Monster Musume no me pertenece, solo BrutalCorp y sus divisiones.
Capítulo 36
La hora llego.
Deje el libro en la misma cómoda donde lo encontré, corrí hasta el ascensor y seleccione el piso de la armería, ya ahí seguí los letreros con flechas, llegando hasta la armería, en el camino me topé con mi equipo, ya cuando llegamos al lugar, los de la blindada ya estaban equipándose:
-Llegaron con tiempo de sobra, perfecto –dijo Constantina revisando una tabla de datos- pueden pasar y armarse, cuando terminen, vallan al estacionamiento, háganlo rápido
Ella abrió la puerta doble y al entrar me vi frente a docenas de armas.
Varias repisas, casilleros y estanterías con armamento, municiones, chalecos anti balas o las corazas HRV, cascos balísticos de diversos modelos, granadas diversas, en otra sección paliacates, pasamontañas, shemagh… hay de todo para surtir a más de un pelotón.
En orden y tomándonos el tiempo debido, tomamos lo necesario para una operación así, la coraza balística que probamos en la base, casco balístico, un arnés de combate para bolsillos extra; donde en mi caso guarde cargadores extra y granadas de flashbang… intente tomar de fragmentación, pero simplemente no puedo, aun mi cuerpo se niega, tengo que hablar de eso con los doctores, y la cita para el tratamiento de mi estrés postraumático
Por ultimo tome uno de los paliacates, es uno muy similar al que usaba en el ejército, tiene un cráneo pintado, lo que viene siendo el área de la mandíbula y nariz, además de ayudar a ocultar la identidad, intimida, guarde a Bellerose en mi funda para pistola y el rifle MK-2 quedo cargado y listo para la acción, antes de irme, tome unos binoculares y cuchillo de combate:
-¿Una M1911? –Pregunto de repente Sloan a Mizuki- si quieres que las balas peguen como tus puños, golpéalos directo en el rostro
-No soy una kamikaze –dijo Mizuki recargando la pistola- y con un solo disparo cualquiera queda fuera de combate –ahí ella tomo un rifle AR-15 con mira acog
-Sera combate cercano –comento Janet arrastrando la corredera de la escopeta- una escopeta será útil –ahí ella tomo una SP-320 comenzando a cargarla, a su lado estaba un escudo Egida, solo hay dos de esos en la sala, junto a otros cuatro escudos grandes convencionales; la golem tomo uno de esos
-Cuidado que viene el Panzer Janet I –comento de manera burlona Catalina, que estaba guardando cargadores extra para el subfusil K-32
-Y por la derecha viene aterrizando un F-22 –Dijo Sloan hacia Dina
Ella había equipado lo que parecen protecciones balísticas de metal y alguna otra aleación de blindaje ligero en sus alas, además de un casco con una forma algo peculiar, pero parece que favorece la aerodinámica:
-¿Qué tal el equipamiento, Dina?
-Cómodo –dijo ella plegando y contrayendo sus alas- se siente bien, según los armeros puedo parar munición de rifles con esto, si necesitan cobertura pónganse detrás de mi
-O de mi –dijo Janet cargando su escudo, ahí note las varias cintas con cartuchos de escopeta en su coraza balística y una en su brazo donde porta el escudo
-¿Por qué el paliacate? –pregunto Catalina
-En México lidiábamos con criminales que se hacían pasar pos civiles –dije ajustando el nudo en mi nuca- lo último que quieres cuando estas en servicio es volver a casa y…y enterarte que tu familia fue atacada –dije agitando mi cabeza, son memorias y miedos que quiero mantener lejos, ya no estoy en México
-¿Se mantenían ocultos?
-Si –dije asintiendo- lo aprendimos a las malas, meses después nadie quería portar alguna placa o parche con nuestro nombre o salir sin alguna bufanda o paliacate que te cubra, miren –dije volteando con ellos, todo mi equipo me miraba- quiero creer que estos criminales son solo contrabandistas solitarios, o que no tienen relación con grupos como Yakuza, o inclusive que no tienen poder o contacto alguno con el gobierno, pero… quiero que usen los shemagh o paliacate, lo necesario para cubrirles el rostros, inclusive lentes oscuros ayudan, no quiero que tomen represalias contra ustedes y sus seres queridos
Se miraron entre si extrañados, pero entonces Sloan sonrió ligeramente:
-Bueno, servirá si es que esos desgraciados intentan usar alguna bomba de humo –dijo con su tono tranquilo, tomando la delantera
-¿Habrá uno azul marino? Me gusta ese color –le siguió Catalina
Luego de unos segundos Mizuki también se acercó, Dina y Janet usaban cascos con protección balística completa, lo que protege sus mandíbulas les cubre el rostro por completo. Mientras, Sloan tomo un shemagh oscuro y Catalina uno de tonos azules oscuros, mientras que Mizuki un paliacate negro. Con los cascos puestos regresaron a donde los esperaba:
-¿Ya están preparados?
-Armados y listos –respondió Sloan
-Ya quiero estrenar el escudo –dijo Janet
-Excelente, vamos
Camino a la salida uno de los agentes repartió varios parches con rango y tipo de sangre, el parche lo pegue en el velcro de mi hombro izquierdo.
Llegamos hasta el ascensor y ya en el estacionamiento nos recibió Constantina, tres vehículos esperaban, la cabeza de convoy, un camión blindado de la policía de Japón, es del equipo RATS, detrás de el dos vehículos blindados tipo SWAT, estos poseen los logos de la corporación y ANP, deben ser específicos para esta clase de misiones.
Abordamos el vehículo en orden, ya dentro solo quedo esperar un par de minutos para que arrancara y el convoy comenzara su avance:
-Ya no hay vuelta atrás –comente mirando a mi equipo
Ellos solo se acomodaron en los asientos, revisaron sus armas y mantuvieron sus miradas al suelo o al frente, ahí pude ver como Sloan dirigió su mano a su bolsillo, estaba por sacar una licorera:
-¡Sloan! Sera mejor que dejes eso en tu bolsillo –dije alzando la voz- te necesito completamente consciente
-Solo será un trago pequeño –dijo a punto de abrirlo
-Ni una gota, si quieres algo para el estrés –dije sacando de uno de los bolsillos un paquete con chicles- masca esto
Arroje los chicles hacia el que los atrapo en el aire, suspiro y cerro la licorera:
-Dámela, te la entregare cuando esto acabe
-No sea tan desconfiado mariscal –dijo esgrimiendo una pequeña sonrisa
-Es una orden
El solo frunció ligeramente el ceño y extendió su mano, entregándome la licorera que guarde en uno de mis bolsillos, el saco un par de chicles y comenzó a mascarlos:
-Oye Sloan, dame un par de chicles –dijo Catalina
-El que quiera tome –dije- ayuda mucho, créanme
Luego de eso, ya todos estaban mascando chicle, sea rápido o lentamente, les ayudara con el estrés y los nervios:
-Mariscal Roberto, responda –escuche mi radio
-Aquí Roberto ¿Qué sucede?
-Soy el mariscal Jackson, de la división blindada, soy el que lo acompañara –declaro- el sargento Nishimura es el que supervisara esta misión, su equipo RATS es el que nos acompañara
-Entiendo ¿Alguna actualización?
-Todo sigue como lo planeado
-Muy bien, esperemos que la misión progrese bien
-Lo mismo digo
Luego de eso corto la transmisión, minutos, creo que una hora paso de eso y arribamos al lugar:
-¡Llegando! –Grito el piloto- ¡Hemos llegado al destino, buena caza agentes!
-¡Vamos, vamos! –grite
Salimos por las puertas laterales pues Janet descendió desde la trasera, justo en ese momento los de la blindada y el RATS descendió de sus vehículos y se dirigieron de inmediato al bosque, los vehículos permanecieron donde mismo, apagando las luces y motores.
La misión comienza, ya no hay vuelta atrás.
Avanzamos hasta hundirnos en el bosque y dando con una pequeña zona despejada, nos reagrupamos:
-El plan sigue como el mismo –declaro el sargento- avanzaremos siguiendo la brújula al este, mariscales –dijo alzando la mirada y apuntando a donde la brújula señalaba- los quiero al frente conmigo, los equipos avanzaran en columnas divididas con los portadores de escudo al frente de cada uno
-Mi equipo tomara el flanco izquierdo del edificio –declaro el mariscal Jackson- mientras que el de RATS el derecho, mariscal Roberto tomen la puerta trasera, entraremos al mismo tiempo
-Entendido –dije- todo aquel que se rinda será tomado prisionero, nada de ejecuciones
-Perfecto –dijo el sargento- avancemos ¡Adelante!
-¡Hua! –gritaron los de la blindada
Luego de eso avanzamos por el bosque, si bien el objetivo queda lejos, mantuve mi vista entre los varios árboles y arbustos, preparado para disparar:
-150 metros para llegar –dijo el mariscal Jackson
Conforme más nos acercábamos bajamos el perfil, agachándonos ligeramente y asegurándonos que los arboles tapasen nuestras siluetas. Ya cuando el almacén apareció entre los arboles; tiene un claro de unos metros a su alrededor, donde solo hay césped y poca vegetación alta; ya cuando lo teníamos frente a nosotros detuvimos el avance, aun dentro de la alta vegetación y árboles.
La entrada que conecta al helipuerto está a la vista, y es la más cercana, en este ángulo, la torre de mando queda cubierta por el techo del gran almacén, hice una seña a mi equipo para que se acercasen, no parecía haber nadie fuera, el mariscal Jackson nos hizo la seña para avanzar, solo al sargento Nishimura y a mí, ahí fue que saque los binoculares y revise el lugar:
-¿Qué ve en la torre de mando? –cuestiono el mariscal
-Tenían razón, está blindada –dije al ver claramente planchas de acero… y troneras, lo puedo distinguir por pequeñas aperturas de luz- tiene troneras, estamos en un ángulo riesgoso, el parteaguas parece cubrirnos, pero esa torre es muy alta –dije- hay que avanzar cuanto antes
-¿Qué hay de la entrada de vehículos?
-Nada –dije- está cerrada, pero por las ventanas, puedo ver algo de luz salir de ahí, deben estar adentro… esperen
Dirigí de nuevo la mirada a la torre de mando, ajuste el aumento de los binoculares… la tronera está abierta, por la luz puedo ver un arma:
-La tronera está abierta ¡Atrás, atrás!
Ahí fue que comenzaron los disparos.
Pude ver dos fogonazos desde la torre de mando, las balas que impactaron en el suelo o arboles cercanos a nosotros nos hicieron retroceder:
-¡Sargento herido, escudos al frente! –grito el mariscal
-¡Janet, Dina! ¡Al frente!
Respondiendo al llamado, la golem apareció y otro miembro del RATS imponiendo sus escudos, siendo Janet la que plegó al Egida y abarco aún más terreno, en ese momento llego un médico de campo, es el de la blindada siendo cubierto por Dina, nuestro frente estaba cubierto por ese gran muro de escudos:
-El sargento está herido, dos disparos en el pecho, tengo que sacarlo de aquí –dijo al revisarlo, mientras las balas impactaban en los tres escudos desplegados
-Llévatelo –ordene- ¡Necesito fuego de contención, directo a esa torre y a la pared frontal! ¡Rifles a posición de tiro!
Ellos obedecieron, aquellos con rifles se colocaron detrás de los escudos y el medico ayudo a que el sargento se parase:
-Jackson –hablo el sargento, estaba tosiendo- mi equipo está bajo tu mando
-Cuidare de ellos
-¡Fuego de contención! –grite asomándome por el lado de uno de los escudos
-¡Abriendo fuego! –grito uno de RATS
Coloque el arma en tiro semiautomático, calculando un poco la trayectoria y distancia, eleve el cañón y dispare, al menos cinco agentes dispararon sus armas a esa torre, las balas dejaron de caer sobre nosotros y el sargento fue extraído:
-¡Equipo RATS! ¡Avance junto a su escudo! ¡Les daremos fuego de cobertura! –ordeno el mariscal Jackson
-¡Entendido! ¡Detrás de mí! –grito el oficial con el escudo, mientras que sus compañeros formaban una fila detrás de el
Mantuvimos el fuego de contención con ráfagas controladas y en intervalos para no agotar tan rápido los cargados, dejamos de disparar cuando el equipo RATS avanzo hasta quedar fuera del rango de visión de la torre:
-¡Recargando! –grite, otros habían dejado de disparar- No hay fuego de respuesta ¡Muévanse rápido al edificio, atentos a posibles blancos! –ordene
Janet y la golem mantuvieron sus escudos en alto, hasta que alcanzamos el edificio, en ese tiempo cambie el cargador de mi rifle:
-¡Equipo RATS conmigo! –Grito Jackson- Entraremos por esta puerta ¡Mariscal García, tome la puerta trasera!
-¡Enseguida! Vamos, muévanse
Avanzamos con prisa sorteando el edificio hasta quedar detrás de este, la torre de mando no es visible desde aquí, estamos justo en su punto ciego:
-Manténganse cerca de la pared –ordene- en ese ángulo los francotiradores no nos ven
Ya llegando a la puerta doble alce mi puño, es la orden para frenar:
-Janet, colócate frente a mí
-Enseguida
Ella avanzo hasta quedar frente a mí:
-Abriré la puerta y lanzare un flashbang, cuando detone, entra, te seguiré de cerca –Ella asintió y bajo el visor de su casco con protección balística completa
Tome la granada con mi mano izquierda, retire el seguro y abrí la puerta, arroje la granada al interior, una vez detono Janet ingreso con el escudo en alto:
-¡Vamos, vamos! -grite ordenando a mi equipo
-¡Gloria a Arachnne! –grito de repente Janet
Justo entramos y había un muro formando un pequeño pasillo que acaba a nuestra izquierda, llegamos hasta el final del pasillo y apenas doblando a la derecha nos recibieron varios disparos, habíamos entrado al almacén:
-¡Detrás de mí! –grito Janet
-¡Aquí mariscal García, acabamos de entrar! –Llame por la radio- entren y flanquéelos
-Enseguida
-¡Janet! ¿¡Que es lo que vez!?
-Varias estanterías, esos desgraciados están muy atrás –dijo manteniendo el escudo- puedo sacarlos con una granada
Luego de una explosión y otros gritos, los disparos que caían sobre nosotros fueron menos:
-¡Acaban de entrar los de la blindada!
-Es nuestra oportunidad ¡Avanza, cubriremos tus flancos!
Dicho eso Janet comenzó a avanzar, Mizuki y Catalina cubrían el flanco izquierdo, mientras que Sloan junto a mí cubríamos el flanco derecho:
-¡Arriba, hay una pasarela!
-¡Yo me encargo! –grito Dina
La wyvern salió volando hasta la pasarela, donde ya estaban dos sujetos preparados para dispararnos, pude ver claramente como un par de balas la impactaban y las chispas que estas emitieron al chocar contra las protecciones de acero, Dina ya en la pasarela pateo justo en el pecho a uno de los tiradores, otro lo derribo desde la pasarela con su cola y cayó sobre varias cajas de madera:
-¡Flanco derecho con estanterías, Sloan, cuida las esquinas!
-¡Entendido!
Janet cubría el frente con su gran escudo, reteniendo los disparos, mientras los demás nos encargábamos de los flancos, o Dina de las pasarelas altas, ya que hay tantas estanterías repletas de cajas se forman varios pasillos, cosa a despejar pues era difícil ver entre cajas, conforme avanzábamos apunte a los pasillos que se forma entre cada una, en una de esas un tipo con un rifle salió, gracias a mis reflejos lo neutralice con tres disparos al pecho, había cambiado hace poco el modo de tiro de mi arma:
-¡Mizuki, Catalina! ¡Reporte!
-¡Blanco eliminados! –Dijo Mizuki- ¡Despejaremos una esquina con varios contenedores!
-¡Háganlo, Catalina, acompáñala!
-¡Enseguida!
Tome una cobertura en un pilar de concreto para recargar, ahí pude ver a Mizuki y Catalina avanzando entre estanterías y un par de grandes contenedores, vigilando sus flancos:
-¡Necesito ayuda por aquí! –grito Janet
-¡Ya voy! –grite, Sloan también avanzo conmigo
-Al frente, un ogro y orco con ametralladora ligera –dijo Janet retomando una cobertura detrás de otro pilar, ahí reviso el escudo… esa cosa solo tiene un par de raspones, más nada que parezca ser un daño significativo, la ventanilla estaba estrellada, pero no fue atravesada- es la zona de descarga y está más abierta, hay cuatro columnas y varias cajas metálicas apiladas, un ogro a la derecha y orco a la izquierda, ambos con RPK, cargadores de tambor, los de la blindada están despejando lo que parecen dos oficinas, y el RATS entre las estanterías
-¿Tienen protección balística? -cuestione recargando mi rifle
-Protección normal, chaleco, casco y creo que hombreras
-Bien –dije asintiendo- Tienes granadas de fragmentación ¿Verdad?
-Sí, justo aquí –dijo tomándolas del arnés que pasa por su pecho
-Perfecto, Sloan y yo proporcionaremos fuego de apoyo, si la granada no los fulmina lo haremos nosotros
Janet tomo las granadas y estaba por quitarles el seguro… en el momento en que retiro esas pequeñas piezas de metal se fue mi aliento… y en el segundo en que la granada fue arrojada, un enorme alivio me inundo.
La granada cayó justo en donde el ogro tomaba cobertura, salió corriendo de la cobertura, Janet disparo su escopeta y junto a Sloan dispare mi rifle, solo un par de ráfagas bastaron para que el ogro se desplomara, y en un momento en que el orco salió de su otra cobertura, Dina se abalanzó sobre el:
-¡Centro despejado! –grite
-¡Estanterías del fondo despejadas! –grito Jackson
-¡Oficinas despejadas! –grito uno de los RATS
-¡Estanterías del flanco izquierdo despejado! –grito Mizuki
-¡Pasarela superior despejada! –grito Dina, manteniéndose encima del orco
-¡Avanzando a la torre de mando! –Grite- Janet, quédate aquí, necesito que permanezcas junto a Dina y tomes el control si alguno de esos tipos se trata de soltar –ella solo asintió
-¡Que los médicos de campo se encarguen de los heridos, tráiganlos a todos al centro y espósenlos! –Vociferaba Jackson- ¡Hilda y Héctor, con el mariscal García a la torre de mando!
-Sloan, sígueme –ordene
La golem y el hombre lagarto nos alcanzaron, deje que la golem se pusiese al frente y yo justo detrás de ella:
-Parece que las estanterías siguen más adelante, debemos de cuidar el flanco derecho, la izquierda ya fue despejada
-Entendido –dijo Hilda
En ese momento sentí a Sloan tocar mi costado derecho, ahí toque el hombro de Hilda, un par de palmadas y comenzamos a avanzar, con ella teniendo el escudo de frente cruzamos otro pasillo entre estanterías, nada, todo despejado, con eso limpio avanzamos directo a las escaleras de la torre de mando, ahí fue que alguien salió de la puerta disparando con su escopeta, Hilda recibió el disparo con el escudo, mientras que yo neutralice a ese humano:
-Despejado –dije
-Flanco derecho despejado –dijo el hombre lagarto
-Avanzando –respondió Hilda
Ella empujo la puerta e impuso el escudo hacia las escaleras, mientras que alce el rifle, apuntando directo a las escaleras encima de nosotros, la torre es de una forma octagonal, y las escaleras forman una espiral:
-Sube, te cubrimos –dije
-Entendido
Hilda siguió subiendo manteniendo el escudo frente a ella, mientras subía manteniendo mi mira en las escaleras justo encima de nosotros, nadie salió.
Ya llegando a la puerta que lleva al mirador de la torre de mando, Hilda comprobó la puerta:
-Tiene seguro
-¿Ahora qué? –dijo Sloan
-Tratar de derribar la puerta, pero a base de patadas no caerá rápido –dije- no sabemos con qué la atrancaron, y pueden disparar a través de la puerta
-Para eso estuve con la división de demoliciones, retrocedan
Asentí y bajamos un poco en la escalera, teniendo la puerta en la mira, estamos algo más debajo de donde alguien suele apuntar un arma, literalmente las balas saldrán desde el nivel del suelo hacia arriba.
-De no ser porque Japón nos tiene sujetos del cuello, tendría aquí una carga de C4 –dijo desprendiendo una masa grisácea de su mano izquierda- pero tengo que improvisar, solo uso algo de este mortero especial, y dirijo la energía a donde deseo
Rodeo una granada pequeña de alto impacto con esa masa, dejando solo un lado abierto, ella tomo aire y suspiro, parecía estar meditando, tomándose su tiempo… de nuevo, cuando ella saco el seguro de la granada mi respiración se fue, hasta que ella adhirió la granada a la puerta y corrió hacia la escalera, manteniendo el escudo justo frente a ella, entonces la explosión se dio.
La puerta colapso, los sujetos en el interior de la cabina abrieron fuego, pero nosotros devolvimos los disparos, sus balas pasaron por encima de nosotros por varios centímetros, las nuestras, los llenaron de plomo:
-¡Alto al fuego, alto al fuego! –grite cuando las balas desde la cabina dejaron de salir, era difícil saber si fueron abatidos por el humo y polvo levantado- Hilda, adentro conmigo
Ella asintió y adentrándonos al puesto de mando… estaban muertos
Un ciclope; es de esa misma especie que la agente Manako, pequeños y delgados; y dos humanos, todos con arneses de combate y chalecos anti balas medianos… sea quienes sean, están bien armados:
-Tienen rifles de francotirador del tipo militar y un rifle M-16 con miras telescópicas... estos tipos están bien armados –comento Hilda bajando su escudo
-No son traficantes cualquiera, vuelve abajo –dije analizando este nido de francotirador- diles que todo está bien
-¿Qué hará usted? –cuestiono
-Quiero saber si tienen algo aquí que sea útil
-Bien
Hilda bajo acompañado por Sloan y el hombre lagarto, yo me adentre en este nido, tienen mesas, sillas, bolsas de comida y botellas de agua y cerveza, estos bastardos tienen lo suficiente para pasar aquí al menos una semana:
-A-Ayuda –escuche a uno
Me gire apuntando mi rifle, es el ciclope, está en el suelo, múltiples impactos de bala en todo el torso. Está cubierto de sangre, su gran ojo esta desorientado… no dudara mucho:
-Por favor… a-ayuda
-No tengo un botiquín aquí, amigo –dije quedando de cunclillas frente a el- pero si me ayudas, podría ayudarte
-S-S-Solo… sácame de aquí… por favor
-Nada es gratis
-¿Q-Que es lo que quieres? –pregunto, su respiración se dificulta
-¿Quién es tu jefe? Líder, contratador, el que sea
-N-No sé su nombre… no es Theobold, él es solo uno más… pero el que es jefe de todos… e-e-el líder de este grupo… responde al nombre de contratista
-Contratista… ¿Cómo luce ese tipo?
-Tampoco lo se… s-s-siempre va con una gabardina y un s-sombrero –dijo tragando más aire- su rostro nunca es visible… e-e-es como si la oscuridad misma estuviese en su rostro… s-solo una luz roja permanece sobre su ojo derecho… e-es un p-pe-peligro… un… peligro
Y fue su último aliento.
Dejo escapar un suspiro pesado, y su cabeza cayó ligeramente de lado, está muerto:
-Gracias por la información –dije desviando la mirada… sería útil, pero con esas heridas, no había manera se sacarlo con vida
Es un nido bien hecho, las planchas de acero con pequeñas ventanillas; seguramente; de vidrio anti balas, de hecho, una de esas esta estrellada por una bala, debió ser cuando devolvimos el fuego.
Además de ello una laptop en el suelo y una especie de equipo electrónico grande… no sé lo que es, tiene varios botones, cables, pantalla y una pequeña antena plegable, mas no parece alguna computadora exageradamente grande, deberemos de evaluar que es con los de inteligencia.
Ya luego de eso baje de la torre de mando e ingrese al almacén, camine hacia el área libre, y ahí tenían a todos los sujetos armados, exactamente, 5 sujetos de diferentes especies, los hombres del RATS estaban detrás de ellos haciendo guardia, mientras los sujetos detenidos estaban de rodillas con las manos en sus espaldas y esposados, a la derecha, tenían en el suelo al orco tratándolo, y otros tres tipos, dos humanos, un kobold:
-Mariscal García –me llamo Jackson- ¿Cuál es la situación arriba?
-Tres bajas confirmadas, un ciclope y dos humanos
-Ya veo, bien, con eso suman seis
-¿De qué especie eran los de aquí abajo?
-El ogro que neutralizaron con la ametralladora, un humano y un nekomata… por cierto, valla con su equipo, creo que una de sus integrantes esta algo mal
-¿Herida?
-No… usted valla, nos ocuparemos de estos tipos
-Bien, gracias, por cierto ¿Qué hay de la bengala?
-Ya fue lanzada, llegaran aquí en poco tiempo
Asentí y me dirigí al exterior, por la puerta donde entro el equipo de Jackson; aquí me di cuenta que la derribaron de alguna patada o buen golpe, el seguro estaba por todo el suelo, al salir me topé con Janet hablando con Catalina, Mizuki estaba recargada en el muro junto a Sloan, mientras que Dina estaba frente a ellos:
-¿Qué sucede?
-Es Cat –dijo Mizuki- es solo… sigue en shock
-¿Le dispararon?
-Mato a alguien
Ahí pude escuchar como Catalina vómito, me gire a donde ella estaba, había dejado caer su cuerpo al suelo, Mizuki desvió la mirada:
-Me encargare, quédense aquí
-Si señor
Camine lentamente a donde ambas estaban:
-Beruhige dich, lass es raus –decia Janet en su idioma natal, acariciando la espalda de Catalina- era el o tu
-Lo vi a los ojos… esos ojos…
-Janet –hable de repente
La mencionada solo se giró ligeramente, es la primera vez que el noto con un rostro diferente al de seriedad o estoicismo, ahora muestra preocupación por su amiga:
-¿Me permites hablar con Catalina?
Ella me miro y regreso su vista con Catalina, pero entonces suspiro, estuvo a punto de retirarse pero la llame:
-Quedate, necesito tu ayuda para calmarla, eres su amiga, la conoces mejor
-Entiendo -dijo Janet asintiendo
Con eso ambos nos dirigimos hasta Catalina, Janet bajo su cuerpo hasta quedar al ras del suelo, justo al lado izquierdo de la saltarina, mientras que yo quede a su derecha, ahí apoye mi rodilla izquierda en el pasto, mientras mantenía mi pie derecho apoyado en el suelo:
-¿Cómo te encuentras?
-Mal –dijo mirando al suelo, frente a ella, lo que parece su vomito- yo… solo… solo jale el gatillo y el cayo… estaba… estaba muerto
-Sabes que esto llegaría un día ¿Verdad?
-Si… pero… no esperaba que tan pronto… ¿Es normal que mis manos se sientan así? –dijo mirándome… su rostro solo refleja miedo
Sus manos temblaban muy ligeramente, sus ojos reflejaban la poca luz de la luna, y las lámparas de aquí fuera, las debieron de encender los de la blindada:
-Es normal –dije acariciando su espalda- es muy normal… también pase por esto, Catalina, por ese dolor, por esa presión en tu pecho, esos recuerdos que te deben estar azotando ahora
-Era una vida… -dijo abrazando una pata de Janet, esta al sentirla comenzo a acariciar suavemente la cabeza de Catalina- s-siento frio
-Acurrucate el tiempo que quieras -dijo Janet, Catalina ahi parecio pegarse aun mas, casi hundiendo su rostro en la pata
-Hay cosas que considerar, Catalina -dije sentándome, pensando bien en lo que diría
Me senté al otro lado de Catalina, para hacer que el calor de mi cuerpo le llegase aunque sea un poco:
-Una vida es una vida, la naturaleza humana nos hace no querer matar a otro de los nuestros –comencé a explicar- somos parte de una enorme manada, uno no nace para matar a un igual, uno nace para crecer, socializar, vivir… pero a veces, nos vemos en la obligación de acabar con una vida… pero es aquí donde hay que diferenciar –dije posando mi otra mano en su espalda- Catalina, mírame a los ojos
Ella despego su rostro de la pata de Janet y volteo a verme:
-Una vez mencionaste a un pequeño que le comprarías un juguete por su cumpleaños ¿Verdad?
-S-Si, el pequeño Nokida –dijo esgrimiendo una pequeña sonrisa- ¿Qué tiene el que ver en esto?
-Él es una persona más, que lleva su vida, alguien a quien aprecias, y alguien a quien quieres proteger, el, junto a sus padres, sus amigos, sus vecinos, la gente que te topas en la calle y se dirige a su trabajo, escuela u hogar, son vidas a las que hay que proteger, tu nunca dañarías a alguien así ¿Verdad?
-N-No…
-Ahora, estos sujetos… estos sujetos no llevan una vida como esa gente, ellos no se preocupan por cumplir con un trabajo honorable -dije señalando al almacén- ellos no pagan ningún impuesto, ellos no trabajan en alguna empresa por sus estudios o méritos, no se preocupan por sus vecinos, no respetan a otros… se dedican a transportar y vender mercancía ilegal, drogas que dañan a aquellos necios que las compran, y matan a aquellos que traten de confiscarlas… Nokida, es tu amigo ¿Verdad?
-Si… es un niño adorable –dijo sonriendo- es un rayo de sol
-Ya me lo imagino, esa sonrisa que tienes es muy sincera… ¿Tu querrías que fuese herido con alguna de esas armas en el almacén? ¿Qué alguien lo hiera por estar intoxicado con alguna droga, o inclusive, corromperlo y traerlo a ese oscuro mundo?
-No… no… ¡No! –Levanto un poco la voz, ella había girado parte de su cuerpo para verme mejor, quedando su brazo izquierdo aun aferrado a Janet y su brazo derecho frente a mi, había cerrado su mano en un puño- No quiero que sufra…
-Ese mismo sentimiento de protección, tienes que canalizarlo –dije sin romper el contacto visual, tomando su mano con mi mano derecha- arrebatar una vida es difícil… pero estas no son vidas inocentes, no son personas como Nokida o sus padres; que estoy seguro se ganan la vida de manera honrada; no… estos tipos solo quieren hacer dinero, y lo hacen lastimando a cientos, miles de personas inclusive. Lo que hacemos es para proteger a la población inocente, para que gente como Nokida puedan dormir cómodamente en su cama, preocupándose solamente por su propia vida, y no teniendo que lidiar con posibles tiroteos en la vía publica como sucede en México, o traficantes en su escuela, o adictos en su comunidad –ahí comencé a cerrar mi mano con su mano en mi palma- Somos los perros guardianes que protegen al ganado, somos aquellos que alejan al cobarde coyote o al sanguinario lobo, somos aquellos que dan la paz a la granja, no te sientas así por la muerte de un criminal, sonríe porque Nokida seguirá durmiendo pacíficamente
-Du bist der schild von Nokida -dijo de repente Janet en su idioma natal
Catalina volteo con Janet y luego volteo conmigo, mirándome atónita, bajo su mirada parpadeando varias veces, solté su mano y ella había soltado la pierna de Janet, apretó sus puños e inflo su pecho, tomando una gran bocanada de aire:
-T-T-Tiene razón… el solo… quería lastimarme… matarme –dijo alzando la mirada, no asustada, no afligida, sino con una sonrisa
Una sonrisa de determinación:
-Hice lo que tenía que hacer para seguir con vida, para que mi amiga siga con vida –dijo mirando detrás de mí, a Mizuki- para volver con Nokida… g-gracias mar-… Roberto, Janet, necesitaba esas palabras –dijo sonriéndome
-No es nada Catalina –dije acariciando su espalda, en ese momento los vehículos de la corporación y policía arribaron al lugar, junto al helicóptero que alumbraba el exterior con una gran lámpara- arriba, la misión ha terminado
-Si mariscal –me puse de pie con un salto y ayude a Catalina a ponerse de pie- gracias de nuevo
-No hay de que Catalina, un líder debe estar al pendiente de sus compañeros –alce la mirada y pude ver al resto del equipo algo más cerca, parece que escucharon todo- ¿Qué hay de ustedes, algún herido, que necesite palabras de motivación? –comente con una ligera sonrisa, algunos soltaron algunas pequeñas carcajada
-Una bala me alcanzo –dijo Sloan- pero nada grave, la coraza lo detuvo
-Nada por aquí –respondió Mizuki
-Todo limpio –dijo Dina
-Hubieron balas que rosaron mis piernas –comento Janet a nuestro lado, se mostraba mas contenta, mirando con orgullo a Catalina- pero nada grave
-¿Cómo que nada grave? –Dijo Catalina- Entremos peluda, tengo que revisarte
-Solo son rasguños
-Y los rasguños también se infectan –dijo tomándola de su mano izquierda, jalándola- obedece a la encargada de la salud del equipo
-Está bien, pero no me jalonees, pareces mi madre
Ahí soltamos otra carcajada en grupo, los vehículos que arribaron a escena desplegaron más agentes de BrutalCorp y de la policía, parecen haber forenses, agentes del Acta, yo solo suspire e ingrese al almacén.
Ya dentro y abriendo varias cajas nos topamos con todo un arsenal capaz de abastecer un batallón entero, pistolas, subfusiles, rifles, carabinas, escopetas, granadas, inclusive explosivos plásticos y un lanzamisiles.
Además del arsenal había; a lo que se pudo contar; media tonelada de cocaína, pero para ese momento nos retiramos junto al equipo de la blindada, los de RATS y los equipos de investigación criminal de la ANP e inteligencia de BrutalCorp se quedaron:
-¡Buen trabajo señores! –Grito Jackson- Hora de volver a la corporación, ya nos ganamos la cena
Él decía eso mientras su equipo abordaba su transporte, por nuestra parte abordamos el otro transporte junto a todo mi equipo, cerrando la puerta el conductor arranco, la misión concluyo y solo me quite el casco, dejándolo sobre mis rodillas y paliacate que baje revelando mi rostro por completo, ahí recordé que tenía la licorera de Sloan, la saque del bolsillo trasero y se la pase:
-Te la ganaste
-Gracias –sonrió quitándose el shemagh- ¿Alguien quiere un trago?
-Dame un poco –dijo Mizuki
Sloan le pasó la licorera de aluminio y Mizuki le dio un trago, la pasó a Sloan y como nadie más pidió el siguió en darle un trago:
-Ya lo necesitaba –dijo con una sonrisa tapando la licorera- bueno… ¿Quién tiene hambre?
-¿Qué hora es? –pregunto Dina
-Las 12 de la mañana –conteste
-El Abraham´s debería estar abierto –comento Mizuki
-Podríamos ir por unos tragos –dijo Sloan
-Antes hay que llegar y probablemente llenar informes –declaro Janet
Centre mi mirada a la ventana y bostece… hasta ahora el cansancio y el dolor de mi herida me llegan, apoye mi mano en mi costado y apreté los dientes, solo queda poco, regresar a las oficinas y volver a casa, pero no con las manos vacías, eso me recuerda, que tengo que llamarla.
-¡Si, diga! –respondió con un tono algo fuerte, parece emocionada
-Hola Amanda –salude relajado
-¡Robie! ¡Me alegra mucho escucharte! ¿Todo bien? ¿La misión fue un éxito?
-Si Amanda, un completo éxito, voy camino a la corporación junto a mi equipo, me temo que me quedare a dormir ahí –declare dolido
-Oh… ¿E-Enserio? –cuestiono algo alicaída
-Tengo que llenar algunos reportes, y creo que tomara tiempo
-Entiendo… en ese caso mucha suerte Robie, y si puedes dormir algo hazlo, tienes que recuperarte
-Lo hare Amanda ¿Tuviste un buen día?
-¡Si! Salí con Harumi al gimnasio y estuvimos charlando, además de que la vuelta al apartamento fue muy tranquila, tanto que decidí llegar hasta aquí a pie
-Suena a un día divertido, me alegra que lo hayas pasado bien
-Gracias Robie, pero sabes, mi día acaba de mejorar
-¿Por qué?
-Porque vuelvo a escuchar tu voz –al decir eso solo me provoco un sonrojo- p-porque sé que estas a salvo
-A-Amanda… gracias querida –respondí… a veces es demasiado dulce- Ya mañana volveré a nuestro hogar y nos divertiremos, no eh olvidado nuestra cita
-Si Robie, aquí te veré
-Muy bien, buenas noches Amanda
-Igual Robie, duerme bien
-Igualmente, hasta luego
-¡Au revoir!
Se despidió con esa dulce voz francesa… enserio que la amo.
Me encantaría verla ahora, saludarla aunque sea para antes de dormir, pero la labor aun continua.
El camino siguió en silencio y ya regresando a las oficinas de la corporación, nos dirigimos de inmediato a la armería, donde dejamos todo el equipamiento:
-¡Excelente trabajo agentes! –dijo la mariscal entrando de repente- por su labor excelsa la corporación paga la cena, trajimos a personal de uno de los restaurantes con los que tenemos una asociación, así que pueden satisfacer su apetito en la cafetería, pero antes, necesito que rellenen algunos documentos, los quiero en el piso cinco lo más pronto posible
-¡Yeah! –exclamo de repente Sloan- comida gratis, y bebidas ¡En tu cara Mizuki!
-Mi premio sigue vigente –declaro retirándose la coraza
-Oh… anda, déjalo pasar por esta vez
Yo solo reí al escuchar la casi suplica de Sloan, mientras me retiraba el paliacate voltee con Catalina, estaba sosteniendo la coraza frente a ella, mirándola fijamente, la coraza estaba intacta, solo con algunas manchas de tierra.
Camine hasta ella y me hinque a su lado:
-¿Estas bien?
-¡Oh! –Dijo casi dando un brinco- mariscal… sí, estoy bien –dijo dejando en la mesa la coraza- solo… solo pensaba
-Sigue aquejándote ¿Verdad?
-Sé que él era un criminal… pero… era una vida, d-dejo escapar un pequeño aullido de dolor cuando cayó al suelo… aun puedo escucharlo
Entiendo su situación… no puedo presionarla, depende de ella superar algo así:
-Solo recuerda lo que te dije Catalina, y no te preocupes –dije mirándola- te aseguro que nadie llorara su muerte
-S-S-Si mariscal –dijo mirándome, aunque algo nerviosa- lo se… solo necesito algo de tiempo
-El que necesites, ya escuchaste que habrá cena gratis
-Eso será bienvenido, lo deje salir todo haya –dijo riendo nerviosa
Le sonreí dándole un par de palmadas en su espalda, lo está llevando bien.
Luego de aquello nos dirigimos a un piso donde había una gran sala de juntas, ahí nos entregaron varios documentos a llenar, datos como las bajas, cargadores vaciados, y algunos reportes de situación; además de algunos para valorar las armas de la corporación; el rifle se desempeñó de manera perfecta y en ningún momento se encasquillo, esa arma me gusta.
Una vez todo llenado me dirigí con el mariscal:
-Señora, necesito reportarle algo
-¿Qué cosa mariscal García?
-Cuando subimos a la torre de control; donde descubrimos que se trataba de un nido de francotiradores; me topé con un ciclope moribundo –explique mientras ella mantenía su mirada fija en mí, es una mirada dura de alguien con experiencia- declaro algo sobre un sujeto con gabardina
-Gabardina… venga conmigo
Ella entonces se dio media vuelta directo a la puerta, la seguí hasta el ascensor, marco uno de los pisos más altos y bajando ahí me topé con otro piso de oficinas, lo recuerdo, es donde está el despacho del coordinador Takeo, básicamente el alto mando de todo esto.
La mariscal llego hasta la puerta y llamo a esta por una especie de timbre, pocos segundos después se abrió:
-¿Constantina ocurre algo? –pregunto el coordinador
-El mariscal García parece tener información de relevancia
-Señor –dije dando una reverencia, para luego volver a una postura firme
-¿Qué clase de información posee, mariscal? –pregunto el coordinador juntando sus manos, con ambos codos apoyados sobre la mesa
-Obtuve información de uno de los tiradores del nido de francotiradores –comencé a explicar- un ciclope herido de muerte, momentos antes de morir dijo algo sobre un tipo en gabardina
-¿Qué le dijo de el? –pregunto el coordinador
-Gabardina oscura al igual que el sombrero, dijo algo que… la oscuridad misma está en su rostro, no sé si se debía a que estaba moribundo, o podría incluso tratarse de un ser abisal, pues dijo algo de una luz roja proveniente de uno de sus ojos, además de un seudónimo
-¿Seudónimo? –pregunto levantando su ceja derecha
-Contratista
Al decir eso el coordinador desvió la mirada, pero más porque parecía estar pensando y mirando los múltiples papeles sobre su escritorio:
-Contratista… eso… eso le da sentido a todo esto –dijo en voz algo baja moviendo papeles- Constantina, llama a los de inteligencia, tenemos información que será útil
-Enseguida señor –dijo ella para retirarse luego de una reverencia
-Mariscal García, puede retirarse, disfrute de la cena
-Me encantaría –dije bostezando- pero creo que prefiero dormir
-Entiendo, un día agotador –dijo sonriendo- esto lo saben pocos, pero en el piso de la cafetería hay un cuarto de camas para los mariscales, puede pasar a descansar
-Oiga, soy un mariscal ¿Por qué no estaba enterado? –dije bromeando
-Lo mantenemos en secreto para los que de verdad merecen un descanso –dijo sonriendo- y usted se lo merece, pase a descansar
-Eso hare, gracias –dije dando otra reverencia y me retire del despacho
Constantina había recogido mi hoja de reporte, así que me dirigí directo al piso de la cafetería, llegando ahí escuche un barullo desde la cafetería, sonreí y pase para asomarme.
Estaba el equipo de la blindada y el mío alrededor de una gran mesa, ahí estaban devorando todo lo que había, hamburguesas, arroz, yakitori, takoyaki, inclusive pude ver algunos tacos, enchiladas y platos con pozole, ahí voltee a la cocina, los cocineros tenían el logo del American Food en sus uniformes, de entre ellos reconocí a un chico, lo eh visto en las noticias, solo sé que sus anfitrionas; varias chicas, y muchas de especies grandes; hacen algunos… desordenes, me llego el aroma y la verdad es que no me pude resistir a ordenar algo:
-¡Hey mariscal! –Grito de repente Sloan- ¡Ordene algo y venga, hay que festejar por la misión!
-Sí, ya voy –dije desestimando con mi mano, ahora más relajado solo me siento más cansado
Pase hasta la barra para ordenar, quizás algo ligero y a la cama:
-¿Qué le puedo servir señor? –pregunto, es el chico que reconocí, en su gafete dice Kimihito
-Dame una orden de deshebrada –ordene- y una cerveza bien fría
-Enseguida
El chico pasó la orden a los otros en la cocina, mientras que el mismo estaba limpiando los platos, pronto salieron los tacos y saco la cerveza del congelador:
-Aquí tiene, buen provecho
-Gracias
Ya con mi orden me dirigí a donde estaba mi equipo, Sloan se hizo a un lado al igual que Janet, me habían guardado un lugar:
-Y como decía, nunca temimos –decía Sloan con claro tono de orgullo- tenemos a un buen líder, y somos un equipo sobresaliente
-Su mariscal tiene amplia experiencia –comento Jackson, todos los de la blindada estaban sentados frente a nosotros, muy centrados en su comida- tienen suerte, algunos simplemente entran en busca de dinero y con poca experiencia
-Y eso que al principio me detestaban –comente con tono burlón- si los vieran esos primeros días
-Lo estábamos probando, mariscal –dijo Sloan dándole un trago a su cerveza- si pasaba de ello significaba que era buen líder
-Y lo es –dijo Catalina- eh tratado a muchas personas por herida de bala o arma blanca, y algunos o se desmayan o me tratan de quitar de encima por el pánico –dijo dándole un mordisco a lo que parece una torta- el resistió el picahielos y no trato de quitarme
-Bien hecho, ahora me duele la herida de nuevo –dije pasando mi mano sobre esta… ya lo había olvidado
-En un rato lo vendo y le doy una paleta para que no le duela –dijo burlonamente, no me evite soltar una carcajada
-Se ha desempeñado bien –dijo Janet de repente- y con esta misión lo ha demostrado… yo… me alegra tenerlo como mariscal
Por poco y me atraganto al escuchar eso:
-No lo puedo creer… ¡Janet esta ebria! –comento de repente Sloan
-El único ebrio aquí eres tú
-Solo llevo tres cervezas…
-El punto es –dijo ella a mi lado, volteando a verme- que es un honor servir al lado de alguien con experiencia y convicción
-El honor es mío, Janet –dije sonriéndole- eres una mujer aguerrida, y eh visto a pocos combatientes tan férreos como tú, manteniéndote con ese escudo y resistiendo las salvas de varios enemigos, el honor es mío al combatir al lado de una guerrera capaz
-¡Hay que hacer un brindis! –Dijo Sloan- ¡Por nosotros! –Dijo sonriendo- Porque ya somos un equipo de verdad
Ahí solo reí y me puse de pie, todos chocamos nuestros vasos y botellas, pero me extraño no ver a Dina:
-¿Y Dina?
-Se retiró antes –comento Catalina- puede volar, y es una Magnus, esas cuatro alas la hacen llegar a su morada en un santiamén
-Aunque la note algo preocupada –dijo Mizuki- no es de muchas palabras, pero su rostro habla por ella
-Debe ser que quiere ver a Barrick –dijo Sloan- son muy unidos, ha de querer reportarle que está a salvo
-No puedo culparlos –dijo Catalina- se quieren tanto
-Por cierto, tu… ¿Hilda, verdad? –pregunto Sloan
-Si ¿Qué sucede? –pregunto la golem
-Eso que hiciste con la granada ¿Para qué era?
-Oh, bueno, mis manos están compuestas de un material especial –dijo mostrándolas- es como un mortero, pero lo usan en la división de demoliciones para probar explosivos, es muy útil conteniendo esa energía, lo único que hice fue concentrarla a un punto exacto
Luego de eso surgieron más preguntas, por mi parte seguí comiendo algo más relajado, hoy nos ganamos el descanso, y mañana, hare que Amanda sea la mujer más feliz del mundo…
POV Narrador.
El casi banquete seguía en la corporación, los agentes festejaban su victoria, además de la buena noticia que el equipo de Roberto tendría días extras de descanso por sus notables servicios y desempeño en entrenamiento.
Mientras, la gran wyvern volaba sobre los suburbios japoneses:
´´ ¿Qué alguien lo hiera por estar intoxicado con alguna droga, o inclusive, corromperlo y traerlo a ese oscuro mundo?´´
Esas palabras resonaban en su mente, aquel discurso para motivar a su amiga le había calado en su interior, llenándola de preocupación de aquel niño que ha estado cuidando desde varios días, desde aquel desastroso día donde le dieron la noticia del fallecimiento de su madre en servicio.
Dina llego hasta el hogar del pequeño Jun, y antes de aterrizar en la ventana pudo ver a alguien en el balcón del segundo piso, era el niño:
-¡Jun! –Lo llamo alegre- ¿Qué haces aquí arriba a estas horas?
-¡Dina-nee! –Exclamo el jovencillo sonriente, la wyvern al aterrizar en el balcón fue recibida por un cálido abrazo del niño- ¡Hola! Estaba… estaba apreciando la luna –dijo el niño sonriendo- me… me recuerda a mamá
-¿Enserio pequeño? –cuestiono la wyvern, sentándose en el balcón y el pequeño frente a ella, entre sus piernas
-Si… la forma de la luna me recuerda a su sonrisa, tan brillante –la luna estaba en cuarto creciente, formando una gran sonrisa a los ojos del niño- yo… la extraño mucho
-Todos la extrañamos, pequeño Jun –dijo la wyvern acariciándolo, sintiendo como se aferraba a su ala derecha
-Dina-nee… ¿Crees que ella este contenta?
-Claro que lo está pequeño –dijo la wyvern apreciando la luna junto al niño- donde sea que ella este, sonreirá
-¿Por qué se fue? –Pregunto el niño comenzando a llorar- ¿P-P-Porque se fue ese día? L-Le dije que la note cansada… que no fuese…
-Pequeño… ella solo quería lo mejor para ti –dijo la wyvern acariciándolo con delicadeza- ella quería darte los mejores regalos y la mejor educación
-Su más grande regalo era que estuviese conmigo –dijo el niño derramando lagrimas- y ahora… ya no está –en ese momento apretó las placas de identificación en su mano
-Jun…
La wyvern no sabía bien que hacer.
Desde hace semanas que cada día que salía de la labor, iba a la casa del niño para animarlo, sea para solo jugar, dar un paseo en sus garras, o inclusive ayudarlo con las labores de su hogar; hacerlo asistir a una escuela en su estado emocional hubiese sido una tortura; y ahora ayuda a sus abuelos, era visitado constantemente por Dina y Barrick, especialmente los fines de semana, que inclusive salían de paseo junto a el:
-Pequeño… ella hacia esto por ti… hoy fui a mi primera misión –declaro la wyvern bajando su mirada hacia el niño- capturamos a muchos criminales, con armas, drogas… cosas que pueden dañarte o a tus abuelos
-Pero Dina-nee… ellos son peligrosos, pudieron dañarte –dijo mirándola con ojos llorosos- no… no quiero perderte a ti también, Dina-nee…
-Pequeño Jun, eso nunca pasara –ella lo tomo en sus alas, recostándolo en forma de cuna- soy una wyvern Magnus, de las más poderosas wyvern en el planeta, mis escamas son más duras que el acero, nunca me perderás Jun
-Te quiero mucho, Dina-nee… -dijo el pequeño abrazándola- nunca me dejes… por favor
-Nunca lo hare, pequeño –dijo la wyvern pegándolo a ella
Ella alzo la mirada a la luna, con el niño pegado a ella. La wyvern había tenido estas ideas desde tiempo atrás, e inclusive lo ha hablado con su pareja, el mariscal Barrick, la idea de adoptar al pequeño Jun, y no es que sus abuelos no pudiesen cuidar de él, pero ellos mismos querían que tuviese una figura paterna y materna, una pareja más joven que lo cuidasen, pues bien sabían que un día ellos partirían más pronto que tarde, y eso simplemente sería un daño enorme a su ya lastimado corazón.
La wyvern ya tiene su plan de vida junto a Barrick, y entre esos planes está el pequeño Jun creciendo en una familia, junto a ellos:
-Lo protegeré –dijo Dina en voz baja, hablando directo a la luna- y nunca… nunca dejare que lo dañen, el dormirá tranquilo bajo mis alas… te lo juro
-Dina-nee…
Ella bajo su mirada para solo ver al pequeño Jun dormido en sus alas, la wyvern sonrió ampliamente y se adentró en el hogar del joven, cuidando cada movimiento para no romper nada ni despertarlo, ya llegando a la recamara del pequeño lo recostó en su cama y ella tomo asiento a su lado, mirándolo con una pequeña sonrisa.
Bajo la tenue luz de la luna, la wyvern beso con ternura la frente del niño, y este tan solo sonrió acurrucándose en su cama, ahí, Dina partió a su hogar.
Llegando a este se topó con Barrick aun despierto, el mariscal apenas salía del baño, con dientes recién lavados, se disponía a entrar al dormitorio:
-Oh, Dina, querida –dijo el sonriendo- llegaste algo tarde ¿Cómo fue la misión?
-Un éxito –dijo sonriendo- fue fácil, todos los equipos se desempeñaron de maravilla
-Me alegra saberlo –dijo el mariscal- ¿Vas a tomar un baño? Deje el agua aclimatada
-Sí, gracias querido –al cruzarse ambos unieron sus labios en un tierno beso
Luego de eso la wyvern tomo un aseo bien merecido y se metió en la cama junto a su pareja, abrazándolo para atrapar su calor y dormir cómodamente.
El furor de la batalla se había extinguido hace mucho, y ciertos miedos que las palabras de Roberto levantaron se vieron calmados en el corazón de la wyvern, después de eso, todo el equipo tomo el merecido descanso.
Notas del autor: bueno, la primera misión del equipo, fuego real, pólvora y plomo, ya nada de blancos móviles de cartón, o agentes con balas de pintura.
Si bien empezó con algo de caos recibiendo los disparos desde la torre de mando, el equipo de Roberto, RATS y la blindada permanecieron en calma, extrayendo a su único elemento herido de gravedad y avanzando hasta tomar el edificio, todo su mercancía ilegal y arrestar a los guardias de este, y además, obtener información del contratista; que no es hasta ahora; que conocen el seudónimo… si, se acercan muchos eventos.
Podría ser un capitulo un tanto más corto, comparándolo con los previos, pero considero que así es mejor, para centrar toda la acción en un punto y no distraernos con momentos hogareños, y así, guardarlos para un capítulo entero. Y hablando de esos momentos, solo quiero recordarles que Rob le debe una cita a la vaquita, solo dijo, hehe…
Un agradecimiento a Los Extraditables, OTAKUFire, Brandonboss, Chariklo y a todos los anónimos que continúan la historia, el saber que la gente disfruta de mi humilde historia me hace continuar… y ahora que lo recuerdo… ¡Hemos pasado el medio millón de palabras!... siendo honesto, nunca pensé llegar tan lejos, cuando la historia fue concebida era mucho más corta, pero ahora… no tengo palabras. Solo las de enrome agradecimiento a ustedes, los lectores, y que espero no defraudar con los próximos capítulos.
No tengo nada más que decir, más que muchas gracias por seguir la historia de este tierno dúo, enserio, muchas gracias.
¡Hasta luego!
