Capítulo 36.

Harry –que se había pasado toda la noche antes de volver a Hogwarts en la Madriguera para poder ir con los Weasleys, Hermione y Neville – se despertó con el familiar sonido de Ron y Hermione peleando. En serio, ¿por qué habían tardado tanto esos dos en darse cuenta de que estaban llenos de tensión sexual no resuelta hasta las orejas? Ah, claro, por la misma razón por la que a él le había tomado seis años darse cuenta de que a Ginny le gustaba: en aquella época no se daba cuenta absolutamente de nada.

"¡Si me preguntas, el Señor Crouch es muy afortunado de que nadie en el Profeta sepa lo malo que es con los elfos!", iba diciendo Hermione con enfado.

"¿De qué estás hablando?", replicó Ron, sonando exasperado. "¡Fue muy agradable con ella! ¡La dejó quedarse en su tienda durante el partido porque le daban miedo las alturas!"

"¡No le PAGA a Winky!", soltó Hermione. "Por tanto es su esclava."

"Nadie paga a los Elfos Domésticos, Hermione", respondió Ron. "¡Esa es la razón de tener un Elfo Doméstico!"

"Harry lo hace", le señaló Hermione cuando entró en la habitación.

"Dejadme fuera de esto", pidió Harry sin que le escucharan.

"Sí, bueno, Harry no es precisamente un buen ejemplo de normalidad, ¿no?", señaló Ron. "Además, por que lo que me parece, Dobby también está un poco ido."

"Por mucho que odie meterme en vuestra pequeña riña de enamorados –y creedme, ODIO tener que meterme – Ron tiene razón", dijo Neville, presumiblemente atraído a la cocina por los gritos. "La mayoría de los Elfos Domésticos se sienten ofendidos si uno intenta pagarles. No quieren ser libres."

"¿Así que estás diciendo que esclavizar a una raza entera de criaturas mágicas está bien?", le exigió Hermione con enfado, girándose a hacia él.

"No estoy diciendo nada parecido", Neville levantó las manos en gesto conciliador. "Pero esa es la mentalidad de los Elfos Domésticos. Si les dieras ropa a todos hoy y les forzaras a aceptar un pago por su trabajo, menos gente los querría y serían muy infelices. Si quieres cambio, tienes que cambiar primero la mentalidad de la gente."

"Hmph."

"Además, dado que los Elfos Domésticos siempre están esclavizados y el Señor Crouch no parecía ser muy cruel cuando conocisteis a Winky, no veo por qué a nadie – y mucho menos el Profeta-le va a importar", señaló Harry.

"Harry, Mamá quería que te diese esto", Ginny apareció por detrás de él y le arrojó un paquete a las manos.

"Oh, um…gracias, supongo", dijo Harry, un poco confuso. "¿Qué es?"

"Mamá se pensó que dado que ibas a estar todo el verano por ahí con Sirius no tendrías tiempo de hacer tus compras para la escuela así que sacó un poco de oro de tu bóveda y las hizo por ti", explicó Ginny.

"¿Por qué tiene tu madre acceso a mi bóveda de Gringotts?", preguntó Harry de inmediato.

Ginny se encogió de hombros. "¿Quién sabe?"

"En serio, necesito ver una lista de todos los que estén autorizados, porque realmente los únicos que deberían tener acceso son yo y, y debido a mi status como menor, mi padrino", decidió Harry.

Ginny suspiró sonoramente. "¿Por qué siempre lo haces todo tan difícil? ¿No puedes simplemente dar las gracias de que consiguiera tu material escolar por ti?"

"Lo haría", admitió Harry. "Si no fuera por el hecho de que ya le pagué a Dobby para que lo hiciera por mi."

"Oh", dijo Ginny. "Bueno, es un poco embarazoso…"

"Oh, no te preocupes", Harry le quitó importancia con un gesto de la mano. "Puedo ir vendiéndolo todo a lo largo del año a todo aquel que necesite reemplazar algo. Será mucho más rápido que por Correo de Lechuza. Y la verdad es que es una idea…"

"Bueno…al menos sacas algo bueno de cualquier cosa", dijo Ginny con dudas.

"Esto significa que tengo dos juegos de túnicas de gala…", reflexionó Harry. "Pero solo voy a usar una…Oye, Ron", lo llamó.

"¿Sí?", Ron, que había vuelto a su pelea con Hermione, lo miró.

"Debido a un error de compras, ahora tengo dos juegos de túnicas de gala. Solo necesito uno. ¿Quieres que te preste mi segundo juego?", ofreció Harry.

Ron puso una cara. "Harry. Sabes lo que opino sobre la cari-"

"¡La colada!", anunció la Señora Weasley, entrando en la habitación y pasando túnicas a sus ocupantes.

"Mamá, me has dado el nuevo vestido de Ginny", dijo Ron, sujetando una túnica de terciopelo granate con un encaje de volantes con aspecto apolillado en el cuello y puños de encaje a juego. Harry se preguntó por un momento por qué Molly siempre insistía en hacer que Ron se vistiera de granate. No es como si ella no tuviese el pelo exactamente del mismo color; ¿seguramente a estas alturas se daba cuenta de lo horrible que quedaba con él? ¿Era el granate realmente el único color que estaba de oferta? ¿No podía usar un hechizo para cambiar el color?

Ginny resopló. "Por favor. Ni muerta me verían a mi con eso."

"¿Entonces qué-?", empezó a decir Ron, mirando su túnica con nerviosismo.

"¡Ginny!", la regañó Molly. "Esa es tu túnica nueva, por supuesto."

"Vale", asintió Ron. "Harry, ¿se mantiene todavía tu oferta?"

"¿La oferta que te hecho hace dos minutos?", preguntó Harry retóricamente. "Por supuesto."

"Genial", Ron parecía aliviado.

"¿Qué oferta es esa?", preguntó Molly con curiosidad.

"Harry me va a prestar su juego de túnicas de gala de sobra para…lo que sea que necesitemos túnicas de gala", explicó Ron.

Molly puso la boca muy recta. "Ciertamente no lo va a hacer. ¡Vas a llevar estas túnicas nuevas y vas a disfrutarlo, jovencito! "

"Señora Weasley", intervino Harry con incertidumbre, esperando que la matrona Weasley no fuera a morderle la cabeza.

"¿Si, Harry querido?", preguntó con calidez.

"La verdad es que no necesito dos juegos pero ahora mismo los tengo. Si no dejo que Ron las use, lo más probable es que acabe dándoselas a Dobby y de todos modos son demasiado grandes para que él las use, así que probablemente las cortará y las usará como un paño de limpieza, y este material es demasiado bueno para eso", dijo Harry con seriedad.

"Bueno…", parecía que Molly estaba cediendo.

"Además, deberías ver la túnica de Ginny", Ron señaló hacia la muy bonita túnica de color azul real de su hermana.

"Ginevra", jadeó Molly. "¿De donde has-?"

Ginny fulminó con la mirada a su hermano. "Había una liquidación", mintió, todavía negándose a admitir que tenía dinero por miedo a que sus padres intentaran obligarla a esperar hasta que fuera mayor de edad para usarlo para que así fuera responsable con él. Bueno, ella no quería ser responsable, quería no tener que vestir de granate…para lo que sea que necesitaran túnicas de gala.

"HABLAREMOS más tarde de esto, jovencita", prometió Molly mientras salía de la habitación.

Ginny resopló. "¿Cuándo? Mañana vuelvo a Hogwarts."

"Da miedo de verdad", dijo Hermione en voz baja.

"Oh, ¿vosotros dos todavía estáis en la habitación?", preguntó Harry, mirando por encima hacia ella y Neville. "¿Por qué no habéis dicho nada en los últimos diez minutos?"

"Sabemos mejor que es no invocar el famoso genio Weasley", explicó Neville. "Sabes, la verdad es que me recuerda a veces a mi abuela…excepto que es más maternal."

"¿Famoso genio Weasley?", repitió Harry incrédulamente. Cuando sus cuatro amigos asintieron, empezó a reírse. "Chicos, el Señor Weasley es una de las personas con el temple más calmado que he conocido nunca. La que tiene el genio es la Señora Weasley y es una Prewett, así que ¿no debería ser el famoso genio Prewett?"

"Yo…supongo", admitió Neville, con aspecto de no importarle en absoluto.


El siguiente día, en la Plataforma 9 y ¾, Bill y Charlie se lo estaban pasando genial burlándose de sus hermanos pequeños. Excepto de Percy, que estaba demasiado ocupado intentando ser un adulto responsable y de hecho estaba trabajando. Esto claramente era una señal de que Percy odia a su familia y solo está buscando una excusa para separarse de ellos.

"Es posible que os vea a todos antes de lo que pensáis", dijo Charlie, sonriendo, mientras se despedía de Ginny con un abrazo.

"¿Por qué?", preguntó Fred profundamente.

"¿Vas a estar en Gran Bretaña estas Navidades?", preguntó Harry inocentemente.

"…Vayamos con eso", contestó Charlie. "Después de todo, si hubiera alguna otra razón, no se supone que deba decirla ya que es…como era…'información clasificada hasta que el Ministerio vea apropiado divulgarla'."

"La verdad es que hace que te preguntes por qué demonios es un secreto tan grande. Es decir, ¿cualquiera remotamente relacionado con el Ministerio lo sabe, pero los estudiantes de Hogwarts no pueden?", se quejó Harry.

Charlie lo miró con curiosidad. "¿Cómo sabes-?"

"Yo lo se todo", dijo Harry con seriedad.

"Pensaba que esa era tu cicatriz", dijo Hermione.

"Mi cicatriz es parte de mi", se encogió de hombros Harry.

"¿Ah si?, porque antes cuando estabas afirmando que no eres psíquico-", empezó a decir Hermione.

"Deja de fijarte en pequeñeces", le dijo Harry, ignorando su indignado jadeo y girándose hacia los chicos Weasley adultos.

"Así que sabes por qué me gustaría volver a Hogwarts este año", dijo Bill, sonando casi anhelante.

"¿POR QUE?", preguntó George con impaciencia.

"Probablemente porque ser un adulto es un asco", conjeturó Harry. "Aunque dado que va por ahí viajando como rompedor de maldiciones no entiendo por qué querría volver a aguantar a Snap –er, quiero decir los exámenes."

"Vais a tener un año interesante", se defendió Bill. "Hasta es posible que me coja algún tiempo libre para ir y ver un poco de ello."

"¿Un poco de qué?", exigió Ron.

Neville se encogió de hombros. "¿Quién sabe? Cada año que Harry tiene es bastante interesante y ya que el año pasado, de hecho, nadie intentó matarle – excepto posiblemente el Profesor Snape por darle ideas a Sirius –este año debería ser el doble de mortífero."

"¿Cómo funciona eso?", preguntó Ginny con curiosidad.

"Es Harry", dijo Neville, como si eso lo explicara todo. Que es lo que lo que más o menos hacía.

"Gracias por dejar que nos quedemos, Señora Weasley", dijo Hermione

"Sí, gracias por todo", añadió Neville.

"Oh, ha sido mi placer, queridos", dijo la Señora Weasley.

"Oh claro, es su placer cuando se trata de los amigos de Ron", murmuró Fred.

"Pero cuando NOSOTROS queremos traer a alguien siempre es 'ya veremos'", añadió George.

"O cuando yo quiero traer amigos es 'los amigos de Ron son más o menos de tu edad' o 'Luna vive al otro lado de la colina'," contribuyó Ginny. Los gemelos le echaron una mirada por romperles el ritmo. "Lo siento."

"Es un favoritismo descarado, eso es lo que es", dijo Fred levantando la nariz.

"Completamente cierto, Fred", estuvo de acuerdo George.

"No, es porque la última vez que Lee Jordan vino de visita volasteis la casa", les corrigió la Señora Weasley.

"Solo la volamos UN POCO", insistió Fred.

"Y de todos modos no es como si no la arreglarais en cinco minutos", terminó George.

"En cualquier caso", suspiró la Señora Weasley. "Os invitaría a todos por Navidad, pero…bueno, supongo que vais querer quedaros en Hogwarts, con…una cosa y otra."

"¡Venga ya!", se quejó Ron mientras buscando un compartimiento. "¿Mamá también lo sabe? ¡Ni siquiera es del Ministerio! ¿No podrías decirme lo que es, Harry?"

"Podría, pero no quiero."

"¿No vas a dejar que sepan lo del Torneo de los Tres Magos?", la etérea voz de Luna les llegó desde detrás.

"No", dijo Harry alegremente.

"¿Qué es un Torneo de los Tres Magos?", preguntó Hermione, pareciendo un poco irritada por no saber algo cuando claramente todos los demás sí lo sabían.

"Es una competición que fue establecida hace setecientos años entre Hogwarts, Bauxbatons y Durmstrang. Se elige un representante de cada escuela y los tres campeones compiten en tres pruebas mágicas. Cada cinco años, las escuelan van haciendo turnos para ser la anfitriona del Torneo. Sin embargo, hace varios siglos, la tasa de mortalidad fue tan elevada que lo cancelaron", explicó Neville.

"¿Tasa de mortalidad?", preguntó Hermione, horrorizada.

"Bueno, claro, Hermione", dijo Ron. "Piensa en lo fácil que es casi morir solo por ir a Hogwarts SIN el peligro extra."

"Eso es horrible", susurró Hermione. "Es una buena cosa que lo cancelaran."

"¿No has oído a Luna?", preguntó Harry. "Van a reinstaurarlo."

"Estoy segura de que Dumbledore es demasiado sensato para hacerlo", dijo Hermione escépticamente.

"No apostaría por ello", murmuró Harry.

"Está bien, Harry", le dijo Luna. "Uno de estos días el poder de nuestra locura probará ser demasiado para ella y TENDRA que creer."

"Lo se", asintió Harry. "Es solo que me gustaría que ese día fuese hoy."

"…Padre dice que en Durmstrang son mucho más sensatos acerca de las Artes Oscuras que en Hogwarts. Los estudiantes de Durmstrang, de hecho, las aprenden, no solo esa basura de defensa que aprendemos nosotros", iba diciendo Draco mientras entraba en su compartimiento, seguido de sus dos fieles títeres. "Aunque Madre se negó por completo y dijo que ningún hijo suyo sería visto nunca con un uniforme de Durmstrang. Admito que puedo ver su punto de visto. Es decir, ¿Quién lleva pieles en estos tiempos, vamos? Aunque…pensad en todo lo que podría divertirme aprendiendo toda clase de hechizos oscuros…"

"¿Así que piensas que Durmstrang te habría venido bien, no?", dijo Hermione enfadada. "Me gustaría que HUBIESES ido, entonces no tendríamos que aguantarte."

Dracó alzó una ceja. "¿Has sacado hoy las garras, Granger? ¿O es solo que estás dolorida porque Durmstrang no acepta nacidos de Muggles?"

"No", negó Hermione. "¡Durmstrang tiene una reputación horrible! Según Evaluación de la Educación Mágica en Europa pone mucho énfasis en las Artes Oscuras."

"Esa no es exactamente una reputación horrible", señaló Neville. "Aunque la política de no admitir nacidos de Muggles les trae algunas críticas por parte de las facciones más moderadas de la sociedad mágica."

"Entonces…¿vas a intentar entrar, Weasley?", preguntó Draco, aburrido con la discusión sobre la escuela a la que había elegido no ir. "¿Vas a intentar ganar un poco de dinero para que no tengas que hacer que Potter te lo compre todo?"

"¿Entrar en qué?", preguntó Ron, en blanco.

"¿No lo sabes?", Draco parecía divertido. "Tu padre y tres de tus hermanos están metidos en ello, ¿Cómo es posible que NO lo sepas? ¿Y tú, Potter? Después de todo, nunca pierdes una oportunidad para presumir."

Harry se encogió de hombros. "Probablemente. Me he enterado de que van a usar una línea de edad para mantener fuera a todo el que tenga menos de diecisiete años, pero no es que vaya a dejar que eso me detenga. Y en cuanto a por qué no lo saben…Luna ha intentado decírselo, pero no la creen. Lo cual es extraño, porque tiene razón más veces que las que no…"

"Es porque lo que digo suena extraño", explicó Luna. "Y para citar a mi jugador de cricket favorito, 'en un mundo loco, el cuerdo parece loco'."

"¿Cómo sabes lo del Torneo?", le exigió Ginny.

"Espera, ¿te crees lo que dicen Luna y Harry?", preguntó Ron, incrédulo.

Ginny asintió. "Conozco a Luna desde hace años y todo el mundo sabe que cuanto más loco parezca lo que sale de la boca de Harry, más preciso resulta."

"Cierto", reconoció Neville.

"Oh, mi padre lo averiguó hace siglos", dijo Draco a la ligera. "Se enteró de ello por Cornelius Fudge."

"¡Eso va en contra de las reglas porque se supone que es un secreto hasta que sea el momento de ser revelado!", protestó Hermione. "Así que lo que hizo tu padre, Malfoy, ¡está mal!"

Draco se la quedó mirando. "¿Honestamente esperas que me importe o algo parecido?"

"Debería", dijo Hermione desafiante.

Draco se rió. "Mi padre fue acusado de ser un Mortígafo después de la caída del Señor Oscuro, y esa acusación sigue resurgiendo cada vez que a alguien no le gusta. Al ser un rico y poderoso Sangrelimpia hay un montón de gente a la que no le gusta. Comparado con que acusen a tu padre de ser un terrorista, ¿de verdad crees que importa en lo más mínimo si me contó lo de un estúpido torneo con unas pocas semanas de antelación?"

"…Debería", repitió Hermione.

"Pues vale", Draco sacudió la cabeza, dejando el compartimiento, con Crabbe y Goyle siguiéndole en silencio.

"¿Creéis que Goyle sabe siquiera como hablar?", dijo Harry ociosamente.

"¿Y Crabbe?", preguntó Ron. "Siempre he pensado que de los dos, él parece más estúpido."

"Tal vez no sea el tipo más brillante que hay", concedió Harry, recordando como se las había apañado para matarse a sí mismo con el Fuego Maligno que realmente no debería haber lanzado en primer lugar. "Pero no es TAN estúpido."

"¿Otra vez tu cicatriz?", preguntó Hermione escépticamente.

"Quizás", murmuró Harry.

"Oye, Luna", preguntó Ginny de repente. "¿Tú crees en la cicatriz psíquica de Harry?"

"Oh, no", la chica rubia meneó la cabeza.

"¿Cómo explicas entonces que siempre lo sabe todo?", preguntó Neville.

Luna parpadeó. "Es obvio que es del futuro."

Hermione se la quedó mirando durante medio segundo antes de estallar en carcajadas. "Eso es incluso menos probable que su cicatriz sea semi-sentiente."

"Que lo es por completo", se las apañó para decir Harry con sinceridad, ya que era un Horcrux , mientras miraba a Luna especulativamente.

"¿Qué te hace decir eso?", quiso saber Ginny.

"Bueno, ¿cómo si no lo ibas a explicar?", preguntó Luna, con todo el sentido de mundo.