Aunque en un principio había cerrado los ojos para tratar de alejar ese horrible recuerdo, terminé por recordarlo, así que ahora los abro para tratar de olvidarlo; aún no sé que fue lo que pasó después de que caí en la trampa, simplemente una noche desperté en medio de un bosque, pero ya no tenía el dije; supongo que debió haber pasado bastante tiempo desde ese momento, porque todo había cambiado mucho, las pequeñas aldeas se habían convertido en pueblos, y algunos pueblos en reinos, pero nunca supe qué pasó con mi familia, ni tampoco con ella, pues no encontré la casa en donde yo vivía, aunque no todo es tan malo, pues ahora tengo poderes, que supongo obtuve cuando los fearlings se abalanzaron sobre mi, con ellos puedo controlar las pesadillas, así que he estado haciendo todo lo posible por ahuyentarlas de los niños, pero durante todos estos años, me he sentido bastante solo, y me he dado cuenta de varias cosas, una de ellas es que nadie me puede ver ni escuchar, y es porque soy un espíritu, también sé que hay más espíritus por todo el mundo, la mayoría decidió reducirse a ser sólo fantasmas, otros están buscando su propósito en el mundo, yo soy uno de ellos, y algunos ya lo encontraron, hay espíritus que son bastante conocidos por todo el mundo, y casi todos ellos pertenecen a algún grupo, y de todos ellos, a quienes más admiro, son a los guardianes de la niñez, porque ellos y yo tenemos el mismo objetivo, que es proteger a los niños de las cosas malas que puedan amenazarlos, pero yo siento que aunque dé mi mayor esfuerzo, no es suficiente, y creo que nunca lo será.