jugando dentro del agua con Vanesa.
—Hola familia —saludé acercándome a la orilla.
—¿Cómo está eso que te fuiste de compras sin mi? —fue el recibimiento de mis hermanas.
—No quería interrumpir nada, con eso de que parecen conejos —los acusé riendo… Si supieran pensé y miré como mi esposo me guiñaba el ojo desde la alberca.
—Ven hija, te he preparado una como a ti te gusta —esos eran mis padres ¡Cómo no amarlos!
Reímos mientras bromeábamos por un sinfín de cosas, me bañé con mi esposo e hija por un rato, el muy sinvergüenza aprovechaba cada oportunidad para tocarme ¡y a mí me encantaba!
Por desgracia debíamos ir a trabajar por lo que recogimos todo y nos fuimos a arreglar. Esta noche Vanesa se quedaría con Alice como antes.
—¿Lista mi ovejita? —dijo Edward abrazándome por la espalda.
—No quiero, quiero quedarme contigo —refunfuñé infantilmente escondiendo el rostro en su pecho.
—Tampoco yo amor, pero necesitamos hacerlo, por Vanesa —sonreí y lo besé con infinito amor.
—Te amo —sonrió sobre mis labios y me besó de nuevo.
—También te amo señora Masen —reí abrazándolo e impregnándome de su olor.
Nos separamos a regañadientes y cada uno se fue en su auto al Fantasy.
Navidad…
Año nuevo…
Cumpleaños de todos…
Más de un año en este horror, con la incertidumbre de lo que pudiera pasar, Vanesa vive feliz con su papito en casa, vivimos en ambos lados mientras no podamos decir a los cuatro vientos que estamos casados. Vanesa ya es una Masen, pero no podíamos hacerlo Público, lo bueno es que ella era demasiado madura para sus casi nueve años, sip. El tiempo vuela cuando se es feliz.
En este tiempo la relación con Liz se había estrechado y creo que ya me gané un pedacito en su corazón.
Pero sobre lo otro, estamos cavando en el aire, no habíamos encontrado más cabos sueltos y los hombres me interceptaron de nuevo pidiendo que se contrataran más bailarinas. Para tener más ofertas.
—Cómo estas amor —Edward abrió el Box con su hermosa cara surcada de preocupación.
—No sé —dije con total sinceridad.
—Todo estará bien amor —susurró acostándose a mi lado.
Me acurruqué contra su pecho tratando de que su calor me reconfortara.
Hoy al venir a trabajar me habían interceptado y amenazado con hacer daño de nuevo a mi hija si no convencía a Charlie de contratar mínimo dos bailarinas más.
Ya habían contratado más personal de seguridad, después de que un borracho trató de subir y entrar a mi burbuja de cristal, fue un susto horrible, lo bueno es que los chicos lograron controlarlo.
Pero Pa decidió contratar más gente, ahora hay tres chicos más, Ethan Salvatore un italiano que traía cacheteando las banquetas a Ivanna; pobre, no se ha dado cuenta que aunque se ve muy sexi y masculino se le voltea. También está Diego Bones, un chico bastante serio y profesional quien ha amistado bien con todos a pesar de ser algo reservado. Y por último está el misterioso Chace Bentley no podría decir nada característico de él pues cumple con su trabajo y punto.
—Hola familia —saludó Carlisle entrando con Esme y mi ahijada, perdón nuestra ahijada en brazos. Es una muñequita preciosa que trata de imitar a su prima Vanesa en todo.
—¡Nina! —gritó la Bebé, ni tan pequeña con dos añitos era casi tan despierta como Vanesa.
—Ven aquí hermosura —Edward se levantó y la cargó sentándola en medio de los dos en la camilla, ella se acercó a llenarme el rostro de besos haciéndome reír.
—¿Tene pupa? —señaló la intravenosa.
—Si hermosa, tu nina tiene pupa pero si le das muchos besos te va a curar —dije y ella de inmediato me lleno el rostro de besos.
—¿No Pupa, An becho? —es un encanto, y a causa que todos la tenemos tan mimada no habla más claro pero así la amamos.
—Tienes razón, a tu nina se le ha quitado la pupa porque le diste besos —sonrió Carlisle abrazando a Esme—. Bueno esto no lo puedo callar porque voy a explotar ¡Voy a ser papá de nuevo! —dijo emocionado con una Esme llorosa.
—Felicidades Carlisle, Esme en hora buena —dije alegre por ellos.
—Gracias Bella, la verdad es que estamos muy emocionados y quería pedirte un favor —dijo tímidamente.
—Sabes que estando en mis manos…
—Me gustaría que fueras mi ginecóloga, que tú llevaras el control de mi embarazo.
—Es un honor para mí hacerlo —sonreí.
—Felicidades hermano —abrazó Edward a Carlisle y luego a Esme—. Felicidades cuñada, espero que sea una varoncito para que tengan la parejita —bromeó.
—Solo quiero que nazca sano y bien —sonrió Carlisle.
Charlamos otro rato, en lo que Carlisle le pareció suficiente de tenerme confinada por esa simple baja de tensión y me mandaron a casa. Edward ya había hablado con la Doctora Cope para avisarle que no podría ir por problemas de salud. Es un exagerado.
De urgencias nos fuimos a su oficina donde me hizo comer cosas dulces, aunque no me quejo.
—Amor, estaba pensando… —negó con la cabeza y suspiró—, olvídalo, es una locura.
—Déjame a mí juzgar si es una locura o no —dije sentándome en sus piernas.
—Se que por el momento aún no podemos pero me gustaría tener más hijos —sus mejillas teñidas de rojo me hicieron sonreír.
—También quiero tener más hijos contigo amor, mínimo cinco —sonreí al verlo abrir los ojos como plato.
—También quiero una familia numerosa, seis princesas sería genial —sonrió soñador.
—Nop, serán tres príncipes y tres princesas —señalé.
Acarició mi vientre y me estremecí emocionada, soñaba con ello.
—Serás una embarazada muy hermosa —susurró sobre mis labios besándome con pasión.
—Amor, estamos en tu oficina —dije cuando nos separamos por falta de aire y sus manos estaban una en mi trasero y la otra jugando con mis senos.
—No sería la primera vez —guiñó el ojo pícaramente haciéndome sonrojar.
—Y esa vez por poco y nos descubren —le acusé riendo.
Seguimos besándonos por un rato hasta que el interfono sonó.
—Dime María —dijo mi esposo con esa sonrisa que tanto amo.
—Doctor, mi esposo George, está aquí y dice que necesita hablar con usted y con la Doctora Swan —se escuchaba nerviosa.
—Hazlo pasar María y por favor pídenos unos cafés de la cafetería de al lado —sonreí y asentí, no sé que le ponía la señora Miller pero le quedaban deliciosos.
—Enseguida doctor —dijo y Edward habló antes de que colgara.
—No olvides pedir para ti esta vez —ella rió y dijo gracias antes de cortar.
La puerta se abrió y entró George con un deje de preocupación en el rostro que no me gustó pero esperaría a que él decidiera hablar.
Yo aún estaba sentada en las piernas de mi esposo y mantuvo su agarre sobre mis caderas sosteniéndome en mi lugar.
—Pasa George, con confianza —dijo Edward haciendo un ademán con la mano al verlo titubear—. Perdona si te incomoda que estemos así pero mi chica se sitió mal y estoy mimándola.
Mientras yo moría del sonrojo ellos reían de la situación.
—En realidad lo que tengo que tratar con Bella es un asunto bastante delicado y como Mi Mary dijo que se había sentido mal pensé que era mejor que estuviera con usted doctor —dijo acercándose y poniendo una especie de ipod sobre la mesa.
—Dime Edward por favor, ya te lo había dicho —sonrió mi esposo.
—Gracias doc… Edward, ustedes son para mí Mary y para mí como parte de nuestra familia —sonrió.
—Pues como familia que somos cuéntanos que es lo que te trae por aquí —dije mirando el aparato que reposaba sobre la mesa.
—Primero que nada quiero que escuchen sin preguntar y después podrán decir todo lo que quieran —asentimos como alumnos aplicados en la escuela.
—Verán, casi desde que empecé a trabajar en el Fantasy noté algo extraño pero no tenía ni las conexiones ni el equipo necesario para conseguir pruebas. Amisté con todos los empleados con la esperanza de que alguien pudiera servirme hasta que di con Stefan. Un día que Ángela me aseguró poder con todo y que me tomara un respiro, estaba por terminar la jornada por lo que me fui a la barra a ayudar a Ben; solo secaba los vasos pero me sentía útil. Ella llamó diciendo que Stefan quería una limonada y como los meseros estaban atareadísimos me ofrecí a llevarla —suspiró—, ahí me explicó que era el encargado de la seguridad y que todo lo eléctrico y electrónico funcionara bien. Me enseño los monitores y también me hablo del gran cariño que le tiene a la familia Swan. Eso sucedió casi a la hora de cerrar por lo que me quedé con él hasta que salimos.
»Después se volvió una especie de rutina donde antes de salir iba a charlar con él o bien antes de entrar. A pesar de mis sospechas y dudas temía hablarle del problema.
Mi mente estaba llena de interrogantes pues no decía nada claro.
—Un día escuché a Ángela hablar con alguien acerca de una cita y cosas que te explicaré luego —mi mente comenzó a hilar las cosas pero no estaba cien por ciento segura del rumbo que llevaba su descubrimiento—. Ese día cuando me reuní con Stefan le pedí me ayudara contándole mis sospechas, él se puso furioso y la maldijo en ruso —reí pues esa costumbre tenía de maldecir en su idioma y mejor ni preguntar qué significan cada palabra.
—Me dijo que lo haría, eso fue hace una semana. Sabemos que no es legal pero es la prueba que necesitaba para poder decirles mis sospechas.
Prendió el aparato y se escuchó la voz de Ángela, esa que utiliza cuando habla con mi esposo quien cree ya que es alcohólico pues siempre que concretan cita termina ebrio y dormido dejándola con ganas, porque sí, ella es la falsa Cristal, la prostituta que se vende utilizando mi nombre.
—Señor, es un placer para mí que adquiera nuestros servicios —rió creí que tratando de ser sensual pero solamente me provocó arcadas. El hombre desconocido habló.
—Es una pena que Cristal haya estado fuera tanto tiempo y por eso quiero aprovechar cada oportunidad que tenga —Ok. Respiro profundo o terminaré volviendo hasta lo que no comí.
—Sabe que es su cliente preferido y siempre hace un huequito en su agenda por usted.
—Entonces no se hable más, la espero en el hotel de siempre y que por favor lleve ese traje rojo que me encanta —las manos de Edward me lastimaban de lo fuerte que me tenían cogida de las caderas, su mirada era de puro odio.
—Así será guapo, en cuanto aparezca el depósito le aviso —ronroneó.
—Estará ahí con una generosa propina para ambas —dijo el cretino antes de colgar.
Nos quedamos en silencio tratando de asimilar la situación, aunque realmente no había nada que asimilar pues ya lo sabíamos.
María tocó la puerta y George se escondió el aparato ese antes de que entrara.
—Aquí están los cafés, un moca caramelo para el Doctor, un frapé con crema doble para Bella y un capuchino exprés para George.
—¿Y tu café María? —dije seria y sonrió.
—Lo dejé afuera, es un frapé también —sonreímos y esperamos a que saliera.
—Mi esposa no sabe esto y no me gustaría que se enterara a menos que fuera totalmente necesario. Soy Ex Agente del FBI, trabajé como encubierto por muchos años hasta que una misión salió mal y una bala me marcó para siempre —jadee.
—Lo sé doctora, preferí que ella y todo el mundo creyeran que había sido por conducir ebrio y no por un "accidente de trabajo" y no lo oculté por qué no confíe en ella sino por protegerla —suspiró y sonrió débilmente—. Ahora si pueden preguntar.
—En realidad, nosotros sabíamos de lo que hacía Ángela, permite que te expliquemos —tomé una bocanada de aire—, en realidad fue Edward quien lo descubrió.
—Verás, yo sé que Bella y Cristal son la misma persona, lo supe de muy mala forma pero no entraré en detalles. Yo iba a verla bailar y un día Ángela me ofreció los servicios especiales. Como te digo eso, nos costó que termináramos nuestra relación y cuando aclaramos todo nos dimos cuenta de que había algo muy turbio detrás.
—Sospeché que ustedes no tenían nada que ver y por eso es que vine a verte.
—Gracias George —dije con total sinceridad—. Aunque en más de un año no hemos podido hacer nada —suspiré derrotada.
—Pero eso ya pasó a la historia, a pesar de que ya no estoy en la corporación tengo amigos de confianza dentro de la misma y uno de ellos acaba de ser ascendido como jefe del FBI, su nombre es Thomas Crawford y les aseguro que es un hombre justo y leal. Además de que por cuestiones personales está en contra de la trata de blancas y esto pinta para ser una organización dedicada a eso.
—¿Crees que nos ayude? —dije ilusionada viendo al fin la luz al final del túnel.
—Puedo asegurarlo Bella —sonrió animado.
—Muchas gracias George —sentí los ojos húmedos.
—Si alguien aquí está agradecido soy yo, primero nos llevas a ver esos niños y soñar con la posibilidad de ser padres y después me devuelves la ilusión teniendo la oportunidad de trabajar —ahora era él quien tenía los ojos aguados.
—Me encantaría poner en marcha todo cuanto antes —dije emocionada.
—Déjenme contactarlo y él mismo se encargará de ponerse en contacto con ustedes —sonrió y bebió de su café.
—Entonces le esperaremos —dije con una sonrisa.
—Y hablando de esperar… María y yo estamos esperando —me quedé mirándolo con los ojos como platos.
—Bueno, una chica del centro quien ha decidido dar en adopción a su bebé y le pedimos ser su primera opción. Ahora los abogados del centro están haciendo los trámites para quedarnos con el bebé —sonrió soñador.
—Muchas felicidades George, sé que ese bebé no podría estar en mejores manos —dije con sinceridad pues Hannah la chica encargada de los cuneros habla maravillas de ellos. Todos en el centro los aman.
—Pues esto merece celebrarse —dijo Edward con una enorme sonrisa—. Que les parece si después de recoger a Vanesa del colegio nos vamos a comer un helado para festejar —ofreció y ambos accedimos encantados.
—Yo bajo por ella amor —dijo Edward estacionándose fuera del colegio.
—Ed...
—Tranquila solo la recojo y nos vamos por el helado —reí, siempre tan sobreprotector mi leoncito.
María y George venían en su auto tipo Van que estaba equipado para las necesidades de él. Fue larga la espera y ambos adquirieron préstamos para cubrir el costo pero valió la pena, además era un coche amplio donde bien cabían todos.
—Hola mami —saludó mi hija trepándose al auto.
—Hola cielo, ¿Como estuvo tu día? —pregunté como siempre y ella sonrió.
—Jane está enamorada del niño nuevo, se llama Alec... está mono pero es más guapo Ian —escuchamos un gruñido y vimos las manos de leoncito apretadas al volante.
—¿Quiere decir que a ti te gusta ese chico Ian? —dije casual.
—Nada de eso Isabella Masen, y tu Vanesa Lilian Masen tienes prohibido tener novio hasta... —se cayó y respiró profundamente ahorillando el auto en la acera de la heladería y Vanesa se desabotonó el cinturón y lo abrazó por la espalda dándole sonoros besos en las mejillas.
—No tendré novio hasta que encuentre alguien tan perfecto como tú, papito —rieron—, aunque Ian se te acerca un poquito —bromeó ganándose un nuevo gruñido de su padre.
—Vamos por ese helado que María y George nos esperan en la entrada —dije riendo.
Esperamos a que nuestro caballero nos abriera la puerta y caminamos hacia la heladería abrazadas una a cada lado de él.
—Definitivamente son un hermoso cuadro —nos dijo María con una sonrisa.
—Claro los tres somos hermosos —se pavoneó Vanesa riendo.
—Creo que alguien necesita unas clasecitas de humildad —bromeé.
—Tía Ta dice que la que es linda no debe callarlo —sonrió.
—Otra a la que le urge un poco de humildad, ahora se cree la gran administradora con eso de que está supliendo a Rosalie —dije recordando a mi hermana que casi se vuelve loca con el par de regordetes que tiene por hijos. Son la versión rubia de su padre y con pocos meses de edad ya han hecho de las suyas, no quiero ni imaginar cuando estén más grandes.
—No sé como convenció a Charlie para que la contratara —bromeó Edward mientras nos sentábamos en una mesa y Erick, mi eterno enamorado según Edward y Vanesa, se apresuró a tomar nuestro pedido.
Estábamos charlando principalmente de Cecile la chica que les daría en adopción a su bebé.
Comenzó a sonar una canción y nos miramos unos a otros hasta que habló Vanesa.
—Es el tuyo papito —rió— y es Lita Beth.
—Debí suponerlo pequeño monstruito —la "reprendió".
— Así me amas papi —sonrió inocente.
—Amor creo que debemos alejar a Vanesa de Tanya porque nos la está corrompiendo —dijo Edward llamando a su madre porque con la espera se había cortado la llamada.
—Estamos en la heladería —dijo a lo que sea que le haya preguntado.
—Sí, las dos están conmigo —imagino que le preguntó por nosotras.
—Seguro Liz, nos vemos al rato.
Sonreí, poco a poco me había ido ganando a Liz, creo que ya me quería por lo menos un poco.
—Liz les manda saludos y dice que vayamos, ha hecho galletas de avena con pasas, nuez y coco rallado de las que le gustan a Vanesa pero ya encontró dos veces a Dayan queriendo robarle.
—Siguen peleando como niñas —reí.
Dayan era una mujer más o menos de la edad de Liz que también se auto exilió en ese lugar justo en el departamento de al lado.
—Hay que llevarles helado —dijo rápidamente Vanesa.
Después de disfrutar nuestros helados nos despedimos de María y George quienes iban al centro y nosotros nos dirigimos a ver a Mi suegra.
Todo el camino la pasamos cantando canciones de películas de Disney por un CD que le trajo de regalo James a Vanesa en uno de sus viajes.
Al llegar Vanesa corrió a tocar la puerta mientras nosotros la seguíamos sonrientes, ella era la luz de nuestra vida.
—Al fin llegan, esta vieja gruñona no me ha dejado comer ninguna galleta —se quejó Dayan abriendo la puerta.
—No seas mentirosa, si no las escondo no dejas nada para Vanesa, lo que pasa es que eres una glotona y obesa, hazte a un lado para que pase Vanesa —gritó Liz desde adentro.
—¡Hola lita Beth! —gritó abrazándola y dándole besos tronados en las mejillas, a la mujer se le iluminaban los ojos de solo verla.
—Hola Liz —saludó mi esposo besando su frente.
—Al fin llegan Tony, pensé que tendría que cortarle las manos a esa vieja gruñona —siguió.
—Tranquila Liz, solo estábamos comiendo un helado y nos apuramos —dije porque sí señores ya me permitía llamarla por su nombre.
—Helado eh, espero que sea por un antojo porque estoy haciéndome vieja y quiero tener niños que malcriar aparte de Vanesa….
Este capítulo va especialmente para todas las chicas de mi grupo de Facebook Sueños y fantasías... Emmaly y más.
¡Si desean unirse son bienvenidas!
Muchas gracias por su paciencia chicas, espero acomodar mejor mis tiempo para poder actualizar mas seguido.
Gracias por leer ésta historia chicas y por regalarme sus reviews Maya Masen Cullen**yasmin-cullen**Vanerk**jakie94**princesitajane**Madriguerita**Lady Etain Engel**vanecullenciprianogrey**V1V1**Narraly**ETERNOAMANECER**Gretchen Cullen Masen**Angie M. Cullen**Mon De Cullen**katyms13**nadiia16**ludwikacullen**tattadevia**BETH**ashleyswan**susykstorena**JadeHSos**yolabertay**lupin410**Liz Cullen Mason**Kady Belikov Cullen**Karlie7**emma**Andrea**IkucSwan**Gretchen CullenMasen**VictoriaMasenCullenVulturi **sacurav21**vivvianithaarooz**SallyLuna**Tina**Paola**Schatzie0713**salma amghar sak**Kristen Pattinson swan**crucitaegr**Tecupi**Melania**Mary de Cullen** Guacha**Tina**crepusculototal**flexer**naye15**namy33**salyluna**dulcesito**thequeenredforever **danigoich**JENNIFER**Ptmarfa21**DoriisAriias**rokergirl661**Melania**INDI02**cavendano13**jhanulita**p**monicaviajera**azabella45**maria. .545**miop**Aliena Cullen**maayraaykalebb**caresgar60**torposoplo12**lore562**RMaayraaykalebb**joanaferreyraa** Lina Withlock**miop**Nix-88**Fran Ktrin Black** Gattu18**vanecullenciprianogrey**reviews anónimos y lectoras silenciosas, si alguien se me pasa recuérdeme porque no es algo intencional.
No olvido a quienes nos han regalado sus favoritos y alertas mil gracias a todas ustedes.
** si no han visto el trailer de ésta historia en mi perfil se encuentra el link. Asi como de mis otros fics
Besotes chicas.
Nos leemos pronto.
