Que feo se me hace esto: una vez más he de pedir perdón por la tardanza xD esta vez mis motivos son parecidos a la semana pasada, así que no daré muchos más detalles! Les adelanto que en este capi ya se van destapando algunas verdades bastante importantes, no solo con respecto a James y Clarisse ) Ahora, algunas dudas han surgido entre los reviews, y aunque ya las aclaré, prefiero hacerlo para tods:
Luna712 escribió:
Hola
El capitulo esta muy bueno solo gustaria que nos aclares las dudas que creasste en este capitulo. Por ejemplo
¿que hacia Greyback en Hogwarts?
¿porque lily no sabe nada sobre la familia de james?
Supongo que James no le habra mentido a lily¿no?
Bueno un beso
Con respecto a estas tres preguntas:
Greyback solo llegó a Hogwarts en medio de su transformación, y para desgracia de Remus se encontró con él. Mi mente no tiene una mejor respuesta, pues quien escribe es Margarita mi musa inspiradora y la verdad es que es ella quien sabe todos los detalles, no yo xD
James es muy reservado con su vida. El hecho que saliera con muchas chicas no significa que ellas lo conoscan, de hecho la vida de James Potter es un misterio para quienes no son cercanos a él, lo que quiere decir que Sirius, Remus, Peter, Hagrid y, hasta cierto punto, Samantha son los únicos que conocen de veras a James. Ya veréis que la familia Potter tiene muchísimos más "misterios" que Lily desconoce.
Y no, James no le ha mentido a Lily sobre su hermana, ni cualquier otra cosa )
Gracias a las seis personas que dejaron un review en el capi anterior! aquí les va el próximo!!
Capítulo XXXVII
Respuestas y confesiones
Las dudas de Lily cada vez se hacían mayores. En especial por que James no cambió su actitud con Clarisse. Lily evitaba a toda costa encontrarse con James o con ella, y siempre daba resultado, además por que ninguno de los dos se acercó a hablarle. Parecía que James se había rendido.
Una mañana, a mediados de noviembre, Lily y las chicas se encontraban desayunando cuando, entre los cientos de lechuzas que entraron al Gran Comedor, una de ellas, color marrón, se posó frente a Lily.
Querida Lily:
¿Cómo estás? Espero que bien, me ha dicho Sirius que te quebraste la pierna en Halloween.
Te cuento que yo aquí en la Escuela estoy muy contenta. Llegar atrasada fue un poco problemático en un comienzo, pero mis nuevos compañeros me prestaron sus apuntes y me explicaron todo. Son muy majos todos.
Intento viajar a casa casi los fines de semana, pero muchas veces me he tenido que quedar en la Escuela para estudiar. El ritmo de trabajo es muchísimo más exigente y los exámenes son muy difíciles.
El pasado sábado fui a tu casa a visitar a los tíos. Te envían muchos recuerdos y dicen que te esperan en casa para las vacaciones de Navidad. Nos veremos allá.
No se si recuerdas el año pasado cuando hablamos aquel día en que bajaste tan feliz de la Torre de Astronomía. Tu sabes bien que yo soy muy amiga de James y sabes también que siempre habla conmigo de sus peleas y problemas contigo.
No creo que te agrade mucho que te escriba por esto, pero esta vez voy a interceder por James, y es que por mucho tiempo dejé que las cosas entre ustedes se dieran solas, pero creo que esta vez alguien tiene que abrirte los ojos.
Él me ha contado lo de Clarisse y yo sí le creo. Sabes bien que no me equivoco con las personas, piensa en Sirius.
En un comienzo a mi también me pareció increíble que James tuviese una hermana, pues él nunca habla mucho de ella, pero si te pones a analizarlo, él no habla casi nada de su familia, en general.
Por favor, piensa bien en lo que te digo, James es un buen chico, y si antes estaba con cuanta chica se le cruzara era solo por inmadurez. Debe ser agobiante tener un club de fans completo para uno, te lo digo por que tuve que soportar con Sirius por mucho tiempo los intentos de las chicas.
Quizá James solo les respondía por cumplir, y cuando por fin se dio cuenta que de veras te ama y que tenía un pequeña oportunidad contigo dejó todo de lado, para ser consecuente con aquel sentimiento.
Te mando un beso bien fuerte, prima.
Que estés muy bien y medita lo que te he dicho.
Samantha.
La carta que Sam le había enviado la dejó pensando. Era cierto, James siempre hablaba con Sam cuando ella estaba en Hogwarts, nunca pensó que se seguirían carteando una vez que ella se fuera a la Escuela de Dragones. Todos afirmaban lo que James le había dicho la noche de Halloween, pero ella seguía escéptica.
Querida Sam:
Gracias por escribir. Yo ya estoy bien de mi pierna, Madame Pomfrey hace muy bien su trabajo.
Que alegría que estés tan bien en la Escuela. Me imagino que debe ser mucho más difícil que Hogwarts, pero tú eres una bruja muy inteligente y estoy segura que te irá muy bien.
De veras agradezco mucho tu preocupación, pero sabes bien que me cuesta creer en James después de todo lo que sé sobre él y su club de fans, en la biblioteca.
Ese episodio en la Torre de Astronomía… a veces quisiera olvidarlo, o que no hubiese sucedido. Estoy muy confundida con todo esto. Siento que quiero mucho a James pero los celos pueden más que eso.
Además¿cómo creer que en realidad si tiene una hermana? Todo esto me parece muy ficticio, y no sé si creerle o no, pero ¿de donde puedo obtener una prueba de lo que él me dice es cierto?
Creo, después de lo mal que se portó Robert conmigo, que no puedo olvidar las cosas y perdonar. Aunque haya pasado ya más de un año.
Espero que pronto lleguen las vacaciones de navidad para verte nuevamente y estar con toda la familia.
Besos muy fuertes para ti también.
Te quiero muchísimo.
Lily
El tiempo que restaba para el inicio de las vacaciones de navidad pasó rápido, y muy pronto Lily ya estaba otra vez en el vagón de los prefectos del Hogwarts Express recibiendo las indicaciones para el viaje, sentada en una butaca junto a Remus. Fue una reunión breve. Lily y Remus hicieron la primera ronda del viaje y luego tuvieron todo el resto del tiempo libre. El resto del viaje lo pasaron en el compartimiento con Sarah, Emily y Sirius, y Lily, como es costumbre se quedó dormida.
Fuera del tren nevaba copiosamente, pero estaban todos muy cómodos y abrigados en el vagón. El carrito de las golosinas pasó por el pasillo a media tarde y todos compraron un montón de tortas de caldero, meigas fritas, plumas de azúcar, ranas de chocolate, grageas de todos los sabores de Bartie Bott's y un sinfín de golosinas. Justo antes que el carrito se fuera, Lily se despertó y compró algunas cosas.
Contrario a lo que los demás pensaban, Lily permaneció despierta todo el resto del viaje, preguntándose si James estaba en un compartimiento con la dichosa Clarisse, pues no se había aparecido por el compartimiento en donde estaban en todo el largo viaje.
Al llegar a King's Cross Lily bajó del tren ya con su ropa muggle y dio una vuelta por el anden debido a que, como prefecta, debía preocuparse de los alumnos más pequeños. Un chico de Huflepuff, de segundo año se acercó a ella.
– Hay una chica que necesita ayuda para encontrar a alguien – le dijo tímidamente – está por allí… busca al buscador de Gryffindor.
Lily sintió una piedra caer en su estómago, pero, haciendo caso omiso a aquella sensación, se dirigió al lugar que el muchacho le indicaba. De pie a unos pocos metros, estaba una linda chica alta y delgada, de cabello negro, largo y liso, y unos ojos marrones que se le hicieron muy conocidos, que miraba alrededor, buscando a alguien.
– Me han dicho que estás buscando al alguien – dijo Lily al acercarse a ella – Soy Lily Evans, prefecta de Gryffindor.
– Hola – respondió la chica con una amable y misteriosa sonrisa – Me llamo Kate Potter, estaba buscando a mi hermano James ¿le conoces?
– Kate!! – gritó la voz de un muchacho a espaldas de Lily. Llegó corriendo donde estaba la chica y le dio un fuerte abrazo - Mi niña¿cómo es que llegaste antes?
– Las vacaciones comenzaron antes...
– ¿Te viniste en traslador?
– ¡Claro! No iba a venir en tren como siempre. Además, quería venir con papá y darte una sorpresa – respondió ella, abrazándolo nuevamente – ¡Te extrañé muchísimo!
- También yo, monstruo - respondió él, ganándose una colleja por parte de su hermana- ¿Donde está papá? Quiero llegar YA a casa.. ¡¡muero de hambre!!
- Se quedó por allá conversando con un hombre de cabello rojo – añadió indicando hacia la entrada de la estación - Vamos...
Lily, contrariada y sin aber que hacer o decir, se alejó de los Potter para ir donde sus padres, que estaban conversando con el señor Potter. Al llegar hasta donde estaban sus padres y Samantha, George Evans se dio la vuelta para saludar a la pelirroja.
– Lily, hija! – exclamó su padre recibiéndola con un cariñoso abrazo – ¿que tal el viaje?
– Como siempre – respondió ella distraídamente besándolo en la mejilla. Luego se volvió a saludar a su madre - ¿Y Petunia?
– En casa de unas amigas – respondió su madre abrazándola.
Luego Lily se acercó a saludar a Samantha, quien la recibió con un abrazo, iba a comenzar a regañarla pero Lily la detuvo con un gesto, demostrándole cuán lo confundida y arrepentida que estaba. Hablaron de todo un poco unos momentos más hasta que la atención de Sam fue a parar en un muchacho de cabello negro y ojos azules. Fue hasta él corriendo y lo saludó con un apasionado beso en los labios, mientras que Lily la seguía a paso lento, un poco indecisa, pues junto a Sirius venían James conversando aún con Kate, ambos cogidos de las manos, y Sarah y Remus que miraron a Lily con cara de "te lo dije" al igual que Sam, quien tras separarse de Sirius le dedicó una profunda mirada a Lily. Pronto Clarisse se unió al grupo, sorprendida por la presencia de Kate.
– Kate! – exclamó llamando la atención de todos – ¿al fin el director os dejó salir antes? – la aludida se echó a reír y abrazó a la rubia.
– Beauxbatons es muy diferente sin ti…
– Ya lo creo… por lo menos yo tengo a tu hermano cerca, que es casi como tenerte a ti – dijo riendo.
– ¿Qué?? – preguntó James mosqueado, había estado conversando con Samantha, pero aún así había alcanzado a oír aquel último comentario – No me vengas a comparar con este monstruo – dijo el chico con fingida irritación. Kate y Clarisse soltaron una carcajada.
– James, Kate, Clarisse, ya nos vamos – llamó la voz de Henry Potter acercándose a grupo luego de despedirse de los padres de Lily.
Clarisse y los hermanos Potter se despidieron rápidamente y siguieron a su padre hasta el coche, que los esperaba afuera. Antes de irse, James le lanzó una triste mirada a Lily y luego cogió la mano de su hermana para salir juntos hasta el exterior de la estación, donde nevaba copiosamente.
Justo después que los Potter se fueran, llegó Emily corriendo, con la respiración untanto agitada y las mejillas rojas, arrastrando su baúl. Cuando los chicos le preguntaron por que se había tandado tanto solo se encogió de hombros y se despidió apurada diciendo que sus padres la esperaban afuera, y pronto fue seguida por Remus que al divisar a sus padres se fue llevando consigo a Sarah.
– ¿Nos vamos? – preguntó George a su hija. Lily asintió con la cabeza, abrumada. Finalmente todo lo que James y los demás le habían dicho era cierto, y Clarisse solo era como una hermana para él, tal como él había dicho la noche de Halloween.
El viaje hasta casa de Lily fue más bien silencioso, o por lo menos Lily casi no participó en la conversación de los demás, sumida en sus pensamientos. A su lado, Samantha y Sirius conversaban animadamente sobre lo que habían hecho ambos durante su primer trimestre de clases. Ese año Sirius pasaría las navidades en casa de Sam, pues luego de abandonar su casa el verano anterior vivía mayormente en casa de James, pero esta vez Dalia, la madre de Samantha, lo había invitado a pasar las fiestas allí.
Al llegar a casa, Lily subió directo a su habitación y se encerró allí hasta el día siguiente, cuando, con el estómago rugiendo de hambre, bajó a desayunar. Allí estaba su hermana, que la miró altaneramente sin siquiera saludarla, y su madre, que terminaba de freír los huevos en la hornilla.
– Buenos días cariño – le dijo poniendo los huevos revueltos, ya listos, sobre la mesa - ¿pasaste buena noche?
– La verdad es que no mamá, pero preferiría hablar del tema… después – dijo mirando a su hermana, que en esos momentos ojeaba la sección de espectáculos en el periódico. Sally entendió la indirecta de inmediato, pues no insistió.
Durante la primera semana de vacaciones Lily no tuvo oportunidad de hablar en calma con su madre, y estuvo muy sombría y melancólica todo el tiempo. Cuatro días antes de navidad Lily pidió permiso de ir al Callejón Diagon a juntarse con sus amigas y comprar los regalos de navidad.
Bien abrigada con una gruesa capa, una bufanda y guantes salió al patio para aparecer en el Callejón fuera de la heladería de Florean Fortescue, donde sus amigas la esperaban.
Se saludaron efusivamente y emprendieron el recorrido por cuanta tienda interesante se les cruzó por la vista. Al finalizar la tarde llevaban un buen montón de bolsas de distintas tiendas, con paquetes de todos los tamaños envueltos en papeles de brillantes colores, con enormes moños.
Como aún estaban en Hogwarts, no podían encoger sus compras, por lo que debían cargarlas por todos lados. Se separaron unos momentos para comprar sus respectivos regalos y finalmente se reunieron en la cafetería.
– Dos capuchino y un expresso por favor – dijo Emily al mozo, sentándose en una mesa cerca de la chimenea – ¿Lily, que vas a hacer ahora?
– ¿A que refieres? – preguntó la pelirroja sin entender.
– Sabes muy bien Lily… hablo de Potter. Ahora ya sabes la verdad.
– No lo se… él está muy sentido – replicó ella. El mozo llegó con lo que habían pedido y se volvió a alejar hasta la barra – Quizá ya no quiera nada conmigo.
– Estás loca ¿sabes? – reprochó Sarah – si él no te ha hablado en estos días es por que no quiere presionarte, bien lo sabes… estás dando excusas tontas y sin sentido.
– Supongo que sí – reconoció Lily. Estuvieron en silencio un par de minutos – Emily… ¿que pasó con ese chico que te gustaba? El de Huflepuff…
Emily se puso roja. El tema anterior había quedado en el olvido. Todo lo que tenían que decirle a Lily sobre aquello ya estaba dicho.
– Yo… ya no me gusta él – dijo cohibida.
– ¿Pero entonces por que te pones así? – preguntó Sarah – estás roja…
– Es que… – comenzó la chica – Tengo algo que deciros – respiró profundo, para armarse de valor. Lily y Sarah la miraron expectantes, pero ella no podía articula palabra.
– Es un chico ¿no? De eso hablábamos – dijo Lily intentando hacer que Emily hablara – ¿tienes novio y no nos habías dicho?
– Hace casi un año – dijo Emily en voz muy baja, mirando hacia abajo
– QUE??!?! – exclamaron Lily y Sarah al mismo tiempo
– ¿Cómo es que nunca nos lo dijiste? – le reprochó Sarah.
– Es que… chicas por favor, no me reprochen, él es un buen chico...
– Emily, dilo…
– Es un Slitheryn…
El silencio cayó como una pesada piedra sobre las chicas. Lily y Sarah miraban incrédulas a Emily. No sabían que decirle. Por un lado estaba el hecho que el chico era un Slitheryn, pero si hacía casi un año que eran novios, él no podía ser malo.
– ¿Por que no nos lo dijiste? – preguntó Lily recuperando el habla, triste.
– Por lo mismo, es de Slitheryn… nadie lo sabe – respondió Emily sin levantar la vista.
– Si tú lo elegiste, está bien – afirmó Lily con calma – ¿Quién es el afortunado? – preguntó sonriente
– Mark Griffits…
OoOoOoOoOoOoOoOoO
Lily bajó del carruaje frente a las puertas del Gran Comedor y atravesó rápidamente el Hall de Entrada, dejando a sus amigas atrás, llamándola insistentemente.
Sin hacer caso de sus amigas, subió por la escalera de mármol hasta la Sala Común. Pronunció la contraseña y entró a la Torre. Estaba todo como siempre. El fuego crepitando, los sillones mullidos, las mesas de trabajo, las ventanas tapadas de nieve. Todo. Cuanto extrañaría todo aquello luego de graduarse.
Subió a su habitación. La misma que usara desde primer año, para encontrarse con su baúl a los pies de su cama. Lo abrió con la llave que llevaba en el bolsillo de su túnica y buscó entre la ropa y libros un par de guantes, una bufanda y un sobre de pergamino.
Sacó aquellas cosas apresuradamente y volvió a salir de la habitación. Esta vez cruzó la Sala Común sin detenerse a mirar nada, y salió por el agujero del retrato en dirección a la Torre de Astronomía.
Al llegar arriba el frío viento la golpeó como una bofetada, y para protegerse un poco hundió el rostro en la bufanda, metiendo sus manos en el bolsillo de su túnica, para protegerlas del frío.
A pesar del frío penetrante, necesitaba estar allí. Aquel lugar le transmitía profunda paz. Era el sitio ideal para pensar sin ser molestada por personas indeseables. Y solo dos personas sabían que aquel era el lugar donde Lily siempre iba para estar sola; y una de ellas ya no estaba en la escuela.
Sintió la puerta abrirse a su espalda, lento, con un leve chirrido. Lily se volteó, para encontrarse de frente con James Potter. Tenía en el rostro una mezcla de expresiones difíciles de definir. Pero más que nada se notaba triste, y desilusionado.
– Lily! – gritó la voz de Emily
– Ya deja Emy – dijo entonces la voz de Sarah a su espalda – necesita estar sola¿no viste como venía en el tren?
La pelirroja ya había atravesado el Hall de Entrada, cuando sus amigas cayeron en cuenta que no se dirigía al Gran Comedor. En el momento en que Emily la llamaba, justo habían llegado los Merodeadores junto a ellas y observaban a Lily subir corriendo la enorme escalera de mármol.
– ¿Que le sucede? – preguntó Remus entonces.
– No lo se… durante el viaje a penas habló – respondió Sarah cogiéndole una mano al chico – no está muy bien… de ánimo.
– James! – exclamó entonces la voz de Sirius, repentinamente – ¿donde vas?
– A solucionar esto – respondió secamente desde el pie de la escalera. Y subió corriendo los escalones de tres en tres
Lily, sin pensarlo dos veces se acercó a James y lo estrechó en un abrazo, el cual él no respondió. Tan solo se quedó ahí, de pie. En un principio había hecho el ademán de abrazarla también, pero luego se arrepintió.
– James, perdóname – susurró Lily contra su pecho.
James se separó de Lily, retrocediendo un paso, cosa que obligó a Lily a mirarlo a los ojos. El muchacho tenía el rostro ensombrecido, y no parecía tener intenciones de ceder. Gruesas lágrimas surcaban el rostro de Lily, pero él se mantuvo imperturbable.
No se preocupen, Mark Griffits en un buen chico, nuevo en la historia… no olvidar que es de Slitheryn… en el próximo capi las reacciones de las chicas… ellas lo conocen más que ustedes, eso lo aseguro .
Bueno, espero les haya gustado el capi… bien escondido que se lo tenía Emily ¿no? Ni siquiera yo lo sabía… Margarita es una maestra en ocultarme cosas…
En fin, una vez más, siento la tardanza xD
Java
