Pues ya regreséeeeee muajajajajaja
Ya estamos tan cerca del finallll U.U
Pasen a leer!
El día siguiente fue un completo infierno. No comía ni bebía nada de lo que le llevaran, se portaba agresiva con las enfermeras y forcejeaba con ellas para poder ingerir los alimentos, incluso Marie tuvo problemas con ella. Cuando se quedaba sola, se hundía en una completa depresión, lloraba sin cesar y desconsoladamente, me mataba el no poder ayudarla con su sufrimiento, estaba siendo un calvario para mí y no dudo que para ella también. En algún momento del día, fui a visitar a Erick pero antes, me encontré con Jackson y me platicó lo que sucedió:
-Al cabo de dos segundos de haber entrado a su habitación, me acusó de traer el color negro en mis pantalones y zapatos. Decía que le recordaba la idea del duelo y que estaba equivocado porque su hijo estaba vivo. Me gritó y comenzó a golpearme. Estaba hecha una fiera incontrolable, tuvimos que administrarle un sedante, es más, antes de que surtiera efecto, atacó a Erick porque su pantalón era oscuro –se rascó la cabeza antes de continuar-. Nunca había visto una paciente así. Lo lamento mucho Carlisle –apretó los labios.
-Gracias por decirme todo esto –hice una mueca y me retiré hacia el consultorio de Erick.
Al llegar, él hablaba con su asistente. Ambos me miraron cuando crucé la puerta.
-Carlisle, que bueno que ya estás aquí. Entremos –señaló la puerta de su despacho y entramos.
-Vaya que ha resultado muy afectada tu pariente. Quería intentar el método catártico con ella pero no parece estar muy cooperativa –se sentó frente a mí.
-Alguna otra cosa? –pregunté no mostrando la angustia que me devoraba.
-Mmmmm bueno… quizás tú nos puedas ayudar hablando con ella. Es tu pariente y debe tenerte confianza.
Recordé cuando le di la noticia de Richard, ella me odiaba y no creía que fuera buena idea.
-En verdad quiero ayudar pero en este momento si yo me presento ante ella, podría empeorar. Fui yo quien le dio la noticia de su hijo. Sin embargo, vendrá un hombre a verla, su nombre es Anthony Goldsmith, puede ser la persona que nos ayude.
-Cuándo estará aquí? –preguntó interesado.
-No lo sé. Pero cuando llegue, inmediatamente deben llevarlo hasta ella –dije casi con ruego en la voz.
-Muy bien. Mientras tanto, aumentaremos la dosis del medicamento –abrió una carpeta frente a él y escribió.
-Erick, podemos intentar alguna otra cosa que no incluya más medicación? –no me agradaba que tomara más medicamentos. No en todos funcionaban de la misma manera.
Me miró con una mueca en los labios.
-Podemos intentar con la hipnosis.
-Puedes hacerlo ahora mismo? –la desesperación ya se estaba siendo presente en mi voz sin poder evitarlo.
-Carlisle, necesito preparar todo. Lo haremos en la tarde noche. Tengo otros pacientes que atender –cerró la carpeta con un poco de fuerza.
No tenía caso seguir insistiendo, era muy obstinado.
-Entonces será más tarde. Gracias y con permiso –le di la mano y salí del lugar.
La agonía que sufría por el tiempo que parecía avanzar muy lentamente, estaba haciendo mella en mí, iba de un lado a otro por todo el hospital. En cualquier rincón la podía oír llorar y llamarlo. Desafortunadamente, Edward no estaba cerca para poder quedarse y yo salir de ahí, porque quizás no aguantaría mucho y comenzaría a perder la razón.
Por fin escuché que Erick estaba listo con todo lo que necesitaba e iba rumbo a la habitación de Esme. Llegué mucho antes que él hasta la puerta. Él y dos enfermeros entraron, yo aguardé fuera para que ella no me viera. Se cerró la puerta y traté de captar todo lo que ocurría, a través de los sonidos.
-No voy a comer hasta ver a mi hijo –dijo con voz tranquila.
-No va a comer en este momento, señorita Kennedy.
El silencio se hizo y mi ansiedad creció.
-Ya veo a qué ha venido pero no va a convencerme. Ahora, retírese! –su voz ahora reflejaba furia.
-Nadie se moverá de aquí. Esto que vamos a hacer, la va a ayudar mucho a…
-¡No me van a convencer de que está muerto! –Gritó con más furia-. Largo, largo!
-Sujétenla!
-Aléjense de mí!
Escuchaba el forcejear de ella y de los enfermeros. Sostuve el picaporte, quería entrar pero me frenaba.
-Ahhhhhhhhhhhhhhhh!
El grito de dolor y un golpe seco me hizo entrar sin pensarlo dos veces. Ahí estaba uno de los enfermeros sosteniendo su brazo que tenía una mordida que sangraba, el otro enfermero salió corriendo para ir por ayuda para su compañero. Busqué a Esme y la encontré en el suelo inconsciente. No dudé un segundo y me acerqué hasta ella para tomarla entre brazos, aprecié la zona roja cerca de su mentón y sentí coraje al mirar al enfermero mientras la depositaba en la cama.
-La golpeé por instinto. Aaaaahhh… -se sujetó más fuerte el brazo.
-Es verdad, Carlisle.
Miré a Erick quien no parecía estar alterado por lo ocurrido.
-Iré… a enfermería para que revisen esto. Aaahhh –alzó un poco el brazo y se retiró titubeante.
-Héctor, qué te ha pasado?
Escuché una voz femenina referirse al enfermero.
-Una maldita loca me mordió, ojalá que acabe encerrada en un psiquiátrico –dijo muy disgustado.
La voz de Erick tomó mi atención, para fortuna del enfermero.
-No creí que tuviera tanta fuerza para poder contra esos dos –guardó el péndulo que traía para hipnotizarla-. No sé si debería intentarlo nuevamente.
-Me temo que va a ser difícil –terminé de acomodarle la almohada y giré su cabeza para dejar el lado golpeado hacia arriba.
-Tiene que hablar con alguien. Insisto en que trates de hablar con ella –se acercó a la puerta lentamente.
-Trataré –mentí-. Pero por favor, si Anthony se llega a presentar, no dudes en dejar que se vean –supliqué.
-Muy bien –abrió la puerta y se marchó.
Apliqué un desinflamatorio en su mentón mientras rogaba que no cobrara la conciencia y me viera a su lado. Probablemente se pondría histérica y vería a esa Esme que deseaba evitar. La dejé descansar después de un rato de estar con ella, sin embargo, no dejé el hospital. Llegó la noche y no despertó, continuó durmiendo como un ángel.
El clima mejoró un poco cuando amaneció y apareció Edward. No traía buena cara, estaba furioso.
-¡Ese maldito volvió a escapar! ¡Maldita sea, estuve muy cerca!
-Creo que tendremos que cazarlo entre los dos –dije tratando de serenarlo.
-En verdad le mordió el brazo a Héctor! Yo lo vi!
Miré hacia la puerta del hospital. Ya sabía de lo que hablaban.
-En verdad que está loca esa mujer! El pobre doctor Cullen! Qué vergüenza…
-Carlisle…
´No pude evitar recordar la escena. No quería que la viera pero era inevitable.
-¡No puedo creerlo! –Se cubrió el rostro con la mano- ¡Debemos sacarla de ahí, debemos hacer algo!
-Necesita hablar con alguien para sacar el dolor que lleva dentro. Pronto estará aquí Anthony y…
-Tú puedes hablar con ella –me interrumpió.
-Esa no es una opción.
-Por supuesto que es una opción. No sabremos cuándo llegará Anthony, así que sólo quedas tú.
Lo pensé detenidamente. No estaba seguro de querer hacerlo. No sabría cómo presentarme ante ella.
-Lo harás bien –me apretó el brazo ligeramente para infundirme confianza.
-Lo pensaré mientras voy a casa –di vuelta y me alejé de él.
-No debes dudar –alcanzó a decir mientras yo doblaba la esquina.
Caminé pausadamente, no estaba seguro de verla. Pensativo llegué al auto y me dirigí a casa con la velocidad al mínimo. Las calles estaban escasamente transitadas así que llegué pronto. Al entrar a la casa, recordé su expresión al entrar por primera vez al lugar y admirarlo. Cada uno de los recuerdos de ella, me envolvieron mientras miraba a cada rincón donde ella había estado. Deambulé por toda la casa, los recuerdos me atraían a cada lugar, a mi oficina, a la sala, a su habitación junto a la mía. En cuanto estaba ahí, ella aparecía frente a mí y comenzaba a moverse igual que en mis recuerdos.
El timbre sonó y me sacó de mi ensoñación. No me había percatado que había comenzado a llover muy fuerte y el sol había sido borrado del cielo y reemplazado por espesas nubes ennegrecidas. El timbre volvió a sonar y estuve en la puerta al cabo de un segundo. Abrí los ojos cuando reconocí a la persona a través de su aroma.
Abrí la puerta y lo divisé en la acera mojándose con el torrencial, no parecía cubrirse con ningún paraguas más que con su saco. Me apresuré hasta él y lo dejé entrar. Estando dentro, nos sacudimos para despojarnos un poco del agua de lluvia.
-Anthony, hola –lo saludé después de dejar mi saco sobre el perchero.
-Hola Carlisle –peinó su cabello con la mano izquierda para quitarse el agua y después estrechó mi mano con la derecha-. Estoy aquí para hablar de Esme –fue directo al punto.
Lo conduje hasta la sala y le mostré el sillón pequeño para que tomara asiento.
-Lo sé. Está en una depresión muy fuerte y tiene indicios de neurosis, no come, no bebe, ataca a la gente y sobretodo, llora todo el tiempo. Los psicólogos no han ayudado mucho, yo tampoco –me dejé caer sobre el otro sillón y me llevé las manos a la cabeza, lo que acababa de decir me regresó a la situación actual.
-La he visto y definitivamente está sufriendo por la pérdida de su bebé. Si dices que ningún médico la ha podido ayudar, sólo tú puedes hacerlo.
-Qué más quisiera poder ayudarla, no verla sufrir, pero no sé cómo –las palabras salieron con mucho pesar, si hubiera podido llorar, lo hubiera hecho.
-Claro que lo sabes.
Levanté la mirada al no entender a lo que se refería.
–Carlisle, amo a Esme pero ella no siente lo mismo por mí –se acercó a mí quedando a un paso de distancia, yo no le quité la mirada de encima–. Ella siempre te ha amado desde que te conoció y hasta ahora. Ella necesita de tu amor para poder recuperarse.
Me puse de pie lentamente, no sabía qué decir, estaba estupefacto.
–Quiero verla feliz y la única manera de que lo sea, es contigo –puso su mano en mi hombro.
-Anthony… yo… -Podía ver la sinceridad de sus palabras reflejada en sus ojos– Gracias… por decirme todo esto. Voy a hacer hasta lo imposible para que ella supere esto y sea feliz –sonreí ligeramente–. Debo verla ahora, podemos vernos después?
-No, mi tren sale en un par de horas. Sólo he venido a verla y a hablar contigo, no tengo nada más que hacer aquí –me soltó y se dirigió a la puerta.
-Anthony, estaré infinitamente agradecido contigo.
-No tienes por qué, lo hago por ella –sonrió ligeramente.
-Lo sé, aun así, gracias.
Él asintió y salió.
No lo dudé un segundo, me dirigí al coche. Todos tenían razón, Edward, Anthony, estaba ciego al no darme cuenta que era el único que podía ayudarla, además, el saber que ella me amaba había levantado el ánimo y me dio fuerzas, todo mi ser sufrió una revolución y se sintió vivo y capaz de todo.
-Doctor Cullen!
Escuché a alguien gritar mi nombre justo al momento de abrir la puerta del auto.
-Doctor Cullen, ayuda por favor, ayuda! –gritó una mujer con lágrimas en los ojos.
Salí a su encuentro y la miré preocupado.
-La señora… la señora, oh dios mío! –temblaban sus manos mientras se las llevaba al rostro.
Recordé su rostro y en seguida supe que era una de las sirvientas de Margaret.
-Qué le sucede a Margaret?
-Ella, ella está…
La mujer comenzó a negar con la cabeza y temblaba más, no sabía si era a causa de la lluvia o por un ataque de nervios.
Corrí hacia la casa de Margaret, las puertas estaban abiertas.
-Se lo merecía, era una bruja!
Escuché que dijo una de las sirvientas en el piso de arriba.
Entré como rayo a la casa al percatarme de unos latidos muy erráticos y casi imperceptibles. Una sirvienta con lágrimas en los ojos y nerviosa, me vio al subir las escaleras.
-Doctor… -miró hacia adentro de la habitación y después regresó la mirada hacia mí.
No pregunté nada, sólo corrí hacia donde estaba ella y entré, encontré a dos sirvientas nerviosas. Recorrí con la mirada la habitación, no veía a Margaret por ningún lado, sin embargo, los latidos de su corazón me guiaron hacia el baño. Me apresuré a entrar y entonces la vi, aguanté la respiración un segundo y me acerqué a la bañera. Estaba acostada, parecía que acababa de tomar un baño, sólo tenía un camisón encima, su cabello estaba húmedo y su rostro estaba sin maquillaje.
-Qué hiciste, Margaret! –me acerqué a ella y vi con horror sus muñecas, las había cortado y se había dejado desangrar.
El fondo de la bañera estaba teñido en un rojo brillante, la sangre encharcada rodeaba su cuerpo, ya había perdido muchísimo de ese líquido vital.
-Por qué Margaret, por qué? –le pregunté mientras la sacaba de la bañera y la ponía en mi regazo.
En ese momento, entraron las sirvientas y abrieron los ojos como platos por la impresión.
El rostro de Margaret estaba bañado en lágrimas y sus ojos apenas podían abrirse para dirigirme una mirada.
-S…ólo quer…. a…mor, car…iño –susurró y un segundo después, su rostro mostró arrepentimiento-. Lo s…iento –fue lo último que dijo antes de que su corazón dejara de latir.
A los pocos minutos, la policía llegó y procedieron a llevarse el cuerpo mientras interrogaban a las sirvientas y a mí. No hubo duda, había sido suicidio. De esa manera, me dejaron ir al igual que a todo el personal de la casa.
Con pocos ánimos regresé a la casa para cambiarme y deshacerme de la ropa ensangrentada. Pensaba en Margaret y en Esme, si la primera hubiera recibido un poco de amor y cariño sincero, no hubiera acabado de esa manera. En cuanto a Esme, le daría todo para que superara el dolor que la embargaba, así tuviera que permanecer a su lado y revelarle mi verdadera naturaleza.
Decidido, salí de la casa y miré por última vez la mansión de Margaret.
-No permitiré que llegues a una locura así, Esme –dije y presioné el acelerador hasta el fondo.
Charánnnnnnnnnnnnnnn Cómo ven? Aparecieron varios personajes algo olvidados jejejejej
Les gustó cómo acabó Margaret? Desde la versión de Esme me planteé ese final para ella. Derrochaba demasiado y acabó así!
Anthonyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy (grita mientras se imagina a Anthony del anime de Candy, cayendo del caballo T-T) volvió a aparecer brevemente pero fue suficiente para hacerla reaccionar. Por si no sabían, Anthony Goldsmith está basado en Anthony del anime de Candy. Lloré, lloro y lloraré cada vez que vea esa parte donde cae del caballo y muere U.U De ahí mi gusto por los hombres rubios y de ojos azules XD (aunque mi marido sea moreno y de ojos cafés XD)
Les tengo una sorpresa en el próximo capítulo que ya está terminado pero dejaré pasar un par de días para que procesen un poco estas últimas actualizaciones. Espero que les guste porque a mí me encantó XD
Saludos y millones de gracias por sus reviews!
