ATENCIÓN:
Cover, hecha por Hanoi-chan! (deviantart)
El personaje de Karinn pertenece a Hikari Asakura! (fanfiction)
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
– ¡Copy style: Oni Kabuto Tough!–
El over soul se formó sacando la enorme cuchilla sostenida por un guante rojo, el enemigo esquivó a tiempo evitando ser traspasado por la punta de esta, Yohken veía el over soul sorprendido, pues este over soul, el de su propio padre, estaba ahora en sus manos.
–Yohken, ten mucho cuidado, este over soul fue originalmente creado con Amidamaru, no hay necesidad de copiar un arma, puesto que sólo usa la Futsunomitama no Tsurugi, así que no hay cuidado, sólo controla tu furyoku sabiamente.– Habló la voz de Hakuto.
–¿Este es… el over soul de papá?– Cuestionó sorprendido. –Es algo aterrador… pero genial.–
–Sí… no sé en qué pensaba tu papá, era un cínico.– Respondió riendo levemente.
Algún lugar de la tierra.
–Estilo copia…– Divagó Nagato observando la pantalla donde se mostraban las batallas de todos, enfocando la de Yohken.
–Oni Kabuto Tough, Hintana, cambia los comandos de Shi a modo ataque, no defensa.– Ordenó Zerathos viendo todo desde su propio trono.
–Como ordene, señor.– Respondió un hombre controlando las computadoras.
–Zerathos, estos son robots, nunca se compararán con un shaman verdadero.– Habló una voz de entre las sombras, abrió los ojos, detonaban un brillo rojizo.
–Hatake.– Sonrió Zerathos complacido.
–Zerathos, estas máquinas sin cerebro sólo repiten la misma estupidez, no te servirán de nada.– Respondió ahora cerrándolos nuevamente.
–¿Por qué no? Utilizando sus técnicas, y su habilidad, además de su ADN, he logrado copiar a los guardianes en una forma joven y fuerte. – Sonrió nuevamente.
–Hmp.– Hatake se dio la vuelta, dispuesto a entrar en la cabina donde estaba confinado Hana.
Y finalmente entró, estaba ahí, sin moverse, con los ojos cerrados, los abrió con pesar, las enredaderas le habían succionado ya mucho de sí mismo, se le empezaban a notar las costillas, respiraba lentamente, lo vio, y se quedó viendo en silencio cómo Death Cannon respondía con la mirada fría, ninguno dijo nada, hasta que Hana decidió hablar.
–Death Cannon…– Musitó apenas, ya no tenía fuerzas.
–Yohken pelea contra tu maestro ¿Qué harás?– Preguntó directamente. –Y los demás, contra los guardianes restantes.–
–No puedo hacer nada… ni siquiera… puedo hablar…– Respondió tosiendo fuertemente.
–Es deplorable verte en ese estado, tú, quién me arrancó la mano, tú, eras mi presa.– Cerró los ojos.
–Aquí estoy, Hatake… tú siempre me diste perturbación… eres el monstruo de mis pesadillas… y ahora estoy frente a ti… mátame, como has querido.– Agachó la cabeza, mientras respiraba con dificultad.
Hana pudo sentir cómo las cadenas de sus manos se rompían, y la enredadera se liberaba por un estallido que la quemó, cayó al suelo, apenas y podía tener la fuerza suficiente para ponerse en pie, así que decidió quedarse de rodillas, vio a Hatake atónito, este lo veía sin expresión alguna.
–Un cazador, muere con dignidad, si he de morir de nuevo, moriré en las manos de quién me arrancó la mano, Hana Asakura, vuélvete más fuerte, entonces ven a mí, y sólo uno de los dos sobrevivirá.–
En ese momento Hana sintió nostalgia, aquellas palabras que su enemigo le había dicho una vez, se repetían…
"Vuélvete más fuerte."
–Esas palabras… son las que me dijiste aquella vez…– Sonrió complacido. –Gracias.–
–Vete.– Dijo finalmente escuchando cómo algunos hombres de Zerathos se acercaban.
–¿Cómo despierto a los zombis?– Cuestionó rápidamente mientras se iba del lugar, mientras su cuerpo se desintegraba en hojas secas que salían volando.
–Su subconsciente está preso, hacen lo que les ordene Zerathos, ellos deben acabar con los cuerpos para liberar el alma, por ahora, sólo son juguetes.–
–¡Yohken cúbrete!– Gritó Hakuto mientras la cola lo defendía de la patada.
–¡Mierda, es muy rápido!– Dijo buscando con la mirada, otra vez chocaron espadas.
–¡Muere bastardo, ahhhrg muere muere muere por órdenes del amo!– Gritó dando espadazos una y otra vez contra el escudo de la cola de Hakuto en el Oni Kabuto Tough, mientras Yohken resistía.
Los ataques eran constantes, interminables y salían de cualquier lado, garras de onis salían del suelo mientras trataban de apresarlo, pero no podían, Hakuto le cubría las espaldas, atacaba como un animal salvaje, Yohken pudo saberlo bien, una tras otra vez, una patada llena de energía y fuerza logró quebrantar el escudo de las alas de Hakuto, provocándole dolor, inmediatamente se repuso, no podía flaquear.
–¡Yohken de una vez ataca!– Gritó Hakuto sintiendo cómo su carcaza se rompía poco a poco.
–¿No era él el sensei de papá?– Preguntó Yohken esquivando nuevamente las garras que casi lo atravesaban, mientras rasguñaron uno de sus costados soltando sangre.
–¡Sí pero ahora es un estúpido juguete de Zerathos!– Reclamó de inmediato.
–¡Hakuto mírale a los ojos, ellos están vivos y sienten, pero no pueden moverse!–
–¿Qué?–
Y efectivamente era cierto, todo, el cuerpo se movía para atacar, pero… sus ojos denotaban cansancio, tristeza, melancolía, un dolor muy profundo en su ser, Hakuto al notar esto, se sorprendió.
–Lo más probable es que los demás ya se hayan dado cuenta…– Yohken suspiró. –¡Oye Shi, te voy a liberar de este estúpido juego de Zerathos!– Gritó decidido listo para atacar.
–¡Bastardo, mi deber… es asesinarte!– Gritó corriendo hacia él.
Rápidamente chocaron espadas, Yohken liberó la carcasa protectora de Hakuto, dejando al Oni Kabuto descubierto, habilitando su función principal: atacar.
La katana de Shi golpeó el arma de Yohken, que rápidamente sacó chispas mientras sus furyoku luchaban por vencer, una honda, una ráfaga de viento azotaba el lugar lanzando a escombros varios pedazos de edificaciones cercanas, Yohken saltó para atacar por la espada al enemigo, sin embargo Hakuto recordó algo a tiempo.
–¡Hakuto, por atrás!– Gritó Hana mientras saltaba por encima de su sensei.
–¡Claro!– Respondió, sin embargo, Hana recibió una fuerte patada en el estómago.
–¡Por atrás nunca se ataca, tarado!–
–¡Yohken, cuidado!– Hakuto sacó su cola y la apoyó en el suelo, mientras elevaba a Yohken sobre algunos escombros lejanos viendo como el enemigo daba una patada hacia atrás.
–Gracias, Hakuto.– Sonrió Yohken.
–Por atrás nunca se ataca, tarado jeje.– Rió levemente.
–Venid acá… ¡Bastardo!– Gritó furioso mientras se acercaba a Yohken, lanzó su katana, que desprendió varias espinas que salieron volando hacia él, Yohken se cubrió cambiando el Oni Kabuto Tough a Oni Kabuto, y luego viceversa para volver a chocar armas.
–Te liberaré.– Dijo con dificultad al sentir la fuerza de su oponente.
–No necesito ser liberado… sirvo a mi amo.– Respondió furioso mientras desprendía el choque y daba un corte circular que mandó a Yohken lejos, con una herida en el pecho.
–Argh… ha comenzado a herirme.– Susurró mientras veía la sangre en sus dedos.
–¡Cuidado!– Gritó Hakuto.
Varias garras lograron tomar a Yohken de los pies, mientras se quedaba preso, Shi se aproximó para atravesarlo, un fuerte corte rompió el over soul, que lanzó a Hakuto lejos, dejándolo en el suelo, mientras Shi estaba a punto de atravesar a Yohken.
Hakuto, en el suelo, sólo pudo recordar que había fallado… fallado… fallado….
Año 2014.
–¡Ahhh ¿Quién mierdas eres?!– Gritó en el suelo, con una herida en el pecho.
–Pero… ¿Cómo… ha logrado salir sólo, o lo ha invocado él?– Cuestionó el enemigo encapuchado, con una máscara de oni.
–Mi nombre es Hakuto, el oni proveniente del Mar de los Muertos, y estoy aquí porque te he escogido, para que vivas por mí.– Respondió en forma de sombra, frente a él.
–¡¿Qué, como un guardaespaldas personal?!– Dijo con una sonrisa macabra.
–¡No imbécil!– Reclamó Hakuto furioso.
–¡Eh, imbécil tú lagartija con cuernos!– Interpuso molesto.
–¡¿Qué, imbécil yo? TÚ mocoso malcriado!–
–¡Argh ya me hartaste!– Gritó y le dio una fuerte patada en el rostro… sin embargo. –¡Ahhhh!–
–¡Ahhhh! duele– Gritó retorciéndose en el suelo con Hana.
–¿¡Qué pasó idiota lagartija!?– Reclamó prepotente.
–¡Lo que te duele a ti me duele a mí y viceversa imbécil!–
–¡HANA TU ENEMIGO ESTÁ ENFRENTE TUYO!– Los interrumpió Tamao haciéndolos sudar frío.
Presente.
–Hana… lo siento… – Bajó la cabeza mientras caía al suelo.
Hana se encontraba ahora en lo que parecía ser un bosque, se rehabilitaba a base de la vida de este, que lo proveía gustosamente, recuperándose así, al menos para poder correr bien hacia el lugar del enfrentamiento.
–Debo ir a Neo-York.– Dijo mientras comenzaba a correr.
El viento sopló cerca, mientras Hana corría rápidamente, sin embargo, se detuvo en seco al sentir algo, una presencia.
–¿Podrá ser?– Cuestionó sorprendido.
Neo-York.
–¡Yohken!– Gritó Alumi desesperada al ver lo que ocurría en las cámaras.
–Esto es…– Karinn intervino de repente.
–¡Garak!– Gritó Sanae.
–¡Sí, sí es!– Respondió sorprendido.
–¿Qué ocurre?– Preguntó Gakko preocupado al ver las hondas de energía desprendiéndose en Neo-York.
–¡Sí, sí es no hay duda!–
Yohken vio al enemigo acercarse rápidamente, con la katana lista mientras cerró los ojos, pudo escuchar cómo de repente, la katana chocaba contra otra cosa, eran un par de navajas enrolladas en sus dedos, y en su cintura, un látigo, Yohken abrió los ojos de par en par.
–¡Rayos Yohken, te dejo sólo un tiempo y ya vas a morir!– Gritó mientras ambas armas chocaban desprendiendo chispas y una fuerte ráfaga, al momento de que rompía con las garras que apresaban a Yohken.
–¡Imposible!– Gritó sorprendido.
–No moriré, sin antes ayudarte a librar a mi padre y madre.– Sonrió.
–Gracias… Aarón-sensei.–
CONTINUARÁ…
