HOLA A TODOSS...
LO SE HA SIDO BASTANTE TIEMPO PERO EL TRABAJO NO ME PERMITE ACTUALIZAR MAS RAPIDO. LO SIENTO. PERO AQUI ESTA EL FINAL... DESPUES DE UN AÑO TERMINA NUESTRA JUVENTUD. AUNQUE TODAVIA FALTA EPILOGO.
LA PROXIMA HISTORIA NO ES MIA. ES UNA ADAPTACION QUE HACE TIEMPO LEI Y ME ENCANTO. EL SUMARY SE LOS ANEXO PERO ES ESCRITO POR MI, ADEMAS QUE LE CAMBIE EL TITULO. AL FINAL LES DIRE EL NOMBRE DEL LIBRO Y LA AUTORA.
LA PASION
Ginevra Wesley diseñadora de interiores y Harry Potter empresario millonario. Cuando se conocieron salieron chispas y no se imaginaron la pasión que estallaría.
NO ME QUEDA MAS QUE AGRADECERLES POT TODOS SUS COMENTARIOS Y POR DARSE EL TIEMPO DE LEERME.
ESPERO LES GUSTE.
CAPITULO 34 FIN
GINNY
Las lágrimas no dejaban de salir de mis ojos sin control. Me sentía molesta, frustrada. No podía creer que hasta donde habíamos llegado con esta situación.
Harry hace un rato que se había ido. Todas sus palabras rondaban una y otra vez en mi cabeza. ¿Cómo era posible que Demelza llegara a ese extremo?
Recordaba todo el dolor y las lágrimas, saber que todo eso fue provocado por una chica que tenía una obsesión. Al menos agradecía que no haya ocurrido una tragedia.
HG
Viernes
Estaba en la escuela tratando de despejar mi mente. Me planteaba las razones por las cuales podría darme una nueva oportunidad con Harry.
¿Era lo que yo quería?
¿Era lo mejor para mí?
- ¿Qué tanto piensas?
Voltee y mire a Oliver. Hace algún tiempo que no platicábamos.
-Hola-dije
-Te noto distraída
-Tengo bastantes cosas en la mente.
Oliver se sentó a lado de mí.
-Déjame adivinar… Harry
-Cuando pienso que tendré las cosas claras se complican aún más.
-Creo que sé a qué te refieres.
- ¿Por qué no me habías dicho por lo que pasaste con Demelza?
-Te lo dije… solo que no te dije su nombre
-Aun así… esa chica tiene un problema.
-Lo sé… intente ayudarla, pero creo que lo más conveniente es que su familia lo haga.
-Es consciente de lo que hace…
-Si… pero llega el momento en que se repite tantas veces la mentira o lo que ella cree que ocurrió que para se convence de que es cierto.
Negué con la cabeza.
-No sé qué hacer… Harry me pide una oportunidad… dice que se la ganara, pero no se…
-Tienes que hacer lo que a ti te haga feliz… o simplemente déjarselo al tiempo.
Tal vez Oliver tenía la razón, tal vez el tiempo me ayudaría a que las cosas mejoraran y tomaran su lugar.
-Gracias. Eso es una buena idea.
HG
Sábado.
Me sentía más tranquila, la plática con Oliver me había liberado un poco, decidí dejar todo al tiempo.
Harry me había enviado mensajes preguntándome como estaba. No decían algo más, yo suponía que no me quería presionar.
Hoy me encontraría con las chicas y Michael. Conviviríamos y nos pondríamos al día. La reunión seria en la casa de Hermione.
Cuando llegamos lo primero que hicimos fue saludar a la pequeña Rose. Estaba preciosa con su cabello pelirrojo pero enmarañado como su madre.
-Es preciosa- dije
-estamos planeando el bautizo. No queremos esperar demasiado.
Ahí entraba yo, sería la madrina junto con Harry.
Hablamos sobre el bautizo, Luna nos contó sobre su relación con Neville, Cho y Michael estaban mejor, aunque habían tenido algunos problemillas con los celos de ella, pero Michael era paciente.
La única que faltaba de ponerse al día era yo.
- ¿Bien? ¿Qué tal tu vida? - me pregunto Michael
-Pues… he hablado con Harry…
Todos me miraron esperando que contara detalles.
-Por fin… - dijo Luna
-Me hablo de cosas que yo no sabía y yo también le Conte algunas cosas.
- ¿Volvieron? - pregunto Cho
-No… no estoy segura
-Pero si es lo que ambos quieren- dijo Michael
-Tal vez… pero ¿Si no funciona? ¿Si lo volvemos a arruinar?
-Todos aprendemos de nuestros errores- dijo Hermione- mírame a mi… le di una nueva oportunidad a Ron y soy feliz.
Respire profundo.
-Lo sé… pero, aunque me ha mandado mensajes aun no me ha llamado.
-Tal vez él no quiere presionarte- dijo Luna
- ¿Sientes algo por el? -dijo Cho
-Si
Eso no era la duda. A pesar del tiempo mi amor por Harry continuaba ahí.
-Pues no esperes más… la vida es corta- dijo Hermione
HG
Lunes
Había pensado las cosas, quería darle tiempo al tiempo. Iba caminando a la salida cuando alguien llego por atrás tapándome los ojos.
- ¿Quién soy?
Lo reconocería en cualquier lado.
-Harry
Me voltee y mire esos ojos verdes que tanto me gustaban.
-Hola… espero que no te moleste que haya venido…
Sonreí.
-claro que no… de hecho estaba pensando en ti.
Sus ojos brillaron. Eso me decía que también le daba alegría verme.
-Te invito un helado.
Quise preguntarle por qué estaba aquí. No era que no me alegrara, pero se supone que trabajaba. Esas dudas se despejarían después, ahora solo disfrutaría de su compañía.
-Bien… conozco una heladería cerca.
Caminamos hacia un pequeño local. Pedí un helado de nuez y el de limón. Nos sentamos en una mesa que estaba algo oculta.
- ¿Cómo te has sentido? -me pregunto
-Bien… algo confundida pero bien
-Entiendo… creo que es normal… no quise abrumarte con llamadas… pero el día de hoy vine porque ya quería verte.
-Yo también quería verte.
-Eso me alegra bastante…
Ambos sonreímos. Continuamos platicando sobre la escuela y nuestras actividades el fin de semana.
-Entonces… continúas trabajando en la cafetería
-No… después de lo que paso preferí renunciar
-Pero… tu necesitabas el dinero…
-El dinero no lo es todo… platiqué con mis padres y ellos me apoyaron… me apreté bastante por un tiempo… pero continúo estudiando.
-Eso quiere decir que ya tienes un nuevo empleo.
-No… más bien concurse por una beca… la gane y ahora ya no me preocupo por un empleo… solo tengo que mantener el promedio.
-eso es genial… al menos no tendrás que preocuparte por el dinero.
Él sonrió.
-Supongo que el motivo por el cual renunciaste fue por Demelza.
El me miro sin saber que responder. Yo solo lo comentaba porque no quería que ese tema fuera incomodo, era mejor decirnos todas las cosas.
-Si… de alguna manera puse distancia de esa forma… ella está algo descolocada. Espero que ahora que ya está recibiendo la ayuda necesaria este bien.
No sabía bien a lo que se refería.
- ¿Va al psicólogo?
-No… lo que ella tiene es más serio, según Ron está internada en un psiquiátrico…
Yo me sorprendí. De alguna manera esos lugares me parecían fríos.
- ¿Sus padres la enviaron?
-Ella no tiene padres… murieron hace algunos años… solo tiene a los padres de Ron y sus hermanos.
En ese momento sentí lastima por ella. Era cierto que nos lastimo demasiado pero no le deseaba ningún mal. Al menos yo tenía a mis padres conmigo y en este momento me sentía dichosa por eso.
-Debe de ser duro estar ahí.
-Si… pero creo que es lo mejor para ella.
Estuvimos algunos minutos más y después me dejo en mi casa. Fue una tarde amena. No hubo preguntas al respecto con nuestra relación, ni presiones. Definitivamente mi corazón se sentía bien y estaba segura que pronto estaría curado.
HG
UN MES DESPUES
Junio.
Una vez más me mire en el espejo, el vestido me quedaba muy bien, era blanco y me llegaba arriba de las rodillas, tenía mangas de encaje, mis zapatillas eran blancas y un poco altas. Mi cabello estaba peinado en un medio moño. Mi maquillaje era sencillo.
Hoy sería el bautizo de la pequeña Rose, por supuesto que al ser el padrino Harry estaría ahí.
Mis padres no asistirían debido a que se encontraban de vacaciones. Ellos querían que yo fuera con ellos, pero yo argumente que era tiempo que ellos disfrutan solos.
El timbre sonó y me dirigí a tomar mi bolsa y abrir. Un sonriente Harry me esperaba.
Estaba guapísimo, con un traje color perla. Su cabello era imposible de domar.
-Hola… estas preciosas…
Sonreí
-Gracias… vamos o llegaremos tarde.
Caminamos una cuadra a la casa de Hermione. Teníamos que llegar a vestir al bebe.
Los padres de Hermione nos abrieron y nos dijeron que ella se estaba peinando y maquillando. Caminamos hacia la habitación y una Rose muy sonriente nos recibió.
Comenzamos a vestirla entre los dos. Cuando ya estaba lista se veía preciosa.
-Es preciosa… parece un angelito- dijo la madre de Hermione cargándola y besándole sus regordetes cachetes.
Dos horas después regresábamos de la ceremonia y nos dirigíamos a un pequeño salón de eventos donde seria la recepción.
Los padres de Harry se encontraban ahí. Ellos me saludaron amenamente.
Mi relación con Harry no tenía nombre. Básicamente actuábamos como novios, pero no lo éramos. Solo nos besamos y ninguno de los dos daba pie a la intimidad. Yo estaba en espera que el me lo pidiera y al parecer él no me quería presionar.
Era absurdo. Lo sé. Pero así nos llevábamos bien.
Bailamos algunas canciones y platicamos sobre nuestras materias. Habíamos terminado el segundo semestre así que nos quedaba un largo camino por recorrer.
Todos los chicos y chicas también se encontraban en la fiesta, era increíble como todos habíamos madurado en este año y medio. Hasta Luna se veía más centrada y eso era mucho decir.
La fiesta terminaba a las 8:00 pm. Harry se ofreció a acompañarme a mi casa. Me despedí de sus padres y de los chicos.
Llegamos a la puerta de mi casa y nos detuvimos.
- ¿Quieres pasar a tomar algo?
No quería que se fuera todavía.
-Me encantaría.
Entramos y serví dos vasos de jugo. Nos sentamos en la sala.
-Hermione y Ron estaban contentos. - dije
-Si… a pesar del mal rato con sus primos.
Asentí.
Al parecer George y Fred no tomaron muy bien vernos juntos. Ellos tenían la idea que Harry era la cura para la enfermedad de su hermana.
Ambos chicos se pusieron a tomar e intentaron reclamarle a Harry. Los padres de Ron se los llevaron. El incidente no paso a mayores.
-Creo que ellos necesitan tiempo…
Me acerque más a él y tome sus manos entre las mías.
-El tiempo lo cura todo- susurre
No espero más y junto sus labios con los míos. Esta vez el beso era diferente, estaba lleno de pasión, la última vez que ambos habíamos estado juntos era hace más de dos meses en la fiesta de John.
Harry me tomo de la cintura y me subió arriba de él. Mis piernas se ajustaron a los lados de sus caderas. Comencé a moverme encima de él. Ambos jadeamos.
Se levantó del sofá y yo enrede mis piernas alrededor de sus caderas. Camino hacia mi habitación y cerró la puerta.
Comencé a desnudarlo, lo quería ya. El hizo lo mismo conmigo.
Nuestras ropas estaban en cualquier lado botadas. Los labios de Harry estaban por todo mi cuerpo provocándome esas sensaciones tan intensas.
El no espero más y se posiciono entre mis piernas. De un embiste entro en mí. Ambos gemimos y yo lo abrace más.
Comenzó a moverse, pero no fue suave, la necesidad de estar juntos era más grande que el romance.
-Oh dios…- grité cuando sentí que su miembro tocaba puntos sensibles en mi interior.
Sus gruñidos se escuchaban por toda la habitación excitándome aún más.
No sé si fueron segundos, minutos u horas, pero cuando el clímax llego fue arrollador. Ambos respirábamos de manera entrecortada.
-Ginny…-
- ¿Sí?
-Necesito… necesito saber que quieres ser mía…
- ¿Cómo?
- ¿Quieres ser mi novia?
-Creí que esto lo dejaba más que claro
Ambos sonreímos y nos abrazamos. Hicimos el amor dos veces más, pero nos tomamos el tiempo para explorarnos de todas las maneras posibles.
No sabía si estaríamos juntos para siempre, pero lo que si sabía era que lucharía porque así fuera.
FIN
