Gracias por seguir leyendo, y sobre todo gracias a esas personas que dejan su review y me siguen animando a continuar, va por ustedes.
Sin más nos seguimos leyendo hacia la cuenta regresiva ñ.ñ
No sé cuánto tiempo ha pasado desde que llegue a casa, solo sé que después de haberme dado una ducha, me he quedado sentada en la sala viendo hacia la nada.
Algo tiene la noche que siempre me ha gustado, tal vez es la tranquilidad que proporciona el saber que muchas personas están durmiendo y otras apenas comenzando su día, siempre he sido más de dormir en la madrugada y despertar ya tarde, sé que es un mal habito pero para ser francos no pienso cambiarlo.
Mientras miro hacia la ventana trato de organizar mis ideas pero no logro esclarecer nada, estoy simplemente exhausta, bien podría ir ya a la cama pero sé que no lograría conciliar el sueño pues mi cansancio va más a lo psicológico que a lo físico.
No les puedo mentir y aunque lo hiciera sé que no me lo creerían, he estado pensando todo el tiempo en ella ¿en quién más si no? Sé que lo que paso hace unas horas es solo es resultado de un montón de cosas que nos faltan por esclarecer, pero yo ya no sé si tengo fuerzas para hacerlo.
No me mal entiendan, amo a Rachel más que nada en el mundo, pero llega un momento en la vida en que no sabes si realmente estas caminando con esa persona hacia una dirección o si ya se quedaron sin rumbo.
Quiero pensar con todas mis fuerzas que nosotras todavía vamos en la misma dirección, que a pesar de lo difícil que ha sido el camino va llegar un punto en que las dos nos encontremos y empecemos a andar por el mismo sitio.
Pero ahora mismo no estoy segura que es el momento, tal vez la vida me está tratando de decir que debemos darnos nuestro espacio antes de complicar más las cosas. Lo que paso hace un rato es tal vez la prueba de esto de lo que hablo.
Sé que Rachel se arrepintió de lo que dijo, pude verlo en sus ojos, pero eso no quita el dolor que me causaron sus palabras. Me dolió porque ella más que nadie sabe la lucha que llevo a diario al cargar con esta familia que me toco, pero es lo que hay y eso no es algo que este en mis manos. Cierro los ojos y me tapo la cara con un cojín, como si eso fuera a desaparecer todo lo que siento.
Creo que he tomado ya una decisión, y aunque me duela en el alma es lo que parece más correcto, tengo que dejar ir a Rachel, ya no la buscare más, tengo que desintoxicarme de ella si no esto será mi perdición, necesito dejar de pensarla a cada rato y de sentir como se me va el alma cada vez que la veo, ¿pero cómo se logra esto? ¿Cómo te arrancas a alguien que llevas metida en la piel?
En las películas románticas no te explican el verdadero dolor que se siente al amar, creo que tal vez se debe a que no hay forma de plasmarlo, solo se vive y trata de esperar que te vaya lo mejor posible.
Aun a pesar de todo estoy dispuesta a intentarlo, voy a salir de esto y me voy a recuperar. Tengo que volver a ser la misma mujer fuerte que nada la derribaba, he tomado una decisión y ya no hay marcha atrás.
Exhalo con fuerza y me levanto del sillón, miro el reloj aun me quedan unas pocas horas para dormir, mañana será otro día digo en voz alta aunque sé que no hay nadie para escucharme.
Sonrió y me doy dos palmaditas en las espalda por la decisión que he tomado, emprendo mi camino hacia la habitación pero me ha parecido escuchar algunos pasos, freno con cautela y se activan todos mis sentidos, mi respiración se hace pausada y tengo el impulso de llamar a la policía.
El pánico me atrapa y quedo congelada a mitad de la estancia, alguien está abriendo la puerta y yo como tonta sin poderme mover. Estoy a punto de gritar pero al ver a la persona que esta parada en la entrada de mi casa se me escapa el aire.
-Quinn…- dice apenas en un susurro, no sé quién de las dos está más sorprendida si yo por verla en mi casa o ella por encontrarme parada en ese lugar.- Pensé que ya estabas dormida.- exclama algo avergonzada
-¿Qué haces aquí Rachel?- apenas y puedo formular la pregunta, mi voz también necesita un descanso de esta noche
-¿Me puedo sentar?- casi me rio de su pregunta, ha entrado a mi casa sin mi autorización pero pregunta si puede sentarse, no podría ser más adorable.- Quinn.- me saca de mi letargo, creo que me he quedado más tiempo del debido observándola
-Adelante.-exclamo y camina hacia uno de los sillones, la sigo y me siento al extremo del sillón que ella eligió, lo más lejos que se pueda para no flaquear.- ¿A qué has venido Rachel?- vuelvo a preguntar pues se ha quedado callada y yo no estoy de ánimos para esperar a que se decida a hablar
-He acompañado a Chloe a su casa.- habla y yo siento un nudo formado en el estómago, dirijo mi vista hacia al frente porque de alguna forma sé que no me va a gustar lo que va a decir.- Tenias razón, está enamorada de mí, me lo ha confesado en su casa
-No me interesa Rachel.- le digo con frialdad.- Si has venido a eso por favor vete.- me aguanto las ganas de llorar y hago mi mejor papel para parecer indiferente
-¿Sabes que es lo más gracioso de todo esto?- se levanta de su asiento y comienza a caminar por la sala.- ¡Que a mí tampoco me interesa!- se ríe como si tuviera un broma personal que solo ella entiende.- Tengo una hermosa chica pelirroja confesándome que me ama y yo solo puedo pensar en cómo pedirte perdón por la tontería que te dije.- detiene su caminar y me mira fijamente a los ojos.- Pero entonces supe que pedirte perdón no va aliviar de nada el daño que te hice Quinn.- se acerca a mí y yo siento como mis ojos se empiezan a nublar por las lágrimas que amenazan con salir.- He sido una completa imbécil cariño.- me dice con arrepentimiento arrodillándose enfrente de mí, me acaricia con dulzura la mejilla y yo dejo que unas lágrimas silenciosas corran por mi rostro
-Me has hecho daño Rach.- digo apenas en un susurro.- Me dolió tanto que justamente fueras tú la que lo dijeras.- me tiembla la barbilla y veo como sus ojos también se han llenado de lagrimas
-Lo se.- me toma el rostro con las dos manos y me mira fijamente.- Vi tus ojos Quinn, cuando dije eso vi que algo en ti se quebró y juro que no me lo voy a perdonar.- me toma de las manos y me besa los nudillos.- No sabía si venir a estas horas sería una buena idea, pero no podía dejar que lo que más amo en este mundo pensara que eso que dije es real, porque tu Quinn Fabray eres lo más hermoso que puede existir y está a años luz de ser como tu familia
-No lo sé Rachel, al final tal vez no estoy a años luz como piensas y termine siendo como ellos
- Eso no va a pasar Quinn.- exclama derramando algunas lágrimas.- ¡He sido una tonta al siquiera mencionar eso!
-Lo peor es que en parte tenías razón, no puedo comportarme como una desquiciada por mis inseguridades.- exhalo aire que ni siquiera sabía tenia contenido
-Yo probablemente también habría reaccionado igual si alguien te trata de seducir enfrente de mis narices, y mira que no soy una Fabray.- me mira con dulzura mientras entrelaza una de sus manos con la mía, se sienta a mi lado y recarga su cabeza en mi hombro
-Somos un desastre Rachel.- exclamo con total franqueza.- Hace un momento estaba convencida de que te dejaría ir, y míranos ahora platicando en la madrugada como si de dos desquiciadas se tratara.- rio para mí misma por todo lo absurdo de esta situación
-Querías dejarme ir- repite en una voz lineal y no sé cómo interpretar eso, por lo tanto no respondo y espero que acabe de hablar.-Quinn Fabray.- exclama en vos divertida.- Llevo queriéndote dejar ir desde que no apareciste en el aeropuerto, llevo queriendo dejarte ir desde que no te apareciste en todo el año en que me fui, llevo prometiéndome dejarte ir cada vez que siento como este amor me absorbe lentamente.- me sujeta la mano con fuerza y yo aspiro el aroma que desprende su cabello, ese aroma que tanto había añorado.- ¿Y sabes de que me doy cuenta?- niego mientras le dejo un beso sobre la cabeza.- Que siempre que trato de hacerlo termino regresando a ti
-Sera que eres masoquista
-Sera que estoy enamorada.- responde como si fuera lo más normal del mundo, como si sus palabras no fueran los suficientemente fuertes para que mi corazón lata desbocado y me haga sonreír como una tonta
-¿Qué vamos a hacer Rachel?- pregunto con honestidad tratando de sobreponerme a lo anterior.- No podemos seguir así con esto
-Estoy de acuerdo Quinn.- hace una pausa que me empieza a asustar, tal vez mal interpreto mis palabras y ahora está pensando en la manera más delicada de mandarme a la mierda, el solo pensarlo me hace revolver el estómago.
Tú y tu bocota Quinn, siempre hablando de mas, tenemos a Rachel diciendo que está enamorada de nosotros y salimos con que no podemos seguir así, seré tonta cuando quiero.
-Tan estoy segura de que no podemos seguir así, como lo estoy de que no puedo ni quiero pasar más tiempo de mi vida sin que tu este en ella.- siento que el alma me vuelve a los pies, y respiro sumamente aliviada por su respuesta.- He pensado que necesitamos ayuda profesional si queremos que esto funcione porque…
-Estoy dispuesta.- ni siquiera la dejo terminar de hablar porque sé que todo lo que conlleve el poder estar con ella valdrá la pena.- No me importa si de internar se trate Rach quiero estar contigo.- me giro y la miro directamente a los ojos.-Estoy cansada de padecer tu ausencia.- hablo con el corazón en la mano
-Yo también, pero quiero que sepas que no será fácil.- exclama acariciándome la mejilla
-Cariño, en nuestra relación esa palabra jamás ha existido.- nos reímos por la veracidad de mis palabras, y de repente nos damos cuenta de la cercanía de nuestros rostros.
Me quedo observándola sin prisa alguna, guardando en mi memoria cada pequeño rasgo de ese rostro que tanto amo. Ella hace lo mismo, y siento que es un momento tan íntimo que pareciera nos hayamos fundido en el mismo cuerpo.
Levanto mi mano derecha y rozo con delicadeza su mejilla, siento como un remolino de emociones crece en todo mi cuerpo, mi inclino un poco más adelante y la beso, lo hago como hace tiempo tenía ya ganas de hacerlo, por dios que extrañaba sus labios, su forma en que se logran acompasar con los míos.
Cierro los ojos y me dedico exclusivamente a disfrutar el momento, a perderme en esta dulce agonía que siempre va conllevar un amor como el que siento por Rachel. Un amor que te hace querer morir y vivir por la misma persona.
Nunca en la vida me imagine así de enamorada, creía que si tenía suerte encontraría a alguien con la que me llevara bien, no creía en las películas de amor, donde los protagonistas juraban no poder vivir sin la otra persona, donde con una sola mirada se decían todo, y lo irónico de todo esto es que véanme hora aquí, con esta morena que logra que con un solo beso me sienta la persona más amada y afortunada de la tierra.
-Tenemos que parar.- me dice Rachel entre beso y beso
Mi conciencia la escucha pero mi cuerpo no, y la sigo besando como si no hubiera un mañana, porque para ser sinceros ¿Quién nos garantiza que hay un mañana? Ya me he limitado mucho tiempo de sus besos como para poder parar ahora que aquí la tengo.
-Quinn.- vuelve a susurrar sobre mis labios y un quejido sale de mi boca en forma de protesta.- Si no paras no me podre controlar
-¿Cuándo he querido que te controles?- le sonrió traviesa besándole el cuello
-El punto es que…- parece que se le han olvidado las palabras y yo sonrió triunfante
-¿El punto es que?- me burlo mientras sigo en ese sitio que se es su debilidad
-¡Joder Quinn!- exclama y yo me separo asustada, pero su mirada de deseo me indica que no fue por nada malo, sonríe de modo juguetón y sorprendiéndome completamente tira de mi mano para guiarme a mi propia habitación.
Entramos besándonos y yo misma siento como la excitación corre por todo mi cuerpo, Rachel es hermosa, siempre lo ha sido, pero Rachel pasional por dios que es de otro mundo.
-Necesito ir al baño.- susurra avergonzada y yo solo asiento como idiota, pues no puedo siquiera hilar una oración
Me acomodo en el respaldo de la cama y cierro los ojos, me siento tan feliz, hace cuanto tiempo que no sentía esto, como una gran bola en el estómago que me hace querer gritar de emoción. Sonrió ampliamente y me relajo, hace tanto que espere esto y por fin la noche que menos lo imagine la tengo de vuelta, la sensación de estar completa nuevamente se siente también.
Sonrió para mis adentros y de un de repente vuelvo a reaccionar, no sé cuánto tiempo ha pasado, solo que cuando abro los ojos veo a Rachel sentada a mi lado mirándome con adoración.
-Te quedaste dormida.- exclama Rachel mordiéndose el labio
-No, yo solo cerré los ojos por un momento.- digo avergonzada
-Llevo como veinte minutos aquí a tu lado.- me golpeo la frente y Rachel se burla de mí, mi conciencia me grita un ¿Enserio Quinn? ¿Enserio te has quedado dormida?
-Lo lamento, nosotras podemos continuar.- le sonrió y hago un ademan de acercarme pero Rachel me detiene
-Claro que vamos a continuar.- me susurra.- Pero otro día que no estemos las dos tan cansadas
-Pero yo de verdad quiero.- la miro con cara de cachorro necesitado, o al menos esa es mi intención
-Y yo cariño, pero no creo que nuestros cuerpos estén con la energía suficiente después de todo este día.- ella es muy lista, apenas dice esas palabras y siento como mi cuerpo en realidad ya pide un descanso
-¿Podemos por lo menos dormir de cucharita?- pregunto mientras me froto los ojos adormilados
-Solo si tú me abrazas.- me da un dulce beso sobre los labios, y no lo tiene que decir nuevamente.
Se recuesta sobre la cama y yo inmediatamente la imito mientras la abrazo por la cintura, la pego lo más que puedo hacia mi cuerpo, respiro nuevamente su cabello y antes de quedarme dormida aprendo que esa noche conocí una nueva forma de hacer el amor.
