Hoy veremos las reacciones de las personas del instituto de los chicos, ¿Cómo reaccionaran? ¿Bien o mal? Lo veremos a continuación.

PD: Estos personajes son creación de Rick Riordan no míos yo los utilizo para mi historia, la trama es completamente de mi invención.

CAPÍTULO 34

Percy:

No pude pegar ojo esa noche, di vueltas en la cama una y otra vez, mire el reloj, eran las seis y media de la mañana, todavía quedaba media hora para que empezara a prepararme, suspire.

Oí como mi madre caminaba por el salón, me levante y entre en el cuarto, ella se sorprendió al verme.

-Percy ¿te he despertado? Pregunto con sus ojos castaños llenos de culpabilidad.

-No mama, no he podido pegar ojo en toda la noche, le sonreí.

-Ya somos dos, rió Sally.

-¿Por qué no has dormido? ¿Qué te preocupa? Pregunte preocupado.

-Hoy van a publicar mi novela y no sé si va a gusta, dijo.

-No les va a gustar mama, les va a enamorar, sonreí.

-Gracias, eres el mejor hijo que una madre puede tener, dijo mi madre abrazándome.

-Y tú la mejor madre que un hijo pueda tener.

-Por cierto Percy ¿Tú por qué no has dormido? Pregunto ella con el ceño fruncido.

-Por el instituto.

-Hijo, ¿Alguien te pega?

-No, no es eso.

-Entonces ¿Qué es?

-Es porque no sé cómo me miraran la gente.

-¿Por qué tendría que mirarte? Además de porque eres el más guapo, sonrió ella.

-Porque hoy voy a ir con mi… novia, me rasque la cabeza.

-¿Tienes novia? ¿La conozco? ¿Es guapa? ¿La quieres? Pregunto emocionada mi madre.

-Sí tengo novia, la conoces, es preciosa la chica más guapa que he visto en mi vida y la quiero más que a nada, respondí pacientemente a sus preguntas.

-¿Quién es? Pregunto.

-Es Annabeth.

-¡Por fin! Grito al cielo.

-¡Mamá! Me queje.

-Hijo no eres muy espabilado en estas cosas, me alegro por ustedes, me dio una cálida sonrisa.

Mire el reloj y ya eran las siete.

-Sera mejor que me prepare, dije.

-¿Se van a ver en el instituto?

-Sí, conteste.

-Pues corre no la hagas esperar que es de mala educación.

Por una vez en la vida no tuve que correr para llegar al instituto, tuve una mañana tranquila y fui el primero en llegar a la parada de autobús.

-Hombre has llegado el primero, saludo Frank.

-También me alegro de verte, salude.

Estuvimos un rato hablando juntos hasta que llego Jason hablando por teléfono.

-¿Qué tal la pelea con tú hermana? Pregunte cuando dejo el móvil.

-¡Tienes una hermana! Exclamo Frank.

-Tengo una hermana melliza y la pelea acabo cuando me hizo una llave de judo, contesto él.

-¿Tú hermana melliza te hizo una llave de judo? Pregunto atónito Frank.

-Sí es mucho más fuerte y mayor que yo, dijo Jason.

-Es tres minutos mayor, recordé y Frank empezó a reír.

-¿Estabas hablando con ella? Pregunto Frank.

-Sí y me colgó de muy mala manera porque tenía que hablar con su mejor amiga, yo me pregunto ¿Por qué vino? Para verme a mí o a ella, dijo Jason celoso.

-Jason es su mejor amiga, y no se han visto en dos años, la excuse.

-No, además de eso dijo que había un notición del que tenían que hablar sobre un chico que le gusta a ella, voy a ver si le puedo sacar información, Jason se miró.

-Yo creo que eso no hace falta, Jason me miro confuso y Frank no se enteraba de nada, un duende latino me salvo del momento incomodo.

-¿Estoy en otra dimensión o Percy ha venido temprano? Pregunto.

-He venido temprano aunque creo que algo raro pasa, me están pasando cosas demasiado buenas, dije.

De repente la guagua apareció y nos subimos.

El trayecto por primera vez en la historia de mis trayectos en transportes público se me hizo eterno.

Cuando al fin salimos mire a todas partes pero no la encontré.

-Percy vamos a clase, dijo Jason.

-Percy te estamos llamando los mortales baja del cielo para ir dentro de instituto, dijo Leo mirando al cielo.

-Estoy esperando a alguien, explique.

-¿A quién? ¿A Rachel? Pregunto Frank.

-No, dije negando con la cabeza.

-Entonces… De repente Frank se cayó.

Como yo estaba de espaldas me gire y vi a Leo sonriéndole a Annabeth.

-Sabía que no te resistirías a mí, sonrió Leo.

-Leo no seas fantasma, dijo Frank.

-Leo eres muy gracioso pero por ahora me voy a resistir a ti, sonrió mi rubia.

-Entonces no quiero ser cotilla pero ¿Por qué has venido? Pregunto Frank.

Jason me miro y luego la miro y abrió la boca.

-Yo creo que Jason ya lo sabe, rió Annabeth.

-Pues para los demás nos lo puedes explicar por favor, dijo Leo con educación.

-Leo es la primera vez que te veo ser educado, comenté.

Annabeth rió y Leo frunció el ceño.

-He venido a por mi novio, explico Annabeth.

-¿Por tú novio? Preguntaron Leo y Frank.

-Creo que ese soy yo, levante la mano.

Annabeth se acerco a mí y me dio un breve y dulce beso en los labios.

-Si no os importa me lo llevo, sonrió mi rubia.

Leo y Frank se quedaron con la boca abierta.

-Al final el improvisar si te sirvió, dijo Jason.

Cogí la mano de Annabeth.

-Nos vemos, les sonreí.

-Percy ponme tú brazo sobre mis hombros, ordenó Annabeth.

Hice lo que me pidió y nada más dar dos pasos todos los alumnos a nuestro alrededor nos miraban.

-Nos están mirando, le dije mientras sonreía.

-Normal, estamos rompiendo todas las reglas, contesto Annabeth.

-Genial, masculle.

Fuimos hacia el casillero de Annabeth para coger sus libros.

-¿Los puedo coger? Si quieres, le sonreí.

-Si te hace ilusión te los doy, me dio los libros y los puse debajo del brazos.

-Annabeth, le susurre.

-Dime, susurro ella también.

-Nos siguen mirando, dije.

-Ese no nos está mirando, señalo con la cabeza a un chico.

-Uno entre miles.

-Cero entre miles nos acaba de mirar, dijo ella.

Los chicos se juntaron a nuestro alrededor.

-¿Les damos espectáculo? Pregunto con una sonrisa con malicia.

Yo me acerque a ella y la bese, se oyeron ooooo de todo tipo pero a mí no me importo.

Annabeth y yo nos separamos y le bese en la mejilla.

-Vamos, dije.

Los dos cogidos de la mano nos encaminamos a clase.