UN ÚLTIMO ADIOS, FUEGO VS TRUENO UNA VEZ MÁS

Cuando se le permite al fuego hacerse más voraz es mucho más complicado poder detenerlo luego, y es que todo a su paso es reducido a cenizas o bien a nada. La lucha por el poder de aquel elemento era épica; tres contra tres en una lucha sin piedad o respeto por la vida del otro, algo así nunca fue visto en toda la historia; ni siquiera en el mundo de los sagrados hubo una lucha que no fuese otra de un rival contra un solo oponente, sin embargo ese día tal hito se metería en la historia y sería narrada por siglos hasta que los nombres de esos combatientes desaparezcan.

Aquellos sujetos que fueron heridos de gravedad por la enfurecida titán sagrada de fuego, los pocos que lograron permanecer con vida, tuvieron que con las escazas fuerzas que les restaban huir lo más lejos posible para evitar caer en manos de las flamas de esos tres monstruos, muchos tenían miedo de ver luchar a uno de sus líderes con tremendo odio en el rostro, otros creían que eso le daría un plus para poder lograr una muy improbable victoria y tan solo un sujeto sentía congoja por el escenario de enfrente; este mismo ser cogió su pesada hacha cerró los ojos y dijo unas palabras en voz baja para que nadie más pueda oírle, palabras en señal de respeto pensó él, para un niño a penas que ahora libraba una batalla de vida o muerte, nunca se pudo haber imaginado que esto terminaría de esta manera. Una vez en pie, Yam miró los cadáveres de sus compañeros a distancia los cuales ya algunos eran presa de las incontrolables llamas y el calor, una vez más cerró los ojos pero esta vez para dar unas palabras de consuelo, y al terminarlas miró a los asustadizos señores del escuadrón "R", algunos sabían que retornar a casa era solamente un sueño, y aunque fueron valientes y nunca temerosos de la muerte en el pasado contra rivales poderosos, esto era fuera de su imaginación, quien iba pensar que un puñado de hombres sería capaz de evitar a los inmortales titanes sagrados.

-Siempre hemos tomado las decisiones más descabelladas amigos míos, contra todo pronóstico hemos llegado ver lo que nunca ningún ancestro nuestro pudo; sé que el miedo les invade al ver el terrible poder de nuestro enemigo...- un discurso de una probable muerte no era lo que muchos estaban deseosos de escuchar a estas alturas, pero esa maldita disciplina les hacía mantenerse en silencio y oír lo que un superior decía, y percatándose de ello el semi-gigante continuó su perorata, -…No hace mucho que conocemos al niño que justo en estos instantes pone su propia vida en juego por la de nosotros, mírenlo…-, obedecieron sin renegar nada, era casi imposible seguirles con la vista, los tres seres eran impercibibles con la mirada, menuda velocidad…-Los padres de ese niño fueron asesinados ni bien nació, no conoció el calor de una familia en toda su vida. Y por una infortuna jugada del destino ese mismo chico lucha para que las familias de otros, las familias de ustedes permanezcan con vida; a veces me pregunto, qué clase de filosofía debe de tener…ahora Yam alzaba la voz como esperando que todos sintieran sus palabras convertidas en gritos, tuvo cierta impresión en algunos, pero el temor aun reinaba en los hombres…-Mírense las caras, sí es obvio que no tenemos oportunidad de luchar contra los sagrados pero acaso ese sería motivo para dejar de luchar, si por algún milagro ese niño triunfase qué pasaría con él si los súbditos de su enemigo llegan a tomar venganza. ¿Acaso no buscarían darle muerte también? Mírense él mismo esta luchando ahora por nosotros, podemos luchar por él también- el discurso sirvió en lo anímico un poco; si bien eran ciertas todas las palabras que dijo el viejo Yam, cómo podían ellos continuar sin una cabeza ahora que posiblemente el joven Ryoka terminara muerto, todo sería en vano, no habría forma alguna de llegar hasta la cima y poder decir que pudieron vencer y retornar a casa sabiendo que el peligro y las amenazas se habrían ido para siempre; la esperanza mermaba y más aún cuando uno vieron que uno de los cadáveres que inició a envolverse en llamas era la del experimentado Marcus. –No hay esperanza-

-Me dan asco inútiles- una voz femenina, alguien se acercaba, no se podía saber a ciencia cierta de quien era. –Todos ustedes son estiércol, quédense acá y esperen la muerte como cobardes, mi trabajo es asegurarme de que el mocoso de allá arriba llegue al centro del castillo- sus pasos se hicieron más nítidos, pensaron algunos que era un fantasma pero verle el rostro directamente y saber que estaba furiosa era más aterrador que loa anterior. –No lo hiciste mal viejo Yam, pero esto cobardes no darán un paso más, si me disculpan tango que ir a patear traseros sagrados- con paso firme inició los primeros pasos por el sendero que escogieron antes de que la soberana del fuego apareciera; como siempre Giova era una leona que desconocía el miedo, ella misma dejó en las aldeas de los grandes bosques a su pequeña hija para poder cumplir el objetivo trazado e incluso luego de ver con sus propios ojos el poder destructivo del enemigo sus ideales le imposibilitaban rendirse, vaya fiera. Cuando hubo marchado unos pasos lo suficiente como para estar unos 5 metros enfrente de los decaídos soldados los volvió a mirar con los ojos llenos de lágrimas y un odio que presionaba su corazón. –Mi hijo siempre luchó por todos, muchos de ustedes asquerosos insectos están vivos gracias a mi muchacho, él mismo dejó de lado el pensamiento de formar una familia para algún día ver caer a sus enemigos, y ahora luego de mucho tiempo de su muerte ustedes infelices le dan la espalda, muéranse, y cunado el rival venga a degollarles acuérdense cómo fue que les salvó la vida a los que les dio la oportunidad de seguir viviendo- dicho eso la leona, como así le llamaban, continuo su camino en dirección recta, dejando de lado a los muertos en vida guerreros "R". Fue rápidamente alcanzada por el viejo Yam, -Espera Giova, necesitas mi conocimiento sino terminarían contigo muy rápido-

-Y acaso un viejo puede ayudar-

-Digamos el término experimentado- la risa de ambos amigos de lucha se dieron algo de apoyo mientras continuaron caminando.

-El que asesine menos titanes hará trabajos de limpieza al regresar-

-Quien mate al primero tomará cuanto licor desee en la aldea-

Giova y Yam miraron hacia atrás, los sujetos que hace poco estuvieron sin alma, ahora corrían a toda máquina, la fe estaba de vuelta, ese mismo espíritu de asesinos y gente de pelea retornó a sus corazones, -espérenos mi señora Giova, no dejaremos que el nombre de su hijo, nuestro hermano, se pierda- esas fueron las palabras de uno de los miembros, la leona no puedo evitar llevarse una mano a la boca para que no le mirasen llorar como una niña. Los pocos guerreros del glorioso escuadrón "R" dieron marcha con todo, al destino.

-Entiendo todo leona, entiendo todo; ese Ryoka se parece mucho cuando tu hijo era un niño, es más tienen el mismo carácter, me acuerdo que antes de su sensible muerte te dijo que de algún modo volvería a verte. Dime lo que quieras pero creo que sea como fuese una parte de él vive en el cuerpo de Ryoka, si es así, no hay nada que pueda detenerlo.

Con lágrimas a punto de estallar la fiera hizo un gesto con la mano izquierda en señal de desinterés, -Eres un viejo cursi ¿lo sabes?- pero con sonrisa de oreja a oreja prosiguieron el camino a la gloria, -Eres igual a mi hijo-

Durante la feroz lucha, Ryoka hizo un movimiento de antología con piernas y brazos extendidos para dar golpes precisos a sus dos oponentes, ni el mismo supo cómo lo hizo, en su mente sonaba una voz que le daba aliento, una voz que nunca antes había escuchado pero se le hacía familiar.

…...

A mucha distancia un muchacho de cabellera castaña algo alborotada gracias a su gran desinterés por mantener un cuidado de su cabellera en orden, ojos del mismo color; se encontraba de pie bastante tranquilo manteniendo una postura defensiva como quien espera que el primer movimiento de una lucha sea el del contrincante. Conocía a su rival más que cualquier otro y esa misma era la principal razón por querer evitarla, maldijo su infortunio unos instantes de tenerla cara a cara no obstante su serenidad logró que pudiera mentalizarse de la mejor manera posible alejando sus emociones y brindándole una mejor percepción de la escena. Ella estaba bajo una poderosa hipnosis y mientras mantenía los ojos cerrados trataba de buscarle algún punto específico donde pudiera romper dicho trance pero una vez más se maldijo al notar que dicho punto no existía, así que la única forma de parar con esto y proseguir con el viaje era derrotarla. Si bien y al cabo era una mujer fuerte y hábil en combates, él tenía la ventaja por ser uno de los cinco selectos, así que al parecer bastaría un movimiento de su arma para hacerle justicia; y aunque eso fuera complicado emocionalmente su deber era hacerlo.

Tomó una gran bocanada de aire, prensó con más fuerza sus dedos sobre el mango de su arma, decidió que la espera ya era suficiente y pudo notarse como la corriente eléctrica fluía por todo su cuerpo, un poder que solamente era superado por los sagrados, uno que se le fue destinado por algún motivo hasta ahora desconocido pero que debería hacer uso apropiadamente. –Perdóname Sora, perdóname Ryoka pero aunque me duela en el alma debemos evitar que justos paguen un precio infeliz, mi deber es detenerte aquí-, su aura se movilizaba con mayor intensidad, podía percibirse cierta negatividad en ella por no querer hacerlo pero ya había tomado una decisión y no debía fallar, de lo contrario todo sería en vano. Poco a poco su fuerza fue aumentando como si no conociera límites de esta misma, su entrenamiento fue arduo, apenas recordaba su vida pasada en donde era un muchacho travieso y díscolo siempre gusto por actividades deportivas y con un sueño de pertenecer a un club de soccer importante algún día, y de como no agradecer todo a Madame Bright por haberle acogido y criarlo como a un hijo más de una familia tan grande como incontable, pero eso ahora era cosa del pasado y ahora su más grande y mejor amiga, esa chica de la quien siempre sintió algo especial, estaba frente suyo con una mirada totalmente perdida bajo los efectos de su poseedor con toda la intención de asesinarle.

-¿A qué estas esperando Tai?, pensé que dijiste que esto iba a ser sencillo-

Velocidad del rayo, algo casi imperceptible para uno que no sea un selecto, algo letal si se sabía usar adecuadamente; y Tai sabía cómo hacerlo, primero dejo que su rival creyera que él esperaba un primer ataque mediante una espera larga, espera que bastó para que la chica baje durante milésimas de segundo su guardia principal…la nuca estaba desprotegida…., incluso un pestañeo era tomó más tiempo para que el castaño lograra trasladarse más de veinte metros sin que Sora pudiera notarle; ahora puesto detrás de ella su amarilla espada se aproximaba con decisión hacia el punto descubierto, un golpe perfecto.

-Bien, hubiera sido muy penoso para mí si hubiera terminado ya-

-Te estas volviendo muy lento niño futbolista-

Aunque impensado fue el hecho que Sora fuera capaz de detener el ataque raudo del castaño con su especie de guillotina gigante, Tai sintió algo de alivio al saber que no había asesinado a la chica, pero su mente volvió en sí al percatarse que de alguna manera la joven fue capaz de retener un ataque, y no uno cualquiera, sino uno propio de un arma sagrada de uno de los selectos. Intentó una segunda maniobra tan rápida y eficaz como la anterior, pero el resultado fue el mismo, ya que otra vez el golpe fue contrarrestado con precisión.

-Creo que no escuchaste que mi señor Fennin puso una parte del corazón de gran titán en mi cuerpo, no hay forma que pienses que mi poder es inferior al tuyo en estos momentos-

-Eso es imposible, habrías muerto de ser cierto-

Ambos tuvieron que hacer rechinar sus armas quienes se hallaban presionándose una con la otra mientras trataron la del castaño de herir y la de ella defenderse. Sin ninguna vergüenza Sora usando su mano izquierda se desabrochó un poco su vestimenta, -hey espera ¿qué rayos estás haciendo no tiene pudor?- Tai se sintió apenado por lo que su amiga hacía con la más mínima objetura y aunque no mostró su cuerpo en sí eso era algo que ella no haría nunca; pero ahora todo quedaba claro, ella hizo eso para mostrarle una gema negra incrustada dentro de su pecho en medio de su esternón, Fennin la había convertido algo poderosa. -Eres demasiado enfermo, qué crees que iba a mostrarte- La chica rio ante la cara roja de su amigo.

-No reprimas todo tu poder, de lo contrario podré destrozarte con mucha facilidad niño; no creas que he olvidado la vez que me venciste- Golpeó el piso con una pierna para salir en dirección recta hacia su ponente, esta vez las cosas irían enserio de ahora en adelante.

Truenos, flamas, puños, patadas, rodillazos, choques entre espada y guillotina, movimientos muy similares a los que se realizaron cundo batalló con Ryoka la primera vez, después de todo ella era la subteniente del portador de fuego, las técnicas no eran muy diferentes. Cada ataque era contrarrestado con facilidad, cada defensa era muy sólida. Penetrar tal barrea demandaría mucho tiempo y fuerza. Las cosas se pusieron algo más serias cuando Sora empezó a dominar mejor su guadaña, Tai era consiente que siempre fue buena manejándola solo que ahora el poder de la gema negra le otorgaba un mayor grado de peligrosidad, la blandía incluso con suma sencillez haciendo un giro de muñeca por detrás de su espalda lo que le brindaba mayor área de defensa por si es que la velocidad de su rival lograse sobre pasar la frontal. Aunque desearan ganar, ambos se dieron cuenta que las cosas se ponían parejas entre sus habilidades para el dominio de sus armas, así que dieron un golpe en seco para chocar armas y retroceder, la batalla cambió. Ahora era elemento contra elemento, rapidez contra voracidad; destellos de luces desbordando el oscuro cielo, cada impacto creaba ondas blancas concéntricas en donde hacían contacto esos dos.

Tai reaccionó mejor, pudo leer un movimiento del brazo derecho de Sora, su arma era grande, letal y con el filo suficiente como para retener movimientos a corta distancia y permitirle un mejor manejo de la misma luego, pero eso mismo era una desventaja; ya que el arma aunque precisa era algo más pesada que las menos grandes y por ellos el miembro superior diestro de la joven tardaba algo más en posicionarse. El castaño entendió que se había abierto una puerta, Apoyándose de su velocidad, pudo detener el ataque de la filuda guadaña con una mano, cosa que produjo un sangrado en él pero que pudo haberle cercenado el miembro de no ser por su precautiva sospecha y haber hecho que la corriente se posicionara en esa extremidad para tratar de amortiguar una posible cortada, luego dejó caer su espada al suelo y cogió el brazo izquierdo de la joven; evidentemente el derecho tardó un poco más en manejar la guadaña para tratar de contrarrestar pero fue muy lento para él. Una lluvia de golpes iniciaron sin que la muchacha pudiera evitarlos, así poco a poco fue cediendo. Su objetivo era ponerle fin lo más antes posible para que no se pesara luego, extendió su mano derecha y la filuda espada que se hallaba en el suelo escuchó el llamado de su portador y salió volando hacia su dueño, esto sería el golpe final. –No tan deprisa niño, caíste tontamente-

-Imposible, cuando lo hiciste- ya era tarde, su ligera soberbia y actitud de creer haber ganado antes de finalizar hicieron que pagara factura su descuido, -Maldición, te has vuelto muy fuerte- Tai no pudo percatarse que mientras daba golpes veloces al cuerpo de la chica, estaba dibujaba algo con los dedos de sus manos, era consciente de que evitar los ataques del selecto más veloz era muy complicado, así que recrear otra estrategia era los más convincente y tal y como su primera batalla con Ryoka, un simple truco se volvería una poderosa treta. Dibujado en el cielo yacía una especia de circunferencia con ciertos jeroglíficos en su área, todos los puntos apuntaban directamente hacia el castaño, -Prisión de flamas-

Grandes columnas de fuego cayeron con tal intensidad que horadaban el suelo al impactar en este, pudo esquivar la mayoría de estas, pero su velocidad no pudo ayudarle a salir de la prisión en donde la única forma de salir sería impactar con una de las columnas. Y así fue, tuvo que recibir una de ellas para poder evitar que el resto le fulminara, el precio de su descuido fue caro, el fuego tan devorador castigó su pierna derecha dejándole quemaduras moderadas en esa zona. –No creo que seas tan veloz luego de eso- La chica no se detuvo en ningún momento luego que el castaño lograra salir de la prisión con la pierna envuelta en llamas, ambos comenzaron cuerpo a cuerpo una vez más, solo que para su desdicha la guadaña pudo alcanzarle cuando el chico intentó saltar para evitar un esfera de fuego, corte perfecto y sangre inició el adorno de la tierra, pintándola de rojo.

-Usa tu gema, es la única manera que puedas ganarme Tai, me he vuelto más fuerte que tu-

-Vaya no sabía que te habías vuelto tan pedante Sora, pero tus ojos te engañaron esta vez- confianza en el rostro del muchacho se vio luego que algunas cadenas surgieron de cuatro puntos, formando un cuadrado, luego las cadenas aprisionaron tanto brazos como piernas de su rival, -Esto me duele más a mí que a ti- grandes descargas de corriente fueron conducidas a través de las cadenas que brillaban de una tonicidad amarillenta intensa, luego el grito de dolor de ella inundó tal lugar, podía verse como rayos viajaban desde los puntos del cuadrado hacia los miembros de la mujer y de estos al resto de su cuerpo. Con mucha lástima, Tai apuntó su arma hacia el pecho de su amiga, viajó a velocidad admirable con toda la intención de terminar de una vez por todas la pelea, sería un adiós.

-Danza de pétalos-

Por segunda vez su inocencia le hizo caer, exceso de confianza fue ahora lo que evitó su victoria, de haber esperado que sus cadenas lograsen desarmar por completo a la niña, de haber sido menos apasionado de no querer en escuchar su sufrimiento hubiera salido victorioso, ahora podía ver como rosas de fuego desmembraban sus pétalos envueltos en llamas y cortaban su cuerpo; la oveja vino al lobo, no pudo evitar sentir el fuego cortándole la piel y produciendo quemaduras sobre esta, su concentración se esfumó y con ello las cadenas de aprisionamiento. Con un tercer movimiento, Sora cortó, aunque no tan profundo debido a la reacción oportuna del castaño, una vez más a su rival. Esta vez el dolor y la sangre que goteaba por un lado de su abdomen hicieron ponerle de rodillas para hacer presión sobre su zona afecta.

-Usa la gema chico tonto, podemos seguir con esto días tras días y para entonces gran titán ya habrá sido asesinado por Fennin- Aunque sabían que Fennin tramaba algo, ese dato salido infantilmente de la boca de la muchachita reveló por completo el plan de ese sujeto, ahora las cosas eran más serias que antes, recordó cuando los aldeanos de los volcanes le dijeron que era imposible matar a un sagrado y si eso sucediera el asesino de tal debería de tomar su lugar y poder, peor aún si gran titán se hallaba en medio de un sello, Fennin no tendría problema alguno en poder hacerlo pedazos, era cierto que los sagrados cuidaban todo y eran seres poderosos pero uno ya había caído, el resto no sabía si estarían teniendo combates contra sus amigos de ser así dejaban sin protección a gran titán y según lo que dijo Fennin en el momento que los dividió de que hay otros seres buscando dar muerte a los sagrados, esto traería desventajas serias a todo el grupo.

-Entonces no tengo más tiempo que perder-

-Exacto, venga usa la gema, muéstrame el poder que supera el de un sagrado-

..-No lo hagas Tai-….

.-Soy Matteo te hablo a través de tu mente, me encontraba luchando contra un ser extraño, no parecía ser un titán sagrado, pero su poder era admirable, no estoy seLguro de haberle ganado pero he usado casi todo mi fuerza. Esa criatura me dijo que no podemos usar la gema más de dos horas y que Fennin tiene una especie de dispositivo para congelar el tiempo de los movimientos de su oponente, me encontré con el grupo de Ryoka dicen que en estos momentos está luchando mano a mano contra Fennin y la sagrada del fuego. Si logra usarlo cuando estés usando la gema, solo tendrá que esperar dos horas para que luego pueda asesinarte sin problemas, sólo úsala en caso te enfrentes a un sagrado. Oye Titania y yo estamos gravemente heridos, fuiste la única frecuencia que halle si encuentras a alguien más adviérteles de esto-…

-La voz desapareció de su mente, habrá sido verdad eso o simplemente fue un engaño, Tai sabía que Fennin podía ser capaz de meterse en las mentes de sus oponentes, pero siempre y cuando fueran mucho más débiles que él, Sora habría podido aprender esa técnica, en tal caso era mucho más fuerte que yo. -

-¿Qué sucede, no ibas a mostrarme todo tu poder?-

-No, voy a vencerte siendo yo mismo, te prometí protegerte siempre. Si uso esa gema no seré yo-

-Idiota- a pesar de los fríos comentarios de Sora, Tai sentía que fuera del trance era capaz de oírle.

-Te quiero demasiado Sora, pero este será un adiós, perdóname por no cumplir mi promesa- Lágrimas cayeron de los ojos del castaño, pero mientras eso, su poder aumentaba de forma exponencial, al parecer siempre se estuvo conteniendo y por ello la chica pudo esquivar sus ataques e incluso hacerle dos cortes que de haber sido más precisos hubieran puesto punto final al portador del emblema naranja. Los gritos de dolor del muchacho se mezclaron con la ráfaga de truenos que salían de su cuerpo y de su espada. Un brillo dorado hizo resplandecer el ambiente, era como ver los rayos de sol directamente así que ella tuvo que cerrar los ojos. Cuando los gritos finalizaron sintió el poder del muchacho, era mayor del que sintió al verlo usarlo la primera vez contra Ryoka hace unos cuantos años atrás. –Bien ahora si estamos igualados, no puedo creer que con una gema legendaria en mi cuerpo solo sea capaz de poseer el mismo nivel que los selectos, eso me deprime un poco-

Ambos chocaron armas una vez más, despertando a las rocas quienes se volaban a diferentes lados producto de los impactos entre esos dos.