- Sakura, entiende que debes guardar reposo..., en cuanto estés bien prometo que no volveré a interferir más..., por favor "cariño", no me gustaría que te pasará algo a ti o a nuestro bebé - decía Itachi tiernamente y acariciando el sedoso cabello rosa de su ahora prometida, quien se encontraba en su nueva y amplia cama.

- "Basta" Itachi..., no tienes que tratarme como una "estúpida", llevo encerrada en este "maldito" lugar más de una semana..., lo dices tan fácil y la universidad ¿qué?..., además no he visto a mi tía y no sé cómo sigue -

- Tsunade esta perfectamente bien, sigue con sus terapias para su rehabilitación..., ella esta consciente de que debes descansar, me ha dicho que ahora que pueda vendrá a visitarte, esta muy apenada por todo lo que ocurrió entre ustedes..., ya no debes preocuparte, recuerda las indicaciones del doctor Yakushi - el Uchiha mayor la trataba tan delicadamente cómo si se tratara de una muñeca de porcelana.

Ante esa actitud tan cariñosa y atenta de Itachi, Sakura no podía negarse ya que la inmensa ilusión y alegría que había causado la noticia de que este sería padre la hizo sentirse culpable respecto a su mala actitud que había tenido hacia él después del absurdo trato con Fugaku, al final de cuentas el no tenia ni idea de lo que había hecho el líder Uchiha. Con cierta resignación y con la tonta idea de que con el tiempo se acostumbraría a esa vida, la pelirosa tomo la decisión de tratar como debería de ser a su futuro esposo, que más daba, según ella, tendría un hijo con él y así tendría que ser.

- Bien debo irme - dijo Itachi mientras miraba la hora de su reloj de mano - por favor "cerezo" debes comer bien..., Ibizu me ha dicho que has comido muy poco, recuerda que tienes bajo peso y eso puede traer ciertas consecuencias más adelante - este acariciaba tiernamente la mejilla de su prometida.

- Claro..., no debes preocuparte..., que tengas un buen día - musitó un poco sonrojada.

- Bien y muchas Gracias - dicho esto el joven se acerco lentamente al rostro de la chica dándole un sutil beso en la frente y así salir de la habitación.

Itachi tenía que presentarse con urgencia en la Editorial, ya que su padre lo había citado y al parecer por su tono de voz al hablar con él por celular, se encontraba furioso, sin saber cual sería el motivo de su molestia, el Uchiha mayor se dirigía a encontrarse con Fugaku.

La mansión de los Uchiha era muy, pero muy espaciosa, después de haber sido dada de alta del hospital, por petición de Itachi, Sakura se mudo a aquella residencia. Al principio se había negado pero la insistencia de su ahora prometido y por consejos de su tía la hicieron reconsiderarlo y así terminará aceptando.

A pesar de tener viviendo una semana bajó el mismo techo que Sasuke, en ningún momento, ni de chiste se había podido encontrar con él y ciertamente moría de ganas por verlo, aunque sabia bien que seria algo lamentable en su condición, "¿qué pensaría de ella, ahora con la cuestión de su embarazo?" , se preguntaba en muchas ocasiones durante el transcurso del día, "tal vez es mejor no verlo" , concluía en sus pensamiento.

Su estado emocional mostraba un poco de depresión debido a todo lo que giraba en su entorno, no tenía apetito y su sueño se veía afectado, pero no mencionaba nada ya que no quería preocupar a Itachi y mucho menos regresar al hospital, trataría entonces de hacer un esfuerzo respecto a su alimentación, pero era claro que sería sin éxito alguno.

Tras enterarse del embarazo de Sakura y de su repentina instalación en la residencia Uchiha, Sasuke no reacciono muy bien que digamos, "lo que faltaba" se decía en cuanto trataba de asimilar todo, era un choque emocional incapaz de soportar, ni todo el alcohol de Japón le ayudaría a sobrellevar esa lamentable vida que llevaba. Como era costumbre para el le termino contando todo a su "horrenda" amiga.

- "Joder"..., solo falta que te caiga un "puto piano" mi adonis - decía la joven pelinegra mientras fumaba un cigarrillo.

Ambos se encontraban en su hora libre de trabajo y habían decidió ir a la azotea del edificio para fumar y platicar más tranquilamente.

- No entiendo ¿que "jodidas madres" pensaba en salir embarazada? - expresaba el pelinegro con angustia en lo que prendía su tercer cigarro.

- ¿Que te puedo decir yo? ..., no soy científica - la chica se recargaba en la malla metálica que rodeaba toda la azotea.

Sasuke se encontraba sentado en el piso mirando inexpresivo al cielo.

- ¿Qué debo hacer Anko?..., de verdad estoy llegando al límite - la voz del chico sonaba con melancolía - ahora ella esta en la casa y trato de estar lo menos posible dentro de ese "maldito lugar" para no toparmela -

- Hay "tantazo"..., esto es muy complicado y ciertamente no encuentro como ayudarte..., al parecer ese "infeliz " de Itachi se ha salido con la suya y creo que la "ñoña" lo ve como lo mas cool del mundo..., dime ¿en verdad es como dicen?, un increíble hombre, porque para ser cierto suena muy increíble - Anko tomaba asiento junto a su amigo.

- No lo sé..., jamás conocí ese aspecto de él..., ambos siempre hemos sido muy reservados en cuanto a las mujeres..., bueno, si el sabía algo mio era por Naruto pero nunca interfirió - el pelinegro recargaba su cabeza en el hombro de su amiga.

- Para mi que ese "cabrón" es un lobo con traje de cordero..., presiento que Sakura nunca va a ser feliz con él - la chica daba las últimas fumadas a lo que quedaba de su cigarro mentolado.

Después de un largo silencio entre fumadas y divagaciones, el pelinegro solo dejo salir cuatro palabras de su boca.

- Yo la amo Anko - dicho esto dejo caer sus primeras lágrimas.

Ante la humedad que sentía en su hombro no pudo hacer nada, solo dejo que el chico desahogara todo el dolor que sentía y que había soportado por mucho tiempo, a Anko le partía el alma ver así al que consideraba su hermano, moría de ganas por contarle todo lo que había platicado con la pelirosa, que aquel amor era mutuo y que el "maldito de Itachi" solo se había aprovechado del sufrimiento de esta cuando ellos se separaron, pero Sakura también era su amiga y no podía mencionar nada al respecto. De lo que si estaba segura la joven fotógrafa era de que había algo turbio en ese compromiso, secretamente mantenía comunicación a través de llamadas telefónicas con la pelirosa y estaba al tanto de su condición. Ahora ella era la única testigo de ese amor sincero que existía entre ambos y de que sufrían con la misma intensidad.

Al calmar el llanto, Sasuke se incorporó de su posición, limpiando el rastro que había quedado en su rostro con el puño de su camisa, su amiga solo se limitó a dar un par de palmadas y ofreciéndole una sonrisa tierna de consuelo a lo que él respondió del mismo modo, Anko suspiro para después romper el silencio.

- Te daré un consejo..., si la amas apoyala, se que es difícil y será difícil Sasuke pero algo me dice que sus sentimientos son mutuos..., son tal para cual, el amor que sientes no se puede comparar con la "mierda" de tu hermano - la joven tomo gentilmente la mejilla del Uchiha - créeme cuando digo que Itachi no tiene oportunidad contra ti porque solo sera su esposo, pero tu eres dueño de ella..., estoy completamente segura que ese "bastardo" cometerá un error y es ahí cuando tu tomarás partida en este asunto..., ¿me entiendes "tontazo" - concluyó con una sonrisa de oreja a oreja.

Ante esas palabras Sasuke quedo asombrado, no había tenido cabeza para pensar en eso, solo se preocupo por la traición de su hermano, pero no en estar junto a ella como apoyo, era obvio que aun no había hecho nada para recuperarla y llego a la conclusión de que Anko tenía razón, no dejaría tan fácil el amor que sentía y seria paciente, en cuanto a su hermano sabía que no era perfecto y que al igual que él tenía mucho que ocultar. Sin más una nueva esperanza había surgido en él, la cual reflejaba en sus ojos negros.

- Gracias Anko..., me siento feliz de tenerte - concluyó sonriendo felizmente con lo que sorprendió a su amiga.

Anko reconoció que Sakura de verdad conocía a Sasuke pues no exagero en decir que él poseía una hermosa sonrisa inigualable, esto de igual modo alegro a la joven quien antes de regresar al trabajo que faltaba por concluir le hablo muy a su estilo.

- No es nada "emo vengador" -

"Fácil es hablar de que vas a hacer algo, lo complicado esta en realizarlo"..., en ese dilema se encontraba Sasuke una vez que estuvo a punto de cruzar la puerta de la casa, era gracioso ver que le resultaba difícil entrar a su propio hogar mientras todavía era de día ya que desde que Sakura llego a vivir ahí el llegaba pasadas de la 11:00pm. Una vez decidido, abrió la puerta y entro, se dirigió a la cocina por un vaso de agua. Al tener su vaso de agua le resultó curioso no ver a Ibizu como era costumbre cuando alguno de ellos llegaban, en ese momento como si pareciera que lo hubiera invocado el mayordomo entro con una bandeja con comida en las manos.

- Joven Sasuke ha llegado temprano - dijo Ibizu con un semblante apagado mientras dejaba dicha bandeja en la barra de la cocina.

- Si..., hoy termine temprano - respondió el pelinegro después de dar un trago de agua, observando después la comida que había llevado el hombre, las cual estaba intacta.

- Bien..., quiere que le sirva algo de comer - dijo atentamente pero sin quitar sus ojos agüitados.

- Mmm..., no gracias, sabes que no me gusta el estofado de verduras - dijo el chico haciendo referencia al plato de la muy mencionada bandeja.

Ibizu solo agacho la mirada con desilusión tomando aquel plato y llevándolo al fregadero.

- Claro señor..., prepararé algo mas apetecible - contesto dándole la espalda al Uchiha.

- ¿Qué sucede Ibizu, hay algo que te moleste? - pregunto preocupado dirigiéndose a él.

- Lo siento joven..., disculpe mi comportamiento, no es nada - dijo Ibizu mostrando una sonrisa algo forzada.

- Tsk..., vamos Ibizu no sabes mentir, dime ¿qué ocurre? - el pelinegro se recargo de espalda a lado de donde estaba el mayordomo.

Después de meditarlo Ibizu decidió hablar.

- Bueno joven..., estoy preocupado, el señor Itachi me pidió que estuviera al tanto de la señorita Sakura, presenta un cuadro de anemia leve pero el doctor dijo que por el embarazo puede complicarse considerablemente...- pausó para dar un ligero suspiro -..., la cuestión es que la señorita se niega a ingerir cualquier alimento, dice que esta bien, que no hay de que preocuparse..., sinceramente joven Sasuke no se como manejar la situación - el hombre quedo en silencio con la mirada baja.

Sasuke desconocía ese punto sobre la anemia de la pelirosa pero tampoco le resultaba extraño, de hecho era de esperarse ya que sabía bien que la pelirosa no era de buen comer y con su físico tan delgado era obvio que estuviera así, aunque también reconocía que Ibizu tenía razón en preocuparse ya debía alimentarse adecuadamente para mantenerse bien en cuanto a su salud. Sin importar lo que su hermano mayor dijera o pensará decidió no estar ajeno a la situación ya que se trataba del bien de su persona preciada.

- Bueno Ibizu..., de primera no debes preocuparte de esa manera, es normal que no tenga hambre debido a su condición, claro que no debe dejar de comer..., pero también debes tener en cuenta que ella gusta de cosas dulces..., y sobre todo que odia el estofado de verduras - dijo el Uchiha de modo graciosamente sabio.

- Oh..., ya veo, no lo sabía joven Sasuke - agrego Ibizu un poco apenado - pero cómo que debería prepararle..., bueno, siempre cocino comida sin dulzor, hace mucho tiempo que no se cocina cosas dulces en esta casa, la señora Mikoto se encargaba de eso, mmm..., tendré que investigar de inmediato recetas agradables al gusto de la señorita Sakura..., si, eso haré - su agobio aumento más.

- He dicho que no te preocupes..., ¿sabes?, debemos preparar crema de zanahoria, mmm..., una tarta de manzana y un coctel de frutas, seguro así comerá - propuso Sasuke con entusiasmo a lo que el mayordomo se sorprendió.

- De acuerdo joven - concluyó el hombre con gusto.

Sin esperar más, Sasuke junto con Ibizu iniciaron con aquel exquisito menú para la pelirosa.

El pelinegro se sintió complacido por contemplar tan hermosa escena de Sakura mientras dormía plácidamente, dejo la bandeja que llevaba con la comida en una cómoda de la habitación, se acercó a la cama para sentarse suavemente a lado de ella, sin dudar deslizó su mano en su frente terminando en su mejilla, acción que a pesar de haber sido sutil despertó a la pelirosa la cual al percatarse de su presencia despertó de súbito con cierto desconcierto.

- ¡Sasuke!..., - dijo en voz alta mientras se incorporaba.

- Tranquila..., no debes levantarte así - enunció sutilmente tocando el brazo de la pelirosa.

- No quiero ser grosera pero..., ¿qué haces aquí? - la chica se sentaba cuidadosamente en la orilla de la cama observando de reojo al pelinegro.

- Mgh..., bueno, como eres toda una "molestia" tuve que venir para ver lo que sucede - decía Sasuke cruzando sus brazos.

- Mgh..., - la pelirosa sonrió de modo acongojado.

Sasuke sin dudar acomodo los mechones de cabello que de modo rebelde caían en su rostro acomodándolos hacia un lado, detrás de su oreja, aquel semblante decaído de la chica lo intrigaba, no le gustaba para nada ver en esa condición a su amada "muñequita", queriendo animarla un poco comenzó una platica con ella.

- Dime..., ¿has dormido bien? - dicho esto por las ligeras ojeras que se notaban bajo sus ojos jade.

- Claro..., de hecho he tenido mucho sueño, estando aquí todo el tiempo puedo tomar las siestas que quiera - hablaba sutilmente.

- Bien..., ¿qué has comido? - el pelinegro se levantó dirigiéndose a donde había dejado la charola.

- Mmm..., bueno francamente no he tenido mucha hambre, pero tal vez al rato coma algo - la chica lo observaba fijamente.

- Pues creo que debes comer en este momento - Sasuke se acercaba de nuevo a su lugar con la comida de la chica, dejándola sobre la cama.

Sakura quedo muy impresionada con tal manjar que vio frente a ella.

- Todo se ve delicioso..., - decía mientras lo contemplaba.

- Claro..., era de esperarse ya que soy todo "chef master" - el chico usaba un tono gracioso a lo que la pelirosa río discretamente.

- Increíble..., ¿todo esto lo preparaste tu? - pregunto sorprendida.

- Bueno no solo yo..., con la ayuda de Ibizu fue más sencillo -

Sasuke sonrió al responder.

- ¿De verdad? ..., muchas gracias - la pelirosa mostró una tierna sonrisa, junto con sus mejillas enrojecidas hacia que luciera mas hermosa de lo habitual.

De igual modo Sasuke se sonrojo, Sakura era la única capaz de ponerlo de ese modo, su fría y dura personalidad cambiaba a una más tierna y cálida, sin importar que muy pronto sería su cuñada el había decidido estar con ella para todo momento, se evocaría a cuidarla y sería su apoyo incondicional, lo que su padre e Itachi dijeran lo tendrían sin cuidado ya que a pesar de ser difícil y a diferencia de su hermano, el no cruzaría la línea.

- Bien..., ahora come, no creo que quieras que yo te de en la boca..., ¿o si? - el pelinegro bromeó para hacer a un lado sus nervios.

- ¡Sasuke! ..., "claro que no, estoy enferma, más no incapacitada" - decía una Sakura molesta, pero que muy en el fondo bromeaba.

- Sakura..., estar embarazada no es una enfermedad - agrego seriamente el Uchiha.

La pelirosa agachó la mirada avergonzada, en ese momento quería morir no exactamente por el embarazo sino por el hecho de que su ex-novio supiera que se había entregado a alguien más y sobre todo tratándose del hermano mayor de éste.

- Supongo que has de pensar que soy la peor mujer del mundo..., de verdad quisiera que todo fuera distinto..., lo siento - la chica mantenía sus ojos cristalizados fuera del alcance del pelinegro.

- Pero las cosas resultaron así..., Sakura no te culpo, te defraude..., no fui capaz de abrir mi corazón por completo y eso te hizo dudar, pensé que sería lo mejor, el no contarte sobre mi patético pasado pero sin querer lo arruine todo - dijo nostálgico y soltando un hondo suspiro.

- Mmm..., bueno creo que fue cosa de dos..., ambos lo arruinamos - agrego Sakura ante las palabras del pelinegro que pensando un rato hablo de nuevo.

- Ok..., entonces estamos empatados -

- Claro... -

Por un momento cruzaron sus miradas y rieron juntos ante esa extraña conclusión, resultó más fácil de lo que pensaron el aclarar dudas pendientes, jamás habían disfrutado de una platica tan amena entre ellos la cual duro horas, hablando de todo durante la ausencia del otro y en cierto punto era bueno ya que en ese momento volvían a encontrarse, a reiterar el porque se amaban tanto y aunque tal vez ya no fuera posible volver a estar juntos, estaban dispuestos a compartir el mismo dolor ante ese hecho, Sasuke estaba dispuesto a ser y sería su amigo incondicional, Sakura sin duda lo aceptaría con tal de tenerlo cerca, aunque eso significará estar así por el resto de sus vidas, era otro trato más para la chica el cual cumpliría con gusto y que sólo ellos dos entendían sin decir nada.