Descargo de responsabilidad: Nosotros (Kyubi1, PepeFernandez, Víctor, María, Ellis, Carmen y yo, KanadeSilver) no somos dueños de Date A Live ni nada relacionado con él, solo la historia y los OCs.
Capítulo 26: El espíritu que acecha en las sombras.
El sol les calentaba las cabezas y el sudor resbalaba por sus rostros, así por sus cuerpos. Golpeaban todos a la vez, sin dar descanso ni tregua a su maestro, quién se estaba esforzando cada vez más y se había quitado su ropa del torso. Él los mantenía a raya a los tres con golpes y patadas, usando todo su cuerpo para defenderse.
—¡Toma esto! —Pero tanto como la patada de Kanade y la de Hikari fueron atrapados por Satou al mismo tiempo, se las apretó fuertemente para que no pudieran escapar, en pocos segundos, Shidou saltó para bajar con una patada lista para darle en la cara al chico.
—¡Esto no ha acabado! —Pero cuando estuvo lo suficientemente cerca, Satou usó los cuerpos de sus amigos para aplastar a Shidou entre los otros dos, haciéndolo un Sándwich; usando al sellador de espíritus como relleno.
Cuando los tres estuvieron el suelo, tratando de recuperarse del impacto, Satou extendió una mano hacia ellos, lanzando dos esferas de energía de forma consecutiva que hizo un cráter en donde estaban los tres chicos, destrozándoles la ropa y en parte, quemándoselas.
«Satou-san es muy fuerte, no, no solo es él, su ángel es el que está peleando, me pregunto si Shidou-san y los demás están bien». Yoshino miraba de lejos la pelea, pero vio que el único en pie se acercó caminando hacia ella; en sus manos tenía la playera del chico con la ayuda de su marioneta. Hasta que llegó a su posición.
—Satou-san… ¡Uh! —Le extendió su playera con las manos temblorosas y un sonrojo, debido a que lo estaba viendo sin nada que le cubriera el torso; podía ver todo muy bien, era el cuerpo de alguien que había entrenado mucho—. ¡T-Tu playera! ¿Ya acabaron de… entrenar?
Satou la miró con sus ojos azules, transparentándose y sin ninguna expresión. Tomó la playera con una mano y se giró a ver detrás de suyo.
—Maldición… —La chica de cabello blanco se esforzó por arrastrarse para salir del cráter, Shidou no tuvo tanta suerte, él seguía ahí tirado, Hikari tenía el cabello todo sucio, pero también estaba empezando a despertar.
—Parece que aún no acabamos, Yoshino. —Ella alzó la mirada, pero como lo vio aun sin playera, se volvió a sonrojar y se tapó la cara, Satou dio un pisotón al piso, extendiéndose electricidad en dirección al cráter, los tres gritaron de dolor mientras él se ponía la playera de manera tranquila. «Tus amigos no han avanzado mucho, pero al menos, tus objetivos iniciales se cumplieron. Kanade piensa las cosas, no lo hemos probado en una batalla real, pero en los entrenamientos lo hace. Hikari ha aprendido a reaccionar rápidamente, está alerta. Y Shidou ha aprendido a controlar más sus poderes, aunque le falta más dedicación, a todos ellos».
—Entiendo, Mikael, ya deja de electrocutarlos, es suficiente. Casi nos llevó un mes, pero estoy… Orgulloso de ellos, creo que Shidou ya no tendrá problemas con las hechiceras y Kanade puede estar tranquila sobre él, controlar sus poderes es como controlar sus emociones, así que no perderá el control. Hikari, creo que él es el que más ha avanzado de los tres.
Satou regresó a tomar consciencia de su cuerpo y al instante, los chicos dejaron de ser torturados.
—Sa-Satou-san… ¿Ellos están bien? —preguntó la chica, preocupada.
—Creo que fuiste muy cruel, Satou-kun.
—Supongo que Mikael se pasó, pero esto también es parte del entrenamiento, Yoshinon. No te preocupes, Yoshino, ellos son fuertes.
—Sí, pero… ¡Kyaaa! —Satou la tomó en brazos, como otras ocasiones, para volar hacia donde estaban sus amigos, Yoshino enrojeció de inmediato pero como Satou lo hacía tan espontáneamente, se aferraba a él para no caerse.
—¡Oigan! No se queden ahí, aun les falta volar hacia casa, ¡levántense! Además, ¿no tienes que alcanzar la segunda hora de clases, Shidou?
—Ni loco… No quiero ni caminar, volar es una mejor opción… Escuela… Ahora no… —Shidou ni se puso de pie, solo empezó a volar y a quitarse la suciedad de sus ropas.
—Shidou-san, ¿estás bien?
—Estoy bien, ya sé que mi ropa está rota, no es la primera vez —dijo con una sonrisa.
—En ese caso, a volar. ¡Kanade, Hikari, ya levántense!
Hikari ayudó a Kanade a ponerse de pie, el cabello de ella se le erizó por la descarga, al igual que los dos chicos, se veían tan graciosos con el cabello en punta que Yoshino y su marioneta se rieron por lo bajo.
—¡No se rían! ¡Lo haré mejor la próxima!
—Eso espero, Kanade. Y tu cabello está todo parado.
—¡Ahh! —Intentó peinarse pero no pudo—. Necesito un baño…
—Igual yo… Huelo a quemado. —Hikari se quejó con el cuerpo de color carbón, se había girado a ver a la chica, pues la estaba tomando de la cintura para que no se cayera, y como sus ropas también estaban rotas, dejaba ver parte de sus pechos, por lo que desvió la mirada con un sonrojo salvaje en sus mejillas.
—Regresemos a casa, veamos quien de ustedes tres ganará ahora.
—Pero estoy cansada… ¿Podemos regresar de manera normal? Solo por hoy, Satou. —Kanade realmente estaba exhausta y la última descarga le dejó un tic nervioso en las piernas; moviéndolas sin querer.
—Bueno, solo porque hoy se esforzaron mucho.
El grupo regresó a casa, todos volando, pues no querían caminar y el día no se prestaba para ello; el sol les quemaba la piel de tan fuerte que estaba. Este hecho fue anotado por una agente de la DEM. Desde antes que los chicos llegaran, ella se había escondido exitosamente y había sido muy sigilosa, era un trabajo muy tedioso pero interesante; aprendía el nivel de Hollow y sus amigos espíritu.
—Te lo encargo, vigila a donde van en las mañanas, haz un horario de cuantas horas tardan ahí, no importa lo que pase, no los interrumpas, es una orden.
«Mio-senpai debe estar pensando en algo muy especial, espero que funcione, Wescott-sama tiene muy altas expectativas con todo esto». Pensó la hechicera, mientras accionaba el comunicador en su oído.
—Se dirigen a tu posición, haz tu parte y escucha las conversaciones.
—Entendido, estoy en posición, el transmisor está bien escondido, no lo han encontrado ni sospechan, estamos cubiertos. ¿Qué pasa con Mio-senpai? No la he visto desde hace dos semanas y solo entregamos nuestros informes, con las manos vacías.
—No tengo idea, pero debemos hacer lo que ella nos dijo. Wescott-sama la asignó como líder, dejando de lado a Ellen-sama.
—¿Crees que se hayan peleado?
—No sé, rumores es lo único que hay en los cuarteles —dijo con molestia—. Nada concreto.
—Ah, vamos, no seas aburrida, suficiente tengo con vigilar a los espíritus día, tarde y noche, estoy harto de mi trabajo, ¿sabes? Lo peor es que ya se está haciendo costumbre, todos son amigos inseparables, y escuchar cada cosa, algunas cosas son muy estúpidas, creí que Hollow sería una excluida, pero no es más que una niña mimada.
—Eso no nos importa, y no la veas como una niña, es un espíritu, y punto. Nos vemos luego.
Pasaron unos minutos, en los que la hechicera estaba a varias casas lejos de la de los hermanos Itsuka, en la azotea, vigilando con los binoculares de la DEM, observando claramente la casa.
—Oh, algo inusual.
—¿Qué es?
—¡Mierda! —La hechicera se asustó y le apuntó con una pistola, pero la persona ahí le hizo abrir los ojos con mucha sorpresa—. Mio-senpai… Me asustó, no la vi venir.
Mio estaba seria, como siempre, tenía el cabello castaño atado en una cola de caballo y sus ojos color miel estaban muy raros, asustaban, pareciera que ella tenía un derrame o algo así, traía un traje completo de color rojo, estaba muy pegado a su cuerpo; por lo que se le notaba todas sus curvas y sus atributos.
—Bien hecho, te felicito por vigilarlos todo este tiempo. He leído cada reporte que me han dejado, ya es hora de que viniera a verlas.
—¿Por qué se tardó, Mio-senpai? Si se puede saber.
—Para estar lista y efectuar el plan para atrapar a Hollow. Solo necesito una oportunidad —explicó con una sonrisa, estaba muy tranquila—. Esta vez, no cometeré ningún error. Todo lo que has escrito, todo lo que has escuchado sobre ellos, ha sido información muy valiosa, casi creo que conozco a Hollow lo suficiente para hacerla de encubierta.
—Jajaja, eso es raro, tus tácticas son muy diferentes de las nuestras, senpai —comentó divertida, Mio sonrió y tomó los binoculares, así como un auricular que le dio su compañera.
—Bueno, entrenar tu cuerpo es una cosa, entrenarte psicológicamente para manipular e interrogar, es algo que aprendí por mucho tiempo, nunca me gustó hacer ese tipo de cosas, con el tiempo, me acostumbré. Si no comprendes a tu enemigo, no podrás derrotarlo. Ellen-sama nunca me hizo caso, y por lo consiguiente, tampoco Wescott-sama —dijo un poco triste—. Pero ahora por fin me mira y me escucha, no puedo fallarle ahora, no podemos…
—Entiendo. Tienes razón.
Los chicos descendieron cerca de la puerta, al ver a una chica de cabello púrpura, con el mismo tono en los ojos, traía un uniforme escolar de color blanco con azul, aunque no estaba tan arreglada, se veía hermosa.
—¡Darling! —Saludó Miku con una sonrisa y ojos brillantes; expresando felicidad. Shidou saludó con cansancio y un poco preocupado por verlo así de sucio.
—Hola, Miku…
—Darling, ¿qué te pasó? ¿Y a ustedes? —Vio a los demás con las cejas arqueadas, Kanade seguía apoyándose de Hikari, pero estaba sonriente, Yoshino estaba con un rubor en el rostro, Satou se sorprendió de ver a su idol favorita tan cerca, de todas formas, se calmó y bajó a Yoshino con gentileza.
—No nos pasó nada, Miku. ¡Es prueba de nuestro esfuerzo! —Kanade alzó un brazo, pero lo bajó de inmediato y se quejó de dolor.
—Kanade, ¡deja eso!, vas a lastimarte más de lo que ya estás.
—No me regañes, Hikari. —Lloró al estilo anime y el chico se golpeó la cara con su palma, Miku dio una risita, así como Yoshino.
—¿¡Desde cuando esto es un regaño?! Cielos, solo estoy siendo amable.
—Ah, perdón, creí que me regañabas —dijo ya de forma normal.
—Dejando eso de lado, ¿Cómo estás, Miku? ¿No deberías de estar en la escuela?
—Debería, pero salí temprano hoy, y ya que he estado muy ocupada, pensé en venir a verte. No te molesta, ¿verdad? —preguntó con una sonrisa que convencería a cualquiera, Shidou negó con la cabeza.
—¿No te molesta que esté así? De todas formas, entremos. —El grupo entró a la casa y Miku se puso cómoda en la sala, junto con Yoshino y Satou; él se sentó alejado de ellas dos, tenía cierto nerviosismo de que Miku estuviera ahí, como si nada. Pero él no podía estar más equivocado, ella también estaba nerviosa, estar con Shidou era una cosa, pero otro chico… Era muy apresurado—. Bueno, Miku, iré a cambiarme y volveré pronto. Y ustedes dos, a bañarse también.
—¿¡Qué?! —Kanade quería tirarse al sillón o en su cama, nunca había estado tan cansada, luego recordó que ninguno de los cuatro había desayunado nada por estar probando un entrenamiento crítico, ideado por su maestro—. Noooo…
—Nada de no, vete a bañar, Hikari, ayúdala, por favor. —Shidou subió a su cuarto y el otro asintió con la cabeza.
«Entiendo cómo te sientes, yo también quiero tirarme a la cama». Pensó Hikari mientras guiaba a la chica fuera de la casa, para ir a los apartamentos.
«¿¡Verdad?! Todo porque Satou dijo que no desayunáramos, a veces, creo que es malo con nosotros». Respondió la chica.
«Solo lo hace para ayudarnos, debemos hacer lo que dice Shidou, no quiero que nos regañe como la última vez».
«Cierto, cierto. Esa vez fue porque nos pusimos a jugar en vez de lavar los platos, debemos trabajar en equipo como esa vez, Hikari, ¡bañémonos juntos, así será más rápido!»
—¿¡QUEEEEEEE?! —Su grito lo escuchó toda la gente y Miku pegó un brinco, así como Yoshino, solo Satou suspiró; podía escuchar sus pensamientos, solo cuando se comunicaban de esa manera, por lo que no estaba sorprendido.
—¿Qué? ¿No crees que sea una buena idea?
—¡No, es una pésima idea! ¡No la vuelvas a decir nunca en tu vida! —dijo con un sonrojo más salvaje que el anterior, miró a otro lado.
—Bueno… Yo creí que así sería más rápido.
—No digas nada… Por favor, solo…
—Está bien, no entiendo porque te pones así.
Regresando con los chicos, Miku estaba muy callada, quería que Shidou regresara pronto, después de todo, el tema de los chicos era algo que todavía le molestaba de sobremanera.
—Miku… ¿Vas a dar algún concierto? —preguntó Satou, con una voz algo tímida, algo muy raro en él. Miku quedó con la boca levemente abierta y miró al chico.
—Sí, he estado ensayando mucho, por eso no he podido venir a visitarlos. Desde que salimos al centro comercial… —Recordó que se había portado inflexible con el chico, por lo que se sintió culpable. Pero él sonrió.
—¿Será pronto? —preguntó, un poco emocionado, ella se sorprendió por eso.
—Ah, sí, dentro de cuatro días, aún falta que lo anuncien.
—Que bien, espero que sea tan bueno como el último.
—¿Eh?
—¡Vaya, Satou-kun! No sabía que veías a Miku de esa manera.
—Ah, eso, Miku me gusta mucho. —La chica se quedó petrificada y con un sonrojo en las mejillas, en ningún momento se esperó una declaración de ese tipo.
—Satou-san… —Yoshino también estaba sonrojada y sorprendida.
—¿No la han escuchado cantar? Su voz es increíble, me hace feliz escucharla.
—Ah, te… te referías a… e-eso… —Miku miraba al piso, entre aliviada y contenta.
—Sí, me gusta mucho como cantas, por eso, le pediré dinero a Reine para ir a verte.
—Ya veo. Espero que te guste.
Cuando Shidou regresó, ya decente para la ocasión, Miku cambió por completo de actitud; lo abrazó y le contó todo animadamente. Shidou también le contó de los entrenamientos y de sus logros obtenidos, así como todas las palizas que Satou le había dado, y lo mucho que había aprendido de él. A la idol no le gustó mucho sobre lo duro que era para Shidou, aunque ciertamente, él se veía más seguro de sí mismo. La conversación se fue por el lado de la preocupación, a estas alturas, Satou se retiró para los apartamentos y bañarse también, no sin antes, desearle suerte a Miku en su concierto.
Mio sonrió por todo lo escuchado, fue analizado con detenimiento y por las anotaciones que había hecho sobre el espíritu, reconoció su más grande debilidad; una que no esperaba en un chico tan serio, por un momento, ella pensó en la más chiquita de los espíritus, pero ahora eso estaba a punto de ser ajustado.
Miku se fue de la casa, dándole un beso en la mejilla a Shidou, ganándose un sonrojo de su parte, ella fue feliz. Las demás llegaron a casa de la escuela, muy hambrientas y como otras veces, Hikari y Shidou entraron a la cocina, Kanade no ayudó; estaba muy cansada por no haber desayunado, aunque los cuatro estaban en las mismas. Shidou usó mucho para la comida, puesto que no había desayunado nada, así que gastó varias cosas en el curry de hoy.
—Hay muy pocas cosas en la cocina… Creo que saldré a comprar la despensa.
—¡Oh, Shidou! —Tohka escuchó desde la sala, por lo que levantó la mano para llamar su atención—. ¿Puedo ir contigo? Te ves algo cansado.
—Solo un poco, el entrenamiento fue duro.
—Entonces, te ayudaré con la despensa. Además… No hemos estado juntos. —Ella estaba levemente sonrojada y Shidou meditó sus palabras; ella estaba en lo cierto.
—No perdamos tiempo entonces, vamos, Tohka.
—¡Umu!
Cuando la pareja salió de la casa, Mio dejó los binoculares a su compañera.
—Bueno, es hora de movernos. Llama a alguien para que siga a Izayoi Miku, la vamos a necesitar luego.
—¡Entendido, senpai!
«Esta vez, no fallaré, Wescott-sama. ¡Hoy será el día en que tendremos a Hollow!»
De vuelta en la casa de los hermanos Itsuka, los tres chicos se encontraban buscando a Copo de Nieve por la casa, ya que este se había escondido en quién sabe dónde, cuando su dueña Kanade decidió tomar una pequeña siesta por el cansancio, solo las tres Anti-espíritus se habían quedado hasta el final del capítulo, un poco preocupadas por lo que acababan de ver, sin duda se avecinan tiempos difíciles para todos.
―Cielos… me pregunto qué pasará… ―murmuró Nightmare con ansias de saber más―. Estoy preocupada…
―Yo también ―dijo Berserk mientras comía un poco de algunas palomitas que estaban a la mano―. Presiento que pasarán cosas malas…
―Ahh… Sin duda tendremos que esperar, pero ―dijo Diva, pero haciendo una pequeña pausa, sacando una pequeña consola―. Yo tengo algo con lo que distraerme.
―¡Préstame esa cosa, Diva!
―¡Yo también quiero jugar!
―¡Aléjense, esto es de Kotori! ―Diva corrió hacia la segunda planta, siendo perseguida por las otras dos.
―Encontré a Copo de nieve ―anunció Satou, sacando al gatito que estaba debajo del sillón, aunque lo alejó un poco de él al verlo un poco molesto, pero después el gatito se calmó al ver a Kanade acostada en el sillón dónde él había estado escondido, y saltó.
―¡Gah…! ―Kanade se levantó de repente al sentir que la golpeaban en pleno estómago, aunque sería más como si la hubieran aplastado repentinamente―. C-Copo de nieve… ya me disculpé ―murmuró, mientras lloraba al estilo anime, pero al ver que el gatito se acomodaba en ella para tomar una pequeña siesta, lo dejó pasar.
«Siempre hace lo que quiere…» Pensó Shidou con una pequeña sonrisa, Kanade no tuvo más remedio que quedarse acostada, aunque ya le incomodaba estar en el sillón―. Por cierto, me pregunto cómo irán con lo del especial.
―Lo están preparando, así que no hay de qué preocuparse ―explicó Hikari, mientras se oían pasos desesperados en el piso de arriba.
―Ciertamente tienes razón, Hikari ―dijo Satou, para luego dirigirse a la audiencia―. Muchas gracias por habernos leído hasta aquí, esperamos verlos en el próximo igualmente, pueden dejar cualquier duda u observación en los reviews, nos vemos hasta la próxima.
―¿Tú también me robas el puesto, Satou…?
―Oigan, ya se discutió esto mucho antes… ¿Qué no lo recuerdan?
―¡Eso no importa, Hikari, es mi trabajo!
