Capítulo 37
¿cuánto tiempo más piensas condenarlos? – preguntó colocándose a su lado
Yo no estoy condenando a nadie – lo negaba pero por dentro se preguntaba si de verdad no lo estaba haciendo, se les veía tan tristes…su tío también estaba muy desmejorado
¿de verdad lo crees?
Terry ¿qué demonios quieres? – habló duro pero sin levantar la voz para no llamar la atención.
Que mires bien lo que esos dos seres sufren ¿Alguna vez la viste tan triste¿Alguna vez la viste tan desanimada¿Alguna vez la viste perder las ganas de vivir? – preguntaba tratando de hacerlo entrar en razón, la quería y quería que ella fuera feliz- Yo no Anthony y si te fijas bien ¿ahora que ves en ella? Ahora entre sus brazos vuelve a brillar, aún hay dolor porque saben que es fugaz el momento que viven pero ahí hay luz Anthony. Yo debo reconocer que a mí nunca me miró así…
A mi tampoco – murmuró reconociendo lo que Terry le decía, ellos parecían tan profundamente compenetrados que no necesitaban hablar sólo con mirarse sabían lo que pensaban y sentían
¿Por qué no los puedes dejar ser felices¿por qué no se quedó contigo?
No se trata de eso
Entonces ¿de qué se trata? no puedes soportar que ella sea feliz con tu tío porque según tú él te traicionó. No se puede estar mas ciego Anthony, si de verdad conocieras a tu tío sabrías que él no es capaz de hacer tal cosa – el joven escuchaba sus palabras sin responder tratando de dilucidar que estaba pasando con él – Ahora hazme un favor míralos bien esta noche y piensa bien si tienes derecho a hacer lo que estas haciendo.
Terry se fue dejándolo solo tras decir estas palabras ¿qué estaba haciendo¿Hasta donde podía llegar su amor por Candy? O mas bien su ¿obsesión? Ya no sabía lo que sentía, ni lo que debía o no hacer. Se obligó a si mismo a verlos aunque no quería hacerlo ya que en el fondo de su corazón sabía que estaba siendo muy injusto con ellos
Ahí estaban aún sin poder creerlo el uno en brazos del otro, el abrazo cada vez se hacía mas apretado sin importar que sólo estuvieran bailando. Era como si temieran que el otro se esfumara. La pieza estaba llegando a su fin y ella se separó un poco para verlo a los ojos. De los ojos de ambos caían lágrimas, este era un sueño que no podía durar más. Suavemente acarició su rostro con el dorso de su mano y él imitó el gesto acariciando con su dedo pulgar sus labios y ella sintió como si la besara. Cerrando sus ojos y disfrutando de la caricia.
Estaban tan emocionados, sintiendo tantas cosas que no podían ni moverse para separarse. Este era otro adiós, pero ¿como decir adiós si tu ser necesita del otro para sobrevivir? Lentamente se separaron, seguían sin despegar sus miradas reafirmando con ellas que se amarían por siempre aunque eso fuera una agonía eterna.
Al otro lado del salón la anciana matriarca se encontraba encima del escenario esperando que acabara la pieza junto a la joven pareja de prometidos. Miraba sin entender lo que sucedía en la pista de baile
¿qué significa todo eso Archie? – inquirió al joven castaño
¿qué quiere que le responda tía? Creo que es evidente
Candy y William…- no le sorprendía ella hacía mucho que se había dado cuenta que eran muy parecidos
Si tía
Pero parecen tan tristes
Lo están, ellos han renunciado a su amor –respondió el joven, él sabía la historia desde hacía días. Su novia le había contado una parte y la otra se la había imaginado hacía mucho tiempo
¿pero por qué lo han hecho?- no entendía que los podía hacer renunciar a su amor, hasta donde ella sabía Candy estaba sola y su sobrino siempre lo estuvo
Por Anthony – fue su escueta respuesta pero la anciana no necesitaba mas
Anthony cree que su tío lo ha traicionado y se opone porque el ama a Candy ¿no es así?
Si tía es así
¡Oh esto es una desgracia tío y sobrino enfrentados por una mujer! –exclamó horrorizada llevando el pañuelo a su frente
Tía no se preocupe creo que esto a la larga se arreglara para bien.
Eso espero Archie, pero ahora hay que anunciar tu compromiso – se acercó al frente para tomar la palabra – me gustaría hacer un anuncio William , Candy y Anthony acérquense por favor
En ese momento todo su alrededor volvió estaban en la fiesta de compromiso de dos de sus seres más queridos y había llegado el momento de separarse. Caminaron juntos pero sin tocarse, sintiendo la presencia del otro pero a la vez la lejanía. Ella se preguntaba como iba a subir ahí arriba e iba a ocultar su gran tristeza de los presentes. Él por su parte sabía que la tía quería que él hiciera el anuncio por ser el patriarca pero no sabía siquiera si podría salir algún sonido de su garganta.
Ahora le cedo la palabra a William – anunció la señora dándole así la palabra. En el momento en que Albert caminó hacía adelante se encontró con su sobrino que iba subiendo.
En el mismo instante en que pudo ver los ojos de su tío se sintió fatal, su mirada era la de un muerto en vida. En ese momento como un rayo llegó a su cabeza la cara de su tío cuando llegó de viaje y Candy corrió a sus brazos. Se le veía tan feliz pareciera que nada en el mundo pudiera ensombrecer la dicha de tenerla allí aun cuando estaba enfermo. Y ahora que al parecer no estaba enfermo pero si bastante desmejorado pudo al pasar a su lado sentir toda su desolación.
Queridos amigos y familiares en este día me complace anunciarles un compromiso de amor, un compromiso que llena de dicha a mi familia. Mi sobrino Archibald Cornwell contraerá nupcias en seis meses con una chica a la que ya consideramos como de nuestra familia Annie Britter. Me alegra decir que este compromiso viene del amor y no de la conveniencia. Este compromiso es el resultado de la unión de dos personas que se complementan. No me queda mas que darles mi mas sincera enhorabuena – todavía al alzar su copa de champán se preguntaba como había podido siquiera hablar de amor sin llorar, se había convertido en un hombre que a la mínima mención del amor lloraba, pero había pensando muy rápido porque ya las lagrimas inundaban sus ojos cuando se giró para colocarse junto a los otros y dar la palabra a Archie
En cuánto presenció el primer baile de los prometidos caminó rápidamente hacía su estudio, desesperado por salir de ahí. Temía que si se topaba con sus ojos de nuevo no podría mantener su decisión así que decidió esconderse. Entró y fue directo a servirse una copa de coñac, una vez lo hizo se sentó en su silla y la giró para ver el jardín. Todavía podía sentir en su piel la calidez de la de ella, todavía su corazón tenía la sensación de su cercanía, pero a la vez el frío de la realidad comenzaba a colarse en su ser.
Tocaron a la puerta y rezando para sus adentros que no fuera ella dio el pase
Hola Albert me gustaría hablar contigo
Claro que si amigo – respondió él dándose la vuelta - ¿quieres tomar algo?
No gracias
Bueno , pues te escucho
Yo quiero que sepas que yo no me opongo a tu relación con Candy, no te puedo negar que en un principio me sorprendió pero ahora que lo medité detenidamente pienso que esto era inevitable
Pero tu la amas amigo, siento mucho todo esto – contestó Albert
Yo Albert ya no la amo debo confesar que para mi fue un alivio que Candy no me aceptara puesto que yo en este tiempo me enamoré de otra persona
De Lynn… - afirmó seguro que era ella la que había ganado su corazón
¿cómo lo sabes? – inquirió curioso por saber por qué para él era tan evidente
Porque ella tiene todo lo que tu crees que Candy es – respondió aunque sólo mencionar su nombre le diera una punzada de dolor
¿lo que yo creo que Candy es? Tienes razón amigo creo que nunca he conocido a Candy tal cual es. Me gustaba verla como la mujer que nunca lloraba, la fuerte, la decidida, la que se enfrentaba a todo, la que se parecía tanto a mí. Pero creo que ella no es eso y que he visto lo que he querido
Ella tiene muchas de esas cualidades pero Candy es mucho mas que eso – dijo con nostalgia
Esto te esta costando mucho ¿verdad? – preguntó a su amigo aunque sabía la respuesta
Esto me esta matando, a veces desearía que nunca nos hubiéramos confesado nuestro amor porque por lo menos estaríamos juntos como antes – no sabía porque le contaba todo eso pero quizás su corazón necesitaba desahogarse y quitarse por un día la careta
Esto no puede seguir así Albert , tu tienes que luchar. No cometas el mismo error que yo cometí una vez, lucha Albert
Él es mi sobrino y yo no puedo ser feliz sobre el dolor de él y se que ella tampoco podría.
A veces en la vida se tiene que ser egoísta
Quizás si pero yo no puedo – él estaba convencido de que no podría y menos si se trataba de Anthony
Bueno amigo sólo me queda decirte que aquí estoy para escucharte cuando lo necesites – no dijo nada mas y salió del estudio dejándolo ahí perdido en su dolor.
Ahí sentado frente a su rosal, el único lugar en el que podía pensar con tranquilidad meditaba en todo lo vivido en esas últimas horas. Se preguntaba una y mil veces ¿Qué hacer o que sentir?
¿cuánto tiempo llevas aquí sentada? – preguntó al notar su aroma y su presencia
Unos minutos pero no quería interrumpir tus pensamientos – respondió ella, desde hacía mucho tiempo cada vez que él se sentía mal ella también lo hacía, no entendía que le pasaba con ese hermoso joven de ojos azules pero tampoco quería hacerlo, desde la muerte de Stear había decidido no pensar demasiado las cosas.
Gracias, siempre eres tan prudente y estas siempre cuando te necesito – respondió él buscando su mirada sintiendo ese escalofrío que recorría su cuerpo cada vez que la miraba profundamente.
No tienes nada que agradecer tu también has estado ahí cuando te he necesitado - Él suavemente buscó su mano en un gesto de simple cariño pero uno de ellos no contaba con lo que sentiría en ese momento.
¿en que pensabas?
En ellos dos y si estoy haciendo bien –respondió simplemente
Y ¿a qué conclusión llegaste?
A que ha llegado el momento de aclarar muchas cosas – aseguró poniéndose de pie – si no te importa Patty te veré luego, tengo algo que hacer.
Seguía ahí hundido en su dolor, además como si fuera un castigo divino a lo lejos en el jardín podía ver su figura entre los árboles. Se notaba a pesar de la lejanía que estaba llorando pero él no podía consolarla ya que él estaba pasando el mismo dolor. Por primera vez en su vida él era el que le provocaba un dolor y encima no podía hacer nada. Le dolía mucho mas el dolor de ella que el suyo propio, la amaba por encima de si mismo…
Tío tenemos que hablar – su cuerpo enteró tembló al escuchar su voz y no por miedo sino por sorpresa ¿qué hacía Anthony allí?
Lentamente giró su silla hasta que quedaron frente a frente a punto de iniciar una conversación que indicaría el rumbo que deberían llevar sus vidas de ese momento en adelante…
-----------------------------------------------------------------------------------
Annette como siempre sólo puedo darte mil veces gracias por darme tu opinión y orientarme en cada capítulo.
Mucha sgracias por cada uno de sus reviews y por seguir mi historia
