Antes que nada perdón por dejarlos con ese final y no actualizar el fin de semana. No lo hice de mala sino que no había terminado de escribir el capítulo! Recién lo terminé ayer pero cuando iba a actualizar me cortaron el internet buuu así que bueno por eso estoy trayéndoselo hoy :D Por mi parte ya estoy oficialmente de vacaciones :D Así que ya no tengo excusas para no escribir.

Sinceramente este capítulo me costó bastante escribirlo por eso me tardé (además que necesitaba terminar de rendir para enfocarme bien en la escritura). Ya verán que este está centrado en un solo día y en un solo lugar, a diferencia de como suelo escribir por eso me ha costado bastante hacerlo. Al fin y al cabo acá está así que espero que lo disfruten!


Capítulo 36

-¿A qué te refieres con que acabas de romper fuente?- Blaine no podía asimilar lo dicho por su novio

-¿Qué no entiendes?- Kurt soltó un grito de dolor- Estoy a punto de parir- otro grito

-¡OH POR DIOS!- Blaine se estaba desesperando

-Ok chicos- interrumpió Sebastian- Blaine prepara las cosas para el hospital, yo llamaré a los padres de Kurt

-Yo a los de Blaine- se escuchó decir a Thad y rápidamente tomó su teléfono

-Chicas, contengan a Kurt mientras Blaine termina de agarrar las cosas que necesitan- ordenó Sebastian

-Iré a encender el auto- dijo Wes mientras salía acompañado de Nick

-Las llaves se encuentran sobre el desayunador- indicó rápidamente Blaine mientras terminaba de tomar los bolsos y papeles

-¿Cómo te sientes Kurt?- Vanessa se acercó junto con Anne

-Me duele- el castaño se tocaba el vientre- Las contracciones son horribles

- Siéntate un rato hasta que estén listos para salir

-¡Blaine Devon Anderson apúrate! ¡No quiero tener a mi hija en el departamento nuevo! ¡Necesito un hospital!

-Yo limpiaré mientras tanto aquí- Anne habló

-Te ayudaré a cambiarte esos pantalones mojados- Vanessa le acercó un par limpio

Habían pasado cinco minutos, lo cual en esos casos era una eternidad, cuando por fin estuvieron en el auto con rumbo hacia el hospital. Como el cerebro de Blaine no estaba en total conexión con sus acciones, Wes fue el encargado de conducir hasta el establecimiento. Los padres de los dos jóvenes también se encontraban en camino. Las chicas se quedaron en el departamento ordenando junto con Calvin y Thad. Acordaron en informarse lo que ocurría con el resto del grupo.


Había transcurrido casi una hora desde que Kurt anunció la ruptura de la fuente cuando por fin arribaron al establecimiento. Por milagro del destino sus padres habían llegado unos minutos antes que ellos y ya habían contactado a una enfermera para que les acercase una silla de ruedas para poder transportar a Kurt. A penas ingresó por la puerta de emergencias puedo visualizar a Lena. Su doctora lo estaba esperando. Al verla lo tranquilizó un poco.

-¿Cuántas contracciones has tenido desde que se te rompió la fuente?

-Más de seis seguro- por su rostro se distinguía el padecimiento que estaba sufriendo

-De acuerdo. Te llevaremos a una habitación y veremos como te encuentras. Tú sólo respira. Todo saldrá bien- miró hacia donde se encontraba el moreno- ¿Quieres venir Blaine?

El chico se quedó paralizado ante esa pregunta. Nunca habían discutido si él entraría a la sala de partos. Tampoco sabía si podría tolerar ver eso. Observó a Kurt buscando una respuesta. Sus ojos azules se lo suplicaban. No podría perderse ese momento tan especial para ambos.

-Si, iré- alcanzó como pudo la mano de su novio

-Chicos, todos ustedes deben quedarse aquí-ordenó Lena

-Necesito a mis padres- rogó Kurt

-Creo que mi pobre corazón no podrá resistir esto, hijo. Lo siento- se lamentó Burt

-Yo iré cariño. No te preocupes- Carole lo tranquilizó

-Gracias- se oyó decir a Kurt

-¿Listo?- asintió con la cabeza- Nos vamos


Más de cuarenta minutos habían transcurrido desde que Lena había desaparecido por la puerta junto con Kurt, Blaine y Carole. La palabra "espera" de la frase "sala de espera" no estaba siendo aplicada por Burt en ese momento. El padre del castaño no dejaba de dar vueltas por el lugar. Sus nervios y preocupación de no saber nada sobre su hijo lo estaban matando. Los padres de Blaine intentaron tranquilizarlo pero no pudieron. Pam le ofreció ir a comprarle un café pero él se negó.

En la sala también se encontraban los otros tres Warblers. Sebastian se hallaba hablando con sus padres, Nick había salido por comida y bebidas, y Wes respondía los mensajes que Anne le mandaba para saber si habían obtenido novedades. Los chicos que se habían quedado en el departamento también se notaban preocupados y ansiosos por no tener noticias aún.

Burt estaba a punto de perder los estribos cuando frente a su vista se cruzó la imagen de Lena saliendo por la puerta, acercándose a donde ellos estaban.

-¿Está todo bien? ¿Por qué no hemos sabiedo nada de nuestros hijos y nieta por casi una hora?- prácticamente gritó

-Por ahora está todo bien- contestó pacíficamente la médica- Me he tardado debido a que estuvimos realizándole un par de estudios de rutina a Kurt para saber cómo se encontraba. Necesitaba saber su presión, revisar también la de la bebé, controlar la posición en la que se encuentra y observar si ha dilatado o está en proceso de dilatación para tener un parto natural. Por ahora no es mucho lo que se ha diltado, esperaremos una hora más para ver qué sucede pero no es muy previsible que pueda ser parto natural. Hay un noventa por ciento de probabilidad que sea parto por cesárea. Igualmente cada quince minutos lo revisaré y verificaré si ha progresado o no.

Burt se quedó mucho más tranquilo con lo dicho por la obstetra. Igualmente una parte de sí deseaba estar con su niño en ese momento y apoyarlo en todo lo que necesitara.

-En este momento se encuentra en una habitación, cambiado, junto con Blaine y Carole- pareciera que Lena hubiese estado leyendo su mente- Le hemos colocado la epidural para que los dolores se le disminuyan. Ha tenido bastantes contracciones y está molesto por todo lo que está pasando pero aún así está bien y su nieta también. Iré a verlo ahora y dentro de un rato volveré a avisarles cómo ha estado el asunto- le colocó una mano en el hombro- Ustedes tranquilícense. Kurt es un chico fuerte y va a estar bien.

-Gracias Lena

-No hay de qué- con una sonrisa sincera se retiró de la habitación.


En la habitación donde se encontraba internado Kurt, Blaine no podía despegar sus ojos de su novio y su mano de la suya. El castaño se había quedado medio dormido debido al efecto de los analgésicos. No quería imaginarse lo que Kurt estaba viviendo pero sabía que cada sufrimiento que él estaba teniendo iba a desencadenar en uno de los mejores momentos de su vida.

Blaine le acomodaba los mechones de pelo que le caían por su cara. Apreciaba cada detalle de la misma. Su novio era un angel caído del cielo y él había tenido la suerte de cruzárselo en su camino. Kurt abrió un poco los ojos, mirándolo con ese color penetrante que tanto amaba.

-¿Te encuentras bien?- le susurró mientras seguía acariciándolo. El castaño asintió levemente con la cabeza- ¿Sigues sintiendo dolor?

-No…tanto- contestó de a poco

-Me alegro. Lena vino hace cinco minutos a revisarte pero estabas dormido. Por lo visto no has diltado mucho. Si sigues así te tendrán que hacer cesárea

-Lo… sé

-Todo saldrá bien. Te lo prometo- Blaine le entregó su mejor sonrisa para calmarlo

-Blaine

-Dime amor

-¿Puedes…puedes…abrazarme?- preguntó somnoliento

-¿Quieres que me acueste junto a ti?

-Sí

Blaine observó a Carole que se encontraba en una silla mirándolos buscando una respuesta. Ella era enfermera y sabría si estaba bien o no que el moreno se colocara junto a su novio

-Hazlo, yo te avisaré si viene Lena para que te bajes.

-Gracias

Se quitó los zapatos lo más rápido posible y pronto ya se encontraba con Kurt entre sus brazos.


-¿Quieres?

Nick estiró su brazo hacia Sebastian ofreciéndole helado. El clima estaba demasiado caluroso y el café no era la opción ideal para esa época del año.

-Claro- le sonrió

-Menos mal que traje dos cucharas. Sabía que ibas a querer- le entregó el utensillo- ¿Estás bien?- tomó un poco y se lo llevó a la boca

-Sí. Sólo un poco preocupado ¿Sabes? Kurt es mi mejor amigo, nos conocemos desde que usábamos pañales. No quiero verlo sufrir

-Es un dolor que debe soportar. Él es fuerte, vas a ver que nada malo le pasará. Todo saldrá bien y dentro de poco podremos ver a nuestra sobrina.

-Gracias por acompañarme en estos momentos Nick- le plantó un beso en la mejilla

-Creo que me dejaste manchado el cachete

-No, para nada- ironizó

-Lo peor es que me olvidé de tomar servilletas

-Yo creo que tengo un pañuelo descartable por acá- revisó sus bolsillos- aquí está. Veamos- le limpió suavemente-Listo

-Recuérdame nunca volverte a dar helado

-Lo harás porque me quieres

-Eso es lo que tú crees. Vamos a añadir una cláusula a nuestro contrato no explícito de ya sabes qué, que diga "nada de helado"

-Eres un tonto- le despeinó el cabello


La hora había transcurrido. Lena se acercó a la habitación de Kurt para revisarlo nuevamente. El joven seguía medio dormido pero al escuchar a su doctora entrar se despertó. Blaine había regresado a su silla y se encontraba mandando mensajes. Carole también se había quedado dormida en su lugar pero al igual que Kurt también se despertó al escuchar a Lena.

-¿Cómo te sientes?- le preguntó

-Mejor pero cansado

-Voy a revisarte una vez más. Si no ha habido avance tendremos que llevarte a quirófano ¿De acuerdo?

-De acuerdo- Blaine le tomó la mano, sabía que era un momento crucial en la vida de su novio ya que su salud también se encontraba en riesgo.

Lena revisó su presión arterial, la frecuencia cardíaca tanto la de él como la de la beba, hizo una ecografía para asesorarse de la posición en la que se encontraba Lizzy y finalmente revisó la dilatación.

-Me temo que no has avanzado demasiado-soltó- tendremos que hacerte cesárea Kurt

En ese momento el miedo se apoderó del castaño. Apretó con mucha más fuerza la mano de su novio.

-No te asustes Kurt. Todo saldrá bien, te lo juro. Te voy a explicar lo que vamos a hacer ¿sí?-asintió con la cabeza- Primero vamos a colocar un gotero para equilibrar la presión arterial. Luego se encargarán de afeitarte la zona alta del vello púbico. Terminado esto, te llevaremos a quirófano donde te limpiaremos la zona del abdomen y controlaremos el efecto de la epidural que te aplicamos cuando llegaste. Antes de realizar la insición, colocaremos una sonda en la vejiga para que se mantenga vacía de orina. La intervención dura entre media a una hora. Como tienes aplicada la epidural podrás observar lo que sucede y ver cuando nace tu hija. Igualemte al momento de realizar el corte pondremos una manta para que no lo veas ya que te puede resultar impactante. Ahora tienes que elegir si quieres que entre Blaine o Carole contigo

Para Kurt era mucha información que absorver en tan pocos minutos. Para variar, Lena lo hacía tomar decisiones en ese momento. Aunque él quería que los dos estuvieran presentes en ese momento sabía que a quien correspondía llamar era Blaine. Él era el padre de su hija, él también tenía el derecho de verla nacer.

-¿Te sientes preparado para afrontar todo esto amor?- lo observó

-Sí tú puedes yo también puedo.

-De acuerdo. Iré a informarles a sus padres. Mientras vendrá una enfermera para afeitarte- les avisó- Blaine debes vestirte como corresponde para ir a quirófano. Nos vemos en unos minutos chicos.

-Estarás bien- lo calmó Blaine- Yo estaré contigo. Pronto tendremos a nuestra pequeña con nosotros


A la vez que Lena se reunía con Burt y los señores Anderson, Kurt era sometido a una depilación en su zona púbica. Blaine se encontraba vestido para entrar a quirófano cuando la médica regresó, lista para la operación. En el lugar, colocaron a Blaine junto a Kurt, debía brindarle todo su apoyo en ese momento.

La intervención inició siguiendo todas las pautas que previamente habían sido explicadas por Lena. Para la pareja, la cirugía iba transcurriendo lentamente. Blaine evitaba ver los instrumentos manchados de sangre y aquellos que tenían pinta de ser bastante afilados. No se había dado cuenta del espanto que le generaba ver una cantidad sangre hasta ese momento. Kurt al estar medio sedado no demostraba tanto su nerviosismo como su novio. Además el moreno le acariciaba la cabeza para calmarlo aunque tendría que ser el caso al revés. Cuando ya empezaba a transcurrir la frecuencia horaria que había indicado Lena, la escucharon. Escucharon ese llanto que tanto anhelaban.

-Aquí está. La tengo- dijo la obstetra- Blaine, acércate a cortarle el cordón.

El joven se dirigió a donde se encontraba la doctora. Entre sus manos tenía a una bebita, tan chiquita, tan frágil. En su estado de ensoñación tomó las tijeras y le cortó el cordón umbilicar. Inmediatamente la limpiaron y se la entregaron a Kurt. El ojiazul no podía parar de mirarla. Era hermosa. Era la criatura más linda que podría haber visto alguna vez. Tanto tiempo esperándola y deseando tenerla entre sus brazos y ahí estaba junto a él

-Es perfecta- dijo Blaine al volver a su lugar junto a su novio.

-Es hermosa- lágrimas de felicidad se escapaban de su rostro.

-Chicos debemos llevarla para revisión. Pronto la tendrán nuevamente con ustedes- anunció Lena- Buen trabajo Kurt, eres un buen chico. Ahora debemos cerrarte. Tendrás que descansar un poco luego de la operación. Blaine, puedes ir saliendo. Te avisaré cuando llevemos a Kurt a la habitación y cuando Lizzy esté en el pabellón de los recién nacidos. Felicitaciones chicos.

Blaine se dirigió a la sala de espera para informar que ya había nacido su hija. Las lágrimas en sus ojos se iban acumulando a medida que caminaba por el pasillo.

Cuando sus familiares y amigos lo vieron salir por la puerta, luego de varias horas, corrieron hacia donde estaba para enterarse de lo que había sucedido.

-¡Ya soy padre!- dijo con felicidad

Sus padres lo abrazaron fuertemente. Los tres se largaron a llorar de felicidad. Su niño había dejado de serlo para convertirse en adulto y formar su propia familia. Burt y Carole, quien se había unido a ellos cuando Kurt entró al quirófano, también se acercaron. Inmediatamente los brazos de ambos estaban alrededor del cuerpo del moreno. En ese momento eran lágrimas de felicidad las que decoraban el ambiente. Todos se encontraban felices. Igualmente lo hicieron sus amigos. Los tres lo abrazaron y felicitaron. Sebastian intentaba ocultar sus lágrimas de felicidad, ya que la mayoría de veces no demostraba sus sentimientos en público.

-¿Cómo fue la intervención?- preguntó Burt. La preocupación se había apoderado nuevamente de él. Necesitaba saber cómo se encontraba su hijo

-La operación duró lo que Lena dijo que iba a durar. Kurt estuvo despierto todo el tiempo pero no sintió nada debido a la epidural. Ahora lo estaban cosiendo y luego lo llevarán a la habitación para que se recupere

-¿Cómo es ella? ¡Vamos, cuenta!- exigió su madre

-Es preciosa- los ojos miel de Blaine se iluminaron con sólo recordar su carita- La tuvimos muy poco tiempo con nosotros porque debían llevarla para revisión. Pero ese mínimo momento que la tuvimos en brazos fue especial. Es tan chiquita. No me caben las palabras para describirla. Le corté el cordón umbilicar cuando nació y ahí fue que la vi por primera vez. Es hermosa.

-Con los padres que tiene si no era así nos hubiésemos dado cuenta que algo andaba mal- bromeó el padre de Blaine

-Gracias por el halago papá

-Digamos que en realidad es preciosa gracias a sus abuelos- sigió bromeando

-Tú dirás cuando la veas. La terminaban de revisar y la llevaban al pabellón de los recién nacidos. Allí la podrán ver, Lena quedó en avisarme.

-Felicitaciones Blaine. Ahora a esperar a ver a Kurt y al pequeño tesoro que trajeron ambos al mundo- Pam le acarició la mejilla.

-Gracias mamá. Llamaré a Cooper.

-Hazlo muchacho. Yo llamaré a Finn. Creo que estará feliz de saber que ya es tío- dijo Burt

-Y yo haré lo mismo con los chicos- agregó Sebastian

Blaine se alejó del grupo y marcó el número de su hermano. El tono sonó una vez sola antes de que Cooper atendiera. Seguramente el mayor de los Anderson no se había despegado de su teléfono desde el momento en que su madre le avisó que Kurt había entrado en trabajo de parto.

-¡Blaine!- gritó desde el otro lado

-Nació, Cooper. ¡Nació!- gritó

-¡Oh mi Dios!- su hermano se notaba entusiasmado ante la noticia- ¡No lo puedo creer!

-Yo tampoco- la voz se le quebraba nuevamente a Blaine

-¿La viste?

-Sí

-Aguarda un momento- dijo serio- ¿Estuviste en el parto?

-Por supuesto

-¡NO TE PUEDO CREER!- respondió dejando un espacio entre cada palabra- ¿Hubo mucha sangre?

-Preferí no mirar la sangre- se rió

-¿Kurt como se encuentra?

-Está bien. Lo estaban terminando de coser. Luego lo llevan a la habitación. Lizzy está siendo revisada y después la llevarán al pabellón de los recién nacidos. No puedo creer que este diciendo esto.

-Felicitaciones hermano. Me muero por conocerla.

-¿Qué estás esperando? Vente para el hospital. Seguro que en una hora ya estarán los dos

-Entonces en un rato salgo para allá.

-Te quiero ardilla

-Yo también- colgó la llamada. Se quedó observando su teléfono y susurró- Soy padre


Como había supuesto Blaine, había transcurrido una hora cuando Lizzy fue llevada al pabellón de los recién nacidos. Lena le pidió que la acompañara para que le mostrara donde estaba ubicada su hija. En la segunda fila, tres lugares desde la derecha, le señaló la médica. Blaine se quedó contemplando a su hija. No podía quitarle los ojos de encima. Parecía que la bebé estaba dormida. Se la veía tan tranquila. El joven warbler no podía creer que esa personita tan chiquita y frágil era suya. Estaba enamorado de su hija.

-¿Blaine me estás oyendo?- le preguntó Lena

-Lo siento. No puedo parar de mirarla. Es preciosa

-Igual que sus padres

-Ya me han dicho eso sin ni siquiera verla- se rió- Perdona, ¿Qué era lo que me decías?

-Kurt ya se encuentra en su habitación. Por ahora puedes pasar sólo tú a verlo. Dentro de media hora más o menos les llevaremos a su hija y podrán pasar un rato juntos antes de que vengan las visitas. Vamos

-Claro- Blaine se volteó una vez más para verla- Adiós pequeña. Nos vemos en un ratito.


Kurt se había despertado. Durante la finalización de la operación se quedó dormido. El analgésico le hizo efecto en ese momento. Estaba más que agradecido el haber estado despierto durante el nacimiento de su hija. Se hubiese arrepentido demasiado si se hubiese perdido ese momento tan especial en su vida.

Igualmente se sentía medio perdido. Su última imagen había sido la de él estando en el quirófano luego de que su novio se fuera. En ese momento se encontraba nuevamente en la habitación donde estuvo internado antes de que naciera Lizzy. Otra duda le surgió ¿Dónde estaba su hija? Quizás estuvo dormido durante todo el día y lo que había ocurrido simplemente había sido un sueño. De repente se sintió diferente. Algo le faltaba. Miró hacia abajo y pudo ver el final de su cuerpo. ¡Podía verse los pies! Hacía meses que no se los podía ver debido a su panza. Entonces reaccionó. Nada había sido un sueño. En verdad todo eso había transcurrido. ¡Era padre! Wow, era padre. Al igual que Blaine se quedó estático ante ese pensamiento. No lo podía creer. Nuevamente le surgió la duda. Si era padre, ¿Dónde estaba su niña? Una enfermera que estaba allí lo miró

-¿Se encuentra usted bien, joven?

-Sí, algo dormido. ¿Dónde está mi hija?

-Fue llevada hace unos minutos al pabellón de recién nacidos.

-Es bueno saberlo

-La doctora Lena vendrá en un momento a verlo. Felicitaciones joven

-Gracias

No había terminado de decir eso cuando Lena y Blaine traspasaron la puerta de la habitación. A Kurt se le dibujó una sonrisa al verlos a ambos.

-¡Aquí se encuentra el flamante padre!- anunció con mucha alegría la obstetra- ¿Cómo te sientes Kurt?

-Algo ido pero bien.

-¿Te duele algo? ¿Te sientes incómodo?- Preguntaba mientras lo revisaba

-Por ahora no

-Entonces está todo perfecto. Probablemente en un par de horas sientas alguna que otra molestia. Alison te atenderá si necesitas algo.

-¿Puedo acercarme?- Blaine cuestionó cuando terminó de revisarlo

-Claro. Ve con tu novio. Es un momento hermoso para ambos. Deben estar juntos todo el tiempo que les sea posible. Ya no va a ser lo mismo de antes

El moreno se colocó junto a Kurt quien lo recibió con otra sonrisa. Blaine le besó su cabello. Tenía miedo de tocarlo demasiado ya que podría sentir alguna molestia. Al igual que su hija, Kurt también estaba frágil luego de la operación.

-Ahora escúchame Kurt- le indicó la afroamericana- Sentirás sed pero no podrás tomar nada hasta dentro de unas tres horas recién. Cuando te encuentres mejor, quizás no hoy pero por ahí mañana, trata de levantarte y caminar. ¿Entendido?

-Sí

-¿Trajeron todo para la estadía en el hospital?

-Ajam- contestó Blaine

-Genial. Ahora vamos a lo importante. Su hija está en perfectas condiciones y con muchas ganas de ver a sus papis. Les cuento que nació con tres kilos y doscientos gramos y mide cuarenta y siete centímetros. Dentro de unos minutos la traerán. Les enseñaré como tratarla y algunas cuestiones claves que deberán tener en cuenta. Los voy a dejar un momento solos y nos vemos dentro de un rato.

Lena salió junto con la enfermera Alison. Blaine se acercó mucho más hacia su novio y lo besó. Se besaron como no lo habían hecho durante todo el día. No era un beso de lujuria sino uno de felicidad por lo que estaban viviendo. Cuando se separaron juntaron sus frentes y se quedaron así por unos segundos.

-Te amo- soltó Blaine

-Yo también te amo- respondió Kurt- Somos padres ¿puedes creerlo?

-Aún me cuesta. Tienes que verla. Es preciosa

-Claro que es preciosa. Tiene tus genes

-Te recuerdo que también tiene los tuyos.

-Mi padre y Lena me han dicho lo mismo.

-¿Cómo están todos?

-Bien. Estuvieron preocupados porque hubo mucho tiempo que no supieron nada sobre ti. Pero ahora estaban más que felices. Mis padres y los tuyos lloraron. ¡Hasta Sebastian lloró!

-¿Seb lloró?- Kurt no podía creer las palabras de su novio

-Ajam

-Creo que le afectó- se rió- Comenzamos una nueva etapa juntos. Los tres.

-Y cerca de tu cumpleaños

-Y cerca de mi cumpleaños. Creo que es el mejor regalo que me pudo haber dado la vida.

-Lizzy ha sido una buena niña. Nació cuando le pediste. Luego de la graduación de su papá

-Tienes razón. Tienes toda la razón.


A los pocos minutos Lena volvió a pasar por la puerta pero esta vez no venía sola sino que traía consigo la cuna donde se encontraba la bebé y junto con ella, Alison. La niña habría sentido la presencia de sus padres porque tan pronto como la acomodaron junto a Kurt se despertó llorando. Lena aprovechó ese momento para explicarles a los chicos como debían tomarla cuando la agarraran por cualquier asunto.

Colocó suavemente una de sus manos debajo de su cabecita, ya que es la parte más frágil de los recién nacidos y debía tratarse con demasiado cuidado. Con la otra, tomó el resto de su cuerpo. Lentamente se la entregó a Kurt. El joven con mucho nerviosismo pero a la vez emoción y extremadamente cautela, atrapó a la niña en sus brazos. Era demsiado chiquita y frágil, le causaba temor romperla.

-Hola cariño- le susurró Kurt- deja de llorar. Todo está bien. Papi está aquí. Shh

Pareciera que las palabras del castaño le hicieron efecto ya que se fue calmando a medida que le hablaba.

-Así, muy bien. Hola preciosa. Yo soy tu papi Kurt- le continuó diciendo.

El castaño no podía despegar sus ojos de su hija. Por fin podía apreciarla como correspondía. Era igual de blanca que él pero en ese momento sus mejillas estaban rojas por haber estado llorando. El color de ojos aún no lo podrían descifrar hasta pasados unos meses. El poco cabello que le asomaba por la cabeza era de color negro igual al de Blaine.

-¿Tienen las botellas y la leche en fórmula?- preguntó la doctora.

-Se encuentran en uno de los bolsos- respondió Blaine sin quitarle la mirada a Lizzy

-Tráelas así les enseño cómo se debe preparar. No es muy difícil.

Blaine se acercó a donde se encontraban los bolsos y revolvió hasta que sacó una de las botellas que le habían regalado Finn y Rachel; y una de las latas de fórmula.

Lena le fue diciendo paso por paso cómo debían prepararla. Luego se dirigió hacia donde estaba su novio y colocó debajo del mentón de la niña una babita para protegerla de salpicaduras. Lentamente introdujo en su boca el pico de la botella y la beba comenzó a tomar. Tenían que tener bastante precaución al hacer esto ya que se podría llegar a ahogar. Cuando no quiso tomar más, Blaine le limpió su carita y dejó en una de las mesitas la botella y la babita.

-Muy bien chicos. Los dejaré solos por un momento. Dentro de un ratito podrán pasar a visitarlos sus familiares aunque me temo que no por mucho tiempo ya que estamos justo por terminar el horario de visitas. Cuando crean que sea necesario pueden acostar a Lizzy en la cuna. Nos vemos.

La pareja se quedó sola nuevamente pero esta vez su hija estaba junto a ellos. Ambos no podían parar de mirarla. Era lo más hermoso que sus ojos hubiesen contemplado alguna vez. Cuando pudieron despegarlos de Lizzy se obsequieron una mirada de felicidad. Delicadamente se dieron un beso pequeño, querían molestar lo menos posible a su hija. Blaine le acariciaba lentamente su cabecita, desde el pelo hasta las pequeñas mejillas. Kurt le dejaba besitos en cabello mientras su pulgar acariciaba su cuerpito.

Se mantuvieron realizando esas acciones por bastante tiempo hasta que oyeron golpear la puerta despacio. Blaine corrió hasta allí ya que la niña se había quedado dormida nuevamente y no quería que la despertaran. Cuando la abrió visualizó a los dos pares de abuelos. Lo primero que hizo fue hacer un gesto de silencio con su dedo para indicar que estaba dormida. Los cuatro asintieron con la cabeza.

Pasaron y vieron a Kurt con su hija en brazos. Burt se emocionó al ver esa escena de su hijo. Sus ojos se volvieron a aguar. Había sido un día de bastantes emociones. Todos rodearon la cama del castaño quedando dos de un lado, dos del otro y Blaine en la punta de la misma.

-Qué hermosa que es- comentó en tono bajo Burt mientras miraba a su nieta- ¿Cómo te encuentras muchacho?

-Algo cansado pero feliz de por fin tenerla entre mis brazos- contestó mientras la volvía a mirar.

-Me alegro por ti, por ambos- dirigió su vista a Blaine quien le sonrió

-Es tan linda, igual que ustedes hijo- halagó Pam

-Gracias mamá.

-Se la ve tan tranquila durmiendo- siguió Carole- espero que sea así- se rió bajamente

-Por lo menos que esta noche lo sea porque debo descansar

-Pero para eso estoy yo Kurt- le respondió Blaine mientras masajeaba su pierna tratando de no causarle cosquillas

-Entrené a Blaine bastante bien, por lo visto- bromeó su padre

-Papá, hoy te encuentras demasiado chistoso.

-Es que me dan ganas de bromear cuando estoy muy contento- Blaine negó con la cabeza- Es mi primera nieta, estoy más que feliz.

-La primera nieta de todos.

-Blaine- su novio lo llamó- ¿podrías sostenerla mientras me acomodo? Ya me resulta molesta esta posición

-Claro

Blaine se colocó junto a su novio y se acercó lo más que pudo para tomar entre sus brazos a su hija. Era la primera vez que la sostenía. Quería tenerla consigo lo más que pudiera pero sabía que sus padres quizás querrían alzarla también.

Burt ayudó a su hijo a acomodarse mientras su yerno se acercaba a donde se encontraban el par de padres para que vean más de cerca a la recién nacida. Todos la miraban con ternura y emoción. Definitivamente iba a ser el juguete de la familia.

Los padres de ambos se quedaron poco tiempo, querían cederles el espacio a sus otros hijos para conocer a la pequeña debido a que el horario de visitas se acabaría pronto. Los Warblers habían decidido visitarlos al día siguiente con el resto de sus amigos que no habían transcurrido al hospital ese día.

Kurt y Blaine despidieron a sus padres. Ellos les prometieron volver mañana a visitar a su nieta. Iba a ser difícil no verlos lo que durase el período de internación.

Cooper se lazó directamente a buscar a su sobrina. La niña lo había vuelto baboso desde el primer momento en que la vio. Kurt se reía al verlo, en cambio su novio quería que la tierra se lo tragase al notar como actuaba su hermano. Claramente no cabía ninguna duda de que Lizzy sería la consentida de él. Por su parte, Finn era totalmente lo contrario al mayor de los Anderson. El grandulón se quedó en estado de shock al ver por primera vez a su sobrina. No sabía como reaccionar. Blaine la tomó entre sus brazos y la acercó hacia donde se encontraba Finn. Cuando pudo reaccionar que la pequeña estaba junto a él, le tomó delicadamente su maninto. Era tan pequeña que hacía que su propia mano pareciera la de un gigante. La niña se lo quedó mirando con la boca abierta. Finn le sonrió. ¿Cómo podía resistirse a semejante criaturita? Ambos tíos estaban encantados con su nueva sobrina. No podían esperar para pasar más tiempo con ella, siempre y cuando la universidad los dejara.

El horario de visitas finalmente terminó dejando a los nuevos padres completamente solos hasta que llegó Alison con la cena para Kurt. El castaño se acomodó en la cama e intentó comer algo. Con todo lo que había sucedido durante el día no pudo probar bocado de nada y era su primera comida desde que había salido de su departamento hacía horas. Mientras él cenaba, Blaine se encargó de hacer el primer intento de cambio de pañal de su hija. Kurt se reía al ver a su novio tratando de entender el "complicado" funcionamiento del pañal. El joven se habrá tardado más de diez minutos en averiguar lo que debía hacer. Finalmente decidió por buscar en YouTube uno de los tutoriales donde explicaban el paso a paso de cómo cambiar el pañal de un bebé. A pesar de todo, la operación "Primer cambio de pañal" resultó con éxito.

Alrededor de la media noche habían caído los tres profundamente dormidos. Lizzy lo había hecho luego de que Kurt la alimentara con la botella. La recién nacida se había dormido en sus brazos mientras su padre la acariciaba. Blaine al notar que los ojos de su novio se estaban cerrando decidió trasladar a la niña a su cuna. Se iba a tirar a dormir en el sofá de la habitación pero Kurt le pidió que se acostara con él. Necesitaba de sus brazos para poder dormir. Todo era perfecto para esta nueva familia hasta que su hija comenzó a llorar. Los dos abrieron los ojos, deberían acostumbrarse a esto.

-Yo voy, tú sigue descansando- dijo medio dormido Blaine

-Bienvenido a nuestra nueva vida- le respondió


Y LIZZY NACIÓ! Wiii :D después de mucha espera la pequeña está con sus papis. Todo un nuevo desafío para la pareja, más ahora que se viene la gira del lanzamiento del disco, veamos cómo se arreglan.

Espero que les haya gustado este capítulo. Supongo que el próximo lo empezaré entre hoy y mañana. Lo que sí no les aseguro que este fin de semana actualice, además por ahí (si terminamos de arreglar) me vea con mis amigas que desde julio no nos vemos, la vida del universitario, así que bueno si no actualizo este finde seguro que entre semana lo haré. Les prometo que este no será el último capítulo de UVP del año.

Ahora agradecimientos! A monaibarra99 por colocar esta historia en favs y a bpizarro por empezar a seguirla. A ustedes dos gracias! Y como siempre a todos los que la tienen desde antes en alertas y favs como así también a los que leen anónimamente.

Espero que pasen una linda Noche Buena (los de Argentina deseo que tengan luz y agua y sobrevivan a nuestra calurosa Navidad) y tengan una hermosa Navidad. Si viven en un lugar que haya frío, aprovechen que acá nos morimos de calor! xD Eviten la pirotecnia, o si la usan haganlo con precaución. Para mi que con las estrellitas estamos más que bien :D. Si toman, no manejen. Y coman hasta más no poder, es fin de año, la dieta no existe!

Nos leemos pronto.

Con amor, Katu!