Hello little demons! Buff últimamente tengo mazo de trabajos y me va a resultar complicado actualizar tan pronto como lo he venido haciendo hasta ahora. Bueno antes de nada hay que anunciar un par de cosas:

1)Al fic le quedan 3 o 4 capítulos a lo sumo para terminar, ni menos ni más. Si se alarga algo más de lo previsto os lo diré.

2)No voy a sacar más parejas de las que ya hay.

3)Ya tengo decidido que voy a hacer con Alois y cuál será el sexo de la cría de "mi par de idiotas".

4)El nacimiento también está decidido, debo decir que más bien gracias a una chica de AmorYaoi.

5)Tengo reservadas un par de sorpresitas para el final.

6)Y por último, os anuncio una especie de ova/omake que publicaré tras el capítulo final de 10 minutos.

Bueno de momento eso es todo.

Rincón respuesta: Elhy: perdoname por no contestarte en el capitulo pasado, pero es que se me olvidó completamente TT^TT mil disculpas! Jejeje es normal yo entre la risa y la vergüenza al escribir casi me da algo xD/ Berith: ya todas andamos super liadas con los examenes de las narices que nos quitan tiempo yaoi ¬¬ ¿quieres más? ¡yo te doy más! Jajaja nos leemos :D / alexalu13: espero que te funcione ya bien tu cuenta ^^ me alegro de que te gustasen ambos capitulos y de que babeases a chorros xD ¡adoro tus motivadores comentarios! Y no tranquila no es que hagas reviews demasiado largos, simplemente te salen asi ^^/ Kayoko: te juro por arturo que me dejaste loca cuando vi que los ultimos 5 comentarios eran todos tuyos y ademas de cada uno de los capitulos ultimos xD, que pasión tan arrolladora jajajaja bueno como contestarte a cada uno se me haría muy largo simplemente de digo que mil y una gracias por leer y comentar siempre, de verdad te lo digo; jajaja ya te dije una vez que tus coments me dejaban tan loca que eras mi jodido ídolo xD jajaja ¡nos leemos!

Pedazo cabecera xP, os quiero (L)

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Cap.35.-Riesgo inminente, peligro acechante

A Canterbury le agradó la sensación de despertar por el suave cosquilleo de unos dedos rozando su cara junto a un cálido aliento en su oreja que le llamaba para que despertase de su letargo.

-Despierta ya...sleeping beauty.

Y antes de que Cross pudiera seguir riendo de forma suave, el otro lobo ya se había levantado y de forma tan brusca y "accidental" en el sentido más irónico de la palabra, que hubo dado un codazo justo en su diana habitual: la barbilla del lobo ojigris.

-Auh, ¿por qué siempre tienes que darme ahí?-pregunta Cross tocándose la zona afectada.

-Dejaré de darte ahí el día que dejes de ser tan sumamente estúpido, aunque creo que eso nunca sucederá.-contesta el pelivioleta fulminándolo con la mirada.

Todavía refunfuñando, Canterbury estira los músculos y observa todo a su alrededor; ahora que es un lobo sus sentidos del olfato y oído estaban incluso más desarrollados, y podía percibir el apenas audible sonido del viento lejano y oler el fuerte aroma que desprendía el lugar, incluso el de la manada que permanecía en otro lugar. Y hablando de olores, había dos que ya apenas se percibían.

-Cross.

-¿Qué?

-¿Dónde están?Sir y Michaelis-san, estaban aquí, ¿a dónde han ido?

-Aah ellos. Se marcharon hace rato, Michaelis despertó debido a su apetito y Faustus se lo llevó. Estarán por alguna parte de Bosque—responde Cross con tranquilidad, pero se extraña ante el gesto de su pelivioleta—hey, tranquilo, ¿a qué viene esa cara larga?

-Mm, no es nada, creo...-mira a la lejanía—pero el viento...trae consigo un aroma a incertidumbre.

······································En un lugar más apartado······································

Sebastian soltaba pequeñas risitas viéndose reflejado en la cristalina agua del nacimiento de un río que caía desde las montañas nortes y que si sus conocimientos no le fallaban era el principal del cual el resto afluían; en parte sus gorjeos se debían a la picaresca actitud de Claude que permanecía pegado a su espalda repartiendo besos en ésta y en el cuello.

-¡Estate quieto ya, que tengo hambre, y mucha como para querer hacerlo otra vez!-protesta el cuervo ahogando sus risas.

-No seas impaciente...y dame tiempo.-le replica el otro en tono suave muy cerca del oído.

-Idiota...tu descendiente tiene hambre.-vuelve a protestar en tono cómico y enfatizando el posesivo.

-¿No será porque su madre es un impaciente que gasta muy rápido sus energías?-le responde de igual manera, sin poder evitar reírse.

Sebastian se pone colorado de rabia y se gira para descargar su mal genio con Claude, que sigue riéndose; el araña al ver venir un puño del cuervo lo agarra y lo dobla haciendo girar al mismo tiempo a Sebastian, es decir, ejecutando un movimiento que los deja a ambos pegados mediante un paso de tango. Y antes de que el cuervo pueda protestar nuevamente, el araña tironea de un hilo que llevaba sujeto a la mano y que hace emerger del agua una carpa de brillante color, de un nuevo tirón la conduce hasta la boca de su pareja a modo de hacerle callar y ya de paso de alimentarle.

Aún refunfuñando, el de ojos rojos mastica y traga al animal, relamiéndose las gotas de aguas que habían quedado en sus labios.

-O me sueltas o me das otro.

-Si quieres otros vas a tener que esperar a que suban corriente arriba.-le responde liberandolo de su agarre.-Otra cosa que se me ocurre es ir con los lobos, ellos seguramente dispondrán de más alimento.

-Yeah...

Y dicho esto ambos se encaminan hacia el interior de Bosque Oscuro, y en unos minutos detectan a la manada de lobos, y cuando su vista los pone al alcance, los ven a todos en piña observando algo con extrema curiosidad.

Ese algo resulta ser Canterbury, que en cuanto su nariz detecta el olor de la pareja de demonios, de un salto se escabulle del agrupamiento de los lobos y se agarra a ambos hombres como su ancla de salvación. Sebastian protesta y se zafa del agarre de su "yo" pelivioleta, Claude simplemente se queda quieto. Ambos observan al lobo con cara extrañada, que luego en el cuervo se torna impaciencia al ver que su pareja no hacía amago porque Canterbury se soltase de él. Así que de un decidido tirón lo separó del brazo del araña, consiguiendo, para su desgracia, que el pelivioleta se agarrase ahora a él.

-¡Oe!

-Lo lamento pero...no aguantaba más que me mirasen tanto.-se disculpa Canterbury.

La manada se ha quedado en su sitio, pero siguen buscando con la mirada al nuevo integrante de los suyos. Desde detrás Cross se ríe a carcajadas. Canterbury suelta un gruñido de animal.

Desde que ambos lobos hubieran vuelto con la manada, ésta se había lanzado a por Canterbury, observándole y olfateándole; los lobos más adultos en vez de ir a por el pelivioleta fueron a por Cross, pidiendo explicaciones. Explicaciones que el lobo dio en una sola frase: "Él es ahora uno de los nuestros y es mi pareja, no necesitáis saber nada más."

Tras un buen rato en el que por fin los lobos consiguieron calmarse un poco y que Sebastian hubiese replicado hasta que hastiado Cross mismo le hubiese procurado alimento, todos los pares de ojos buscaban a alguien en concreto.

-¿Dónde está Lykos-sama?-se preguntaban todos,incluso su hijo ya empezaba a preocuparse. Pues no detectaba el característico olor de su padre, ni siquiera agudizando su olfato para abarcar más terreno. ¿Dónde se habría metido el jefe lobo? ¿Habría salido de Bosque Oscuro?

Cross le daba vueltas al asunto y cada vez le encontraba menos sentido, su padre jamás había abandonado la manada ni Bosque Oscuro sin un buen motivo. La última vez que la abandonó fue hace ya años, recién pasado él a la edad adulta, cuando el jefe lobo tuvo que salir del lugar a petición de Cains para entre los dos frenar la mini-guerra que se traían Waves y Morrigan y que estaba afectando en gran medida a sus propias especies, y la cosa hubiera ido a peor de no ser porque Lilith declinó la petición de ayuda de la mujer pájaro para "acabar con esos malditos pescados". Pero ahora...¿qué motivo había para no detectarle?

Perdiendo sus gemas plateadas entre los árboles, Cross mira en dirección a Black Parade. Tragó saliva y esperó que su padre no hubiera ido él sólo a matar a Gabriel, tal y como estaba seguro de que querría hacerlo. Canterbury, notando su creciente preocupación posa su cabeza por debajo de la del ojigrís y la frota con suavidad. El ojigris parece calmarse un poco, y entremezcla sus dedos en la cabellera violeta.

De repente los lobos se ponen tensos, sus cabellos se erizan y sueltan gruñidos. Claude y Sebastian se miran entre ellos, sus fosas nasales captan el olor de la sangre, ambos se ponen en pie; el resto sigue gruñendo, de un sonido disuasorio Cross los hace callar, levántandose él también avanza a paso cauteloso hacia el aroma cada vez más cercano. Canterbury vacila un poco, pero él también se levanta, pero de un gruñido seco Cross lo hace permanecer en el sitio. El olor cada vez está más cerca, cada vez es más fuerte y por fin hace acto de presencia cubriendo a una mujer que está completamente lastimada.

Los lobos se calman, Cross abre los ojos como platos y va hacia la demonio, sujetándola entre sus brazos. Esto cabrea a Canterbury, a pesar de que sabe que el lobo lo hacía "preocupadamente". La manada y los dos invitados, se acercan para ver qué ha pasado.

-Cross-san...¿dónde...dónde está Lykos-sama?-pregunta la mujer con voz débil.

-Mi...mi padre no está ¿qué ha pasado?¿quién te ha hecho esto?¿han sido los tuyos?

-No...Cross-san tengo que...que...-la mujer hace un esfuerzo por respirar, la sangre se le sube a la garganta.-Hay un demonio...está fuera...cerca de las lindes de Bosque...

-¿Y qué quiere? ¿Quién es? -apremia el lobo.

-Me ha dicho...que...que su nombre era...era...Va..lentines.

De un último suspiro la mujer se apaga en los brazos de Cross, los lobos cuchichean entre ellos, Canterbury comienza a gruñir incluso con más fuerza al tiempo que sus garras crecen bajo sus guantes, Claude rechina los dientes y hace brillar sus ojos y Sebastian se torna pálido y aprieta su ya voluminoso vientre mientras se muerde el labio.

Es hora de volver a enfrentarse a la cruda realidad. Valentines el cazador ya estaba de vuelta.

········································El cazador····················································

Lance se relamía con sensualidad las manos y parte de los antebrazos para limpiar la sangre que los manchaba. Tras que su padre lo despertara del letargo en el que había consumido sus últimas reservas para poder regenerarse, no le había hecho falta más que atar unos cuántos cabos para deducir que sus presas estarían bajo el amparo de Bosque Oscuro, hogar de Lykos la bestia, que en esos momentos permanecía petrificado gracias a la especial habilidad de su progenitor.

-Sssh, no tendría que esstar haciendo essto ssi no fuera porque me desspertasste antess de tiempo.-protesta el serpiente silbando enfadado.

El hecho de que Radamanthis le hubiese despertado antes de que las rosas terminasen de marchitarse no le había permitido terminar de curar la herida en su cuello, por lo tanto no le quedaba más remedio que haberle robado energía a la demonio que tuvo la desgracia de toparse con él.

-FLASHBACK-

Una demonio volvía a casa tras haber finalizado su contrato y con una nueva alma alimentando su estómago. Muy satisfecha, la mujer en cuanto llegase con los suyos se regodearía un poco de su trabajo bien hecho. Sin embargo la suerte no estuvo de su parte y cuando ya le faltaba poco para llegar a su hogar otro demonio le salió al paso. Su amenazante presencia la hizo ponerse en guardia.

-Muy oportuna...

-¿Quién eres tú y qué quieres?-preguntó gruñona.

-Ssoy aquél que va a hacer que te lamentess de tu mala ssuerte. Kishishi.

Y sin más dilación Lance descargó sus ganas de pelea acumuladas contra la demonio, que aplicó toda su fuerza en frenar sus ataques y devolvérselos. Pero con lo que la mujer no contaba era con la espada que el hombre llevaba escondida en su abrigo y que abrió un tajo vertical, aunque no muy profundo en su vientre. Aún así lo bastante como para que Lance pudiera meter la mano en su interior.

-¡Aah!

-Ah, aquí esstá. Ssabía que por lo menoss había un alma reciente alimentándote.-ríe malévolo extrayendo su premio y llevándoselo a la boca.-Deliciosso. Y ahora...

El serpiente levanta por el pelo a la demonio, que suelta un quejido; para no oírla más de la cuenta, Lance la agarra también por el cuello.

-Esscucha y obedece, te queda poco que vivir con essa herida ssangrando, assí que ve hassta loss loboss y anunciáless mi nombre.

-¿Por...por qué? En cuanto Lykos-sama te ponga las garras encima...-no puede terminar porque las carcajadas de Lance se lo impiden.

-Créeme que me gusstaría verlo, sse quedaría de piedra.-vuelve a reír.

-¿Qué...quieres decir?

-Esso ess un ssecreto.

-END FLASHBACK-

Lance sonríe terminando de lamer el líquido rojo, pensando en su juego de palabras. Las cosas le serían más fáciles si tuviera la "vista" de su padre.

-Ssh, cuando haya acabado con todo tu sseráss el ssiguiente en caer. Kishishi, pero claro...para reclamar tu puessto tendré que sser tan mortífero como tú; una lásstima, siempre me hubo gusstado el azul de miss ojoss.

Acariciando con suavidad sus párpados, comienza a soltar risitas que poco a poco aumentan de tono hasta tal punto que no puede contenerlas y las deja escapar convertidas en desquiciadas carcajadas.

Sí...los ojos de Radamanthis la serpiente ciega, se acoplarían de maravilla a sus cuencas una vez que los hubiese arrancado de su dueño.

···································Corriendo tras Lucifer·············································

-¡Esa era una pantera!¡No me sé su nombre pero pertenecía a Bosque Oscuro!

Cross corría tras Claude, Sebastian y Canterbury explicando en pocas palabras quién era aquella demonio.

Tras que su vida se hubo desvanecido, Claude no necesitó más que dos segundos para echar a correr internándose en el bosque.

--¡Claude!¡Espera!¿A dónde vas?-gritó Sebastian tras salir en pos de él.

-¡Voy a por Gabriel!Esta vez...-hace brillar sus ojos-¡Ese condenado no saldrá con vida!

Después Canterbury salió corriendo tras ellos, logrando que por causa y efecto, Cross los persiguiera. El lobo ojigris no entendía muy bien la historia, pero por lo que sabía hasta la fecha ese Valentines además de poner en su punto de mira a la pareja de demonios había asesinado también a los dos hermanos de el pelivioleta.

Gabriel ya les notó llegar a cierta distancia, y aguardaba de brazos cruzados en el linde de la puerta de su castillo. Frenando en seco los cuatro, el araña se adelantó hasta quedar prácticamente pegado al pelicarmín.

-Por vuestras caras ya deduzco que esta visita no me va a agradar en lo absoluto.

-Me importa poco o nada lo que te agrade la visita.-contestó el araña tajante—Recuerda nuestro trato y dame a Lucifer.-ordena con apremio.

-Oye menos humos araña. Recuerdo perfectamente lo que pactamos, pero no me vengas con exigencias.-le responde el más joven.

Claude, que ya está bastante frustrado y ansioso, no está de humor para la altivez de Gabriel, y antes de que alguno de los otros tres pueda detenerlo ha agarrado al pelicarmín del cuello, estampandole contra uno de las gárgolas de la entrada. Los seres de piedra giran sus ojos hacia su amo, que le dedica su peor cara de enfado al adulto. Devolviéndosela, Claude clava los dedos que aprisionan la garganta en la piedra de detrás dejando a Gabriel suspendido, y entonces su mano libre va hacia su pequeña boca, forzandole a abrirla, cuando lo consigue, comienza a introducir su extremidad hasta casi llegar al codo.

Gabriel pone los ojos en blanco y emite sonidos ahogados, todo su interior arde y escuece cuando a tirones, Claude va sacando a la luz la espada de Lucifer. De un último esfuerzo el ojidorado la saca por completo y desclava sus dedos de la piedra, la gárgola emite un sonido quejumbroso, y su amo se agarra el cuello y trata de controlar su ataque de tos ahogada.

Limpiándose la saliva que escapaba de su boca, el de ojos magenta se pone en pie con esfuerzo; nunca, jamás en la vida le habían arrebatado la espada de esa manera tan humillante, ni de esa ni de ninguna manera. Debía de haber visto su intención en sus iracundos ojos.

-¡Faustus!¿¡Pero qué...!

-¡Cállate!-le ruge Claude a Cross, provocando un cruce de gruñidos entre ambos pelinegros.

El araña se sosiega un poco cuando Sebastian va hacia él y posa sus manos en su pecho, mirándole a los ojos. Normalizando su agitada respiración, Claude sujeta a Lucifer en una mano y apega al cuervo a su cuerpo.

-Esta vez terminaré con todo, os lo juro.-le susurra a su oreja, jurando por Sebastian y su cría que terminaría con el reptil de una vez por todas.

Pasando Lucifer a manos de el de ojos rojos, saca el ojo de la cerradura y se lo lanza a Gabriel.

-¡Aquí tienes tu pendiente como prometí!

Gabriel lo coge al vuelo y lo observa en su mano, casi como si no acabase de creerse que por fin estuviera de nuevo con él. Lo dirige a su lóbulo y presiona hasta abrir nuevamente la perforación que mantiene al pendiente colgado de él.

-Me marcho.

-¡Espera, voy...!-trata de decir Sebastian.

-¡Ni se te ocurra!¡Tú te quedas en Bosque Oscuro y si en algún momento sientes a Valentines aproximarse te vas!

-¡Pero...!

El cuervo está por enfadarse y seguir protestando, pero su pareja lo hace callar de un beso. Un beso pasional que demuestra más cosas de las que en verdad se ven.

-Aunque me pierda yo...no voy a correr el riesgo de poder perderos otra vez.

-Si se te ocurre pensar eso no es preciso que vayas a por Valentines, ya te mato yo mismo.

Cross les mira y no sabe qué pensar. Por un lado entiende cómo se sienten ambos, sobre todo el araña; pero por el otro como lobo siente que su deber es proteger la espada, así que no sabe qué hacer. Se gira para poder buscar en la mirada de Canterbury la respuesta a lo que hacer, pero, el pelivioleta no está.

Sobresaltado, el lobo le busca con la mirada y luego olfatea el aire; detecta su olor pero está ya bastante alejado. Claude y Sebastian notan su intranquilidad.

-¿Qué sucede Cross?

-¿¡Y Canterbury! ¡Estaba aquí hace un instante!

-¿Qué dices?

Los tres pares de ojos buscan al nuevo lobo, pero éste no parece estar por allí cerca, el araña sospecha lo peor.

-Pero que pedazo de suicida...-gruñe.

-¿¡A qué te refieres!

-Me apuesto lo que quieras a que ha ido él solo a por Valentines. Después de todo tiene una deuda pendiente con él.

Cross se tensa y suda frío, aunque no conozca a ese tal Valentines sí había oído algo de su padre. Y ese algo era que ese tipo pertenecía a la familia de los reptiles y era un especialista en dar caza a lo que se le ordenase. Si además había matado antes a sus dos hermanos...

-Mierda...-masculló.-¡Canterbury!

Aulló con fiereza y desesperación al cielo despejado, decidido, él también iría, pero iría a por Canterbury. Y había que darse prisa.

····································Aullidos y silbidos···············································

Lance comenzaba a impacientarse, ¿cuánto tiempo más tendría que esperar para que sus presas se dignasen a aparecer? No si al final le tocaría entrar a por ellos. Bufó con cansinidad, pero de repente detectó el aura de un demonio lobo que se acercaba a toda velocidad hacia dónde él estaba.

Con un grito de guerra una sombra se abalanzó sobre él emergiendo de la bruma de Bosque Oscuro, cayó sobre sus hombros y ambos rodaron hasta que el cazador empujó con los brazos y las piernas a su atacante quitándolo de encima suyo y alejándolo un par de metros.

-Vaya que buen recibimiento.-silba.

Por respuesta sólo escucha gruñidos secos, limpiándose la tierra de su abrigo se levanta y encara con mal gesto a su agresor.

Ante él tiene a un lobo de largo cabello violeta que a todavía permanece a cuatro patas y en posición amenazante soltando gruñidos desde lo más profundo de su garganta. El serpiente le responde sacando su bífida lengua y mostrando sus puntiagudos colmillos. De improviso, una chispa ilumina sus ideas.

-Tú...yo te conozco de algo...-saca nuevamente la lengua.

-Tú me arrebataste una parte de mi vida...y ahora—clava sus garras en el suelo—te lo haré pagar con la tuya.

Lance abre los ojos como platos y esboza una sonrisa divertida y terrorífica.

-No me jodass. Eress uno de loss trillizoss. Cuánto hass crecido, kishishi.

-Ahora las cosas han cambiado Valentines, soy un demonio lobo adulto y te haré pedazos, lo juro.

Irguiéndose Canterbury suelta un rugido, un aullido de guerra; Lance Valentines sonríe divertido y se prepara para jugar un rato con el lobo ojirrojo.

-Te pondré a prueba para ver ssi de verdad merecess que te mate con Laevateinn.¡Nuevo lobo!-saca su chakram y cuchillos de sierra.

-¡Antes te pasaré por la faz de mis colmillos!¡Valentines!

Y ambos se lanzan a por el otro, uno armado y muy presto a luchar y el otro colmillos y garras afuera sediento de la sangre de su contrincante y asesino de sus hermanos que esta noche,juró, serían vengados.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

¡Oh cielos, oh cielos! ¡Que Jashin-sama nos asista!

Little demons la pelea final ya está aquí! Oh, y creo que, "creo", que igual durará dos capítulos o uno y medio quién sabe. En clase me lo pienso...xD

El día que he terminado de escribir esto es Carnaval. ¡Pasadlo bien y hacedme un cosplay de mi par de idiotas! Jajaja o mejor aún ¡disfrazaos de Lance! XD

atte.-Cherry Cheshire ;)