Advertencias: Ninguna
Nota de Autor: Solo un capítulo más y el epílogo, mis fieles lectores! Jejejejeje! Feliz año nuevo a todo el mundo y disfrutar de la lectura! Nos atragantéis con las uvas (los que seáis de España) y a empezar todo el mundo el 2011 con buen pie! :) Agradecimientos especiales a Zarland-black93, rakel89 y Lor-mats por sus reviews en el último capítulo!
Capítulo 35: El selluelo
Jack y Sayid dejaron de apuntar a Richard para pasar a apuntar al monstruo, aunque ambos sabían perfectamente que las balas no le iban a producir ningún tipo de daño. Finalmente el iraquí apretó el gatillo, consiguiendo que el Humo se enfureciera ante el disparo y que les lanzara contra otra de las paredes de la estancia.
Aprovechando el momento de distracción por parte del monstruo, Richard volvió a ponerse en pie con agilidad y trató de acercarse de nuevo hasta la bomba. Sin embargo, el Humo fue más rápido que él y volvió a empujarle contra la misma pared de roca, esta vez con bastante más dureza que el primer golpe.
Entonces, el monstruo centró su atención en Jack, golpeándole repetidas veces contra el suelo y la pared cada vez que el médico hacía el amago de ponerse en pie. Kate no pudo evitar soltar un grito ahogado ante la escena, aunque por el bien de los demás supervivientes y del niño que seguía entre sus brazos, se mordió el labio inferior con fuerza para que ni un solo sonido más pudiese salir de su garganta.
El ataque contra Jack siguió produciéndose durante varios minutos, dejando al médico cada vez más y más debilitado, magullado y lleno de cortes. Una vez más, el doctor logró ponerse en pie, esperando un nuevo golpe que nunca llegó. Y es que justo en el momento en el que el Humo Negro iba a volver a cargar contra él, alguien se lanzó sobre Jack, apartándole de la trayectoria del monstruo.
—Siempre tratando de robarme protagonismo, ¿no Sawyer?—trató de bromear al reconocer a su "salvador".
—No lo dudes, doctor—contestó el sureño mientras que le ayudaba a ponerse de nuevo en pie.
A los pocos segundos Juliet también hizo su aparición, dirigiéndose directamente en dirección a la bomba y sosteniendo un cable en cada mano.
—James, contacto físico, ¡rápido!—ordenó, mirándole de reojo.
Jin se acercó inmediatamente a la rubia, colocando una mano sobre su hombro izquierdo mientras que con el otro brazo rodeó a Sun por la cintura. Miles y Hugo a su vez entraron en contacto físico con el asiático, mientras que Daniel y Sayid se colocaron a ambos lados de Hurley, agarrándole del brazo.
Kate, por otro lado, colocó la palma de su mano sobre la espalda de Juliet mientras que Claire rodeó suavemente con su brazo la cintura de la morena.
Finalmente, Sawyer se las apañó para arrastrar a un malherido Jack junto al resto del grupo y agarró a la rubia por el hombro derecho, dándole un pequeño apretón.
Entonces el monstruo emitió un sonido fuerte y desagradable, como si de alguna manera estuviera tratando de expresar su furia hacia los presentes. Las diferentes partes de humo negro volvieron a agruparse en una sola, preparándose para atacar en esta ocasión a todo el grupo de supervivientes. Pero justo en el momento en el que el Humo se lanzó a por ellos, Richard se interpuso, haciendo que el monstruo chocase contra su cuerpo.
— ¡Richard!—exclamó Juliet.
—La isla requiere un último sacrificio—murmuró con voz tensa, tratando de recuperarse una vez más del golpe recibido—Salid de aquí y haced que merezca la pena…
Richard volvió a ponerse en pie y el Humo volvió a golpearle cuando, al intentar atacar a los supervivientes de nuevo, volvió a ponerse en medio de su trayectoria. De esta manera el monstruo pareció olvidarse de los demás momentáneamente, centrándose en su nuevo "juguete".
— ¡Richard! ¡No!
— ¡Juliet hazlo!—ordenó James, entendiendo que Richard estaba ofreciendo su cuerpo como selluelo para que pudieran escapar.
—Pero-.
—Él ha hecho su decisión. ¡Hazlo!
A pesar de los gritos y las órdenes, las manos de la rubia no se movieron ni un solo milímetro, manteniendo los cables del detonador de la bomba separados. No podían irse, no cuando Richard estaba a unos cuantos metros, solo a unos metros… Lo único que tenían que hacer era tocarle para que la explosión le afectara a él también, sacándole de la isla junto a todos los demás. Pero también estaba el monstruo. Demasiado cerca. Y no podían arriesgarse a hacer contacto físico con el Humo, ya que eso le liberaría a él también.
Juliet cerró los ojos con fuerza, tragando saliva pesadamente. Al volver a abrirlos vio que Richard estaba de nuevo en el suelo tras haber recibido un nuevo golpe. Él no podría aguantar mucho más. No podían hacer nada para salvarle sin poner en peligro a todos los demás.
La rubia volvió a cerrar los ojos, solo que en esta ocasión si que movió las manos. En cuanto los cables se tocaron, un fogonazo de luz envolvió por completo a Juliet.
Rápidamente la luz se fue extendiendo por todos los que mantenían contacto corporal directo con ella, y a su vez, a través de todos los que mantenían contacto con James, Jin y Kate, hasta que finalmente todos los supervivientes estuvieron envueltos en el extraño resplandor.
Un nuevo fogonazo de luz emergió del estanque central, haciendo que la isla volviera a temblar violentamente. Las paredes empezaron a derrumbarse y numerosos restos de rocas y piedras comenzaron a desprenderse del techo. El zumbido que se había mantenido en el ambiente desde el momento en el que Richard había sumergido la bomba en el agua comenzó a aumentar su volumen, hasta el punto de ser completamente imposible comunicarse con la persona de al lado.
El dolor de cabeza volvió a aumentar de intensidad, afectando esta vez a absolutamente todos los supervivientes. Y cuando ninguno estaba seguro de poder seguir aguantando, la luz se volvió más intensa que nunca, inundando absolutamente todos los rincones e impidiendo que nadie pudiese ver nada aparte de un resplandor blanco. Un estruendo ensordecedor fue el último sonido que pudieron escuchar los supervivientes.
Finalmente, Jughead había estallado, acabando con la isla para siempre.
Continuará...
