Capítulo 33
Las dos semanas que pase con Sakura habían sido perfectas, pero desgraciadamente ya era hora de volver a la realidad. Llegamos nuevamente al departamento a medio día, dejamos las maletas a un lado y lleve a Sakura a casa de sus padres antes de dirigirme a la empresa. Al llegar a su casa sus padres insistieron en que nos quedaramos a cenar. Pude ver como a Sakura se le había iluminado al escuchar eso por lo que no pude desistir. Le dí un suave beso en la mejilla despidiendomé diciendole que volvería alrededor de las nueve de la noche. Me costo poder alejarme de ella despues de todo pero sabía que quería hablar un con sus padres, por lo menos pasar algo de tiempo con ellos y no era nadíe para impedirselo. La nolstalgía me invadió al recordar a mis padres y a mi hermano, los extrañaba demasiado. Intente volver a guardar aquello en mi cabeza, sabía que nunca los dejaría de extrañar pero los seguía queriendo por igual. Me costo lograrlo pero al llegsr a la empresa estaba nuevamente concentrado, me metí en el elevador mientras intentaba sonreír al recordar a mi princesa; pensar en Sakura me relajaba era lo único que necesitaba para que mi día fuera perfecto. Volvíó a abrirse el elevador y vi que Naruto estaba bastante ojeroso y parecía realmente cansado. Al verme pareció alegrarse por lo que empezo de dramatico nuevamente, enserio ahora no tenía idea de que le había encontrado de interesante mi prima.
-Naruto comportate como alguien de tu edad, estás en el trabajo no hagas esas escenas.-lo empuje un poco para que dejara sus lágrimas infantiles.-¿Qué tienes?-
-No se como demonios aguantas hacer todo ese papeleo.-sorbió por la nariz.-No tienes idea de hasta que horas me quedaba para terminarlos, dime que la proxima vez que planees un viaje dejaras a cargo a Gaara.-
-Lo que tu digas, pero deja esas escenas son estúpidas e infantiles. Enserio, a veces pienso y ruego porque Hinata no se casé contigo.-llegamos a nuestro piso.-Comportate y ya el día de hoy domriras todo lo que quieras. Vete antes si es que es lo que quieres.-
-Cambiando de tema.-pareció recomponerse.-¿Cómo les fue en sus vacaciones?-
-Bastante bien, Sakura estaba feliz.-entramos a la oficina.-Me tiene completamente vuelto loco, ahora entiendo cuando Gaara hablaba de Matsuri de esa manera.-
-Me alegro Sasuke, tú y Sakura merecen ser felices.-me sonrio.-Toma te dejo aquí los papeles de estas dos semanas, revisalos si tienes alguna duda.-
-Gracias.-
Se fue y con mucha calma leía los papeles mientras me ponía mis anteojos, a pesar de que estuvo cansado esas dos semanas y tener que pedirle ayuda a Gaara habían hecho un gran trabajo. Termine y seguí con todo lo demás, todas las sucursales estaban funcionando perfectamente e igualmente había nuevos proyectos que parecían prometedores. Los estaba estudiando a fondo cuando sentí mi móvil vibrar así que mecánicamente lo saqué y lo vi de reojo, era un mensaje por lo que no le tome mucha importancia, termine de leer el documento que tenía en la mano y volví a revisar el móvil. Me sorprendí al ver que el el mensaje había sido de Sakura por lo que quise golprear mentalmente, tenía que haberme fijado bien. Lo abrí rapidamente y sonreí como un estúpido, era un mensaje realmente hermoso diciendome que me queria y que me extrañaba, le conteste el mensaje de la misma forma moría por estar a su lado en ese momento.
Afortunadamente no tarde demasiado con mis pendientes así que salí mientras le marcaba a Sakura para decirle que llegaría un poco antes. Me detuve en la locrería para compar una botella de vino, se me hacía de mal gusto llegar sin nada a una cena. A pesar de que estaba con mi semblante de siempre me estaba muerto de pavor; estaba viviendo cosas totalmente nuevas con ella y no sabía como manejarlos. Llegue a su casa y me quede un momento en el automóvil, debía relajarme y serenarme; no podía mostrarme tan nervioso. Salí tomando la botella y antes de tocar el timbre volví a asegurarme que mis nervios estaban bien guardados. Se abrió la puerta y vi a mi linda princesa del otro lado por lo que antes de que pudiera hablar la tome de la cintura para acercarla a mi y darle un largo y hermoso beso.
-Sasuke…-dijo cuando me aleje un poco, estaba apenada.
-Lo siento.-le sonreí.-No tienes una idea lo mucho que te extrañe, moría por volver a estar a tu lado.-
-Yo también mi amor.-volteo a ver mi mano libre.-¿Y eso?-tomó la botella.
-Creí que sería un buen detalle traerle algo a tus padres, no se si les gustara.-
-Mi papá es fanático del vino tinto. Le encantara.-tomo mi mano.-Ven…estabamos en la sala.-ambos ingresamos a la casa.
La residencia tenía un lindo calor a hogar, se podía sentir con solo haber curzado la puerta. De nuevo mi nerviosismo me estaba empezando a invadir por lo que pude sentir como Sakura me apretaba la mano por lo que disminuyeron un poco. Entramos y ví a sus padres sentados en la sala, inmediatamente vi que sus miradas se centraron en mi y tragué pasado. Mientras nos acercabamos ellos se pusoeron de pie y quede enfrente de su padre; le di un leve apretón de manos mientras intentaba retarme con la mirada donde sabía que podía tener el control. Voltee a ver a su madre de alguna extraña razón sentí que me veía con cariño maternal y lo comprobe al darme un abrazo; ese tipo de calor maternal nunca lo había olvidado. Sakura les comento del pequeño detalle que había llevado y el semblante de su padre cambió un poco hacia mi. Me pidieron que los acompañara por lo que me senté a lado de Sakura.
-Es un gusto el volver a verte por aquí Sasuke, fue hace demasiado tiempo que te habías ido.-su madre me sonrio.
-Si señora bastante, igualmente me alegro volver a verla.-
-Hablamos muy poco en la inauguración de la nueva sucursal de la empresa. Había lamento mucho el no poder hablar un poco más.-
-No se preocupe señora, no tiene porque preocuparse.-
-¿Les parece que vayamos a cenar? Lo lamento Sasuke, es algo muy sencillo espero que no te moleste.-
-De seguro sera delicioso.-
-…-parecio sonrojarse por el comentario.-Iré a calentar la comida. Les avisare cuando este todo listo.-rápidamente se fue.
Unos segundos mas tarde mi linda princesa la siguio diciendo que la ayudaría,asi que le solte la mano y la segui con la mirada hasta que la perdi de vista por lo que voltee a ver a su padre. Estaba demasiado serio y no sabía como empezar una conversación con él y agradecí que el empezara, aunque me arrepentí al momento. Al parecer seguía recordando mis años en la preparatoria y quería asegurarse de que no le haría daño a su hija. Me costo convenserlo de que haría lo que fuera posible par hacerla feliz a como diera lugar y me relaje cuando lo logre; había sido relamente agotador pero me daba por bien servido. Sakura entro a la sala para decirnos que ya podíamos pasar al comedor. Su padre se puso de pie y camino rápidamente hacía allá parecía morirse de hambre, me puse de pie y al lelgar a lado de Sakura la abrace por la cinutra para alzarla y darle un hermoso y apasionado beso. Ya no podía vivir sin sus besos por tanto tiempo, jugo con mi cabello enrollandolo entre sus dedos hasta que la volví a poner en el suelo. Me aleje y le tome la mano para irnos al comedor, sin embargo, ella me jalo un poco para que me detuviera.
-¿Qué sucede amor?-me le quede viendo.
-¿Qué te dijo mi padre?-
-Nada.-
-No te creo, yo lo conozco y se que te ha dicho algo.-
-Enserio, no me dijo absolutamente nada.-quería tranquilizarla.
-Sasuke…-parecía molesta.
-De acuerdo…-suspire.-Sabes perfectamente que sabe que hacia en el pasado, a grandes rasgos afortunadamente; sabe que mis relaciones eran simples juegos por lo que solo se estaba asegurando de que contigo no sería así.-
-Se que no lo es. Me quieres tanto como yo te quiero a ti y me lo has demostrado con creces.-toco mi mejilla.
-Te haz vuelto mi vida entera. No se que haria si no te tengo a mi lado.-
-Vamos. Nos estan esperando.-jaló de mi y me deje llevar.
Entramos en un comedor muy bonito y sencillo; le ayude a que tomara asiento y me sente a su lado sosteniendo su mano ante la atenda mirada de su padre. Su madre había preparado una pasta y ensalada que se veían esquisitas. Disfrutamos de la cena acompañandola igualmente con el vino. La mayoría de la cena, la concersación la mantuvieron ella y sus padres; preferí escucharlos mientras recordaba las cenas que había tenido con mi familia, realmente los extrañaba. De vez en cuando me unía un poco a las conversaciones hablando muy poco. Estuvimos ahí bastante tiempo hasta que Sakura decidio irse, yo estaba muerto de cansancio pero no dejaría que eso impidiera que ella disfrutara a su familia. Nos despedimos de ellos y volvimos al departamento.
-Gracias por hacer esto Sasuke, se que te ha de haber costado mucho el estar con mi familia.-dijo al llegar.
-Te quiero, y por ti haría lo que fuera con tal y de verte así de feliz como te vi.-subimos el elevador.-Me encanta verte sonreir.-
-Te amo.-me abrazó con fuerza.
Alce su rostro con sumo cariño y le di un beso. Sakura me apoyo contra la pared del elevador dejandome sorprendido al igual de que subio sus brazos para rodear mi cuello. Sus besos, sus caricias, toda ella me fascinaba. Llegamos al piso y camine con ella entre mis brazos. Me ayudo a abrir la puerta y al entrar empece a besar su cuello. Ansiaba que estuvieramos solos de nuevo, poder ponerla nerviosa como solo yo podía hacerlo. Con cuidado le quite la chaqueta y la puse en el respaldo del sofá.
-Ya es tarde, vamonos a dormir.-
-Deja de frenarte Sasuke…nuestra relación ya no son solo besos ni pequeñas caricias.-coqueteo conmigo con la mirada.
-No es eso princesa.-le acaricie la mejilla.-Es solo que me encanta poder estar contigo, eres con la única con la que he tenido una relación formal y me gusta como estan las cosas así. Necesito que tu pongas el ritmo que me digas que es lo que quieres. Me siento mas seguro y tranquilo si lo haces.-
-Por eso... me encanta como eres conmigo . Haz sido un verdadero caballero, me has dado mi lugar, me cuidas y se que me quieres como yo te quiero. Por eso no quiero que no te detengas.-desanudo mi corbata.-Quiero que piensas las cosas ¿si?-beso mi mejilla.-Buenas noches amor.-
La vi irse mientras repasaba lo que me había dicho, se que tenía razón la relación ya había cambiado pero necesitaba que me dijera que hacer. Me encantaba poder estar con ella, despertar a su lado había y seguía siendo lo más hermoso que me había pasado. Poder dormir con ella envuelta en mis brazos, oler su perfume y el verla sonreir al despertar. Suspire con pesadez tal vez tenía razón, me frenaba mucho al saber que podríamos llegar a más. Quería poder disfrutar la relación, experimentar todo lo que nunca había podido hacer. Estaba compartiendo mi vida, mi tiempo y mi corazón por primera vez, me encantaba estar asi con ella; Sakura podía estar a mi lado para que mi día fuera perfecto. Fui a la puerta de la habitación de Sakura y dude bastante hasta que decidí mejor irme a la mía.
…
Había pasado ya una semana y Sakura se mostraba reacia hacia mí. Recibía solo pequeñas muestras de afecto por su parte. Sabía que estaba molesta porque a pesar de todo lo que intentaba hacer me alejaba, seguía con ese pendiente de querer llevar las cosas con calma pero no podía soportar que estuviera de ese modo conmigo. Ese día la recompensaría, la llevaría a cenar y hablaríamos para aclarar las cosas, entendía que era lo que quería y necesitaba que ella me entendiera. Antes de que se fuera de compras con su madre le había dicho que saldríamos en la noche y pareció agradarle la idea aunque seguía sin querer acercarse demasiado a mi, me costaba hacer que me diera un beso.
Estaba en el departamento terminando de arreglar la reservación después del trabajo, estaba muy cansado pero debía de hablar con ella, odiaba que no me volteara a ver a menos de que se lo pidiera, que solo me dirigiera un monosílabo a lo que de dijera. Estaba concentrado intentando analizar como podría reconciliarme con ella necesitaba verla feliz nuevamente. Le esperaba intentando acomodar mejor mis palabras hasta que escuche que alguien llamaba a la puerta, se me hizo muy raro ya que Sakura tenía llaves y Juggo no me había avisado absolutamente nada. Fui hacia la puerta y al abrirla me lleve una gran sorpresa. Frente a mi estaba Tayuya, estaba pálida, y llevaba una sudadera que a mi parecer le quedaba bastante grande y unos pantalones deportivos que parecían igual de holgados. Busqué rápidamente a la seguridad cayendo en cuenta de que era su día libre. Suspire mientras rogaba por que Sakura no llegara, ella sabía lo que había pasado entre los dos antes y sabía que no le agradaría nada el verla ahí de nuevo, cintando todavía el problema que habíamos tenido antes.
-Tayuya…-me quedé igual de sorprendido que antes, me estaba metiendo en un enorme problema.-¿Qué haces aquí?-
-Necesito hablar contigo, es algo realmente importante. Por favor. ¿Puedo pasar?-parecía nerviosa.-Será solo un par de minutos.-
-Esta bien.-le abrí la puerta para que pasara. Estaba realmente incomodo con su presencia y más que sabía que Sakura regresaría pronto.-Habla rápido que estoy ocupado.-
-Sasuke…-se mordió el labio.-…estoy embarazada.-
-¿Y eso que tiene que ver conmigo? Tu y yo no hemos tenido nada desde hace meses.-no entendía a donde quería llegar.
-Sasuke…-se quito la enorme sudadera que traía puesta dejandome ver su algo abultado vientre.-tengo casi cinco meses de embarazo…el mismo tiempo en el que tu y yo no nos hemos visto, además…no he estado con nadie más que contigo. ¡El niño es tuyo!-
Me quede pasmado, eso no podria estar pasandome, no ahora. No tenía ni idea de como esto podía estar sucediendo, claro sin contar el hecho del como sucedian ese tipo de cosas. Di vueltas en el pasillo una u otra vez como si aquello pudiera darme una solución; algo que le había dicho meses atrás resono en mi cabeza por lo que la voltee a ver bastante molesto.
-Se supone que seguías viendo al mismo ginecólogo de siempre, tu misma me lo confirmaste. ¿Cómo demonios ocurrio esto?-estaba bastante molesto.
-Ya había dejado de ir con él, pensé que ya no era importante hacerlo. Cuando volviste y retomamos lo que habíamos tenido en la preparatoria pensé que sería definitivo. Sabes que yo te amo desde que te vi por primera vez.-empezo a llorar.-Cuando…-
-Pero sabías perfectamente que yo nunca te he querido.-la interrumpi.
-Ya lo sé.-parecía tanto molesta como triste.-Se que para ti todas en ese tiempo fuimos un desahogo. Fui una estúpida al creer que esta vez sería diferente. Pero…-
-Sólamente callate.-no le estaba haciendo demasiado caso solo pensaba en Sakura, en todo lo que habíamos construido hasta ahora, podría perderse por mi estúpido error.-¿Cómo no se te ocurrio decirmelo antes?-
-¡Lo intente Sasuke! ¡¿Cuántas veces vine o intente entrar a tu empresa para decirtelo y cuantas veces me lo negaste?!-vió que estaba sorprendido pero sabía que tenía razón.-Hasta tuve que hablar con Naruto por si te lograba convencer.-unas cuantas lágrimas se acoplaron en sus ojos.
-Esto ya no tiene remedio…¿qué planeas hacer con él?-sonaba demasiado frio pero realmente esperaba que no hiciera ninguna estúpidez.
-¡¿Cómo que que voy a hacer?! Sasuke…es tu hijo. ¿Cómo puedes decir eso? ¿Acaso tu no lo quieres?-se protegió el vientre.-Voy a tenerlo, sabes que estoy totalmente en contra del aborto.-
-…-me deje caer en el sillón. Esto estaba complicandose cada vez más.
-¿No me dirás nada?-sus sollozos me tenían vuelto loco.-Se que tu estas en una nueva relación y parece que vas enserio con ella, algo que realmente pense que era imposible o pensaba que podría llegar a ocurrir solo conmigo. Pero…-
-No te preocupes…a mi hijo no le faltara absolutamente nada, todos los gastos van por mi cuenta.-no encontraba una solución sensata.
-¿De que estás hablando Sasuke?- me dí la vuelta para encontrarme con Sakura que parecia mucho más sorprendida que nosotros dos.-¿De que hijo estás hablando?-vió el pequeño pero abultado vientre de Tayuya mientras sus ojos se llenaban de lágimas.-Sasuke…-pude ver como su mandíbula temblaba intentando encontrar palabras.
-Sakura yo…-ahora enserio ya no sabía que hacer.
