Capitulo 36 Luna de miel Ed POV

Estaba nervioso, no lo niego, pero todos los nervios se borraron al ver a la mujer de mis sueños entrando al jardín del brazo de su padrastro, estaba hermosa, el vestido exquisito, como todo lo demás, mis padres no quisieron que yo pusiera ni un centavo, todo lo pagaron ellos, según por ser el primogénito y por que ellos como yo adoran a Bella.

Yo tenia un traje gris con corbata azul y mis padrinos: Emmett, Jazz y Ben estaban vestidos con trajes gris plomo con corbatas negras, las madrinas: Alice, Rose y Ang, tenían vestidos dorados cortos strapple, todos en combinación con los colores que mi niña escogió para la boda.

Después de que Alistair, quien es prácticamente el cura de la familia, el caso a mis padres, nos bautizo a cada uno de mis hermanos y a mí y de paso en las celebraciones el daba la bendición, contara como nos conocimos y nos enamoramos hizo la pregunta más importante: -¿Edward aceptas a Isabella como tu legítima esposa?

-Si acepto –dije orgulloso

-Y tu Isabella ¿Aceptas a Edward como tu legitimo esposo? –le pregunto a mi casi esposa

-Mmm –simulo pensarlo, todos se rieron menos yo –Si lo acepto –dijo como con fastidio, yo alce una ceja y ella me articulo un «te amo»

-Por el poder que me confiere la iglesia los declaro marido y mujer… Edward besa a la novia –dijo y así lo hice, le di un pequeño beso, uno delicado donde le demostraba todo mi amor, mi esposa no lo profundizo ya que había mucha gente a nuestro alrededor -Les presento al señor y la señora Cullen –dijo Alistair y toda la audiencia estallo en aplausos, cada miembro de la familia nos abrazo al igual que los amigos más allegados de la universidad de Bella, de Alfaguara y del hospital, Bella no invito a Jessica pero si invito a Tyler por ser su jefe, solo por eso y por educación, por más nada me aclaro mi ahora esposa cuando le pregunte.

-¿Te dije que estas hermosa? –pregunte y ella negó sonriendo

-Pues señora Cullen lo esta –dije

-Mmm me gusta como suena eso –dijo abrazándome, bailamos una canción un tanto extraña que escogieron nuestros padrinos, Just a Kiss, la verdad la letra era bonita y decía muchas cosas que entre Bella y yo eran ciertas

-Edward es hora de que se vayan a la luna de miel –dijo Alice, subí a la recamara de Emmett ya que mi niña estaba en la mía de soltero, me cambie el pantalón del traje por un jean, me quite la corbata y me deje la camisa, esperaba a mi esposa a los pies de la escalera, Bella bajo con un vestido azul claro strapple hermoso y zapatos bajos, le tendí la mano y nos dirigimos al auto que me presto Jazz para ir al aeropuerto, un BMW M3 rojo hermoso

-¡BELLA SE TE OLVIDA ESTO! –grito Ang antes de que mi niña se montara en el auto, Bella agarro el buqué un poco confundida, yo le sonreí y le tome la mano, iba a necesitarla suelta para hacer los cambios pero no me importaba los haría con la mano de mi esposa enlazada a la mía, Bella iba callada, cosa rara en ella, no me pregunto a donde íbamos, eran las 12 de la noche cuando llegue al aeropuerto

-¿Edward a donde vamos a esta hora? –pregunto cuando le señale con la mano un jet privado, iríamos primero a Forks para que mi niña pusiera su buqué en la tumba de sus padres como ella siempre quiso, Ang fue la que me lo dijo, ya que a Bella después de la crisis que le dio casi no me hablaba de sus padres, y si no hubiese sido por esa crisis yo ni me entero de cómo eran ellos.

-Es sorpresa señora Cullen, déjese llevar y punto –le dije y ella asintió, abordamos la aeronave y partimos

-Sabes nunca lo he hecho en un avión –dijo mi niña encendiéndome

-Eso se arregla –le dije sentándola a horcajadas sobre mí

-Edward nos pueden ver –dijo cuando le bese el nacimiento de los senos que se le veía fuera del vestido yo negué

-Solo estamos el piloto, copiloto, tu y yo nena y no creo que ellos salgan –aclare metiendo la mano bajo su vestido

-Estamos locos –agrego besándome, me baje el jean lo suficiente para dejar libre mi miembro y le quite la panty a mi niña, su vestido taparía el acto en cuestión, entre en mi esposa y ella empezó con el vaivén de cadera, arqueaba su espalda dejándome besar su senos por encima de la tela –Oh Edward –dijo antes de cambiar de movimiento yo no decía nada, uno: no encontraba palabras; dos: quería era gritar su nombre y lo rico que se sentía, la bese con ímpetu antes de sentir como llegaba al orgasmo, la ayude a moverse para poder llegar yo, nos quedamos quitecitos, abrazados, Bella tenia su cara en el hueco de mi cuello.

-Te amo –le dije y ella alzo la cara –Bienvenida la club del aire

-Y yo –me dijo antes de besarme la mejilla lo que me hizo reír, salí de ella pero la deje sentada encima de mí, se sentía rico tenerla tan cerca, solo se bajo de mi cuando se encendió la señal de abrocharse los cinturones -¿No me vas a decir donde estamos cierto? –pregunto y yo negué

-A penas nos bajemos te darás cuenta –le dije, y así lo hizo

-¿Edward, Forks? –pregunto -¡Forks! –exclamo y yo sentí

-Tenias que traerle esto a tus padres –le entregue el buqué, apenas estaba amaneciendo cuando aterrizamos en Forks

-¡Oh Edward! –me abrazo -¿Quién te dijo? –pregunto -¿Ángela verdad? La traidora esa

-Si no es por ella ni me entero –le regañe y ella se encogió de hombros -Vamos a dormir un poco ¿si? –dije caminando al auto de Ángel, el lo dejo en el aeropuerto para que yo lo usara aquí, me dijo como llegar a la casa de ellos y al cementerio antes de venir, conduje como si me conociera el pueblo como me conozco Boston, estacione el auto en la casa Webber, pero jale a mi esposa para la casa que quedaba al frente, la de ella

-Edward… ¿tu?, ¿Quién te dio la llave?, ¿Cómo sabes? –pregunto y yo no dije anda, la casa estaba tan reluciente como una tacita de plata, Ang me dijo que Bella le pagaba a una señora para que viniera a limpiarla todas las semanas, subí directo a su recamara y nos acostamos, Bella se durmió con una sonrisa en los labios.

-Mamá, papá, les presento a Edward mi esposo –dijo ante la tumba de sus padres, Bella se arrodillo en la grama y yo la imite –Es todo y más de lo que pude soñar, pero no se lo digan que el es un poco engreído, socarrón y ególatra –dijo a modo de secreto divertida –Esto es para ti madre –puso el buqué –Los amo –agrego, estuvimos un rato sin decir nada hasta que mi celular sonó, ya era hora de irnos para nuestro destino

-Señores Swan un placer –dije –Les prometo… no es más les juro que hare feliz a Bella hasta mi ultimo aliento –agregue y Bella me agarro la mano

-Ahora si ¿A dónde vamos? –pregunto, ya montados en la avión otra vez

-¿A dónde quieres ir? –pregunte de vuelta -Yo tengo tu pasaporte en mi maleta y podemos ir a donde mi esposa ordene –ella se encogió de hombros

-Dime tonto, mira que no se si llevo la ropa adecuada –dijo Esta vez cargaba un short de jean y una franela de algodón, yo tenia un short de tela y una camisa de botones manga corta

-Vamos a… Boston –le dije divertido, ella me dio un manotazo en el hombro y me saco la lengua –Mira por la ventana –le dije y ella se inclino sobre mí

-Solo veo el océano ¿Pacifico o Atlántico? –pregunto

-¿Cuál crees tu? –pregunte de vuelta y ella se encogió de hombros –Vamos a Hawaii nena –le dije al oído y ella aplaudió cuan niña pequeña, dormimos un poco más en el avión y a las seis de la tarde llegamos a nuestro destino: Honolulú, pedí la cabaña más alejada que tenían en el resort, esta tenía piscina y un pedazo de playa privada, cosa que agradecí, Bella parecía una niña pequeña, sonreía ante cada cosa y se sorprendía por cada detalle, cosa que me hizo preguntar si ella había estado en la playa antes -¿Nena tu has ido a la playa? –pregunte

-Si Edward a las frías playas de La Push, allá el océano es gris no azul transparente –dijo divertida yo me reí, dormimos hasta el día siguiente sin hacer nada, la verdad yo estaba cansadísimo y Bella estaba peor que yo, las cuatro horas que estuvimos en el cementerio le pasaron factura rápido.

Al día siguiente fuimos a desayunar en el edificio principal el resort, aunque podíamos pedir servicio a la habitación, yo quería pasear con mi esposa –Edward esto es hermoso –dijo y yo negué

-No usaría esa palabra estando tu presente -ella cargaba un vestido playero blanco, con un traje de baño azul, desayunamos y fuimos a la playa a la principal, me tendió el bloqueador, con lo blanca que es mi niña lo necesita y en cantidades industriales, poco a poco se lo esparcí en el cuerpo

-Edward concéntrate en tu tarea y deja de hacer eso –me regaño, yo le estaba acariciando cada parte del cuerpo donde le ponía el bloqueador, lo hacia adrede, despacio y con segundas intenciones

-Señora Cullen yo solo le estoy poniendo bloqueador para que no se me insole –le dije –Nada más

-Si claro señor Cullen, usted es un santo –me dijo divertida

-¿Santo? –pregunte

-Me vas a negar que no lo haces adrede Edward, por favor si tengo… mejor me calló… -dijo

-¿Tienes que? –le pregunte montándomele encima para que sintiera mi erección, ella estaba tendida en la toalla boca abajo

-Esposo mío juegas sucio, excitándome deliberadamente –dijo bajito y yo me reí –Vamos a la cabaña -sugirió, más rápido que inmediato me levante y le tendí mi mano, Bella no se puso el vestido, caminamos por la playa agarrados de manos y con todo y eso los hombres no dejaban de ver a mi mujer, un grupo de chicos se le quedaron viendo y yo aproveche y la abrace y la bese, profundizando el beso, cuando nos separamos vi a los chicos que veían a todos lados «les quedo claro mi punto» pensé

A penas pisamos la cabaña Bella me sorprendió, cerró la puerta y se empezó a quitar el traje de baño contoneando las caderas «endemoniadamente sensual» pensé, mi miembro palpito dentro de mi short se acerco desnuda a mi y agarro mis manos y se las paso por todo el cuerpo, no me aguante y hable

-¿Nena desde cuando eres tan desinhibida? –pregunte sorprendido

-Desde que soy tu esposa –me dijo al oído y yo trague grueso, esta faceta de femme fatale me encanta, me despojo de mi short y mi bóxer y me hizo caminar de espaldas hasta la recamara, la cabaña tenia una sola recamara, una salita decorada muy al estilo playero, un baño con jacuzzi, un porche con unas tumbonas con vista a la playa y en la parte de atrás una piscina que era compartida con otras tres cabañas que para mi bien estaban vacías.

-Me encantas así –le dije antes de tratar de besarla, ella se alejo y negó, me tiro en la cama y gateo hasta mí, agarro mi miembro entre sus manos y se lo llevo a la boca, era la segunda vez que Bella hacía eso y la verdad en ese preciso momento deje de pensar, se sentía malditamente delicioso, con un poco de lucidez, que saque no se de donde, hable: –Nena voltéate, quiero probarte yo también –dije como pude, Bella me miro con una ceja alzada, la jale y la puse encima de mí, pero viendo hacia abajo, ella siguió con su tarea mientras yo empecé la mía, Bella se estremeció con el primer lengüetazo que le di en su centro

-Edward –gimió, seguí con mi tarea y ella siguió con la suya –Wow nene que rico –agrego, con cada palabra que ella decía yo me acercaba al orgasmo y se lo hice saber

-Ya nena –pedí –No querrás que me corra

-Esa es la idea –dijo en tono pícaro antes de volver a meterse mi miembro en la boca, introduje un dedo dentro de ella y bombee mientras lamia su centro, ella gemía contra mi miembro el cual apretaba con su mano, sentí su cuerpo convulsionar encima de mí y a las pocas lamidas me corrí en su boca, yo lamí todo su néctar no quería dejar que se me escapara nada

-Wow nena eso fue…

-Increíble… debemos…

-Tenlo por seguro –le asegure, estábamos acostados uno al lado del otro, ella con la cabeza hacia los pies –Ven acá mi hermosa esposa –le tendí mi mano, la abrace como siempre lo hacía, a pesar de que la cabaña tenía aire acondicionado nuestros cuerpos estaba sudados y hacía un poco de calor

-¿Nene cuanto tiempo nos vamos a quedar? –pregunto –¿Vamos a pasar las navidades aquí?

-Si tú quieres nena, esa era mi idea y para año nuevo vamos a Forks con los Webber, Ben y mi familia –le aclare –Todo esta ya arreglado –ella alzo una ceja

-¿Cómo que ya todo esta arreglado?

-Mis padres piensan alquilar una casa ahí para la fecha… idea de Ang y Alice… y tú sabes como es mi hermanita

-Si mejor hacerle caso… sabes tu y yo nos quedamos en casa de… en mi casa –se corrigió

-No me parece mala idea nena… mis padres vieron la casa de la esquina, sabes la que esta al lado de la de los Dwyer -dije y Bella arrugo la cara -¿Qué paso nena?

-Es que… esa es la casa de Phil… el que era compañero de mi padre –dijo

-Tranquila nena… a ese ser no lo vamos a ver y si lo vemos yo me asegurare de que no te perturbe –le dije, seguimos abrazados un rato más, sentí como la respiración de Bella se acompasaba, se había quedado dormida y yo la seguí, caí en los brazos de Morfeo satisfecho, era el segundo día de casado que tenía y nunca en mi vida había sido tan feliz

Como le dije a Bella pasamos las fiestas de fin de año en Forks, allí nos juntamos con los amigos de la infancia de mi esposa y mi cuñada, así como con varias familias amigas de los Webber.