Ni Teen Wolf ni los personajes, excepto los que no conozca, son mios.
Todo es de Jeff Davis y los respectivos miembros de su equipo.
Habra pequeños guiños de la segunda mitad de la tercera temporada.
La historia si es mia.
Que disfruten el capitulo :)
36
minutos antes.
A pesar de lo nerviosa que se mostró segundos antes, durante y después de la llegada de la enfermera, pudo tranquilizarse después de unos minutos. No tuvo un ataque de nervios propiamente dicho, más bien estuvo bajo los efectos de un ataque de miedo e ira que a la enfermera no le pareció nada anormal. Su respiración era agitada y superficial, pero la enfermera parecía estar tranquila al ver que estaba en lo que cabe bien y que no llego al ataque de nervios o pánico.
─ Sabía que era un error dejar que ese chico entrara.-se quejó la enfermera revisando que ninguna de las vías se hubiera movido.
Killa interpretó el "ese" como "Scott".
─ ¿Ustedes sabía que se coló a la habitación?-preguntó Killa casi en un murmullo.
La enfermera puso una mueca─ Lo vi entrar y estuve a punto de sacarlo, pero el doctor Peterson pidió que lo dejáramos. Que se iría mañana y que necesitaban unos momentos juntos.-la enfermera bufó-: Jamás debí de haber accedido.
Es verdad; se vena mañana, se dijo Killa.
No sabía explicarse que fue lo que provoco las imágenes que pasaron en sus ojos como si fueran rollos de película adentrándose a una cama vieja, pero estaba segura de dos cosas: las imágenes eran reales y cosas que había vivido Scott, y ella no lo hizo sola. Algo le decía que alguien indujo en trance. Pero, ¿por qué esperar a que se diera cuenta del tatuaje? ¿Y bajo que propósito? Ella no vio nada que no pueda aceptar. Cerró los ojos un momento. Stiles tenía razón; era más madura de lo que parecía. Era más madura de lo que recordaba. ¿Qué paso el último año para que la hiciera madurar y ser más reflexiva de lo que recordaba? ¿Y porque no se había esfumado con sus recuerdo? Ella maduro por las cosas que vivió ese año, y si no recordaba el año, no debía de expresar la madurez, ¿no?
Quien sabe…, se dijo, pero le daba un pequeño miedo aceptar que su hermano adoptivo era un hombre lobo así como así. Se le hacía raro haber visto primero pasado, pasar unos segundos sin película frente a sus ojos, y ver un recuerdo donde mamá les decía a los chicos que ya se tenían que ir, y ver las muecas de desagrado de dos se los chicos que más quería en el mundo, que eran puerta a las futuras replicas.
─ Puede traer a mi mamá, por favor-pidió Killa, ignorando si la enfermera seguía quejándose por lo bajo del doctor.
─ No-dijo la enfermera con rotundidad- Hace un momento estabas inquieta por esos muchachos. No necesitas ver a más personas.-la expresión de la enfermera demostraba que no valía la pena replicar, pero no le importo.
─ Mi mamá se va mañana a primera hora-dijo lentamente-Estaré dormida cuando se vaya. No la podre ver hasta dentro de un mes-la enfermera abrió la boca para replicar, pero Killa se apresuró a continuar-: Ella no vive en San Francisco, vive en Beacon Hills y no la veré hasta el que me mude con ella. Se lo pido, déjeme verla.-suplicó mirándola fijamente.
La enfermera le devolvió la mirada y después de lo que pareció una eternidad, la enfermera asintió y salió de la habitación. Al parecer, se dijo Killa, a pesar de ser tan estricta si tenía corazón.
Killa se echó para atrás y cerró los ojos tratando de hacer que el mareo que comenzó a aquejarle desapareciera. ¿Por qué de un momento a otro comenzó a sentir que algo le retorcía las tripas?
Comenzó a usar un truco que su padre le enseñó cuando era pequeña y se mareaba en el camión de bomberos (como lo recordó era un misterio. Hace años que no recordaba los primeros paseos que su padre le dio en el camión de bomberos), él le decía que cerrara los ojos y contara del 10 al 1, una y otra vez hasta que el mareo terminara.
10,9, 8,comenzó a contar respirando pausadamente.
7, 6,5, le pareció revivir los paseos y como su padre la mantenía en una de las orillas, sosteniéndola con fuerza para que no perdiera el equilibrio.
4, 3,2,recordó la vez que trató de hacerlo dos coletas y termino con una más abajo que la otra. Su padre le sonrió al ver el resultado, enmarcando en sus hoyuelos unas pequeñas arrugas, y, entre risas, diciéndole: "No soy un estilista, pero… me defiendo"
1… el mareo terminó al mismo tiempo recordó a un hombre de tez bronceada, con cara muy arrugada, ojos castaño rojizo y con una melena larga de cabello gris. Se encontraba en las piernas del anciano ─sabía que era ella porque, no sólo sería estúpido no reconocerse, sino porque lo que más recordaba de su físico de niña, sin ver sus fotos, era su cabello con corte de hongo de niño, y sus incisivos grandes y separados, esas dos características eran las que más recordaba de su imagen a los cinco años─ y este le contaba cosas moviendo los labios y su mano derecha con mucha energía y vivacidad. Era incapaz de oír lo que le contaba. Debió ser una historia de miedo; su pequeño semblante infantil se veía temeroso.
Abrió los ojos de golpe, y con el temor de ver que ya era un nuevo día, pero no era así, al abrirlos lo primero que vio fue a una mujer morena, de cabello oscuro y rizado, ojos cafés; que le sonrió en cuanto vio que estaba despierta.
─ Mamá…-musitó, y rápidamente se lanzó a sus brazos en un abrazo que Melissa estuvo gustosa de recibir.
La apretó lo más fuerte que sus brazos y cables le permitieron y por un momento sintió lo mismo que sentía cuando ella la abraza: la sensación de que todo estaba bien.
─ Veo que estás mucho mejor-susurró Melissa en su oído.-Estás mucho más fuerte.-agregó y Killa encontró algo raro en su voz… parecía que estuviera anonadada o algo así. A través del abrazó sintió que ella se tensaba de sorpresa y no lo comprendió hasta una fracción de segundo después. Ella jamás la llamaba mamá a secas. Lo hacía… pero las veces que lo hacía nunca era frente a ella o en momentos que tuviera toda su atención. Ese movimiento era premeditado. Nunca le gusto llamarla mamá a secas porque de alguna forma sentía que engañaba a su verdadera madre, pero ese sentimiento de engaño sólo aparecía cuando trataba de decírselo a ella no a otras personas, y por alguna razón, aquella sensación de culpa se evaporo. Era… era como si ya tuviera la seguridad de que no traicionaba a nadie.
El abrazo se alargó algo así como dos minutos, pero para Killa fue más tiempo.
Lo largo del abrazo preocupo un poco a Melissa. Sólo en 2 ocasiones había recibido abrazos tan largos de ella. La primera cuando murió su padre, la segunda cuando se enteraron que tenía leucemia.
Se separaron y Killa lanzó una risa nerviosa.
─ Soy un desastre- musitó limpiándose una lagrima traicionara. Sorprendentemente, casi no había (o eso creía) llorado en su tiempo en el hospital. Lazaba algunas, pero nada fuera de otro mundo. La misma cantidad que lanzaba al estar mucho tiempo acostada, se dijo.- Un gigantesco desastre-corroboró con otra risa nerviosa.
─ No, sólo una chica que ha tenido problemas muy peculiares-y su Melissa no lo decía sólo por las cosas que habían pasado desde que ingresó al hospital, sino por las cosas que pasaron en Beacon Hills. Su sorpresa fue gigante cuando descubrió que Linus era un hombre jaguar. Pero después de saber que una diosa la poseyó y que ella era una clase de bruja o sacerdotisa, que el mejor amigo de su hija adoptiva fuese un hombre jaguar quedo en menor importancia. Suspiró–: Te preguntaría como estás, pero creo que eso es lo último que quieres oír.
─ Honestamente, si, es lo último que quiero oír. Y aunque te dijera como estoy, no me creerías.-masculló sin darle mucha importancia a lo último.-No sé cuánto tiempo la enfermera te deje estar adentro.-puso una mueca de desagrado
─ Cree que debes descansar.
─ ¡Es un ogro! Y he descansado mucho estás dos semanas.
─ Estuviste con un pie en la tumba-replicó con el ceño fruncido y, una vez más, Killa se sintió culpable. Justo cuando pensó que sus niveles de culpa ya estaban en lo más alto que podían estar.-Eso no es descansar.
─ No objetaré porque sé que será inútil-farfulló haciendo un mohín- Y ocupo todos mis buenos argumentos para lo que quiero pedirte.
─ ¿Qué quieres pedirme?-preguntó Melissa confundida
─ Se oirá raro, y de verdad no quiero que pienses que sólo pedí verte para esto, pero estoy desesperada y…No pienses mal de nada de lo que te diga, tengo mis razones y no sé si puedas entenderlas, si te soy sincera: ni yo sé si las entiendo, pero comprendo lo suficiente de ellas para pedirte esto, y tú eres la única persona que puede convencerlo…
─ ¡Killa!-la detuvo Melissa rápidamente- Para saber de lo que me hablas debes ser más clara y, por favor, menos palabras. No creo que lo que tengas que pedirme sea un crimen.
─ Se siente como tal-replicó Killa-Y, se puede malinterpretar, y no quiero que pienses que no los quiero cerca o algo así, es algo temporal…
─ ¡Killa!-la volvió a interrumpir-No te comprendo. Habla más claro, por favor. Y lento…
Ella asintió. ¿Podría explicárselo de forma clara y concisa? Ella bien sabía que era imposible explicar una decisión que se tomó en un micro instante. Oh, vaya que lo sabía.
Aun así lo intento…
…
Cuando Stiles y Scott llegaron, no se les fue difícil encontrar a Melissa. Ella se encontraba junto con Marvin y Zoey en una esquina alejada de las sillas, junto a una ventana y parecían que discutían acaloradamente.
─ ¡Me niego rotundamente!-oyeron que gritaba Marvin cuando estuvieron lo suficientemente cerca, y Scott rápidamente pensó que no podría ayudar mucho a su madre. Al ver la mirada que su mejor amigo tenía, supo que él también pensaba lo mismo.
Stiles hizo una mueca e intercambio el peso de sus pies varias veces. Sopesaba la posibilidad de regresar sus pasos, pero Scott se lo impidió jalándola de la camisa y recorriendo el último tramo de camino a grandes zancadas, haciendo, claro, que Stiles casi se tropezara.
Cuando por fin se pusieron a un lado de Zoey fueron testigos de la batalla de miradas entre Melissa y Marvin.
─ No puede seguir en el hospital-le espetó Melissa a Marvin lentamente- Sólo gastan recuerdos innecesarios en ella.
─ ¿Innecesarios?-escupió Marvin- ¡Después de todo lo que ha pasado, crees que los recursos que gastan en ella son innecesarios! ¿Qué pasa contigo?
─ No pongas palabras en mi boca-Melissa levanto un dedo-No dije que todo lo que han estado invirtiendo en ella es innecesario, digo que si continúan será innecesario. Todos los estudios que le han hecho salieron normales y su conteo sanguíneo está casi normal.
─ Tú has dicho, casi-remarcó Marvin
─ Erick-dijo Melissa perdiendo la paciencia- Es inútil tenerla aquí. Te aseguró que no hay peligro de que enferme o tenga alguna complicación de algún tipo.-miro una fracción de segundo a Scott y a Stiles.
Había decidido cumplir el capricho de Killa sólo porque ellos le habían asegurado que Bianca no sólo revertido los efectos del veneno, sino que también había revertido la mayor parte de los estragos de la leucemia. Scott y Stiles recordaban la plática bastante incomoda. Tanto o más incómoda que cuando se lo dijeron al papá de Stiles.
─ Sigo diciendo que no. Peterson dijo que…
─ Cariño….-comenzó a decir Zoey, pero Marvin no la dejo continuar.
─ ¡No!-volvió a negar-No pienso sacar a Killa. No firmare ninguna puta responsiva.
─ Yo también hable con Peterson y con la doctora Evans, y a diferencia de ti, comprendí la mayor parte de las cosas que dijeron.
─ Entendí bien lo que dijeron.
─ Si fuera así ye hubieras dado cuenta que ninguno de los dos se ponía de acuerdo, y que en un punto el doctor Peterson estaba faltando a su ética y aprovechándose de los recursos del hospital.
─ ¿Cómo?-preguntó Marvin confundido.
─ El doctor Peterson quiere continuar con estudios innecesarios. Con la punción lumbar, la tomografía y los primeros exámenes sanguíneos, es suficiente para decir que Killa no recibió ningún daño irreversible, y que ruo una recuperación milagrosa. El doctor Peterson sólo está repitiendo exámenes y haciendo otros cuyos resultados son los mismo.
Melissa hizo una pausa para tomar aire.
─ Marvin-dijo Scott interviniendo por primera vez. Se cohibió un poco cuando recibió la mirada penetrante de él, pero se mantuvo firme a hablar-Tú no viste a Killa, nosotros sí-se señaló, al igual que a su madre y amigo-Y te juro que la vimos bien. Te sorprenderá lo recuperada que esta. ¿Recuerdas todas las cosas que tenía su piel? La palidez, las manchas rojas, aquellos dolores que sentía en las costillas… ya no están. Todo se fue, y a pesar de estar con todos los cables, tenía un gran humor. No la vi débil.
─ No puedes juzgar su estado con sólo verla…-contradijo Marvin con los labios apretados.
─ Se puede- contradijo Melissa-Los síntomas que cita Scott no son de los que desaparecen así como así, desaparecen porque el paciente está mejor. Killa está mejor-resopló- Lo único que me preocupa es su amnesia o sus pesadillas, pero esas cosas se pueden resolver con terapia.
─ ¿De verdad crees que Killa aceptara ir a terapia?- preguntó Marvin escéptico.
─ Odiaba las visitas con el consejero-musitó Stiles por lo bajo y Scott le pidió con la mirada que se callara. Todo estaba indicando que su madre estaba por ganar la batalla.
─ Lo prometió-respondió Melissa-De hecho, ella misma lo dijo. Dijo que si firmábamos la responsiva, aceptaría ir con un psiquiatra sin rechistar y sin faltar a ninguna consulta. Sólo pidió escogerlo ella.
─ Cariño-intervino Zoey-Piensa en ella-Marvin la miro con la duda en la mirada-piensa que se recuperara más rápido en un lugar que conoce y donde no siente que vigilan cada cosa que hace. Aquí no puede ni ir al baño sola, ¿sabes lo humillante que eso para ella? ¿Lo humillante que será para ella cuando comience su periodo?-Zoey enarcó sus cejas, y trato de no rodar los ojos al ver la mueca que puso su prometido, y la que seguramente tendrían Scott y Stiles. a veces los hombres se comportaban como niños por cosas como esas. Como si no supieran que cada mes las mujeres tiene periodo. Zoey bufo mentalmente- Y, ¿olvidas lo que comentaron el doctor Peterson? No pueden seguirla sedando. Es malo para su cuerpo, y ella no puede dormirse en el hospital. sabes también como yo que es muy incómodo para ella. Y por la mayoría de los pacientes, a decir verdad.
Marvin se rasco la barbilla, incomodo. Jamás creyó que Zoey se pondría del lado de Melissa.
─ A todo esto-comenzó a decir con resuello.- ¿Por qué me preguntas?-la miro y se cruzó de brazos- Sabes muy bien que tus decisiones pesan más que las mías.-Melissa miro al suelo y sobo sus labios, incomoda- Yo sólo soy su tutor temporal, y la mis supuestos derechos terminan cuando estás tú. Tú eres su madre adoptiva y… puedes tomar la decisión que quieras sobre ella sin preguntarme.
─ No me sentiría cómoda haciéndolo sin que estuvieras de acuerdo-confesó Melissa-Tampoco Killa se siente cómoda. Olvidando lo legal, tú tienes voz y voto tanto como yo, y… Killa de verdad, de verdad, quiere que tú te sientas cómodo con esto. Y quiere verte, pero no con minutos contados. A nosotros nos vio con minutos contados y lo detesta. Pero sabe que debía hacerlo porque mañana debemos irnos…
─ Aunque no queramos-dijo Scott-Y sea estúpido regresar un viernes, pero aparte de los problemas en la escuela si no nos podemos al corriente con todos los trabajos este fin de semana.
─ Y si no nos importa terminar fuera del equipo…-espetó Stiles. El entrenador los había amenazado con sacarlos si no se presentaban al entrenamiento de mañana
─ De hecho.-canturreó Melissa viéndolos-Lo sabe, y dice que quiere verlos jugar así que…-dejo la frase al aire. Supuso que ellos sabría a que se refería. Y vaya que lo supieron.
─ ¿Comento algo de una camisa con nuestros nombres y palabras de apoyo?-preguntó Stiles
─ Sí-respondió.
─ Si, suponíamos bien-dijo Stiles con un atisbo de sonrisa.
─ ¿Qué dices, Erick?-preguntó Melissa viéndolo.-Esto será más fácil si estás de acuerdo.
─ No lo estoy, ni jamás lo estaré-musitó Marvin-Sin embargo, no la culpo por querer irse, y aunque tengo mis reservas, dejare que lo hagas. Pero estará en arresto domiciliaria hasta el final de mes.
Melissa asintió.─ No esperaba menos.
─ Sólo espero que no le suceda nada-y se alejó.
Zoey suspiró, les regaló una sonrisa de consuelo y se alejó persiguiendo a su prometido.
─ Sería más fácil si lo supiera-musitó Melissa
─ No creo que Killa quiera que lo sepa-dijo Scott-De hecho, pienso que no cree que pueda aceptarlo. Por algo la madre de ella jamás se lo dijo. Creo que sabía que Marvin era demasiado débil como para aceptar y conocer un mundo totalmente distinto al que creía conocer.
Melissa asintió y también se alejó para arreglar todo.
…
Linus continuaba paseándose por su sala sin poder quitarse el amargo sabor de boca que se encontraba presente en su boca.
¿Tana –alias, la fornicadora de satán—no podía estar hablando en serio?
Nada de lo que anteriormente les dijo Rubí, David y a él, tenía el menor sentido.
Los cazadores no podían ser tan ruines. Laq… como se llame no podría ser tan macabro. Y menos pensar que una simple chica que está a la puerta de los 18 fuera la clave de su plan para abrir una puerta a un poder inimaginable.
Y la cosa se volvía interesante. Todo rondaba alrededor de llaves y una daga con una ampolleta de sangre que sólo era capaz de destruir las llaves. Bueno no una ampolleta con cualquier sangre; una ampolleta con la sangre de su mejor amiga.
De pronto un pensamiento poco alentador cruzo su mente: Killa y él estaban totalmente indefensos en la ciudad, lejos de los perros. Y él no era capaz de cuidarla sólo. Él también estaba en peligro.
"Quien lo dirá-pensó con amargura- ahora sí no puedo evitar pedirle ayuda a los perros."
─ Debo admitir-comenzó a decir David para romper el molesto silencio- Que todo parece tener sentido.
─ ¿Tiene sentido que un grupo de dementes y un dios demente quieran usarla como sacrificio humano?-le espetó Rubí a David.- ¿Qué pasa por tu cabeza, Moretti?
─ No me gusta decirlo, ¡pero tiene sentido!-se excusó con las manos en a la altura de su pecho- A diferencia de los cazadores de hombres lobos, los cazadores de brujas matan sin códigos que los humaniza. Lo único que los mueve es el poder, la ambición y el placer que les causa saber que pueden infundir el miedo. Y lo sabes muy bien-le reclamó con la mirada. -Y Killa es la llave a un poder que ellos siempre han buscado. Con ese poder…-negó. Completar la frase le daba pavor. Resopló-: Tiene sentido.
─ No sabes cuánto, hijo-dijo Tana hablando por primera vez desde que terminó de contarles a sus nietos porque Killa eran tan importante para sus enemigos, y recalcarles que los cazadores son el menor de sus problemas.
De repente Linus se detuvo frente a ella, y a pesar de que su expresión era dura, le dijo con suavidad:
─ ¿Qué podemos hacer?
─ Primero-dijo Tana lentamente, y un poco anonadada. Eran contadas las ocasiones en que su nieto usaba una voz suave para dirigirse a ella-Contéstenme una importante pregunta: ¿Killa aún es virgen?
─ ¿Y eso qué?-gritó Rubí-Dudó que sirva de algo.
─ Rubí tienes razón-dijo Linus con el semblante oscurecido-No es tu asunto.
─ Oh, lo es-rumió Tana sin desanimarse en lo más mínimo con las negativas y desconfianzas de sus nietos- Es muy importante para mi saber si Derek Hale-el asco con el que lo nombro no pasó desapercibido para los tres jóvenes tomo su virginidad cuando ella estuvo en su loft todos los días anteriores y durante la luna azul.
El rostro de Linus brillo de desconcierto.
─ ¿Qué te hace pensar que el pulgoso de Hale trato algo con ella?-preguntó
Tana se inclinó para adelante y puso sus manos bajo el mentón.
─ Derek Hale es un hombre lobo y Killa una wicca-dijo como si fuese obvio-No es difícil pensar que sintió una fuerte necesidad de arrancarle la ropa y embestir en su centro.
Ahora fue el turno de David de poner cara de desconcierto. ¿Qué anciana –como suponía que era Tana – hablaba de forma tan directa del sexo? Sin embargo, debía de admitir que no sabía la edad exacta de Tana. Suponía que era mayor porque ella padre de sus amigos tenía casi 50, pero tampoco la mujer parecía verse mayor. Aparentaba poco más de 60, pero las matemáticas decían que debía ser mucho mayor que eso. Con razón Rubí decía que su abuela se bañaba con sangre de inocentes, pensó con una mueca.
A diferencia de él, los mellizos no parecieron inmutarse.
"Por supuesto que no-pensó David con desasosiego- Se parecen. Aunque preferirían negarlo, hay puntos en los que los tres convergen. Su capacidad de hablar de temas que para otras personas serian tabú es uno de esos puntos."
David tampoco pudo evitar observar a los tres Wyatt con interés. No sólo en la personalidad tenían puntos iguales (muy pocos, pero los tenían) sino también en el físico. Puede que Tana tuviera la piel más oscura que sus nietos. De hecho, siempre pensó que Linus un tono de piel muy parecido al del actor que interpreta a Jackson Avery, en Grey´s Anatomy ─y nunca en su vida admitiría que pasaba sus noches de jueves viendo el drama médico (que a estas alturas parecía una telenovela médica) con Rubí─ y el tono de Rubí un poco más claro que el de su hermano y abuela, y con un ligero tono dorado. Sabía que los genes maternos fueron los que más intervinieron en el físico y facciones de los mellizos, pero ahora que veía frente a frente a Tana Wyatt (la conocía por fotos y de vez en cuando presencio video llamadas que se hacía con sus nietos. Hasta eso debía de admitir; era una anciana que vivía más en el presente y se olvidaba del pasado. Quizás por eso se amoldo bien al siglo veintiuno. Es decir, usaba tecnología igual que un joven y se pintaba el cabello, ¿no?) se daba cuenta que ambos hermanos habían heredado su forma de nariz, su mejor amiga la forma de los ojos almendrados –en su amiga lustraban más de una forma felina- y su mejor amigo compartía la forma de los labios largos, con el inferior ligeramente más gordo y sobresaliente que el superior. Ahí estaba el parecido. Aunque, ahora que conocía a Tana pensaba igual a lo que sus amigos siempre decían: Abby tenía una personalidad muy, muy, parecida a la de Tana, pero dudaba que la hermana mayor de sus mejores amigos tuviera tan mala calaña como para ocultar información de vida o muerte.
Cuando fue consiente que estuvo a analizándolos, sintió un poco de culpa. Rubí detestaba a la gente que analizaba a otras. Para ella significaba una falta de respeto.
─ Hay otra razón- dijo Rubí con resuello- Podría apostar la virginidad de David, con que hay otra razón.
David la fulmino con la mirada. Ahora no se arrepentía de hacer el análisis.
─ Yo no soy virgen-contradijo con la frente arrugada de frustración.
─ Por la otra cavidad, si-dijo Rubí sin mirarlo, sin darle importancia y, por supuesto, olvidando la promesa que le hizo de no mandarle indirectas sexuales.
─ Piensen-musitó Tana con fastidio- ¿De verdad creen que después de todo lo que les he dicho lanzaría una pregunta tan mundana así como así? Todo lo que digo y pregunto tiene una razón, y ocupo que me respondan con toda sinceridad. Rubí…-miro a su nieta. Si alguien le diría la verdad sin rodeos, esa era Rubí.
Y a diferencia de su mellizo, está no se tomaba tan apecho sus disgustos.
─ Lo último que supe es que sí-respondió la chica con un suspiro-aún tiene su flor.-graznó con aburrimiento
─ Linus…-preguntó ahora Tana a su nieto. Lo miro fijamente, justo la mirada que le daba cuando era pequeño y lo regañaba por entrar al sótano.
A pesar de lo unidas que eran Rubí y Killa, Tana sabía que la única persona que podría saber con seguridad y sin titubeos cada uno de sus secretos de aquella torpe niña era Linus. Pensaba lo mismo sobre David y Rubí. Quizás Rubí sabia cosas que Linus no (sobre todo en aquellos temas en los que no se podrían hablar con un hombre o para buscar guía femenina), pero Linus tenía una ventaja: conocía a Killa desde hace más de siete años, provocando en ambos un amistad, confianza, hermandad y cariño que pocos consiguen de amistades infantiles, y lo que provocara que los secretos salieron por si solos y sin pensar si era correcto hablar de ellos; y Rubí, si no se equivocaba, desde hace 4 eran muy buenas amigas. Los primeros años Linus fue egoísta y mantuvo su amistad con Killa como algo sólo para él, se dijo Tana, como es de esperar de mellizos que comparte todo desde el día que nacieron.
Aunque, quizás era porque en aquellos años Linus no tenía ningún amigo. Nadie quiere ser amigo del niño sordo que se comporta condescendiente con todos y saca comentarios que le da golpes seguros. Tampoco fue muy atractivo para las chicas, se dijo Tana, ser Balam fue lo que hizo que el sexo opuesto le tomara en cuanta. Su cuerpo mejoro mucho más y comenzó a exudar un atractivo y vigor sexual que no se comenzó a desvanecer hasta hace un año.
Linus apretó la mandíbula. No quería decírselo, pero a pesar del odio que sentía por su abuela, debía de admitir que ella no acostumbra preguntar o decir algo así porque sí, ocultaba información, información que podría ser la diferencia entre la vida y la muerte, pero nunca decía algo falso.
─ Lo es-respondió, recordando el viaje del autobús. Ahí le confeso hasta que extremos llego su estadía en el loft del perro. Llegaron a segunda base, y aunque ella no lo fijo, estaba seguro que si él no se hubiera detenido hubieran llegado al homerun.*
Tana suspiro de alivio─ Entonces si podre destruirlo.
─ ¿Destruir qué?-frunció el ceño- ¿Esa clase de llave?-bufó
─ Sí.
─ ¿Y para destruirla ocupas la sangre de una virgen?-preguntó Linus que ya comenzaba a comprender lo que su abuela planeaba con Killa. Si lo que pensaba era cierto, la sangre de Killa no era la única que la podría ayudar- ¿Acaso Killa es la única wicca virgen que queda en el mundo?
─ Tardare mucho en conseguir otra. Las vírgenes no están al orden del día-afirmó Tana con un leve tono de irritación-Y supongo que saben que hay ciertos beneficios en una wicca virgen. Debes saberlo tu Linus-éste lo miro confundida-; debió salir a conversación cuando espiabas a tu hermana y a Bianca.
─ No… o sí. No estoy seguro. Recuerdo que comento las brujas malas.
─ ¿Han visto escenas donde brujas malas lanzan a jóvenes doncellas al fuego para incrementar sus poderes?- los tres asintieron- Es algo así. Pero en la vida real no son doncellas cualquieras, son wiccas entre los 15 y 18 años.
─ ¿Por qué entre los 15 y 18 años?
─ A esa edad es cuando comenzamos a tener nuestros poderes. –contestó Tana y en su voz se le notaba el fastidio que le causaban responder las preguntas.- Y somos vulnerables a nuestras contrapartes malvadas.
─ ¿Es muy difícil decir brujas malas?-preguntó Rubí mirando al techo exasperada.
─ El punto es…
─ El punto es que nos viniste a contar lo que está detrás de todo lo que estamos pasando sólo porque sabes que si no sé los detalles, ni muerto te dejaría acercarte de Killa.-la interrumpió Linus-Ni yo, ni Scott o alguno de su manada. ¿Hay otra razón por la que decidieras contarnos de Laq… como se llame y los cazadores?
Tana apretó los labios con disgusto. ─No.
Linus asintió sin estar seguro de creerle.
─ Antes de respóndete me gustaría saber porque son vulnerables a las brujas malas hasta los 18, y porque la daga ocupa sangre de una wicca virgen.
─ La daga, así como las llaves, fueron creadas con sacrificios de sacerdotisas… sangre de sacerdotisas vírgenes en edades que no superan los 18 años, por lo que la única forma de destruirlas es de la misma manera en que fueron creadas. Y como ya dije tardaría mucho más en encontrar a una virgen y en la edad justa. Las que conozco pasan la línea de los veinticinco o no pasan la de los ocho.
─ Suerte la nuestra-musitó Rubí con sarcasmo. - A todo esto, ¿qué tienen que ver la virginidad, el poder, y la vulnerabilidad con las brujas malas?
Tana suspiró con fastidio. Ahora comenzaba a pensar que hubiera sido mucho más sencillo ir con Killa, considerando que no recordaba lo que acaba de descubrir de ella, hechizarla y sacarle la sangre. Pero, ¿por qué no lo hizo? Simple: no deseaba darle más razones a su nieto para que la odiara. A diferencia de sus hermanas, Linus era mucho más rencoroso. Sólo hay que poner la relación con sus padres como ejemplo. La relación de su nieto con su hijo y nuera apenas comenzaba a sanar.
Aunque también era culpa de ellos. ¿En qué cabeza cabe ocultarle que su madre y la mayoría de la familia materna eran Balams? Y estaba segura que su nieto los hubiera perdonado más rápido si ellos hubieran dejado que el chico participara en sus batallas.
Linus no era Rubí o Itzayana, que perdonaban más rápido, era más como Abby en ese sentido.
─ Usar magia negra no solo te da el beneficio de tener un gran poder, obtener la inmortalidad o hacer hechizo complicados. Tiene grandes reglas, y entre esas reglas hay varias desventajas. Una de esas es que el poder del aquelarre (es obligatorio tener un aquelarre) debe alimentar su poder con un fuego alimentado por magia y sangre pura. Si lanzan a vírgenes al fuego se sostiene, pero si lazan una wicca virgen… el poder que tienes se incremente y perdura por décadas. Y existen un rito,-pestañeo con rapidez.- una clase de iniciación, para protegernos, pero no lo podemos hacer hasta después de los 18, cuando el poder se normaliza. Sólo así podemos proteger a las nuestras de sus conjuros y hechizos; más no de sus pociones, pero como ya deben de saber-miro a los tres jóvenes de forma significativa-ellas no se arriesgan a envenenarnos con pociones. No a menos que estén ciento por ciento seguras que tendrán éxito.
─ Pero no tiene ningún problema en darlas a los cazadores-gruño Linus por lo bajo.
─ Un momento-dijo David haciendo un ademán de alto con la mano- Si durante 3 años ustedes son vulnerables a ser sacrificios de la brujas, eso significa…-carraspeo- significa... ¿obligan a las suyas a acostarse con hombres en cuanto obtienen sus poderes? ¿A niñas?-rectificó sin poder creerlo y con la boca ligeramente abierta.- ¡Dios santo, es enfermo! Cuando mis padres se enteraron que mi hermana comenzó a tener sexo con su novio, citaron al pobre diablo a mi casa. La conversación comenzó con un "¿cuándo es la boda?" y terminó con un…- completó la frase con el ademán de estar recargando una escopeta.
─ ¡Hacemos lo que sea para sobrevivir!-no gritó, pero la voz de Tana si subió varias octavas. Suficiente para notar que estaba enojada, pero no por la pregunta, sino por la forma en la que tuvieron que denigrarse para protegerse-Y a veces un paso que pocas están preparadas es mejor que morir quemadas por un poder oscuro.
Tan sólo para protegerse tenían que obligar a niñas a hacer algo tan importante y que posiblemente aun no tuvieran la madurez para afrontar. Sin embargo, en los últimos años lo hacían menos. Después de tantos siglos (3 siglos, en realidad) encontraron la forma de proteger a las más jóvenes. Otra protección a aparte de estar viviendo cerca de más wiccas.
Sólo una bruja mala con problemas mentales trataría de obtener a una joven novicia pura para alimentar sus poderes cuando hay por lo meno más alrededor. O, en su caso, cuando hay alguna vieja. Lamentaba no decir lo mismo de los cazadores.
Linus, David y Rubí observaron sorprendidos como la mirada de Tana se transforma en un mar de emociones. Hablar de sus hermanas, y de lo que les pasaba a sus hermanas, era algo que al parecer le afectaba mucho. Era raro. Más para Rubí Linus que estaban acostumbrados a ver una mirada seria.
"Quizás… hacemos mal en juzgarla tan duramente-pensó Rubí-No sabes casi nada de ella. Nada de lo que sufrió. Debió de ver y hecho cosas que le provocaron un conducta fría y cortante"
Al mirar a su hermano le quedo claro que él pensaba lo mismo.
─ ¿Y qué pasa con las lesbianas?-preguntó Rubí pensando en Bianca. Ella estaba más que segura que su cuñada en ningún momento estuvo con algún hombre.
─ ¿Me ayudaran?-pregunto Tana cambiando de tema.
Disimuladamente se tallo los ojos para borrar el rastro de lágrimas que se posicionaba en sus ojos.
No deseaba seguir contestando preguntas.
─ Una última pregunta-musitó Linus bajando la mirada- ¿Si Killa dejara de serlo podría….?
No había terminado de hablar cuando Tana comenzó a negar con la cabeza.─ La virginidad no es algo necesario en la magia de las wiccas. Jamás lo ha sido, es sólo un requisito obligatorio para la magia negra porque está carece de bondad, de inocencia, y virginidad siempre (ahora no tanto) ha sido sinónimo de inocencia. Pero el rito que podría hacer Laqha o los cazadores es totalmente independiente de la pureza. Killa podría vender su alma al demonio o a toda deidad oscura que existe, y no cambiaría en nada su papel en el rito.
Rubí maldijo por lo bajo.
─ Un momento…-dijo Rubí ensimismada- Dijiste que Linus también era parte del rito. ¿De qué manera está involucrado en el rito?-preguntó entrecerrando los ojos. Y preocupada, muy preocupada.
─ No estoy segura-mintió Tana sabiendo que ellos le creerían. Sus nietos sabían que estaba acostumbrada a quitar información, más no a mentir- Cuando la diosa poseyó a Killa y me busco me dijo que Linus seria parte del rito, pero se fue antes de que pudiera explicarme que era lo que necesitaban de Linus.
─ Posiblemente tiene que ver con la condición de Balam de Linus-propuso David, pensativo-A pesar que la mayoría de las habilidades de los Balams vienen del sol, también la luna, como es en el caso de la mayoría de los seres sobrenaturales, tiene afectos en ellos.
─ ¿De qué forma?-preguntó Linus sin poder creerlo. En la noche nunca sentía que sus poderes fueran más fuertes que en el día. De hecho, su fuerza, velocidad y vista disminuían un poco.
─ Ves y oyes muertos- dijo Tana-y ese don sete fortalece en la luna llena. ¿se te olvida como estuviste en la luna azul? No podías evitar verlos.
─ Y si no me equivoco uno de los primeros Balams deidad protector de la luna.-acotó Rubí-Iquib Balam.
─ Sí, pero también se supone que fue creado con maíz, que es adicto a la jícaras con zacá*, y que si lo vez te quedas completamente loco.
─ Y que son unos expendidos cazadores nocturnos y grandes protectores-agregó Rubí.-Y creo que cada uno controla un elemento…
─ No se desvíen- pidió Tana con un siseó- Otro día recuerdan las historias de Magdalena. Centremos en lo importante.- musitó Tana,
─ Claro…-canturreó Rubí-Como saber sobre el rito- agregó exigente.
Tana se pasó la lengua por los dientes, y dijo su segunda mentira de la noche-: No conozco todos los elementos del rito. Aquella información se perdió hace siglos. Lo que las wiccas saben actualmente no es seguro. Es como el juego del teléfono descompuesto: ha sido pasado por tantas bocas que se cambian detalles. El papel de la chica torpe es el único seguro.-suspiró-¿Me ayudaran?
Rubí y David asintieron, pero Tana no los veía a ellos. Veía fijamente a Linus. A él era quien le interesaba.
─ Bien. –dijo Linus mirándola fijamente-Salgamos a dar un paseo.
Tana asintió y sin decir palabra se levantó y comenzó a caminar a la perta.
─ ¿Qué?-dijo Rubí mirando a su hermano alejarse- ¿Cómo que van a dar a un paseo? ¡Linus!
─ Ocupo hablar con la abuela asolas-dijo Linus con voz atropellada, pero sin fuerza-Cuando vuelva-miro a la puerta. Esta ya estaba abierta y Tana lo esperaba en el pasillo-Cuando vuelva te contare lo que necesitas saber.
─ Pero…
Linus no la escucho. Salió antes de que terminara de hablar y cerró la puerta con un fuerte portazo.
─ Este pendejo no me dejara con la palabra en la boca-replicó Rubí levantándose y corriendo a la puerta.
David oyó un fuerte golpe: Rubí había chocado con la puerta.
─ ¡Rubí no te metas, por favor!-suplicó, y a diferencia de la joven, comprendió las miradas que se echaron Tana y Linus desde que comenzó la explicación.
Aunque no hubieran aceptado, y Linus siguiera bajo los efectos de su estúpido rencor, que ellos dos salieran a "caminar" siempre estuvo en los planes.
Se levantó suspirando con pesadez. Ahora debía evitar que Rubí cometiera una estupidez (con razones) y convencerla de que no cambiara los planes.
Bufó.
A él le tocaba la peor parte.
Lo que restó de la noche pasó rápido. Rubí no pudo abrir la puerta porque Linus había cerrado el departamento desde afuera y aunque estuvo tentada a romper la puerta, David lo evito tomándola con fuerza de la cintura. Cuando Linus por fin regresó (sólo, por supuesto), lo único que dijo fue que conseguir la daga era asunto suyo, le dejo muy en claro que no se metiera y que tuviera sus cosas listas mañana porque la llevaría a Monterey. Rubí, como era fácil deducir, no estuvo de acuerdo, pero no le sirvió quejarse y chillar; Linus la ignoro lo que restaba de la noche, y también todo el día siguiente.
En el hospital, la misma noche, todos los papeles para dar el alta a Killa estaban listos. El doctor Peterson no estuvo de acuerdo, pero no podía hacer nada contra la decisión de los tutores, si ellos ya no deseaban seguir dando los cuidados a Killa, no podía hacer absolutamente nada (y una parte de él creía que hacían lo correcto: ésa parte pensaba que era inútil y que una de sus pacientes con el peor estado estaba a un pie de la remisión). Tuvo que conformarse con el hecho de que seguiría haciéndole consultas esporádicas. Scott, Stiles y Melissa volvieron a entrar a la habitación de Killa para despedirse, pero la encontraron profundamente dormida y tuvieron que conformarse con verla y pedirle a Zoey y Marvin que le dijera que los llamara en cuanto estuviera instalada. Lo que ocurrió la tarde siguiente. Y la mayor parte de las tardes de noviembre. Era raro el día que Stiles y Scott (sobre todo este último) no ocupaban el teléfono de la casa para hablar por horas con Killa o hablaban hasta la madrugada con video llamadas.
Marvin no podía evitar preguntarse cómo conseguían tanto tema para hablar. El tema sobre los días que no recordaba se debió ser lo primero en agotarse, sobre todo considerando que ellos no podían todo. Ni siquiera Marvin y Zoey pudieron llenar todos los espacios vacíos del año. Había tantos espacios y la mayor sólo podía llenarlos Linus, pero el joven llevaba mucho sin aparecer.
La última semana de noviembre fue una estresante semana de Stiles y Scott. Regresaron descubriendo que había un millón de trabajos en equipo, exámenes, ejercicios en clase y tareas por entregar, sin olvidar las cosas que se perdieron en el ámbito sobrenatural. Recibieron con gran sorpresa que días antes de regresar alguien estuviera rondando al nemeton, pero eso no lo supieron hasta varios días después. Al inicio no le tomaron mucha importancia tener que vigilarlo de vez en cuando, pero después de que Killa llegara a la ciudad fue algo que fue puesto en sus planes por algo más haya de esporádico.
Pero también fue dolorosa.
El entrenador Finstock fue especialmente exigente y no sólo en lo que se refiere a todo lo que se perdieron de su clase. Sino también a los entrenamientos de lacrosse que acababan de empezar. El entrenador se tomó muy personal que no asistieran a los entrenamientos, y no sólo fueron extenuantes, sino también doloroso. Estuvieron de porteros y, a excepción de Scott, Stiles terminó con muchos golpes.
Sí, fue extenuante para Scott, doloroso para Stiles.
Para Lydia, Allison y Isaac, al contrario de ellos, las semanas que ellos no estuvieron en Beacon Hills, se la habían pasado en lo que cabe relajantes.
"Las semanas más normales que he pasado desde que me metieron a este mundo friki de lo sobrenatural", había dicho Lydia cuando le preguntaron.
Y aunque Isaac sí estuvo sus vueltas por el nemeton, lo más raro que vivió fue la escena que presencio en la veterinaria cuando Cora no podía salir del trance. Sin embargo, no lo comentó. Ante todos decía que las semanas fueron las más tediosas, aburridas y cansadas. También por boca de él supieron que Derek, Cora y Peter estaban fuera de la ciudad, pero no supo explicarles porque salieron o decirles cuando regresarían.
No supieron que alguien estuvo cerca del nemeton hasta que inicio la primera semana de diciembre.
Se encontraban en la biblioteca investigando sobre un tema de la macroeconomía que dejo el entrenador Finstock para exponer el viernes y buscando información para un ensayo sobre la guerra hispano-estadounidense y como esta termino provocando la guerra filipino-estadounidense, también para el viernes. Estaban en una mesa alejada y bien oculta entre los estantes llenos de libros para que la bibliotecaria no los callara si hablaban muy fuerte.
─ Les juro que cuando Linus dijo que su abuela nos haría sangrar con sus trabajos creí que bromeaba-musitó Stiles con hastió. Varios libros estaban abiertos a su alrededor y tenía una mirada medio neurótica.
─ Stiles…-musitó Scott-Por favor, estábamos en otra cosa.
─ ¡Qué otra cosa!-exclamó- Allison ya no tiene más que decir. este trabajo es más importante. ¿Sabes cómo rayos conseguiremos hacer este trabajo para viernes? ¡Lo quiere todo de libros y con bibliografía! Y no he mencionado trabajo que nos dejó el entrenador-farfulló muy rápido.
Lydia rodo ligeramente los ojos y observó que las cosas estaban un poco tensas en la mesa. Stiles e Isaac comenzaban a tener un tic nervioso por el exceso de información; y Allison mantenía la vista pegada al libro, sin leerlo mientras pensaba que más podía decir.
Ella, por otra parte, pasaba las hojas del libro con aburrimiento y sin poner mucha atención a lo que estaba pasando a su alrededor.
─ No sé qué más quieres que te diga-le dijo Allison a Scott- Mi padre estuvo ese día ahí dándole una vuelta y poco antes de irse vio moverse a alguien muy rápido por los arbustos. Lo persiguió y llego a herirlo, pero no sabe a quién ataco. La misma noche se encontró con Derek y Cora en el bosque cuando estaba siguiendo el rastro. Derek aseguró que el aroma era humano-agregó entrecerrando los ojos.
No era un secreto que Allison le tenía cierta aversión, y aunque ya comenzaba a aceptar que él no tuvo la culpa de la muerte de su madre, sino el código (algo que comenzó a ver más claro después de enterarse lo que su madre estuvo a punto de hacerle a Scott), seguía sin confiar en él.
─ Me preguntó que estarían haciendo en el bosque- dijo Isaac sin despegar su vista del capítulo que leía. Sus ojos pasaban muy rápido por los renglones y cada vez que no comprendía un párrafo gruñía y regresaba a leerlo.
De hecho, preguntándole a Cora fue cuando se enteró que se irían. Poco después, Cora le ordeno que fuera con ella al lugar donde fueron atacados para ver si le pasaba algo parecido a lo que le paso a ella. Quería saber con toda la seguridad del mundo si su visión no estaba mal. Estaba segura que era Jennifer, pero en aquel momento Cora creyó que estaría bien ver si Isaac también le pasaba lo que a ella y así descubrir si él también la vio o lo ataco por la espalda. Al final el también entró en un trance parecido, aunque a diferencia de ella, él estuvo tan conmocionado.
Sólo aseguró que Jennifer fue quien lo atacó y que lo hizo con la misma pistola eléctrica que encontró semi enterada en el suelo. Cora le insistió a que le dijera más, pero él le dio vuelta molestándola con el encuentro que tuvo con el papá de Allison y entre sus negativas e insultos murmuró lo de estar lejos algunas semanas.
─ Pero…-masculló Scott- ¿En los demás días paso algo raro?
─ No-respondieron al unísono Isaac, Lydia y Allison.
Isaac comenzó a leer con más fiereza. Derek y Deaton le dejaron muy en claro que no dijera nada sobre lo que averiguaron por el trance de Cora. Dijeron que primero deberían asegurarse antes de dar la noticia y a pesar de que el también lo afirmo días después, Deaton dijo que continuaran esperando. Por lo menos hasta saber que deidad, criatura o cosa les indujo los recuerdos.
─ Isaac-Scott lo miro preocupado-Deberías tomar más en calma el trabajo
─ ¿Eh?-musitó este sobresaltado.
─ El trabajo-remitió Scott y señalo los libros.-Tómatelo con cala. Tus latidos son muy fuertes.
─ Los tendrías así si también fueras un asco en su materia-farfulló- y si tuvieras trabajo extra. La profesora noto que estaba distraído en todas sus clases y me puso más trabajo extras como castigo. ¡También para el viernes!
─ Pensé que fue porque no entregaste todos los trabajos que dejo la semana que falto-dijo Allison levemente confundida.
─ Por no entregarlos tengo que hacer dos cuartillas extras del ensayo-respondió dejando caer su cabeza en el libro.-Esa mujer es una perra.
─ Terrorífica perra-repuso Stiles- ¿Se te olvida lo que Killa te contó sobre ella?
─ No-gruñó Scott-
─ ¿Qué les contó?-preguntó Allison-Por tu expresión dudo que sea tan malo como haberles ocultado que la mordida era un sentencia muerte segura para las wiccas.
─ Al parecer-comenzó Scott en un siseó-Desde que la conoce la ha cortado "accidentalmente"-hizo comillas con los dedos-con cuchillos. Cada vez que visitaba a Linus lo hacía. Comentó que por eso evitaba ir a la casa de él cuando ella iba de visita.
─ Pero-musitó Lydia.- ¿Por qué haría eso? ¿Con que propósito? Dudó que lo haya hecho por accidente. Esa mujer es demasiado centrada y…
─ Perra, calculado, frívola. Y la lista sigue-farfulló Stiles- Será la maestra más odiada de la escuela. Creo que hubiera sido más seguro tener un súcubo de maestra.-suspiró, cerró el libro que estaba leyendo, y a continuación se levantó y fue a buscar otro.
Al siguiente segundo Isaac hizo lo mismo.
─ Supongo que ellos usaron ya los adjetivos necesarios.-musitó Lydia, y negó suavemente con la cabeza-Bien. ¿Qué te hace pensar que fue a propósito?
─ ¿Aparte de lo evidente?-preguntó y las chicas asintieron- mi jefe me dijo que a hay ciertos hechizos que pueden revelar la naturaleza de una persona. Dice que el hechizo por excelencia para saber si alguien es un brujo o wicca es conseguir un poco de sangre, quemarla y que de ahí sucede algo que les indica si es o no bruja.
─ Hmp- dijo Allison enarcando ligeramente sus cejas- Por cierto, ¿ella ya recuerda algo?
Scott negó.
─ Es una situación difícil para ella, ¿saben? Aparte de mí, Stiles, mamá, Zoey, y un par de palabras que intercambio con el papá de Stiles cuando nos sorprende en video llamada, no habla con nadie. La semana al salir del hospital se la paso completamente encerrada, y los últimos días sólo sale para ir a la escuela. es posible que está deprimida. Casi no duerme, como muy poco y ha perdido un poco de peso.
─ ¿Y cómo crees que debe tomarlo, Scott?-preguntó Lydia escéptica- De la noche a la mañana un año de su vida se borró, y no creo que sea tonta. Debe sospechar que algo malo sucede. Debe sospechar que ustedes tratan de ocultarle algo.
─ No es tonta, tienes razón-admitió Scott-Pero no la conoces. Ella suplico a mi mamá que nos fuéramos. Que regresáramos a Beacon Hills y no le dijo porque.
─ Tal vez la visión que tuvo tenga algo que ver, ¿no crees?
─ Si fuera así no aceptaría hablar con nosotros. Y se niega a decirnos porque quiso que nos fuéramos. No me sorprendería que ella lo dijera en una situación… pellejuda.
Lydia enarcó una ceja por la palabra que dijo Scott.
Él ignoró su mirada.
─ ¿Y no pueden ayudarla?-preguntó Allison-¿Qué paso con Linus? ¿No ha hablado con ella de las cosas del último año?
Scott bufó y puso cara con pocos amigos─ Ese imbécil lleva desaparecido casi dos semanas. Ni siquiera su hermana, Rubí, le ha hablado. Parece que se olvidaron completamente de ella.
─ No tiene sentido.-repuso Allison- Dudó que hubieran hecho de todo para salvarla para ignorarla después. No tiene completamente nada de sentido.
─ Para mi Linus Wyatt no tiene sentido. Ni siquiera sé porque son amigos.
─ Obviamente porque ve algo que tu no-dijo Lydia con un atisbo de sonrisa.
─ ¿Qué puede verlo?-bufó Scott-Para sólo es otro estúpido que quiere hacerse el importante porque conoce a muchos cambia formas.
─ ¿Quieres saber lo que yo creo?-preguntó Allison con diversión.
─ ¿Qué?
Ella se inclinó hacia él como si fuera a decirle un gran secreto.
─ Creo que estás celoso-y se alejó con una sonrisa juguetona en sus brazos.
Scott no pudo evitar reír… pero la risa se fue muy rápido y frunció el ceño.
─ ¿Qué sucede?-preguntó Allison al ver su expresión.
─ Los gemelos están aquí-quien lo dijo fue Isaac, no Scott.
Este tenía una cara de pocos amigos.
─ Isaac-advirtió Scott.- ¿Sabías que estarían aquí?-le preguntó a Lydia.
─ No he de ellos en semanas-indicó Lydia
Scott asintió.
─ Vamos, Isaac.
…
Hoy las clases habían terminado temprano por una amenaza de bomba.
Levantarse fue una pérdida de tiempo, se dijo Killa. Sólo tuvo 2 clases. Para las 10 de la mañana ya estaba libre, asqueada de los policías que miraban a todos como si fueran los futuros terroristas de país; y muy dispuesta de regresar a su cuarto de raras dimensiones.
Viendo con más detenimientos sus paredes color verdes, se preguntó con más efusiva de la necesaria porque Marvin decidió comprar una casa que parecía la caja Lemarchand* desmontándose para su terror.
Rodo sobre su espalda y se acomodó viendo el cielo.
Hasta el techo opaco se burlaba de lo deprimida que estaba.
Bufó.
─ Voy a salir un rato-avisó Zoey desde la puerta, sobresaltándola.
De un rápido movimiento regreso a estar acostada sobre su estómago.
La miro con curiosidad.
Ese día Zoey traía los cabellos rubios en una coleta despeinada. Estaba sin ninguna gota de maquillaje y traía ropa sencilla: un simple jeans azul y una camiseta de botones.
Hoy era miércoles, uno de esos días que ella menos trabajo tenía, por lo que sólo iba a la oficina por expedientes y los leía en casa con una taza de café y con la televisión en el canal home & heart, a pesar de que no veía los programas. Ponía ese canal para trabajar porque, según le había dicho, los programas la relajaban y ayudaban a concentrarse mejor.
─ ¿Quieres algo?-preguntó asiendo un mechón que se escapó del moño y poniéndolo tras su oreja.
─ Un TARDIS* estaría bien-musitó poniendo sus brazos bajo su cabeza a modo de almohada, y sonriéndole suavemente.
Zoey le regalo una sonrisa amplia que enseño todos sus dientes.
─ ¿Otra cosa?-preguntó sin dejar de sonreír.
Killa miro al techo pensativa.
─ Helado de galleta.
─ Bien. No tardó-la miro un momento, Killa le sostuvo la mirada.
─ Estaré bien-aseguró con voz suave. Dirigió su vista a su escritorio-Y continuare con el árbol genealógico.
Zoey asintió y se fue.
Killa esperó algunos segundos y después volvió a rodar sin mirar el opaco techo.
No se sentía con ánimos de navegar en el internet y buscar las posibles raíces de su madre.
Ella ya había decidido poner a los McCall, a los Delgado, a los Marvin y Deroux; y cada día que buscaba se daba cuenta que se sería imposible navegar a la red para buscar raíces que ni siquiera su madre conoció. Y Marvin ya le había dejado en claro que el orfanato en Texas no sabía nada sobre su madre. Para el orfanato dirigido por las hermanas del Sagrado Corazón de Jesús, Ingrid Cromwell era una chica desafortunada que terminó siendo dejada en el Hospital General con una dislocación de hombro y una herida en la cabeza y que nunca fue reclamada por nadie.
Bufó y miro al techo.
Una vez más este se burlaba por su desasosiego, ignorancia y el abandono de los que se hacen llamar sus mejores amigos.
─ ¿De qué te burlas?-le dijo al techo con desdén- Yo no te ando diciendo que no sabes de que estúpido mineral o componentes químicos saliste.
Estaba tan inmersa en sus pensamientos que no se dio cuenta de unos pasos que se acercaban.
─ ¿Sabías que hablar sola es un indicio de locura?-le dijo una voz medio gangosa.
Volvió a rodar de una forma casi cómica, terminó en la orilla de los pies y con un brazo bajo su estómago, pero eso era lo de menos. Abrió ligeramente la boca y abrió muchos sus ojos por la sorpresa de verlo ahí.
Apoyado en las jambas de la puerta se encontraba un joven alto, de porte atlético, con el cabello castaño cayendo con rebeldía sobre sus orejas, y unos ojos avellana que le veían divertido.
─ Bash…-canturreó sin poder creerlo.
─ Así, princesita-dijo con una sonrisa arrogante.
─ No sé si golpearte para quitarse esa sonrisa arrogante del rostro o levantarme y abrazarte-indicó con una ceja alzada.
Sin quitar la sonrisa arrogante que ella odiaba extendió los brazos.
Killa sonrió, salió de la cama a una velocidad digna de Speedy González y se cobijó en los brazos que él le ofreció.
Sintió los brazos de él rodearle, y algo frio que crujió golpearle en la espalda.
Ignoro lo último. Se refugió más en sus brazos.
Era lindo ver a un amigo… uno aparte de Rene que al parecer era el único que no se olvidó de ella.
─ Se nota que no me extrañas-bromeó sobre sus cabellos.
─ La última vez que te vi estabas subiendo a un avión a no sé qué base militar y a última vez que hablamos estabas enojado conmigo por no salir con chicos-repuso-Mínimo, y citó: como una distracción. Creo que eres el único chico que le dice a su ex novia que salga con chicos.
─ Error-musitó sobre sus cabellos-La última que te vi te estaba diciendo que Jack era un gordo, friki, virgen que te utilizaba porque estaba urgido por follar.
Killa se alejó de él y le golpeo con fuerza el hombro, divertida.
─ Me gustan los gordos, frikis, vírgenes.
─ ¿Entonces porque fuiste mi novia durante todo un año?-preguntó con algo de burla en su voz-Yo no soy gordo.
─ Yo también me lo preguntó-respondió con un mohín. Dio vuelta y regreso a la cama.
Hasta ese momento Bash se dio cuenta que ella vestía un simple bóxer negro y una sudadera de la universidad de Brown.
Se sentó cruzando sus piernas en forma en cruz y lo miro interrogante.
─ ¿Un año?-preguntó entrecerrando los ojos-Fuimos novios 5 meses, seis a lo mucho.
─ Si contamos los meses en que estuvimos como "amigos con derechos no oficiales" se suma el año; cacho más, cacho menos.-replicó
Killa sólo musitó "oh" con un deje aburrido.
Killa y Bash se había conocido en cuanto ella se mudó con apenas 15 años a San Francisco, se conocieron en el colegio ya que él le parecía más cómodo en ir a una escuela donde las faltas no fueran una sentencia directa de muerte y en sus últimos dos años escolares tuvo varios problemas familiares que le incapacitaba de seguir las clases. Problemas que nunca le contó a Killa o algún otro amigo, pero que ella nunca le exigió saber. Cuando la conoció ella tenía el cabello muy corto, aspecto enfermizo y grandes ojeras. Fue un cretino total con ella. Era, como bien había dicho Linus, un estúpido, arrogante chico popular de último año que creí que se merecía el mundo o la chica que quisiera. Pero después de una bienvenida en la que le lanzó huevos, escondió sus libros, verla llorar porque unos ex amigos suyos habían roto una foto de sus padres y oír que pocos días después ella se desmayó en clases por un dolor en todo el cuerpo que no pudo evitar sentirse un verdadero patán. Más cuando descubrió que tenía cáncer. Y él que perdió a su padre por la misma enfermedad años antes, se sintió aun peor.
Sin embargo, se disculpó semanas después cuando la vio en la escuela, pero ella lo mando al infierno de maneras que no creía posible. También le sorprendió que una chica de 15 años supiera tantas groserías. Y sus demás intentos para que aceptara sus escusas fueron en vano cuando Linus comenzó a ir a la escuela a pasar todos los tiempos libres con ella.
Recuerda que las primeras veces que vio Linus en la escuela le era difícil creer que fuera el mismo chico desgarbado, sordo, con una cara medio condescendiente e introvertido que había limpiado su auto las contadas veces que fue al Car Wash propiedad de Marvin. Después, en la escuela, él se volvió un chico más fuerte, con cuerpo muy trabajado, que había dejado de usar el dispositivo en el oído y que su rostro mostraba aún más la expresión condescendiente, que sólo la quitaba cuando estaba con Killa, y que por alguna razón atraía más la atención de las mujeres. Exudaba un rigor sexual tan fuerte que hasta él lo sentía en el aire. De hecho, las únicas veces que lo oyó reír era cuando estaba con ella.
Siempre dio gracias que Killa no le hubiera dicho lo verdaderamente cretino que fue con ella y que decidiera solo tacharlo como un estúpido arrogante de último año (si se lo hubiera dicho seguramente ahora mismo no estaría viéndola, no hubieran sido novios y muchos menos continuado como amigos). A quien si le dijo fue a Rubí, lo cual siempre explicaba porque se pegaba a Killa como sanguijuela cuando él estaba cerca o porque era una idiota con él. Pero si le dijo que sus ex amigos la molestaban y quizás por la poca hombría que demostró al ponerlos un alto, por meses evito que se acercara a ella.
Pero fue persistente y a la mitad del primer año ya de forma cordial, intentaban ser amigos y… irremediablemente se fueron enamorando. Y hasta terminar el año ocurrieron raras situaciones en las que terminaban besándose por horas. Y 6 meses antes de entrar al ejército ella había aceptado ser su novia, aunque lo termino cuando ella supo que pensaba no seguir uno de sus sueños solo por ella.
Aparte, continuaron siendo amigos, como hoy se demostraba.
─ ¿Qué traes en la bolsa?-preguntó viéndola con una pequeña sonrisa ladeada.
─ Estuve año y medio fuera-comenzó a decir levantando la bolsa y abriéndola.- y estando en la base (si, no te diré en cual estuve) extrañe un cosa… un sola cosa-repitió entrecerrando los ojos.-y esa fue…-saco el contenido de la bolsa-comer helado contigo.
Killa apretó los labios mientras miraba a Bash y luego a bote de helado Chips Ahoy!, y repitió el movimiento varias veces. Después, sin poder evitarlo, bajo la cabeza riendo.
─ Me estás toando el pelo-rio con más fuerza-Saliste de ejercito hace cuatro meses. ¿quieres que crea que en ningún momento comiste helado?
─ De hecho salía hace mes y medio-confesó bajando el helado
─ Pero…-comenzó Killa frunciendo el ceño.
─ Les dije a todos que fuer hace 4 meses-le interrumpió- Pero realmente tarde un poco más. Es que-presiono con fuerza sus labios-Estuve poco más de dos meses entrenando… en un lugar que se supone que no existe. Y es todo lo que diré sobre ello.
─ Eso y que todo el mundo piensa que estuviste dos meses de juerga, ¿no es así?
─ No hay nada como el juego de azar y las prostitutas-afirmó Bash guiñándole un ojo.
Killa rio y dio una palmada a uno de los lados del colchón─. Entonces, guapo, trae tu trasero y ese helado aquí, ¿o prefieres que trate de sacarte los secretos militares de los que formaste parte?
─ Estaba preocupado que el coma y tu falta de recuerdos cambiara tu humor-dijo riendo mientras se acercaba
─ ¿No estabas preocupado porque muriera?-preguntó entrecerrando los ojos
Él negó─. Eres demasiado obstinada para morir.
Killa bufó mientras Bash se sentaba en el suelo, recargando su espalda en el lado de la cama que miraba a la muerta y sacaba unas cucharas de plástico de la bolsa.
…
─ Ya les dije que no-les espetó Scott.
─ Entre más hombres lobos tengas más poder tienes-musitó Aiden fastidiado.
─ Sí, pero poco importa el poder su ustedes son unos estúpidos asesinos-farfulló Stiles, que en cuanto los vio salir los siguió y se sorprendió mucho al ver a los gemelos en el estacionamiento.
Aiden le gruñó y se acercó un pasó amenazante. Ethan puso un brazo en su pecho para evitar que lo atacara enfrente de todos, e Isaac dio otro paso amenazante y con los ojos brillando.
─ Por ustedes Érica y Boyd están muertos-les gruño
─ Fue Kali-contradijo Ethan
─ ¡Mentira!
─ ¡Isaac!- le advirtió Scott y fue el quien dio otro paso. Suspiró-: Lo volveré a repetir. Son libres de irse o quedarse si eso gustan, pero no hay espacio para ustedes en la manada.
─ Pero…-dijo Ethan
─ ¿Con que cara vienen después de semanas sin saber de ustedes pidiéndonos unirse a la manada?-lo interrumpió Scott-¿Después de todos lo que han hecho? Casi nos matan… ayudaron a matar a Boyd, y no me consta que no hayan hecho lo mismo con Érica.
─ No lo hicimos.
─ Les importo muy poco dejarla encerrada-continuó Scott y miro hacia abajo- Tampoco les importo provocar que Isaac se transformara y estuviera a punto de atacar a Allison. Hace semanas no lo pidieron porque ustedes presientan la respuesta: no les conviene ser parte de la manada. Búsquense en otra o hagan una (son alfas después de todo), porque en esta manada siempre va a estar llena de tensión por su presencia. Nuestra clase está a punto de comenzar-le indicio Scott a Stiles y Isaac-Vamos-y se fueron, no sin antes Isaac los fulminara con la mirada.
─ Hay que insistir-dijo Aiden poco después de que entrar
─ Ya dijo que no-negó Ethan
─ ¿Sabes lo que nos harán las personas que jodimos cuando se enteren que ya no somos alfas ni tenemos una manada?
─ Scott tiene razón. Es peligroso estar en una manada con personas que jodimos de muchas maneras. Lo que ocurrió hace unos meses con el libro que encontraron Stiles y Lydia fue…. De hecho no comprendo porque nos invitaron a ir. Quizás ellos tenía la esperanza de que supiéramos de que trataba el libro o lo que está por ocurrir.
Aiden asintió─ ¿Y si regresamos a la escuela?-propuso- a fin de cuentas, será bien que nos tenga cerca. Ellos no saben que está pasando.
─ ¿Y nosotros sí?-bufó Ethan- Y terminamos la escuela hace mucho tiempo.
─ Vamos-insistió su hermano.
Ethan estuvo a punto de negarse, pero vio pasar a Danny hablando con un chico de una manera… efusiva.
─ Tú ganas-farfulló Ethan a su hermano y sin dejar de ver como Danny se alejaba con el chico.
…
─ Creí que no viviría para comer otro de estos-gimió Killa tomando otra cucharada de helado.
Bash había traído dos botes. Uno para cada uno.
Apenas llevaban como una media hora hablando, pero ambos sentían que fueron segundos. Más que nada Killa.
Aunque una de las cosas que siempre le gustaban de estar con Bash es la manera que nunca se daba cuenta del tiempo que pasaba, la razón por la que se le hacían segundos era por el poco contacto con las personas quería que había tenido desde que salió del hospital.
Lo que resto de noviembre se la pasó encerrada en su cuarto (como bien juro Marvin), tratando de dormir o leer lo que ella no recordaba haber leído, viendo Game of Thrones, Arrow, The Big Bang Theory y haciendo un maratón de las temporadas de Smallville, en la que Marvin la acompaño y comieron mucha azúcar, pero, claro, sin salir del cuarto. Durmió poco, cuando dormía tenía pesadillas, y la mayoría de estas no parecían pesadillas, sino parecían raros episodios de una serie sobrenatural que se ubicaba en un pueblo muy parecido a Beacon Hills, pero casi siempre decía que as locaciones de Vampire Diaries tenía un pequeño parecido con Beacon Hills, así que no le prestó importancia. De hecho, se obligó a no prestarle importancia a los sueños y a la poca actividad de vampiros, y mucha de hombres lobos y una chica con mirada vacía.
Curiosamente, en sus sueños no entraban su intento de homicidio o el gato que trato de matarla. Scott y Stiles le había explicado por las video llamadas como término en el hospital y aunque se enojó, entristeció y lloro un poco sus sueños no se metía ningún gato diabólico con ganas de matarla.
Y tan sólo llevaba 3 días en la escuela y era horrible ver que tenía que repetir todos los trabajos pendientes que la mayoría de los alumnos ya habían hecho. Pero, ¿qué podía hacerle? Por algo eligió una escuela donde les daban facilidades a los alumnos que faltaban mucho por algo. Era una suerte que su colegio empezara las clases antes y las terminara antes para los que cumplían con la mayoría de asistencias y trabajos (y si lo entregabas por internet a veces ni te contaban las faltas), pero con alumnas que faltaban mucho por problemas familiares, enfermedad u otros (ella estaba en las últimas dos) esos alumnos terminaban quedándose todo diciembre y parte de enero a terminar todo lo que se perdieron en un nivel más bajo. El colegio se manejaba por niveles, y si antes era un nivel 1 (la que está acorde a todo lo entregado), ahora es un nivel dos (quien ni siquiera se molestó en entregar un mísero trabajo) y veía todo lo que el nivel uno ya estaba por terminar. Bueno, por algo no tendría sus vacaciones de navidad libres. Por eso no regresaría a Beacon Hills hasta entrado enero (como la mitad, quizás antes) y por eso se le fue muy fácil a Marvin tenerla en arresto domiciliario. Es decir, la escuela le llamo para decirle que no regresara hasta diciembre.
─ Es muy lindo que me ignores por el helado, pero no me has contestado mi pregunta-musitó Bash
─ ¿Qué me preguntaste?-preguntó ella. la verdad que después de decirle que hablaron mucho por teléfono, casi siempre para quejarse de los maestros o supervisores, y que antes de que ella entrara al hospital estuvo yendo a la escuela (a pesar de que la termino hace años) a almorzar con ella, Linus, Rene y su hermana, Jeremy. Ella no pudo evitar sorprenderse de la presencia de Jeremy. No era un secreto que Linus odiaba a Jeremy. De hecho, siempre que estaba presente ignoraba su presencia, ignoraba sus comentarios y sólo se dirigía a ella, Rene o Bash. Para él Jeremy era un ser imaginario que todos, menos él, podían ver.
─ ¿Realmente leíste este libro?-preguntó, una vez más, levantando el libro de autoayuda que le regalo Stiles.
Un poco apenada, asintió.
─ ¡No me jodas!-bromeó-¡No puedo creer que lo hayas leído! ¡Odias los libros de autoayuda!
─ Me lo regalo Stiles-puso como escusa-Y no tenía nada mejor que hacer… Tienes razón-admitió rodando los ojos-No es posible. Me arrepiento de no haberlo dejado después de leer el título del primer capítulo.
─ ¿Qué es?-abrió el libro y frunció el ceño-¿Yo?
─ Es un capítulo entero-exclamó lentamente-sobre como el autor termino con amnesia y como lo afronto. Te diré una cosa: este-señalo el libro-es el libro de autoayuda más arrogante que he leído. El autor cree, o realmente cree, que todos los amnésicos sufren lo mismo que él. Pues adivina qué señor Lewis-le dijo al libro-Yo no soy una amnésica normal. ¿Qué amnésica acepta su estado tan rápido?
─ Lo aceptaste-afirmó Bash raspando el bote-pero estás deprimida.
─ ¡¿Tú qué sabes?! A menos de que leas la mente dudo que puedas saber cómo lo ando tomando.
─ No te pongas a la defensiva.-suplicó Bash con resuello.
─ Aún no he comenzado a ponerme a la defensiva-replicó.
─ Bellamy.-comenzó a decir
─ No me llames, Belle-suplicó Killa con una mueca y llevándose un cucharada de helado a la boca.
─ Ese es tu nombre.-replicó
─ ¡No! Es Killa.
─ Es tu segundo nombre.
─ ¿Y?-chilló- Nadie me llama Bellamy. De hecho creo que es un nombre de hombre.
─ No eres la primera ni la última chica que tiene un nombre de hombre.
─ No me llames Bellamy-pidió ignorando su comentario-Sólo… no me llames Bellamy.
─ ¿Por qué?-preguntó confundido- ¿Qué hay de malo con ese nombre? Nunca he entendido porque lo odias.
─ Porque… porque-Killa se mordió el labio-No lo sé. Cada vez que oigo el apellido algo en mí se pone a la defensiva y… es como si el nombre me llevara a recuerdos que no puedo ver, pero que son muy tristes.
─ Es algo raro-aseveró Bash con la cuchara golpeando ligeramente su barbilla- Un momento… ¿No Jack te llamaba Bellamy?
─ No me hables de ese maldito bastardo, por favor-pidió apuñalando lo que le quedaba de helado.
─ ¿Por qué? ¿Tiene que ver con tu cicatriz de tu cuello?
Rápidamente ella dejo de apuñalar a su helado y miro a Bash confundida.
─ ¿Por qué crees que él tiene que ver con la cicatriz de mi cuello?-hizo una pausa- ¿Cómo sabes que tengo una cicatriz en el cuello?
─ La vi cuando me abrazaste-respondió-Y no me creo que te la hayas hecho con un cable suelto de una montaña rusa cuando fuiste el año pasado a un feria con Linus y Rubí.
─ ¿Has estado hablando con Marvin?-se apresuró a preguntar, enojada.
─ Hace unos días lo vi y hablamos.-confesó
─ Entonces no la vista, él te dijo que yo tenía una cicatriz en el cuello.
─ Vamos a responderme, ¿sí o no?-preguntó, cansado.
Suspiró y a sabiendas de que era inútil mentirle a Bash, le dijo la verdad… la verdad retorcida, pero la verdad. No le dijo que Jack era un maldito cazador o que la llevo a una fábrica como cebo para después intentar matarla. Ni que gracias a Rubí estaba aquí. Sólo le dijo que Jack era un loco que trato de ahorcarla con un cable que encontró en el camino después de una fiesta, pero no entro en detalles.
─ ¡Ese maldito bastardo!-gritó cuando ella termino y Killa se asustó-¿Cómo es que no está en prisión?
─ Porque desapareció de la faz de la tierra-explicó y se volvió a asustar.
Bash golpeo el suelo con el puo y estuvo a punto de levantarse, pero Killa se acostó en su estómago y puso una mano en su hombro para evitarlo.
─ Desapareció de la faz de la tierra-repitió y apretó su hombro.-Y Linus casi lo mata a golpes, créeme cuando te digo que o está muerto o no se atreverá a volver a poner un pie en San Francisco por miedo a Linus. Por favor, créeme y olvida lo que te dije.
─ No puedo olvidarlo-contradijo- me acabas de decir que casi mueres por culpa de una estúpido friki.
─ No insultes a los frikis-le advirtió golpeándolo en el hombro
─ Lo retiro-gritó.- Pero eso no cambia que…
─ ¡Él se fue y no volverá!-ahora fue su turno de gritar con mucha firmeza- Ni loco volverá. –resopló-¿Sabes porque jamás le dije a alguien de esa noche?
─ No-espetó Bash aun enojado.
─ Porque no quería más presiones.-le confesó, a pesar de ya no ser verdad. Si, quería quitarse las presiones, pero ahora sentía que era imposible no tenerla.-quería concentrarme en mí, mi familia y mis amigos y en curarme. No en un maldito bastardo el cual tengo la seguridad de que no volverá a aparecer en mi vida. Y-agregó en un murmullo- no me hizo nada irreversible. Como fácil paso, fácil se fue.
Bash la miro fijamente. ¿De verdad ella pudo afrontar un intento de homicidio ella sola? ¿De verdad no le dio atención debida a algo tan grave? ¡Fue un intento de homicidio, por Dios! Y aunque Killa no le hubiera dado atención en su caso, si en el de alguien más. Jack era un sociópata en potencia, no pasaría mucho para que matara a alguien. Sin embargo… Killa le explico todo con mucha seguridad y le repitió un millón de veces que no fue nada, que él no le hará daño o a alguien más y que no paso a mayores. Pero su cicatriz no eran sólo una presión superficial, la superficial no hubiera dejado marcas permanentes, pero también debía de admitir que en aquel entonces la piel de Killa estaba muy enferma.
Asintió, pero no pudo evitar sentirse enojado y culpable. Él tuvo mucho que ver con la decisión de ella de andar con Jack. Por todos los infiernos, él le dijo que era un gordito que no le hacía ni haría daño a nadie y que podría controlarlo sin dificultad. Le dijo que lo tomara cono distracción.
¿Cómo mierda iba a saber que era un sociópata?
─ Deja de pensar en lo que te dije-repitió Killa-Olvídalo y has cuenta atrás en la conversación, por favor.
─ Ok-aceptó con un suspiro y relajo el rostro.
─ Bien. Ahora tú dime, ¿cómo estás?
─ ¿Sin contar mi vida amorosa, económica, sexual y psicológica?-frunció los labios y movió la cabeza-: Bien.
─ Eso lo visto en Facebook, ¿verdad?-pregunto riendo.
─ Es posible-admitió con un sonrisa fingida.- No he hecho mucho. No sé qué quieres que te diga-agregó comiendo más helado.- ¿Cómo te ha ido en la escuela después de tu resurrección?
Killa suspiró─ Horrible-respondió con un mueca-Odio que me pregunten si se me derritió el cerebro por el coma.
─ ¿Quién rayos te pregunto eso?
─ ¡Tu hermano!-exclamó-De todos los salones nivel dos que me pudieron tocar, tuvo que tocarme uno con el mono cilindrero que tienes por hermano.
─ Quería venderlo al circo, pero mis padres no me dejaron-exclamó divertido.
─ Lástima que no te dejaron-masculló con mirada fulminante.
Raspo el bote de helado y se comió lo que quedo.
─ Pero… tampoco creo que le hubieran pagado mucho-dijo con la boca llena- Ni gracia da el estúpido.
─ Lo golpeare-prometió-No puedo creer que tengo un hermano tan insensible.
Todos me miran con lastima-confesó y Bash la miro-: Es decir, ¡hola! Soy la chica que tuvo un envenenamiento, paso por un trasplante te medula y un coma y está aquí casi recuperada. Si es genial, no es algo que se ve todos los días, pero… por favor… ¡No soy una atracción de circo!
─ Mínimo tienes a Rene y Linus. Yo… lamentablemente tuve asuntos estos días y no pude venir a verte antes.
─ Tengo a Rene-corrigió con mirada triste-Linus no me ha hablado o venido a ver desde que desperté. Tampoco Rubí me ha hablado. O alguna de sus otras hermanas con las que me llevo muy bien, por cierto.
─ Eso no me lo puedo creer. Ellos te aman. Una razón deben tener para no hablarte y verte.
─ Bueno-musitó-Hace unos días recibí un correo de Linus. Al parecer iría a Oregón con su familia hasta finalizar el mes junto con Rubí. Que haya pasarían su cumpleaños, que me hablarían en cuanto se instalaran (cosa que no han hecho) y que esperaban regresar para el día dos, pero no he recibido mensajes o llamadas. Linus no se ha presentado a trabajar, tampoco.
─ No… ¿no es eso muy raro?-preguntó Bash- Digo, Linus y Rubí son todo, menos traidores. Te aman y dudó que no te llamaran o visitaran aunque sea una vez. ¡Menos Linus! ¿Te confieso algo?-Killa asintió-A veces creo que ustedes, tú y Linus quiero decir, son muy dependientes el uno del otro.
─ No somos dependientes- negó con la cabeza-Somos los mejores amigos. Somos…-apretó los labios-Linus, Rubí y yo tenemos una de esas amistades en las cuelas no importa el tiempo ni lo mucho que cambiemos, siempre continuaremos siendo amigos, amoldándonos el uno al otro y al cambio que se nos avecina.
─ Si, así es-aceptó Bash.
─ Pero tengo las llamadas de Stiles y Scott, así que no me siento completamente abandonada, sola.-agregó limpiándose una lagrima solitaria.
Ver cómo le afecta el nulo contacto de Linus y Rubí le hizo recordar porque se sentía tan celoso de ellos cuando comenzó a pretenderla. Killa sentía una confianza ciega en ellos, algo que jamás podría ni siente por él. Confía en él, sí, pero no era una confianza ciega como la que les da a ellos, como la que le daba a su Scott y a Stiles.
─ Nunca estarás sola-dijo jugando con el helado derretido-Nadie te deja estarlo. Yo te dejare. Siempre me tendrás- prometió.
Killa asintió─ Es una lástima que nuestro ya no pudo ser-dijo con sinceridad.
─ Podría-aseguró-Podría si tú quieres vol…
─ Sería una pérdida de tiempo-lo interrumpió mirando al suelo-Ya no somos los mismo. Cambiamos, Bash. Ya no soy la chica de la que te enamoraste.
─ Lo dudó
─ Estás mal-canturreó-Tú como Rene aman a alguien que no existe. No… Rene ama a la friki que le tendió la mano el primer día y quien se la metió bien bonito cuando dijo que las enfermeras que aparecen en la película de Silent Hill no son parte de videojuego. Bueno aún se la puedo meter-farfulló con un ademán- y puede que aun ame eso, pero le deje de gustar hace mucho tiempo…. Aunque lo niegue. Y tu amas a la chica que dejaste hace año y medio y a la que mostro fuerza cuando la torturaste un par de semanas
─ Nunca me perdonare lo imbécil que fui contigo.
─ Pero yo sí. –le sonrió- Y te lo dije cuando terminamos.-su voz se medió corto, pero después de tomar una bocanada de aire se le normalizo-
─ Killa…
─ Ya no te veo de esa manera-dijo sin rodeos aunque sabía que lo lastimaría- Y te apuesto que su tratas de conocer a la nueva yo, y te vuelves a enamorar, sólo te lastimare porque…
─ Ya casi estás curada.
─ Olvida la leucemia. No es la leucemia está vez. Es que yo ya no siento nada más por ti. Eres mi primer amor, Bash, y por eso siempre te amare… pero ya no te veo como hombre. Te veo como uno de los mejores amigos que puedo y poder tener.
─ Tú también eres la mejor amiga que podría tener.-Killa sonrió y le acaricio la mejilla.-Te extrañare cuando te vayas.
─ ¿Me vaya?-preguntó confundida
─ Si…. Supe que te irías a vivir a Beacon Hills
─ Oh-dijo apoyando sus manos bajo su barbilla. Ella no sabía que Bash estaba enterada de sus planes. -Tengo el presentimiento que vendré todos los fin de semanas… o por lo menos la mayoría, así que podrás verme.
─ Más te vale, princesita-advirtió y Killa rio.
─ Hola, chicos- dijo Zoey desde la puerta.
─ ¿Cuánto llevas ahí?-preguntó Killa que no la había oído entrar.
─ Un par de segundos-respondió, pero Killa sabía que mentía. En su mirada se veía que escucho parte de su conversación.- Ya tengo tu nuevo celular-dijo enseñando la caja
Killa bufó.
─ Nuevo celular-repitió Bash.- ¿Qué le paso al otro?
─ Se perdió-gruño Killa- Nadie sabe si se lo robaron en el hospital o si se me cayó en la calle cuando me desmaye y Linus me llevó al hospital.
─ Lo dimos de baja- continuó Zoey entrando y pasándole la caja. Killa se enderezó y la tomo con desgana.-Pero pude conseguir que te dieran de alta este y con el mismo número.
─ ¡Yupi!-exclamó con sarcasmo.
Saco el celular. Una touch blanco con líneas moradas en la caratula, de marca Sony.
─ Un touch-canturreó
─ Sí-se quejó-Odio los touch-dijo desbloqueándolo. ¿No pudieron recuperar mis contactos-le preguntó a Zoey
─ Eso tendrás que ponerlos tú, cielo-dijo Zoey con una mueca-Pero ya puse los que teníamos igual.
─ Gracias, Zoey-respondió con una pequeña sonrisa de agradamiento-
─ De nada, cielo.-dijo-dame esa basura, Bash.
─ Oh, claro-dijo Bash pasándosela.
─ Por cierto-dio Zoey estando casi en la puerta-Tienes un montón de mensajes de voz.
─ ¿Así?-preguntó Killa extrañada.
─ Comenzaron a entrar cuando reactivaron el número.
─ Qué raro-dijo Killa desbloqueándolo una vez más y revisándolo.
─ ¿A que no te dura ni 3 meses?-apostó Bash cuando Zoey se fue
─ No me durara ni un mes-contesto divertida- Lo romperé a la primera oportunidad.-bromeó.- ¿Cómo rayos se marca al buzón de voz en está cochina? Ah, ya, ya pude hacerlo-dijo cuando él hizo ademán de hacerlo. se lo llevó a la oído-Tengo mensajes de voz del número…-se separó el celular y lo miro con extrañeza y preocupación.
─ ¿Qué sucede?-preguntó Bash, preocupado.
─ Tengo 117 mensajes de voz.-dijo con la preocupación tildando en su voz-Todos de Rubí, Abby y Itzayana, las hermanas de Linus.
─ ¿Estás segura?
─ Me… Me los sé de memoria, Bash.-respondió con rotundidad.-Algo va mal-musitó y rápidamente marco el número de Rubí.
Bash no dijo nada, sólo la miro.
Killa se comenzó a inquietar. Nunca había tenido tantos mensajes de voz de las hermanas de Linus, ni siquiera de Rubí que le mandaba mensajes de voz poco amables cuando no le respondía.
De repente la contestadora contesto y bufó. Marcó de nuevo, pero estaba vez a Itzayana. Ella siempre respondía.
Respondió al tercer tono.
─ ¡Itza!-exclamó-Soy yo, Killa. ¿Qué sucede? ¿Por qué tengo tantos mensajes de voz de ustedes?-hizo una pausa.- ¿Qué? No, no estoy sola-miro a Bash-pero espera un momento.-se levantó de un salto y se alejó el celular un poco. Ahora vuelvo.- Le aviso, y él asintió con el ceño fruncido.
Killa salió del cuarto, bajo las escaleras de caracol y se dirigió al baño.
─ Ahora sí-dijo cerrando la puerta con seguro- ¿Qué pasa? ¿Por qué te oyes tan nervio….? ¡¿QUÉ?!-su gritó estaba lleno de angustia- ¿Cómo que Linus lleva desaparecido una semana?
…
─ Cancele mis últimas clases para esto-comenzó a decir Tana con los brazos cruzados-Me pueden decir para que me necesitas, Alan.
─ No te distraeré mucho-prometió el veterinario-
─ Más vale. Tengo ceros que poner.
─ Tana-regañó la señorita Morrel.
La nombrada bufó
─ Odio que me venir sin saber para que me necesitas, así que hablen ahora, directo-dejo en claro- y ahorremos estar frente a frente.
─ Deja el tono condescendiente, por favor-pidió Deaton y se apoyó en el escritorio de la recepción- Lo que tengo que pedirte es algo que nos incumbe a los 3.
─ ¿Qué?-preguntó Tana-¿Y porque tenías que decírmelo tú y no tu hermana?
─ Porque yo tampoco sé lo que planea-confeso la señorita Morrel viendo a su hermano con curiosidad.
─ ¿Y eso?-preguntó Tana enarcando una ceja.
─ Creí que sería bueno que las dos se enteraran al mismo tiempo.
─ ¿Qué planeas, Alan?
─ Quiero que hacer un rito de protección al nemeton- respondió sin rodeos.
─ ¿Y me necesitas por…?-preguntó la mujer sin entender.
─ Yo no puedo hacer hechizos- Obvió Deaton-Ningún emisario puede hacerlo.
─ ¿Y…?
─ Los chicos no pueden seguir turnándose para cuidarlo-agregó- Si alguno mure protegiéndolo, el nemeton interpretara su muerte como un sacrificio y contendrá más magia adulterada. Quiero evitarlo.
─ No me necesitas.-aseguró Tana con firmeza.
─ El nemeton tiene suficiente poder como para permitirte hacerlo-comentó la señorita Morrel-Tana tiene razón, no la necesitas.
─ Sabes también como yo que la señorita Blake dejo la magia del nemeton muy adulterada, muy oscura. Si alguno de los dos hace el rito usando su magia cabe la posibilidad de que nos dejemos dominar por el poder y seamos un problema para Scott y sus amigos. Sólo una wicca-miró a Tana- Puede usar la magia del nemeton sin que este le afecta.
─ Pero… Cerridwen uso el nemeton para poder poseer a la prima de Scott.
─ No-negó Tana- Cerridwen (como ustedes llaman a la diosa madre) uso a la señorita Martin para poseer a Killa.
─ ¿Cómo?-preguntó la señorita Morrel confundida.-No te entiendo. Tú entiendes, ¿verdad?-preguntó a su hermano, quien asintió.
─ La diosa madre uso el nemeton para darle fuerza a la señorita McCall, no para poseerla-explicó.
─ Explícate más.
─ La señorita McCall estaba muy enferma cuando llego a Beacon Hills- explicó-Su cuerpo no era apto para un posesión. Aunque la diosa madre tuviera poderes naturales para curarla, no podía hacer nada hasta que la luna azul estuviera en alto, y no podía perder tanto tiempo. Así que uso al nemeton para ir curando a la señorita McCall hasta que su cuerpo estuviera lo suficientemente fuerte para recibirla.
─ Desde el momento en esa chica torpe cruzo los límites de la ciudad, el nemeton la estuvo curando y fortaleciendo-continuó Tana- Y no dejo de fortalecerla hasta que ella se recuperó de los daños que Laqha le hizo.
─ ¿Ella puede hacer eso? ¿Después de la forma en la que la mordida la lastimo?
─ Si-afirmó Tana con una mueca- Pero dejo de hacerlo un día antes de la luna vieja*. Con sus poderes despertando, pensó que la niña torpe podría aprovechar la luna para curarse.
─ Cosa que hizo-musitó Deaton con una pequeña sonrisa- Aun enferma pudo aprovechar la luna.
─ Sí, pero eso no quita que la diosa madre haya sido tan imprudente como para gastar tanto poder en ella y arriesgarse en ser vulnerable.
─ Ella fue imprudente desde que planeo la posesión-asintió- y arriesgo a la señorita McCall, olvidas que su memoria y mente fue afectada por la magia adultera del nemeton. Quizás no olvido-continuó cuando vio que ni su hermana ni la maestra iban a replicar. No así falta, ellas (hasta su hermana lo imaginaba) sabían las consecuencias.- pero sus recuerdos y forma de ser fueron seriamente afectados. No me sorprendería que ella dijera o hiciera cosas que ya había hecho con anterioridad sin saberlo.
─ Ella venia por las llaves-le espetó Tana ignorando su ultimo comentario- no a luchar y perder una batalla de un guerra sin fin.-bufó
─ Estoy seguro que ella confía que sus hijas e hijos encuentren las llaves y las destruyan.-espetó el veterinario-No se te olvide que los emisarios también estamos encomendados a ella, Tana. Como tampoco espero que se te haya olvidado que ella siguió las reglas de la posesión: le dio a la señorita McCall algo a cambio de servicio que le dio.
Tana se inclinó en el escritorio, amenazante─ Y a ti no se te olvide que puedo convertirte en sapo si así lo deseo.
─ Si me ayudas con el rito-siseó-Poco me importara ser un sapo.
─ Bien-dijo Tana alejándose- pero primero contéstame algo.
─ Pregunta.
─ ¿Por qué, cuando ese chico, el primo de Killa, te llamo para preguntarte si era posible curar daños hechos por hechizos renunciando a su estado de alfa, le mentiste? Le dijiste que no, Alan, aun cuando sabes tan bien como yo que ni siquiera el "Incendium animabus" se resiste al sacrificio de un alfa.
─ ¿Cómo sabes que Scott me llamo preguntándome eso?-preguntó Deaton con el rostro ensombrecido
─ Bianca, la chica que trataba de ayudar a Killa-respondió- es una wicca joven que aun anda aprendiendo. Si le preguntó a ella, lo más seguro es que le dijo que no sabía o que no, pero con poca seguridad, y el chico debió querer asegurarse contigo. Y cuando vi a Bianca en San Francisco me conto, entre los momentos de desesperación, que el chico te llamo y le dijiste que la renuncia al estado alfa no cura daños hechos por hechizos, lo cual es una mentira. Él pudo haber renunciado a ser alfa, la pudo curar y nos hubiéramos ahorrado todo este circo y la falta de recuerdos de la chica torpe. ¿Por qué le mentiste, Alan?
─ Te lo imaginas.
─ No, no me lo imagino-dijo Tana con voz ronca
─ Sabes tan bien como yo las cosas que nos deparan-masculló- Y sabes tan bien como yo que los poderes de un alfa verdadero son muy útiles para luchar contra Laqha.
Tana lo miro de forma penetrante.
─ Si, lo sé-aceptó- Pero no deja de sorprenderme que le mintieras a ese chico en lugar de decirle que era necesario que el fuera alfa. Convencerlo de que no hiciera esa estupidez.
─ Él no haría caso. Aparte-dijo con voz profunda-Lo que va a pasar y está pasando con la señorita McCall, Scott y los demás chicos es algo que les dará la fuerza que tanto necesitan. Scott y Killa están aún muy verdes y… no estoy seguro si resistirán esto sin luchar una batalla. Scott debe luchar para dominar su estado alfa, y Killa debe conseguir fuerza de su falta de recuerdos.
─ De hecho-admitió Tana-Pero no conoces a la niña torpe.
─ ¿Y tú sí?
─ La conozco lo suficiente para saber que ella esta afrontando con madurez su perdida de memoria. No creas que de ahí conseguirá fuerza.
─ ¿no?
─ No. Si quieres que ella consiga más fuerza, atacala con situaciones que pomgan en peligro lo que ella cree y ama. Yo ya idee una forma de darle la fuerza que necesita.
Deaton entrecerró los ojos─ ¿Qué hiciste?
─ Debo de irme-indicó alejándose.- ¿Marin?
La señorita Morrel, que hasta ahora estaba viendo sorprendido la batalla verbal de su hermano y Tana desde una se las sillas de la sala de espera, agito la cabeza y la miro.
─ ¿Sí?-preguntó levantándose y levemente conmocionada.
─ ¿Me llevas a mi casa?-pidió-Ya acabamos aquí.
─ ¿Así sí?
─ Sí-respondió mirando a Deaton- No hagas planes para la luna vieja. Sólo ese día estoy dispuesta a hacer los ritos.
─ Hasta la luna vieja-les dijo despidiéndose y sin pestañear.
Las dos mujeres dieron vuelta y salieron de la veterinaria.
Pequeño Glosario:
homerun.: En estados unidos es muy normal usar elementos del beisbol como modismos para describir hasta donde ha llegado alguien con una persona en una relación. Primera base: beso y abrazos, Segunda base: caricias en cuello y senos , Tercera base:estimulacion genital. Homerun: sexo.
jícaras con zacá: (jícara es vasilla) Son unas vasijas con una bebida ceremonial de calidad fría, que se prepara diluyendo en agua, masa de maíz cocida sin cal (zacá). Suele ser parte de la ofrenda utilizada en rituales curativos y suele ponerse en altares como ofrendas a deides y dioses que cuidan los cultivos.
caja Lemarchand:es un dispositivo místico/mecánico que actúa como una puerta o como una clave de una puerta - a otra dimensión o plano de la existencia. La solución del rompecabezas crea un "cisma" o abre un camino a otras dimensiones a través de las cuales puede viajarse en cualquier dirección. Los habitantes de estos otros reinos, los cenobitas, pueden parecer demoníacos a los seres humanos. La caja y los cenobitas son partes muy importantes de las peliculas de Hellraiser, y el cuento corto del mismo nombre escrito por Clive Baker.
TARDIS:Es una nave y maquina del tiempo que usa doctor who (en la serie del mismo nombre) para viajar en el tiempo y en el espacio. Tiene forma de una cabina de policia vieja.
luna vieja: Forma en la que se le llama a la luna menguante.
