¡Uff! Lamentando el retraso, aquí les traigo un doble update de LMDL Retold. ¡Detalles al final!


Trigésima quinta Historia: Quisiera que aquí estuvieras.

Dark no pronunció palabra en mucho tiempo después de volver de aquella Isla. Enfrentar a su hermano había sido algo trágico para él. A pesar de que jamás habían convivido, el tiempo que ellos pasaron trabajando juntos en los Hunters había bastado para que mi compañero creara un lazo especial con su discípulo. Él lo consideraba un gran amigo. Lástima que Callisto jamás lo pensó así.

Tras vencerlo, Dark fue incapaz de acabar con su hermano. Vi cuando lo dejaba, con un truco con la tierra, atado al suelo, sin capacidad de moverse. Callisto sólo vociferaba, gritaba, desesperado, que quería ser eliminado. Pero Dark quería condenarlo. Morir era demasiado alivio; lo iba a obligar a vivir una vida que no tenía ningún propósito. Estaba perdido, no tenía posibilidad de planear nada ni de causarle daño a nadie. Ese último acto mostró la madurez que mi compañero había alcanzado. A diferencia del vengativo de su gemelo, Dark se sobrepuso y pensó de manera racional y coherente. Abandonamos la Isla apesadumbrados, aún cuando yo estaba orgullosa de él.

El problema de este mundo, es que casi nunca funciona todo lo racional y coherente que uno quisiera. Y la gente que sí lo hace no es recompensada. No, al menos, de la forma en que uno esperaría. Bien lo sabe Dark.

Semanas después de la celebración, tras la victoria decisiva de Proto ante el Dark Soul Army, a mi compañero le tenían una muy mala noticia. Pude notarlo cuando lo despertaron ese día, temprano, para darle un comunicado especial en el CMD. Lo seguí. Kaede estaba en los monitores principales, lista para contarle a Dark que habían encontrado un objeto de inusual valor en las orillas del rio Urmson. Era una medalla, casi idéntica a las de nuestras armaduras. Según Sofía, era esa medalla la culpable de la enfermedad que nos había atacado hace un tiempo. Parecía que en la base ni se habían enterado de todo nuestro percance. Pero lo que reveló ese objeto, era que de algún modo, Callisto había logrado escapar de la Isla. Había que encontrarlo.

Partió sólo a la orilla del rio a buscar la medalla. Conociéndolo, sabía que no me permitiría ir con él, así que ni siquiera lo intenté. Volví a mi habitación a hacer unas tareas de rutina que me faltaba por terminar.

Llegó cerca de la medianoche. Yo, preocupada, acudí al CMD, justo en el momento en que se tele transportaba de vuelta. Su cara de impacto era terrible. Corrí a ver qué sucedía, pero él, sin responder, me entregó tres cosas que traía en la mano. La medalla, la chaqueta de Callisto, y una carta escrita a mano y en papel. La carta era terrible. Mostraba a un ser completamente desorientado, confundido. Aún rabioso, pero más resentido con el mundo en general. Un mundo, que en sus palabras, no era para él. A través de esa carta, Callisto le decía adiós a su hermano perdido. Se había suicidado al borde del rio.

Dark no quiso hablar con nadie y se fue del CMD sin rumbo aparente. Yo sabía a dónde iba cada vez que tenía un problema y quería reflexionar. Lo encontré sentado al borde de una de las terrazas de la base. Me senté a su lado, abrazándolo. Primero quise mostrarle que Callisto no significaba nada para él, pero me calló. Dijo que la experiencia de haberse visto reflejado en los ojos del albino había sido tan terrible, que desde entonces no podía explicarse el sentimiento que él le generaba. Haberlo eliminado era como eliminarse a sí mismo; fue por eso que no lo hizo. Quise demostrarle que todos tenemos que pasar por ese tipo de experiencias fuertes, pero claramente, eso nunca es consuelo para nadie. Las experiencias nos pesan siempre más a nosotros que a todos los demás.

Por último, traté de mostrarle que, aun habiendo perdido a gente que él estimaba, siempre tendría gente que estaría con él. Eso último pareció animarlo y hacerle entrar en razón. Volvió a abrazarme, fuertemente. Le palmoteé el hombro y me levanté, queriendo dejarlo pensar sólo unos minutos más. Pero al volver al interior me arrepentí. Le dije que estaría esperándolo en el cuarto. Sonrió y me siguió.

(Desbloqueado Ítem Especial: BGM, Pink Floyd - Wish You Were Here: .com/watch?v=EAchKt2xjsw)

MMZ4

"So, so you think you can tell…

Heaven from hell?

Blue skies from pain?

Can you tell the green fields…

From a cold steel rail?

A smile from a vein?"

El final de la guerra se acercaba. Podía sentirlo. Mis habilidades en la estrategia y la conducción se habían vuelto más precisas, aún cuando no había visto acción desde el robo del Emblema de Fuego. Conocía el paso decisivo que íbamos a dar, para poner en jaque mate a Vile y triunfar, asegurando finalmente la paz para los humanos y Reploids de la Gran Ciudad. Fue un buen augurio haberle ganado a la máquina de ajedrez de la base, puesta en extrema dificultad, mientras disfrutaba de un buen café. Ese líquido siempre lubricaba mi mente y la hacía pensar mejor. Con las luces del casino a medio encender, logré derrotar a mi contrincante en pocos movimientos.

Proto

"And did they get you to trade…

Your heroes for ghosts?

Hot ashes for trees?

Hot air for a cold breeze?

Cold comfort for change?

Did you exchange…

A walk on part on the war, for a lead role in a cage?"

No había pensado en lo terrible que sería eliminar a Deux. Dije varias veces que ya no me importaba él ni sus motivos, pero no era así. Había sido mi hermano, después de todo. Pude confiar en él cuando estuve ausente de la tierra, y él tomó el liderazgo momentáneo de los Elegidos, en el tiempo de los antiguos. ¿Por qué ahora estábamos enfrentados? ¿Era justa la causa que nos había hecho pelear? ¿Estaba yo en el bando correcto? ¿Era necesario eliminarlo? Todas esas dudas me asaltaron hasta confundirme. Aluciné; creí ver a Deux fuera de la ventana del pasillo donde estaba esa noche. Disparé contra la ventana y seguí al fantasma. Disparé de nuevo. No estaba ahí. Me seguía atormentando. Volvía a aparecer. Entré y prometí olvidarme de su rostro para siempre, aunque fuese difícil. Ya era demasiado tormento.

Locke

"How I wish, how I wish you were here.

We're just two lost souls swimming in a fish bowl,

Year after year.

Running over the same old ground,

What have we found?

Same old fears.

Wish you were here."

Black tenía razón. Me sentí tremendamente vacío después de eliminarlo. Dicho sea de paso, me he sentido incompleto durante los doscientos años que he estado separado del Virus. Siento que, aún cuando hice cosas terribles estando poseído por ese virus, me dio la posibilidad de ser alguien más. De no estar atado por la misión de ser correcto moralmente y dar rienda suelta a mis deseos. Eliminar a Black significó eliminar toda posibilidad de erigir mi propio destino. Quedé amarrado para siempre a la tarea de proteger al mundo en todas las épocas que nos dio La Trinidad. ¿Es lo correcto? Creo que nunca lo sabré.


Con este espectacular "season finale" les traigo los últimos capítulos antes del gran final. ¡Proto ha derrotado por fin a Deux! Por otro lado, Callisto ha logrado escapar, pero ante la vanalidad de su vida sin sentido, ha optado por ponerle fin.

Ahora se vienen los capítulos finales. ¿Qué habrán aprendido los Hunters? ¿Estarán listos para lo que sea que Vile les tenga preparados? ¡Atentos, nos tomamos una semana de respiro! Volvemos el 14 de Junio con el golpe final para LMDL Retold. ¡Atentos!