Capítulo 35, ¿Ayuda?
-Teme -le saludó. Asintiendo Sasuke hizo lo mismo.
-Dobe -respondió.
En la calle frente al conjunto residencial de huérfanos ambos se miraron a los ojos. Algunos niños salieron corriendo entre ellos jugando a los ninjas y dos gatos en la esquina pelearon por el derecho de la caja más grande.
Alzando una ceja, Sasuke vio de pies a cabeza a su compañero de equipo: estaba ligeramente más alto, más bronceado y tenía vendas en las manos que rodeaban cada dedo. La mano izquierda tenía un poco de sangre cerca de la muñeca notó, y la derecha estaba llena de barro.
-Entrenaste -señaló, por dentro un poco impresionado.
Había jurado que su compañero confiaría en el "poder de la voluntad" una vez más.
-¡Claro que sí 'ttebayo! -gritó indignado, ¡demasiado que se había esforzado con el viejo pervertido para que dijera lo contrario!-. Ero-senin me enseñó unas técnicas asombrosas y cosas que tú nunca podrás hacer -siguió gritando.
Alzando una ceja, Sasuke bufó cuando el rubio le sacó la lengua.
-Sigo sorprendido que llegaras a aprender algo, en realidad -enfatizó haciendo una mueca de crueldad.
Sasuke no era malo, tal vez no bueno pero podía considerarse un hombre decente. Pero haber tenido como única compañía a Kakashi por las pasadas semanas fue demasiado silencioso.
-¡El próximo gran Hogake debe ser fuerte para que sepas! -contestó como si fuera obvio.
-¿Indignado miedosito?
-¿Por qué? ¿Acaso estás asustado pelo de gallo? -preguntó inclinándose hacia dónde estaba.
-¿Asustado de tu técnica secreta "grita con fuerza" o de la "toma leche pasada en la mañana"? -sonrío sin evitarlo y parpadeó solo cuando sus dos frentes estuvieron unidas.
-Más que de tu mirada "no siento envidia por Sakura-chan" cuando patea tu trasero en las prácticas -insistió presionando el punto de uniendo entre ambos.
-Usuratonkachi... -Sasuke gruñó.
-Teme...
-¿Y dónde está ese tal maestro pervertido tuyo? -preguntó retórico dando un paso atrás y provocando que cayera el rubio de cara al suelo-. Esperaba más de próximo a ser mi Hogake. Siendo honesto.
Naruto estuvo a punto de gritar pero se puso de pie mirando al suelo ceñudo, luego pateó una piedra y murmuró entre dientes.
-En el osen espiando mujeres... -murmuró sin verlo-, ¡pero dijo que apenas termine va a continuar con mi entrenamiento del chacra!
-Control del chacra.
-¡Ahg! ¿Por qué estás aquí entonces, eh teme? ¿Y no entrenando con kaka-sensei?
-Hm -bufó-. Fue a buscar más reservas para nosotros, se nos acabó la comida, pero a penas acabe regresamos al entrenamiento.
En ese momento una risa histérica y escandalosa llamó la atención de ambos, Sasuke con curiosidad y Naruro con vergüenza.
Y llegando al conjunto donde estaban lado a lado. Jiraiya caminaba a un lado de Kakashi sonriendo y palmeando su espalda de vez en cuando.
-¡Nada que agradecer te digo! -rió y negó un poco-, has sido unos de mis más fieles fans desde el comienzo Kakashi. Incluso aunque comencé cuando sólo eras un niño -murmuró para sus adentros-. Cómo podría haberte ignorado en una situación de tal necesidad -preguntó herido.
-Nada de eso Jiraiya-sama -se apresuró a corregir-. Disculpe si le hice sentir así cuando lo único que hace por nosotros sus seguidores es darnos todo lo que tiene -se limpió una lagrima del ojo-. Es que todo fue mi culpa, -aceptó con dolor-, jamás llegué a pensar en la posibilidad que la edición de Icha Icha Finales Felices IV firmada por usted quedara dañada durante un chidori mal enfocado de Sasuke, ese niño -inspiró con fuerza-, de enterarme que lo hizo apropósito hago que pierda la batalla y quede como gennin por un año más -amenazó.
Jiraiya iba a contestar algo, pero sabiendo por el chacra que su alumno estaba de pie cerca de ellos y viendo de reojo como se ponía verde, aceleró el paso y le puso una mano en la frente preocupado.
-¿Niño? ¿Estás bien Naruto, comiste de nuevo leche pasada? -preguntó preocupado.
-¿Detuvo mi entrenamiento sólo porque dañé su libro de pornografía? -preguntó en cambio Sasuke cuando llegó su maestro. Feliz Kakashi asintió.
-¡Sip! -exclamó-. Ahora estamos listos, si quieres salimos en este momento- espera -parpadeó mirándolo-, ¿cómo sabes que el Icha Icha es pornográfico? Naruto... ¿Cómo lo sabes también tú? -inquirió segundos después cuando el niño parecía enfermo de verlos.
*¡Prefirió leer eso a salvarme cuando el río casi me llevó cuesta abajo de una catarata!* pensó horrorizado.
Sasuke tensó los hombros cuando el sannin miró también en su dirección. Insultó a su compañera, chasqueó su lengua y giró el rostro.
-¿Y bien?
-... Sakura lee esa misma basura, compra los libros y todo bajo un henge -murmuró luego de unos segundos.
-¿Por qué será que su compañera no me hace más fácil el ser su maestro nunca? -respondió luego de unos segundos en silencio con desánimo. Esa era una conversación que estaba seguro no quería tener con ella. Nunca-. En fin: podemos irnos ahora al menos que estés tan desesperado por ver a Sakura-chan en estos momentos -sonrió descaradamente.
Ambos chicos pasaron de indignados, a sorprendidos, avergonzados y al final molestos. Tantas emociones hizo parpadear a Kakashi y hacerlo sonreír más ampliamente.
Naruto cruzado de brazos miró al otro lado.
-Un niño me acaba de decir que Sakura-chan se fue esta mañana con un chico ciego y no han vuelto -refunfuñó bajo obviamente molesto.
Sasuke en respuesta parpadeó .
-A mí también me dijeron lo mismo -agregó un poco sorprendido, había pensado que la mujer estaba mintiéndole en su momento-, que la vieron irse con un chico ciego y de cabello largo.
-Kakashi -murmuró cerca de su oreja Jiraiya, sin propósito en susurro, pero su línea de trabajo acostumbrándolo a no divulgar sus pensamientos. Línea de trabajo, y experiencias en el campo-, ¿por qué tu alumna se fue con un obvio Hyūga?
Sin saberlo, se encogió de hombros y negó.
-Conociéndola todo es posible -respondió con sinceridad-. No hay nada que pueda imaginarme Jiraiya-sama.
-¿Ni siquiera que Naruro tenga que pelear contra un Hyūga en la final?
-... Creo que ya tengo una idea -murmuró con amargura haciendo sonreír al sannin. Aplaudió con fuerza haciendo que ambos gennin dejasen de ver al suelo deprimidos y sonrió-, ¡bueno hay que continuar con el entrenamiento, Naruto con Jiraiya-sama y Sasuke conmigo! Sólo queda una semana de preparación, aprovechémosla al máximo, ne -preguntó.
-Hm -Sasuke se cruzó de brazos y un brillo de satisfacción llenó sus ojos-, correcto -vio a Naruto- adiós Dobe, espero que hagas algo de verdad en tu tiempo libre.
-¡Puedes apostarlo teme! Ganaré esa batalla cueste lo que cueste. Y así ambos nos enfrentaremos en la final, ¡es una promesa!
...
-Aún no comprendo por qué querías verme Hyūga-sa-
-Ya te he dicho -le interrumpió con calma-, que Neji es más adecuado para nuestra relación -agregó sin modificar su expresión.
Sakura le miró sorprendida. Bufó algo, sonrió cuando oyó en su oído un leve quejido de Kenshi dormido y asintió. ¿Tenían una relación para comenzar?
-Aún así no comprendo, Neji-san -repitió con duda.
Neji no dijo nada por unos minutos. Guiando en silencio el camino, a su alrededor las tiendas y pequeños puestos de ventas comenzaban a tener vida y uno que otro shinobi chocaba con ellos regresando de una misión; no eran muchos, sólo aquellos que no podían saltar por los tejados usaban el suelo.
Sólo después de graduarse de la academia fue que Sasuke y Naruto comprendieron de ella por qué decía que el tránsito de los ninjas era sobre la tierra, ahora que desde la misión de las olas podían escalar. Estar sobre las cabezas de la gente te daba una vista paronámica, y a lo más liberales, les hacía sentir como aves.
-Es una linda mañana -comentó viendo a los lados.
Siguieron por unos minutos más hasta que volvió a hablar.
-Y no pienso decirte nada de mi compañero, Neji-san -sonrió con ternura.
-Lo sé.
Sakura parpadeó unos instantes sorprendida. Miró el perfil del ninja a su lado y notó como dos grandes bolsas oscuras reposaban bajo sus ojos. Cuando giraron a la izquierda en la siguiente esquina Sakura notó que no estaban en el conjunto Hyūga, ni en los campos de entrenamiento, ni en un área desolada.
Estaban en frente de una tienda de té.
-¿Neji-san, puedo preguntar qué hacemos detenidos aquí? -preguntó con curiosidad. No pudo evitar mandar una ola rápida de chacra por su ojos confirmando por si era una ilusión pero la tienda se mantuvo ahí, al igual que el olor a pasteles y sonido de risas. Vio el perfil de Neji en silencio y notó sus hombros hundidos y mirada cansada, al igual que el leve tic nervioso que tenía en su ceja derecha.
No le respondió y le hizo pasar de primera. Los sentó en una mesa lejos de la salida y dando en cara a ella y pidió una tetera y dos tazas antes de que hablara.
-Nunca agradecí lo que hiciste por mi compañero de equipo en esa ocasión Haruno -dijo de repente mirando sus manos enlazadas sobre la mesa. Sakura dejó la taza-. Realizo mi error y busco corregirlo: gracias.
Inclinó levemente la cabeza.
-Cualquiera habría hecho lo mismo -contradijo.
-Pero no lo hicieron. Casi muere, y la batalla resultó en la pérdida de dos de sus extremidades. Salvaste la vida de mi compañero de equipo, indiferente de tus intenciones.
Sakur parpadeó cómicamente por lo ridícula de la situación e hizo una seña a la joven mesera, esta tenía su cabello rubio corto y rozando las orejas, un delantal atada a la cintura y teniendo en las manos una pequeña libreta con la cual anotaba la orden de otro cliente cuando Sakura la llamó.
-Tres galletas de miel por favor, y dos de avena... Aunque no es como si te creyera Neji-san -agregó pasiva luego que la mesera se hubiera retirado-, pero sé que esa no es la razón por la cual me trajiste hoy.
Él dio una pequeña mueca. Dio un sorbo del té negro y suspiró.
-¿Por qué no me crees? ¿Acaso me consideras tan desinteresado y frío? -preguntó pasivo. Sakura sonrió un poco al notar el dolor en su expresión, se negó a decir nada y segundos después Neji continuó-. Hay rumores entre los chunnin de esta aldea que tú posees no sólo habilidades en ninjutsu y taijutsu. Pero en ninjutsu médico -insinuó buscando reacción en su rostro-, de ser así quisiera pedir dos favores tuyos.
-¿Por qué debería hacerlo si admites que tu equipo está en deuda conmigo? -preguntó. Él contestó al instante.
-Porque ese es mi equipo, y este soy yo -enfatizó, ligeramente frunciendo el ceño-, puedo ayudarte para prepararte en tu propia pelea. Sonido; desde un punto de vista estratégico siento que está en una mayor ventaja sobre ti y supe que tu sensei te dejó a manos de otro maestro para entrenar por su cuenta al Uchiha.
Sakura sonrió. En ese momento llegó con una sonrisa la mujer dejando el plato verde de cerámica en el medio de ellos, ligeramente más cerca de Sakura. Ella tomó una entre sus dedos antes de ver de reojo de nuevo al Hyūga, su mirada blanca e inexpresiva, el cabello largo oscuro parte en su espalda parte sobre sus hombros, pero a la vez pequeñas líneas de cortes en sus mejillas y clavículas, vendas en cada dedo de la mano que, aunque su compañero las usaba por entrenamiento, ella no recordaba que llegaran más allá de las muñecas durante las peleas de antes. Ahora llegaban hasta sus antebrazos.
-Puede que algo de lo que dices sea verdad -murmuró sonriendo con secreto, le vio-, pero dijiste dos: supongo que deseas algo más aparte de mis habilidades curativas.
Asintiendo suspiró des tensando los hombros. Sakura mordió la primera galleta de avena: hum. Estaba buena. Mucho en realidad, tendría que recordar la ubicación de la tienda para venir por su cuenta en el futuro.
¿Cuál será el nombre de la tienda? Se preguntó con curiosidad.
-Puedo pagar con mis habilidades, pero también con Información -ofreció inclinando la cabeza antes de enderezarse-, si entrenas conmigo podrás entender mejor mi estilo de pelea y juego, arriesgándome a la derrota, podrás darle esa información a Uzumaki Naruto para prepararlo en contra de mí...
-No -negó Sakura, tomó otra galleta y sonrió por la leve ampliación de los ojos de Neji en sorpresa-, cada uno está por su cuenta, él sabrá cómo preparase en contra tuya. Yo no te diré sus habilidades así que sería un poco injusto que él supiera las tuyas. ¿No crees?
Dio un sorbo al té.
-Y a mí me gustan las peleas justas, al menos, las que no me involucran peleando -agregó sonriendo.
-¿Por qué?
-Porque a mayor igualdad de poder: más interesantes son -dijo, y el salto involuntario que dio el Hyūga fue suficiente para hacer crecer más su sonrisa marca Hoshigaki.
-Hace dos días -relató Neji minutos después. Ya la pequeña tienda había perdido gran parte de sus clientes por la cercana hora al almuerzo. El sitio sólo ofrecía postre y té, Sakura intujo por el flujo de antes que a penas llegara la hora de después de la comida, el sitio se llenaría de golpe-, recibí mi castigo en el clan por haber herido a tal gravedad a Hinata-sama -admitió.
Sakura frunció el ceño.
-Fue una pelea justa, o al menos legal a ojos de la aldea -objetó. Neji asintió más cansado que antes. Las grandes ojeras hinchadas y oscuras haciéndole ver desesperado.
-Y se hubiera quedado así -agregó con tristeza-, si no hubiera sido que en la última semana mi relación con Hinata-sama ha mejorado de forma paulatina, -negó-, miembros de la rama principal comenzaron a sospechar que la pelea que tuvimos no fue justa si no que Hinata-sama se dejó vencer debido a petición mía. Fue visto como un insulto grave.
Tendría lógica, murmuró Sakura en sus pensamientos. Si un miembro del clan es tan adverso y alejado de la rama principal como Neji debía haber sido, más hacia Hinata, luego de una pelea tan salvaje y una victoria tan aplastante repentinamente ambos comienzan a hablar y demostrar signos de buena relación, lógico sería pensar que uno de ellos convenció al otro de dejarse vencer.
Y como es la heredera la que perdió contra el sirviente el problema era peor.
-Mis heridas son... -dudó haciendo una mueca de desagrado, inspiró tensando sus músculos y su mandíbula por unos segundos tembló de la presión ejercida. Inhaló-, graves -admitió-. No estoy en condiciones de pelear, retirarme no es una opción pero debido a la naturaleza de las mismas ir a un Hospital tampoco.
-¿Quieres que te cure y que entrene contigo entonces? -preguntó cruzándose de brazos. Humeó cuando Neji asintió-, hum, no necesito ayuda para vencer a mi oponente, aunque podría saldar tu deuda haciéndolo, pero ¿qué me haría decidir ayudarte la segunda vez? ¿Qué gano haciéndolo?
Y sin dejarlo continuar siguió hablando.
-Pero lo haré, Neji-san -le interrumpió sonriendo-, con la condición de que dejes de espiarme a mí y mi equipo -sonrío dulcemente inclinando la cabeza de lado-, ¿trato?
Neji abrió los ojos y lentamente dejó la taza en sobre la mesa de madera. Apretó la mandíbula, inspiró con fuerza y asintió rápidamente. Sakura entre dientes sonrió un poquito más en respuesta.
Sakura con el dedo índice palpó su labio inferior unas cuantas veces antes de hablar.
-¿Pero por qué necesitas ayuda para entrenar? Podría curarte y ya. No puede ser debido a mis habilidades -le interrumpió con la boca abierta cuando Neji trató de responder. Con un clack la volvió a cerrar-. Naruto es más de fuerza bruta, yo me especializo en kenjutsu. No puede ser el rango: él es corta por naturaleza, yo soy más pelea a media larga distancia. ¿Genjutsu? Cualquiera se da cuenta que él fracasa en eso a menos que...
De repente comenzó a reírse con fuerza. Echando su cabeza hacia atrás y riendo a rienda suelta. Neji frente a ella carraspeó cuando la mesera desde lejos vio a su mesa y con vergüenza trató de mirar hacia sus manos. Tragó y negó un poco segundos luego por su actitud tan infantil, ¡ella le estaba ayudando! No podía permitirse sentir pena por una ayuda. Frunciendo el ceño volvió a ver a la integrante denomina del equipo 7 y se negó a bajar la misma aún cuando pequeñas lágrimas salieron de los ojos de ella.
-¡Quieres que entrene contigo para que te cure mientras entrenamos...! -inhaló limpiándose una lagrimita-, ¡porque sabes que volverán a castigarte! -finalizó sonriendo y respirando profundamente. Neji en parte horrorizado porque era la cruel verdad en parte con la risa asintió-. Cambio de planes entonces. No sólo dejarás en paz a mí y a mi equipo si no permitirás que otra persona nos acompañe en estos entrenamientos.
Curioso, arqueó una ceja en respuesta.
-¿Y quién sería esa persona? -preguntó sabiendo que no tendría voz ni voto en ello. Sakura sonrió de lado y dejó que uno de sus colmillos brillaran.
-Oh, sólo una vieja venganza -dijo dejando de lado el tema.
OMAKE
-Sakura-chan me odia -murmuró con sus mejillas infladas de aire y los brazos bajo su mentón.
Jiraiya escribiendo unas palabras con tinta a un lado detuvo el pincel y miró la espalda de su alumno con su mirada hacia la ventana del hotel. El sol por fin se estaba poniendo en el horizonte y los colores naranjas del cielo le inspiraron a seguir con su escritura.
-Estoy seguro que estás exagerando niño -negó sonriendo.
-Quisiera que fuera mentira -murmuró de nuevo. Ahora Jiraiya sí detuvo por completo el escribir y vio sorprendido a donde la voz triste de su alumno había sonado-, pero ¿sabes? Nunca... Sakura-chan nunca pareciera estar con nosotros. No es que no quiera estarlo, ella lo desea, lo sé, -negó y vio de nuevo la calle concurrida del distrito rojo. A medida la noche iba cayendo el flujo de civiles y shinobis adultos aumentaba-. Es que siempre parece que debe estar en otro lugar. Hacer otra cosa. Encargarse de algo lejos de ahí y...
Se detuvo. Jiraiya acomodó su cuerpo apuntando hacia él.
-Es tan triste -admitió lastimoso-, como- como que nunca puede disfrutar de reír porque recuerda algo y eso está mal. Detesto a quienes lastimaron tanto a Sakura-chan en el pasado. Los odio.
Naruro no volvió a decir nada por el resto de esa tarde, y por largos minutos el Sannin no pudo evitar su asombro por haber escuchado el sentimiento de odio salir de la boca de su aprendiz.
¡Gracias por los comentarios!
En realidad este capítulo lleva lista y guardado aquí en wattap desde hace más de una semana, pero por flojera no había querido corregirlo ^^
Falta poco para las batallas! El próximo CAP va a ser Saku-otros!
FELIZ HALLOWEEN!
Acabo de ganar de mi primer concurso de escritura, ando feliz :D
Los veo luego ;)
Bye...
