Antes de empezar recomiendo leer capítulos anteriores antes de entrar a este. Por experiencia personal esto siempre ayuda a retomar una historia que no había publicado en un tiempo considerable.
Capítulo 37: El fin del Enmascarado
La lluvia siempre ha sido símbolo de tristeza y melancolía. Quizás porque enfriaba el ambiente, quizás por su monótono sonido, o incluso por qué algunos la relacionan con lágrimas y llanto. Es por eso que Amegakure, siendo una isla bajo una lluvia constante, tendía a evocar este tipo de sentimientos depresivos en las personas.
Y aunque Terumi Mei le gustaría culpar a la isla por su bajo estado de ánimo, eso sería injusto para la inerte roca flotante. La verdadera raíz de su tristeza era ella misma. Se preguntaba una y otra vez por qué era tan inútil, y se recriminaba su propia debilidad. Parecía que su vida estaba destinada a ser una tragedia en la que ella jamás podría hacer nada para evitarla. Por más fuerte que se volvía nunca parecía ser suficiente.
Mei aún se encontraba en la burbuja de Utakata con rumbo desconocido para ella. La burbuja tenía suficiente espacio para contenerla y era extremadamente resistente, y a pesar de estar sellada le permitía respirar sin problemas. No había duda en que era una creación de Utakata, ella misma había usado las burbujas varias veces como transporte cuando ella y Utakata eran novios. Dichos recuerdos solo le traían más tristeza.
"Maldita sea Utakata, me lo prometiste. ¿Es esta la forma de vengarte de mí?" su llanto pasó desapercibido para sus alrededores gracias a las extrañas propiedades aislantes de la burbuja, sin embargo aunque ella hubiera sido escuchada no le hubiera importado. Eso era lo último en su mente.
Primero había perdido su sueño, sueño por el cual llegó a sacrificar su amor. Cuando supo que no sería Mizukage su mundo se vino abajo, parecía que todos sus sacrificios habían sido en vano. Sin embargo en sus momentos más oscuros él regresó. Su promesa mantuvo su mundo a flote, y su muerte lo hundió hasta la más profunda oscuridad.
Sus pensamientos fueron interrumpidos por un rugido estruendoso. Siguiendo el ruido Mei se encontró con algo que la dejó con los ojos casi desorbitados.
Rokubi, el seis colas.
"Utakata…"
Poco a poco también empezó a escuchar voces. Agitadas, probablemente por la adrenalina de la batalla, Mei pudo reconocer la voz de Naruto.
"¡Demonios, está cargando una Bijuudama!"
Su burbuja entró al claro donde pudo ver a Hancock, Doflamingo y al ya mencionado Naruto. La burbuja que cargaba a un inconsciente Kakashi también venía tras ella. Una vez las burbujas llegaron junto a Naruto estás se reventaron dejándola a ella y a Kakashi libres.
"¿Eh?" Naruto parpadeó confundido. "¿¡Mei?!" la susodicha lo miró secamente.
"Naruto."
"¡Naruto-sama, no es momento para distracciones!" le gritó Hancock mirando a Mei de reojo.
'¿Acaso esa mujer me miró mal?...Quizás fue mi imaginación…' pensó Mei.
Doflamingo simplemente rió.
"Tienes razón, Hancock." contestó Naruto encarando al Rokubi. '¿Pero será suficiente con mi ojo izquierdo? La última vez logré sobrevivir a una Bijuudama gracias a mi ojo derecho, pero ahora ese ojo está fuera de combate. Demonios…' Naruto frunció el ceño al ver la Bijuudama estabilizarse. 'No queda de otra.'
Sin embargo antes de que pudiera hacer algo, Mei pasó corriendo por su costado directamente hacia al Bijuu, sorprendiendo a todos los presentes.
"¡Utakata!" gritó Mei.
Naruto le gritó para que parara, sin embargo sus gritos recayeron en oídos sordos.
"¡Utakata! ¡¿Acaso vas a romper tu promesa?!"
"¡Mujer terca! ¡Se va a sacrificar en vano!"
En ese momento la Bijuudama terminó de estabilizarse. El poder de esta creó una onda de choque que envió a todos a volar. Naruto se estrelló contra un árbol mientras Hancock, Doflamingo y el inconsciente Kakashi salieron volando fuera del claro. Los árboles más cercanos fueron arrancados de raíz, y una gran nube de polvo y lodo se levantó. Y eso solo había sido el efecto de la Bijuudama estabilizandose. "No no no, vamos Naruto…" el rubio capitán trató de levantarse sin embargo volvió a caer de inmediato. El golpe lo había dejado sin aire.
Mei por su parte había caído en un pequeño charco quedando llena de tierra y lodo, pero se negó a rendirse estando tan cerca.
"¿Crees que eso va pararme?" dijo Mei. Su pierna izquierda recibió la mayor parte del impacto por lo que tenía una ligera cojera. "Estoy cansada de siempre fallar. Si no gano aquí, entonces prefiero la muerte."
Fue diminuto, casi innotable, pero Naruto le pareció ver al Rokubi dudar.
"Siempre poniendo mi deber sobre el amor, siempre tomando las decisiones equivocadas…esta vez no será así." Naruto veía maravillado como Mei se acercaba al Rokubi y este no respondía. Pero se sorprendió más incluso cuando la poderosa bestia deshizo la Bijuudama. El poderoso ataque se deshizo en millones de partículas sin generar daño alguno.
Finalmente Mei llegó al frente del Bijuu, poniendo sus manos en él. "Esta vez te elijo a ti, Utakata…"
"Fuuton: Komu"
La técnica de Mei comenzó a corroer el cuerpo del Bijuu, llenando el claro de caliente vapor. Cuando el vapor se despejó Naruto pudo ver las figuras de Mei y Utakata arrodilladas en el suelo, abrazándose.
La vista sorprendió al rubio, quien honestamente creía que Mei iba a ser asesinada por Utakata. Habían luchado tanto y no habían podido lograr lo que Mei logró con unas cuantas palabras.
"...Ya veo…" finalmente Naruto sonrió un poco, se puso de pie lentamente y abandonó el claro con un poco de dificultad. Saliendo se encontró con Hancock, quien parecía estar relativamente bien.
"¿Naruto-sama? ¿Qué sucedió?" Naruto solo le dedicó una sonrisa que hizo que se sonrojara de pies a cabeza.
"Mei ganó, Hancock. Mei ganó." sin aviso alguno abrazó a Hancock y la apretó contra su pecho. La pelinegra se sorprendió un poco, antes de devolver el abrazo.
"¿Naruto-sama, pasa algo?"
"No, no. Simplemente…quería abrazarte."
Hancock alzó su cabeza y lo miró confusa. Su expresión con los ojos entrecerrados y la cabeza levemente inclinada era totalmente adorable.
"...ok."
Naruto la presionó contra su pecho y puso su mentón sobre su cabeza. Se permitiría un minuto de paz.
'Con Madara aún allá afuera, esperando para poner el mundo en caos ¿Cuántos momentos así podremos disfrutar?...No importa como, ese desgraciado debe ser detenido. Por mis Nakama, por Kiri…' Naruto apretó más fuerte a Hancock '...y por mi futuro.'
Menma, Sakura y Suigetsu se encontraban caminando lentamente hacia al lugar de la explosión.
Muy lentamente…
Suigetsu estaba empezando a cansarse de la lentitud a la que iban. Al parecer Menma estaba muy adolorido, por lo que no podía acelerar el paso. Suigetsu había evitado reclamar porque pensó que Menma aceleraría el paso eventualmente, sin embargo nunca lo hizo. De hecho Suigetsu juraría que estaba caminando incluso más lento. Él solo quería que acelerara el paso. ¿Era tanto pedir que Menma acelerara el paso?
Cabe destacar que Suigetsu odiaba la lentitud, especialmente cuando sus Nakama estaban en peligro.
"¿Qué no puedes caminar más rápido? ¿Acaso no dijiste que estabas bien?" Menma se sorprendió por un segundo antes de responder.
"¡C-callate! ¡Es que es difícil caminar en este suelo mojado!"
La mentira fue tan obvia que ni Suigetsu se la creyó.
"Si claro. Bastardo orgulloso."
Sakura por su parte solo negó con la cabeza. Sabía que Menma se estaba aguantando el dolor, sin embargo el pelinegro era demasiado orgulloso y no dejaba que nadie lo ayudara a caminar. Si alguien le ofrecía ayuda solo negaba malhumorado, llegando incluso a enojarse.
Viendo que Menma iba a responder de mala manera Sakura decidió cambiar de tema antes que la discusión pasara a mayores.
"Hey Suigetsu-kun ¿Crees que va a dejar de llover pronto? Ya ha estado lloviendo por más de una hora…" los dos chicos enfocaron su atención en ella, olvidándose de su discusión. Suigetsu la miró un segundo antes de observar sus alrededores.
"Mmm, no lo creo. De hecho creo que lloverá incluso más fuerte. Gotas del tamaño de cuerpos humanos comenzaran a caer en poco tiempo." dijo Suigetsu mientras abría los brazos para describir el tamaño de las gotas.
"¿Gotas del tamaño de cuerpos?..." repitió anonadado Menma. "¡¿Qué clase de predicción es esa?!"
Sakura también negó con la cabeza. "En serio Suigetsu-kun, debes comenzar a usar predicciones más normales."
De pronto los árboles arriba de ellos empezaron a sacudirse llamando la atención de los tres, y del cielo cayó un cuerpo justo en frente de ellos.
"¡Kyaaaaa! ¡Un cuerpo cayó del cielo!" gritó Sakura horrorizada.
Menma palideció. "Es broma…¿verdad?..."
Los dos se quedaron viendo el cuerpo, sorprendidos de que la predicción de Suigetsu se haya vuelto realidad.
'Es la segunda vez que pasa algo así…' pensó Sakura desviando su mirada a Suigetsu. 'Sus predicciones son demasiado precisas…'
"¡Ack! ¡Es Kakashi!" el grito de Suigetsu los sacó de su estupor. "¿Cómo rayos llegó aquí?" Sakura reaccionó de inmediato y se acercó rápidamente a Kakashi para observar sus heridas.
El susodicho se estaba incorporando lentamente, su cuerpo estaba tembloroso y le faltaba el aire, producto de su caída. "¿Qué demonios pasó?..."
"Eso es lo que queremos saber." dijo Sakura examinandolo. "No hay heridas graves, parece que los árboles ablandaron tu caída. Aún así no te recomiendo hacer movimientos bruscos, en caso de que hayas sufrido alguna lesión en la columna."
"¡Utakata!" gritó Kakashi repentinamente sorprendiendo a los demás. "Tenemos que ayudarlo, ¡Madara lo ha capturado!" Menma lo miró confundido.
"¿El Jinchuriki de seis colas? ¿Qué tiene que ver con esto?" los demás lo miraron como si fuera estúpido hasta que recordaron que Menma no sabía acerca de los acontecimientos en Kiri. Viendo esto Sakura se tomó la molestia de explicarle.
"Utakata fue reclutado por tu hermano, ahora él es nuestro compañero." Menma se palmeó la cara.
"Solo a ese estúpido se le ocurre reclutar a un Jinchuriki…" como era de esperarse el comentario sarcástico no le gustó nada a Suigetsu.
"¡Hey, no hables mal del capitán!"
"Tch, cállate, Fanboy. Tú voz me produce dolores de cabeza." Suigetsu se le acercó ofendido.
"Ack, maldito afeminado, no me importa que estés herido si vuelves a insultarme…"
"¡Ya paren! ¿Qué no ven que estamos en medio de una situación grave?" dijo Sakura interrumpiendo la discusión.
Suigetsu se disculpó mientras que Menma sólo desvió la mirada molesto.
Kakashi por su parte los ignoró recordando su derrota ante el Akatsuki.
"Al principio estábamos ganando, pero ese maldito usó a Mei-san en nuestra contra y logró tomarme como rehén. Luego todo se volvió negro, supongo que me dejó inconsciente." Kakashi apretó los puños con furia.
Inesperadamente la expresión de Sakura se encendió.
"¡Entonces quizás haya una esperanza! ¡Hace un momento hubo una explosión muy, muy grande! La única otra explosión así que yo recuerde fue en la guerra en Kiri…"
'¿La guerra en Kiri?...' Los ojos de Kakashi se abrieron como platos. "¡El Sanbi!"
Sakura asintió con la cabeza mientras Suigetsu parecía confundido.
"Un momento…" interrumpió Menma. "¿Estás insinuando que el Jinchuriki liberó a su Bijuu para luchar contra Madara?"
"Así es. El poder proveniente de esa explosión solo pudo haber sido producida por un Bijuu." explicó Sakura.
"Hmp, entonces tengo malas noticias para ustedes. Según los archivos de Akatsuki, El Jinchuriki de seis colas nunca obtuvo el control de su Bijuu. Así que si él lo liberó, me temo que ahora debe estar muerto."
"¡Te equivocas! ¡Él no está muerto!" contestó Kakashi furioso.
"Hey, no te enojes conmigo. Yo solo te estoy diciendo lo que sé." respondió Menma sin miedo.
Sakura negó con la cabeza, estresada por tanta discusión. "Bueno, solo hay una manera de saber ¿No?"
"Sí, moviendo el culo y yendo a investigar la explosión. ¿Podemos seguir ya? Estoy cansado de estar parado sin hacer nada. Y más vale que camines rápido afeminado, tú paso de abuela es desesperante." dijo Suigetsu empezando a caminar.
"¡¿A quién mierda llamas afeminado?!"
Kakashi soltó una carcajada haciendo que Menma fijara su mirada en él y lo insultara. Kakashi por supuesto le respondió igual. Pronto todo terminó con los hombres del grupo discutiendo e insultando como niños pequeños.
Sakura por su parte se masajeó la sien para tratar de aliviar el estrés. Sería un camino largo. Muy largo.
Naruto terminó su abrazó con Hancock cuando vio a la Marina entrar a la escena, liderados por el comandante Sengoku y sus almirantes: Kuzan, Akainu y Borsalino. El rubio se puso serio, aunque en el fondo se sintió decepcionado de que su pequeño momento de paz haya sido interrumpido.
El ceño fruncido de Hancock notaba que ella tampoco estaba tan feliz, aunque la poderosa pirata tampoco dijo nada al respecto.
Los dos grupos se miraron por un momento, lo único que se escuchaba era la lluvia. Era gracioso que hace no mucho estaban en diferentes bandos, y ahora tenían una alianza.
"Uzumaki, ¿Asumo que el Jinchuriki fue puesto a salvo?" preguntó Akainu sin tacto.
"Si, Utakata está a salvo." le respondió Naruto. "Ahora se encuentra atrás en el claro recuperándose de la batalla con Madara." 'Será mejor no decirles que perdió el control de su Bijuu, quién sabe qué haría la Marina con esa información.'
Los Marines se la creyeron, aunque Hancock le envió una mirada confundida.
"Veo que ustedes también se vieron envueltos en la pelea…" comentó el comandante Sengoku.
Naruto y Hancock notaron sus vestimentas sucias e intentaron limpiarlas sin mucho efecto.
"Solo fue daño colateral, Utakata-san es realmente poderoso." dijo Hancock siguiéndole la corriente a Naruto. No entendía porque les estaba mintiendo, pero no era necesario pues ella confiaba ciegamente en su amado.
"Con que daño colateral…" comentó Kuzan no muy convencido.
"¿Estás sospechando de la palabra de mi primo, Kuzan?" los presentes miraron arriba encontrándose con la figura de Doflamingo descendiendo del cielo, su clásica sonrisa bien plantada en su cara.
En respuesta Kuzan suspiró con pereza, aunque notó que él también portaba heridas superficiales y su ropa estaba sucia. "¿Sabes qué? Olvidalo. Ustedes son muy problemáticos." dijo rascándose la cabeza.
Naruto entrecerró los ojos. '¿A qué estás jugando, Doflamingo?...'
"Tres Shichibukai no pueden parar a un solo hombre. Patético." comentó Akainu, ganándose las intensas miradas de los tres Shichibukai.
"Tres 'patéticos' Shichibukai llegaron a la batalla antes que tú. No sé ustedes, pero eso a mi me parece aún más patético." respondió el Uzumaki, provocando que Doflamingo rompiera en carcajadas mientras que Hancock sonrió de medio lado.
"¡Tú…! ¡¿Piensas que porque tenemos una alianza puedes faltarme el respeto?!" bramó Akainu dando un paso adelante.
"Te respeto tanto como me respetas, no tienes derecho a ofenderte." respondió Naruto sin inmutarse.
"Quizás necesites un recordatorio de quien está al mando maldi…"
"Suficiente, no toleraré peleas estúpidas. Ustedes ya son adultos, ¡Compórtense como tal!" interrumpió Senguku poniéndose entre los dos y terminando la pelea antes que empezara.
Naruto se disculpó mientras que Akainu se quedó callado.
"Maa maa, relájate un poco Akainu. Deberías aprender un poco de nuestro compañero Kuzan, frío como un cubo de hielo." comentó Borsalino como si nada.
"Tú eres el último del que aceptaría consejos, Borsalino."
Sengoku negó con la cabeza. "Basta de tonterías, no olviden nuestro objetivo. Debemos mantenernos unidos, no dejaremos que la ofensa de las naciones no afiliadas quede impune. ¡La muerte de Uzumaki Menma debe ser redimida!"
Lo que nadie notó sin embargo fue al nuevo grupo que entró a escena.
"¿Mi muerte? En ese caso, creo que sus planes tienen un problema." dijo una nueva voz llamando la atención. Los presentes se llevaron una sorpresa al ver al "difunto" y causa de la guerra. Fue la sorpresa más grande que Naruto jamás se había llevado.
"¡¿Menma?!"
Murmullos y susurros llenaron el claro pero la atención de Naruto estaba fija en Menma, quien le devolvía su mirada con la misma intensidad. Era una conversación que solo ellos entendían, comunicación entre hermanos. Finalmente Naruto rompió el contacto visual mientras negaba con la cabeza.
"A veces me das demasiados dolores de cabeza, hermano." dijo Naruto sosteniendo su ojo derecho con su mano.
"Me conoces bien, y no es como si tú fueras un santo." le respondió Menma con una pequeña sonrisa.
"Ciertamente." Naruto le devolvió la sonrisa.
'Así que él está bien…que bueno . La oscuridad en Naruto-sama se ha disipado casi por completo.' pensó Hancock con su propia sonrisa.
'Si el Jinchuriki está vivo, ¿Qué pasará con la declaración de guerra?' pensó Akainu mirando al comandante Sengoku de reojo, quien le devolvió la mirada pensando lo mismo.
Sin embargo antes que pudieran hacer cualquier pregunta alguien más entró a escena. El principal causante de la guerra y líder de la organización criminal más poderosa de las naciones no afiliadas había entrado al claro.
Inmediatamente las miradas se posaron sobre él, sin embargo el enmascarado pareció no importarle, pues estaba perdido en otro mundo.
'¿Cuánto tiempo gasté?' pensó sin parar de caminar. '¿Cuánto tiempo me hicieron gastar? El esfuerzo de cientos de años, borrado en segundos. Y todo por él…'
"Menma…"
"Uchiha."
"No tienes idea cuánto deseo asesinarte." le dijo con odio.
"Qué coincidencia, pues el sentimiento es mutuo." respondió Menma como si nada.
Por el extremo de su ojo captó a Naruto levantar su mano, listo para usar 'Shinra Tensei'. Madara reaccionó llevando su mano al bolsillo lentamente.
"Pero creo que aquí el único muerto serás tú." dijo Menma.
"Hmp, ¿Eso crees? He escapado de peores situaciones." dijo Madara mientras que Naruto entrecerró los ojos.
'Está tramando algo…' pensó Naruto.
Con un grito de "¡Dai Funka!" Akainu lanzó una poderosa descarga de Magma directo hacia Madara, quien simplemente la absorbió en uno de sus vórtices.
Borsalino aprovechó ese momento para atacar, usando su velocidad superior para aparecer detrás de Madara.
"¡No me subestimes!" gritó el enmascarado liberando el magma con otro vórtice y acertando un golpe directo. Borsalino tuvo que protegerse para minimizar los daños, sin embargo el explosivo magma lo lanzó con tal fuerza que atravesó varios árboles.
'¡Bajó su guardia!' "Shinra Tensei'" gritó Naruto, invocando una concentrada onda gravitacional directamente a Madara. El ataque dio en el blanco, empujando al enmascarado y dejando una gran apertura en su defensa. "¡Ahora!" '¡Concentrar el Shinra Tensei no es fácil, está es nuestra mejor oportunidad!'
Doflamingo fue el primero en reaccionar, invocando sus hilos y atrapando el brazo derecho de Madara. El ataque de Kuzan vino un segundo más tarde, moviéndose a gran velocidad y congelando su brazo izquierdo.
La cereza en el pastel la puso Hancock, que con un grito de "Perfume Femur" arremetió con una poderosa patada. El poder tras el impacto fue tan fuerte que su brazo congelado se hizo añicos.
"¡Suficiente!" gritó Madara retomando el control de sus habilidades. Usando intangibilidad escapó de la situación y retomó su distancia.
Los tres atacantes también se reagruparon.
"Lo siento Naruto-sama, no pude terminarlo." se disculpó Hancock.
"No te preocupes, ya encontraremos la forma de vencerlo." le respondió Naruto. 'Aunque dudo que Madara vuelva a caer en la misma trampa.' pensó para sí mismo.
Madara por su parte se paró derecho y dirigió su mirada hacia Menma. "Hyuga Hinata, espía de la hoja. Recientemente se confirmó su embarazo, y al momento se encuentra en Kirigakure. ¿Sería una lastima que algo malo le pasara, no crees?"
"Tú…¡¿Qué mierda le hiciste a Hinata?!"
"¿Quién sabe? Envenenamiento, puñaladas, o un simple disparo en el vientre. Los embarazos son muy delicados, y las posibilidades son infinitas." el tono de Madara se volvió grave. "Debiste haber pensado dos veces antes de meterte conmigo."
Menma fue inundado por la furia más grande de su vida, y el poder del Kyubi resonó con está. No pasaron ni dos segundos antes que Menma se encontrara envuelto en el corrupto poder del Kyubi.
Naruto trató de detenerlo pero fue en vano. Era obvio que Madara lo estaba provocando, y Menma cayó redondo en su trampa. Su corazón se detuvo el momento que Menma llegó a Madara, sin embargo algo inesperado sucedió. Su cerebro tardó un segundo en procesar lo que sus ojos veían, o quizás simplemente no podía creer lo que sus ojos le decían.
El ataque de Menma había sido un éxito. La garra cargada de energía bijuu rasgó el pecho de Madara en un salvaje ataque de consecuencias devastadoras para el enmascarado.
La batalla había terminado.
Era un hecho que ni siquiera Menma parecía comprender. El pelinegro se encontraba sorprendido mirando los frutos de su ataque. El poder detrás de su ataque había mandado a volar a Madara como un muñeco de trapo. Tardó un segundo más en procesar lo sucedido, pero una vez sentó en su cabeza, Menma hizo retornar a su cuerpo el corrupto poder.
"Que poder tan aterrador. El poder de un bijuu no se debe subestimar." fueron palabras del comandante Sengoku, palabras que nadie presente negaría.
"¿Se... acabó? ¿Así de simple?..."
"Ese hombre sobreestimó su poder Naruto-sama. Nos tomó solo un ataque para romper su defensa, y aunque logró sobrevivir, el perdió un brazo en el intento. Esta batalla estaba decidida el momento en el que decidió luchar contra todos nosotros juntos." dijo Hancock.
"Supongo que tienes razón." contestó el rubio con una sonrisa que Hancock le devolvió.
Madara por su parte trataba de levantarse mientras veía como lo rodeaban, pero sus piernas no le respondían.
"¿Cómo…?"
"Tu arrogancia fue tu perdición." declaró Borsalino.
"El momento que decidiste luchar contra todos juntos firmaste tu contrato de muerte." siguió Kuzan.
"Nadie se enfrenta a la justicia y se sale con la suya. Tu tiempo se acabó." terminó Akainu.
Finalmente y con mucho esfuerzo Madara logró ponerse de rodillas, a la merced de sus enemigos.
"¡Si es así entonces me aseguraré de robarles su tiempo también!" gritó malicioso mientras sacaba un control de su bolsillo y lo presionaba rápidamente. Una explosión retumbó toda la isla.
"¡¿Qué hiciste?!"
"Simple: firmé su contrato de muerte. ¿Realmente creían que mantendría mi base de operaciones en la misma isla que la marina usaría? Cuando ustedes llegaron y decidieron tomar esta isla yo me aseguré de que su destrucción fuera inminente. Dentro de 15 minutos esta isla será historia, junto con todos los que estén aquí."
"¡Miren!" gritó Suigetsu al suelo. Este se estaba resquebrajando y magma comenzaba a salir de esta.
"No hay duda, esta isla está sobre un volcán dormido. Comandante, debemos evacuar de inmediato." declaró Akainu.
Antes que el comandante pudiera responder todo el lugar comenzó a temblar tal como si fuera un fuerte terremoto. El temblor duró cinco segundos antes de que una explosión azotara el lugar sin piedad.
Hancock despertó un minuto después. Tenía la peor migraña de su vida y se sentía mareada, pero eso no le importaba. Ahora lo más importante era chequear en que Naruto y los demás estuvieran bien. Hancock pudo distinguir unas voces a través de las explosiones y el pitido de sus oídos.
"No te muevas Menma, luchar en tu estado fue la idea más estúpida que hayas podido tener, y esa maldita explosión ciertamente no ayudó."
"¿Qué no entiendes que estoy bien? ¡Solo es un brazo roto, no una herida mortal! Quizás deberías prestarle atención a esa mujer, parece que está despertando. Además aún tenemos que salir de esta maldita isla y no tenemos todo el tiempo del mundo."
"¿Eh? De qué…Oh, ¡Hancock! Por favor no te muevas, es posible que tengas una contusión." las palabras de Sakura tenían eco y sonaban lejanas.
"¿Están todos...bien? ¿Dónde está Naruto-sama?"
"Estamos todos bien-bueno, casi todos...el capitán…"
Los ojos de Hancock se abrieron como platos. Se levantó inmediatamente aunque con dificultad, ignorando las protestas de la pelirrosa.
'Naruto…'
"Ugh…"
"Parece que los puestos se han intercambiado."
Madara y Naruto habían quedado juntos en una gran roca rodeada de magma. Aturdido por la explosión Naruto había tardado un minuto en incorporarse, y cuando finalmente pudo reaccionar se encontró al borde del abismo de lava con una mano en su cuello.
"Este es el fin."
Madara apretó su cuello hasta que su respiración fue cortada. Naruto trataba sin éxito quitarse su mano del cuello, pero Madara mostraba una fuerza sorprendente para alguien debilitado y con un solo brazo. Trataba de conjurar sus poderes oculares, pero era imposible concentrarse a través del dolor.
Pronto Naruto sintió sus propias fuerzas desvanecerse y su vista se empezó a nublar. Mientras todo se tornaba oscuro lo único en que él podía enfocarse era en el ojo rojo del enmascarado.
'Así que así termina todo...demonios, estaba tan cerca. Al menos Madara no tiene escapatoria. Aún así, me hubiera gustado viajar con mi tripulación una última vez. Y Hancock…' finalmente cerró los ojos.
'Lo siento.'
¡Naruto-sama!
Los ojos de Naruto se abrieron como platos y su agarre al brazo de Madara se fortaleció.
'¡No! ¡Me niego a morir aquí! ¡No cuando estoy tan cerca…!' pensaba Naruto mientras empujaba a Madara.
"¿Qué…?"
Finalmente Naruto le dió un rodillazo en la boca del estómago, quitándoselo de encima.
Madara rodó adolorido hacia un lado tratando de recuperarse, mientras Naruto tosía tratando de recuperar el aire en sus pulmones.
Naruto puso sus manos en el suelo y Madara puso su única mano, ayudándose con su cabeza.
Se pusieron de rodillas, y luego de pie.
Una vez más se miraron, su duelo de miradas y un terrible temblor azotó el lugar, pero no sé quitaron la mirada de encima.
Sentían sus corazones latir, y la percepción del tiempo ralentizarse. Todo a su alrededor se quedó mudo, excepto por los latidos de sus corazones que retumbaban en sus oídos, lentos por su percepción del tiempo. Pronto todo quedó en silencio, y los dos esperaron por el siguiente latido.
Entonces sus corazones latieron, y los dos se lanzaron a la acción.
Madara arremetió primero, un puñetazo rápido y preciso. Pero fue bloqueado, iniciando el contraataque del rubio: un puñetazo con su mano libre. Madara lo hubiera bloqueado fácilmente si su brazo aún estuviera en su posesión, más sin embargo ese no era el caso y el puñetazo terminó directo donde su pómulo hubiera estado, sino fuera por su máscara.
Pero la máscara no fue suficiente para protegerlo del inmenso poder detrás del golpe, y Madara terminó de cara al suelo, justo al filo de la roca.
El enmascarado trató de incorporarse rápido pero su cuerpo ya no estaba para eso, apenas pudo quedar boca arriba antes de que Naruto se le tirara encima. Con una mano apresando su único brazo el rubio se dedicó a golpearlo con la furia de una bestia.
Sus golpes eran tan fuertes que sus nudillos empezaron a sangrar y la máscara se agrietó, pero Naruto no pensaba en parar.
Y no lo hubiera hecho sino fuera porque el borde de la roca donde estaban cedió, Naruto apenas pudo mantener el equilibrio sin caer a la lava pero Madara, echado boca arriba no tuvo tanta suerte y se precipitó a su muerte.
La mano de Naruto encontró la suya, evitando que cayera a la lava.
"Ahora soy el dueño de tu destino, y todos los que han sido perjudicados por ti están viendo, esperando por mi decisión. Pero si te dejo morir hoy sería igual que tú, un asesino lleno de odio…"
"No me dejarás caer, no tienes lo necesario." desafío Madara con una carcajada.
Naruto solo le sonrió.
"Se nota que no me conoces bien." le dijo antes de soltarlo.
Una explosión sacudió el lugar y Naruto fue lanzado para atrás, cayendo fuertemente contra la roca.
"Se acabó, finalmente se acabó."
El Sabio de los Océanos
AN
Han pasado meses y el capítulo está 80% completo. Escribo esto mientras trato de escribir el final del capítulo en vano, quizás deje esta nota aquí o quizás la quite, quien sabe. El punto es que encuentro escribir esta nota más fácil de lo que encuentro terminar el capítulo, la última escena me ha traído un bloqueo brutal. Ya tengo un manuscrito de lo que debe pasar de aquí hasta el epílogo, pero por alguna razón ciertas escenas me bloquean. Me preocupa mucho dañar la experiencia de la historia, por lo que, sabiendo que ha pasado un tiempo considerable desde el último capítulo, les ofrezco mis más sinceras disculpas. No era mi intención tardar tanto.
Al final si dejaré la nota, no he podido terminar el capítulo, al menos no como quería. Lo que tenía planeado tendrá que seguir en el siguiente capítulo, que honestamente no se cuando será publicado.
Mi inspiración apesta.
Fuck like hell and sleep well
R&R
