Capítulo 36 Ákri d'Argent.
"Algunos prefieren estar siempre bajo su cálido sol, pero para otros la compasiva tranquilidad de la noche es más hermosa"
Apenas me recupere del parto salí de la casa de Gaia y me dirigí al templo familiar por algunas cosas, tanto mi Ákri como Gaia se habían quedado durmiendo, al llegar al templo tome algunos libros los guarde en mi mochila y me retire del templo.
Tenía planeado mantener la tradición familiar, todo el conocimiento lo pasábamos de generación a generación, desde la inteligencia hasta el arte del combate, todo lo transmitíamos, especialmente tácticas de sigilo, combate, estrategia, parkour y magia de combate en caso de que hubiera algún unicornio en la familia, la mayor parte de lo que enseñábamos era inteligencia y combate ya que éramos una familia guerrera y yo iba a continuar la tradición, le iba a enseñar todo lo que se a Ákri.
El primer año nos sorprendió mucho pues aprendía muy rápido solo el primer año aprendió a volar y a caminar, Gaia era la más sorprendida pues eso desafiaba todo estudio que ella tuviera.
Al parecer el hecho de ser una combinación perfecta de dos razas también le había dado una mayor velocidad de desarrollo a nivel mental, pues su aprendizaje era muy rápido, también notamos que sus sentidos específicamente la vista y el oído eran muy agudos.
Al segundo año empezó a pronunciar frases enteras, y a desarrollar su magia a grados increíbles, más de una vez nos encontrábamos con que las cosas levitaban a su alrededor, a causa de esto tuve que enseñarle a controlar su magia, esto con ayuda de Gaia pues yo no tenía magia y no podía enseñar gran cosa.
Gaia me informo que una vez más, Ákri aprendía rápido, pero también me informo que en las prácticas mágicas que realizo con Ákri había notado que la magia de Ákri irradiaba energía oscura, la explicación más lógica a esto era su lado batpony.
Las pocas preocupaciones de la magia oscura que Ákri poseía por naturaleza se fueron cuando Gaia me explico que lo único que debía hacer Ákri era aprender a controlar la magia negra y así esta no la dañaría.
A su tercer año ya hablaba completamente y se había vuelto muy curiosa, así que aproveché esto para enseñarle a leer, una vez más su intelecto no le fallo, pues para medio año ya podía leer, su curiosidad la hiso leer por sí sola, solo por las ansias de conocer, de saber más a fondo ¿que la rodeaba?.
Cada que la encontraba leyendo sola, me contaba con emoción lo que había aprendido, a veces me cuestionaba de algunas cosas que le llamaban la atención, pero lo que nunca faltaba era su tierna sonrisa y su dulce voz.
Llego un momento en el que solo por curiosidad quiso que la llevara a algún lado, así que lo hice Salí, con Ákri en mi lomo y me dirigí al templo familiar, todo el camino ella estuvo observando curiosa su alrededor, a medio camino me pregunto:
-mami…
-si mi ángel- respondí.
-porque estás ahí?
Me detuve un poco confundida por la pregunta y respondí con otra pregunta:
-en dónde?
-ahí- respondió señalando un cartel, que se encontraba pegado a un muro de piedra.
Me acerqué para poder mirar con más detalle el cartel, miles de pensamientos cruzaron mi mente al verlo, era un cartel de búsqueda y captura, era una recompensa ofrecida por el nuevo régimen, el cartel tenía un retrato mío y debajo de este decía:
"ciudadanos les informamos, de la triste traición de la pegaso que ustedes consideraron una heroína, la verdad es que es una liberal, cuyos ideales ponen en riesgo la constitución de nuestra sociedad democrática y justa, si se encuentran con ella, acudan rápidamente a las autoridades, Ame d'Argent es perfectamente capaz de defenderse nadie debe enfrentársele sin ayuda, sin embargo a aquellos que la entreguen viva o muerta serán recompensados generosamente por su colaboración, y no está de más aclarar que todo aquel que se le sorprenda ayudando a Ame d'Argent, será acusado de traición hacia el nuevo régimen"
Lo que sentí fue como si una antigua ira renaciera, no podía creer que mis antiguos aliados pusieran al mundo en mi contra, eso me limitaba muchas cosas que me hubiera gustado hacer con mi hija, pero con ellos buscándome, iba a ser mucho más complicado moverme con mi hija y enseñarle lo que quería mostrarle.
Seguí el camino hasta que llegamos al templo familiar, abrí la puerta secreta con el método de siempre, Ákri se quedó mirando la puerta fijamente y mientras esta se abría e incluso habiéndose terminado de abrir, Ákri no podía dejar de mirar con curiosidad la puerta.
Al entrar la deje en el piso para que ella pudiera recorrer el templo y explorar cada rincón del mismo, mientras ella observaba con curiosidad su alrededor yo seleccione algunos libros para Ákri.
Nos quedamos en el templo un buen rato hasta que la noche cayó y nos dispusimos a regresar con Gaia, al salir del templo cerré la puerta y me dispuse a partir con mi hija en el lomo, la cual estaba cansada, había jugado mucho y había leído los libros que le mostré, así que por el camino se quedó dormida.
Al llegar a la casa de Gaia, la cual se había convertido en un hogar para nosotras, deje a Ákri en la cama y le di un beso en la frente, al salir del cuarto me encontré a Gaia.
-como les fue?-pregunto Gaia.
-bien, solo hubo un problema- respondí.
-cual, que paso?-pregunto Gaia.
-mis antiguos aliados, me están buscando ofrecen una recompensa por mi captura, me quieren viva o muerta, pero creo que preferirían capturarme-explique.
-ya veo, te han traicionado una vez más y esta vez pusieron al mundo en tu contra-añadió Gaia.
-esos malditos desagradecidos, al fin estoy viviendo feliz y ellos lo arruinan, para colmo aún sigo buscando a Infelix- dije
-Ame debes dejar el pasado atrás- alego Gaia.
-¡¿Cómo?! ¡Acaso tienes alguna idea, después de que me traición, mato a mi hermano, a mi tía y ayudo en el asesinato de mi madre quieres que solo lo olvide, mas con el hecho de que es el padre de mi hija y no sé qué pasara si viene por ella!- agregue un tanto molesta.
El silencio reino en el cuarto por un momento hasta que Gaia lo rompió diciendo:
-sabes descubrí algo nuevo en la última clase de magia que le di a Ákri.
-que descubriste?-pregunté.
-tu alma y la suya están unidas, no sé como pero de alguna manera, una puede sentir el dolor de la otra, esto es literal, pero no cualquier dolor, solo el más intenso, si algo le pasa a una de ustedes la otra lo sabrá-explico Gaia.
-cómo es posible?-pregunte dirigiéndole una mirada de confusión a Gaia.
-no sé cómo, solo lo sé, hay cosas que no se pueden explicar Ame- respondió Gaia sin poder decir nada más.
Cuando Gaia se retiró yo me quede despierta un rato pensando, y contemplando la luna.
Cuando Ákri cumplió cuatro años empecé a enseñarle algunas taticas de vuelo, y otras cosas que mejorarían su habilidad, agilidad y destreza, a ella parecía divertirle, como a mí a su edad le gustaba escalar, así que le enseñe lo básico ya que a un no me podía aventurar a mas, sin embargo con el vuelo si podía y lo hice.
Así fue hasta su seis años, que fue cuando le empecé a enseñar taticas de combate con espada principalmente, me expandí un poco más con las clases que le daba de parkour y Gaia le comenzó a enseñar hechizos de más alto nivel, también fue el año en el que más cosas descubrimos sobre ella, aparte de que era de aprendizaje rápido su energía mágica se desarrollaba con igual rapidez.
Cuando aprendió a defenderse comenzamos a salir más a explorar y aproveché los bosques para la sus prácticas de parkour, le enseñe a no de pender solo de sus alas para desplazarse y a usar estas como apoyo en saltos de distancia.
Básicamente nos memorizamos los alrededores de la zona con estas prácticas, en cuanto su habilidad de combate, como me veía usar a mi dos espadas quiso hacer ella lo mismo, así que le enseñe.
En cuanto a sus estudios tenía suficientes libros en el templo familiar para enseñarle muchas cosas y su gran curiosidad por aprender me facilito enseñarle.
A sus siete años Ákri sabía hacer muchas cosas, entre ellas algo que sabía hacer a la perfección era leer fluidamente, levitar cosas, escalar, combatir con una sola espada y estaba en progreso a controlar la táctica con doble espada.
Un día decidimos salir a pasear ella yo y Gaia íbamos camino al templo, el cual Gaia llevaba un tiempo queriendo conocer.
-me alegra que vengas con nosotros tía Gaia, deberías venir más seguido- dijo Ákri.
-oh me gustaría Ákri, pero hay cosas que debo hacer, como cosechar la comida y mejorar mis habilidades curativas-respondió Gaia.
-pero ya sabes mucho-agrego Ákri.
-nunca esta demás saber un poco más-respondió Gaia.
-eso es verdad hija mía, mientras más conocimiento tengas mejor, nunca está de más aprender algo nuevo- añadí.
-cuanto nos falta para llegar a su templo familiar? tengo curiosidad por ver como es-pregunto Gaia.
-ya no falta mucho ves esa pared de piedra de ahí, cuando llegamos a ella significara que estamos a menos de un cuartó del camino- explique.
Seguimos avanzando mientras Ákri tarareaba una melodía que había aprendido en uno de los libros de la familia, otra de las cosas que tenía mi hija era que le gustaba cantar, yo sabía pero no lo utilizaba mucho, mi madre me había enseñado y cuando vi que a mi hija le gustaba decidí enseñarle.
Cuando estábamos a punto de llegar al muro de piedra escuche una voz acercarse, una voz que decía:
-maldito general, como pudo nombrar a su hijo capitán antes que a mí, soy uno de los mejores guerreros y su hijo fue quien ascendió primero, Hurricane está loco solo por ser su hijo no puede subir a Hurricane II de rango con tal rapidez.
-pero Hurricane II no es un mal guerrero- dijo otra voz.
Detuve a Ákri y a Gaia con uno de mis cascos mientras me ponía en dos patas y acercaba mi otro casco a mi espada primaria, me comencé a acercar a la puerta del muro y justo cuando entro por ahí el dueño de la voz seguido por sus compañeros, grite:
-¡CORRAN REGRESEN A LA CASA!
Tanto Gaia como Ákri me obedecieron y corrieron de regreso a la casa.
No necesite mirar dos veces para saber que los guardias que estaban frente a mi eran miembros del ejército de Hurricane y ellos no les costó saber que yo era Ame, desenvainaron sus armas, casi al mismo tiempo que yo desenvaine las mías.
Rápidamente se abalanzaron sobre mí tratando de asesinarme, pero por desgracia para ellos mi habilidad no se había degradado, al contrario, había aumentado.
Con mi velocidad habitual bloque y los desvié sus ataques, básicamente estaba manteniendo una batalla contra un grupo de 10 soldados yo sola, en un ataque sincronizado de dos de ellos pude aprovechar un contra ataque para acabar con sus vidas, otros dos intentaron lanzarme un tajo al pecho pero logre evadir la hoja de sus espadas y deslizándome por debajo de sus espadas, acto seguido me levante con velocidad y les enterré mis hojas por la espalda a ambos.
El próximo ataque que intentaron fue realizado entre cuatro, pero esto más que ser un beneficio para ellos lo pude usar como ventaja ya que logre capturar al primero que se acercó y usarlo como escudo, todos los tajos que me lanzaron fueron recibidos por su compañero el cual luego les avente encima, aprovechando su distracción con el cuerpo de su compañero, emprendí vuelo y abalanzándome sobre ellos, decapitando a dos y enterándole lambas espadas al tercero.
Desenterré mis dos espadas y dirigí mi mirada a los últimos dos guardias que quedaban, dudaron un tiempo estáticos antes de atacar pero lo hicieron, cuando lo hicieron logre esquivar el ataque de uno y bloquear el de el otro, lanzándole un contra ataque con el que lo deje inutilizado en el suelo, su compañero trato de ayudarlo pero lo sorprendí y le atravesé el cráneo de una estocada con mi espada secundaria.
Acto seguido le desenterré mi espada y me acerque a su compañero que estaba intentando arrastrarse para escapar, me dirigió mirada que inspiraba terror y dijo:
-por piedad no me mates
-lo lamento pero no te puedo dejar ir, porque si lo hago iras con Hurricane y le dirás dónde estoy y si haces eso pondrás a mi hija en peligro- respondí.
El solo me miro sabiendo que era su fin, cerró los ojos y se preparó para recibir el golpe, fue cundo le lance una estocada directo al corazón para darle una muerte rápida e indolora.
Después de esto envaine mis espadas y me dirigí hacia la casa de Gaia, donde Ákri me recibió con un abrazo.
El tiempo siguió pasando pero ahora vivía vigilando cada rincón cada posible amenaza, no dejaría que me separaran de mi hija, o que le hicieran algo, así pasaron dos años.
Cuando Ákri cumplió nueve años empezamos a realizar carreras de parkour entre ella y yo, ya básicamente sabia moverse a al perfección, igual con las armas se había vuelto muy buena en el combate a doble arma como yo e incluso había comenzado a practicar creando una táctica propia, sin embargo muchos de sus movimientos me eran muy familiares pues eran míos, en cuanto a su magia básicamente la dominaba completamente lo único que todavía no tenía era su cutie marck.
Un día que estábamos practicando el combate, Ákri quiso probar algo nuevo, así que intento combinar sus habilidades elementales con sus habilidades de combate, lo que ella quería lograr era algo complejo por lo que no lograba conseguirlo, lograba obtener reacciones cercanas pero aun no conseguía lo que ella deseaba obtener, pero en sus intentos logro conseguir otra acción accidentalmente.
Descubrió que podía usar su magia para hacer levitar más armas que le ayudaran en el combate, por lo que primero afino esta habilidad.
A sus once años Ákri me tenía sorprendida con ayuda de su magia podía manejar seis espadas al mismo tiempo y ya podía mantener una gran carrera de parkour contra mí, y su afinidad elemental se había hecho más fuerte, un día mientras ella estaba entrenando yo me acerque, tome dos espada de madera y le dije:
-Ákri, que te parece si me muestras lo que has aprendido.
Mi hija me dirigió la mirada con una sonrisa y respondió:
-claro, hay que probar que pueden hacer dos espadas contra seis.
-si tan segura estas, que esperas-agregue mientras me preparaba.
Fue cuando se comenzó a acercarse a mí caminando en dos pies, sosteniendo dos espadas con sus cascos delanteros mientras las demás flotaban apuntado hacia mí.
Cuando estuvo suficientemente cerca las cuatro espadas flotantes lanzaron un tajo simultaneo que logre desviar, acto seguido las seis espadas se movieron de manera coordinada tratando de lograr acertar a su objetivo, pero mi agilidad no me traicionaba lograba bloquear y esquivar todos los ataques de Ákri, aunque era bastante difícil mantener combate contra seis espadas.
Hicimos resonar el bosque con el sonido de la madera al chocar un buen rato, las espadas de entrenamiento chocaban entre si mientras las blandíamos, después de unos minutos en los que tuve que estar bloqueando ataques sin poder realizar una sola ofensiva, finalmente detecte un error en la táctica de Ákri.
Aproveche ese error para con el que logre hacer que una de las seis espadas callera, después logre adentrarme en la defensa de Ákri hasta quedar casi pegada a ella, en este punto la obligue acometer un error todas sus espadas regresaron contra mí y dieron directo con mis espadas, solo necesité usar un fuerte empujón y las cinco espadas restantes cayeron.
Ákri se paró de nuevo en cuatro patas y retrocedió.
-no entiendo, que fue lo que fallo?-pregunto.
-tus cuatro espadas flotantes no estaban bien sostenidas por tu magia, esto lo pude usar para desarmarte completamente, pero primero tenía que asegurarme de que mi teoría fuera correcta, por el desarme una sola espada primero, el segundo error fue que bajaste la guardia lo suficiente para que yo pudiera acercarme lo suficiente a ti, en esa posición no solo logre desarmarte sino que hubiera logrado matarte- explique.
-en ese caso debo corregir esos detalles y madre creo que al fin he logrado descifrar la habilidad quería lograr solo me falta comprobarla- dijo Ákri emocionada.
- me la mostraras cuando regrese si te parece bien, tengo que comprar un par de cosas, no tardare en volver- dije antes de ponerme mi capucha.
-está bien, pero me prometes que lo veras cuando vuelvas.
-te lo prometo mi ángel- dije antes de partir.
Camine largo rato hasta llegar a la ciudad de Acront, donde fui a ver a un herrero al que le había echo un pedido especial hace unas semanas y se suponía que ya debía estar listo mi pedido, la forja del herrero no era la gran cosa, la casa era pequeña pero decente y considerando que tenía todas sus herramientas en su propia casa, era suficiente para mantenerse.
-herrero vine a preguntar por el pedido que le hice un par de semanas atrás- dije al entrar.
-o las seis espadas, ya están listas, fue un pedido interesante en especial por los detalles que me pediste en cada espada y vaina- explico el herrero mientras me entregaba las seis espadas en una bolsa echa de lana teñida de negro.
Tome una delas espadas y la saque de la bolsa solo para revisar los detalles, la vaina era larga con un pequeño patrón morado que la recorría y en sus dos extremos tenia adornos de plata con grabados finos en estos, el mango de la espada era de ébano, recubierto con tela negra para ser más cómoda al tacto, la guarnición de la espada tenia forma de luna, con una amatista incrustada en el centro y patrones florentinos recorriendo la guarnición de lado a lado, el pomo de la espada era parecido a la punta de una flecha, visto esto desenvaine la espada y observe su hoja perfectamente afilada y pulida.
Una vez me asegure de que todos los detalles estuvieran bien envaine la espada, la regrese a la bolsa junto con las otras cinco, y me reitre dejando el dinero en la mesa, pero antes de salir de la ciudad llego a mis oídos el nombre de Infelix, al parecer un par de ciudadanos estaban hablando de él, me acerque más para lograr escuchar lo que decían.
-no sé qué hare amigo, si no le pago lo que le debo estoy muerto, pero el problema es que estoy en bancarrota-dijo uno de ellos.
-no puedes huir o hablar con las autoridades-respondió su amigo.
-las autoridades, que rayos harán ellos por mi… estoy perdido.
Al oír esto me acerque, y dije:
-escuche el nombre de Infelix mientras pasaba y oí que tenías un par de problemas con él, tal vez yo pueda ayudarte de eso.
-cómo?-pregunto él.
-muy simple tu solo lo tienes que decirme el lugar donde te vas a reunir con él para pagarle, cerrar todas las entradas y cerrar la última cuando él entre pensando que entraras detrás de el, dejándolo encerrado conmigo- explique.
-y eso en que me va a ayudar?
-veras Infelix nunca más volverá a salir de ahí.
Las expresiones de ambos cambiaron y miraron mutuamente, luego me volvieron dirigir la mirada y uno de ellos pregunto:
-cuanto nos costara ese trabajo?
-no les cobrare nada-respondí.
-en ese caso te diremos todo, y seguiremos tus indicaciones-agregaron ellos.
Después de obtener todos los datos me retire y regrese a la casa de Gaia, escondí las espadas que eran el regalo de cumpleaños de Ákri y fui a buscarla.
La encontré en el patio practicando cuando la llame.
-hija.
-has vuelto-dijo ella mostrándome una sonrisa.
-sí y ahora puedes mostrarme lo que querías que viera-dije.
-claro, solo observa estoy segura de que funcionara- dijo mientras tomaba las seis espadas de madera.
Vi con atención como se concentraba con las seis espadas apuntando hacia el frente con cada una, fue entonces cuando sucedió el filo de las espadas comenzó a liberar un resplandor oscuro que se volvía más intenso hasta que por fin se iluminaron con una tétrica luz morada representativa de la magia negra, no duraron mucho en este estado pero eso bastó para que Ákri mostrara una sonrisa, me acerqué a ella lentamente y la abrase, acto seguido le dije:
-sabes tienes algo nuevo resplandeciendo en tu flanco.
Ákri entendió al instante y miro su flanco encontrando su Cuite mark, que era una esfera negra con un resplandor morado en el centro tras la esfera había cuatro picos que formaban una x perfecta.
La aparición de su Cutie mark desato una ola de alegría en ella, una alegría que compartir, porque verla a ella feliz era suficiente para hacerme feliz.
