Narcissa Malfoy era como un fantasma recorriendo los pasillos de San Mungo. Acababa de recibir la peor noticia que una madre puede recibir en toda su vida. Su hijo estaba presuntamente muerto. El ministerio estaba lleno de idiotas incompetentes. Ni siquiera podían afirmar que estaba muerto. Sólo lo suponían. ¿Entonces para qué rayos la notificaban? ¿Qué no sabían lo que era para una madre tener en mente si quiera esa posibilidad? Además no tenía noticias de Lucius. Y como si todo eso fuera poco, le habían notificado que su nuera había perdido a su bebé. Tenía que acompañar a la chica, pues era su único familiar, y lidiar con el asunto de lo de Draco, y su nieta... Era una niña... Le dijeron con total desfachatez... Malditos incompetentes... Debía preparar dos funerales y no tenía fuerza para nada. Estaba totalmente sola en el mundo... O lo que era peor, ahora su única familia era Hermione Granger. Y seguramente estaría destrozada... ella también había perdido mucho. A su marido, a quien Narcissa estaba segura que amaba como él la amaba a ella, y a su hija no nata... Era demasiado aún para la heroína del mundo mágico.
Cuando Hermione despertó en San Mungo asumió lo peor... El medi mago que la había revisado de su embarazo le había advertido que su condición era complicada, que debía guardar reposo y no tener ningún sobre salto. Ella lo había intentado, a pesar de que Draco había desaparecido, ella se había tratado de mantener calmada, fuerte, ahora no sólo debía pensar en ella sino también en su hijo. Pero ese día había sido el colmo. La notificación decía presuntamente muerto, pero eso ya era más de lo que Hermione podía soportar. Perdió el conocimiento de inmediato. Ahora estaba en el hospital, y ya no tenía que guardar la compostura, seguramente había perdido a su hijo y a Draco... así que lloró, nunca, ni cuando ella y Draco habían terminado se había sentido tan mal, y eso ya había sido lo peor que le había pasado jamás. Voldemort y todo. Ahora no sólo había perdido a Draco, sino a su hijita... Cuando la doctora entró, le dio la peor noticia, efectivamente había perdido a su bebe. Era una niña. En ese momento, ella sintió morir también. La vida no tenía sentido más. Se dejaría morir para estar de nuevo junto a Draco y su bebé. Era todo lo que quería...
Harry Potter recibió permiso de visitar a Hermione un par de días después. Pero Hermione estaba peor que cuando terminó con Draco. Y Harry sabía que nada podía ofrecerle como consuelo. Pero las cosas se agravaron más cuando ella se negó a comer. No hablaba. No se movía. Estaba siendo tratada con pociones para mejorar su estado de ánimo, pero no funcionaba. Se estaba dejando morir. Harry no podía permitirlo. Ella era su hermana, su corazón se rompía de verla en ese estado. Habían permitido a los Weasley visitarla. Nadie había podido reanimarla. Harry tenía una idea, pero necesitaba ayuda, así que un día llamó a Ginny y a Ron aparte y les dijo:
- Necesitamos hacer algo por Hermione, se muere, no lo podemos permitir
- ¿Y qué haremos? ella no reacciona, ¡maldito hurón!
- Ron, él está muerto, ya déjalo en paz - dijo Ginny con fastidio
- Si pero... la dejó... embarazada... yo hubiera muerto antes de dejarla sola y menos en ese estado, es un idiota, siempre se los dije y nadie me escuchó
- Olvídalo - Harry se dirigió a Ginny, y después continuó mirándolos a ambos - estuve pensando, el ministerio modificó los recuerdos de Hermione para que no supiera que ellos se llevaron a Draco, así que, ahora que murió y que fue su culpa, deberían resarcirnos...
- ¿Quieres que le devuelvan a Hermione los recuerdos de su boda?
- No Ginny, quiero que le quiten todos los recuerdos relacionados con Draco
Los pelirojos se miraron
- Es la única forma en que Hermione vuelva a ser la de antes... ustedes lo saben, Ginny tu la viste cuando terminaron la otra vez, ella era un muerto, y ahora realmente lo será, ella quiere reunirse con ellos, nosotros lo podemos evitar, el ministerio se lo debe a Hermione, le quitaron a su esposo y a su hijo, lo menos que pueden hacer es dejarla ser feliz
- Hermione nunca nos lo perdonaría si se entera - dijo Ginny
- Yo asumiré las consecuencias - dijo Harry - sea lo que sea, si Hermione me odia, que me odie, si me mata, que lo haga, yo sólo... no puedo dejarla así...
- Yo estoy a favor, ese idiota es lo peor que le pudo pasar a Herms - dijo Ron
- Está bien... - Ginny se rindió
- Hablaré con Kingsley
- Iré contigo - concluyó Ron
