CAPITULO 36

PELIGROSAS CONVICCIONES

Ron y Hermione salieron disparados hacia el exterior. Harry le dijo a Ron en cuanto lo vio "¡Vamos! ¡Viene de allá!" Y señaló el punto en el que se encontraban jugando los niños.

Se apuraron con la varita en guardia, seguidos por Hermione, Ginny y todos los demás Weasleys. Bill esperanzado gritaba a George "Fuiste tú ¿verdad? ¡Es alguna broma tuya!"

Llegaron y encontraron a Victoire tirada en el suelo, había sangre en su rostro y parecía que estaba inconsciente. Teddy y Nathair se encontraban junto a la niña, asustados, y al mismo tiempo, llenos de preocupación.

Ron se abalanzó furioso hacia Nathair "¿¡Que le hiciste!? ¿¡Que fue lo que le hiciste!?" Mientras los demás lo miraban paralizados.

"Yo no… yo no..." Titubeó Nathair pálido del susto, nunca había visto a alguien con esa expresión en los ojos.

"¡Fuiste tú!" Dijo Ron gritando.

"¡Ronald! ¡Déjalo!" Chilló Hermione jalando a Ron del suéter. "¡Te digo que lo sueltes!"

"¡Yo se los dije! ¡Se los advertí!" Exclamó Harry enojado, mientras Bill revisaba a Victoire.

"¡Ahora mismo te irás a Azkaban!" Gritó Ron fuera de sí. "¡Te mandaremos con los demen...!"

"¡Petrificus Totalus!" Gritó Hermione apuntándole a su novio, que quedó al instante inmóvil. George y Charlie lo tomaron por los brazos y lo jalaron hacia atrás, completamente extrañados por la actitud de Ron y agradecidos con Hermione por haber tomado la iniciativa de inmovilizarlo.

Hermione se acercó a Nathair, que ante aquel desplante se había echado a llorar. "¿Que sucedió? Dime qué sucedió…" Le dijo con toda la calma que podía intentar encontrar en ese momento.

"Hermione… Yo no hice nada…" Dijo Nathair entre sollozos, después mostró la piedra que colgaba en su cuello "Victoire quería ver mi colgante… yo les dije que no… podía… prestarlo… Pero me dijeron otra vez y se los presté porque ellos me iban a prestar su escoba…"

"¡Salió como un rayo!" Dijo la pequeña Dominique con los ojos muy abiertos.

"Ni siquiera vimos de dónde, y eso le dio a Victoire…" Dijo Teddy.

"¿Pero te enojaste por algo?" Preguntó Hermione, aun intentando consolar a Nathair.

"No… yo estaba muy feliz… acababa de montarme en la escoba... de Victoire…"

"Debió ser magia accidental…" Dijo Charlie confundido, intentando buscar una explicación.

Bill miró a Hermione intentó calmarla "No te preocupes, Hermione… estas cosas pasan y no parece ser grave… Sin embargo creo que hay otro mago en tu familia..."

Hermione lo miró y se limitó a decir "Si, ya lo sospechábamos…"

"Parece que el rayo sólo pasó junto a ella y la energía fue la que la golpeó." Dijo Bill viendo que su hija respiraba y mostraba un pulso normal.

"Y la sang'e… ¿Pog'que tiene sang'e?" Preguntó Fleur preocupada.

"Se abrió la frente un poco y es un punto bastante escandaloso; Te abres un poco y sale sangre como si te cortaras las venas." Dijo Bill intentando minimizar las cosas. "La llevaré adentro..." Añadió antes de tomarla en sus brazos y caminar en dirección a la casa.

Todos siguieron a Bill. George y Charlie arrastraron a Ron y se lo llevaron con ellos. Harry y Ginny fueron los únicos que se quedaron con Hermione.

"¡Y ahora qué!..." Dijo Harry exasperado. "¿Vamos a seguir así?"

"¡Fue solo un error Harry!" Expuso Hermione con sensatez.

"Un error que pudo haber terminado en tragedia…" Comentó Harry.

"¡Pero no fue así!... Todo está bien… todo está bien.." Dijo Hermione, como si quisiera más bien tranquilizarse a ella misma.

"¡Vas a seguir negando la realidad a pesar de lo que acabas de ver!" Exclamó Harry muy alterado.

"Voy a seguir haciendo lo correcto, Harry… aunque este sola en esto." Dijo Hermione con la cabeza en alto y pretendiendo poner fin a esa conversación.

Harry la miró lleno de impotencia "Sabes, Hermione... Las convicciones son las más peligrosas enemigas de la verdad." Y se marchó también hacia la casa, caminando decidido y enojado.

"No estarás sola, Hermione…" Murmuró Ginny que se había quedado muda durante toda la discusión.

Hermione intentó reír, sin embargo en lugar de risa fue un sollozo lo que escapo de sus labios. "Ron va a estar muy molesto conmigo. Es la segunda vez que lo petrifico en menos de seis meses…" Realmente eso la mortificaba, pero no tanto como el hecho de cuestionarse si realmente estaba haciendo lo correcto al proteger a Nathair.

"¿Estás loca? Después de cómo estaba actuando, merecía que le lanzaras una maldición cruciatus..." Dijo Ginny sintiéndose muy molesta con Ron "Cómo pudo decir todo eso."

"¿Y si Harry tiene Razón?" Preguntó Hermione intentando permanecer ecuánime, sin embargo otro sollozo se le escapó.

"De cualquier forma habrás cumplido con tu verdad… y la mía…" Dijo Ginny tratando de inspirarle confianza, después murmuró "…Si nos rindiéramos ahora, nunca nos perdonaríamos… y sé que Harry y Ron se sentirían igual eventualmente. Viviríamos todos llenos de remordimiento y entonces sí, Vol… Voldemort habría ganado. Iré a hablar con Harry, no me gusta verlo así de alterado." Y después de decir eso de marchó.

Nathair miró a Hermione lleno de tristeza. Sintió ganas de regresar a la montaña en donde no lastimaba a nadie. "Ya no llores…" Se atrevió a decir después de unos segundos. "No quiero que llores por mi culpa…"

Hermione lo miró, y se sintió impotente al ver el modo en que Nathair estaba siendo utilizado por los poderes de Voldemort. "No es por tu culpa… tu no elegiste…"

"¿No elegí que?" Preguntó Nathair sin entender.

"Olvídalo…" Dijo Hermione jalándolo hacia ella y abrazándolo por un buen rato "Todo fue un accidente… tu eres un buen niño…"

"No lo soy…" Dijo Nathair mirando al suelo "…no te enojes conmigo…Ted no vio, pero el rayo salió de mí..."

"Lo sé..." Dijo Hermione levantando con su mano la cara de Nathair.

"¿Lo sabes?..." Preguntó él, sorprendido "¿Y no estas enojada?"

"No lo hiciste con intención ¿o sí?" Le dijo alzando las cejas.

"No, claro que no. Pero la lastimé…"

"Estoy segura que ella te perdonará, porque sabe que eres bueno…" Le dijo Hermione abrazándolo de nuevo. "Nathair..."

"Que…"

"Quiero decirte algo, y quiero que siempre te acuerdes de esto." Dijo Hermione mirándolo fijamente.

"¿Qué cosa?" Respondió Nathair sosteniéndole la mirada.

"Probablemente tú serás un mago muy poderoso…" Dijo Hermione escogiendo sus palabras "Sin embargo no hay ningún poder más grande, que el poder de decidir lo correcto…"

"Voy a ser un gran mago… y voy a decidir lo correcto…" Dijo Nathair sonriendo "Para que tú no llores…"

Hermione le sonrió, después con seriedad dijo "Posiblemente algunas veces podrás estar enojado, y sentirás ganas de no hacer lo correcto…"

"¿Qué hago entonces? " Preguntó él consternado.

"Tendrás que ser muy fuerte, y luchar contra esos pensamientos. Por ningún motivo dejes que te ganen; tú tienes el poder de decidir…"

"… lo correcto." Murmuró Nathair.

Hermione rio. "¡Eres muy inteligente!"

"Es que ya tengo seis años, seis meses y tres días…" Dijo Nathair orgulloso.

"Ahora vamos adentro. Tengo mucho frío, ¿tú no?"

"¡Mucho!" gritó Nathair.

Caminaron hacia la casa y pudieron ver de reojo a Harry y a Ginny que hablaban bajo un árbol, pero fingieron que no los habían visto y pasaron de largo.

Entraron a la casa un poco temerosos, después de todo se suponía que era el sobrino de Hermione y por esto se sentía un poco avergonzada al menos con Bill y Fleur.

"Hermione, todo está bien…" Dijo Bill sonriendo "En serio, no te preocupes. Victoire ya se encuentra bien en su habitación."

"¡Ya está bien!" Dijo Nathair sonriendo con alivio.

"Si, le cerramos la herida y ya solamente le duele la contusión pero está bien." contestó Bill amablemente. "Así que deja ya esa cara de preocupación… son cosas de niños… siempre hay accidentes cuando juegan…"

Hermione asintió con una sonrisa forzada "Me alegro que no pasara a mayores…"

"Y alégrate también por tu sobrino, con esa magia podría llegar a ser tan grande como Dumbledore..." Dijo Charlie alzando las cejas desde uno de los sillones de la sala.

"O según lo acontecido esta noche…" Comenzó George bromeando. "Podría llegar a ser tan peligroso como Quien-Ustedes-Saben" terminó echándose a reír.

"¡George!... No preocupes más a la pobre de Hermione." Gritó la señora Weasley.

"Tienes razón, lo siento. Bastantes líos tienes con un furioso Weasley petrificado allá arriba…" Dijo George dejando escapar nuevamente una carcajada.

"¡Ay no!" Se lamentó Hermione "¿En dónde está?"

"Lo dejamos en mi antigua habitación." Respondió Charlie chasqueando la lengua "Será mejor que lo amarres primero…"

"Me parece un buen consejo…" Dijo Hermione dirigiéndose hacia las escaleras.

"Escucha, Harry" Dijo Ginny muy seria. "El niño no tuvo la culpa y no pienso discutir contigo diez horas para que lo entiendas…"

"Ginny, aunque no la tuviera, va a terminar por romper la tranquilidad que finalmente teníamos…" Dijo Harry intentando mantener la calma. Hablaban los dos casi entre murmureos, bajo uno de los árboles que estaban cerca de la casa.

"Bien… entonces hazlo… llévalo con los dementores…." Espetó Ginny tomando desprevenido a Harry.

"¿Qué?" Dijo él con expresión confusa.

"¡Sí! Entrégalo al Ministerio y diles que es el Heredero de Voldemort. Que lo lleven a Azkaban y los dementores le den el beso…" Dijo Ginny con simpleza y después mirándolo fijamente agregó "Sólo te aviso que no quiero estar contigo cuando el remordimiento se apodere de ti y comiences con la amargura en tu vida, porque sabes que así será, Harry…" Y dándole antes un beso en la mejilla se alejó de él caminando hacia la casa.

Hermione dio un suspiro al encontrarse frente a la puerta de la vieja habitación de Charlie. Contó hasta tres y tomando valor, entró.

Ron se encontraba inmovilizado sobre la cama y movió los ojos intentando ver quien había entrado en la habitación.

"Ron…" Dijo Hermione en voz baja acercándose a él "Perdóname… no quería llegar a esto… me dio miedo pensar en lo que podías llegar a hacer allá afuera…" Tomó asiento en la cama junto a Ron y acarició su cara cariñosamente "Victoire ya está bien, y yo ya hable con Nathair… no fue su culpa, nada de esto es su culpa… el no eligió ser lo que es ¡Ni siquiera lo sabe!" Los ojos de Hermione se llenaron de lágrimas por segunda vez aquella tarde "Seguiré con esto, Ron, aunque Harry y ahora tú también, digan lo que digan, continuaré a cargo de Nathair hasta que sea McGonagall quien me diga lo contrario…" Se acercó a él para mirarlo directamente a los ojos "No dejaré que un niño viva como prisionero o muera, solamente porque permitimos que el temor nos arrebate la esperanza. Lo haré con o sin ti, Ron… aunque obviamente quisiera que fuera contigo…" y apoyándose en el pecho de su novio se echó a llorar. "Abrázame, Ron…" dijo aún con la cabeza apretada contra el suéter del chico "… No me ignores…" y sintiéndose de repente ridícula se levantó y dejó escapar una risa combinada con sollozo "Que tonta soy… ¡Finite incantatem!"

"¡Por fin!" Exclamó Ron moviendo la quijada y la cabeza para desentumecerse "¡Ya estaba temiendo que me dejaras así toda la noche!" después la miró con seriedad, mientras ella miraba fijamente el piso. Ron dio un suspiro y dijo abriendo los brazos "¡Te estoy esperando! Querías que te abrazara ¿No?" Hermione lo miró sonriendo y se tiró a sus brazos. "Te abrazaría con más fuerza si no me hubieras dejado hechizado tanto tiempo. Siento como hormigas en todo el brazo..."

"Lo siento, Ron..." murmuró Hermione.

"No digas nada, sólo deja de llorar, que aún sigo sintiéndome extraño cuando llora una mujer cerca de mi…" Dijo Ron bromeando y logrando el efecto deseado cuando Hermione soltó una pequeña risita. Ron suspiró "No esperaba menos de ti en todo este asunto… Quiero decir, si te aferrabas a defender a un elfo doméstico, era de suponerse que serías peor ahora que se trata de un niño. Pero es lo que me gano por amar a una bruja como tú..."

"Yo también te amo…" Dijo Hermione plenamente convencida. No había nadie mejor para ella que Ron y de eso estaba segura. Se preguntaba si Ginny había logrado calmar a Harry y suponía que lo había hecho, después de todo, le quedaba claro que ambas tenían un poder irresistible de persuasión hacía ese par de magos. "Ahora vamos abajo, antes de que tu madre venga aquí preocupada por lo que podamos estar haciendo…"

"Ginny, no te vayas por favor…" Dijo Harry alcanzando a Ginny antes de que esta abriera la puerta de la casa.

"Harry, no quiero seguir discutiendo de esto. No me harás cambiar de opinión, ni voy a decirte que tienes razón…" Dijo Ginny exasperada.

"No quiero eso… porque… yo sé… que tú la tienes…" Dijo Harry bajando la cabeza.

"¿Que tengo qué?" Preguntó Ginny incrédula.

"La razón…" Dijo Harry soltando un suspiro.

"¡Claro que la tengo!" Exclamó Ginny con una brillante sonrisa.

"Después de todo, Voldemort se saldría con la suya…" Dijo Harry negando con la cabeza "Ha sido muy inteligente esta vez. Me destruye figuradamente o lo hace de manera literal…"

"¡Deja de decir eso!" Dijo Ginny acomodándose entre sus brazos.

"Siempre había escuchado eso de que los niños intimidaban a los hombres… pero este… ¡Por Merlín!… no me intimida, me aterra." Dijo Harry tratando de sonar humorístico.

"El gran Harry Potter aterrado por los niños. Sería una buena noticia en un titular del profeta..." Rio Ginny provocándolo.

"¡Sólo le temo a este!" Respondió Harry alzando las cejas, después se acercó provocativamente a ella y agregó "Si quieres, podemos trabajar en el asunto y verás que no les tengo miedo a los otros… de hecho, me muero de ganas por uno…"

"¡Harry!" Dijo Ginny sonrojada "Qué te parece si primero salimos de un problema antes de entrar a otro…"

"Parece que, después de todo, no soy yo el que se aterra por los niños." Respondió divertido, tomando a Ginny de la mano. "Ya, en serio ¿No crees que sería una buena idea?"

"Realmente me estas asustando…" Dijo Ginny con los ojos muy abiertos. "Pero ¿Por qué no le preguntas a mi madre si es una buena idea o no?"

"¡Finalmente!" Dijo La señora Weasley cuando Ginny y Harry entraron a la casa "¿Todo bien?"

"Pues si…" Dijo Harry sonriendo, al final había sido un momento agradable con Ginny afuera y su humor había cambiado por completo.

"¡Pues entonces, sigamos con el festejo!" Espetó el Señor Weasley contento "¡Después de todo el Halloween es solo una vez al año!"

"Traje unas botellas de Jerez Ardiente…" Dijo Charlie sonriente.

"Nathair…" Murmuró Teddy por un rincón de las escaleras. "¿Quieres venir a jugar ajedrez mágico con nosotros?"

Todos miraron aprensivos hasta que la señora Weasley dijo "¡Claro que si quiere! Anda muchacho, ve a jugar…"

"Ve… está bien…" Le dijo Hermione animándolo "Recuerda lo que te dije del colgante…"

"No me lo quitaré..." Dijo Nathair subiendo las escaleras contento, sintiendo un gran alivio al saber que Teddy y las niñas, no estaban enojados con él.

"¡Hermione!" Dijo Charlie "¿Cuánto te sirvo de Jerez?"

"¿No tienes cerveza de mantequilla? No quiero ni pensar en todo lo que puedo hablar de más con el Jerez…"

"¡Como gustes!" Dijo Charlie y le pasó una botella de cerveza de mantequilla.

Pasaron una velada simplemente encantadora, hablando de un sinnúmero de temas. Malfoy prefería mantenerse al margen en las conversaciones y no opinar demasiado, pasaba más tiempo mirando a Astoria que otra cosa, y al primer bostezo que ésta dio se levantó preocupado.

"Bueno, nosotros nos vamos. Mi esposa ya está cansada…" Dijo pensando que además sería el pretexto perfecto para irse. El que se hubiera portado de manera adecuada en la expedición, no quería decir que ahora disfrutaba de la compañía de ocho Weasleys.

"Muchas gracias por todo, Molly, has sido encantadora." Dijo Astoria despidiéndose de la señora Weasley con quien en los últimos días había entablado muy buena comunicación.

"Oh, ni siquiera lo digas, querida. Espero seguir en comunicación contigo…" Dijo Molly dándole un gran abrazo "¡Y no olvides la poción que te enseñé para los dolores de espalda!"

"¡No la olvidaré! Nos vemos después entonces, buenas noches, sigan disfrutando el resto de la noche." Dijo Astoria amablemente.

"Adiós…" Dijo Malfoy a secas, y después de sentir que algo más faltaba, se limitó a completar con un corto y sorpresivo "Gracias." Y en un segundo habían desaparecido.

"¡Caray! ¿Alguna otra sorpresa para la noche?" Exclamó George de manera burlesca.

"¡Ninguna sería más grande que la tuya y de Angelina!" Exclamó Charlie con una risotada. La señora Weasley negó con la cabeza decepcionada pero un segundo después soltó una sonrisa maternal mientras George jaló a Angelina hacia él y empezaron a bailar la música agitada que Bill había hecho que empezara a sonar.

Un par de horas después el antes alegre George lloraba la muerte de su hermano gemelo. "¡Por Merlín George! Todos lo extrañamos, pero lo mejor que puedes hacer ahora es dejar de aceptar los vasos de jerez que te ofrezca Charlie..." Dijo Ron que consolaba a su hermano en el sofá.

Hermione miró a Clive, que estaba casi dormido en otro de los sillones, se acercó a él y le dijo "Clive, estoy muerta, me apareceré en el departamento…"

"¿Y yo?" Preguntó Clive deseoso de estar en su cama.

"No puedes aparecerte conmigo, ni puedes usar la red flu. Le pediré a Ron que deje una habitación y mañana te lleve en la Van ¿De acuerdo?"

"Si, como sea…" respondió él bostezando.

"Ron, nos vemos mañana entonces…" Dijo Hermione momentos después a su novio.

"Mira, le daré la habitación a Clive y lo llevaré mañana a Londres, pero no te vayas…" Respondió el de manera encantadora.

"Extraño mi habitación, y mi cama…" Dijo Hermione con voz chillante.

"Estarás ahí mañana…"

"Qué sentido tiene que me quede, si tú vas a estar en un cuarto y yo en otro..." Respondió ella cruzando los brazos.

"Que en la madrugada puedes ir furtivamente a mi cuarto…" Respondió él alzando las cejas.

"¡Ronald!" Dijo Hermione sonrojada "No, no bajo el mismo techo que tu madre… definitivamente no…" mientras negaba con la cabeza. "Mejor…" Agregó bajando la voz y convirtiéndola en un susurro "Sácale provecho a tu condición de mago, pretende estar en tu habitación y te apareces en mi departamento…"

"Hecho… Espérame ahí en treinta minutos..." Murmuró Ron sonriendo.

De repente Hermione cambió la sonrisa por un gesto de desilusión "No, Ron, había olvidado algo…"

"¿Qué cosa?" Pregunto el pelirrojo al instante.

"Nathair… Obviamente no se quedará aquí, se irá conmigo a mi departamento y no creo que sea buena idea…" Dijo Hablando rápido.

"Ese no es problema, le daremos una poción para dormir y listo..." Dijo Ron encogiéndose de hombros. "No creerás que voy a dejar que te vayas sola con él ¿o sí?"

Hermione lo miró ya casi convencida y después dijo "¿Y vas a dejar a tu hermana aquí, sola con Harry? Seguramente, para estos momentos, ya planearon también lo del cambio de habitación…"

"Eso no va a funcionar ahora, Mione…" Dijo Ron sonriendo "No después de esta larga, muy larga semana…"

"De acuerdo, voy por Nathair, nos vamos y…" Sonriendo Hermione dijo lo siguiente en su oído, ya que Molly pasaba por ahí en ese momento "…Te espero en treinta minutos."

"¿Qué tal pasaste la noche?" Le preguntó Hermione a Nathair a la mañana siguiente.

"Nunca había dormido tan bien. La cama de Clive es bastante cómoda…" Respondió él después de dar un largo bostezo. "¿Y Ron? Creo que escuché su voz anoche…"

"Debiste estar soñando…" Dijo Hermione negando de manera casual.

"Si… puede ser…"

"Tenemos que ir a comprarte ropa nueva. ¡No me imagino que habrán pensando al ver que tenía con esa ropa a mi sobrino!" Dijo Hermione sonriéndole.

La ropa de Nathair no estaba tan mal después de todo, sin embargo comenzaba a quedarle corta, tanto de los brazos como de los pies, y después de la bajada por los montes estaba ya un poco sucia.

"Hermione… no tengo dinero…" Murmuró Nathair avergonzado.

Hermione rio "No lo necesitas, yo te la pienso regalar…" Dijo ella saliendo hacia la cocina "¿Qué quieres para desayunar?"

Nathair estaba estupefacto, ¿Le comprarían ropa nueva? ¿Podía escoger lo que quería para desayunar? Quién era el para merecerse todo eso. Salió de la habitación hacia la cocina "No sé qué quiero…"

"Y realmente yo no sé cocinar muchas cosas. Ron no debe tardar, lo esperamos y después nos vamos al Callejón Diagon."

"Si… tienes cosas grandiosas aquí…" Contestó distraído mirando todo "¿Son todas mágicas?"

"No… la mayoría son muggles, como Clive y mis padres." Dijo Hermione sonriendo.

"Clive es muggle... y tú… ¿Tú eres hija de Muggles?" Dijo Nathair sorprendido.

"Si… ¿Por qué te sorprendes?"

"No lo sé… quizás es porque…" Dijo Nathair pensativo. De pronto su expresión cambió por completo y se tornó como enfurecida, comenzó a murmurar con la quijada apretada "Eres una sangre-sucia… y debes morir… ¡Todos los sangre-sucia deben morir! Yo me encargaré de eso…"

"Nathair ¿Qué estás diciendo?" Hermione se sintió aterrada.

"No me llames por mi nombre, atrevida Sangre-sucia..." Dijo Nathair mirándola fijamente, su mirada poseía un brillo de maldad y su voz comenzaba a sonar cada vez más fría y aguda.