Resumen: Por fin la Gran Guerra ha terminado y Harry ha perdido a todas las personas que significaron algo en su vida. La población humana en general ha desaparecido y los magos están al borde de la extinción. Un visitante inesperado de otro mundo le dará la posibilidad de cambiar el rumbo de la historia.
Categorías: Harry Potter, Doctor Who
Géneros: Romance, Aventura, Acción, Humor etc.
Advertencias: Crossorver, Mpreg, semi-AU, etc.
Descargo Responsabilidades:Ni Harry Potter, Ni Doctor Who, me pertenecen… para mi desgracia, solo usó sus personajes para mi entretención personal. Harry Potter pertenece a J.K Rowling y Warner Channel, mientras que Doctor Who, perteneces a la BBC y a sus creadores.
Ahora les dejo con el siguiente capitulo. ¡Adiós!
Capítulo 36: "De Planificaciones y Cenas"
Harry había tomado unos minutos para revisar a las madres de los hermanos Rosier, suspiró con cansancio cuando sólo vio que habían sido torturadas con la cruciatus hasta caer inconscientes, mientras estaban dormidas se adentró a sus recuerdos borrando las torturas, ahora sólo recordaban que las secuestraron, así no tendrían que responder preguntas molestas.
Por otro lado, Harry estaba más nervioso bajo la mirada de Abraxas Malfoy, volvió a suspirar, en un principio cuando era más joven había temido una temporada a Lucius Malfoy, después de un tiempo había conocido al multifacético hombre y sólo había encontrado a un padre capaz de hacer cualquier cosa por su hijo. Pero el abuelo de Draco parecía traspasarlo con la mirada como alguna vez lo había logrado Albus Dumbledore, negó suavemente mientras comía con tranquilidad.
Todos estaban en la mesa, mientras Lucius junto con Remus se sentaban cerca del actual patriarca de los Malfoy, por el otro lado él sólo se había sentado entre sus padres para disfrutar de un poco de tranquilidad, Tom parecía haber logrado que Sirius se sentaran al lado de James y Severus al lado de él, cosa que dejaba a la pelirroja sentada frente a ellos al lado de Remus, junto a Dumbledore y Grindelwald. La comida era tranquila con pequeñas conversaciones por un lado y otro, la verdad tanto James como Sirius se comportaron como dignos herederos sangre pura, de manera que no había mucho disturbio sobre la mesa.
—Walburga estaría tan orgullosa de verme ahora —Murmuró entre dientes Sirius. James y Harry sólo sonrieron levemente— Esa vieja loca estaría más que complacida. —Harry miró a James unos instantes para después suspirar— ¿Qué sucede mini Prongs?
Desde que habían salido de las mazmorras de la familia Malfoy, Sirius parecía más que emocionado de llamarlo mini Prongs o pequeño Prongs o derivados cada vez más vergonzosos, la verdad Harry disfrutaba que su padrino le llamara de esas formas. Así que realmente no importaba mucho la mirada disgustada de Tom o el amago de sonrisa que tenía james.
—Realmente, pensaba que ya que estoy… tú sabes de "visita" en esta época —murmuró para su padre y padrino—quizás podría conocer a mis abuelos.
—Los vas a amar—Le habló Sirius, emocionado—Son las mejores personas del mundo, mejor que Prongs acá presente.
—¡Padfoot! —Le lanzo una mirada de furia— Y así te haces llamar mi mejor amigo.
—Vamos, vamos. Ellos de verdad son las mejores personas del mundo.
—Lo sé. —James miró unos minutos a Harry para después desviar su mirada a Tom—Quizás podríamos ir los tres, me gustaría que mis padres conocieran a Tom. —Harry se atragantó con el jugo mientras Sirius lo miraba con ligera molestia.
—¿Piensas pedirle matrimonio tan rápido? —Le preguntó Harry, velozmente— ¡Llevan un mes y algo!
—Oh vamos, he llorado su cariño tres años—Le gruñó su padre—No dejare que se me escape.
—Detente, no quiero saberlo, seguro me lo contaras cuando me críes, así que no quiero saberlo ahora —murmuró de nuevo, concentrándose en comer su comida— ¿Y tú Sirius?
—¿Qué pasa conmigo?
—Le pedirás a Severus que se case contigo. —Sirius se sonrojo para después asentir levemente.
—Sí. Como heredero de los Black tengo que casarme antes de los dieciocho años —murmuró algo incómodo.
—¿Heredero de los Black? —La voz de Harry estaba llena de sorpresa— ¿No te desheredaron cuando te fuiste a vivir con papá?
—No—Lo miró algo confuso— ¿Por qué lo harían?, es muy común en la familia Black, que el mayor se valla de casa, tío Alphard se fue a los quince igual que yo—Sonrió levemente— Andrómeda se fue a los dieciséis.
—No… nada… —Murmuró Harry, parece que el simple hecho que Tom haya entrado en Hogwarts también cambio otros sucesos. Internamente el menor de los Potter se preguntó qué había pasado con Pettigrew. "…realmente no me interesa, mientras no aparezca" pensó el pelinegro algo divertido.
Tom los observó unos minutos, escuchando poco de la conversación, la verdad había logrado captar algo de visitar a los padres de James y que Black tendría que casarse antes de los dieciocho realmente estaba algo nervioso por lo que escucho al principio. No es que a él no le interesara conocer a los padres de James, pero sólo llevaban un mes y medio no creía que fuera prudente, además… él no le había contado a James nada de sus propios padres.
Suspiró quedadamente, intentando concentrarse en la comida frente a él. Severus se giró levemente para mirarlo, la verdad aun en contra de todo lo esperado el joven Snape era uno de los mejores alumnos que tenía, y después de muchas conversaciones con el chico era también uno con los que mejor se llevaba, claro… dejando de lado los años que conocía a los Malfoy.
—Profesor, no cree que sería conveniente que dejara de concentrarse en las conversaciones ajenas. —Severus hablaba tranquilamente mientras comía, quizás él no tenía una ascendencia tan aristocrática como muchos en la mesa, pero modales y etiqueta lo aprendió del mismísimo Lucius Malfoy cuando este no hacía más que molestarlo. Tom por el otro lado sólo le regalo una sonrisa sarcástica.
—En este instante no soy su profesor, señor Snape. —Lo miró— Llámeme Tom. —Severus se estremeció levemente.
—Por favor no me diga señor Snape, ese es el... el intento de padre que tengo —Habló el chico lentamente— Con que me llame Severus basta.
Tom asintió suavemente, ahora podía vislumbrar un poco el motivo de las pesadillas que el chico sufría desde su primer año. Miró alrededor, su atención centrándose en los rostros de los demás, Abraxas parecía conversar tranquilamente con Lupin, quien parecía cada vez más nervioso, le dio su más sentido pésame internamente, ser interrogado bajo la mirada de Abraxas Malfoy era algo… desagradable y más cuando Lucius parecía interesado en hacer de Lupin un Malfoy.
Dumbledore parecía más contento mientras conversaba animadamente con Grindelwald, la verdad Abraxas se había sorprendido por ver al hombre en su casa, pero después que lo pusieron al día con mucho hechos que él desconocía le agradaba poder compartir su mesa con hombres tan poderosos como los eran Dumbledore, Grindelwald y el mismísimo heredero de Hogwarts.
Harry vagó la vista por su alrededor unos minutos, desconectándose de la amena conversación que tenían James y Sirius, para dedicarse a mirar tanto a Lucius como a Abraxas, cuando los observaba interactuar lograba entender la relación que había tenido su marido con Lucius. Suspiró unos momentos para después observar con atención a Lily, quien comía tranquilamente de su plato, realmente ella era una hermosa mujer, pero para su sorpresa aun mirándola un rato James no hacía más que mirar a Tom con una mirada de infinito amor.
Intentó no pensar que realmente había vivido engañado diecisiete años de su vida, todo por culpa de alguien que intentó cambiar el tiempo para convertir a su propio padre en un asesino, llevándose con ellos su propia vida. Apretó los servicios en su mano, mirando los verdes ojos de la pelirroja, ella le sonrió levemente y pudo notar como un aura rojiza se lograba entrever en sus ojos, en ese instante sintió una fuerte descarga de magia, y su antigua cicatriz le ardió casi partiéndole la cabeza en dos, su cuerpo se levantó inmediatamente de la silla y logró dar unos cuantos pasos antes de darse contra el piso.
—¡¿Harry?! —Observó cómo sus padres se acercaron hasta su posición el suelo, sintió como Tom lo levantaba entre sus brazos para después caer en la inconsciencia.
