Hola Chicuelos! Dios pueden creer que me acabo de terminar el capitulo? son casi las 11 de la noche en mi pais y siento que mi cintura se va a estallar de lo mucho que me duele ahora, pero en fin, creo que valió la pena, espero les agrade y conteste aunque sea algunas de sus dudas.
En fin lean con calma y disfruten y por favor, tenganle consideracion a mis pobres deditos, haré todo lo posible por mantener una actualizacion semanal vale? como maximo cada 7 dias me veran por aqui...
Los quiero muchote XOXO
Capitulo 36:
Antídoto:
Patrick Parker salió de la habitación de Edward cerrando la puerta con un ligero clic, Bella estaba recostada de la pared de al frente, inmediatamente se enderezó y fue hasta el buen psiquiatra.
-"¿Cómo se encuentra?" preguntó preocupada.
-"Un poco abrumado" dijo el doctor "lo convencí de que descansara un rato" Bella asintió y Patrick le hizo señas de que bajaran a la sala, abajo esperaban Rebecca y Renessme, la niña vio ansiosa a su mamá cuando apareció en la sala.
-"¿Papi como está?" preguntó caminando hasta su mamá, Bella la abrazó tratando de confortarla.
-"Está descansando ahora mi vida" contestó de manera tierna "¿Por qué no vas con Rebecca al patio un rato?" pidió dulcemente "tengo que hablar con el doctor"
-"Pero quiero escuchar" dijo la niña con ojitos y carita derrotada "¿puedo escuchar doctor?" pidió con un puchero al psiquiatra, Patrick la vio sonriendo y asintió glamurosamente.
-"No tengo problema alguno" Bella respiró profundo en un intento de sacar el cansancio de su ser, no quería discutir, la verdad no tenía fuerza, por lo que asintió mínimamente haciendo que su hija sonriera contenta.
-"Yo me retiro entonces Sra." Dijo Rebecca desde atrás, Nessie la vio con ojitos abiertos, no quería que se fuera.
Después de que habían regresado del parque, que Renessme había saludado a sus padres y Rebecca se había recuperado de la parálisis que sufría cuando veía a Petter a los ojos, le había preguntado al hombre blanco ¿Dónde estaba su bebé?
Edward no supo en primera instancia de que hablaba la chica, para cuando entendió y le aclaró a la niñera que había dejado el auto en el estacionamiento de la torre de la compañía, la chica literalmente enloqueció.
Tanto así que Bella tuvo que hacerle frente e indicarle de manera autoritaria que se calmara.
Rebecca pidió disculpas luego de ser defendida magistralmente por Renessme, que le explicó a groso modo a su mamá que Rebecca se ponía muy nerviosa cuando se trataba de su bebé y que Edward se lo había llevado sin su permiso.
Después de que Edward volviera a disculparse por haber tomado prestado el Mustang de Rebecca, Bella accedió a que se quedara con ellos mientras llamaba al buen doctor.
Pero ahora, que la adrenalina había desaparecido de su sistema, Rebecca moría de pena al ver a los ojos a Bella.
-"Voy a buscar mi auto" murmuró entre dientes apenada.
Isabella la vio a los ojos levantando sus cejas, Rebecca se encogió un poco más.
-"Ya dije que sentía mi comportamiento de hace rato" volvió a murmurar, Renessme sonrió divertida, después de todo sí había alguien que hacía que Rebecca se disculpara.
-"Está bien Rebecca" dijo Bella resoplando "gracias por todo" la chica asintió, cuando fue a despedirse de Renessme el doctor aclaró su garganta.
-"Si no les importa, me gustaría que la chica se quedara"
-"¿Rebecca?"
-"¿Ella?"
-"¿Yo?"
Las tres preguntaron lo mismo con distintas palabras, Patrick sonrió y volvió a asentir con esa tranquilidad y respeto que irradiaba, le hizo señas de que tomaran asiento.
Nessie se sentó al lado de su mamá que se sentía intrigada por la petición del doctor.
Rebecca se sentó algo incómoda y muy derecha en una de las sillas del comedor que estaban en la sala, se sentía igual de asombrada que Bella.
-"Bien" dijo Patrick comenzando "estamos en un proceso bastante complejo con Edward" se dirigió a las tres féminas tan distintas pero a la vez tan importantes en la vida de Edward.
-"Me dijo que no sabía si recordaba" interrumpió Bella sintiendo el asombro de su hija.
Patrick asintió.
-"Me dijo lo mismo" concordó, respiró profundo y agregó.
-"Todos los casos de amnesia son diferentes" comenzó "tienen que entender, que aunque existen millones de estudios en estos casos, nunca se tiene una certeza confiable en cómo, los pacientes con la condición de Edward reaccionaran"
-"¿Eso qué quiere decir?" preguntó con voz chica Renessme "¿mi papá recordó o no?"
-"Está en ese proceso, no ha recordado del todo, pero sus antiguas memorias están apareciendo en su cabeza poco a poco"
-"¿Flashes?" Preguntó la niña, el doctor sonrió asintiendo mínimamente.
-"Exacto" dijo Patrick complacido "es agradable tratar con chicas inteligentes" agregó haciendo que la niña se sonrojara un poco, Rebecca no aguantó la tentación de poner sus ojos en blanco, mueca que arregló en el segundo que el doctor volteó a verla.
-"Sólo que tenemos un inconveniente" continuó Patrick haciendo que las tres prestaran mucha atención.
-"Como dije antes, todos los pacientes que sufren de pérdida de memoria se comportan de manera diferente, hay casos en los que recuperan sus recuerdos sin razón o motivo aparente, otros que los recuperan cuando sufren un shock muy grande o una emoción muy fuerte, hay casos peores en los que nunca recuperan la memoria"
-"Lo siento Doc." interrumpió Rebecca "ha dicho varios casos y ninguno parece ser el del hombre blanco, ¿Por qué no va al punto que nos interesa?"
-"¡Rebecca!" reprendió Bella indignada "¡muestra un poco de respeto con el Doctor!" regañó con mirada furiosa, Rebecca se encogió en su silla mordiendo sus labios, ella y su gran bocota que no pensaba antes de hablar.
Murmuró algo así como "lo siento Doc." Entre dientes, Renessme tuvo que ocultar su risa al oírla disculparse nuevamente, Rebecca la vio con ojos entrecerrados haciendo que la niña le sacara la lengua.
El doctor Patrick esperó paciente a que ambas terminaran y asintiendo mínimamente continuó su charla.
-"Es cierto que no he mencionado el caso que nos compete, pero quería que entendieran un poco el contexto" Rebecca se volvió a encoger en su silla "otro de los casos" continuó el doctor "sucede cuando el paciente recupera todos sus recuerdos de antes del accidente" hizo una pausa y agregó "olvidando aquellos que se suscitaron después"
Tanto Bella como Renessme se tensaron de inmediato, Bella creyó entender, por la postura del médico, que ese era el caso de Edward.
Tenía la boca seca y su corazón latía muy rápido.
¿El antiguo Edward podía regresar sin la posibilidad de que el nuevo permaneciera?
Un temblor le recorrió la espalda, las peleas, los insultos, los reproches, el maldito dinero, si el antiguo Edward regresaba ¿se tendría que enfrentar a todo aquello nuevamente?
Cerró los ojos con fuerza, no podía.
Unos meses atrás ella estaba en forma, estaba entrenada en las peleas, había creado aquella coraza que no la dejaba sentir ni lo bueno ni lo malo, era una arpía, un alma negra sin corazón.
Pero había dejado caer sus defensas, se había permitido sentir nuevamente, odiaba a aquella arpía, no quería ser ella nuevamente y no solamente eso… no podía ser lo que era antes del accidente de Edward.
Él había matado a aquella mujer y en su lugar había construido nuevamente a la chiquilla tímida, ingenua y risueña que ahora lo amaba con locura, no podía perder eso, simplemente no podía.
Sintió un nudo en su garganta mientras el doctor seguía hablando y explicando.
Renessme por su lado, sentía algo parecido a su mamá, tenia terror de que su antiguo papá regresara, aquel que nunca jugaba con ella, que llegaba muy tarde para siquiera arroparla y meterla en la cama, aquel que pasaba demasiado tiempo en la oficina y que los pocos momentos que estaba en casa no hacia más que pelear con su mamá, aquel que la había enviado tan lejos para aparentemente deshacerse de ella.
-"Por eso" continuó el doctor sin darse cuenta de que madre e hija no le prestaban atención "es que es vital la presencia de Rebecca"
-"¿Ah?" dijo Bella sacudiendo la cabeza.
-"¿Qué?" preguntó Renessme con una mueca parecida.
Rebeca en cambio dio una risotada "¿está loco?" preguntó sin ningún tipo de respeto.
Los dos adultos la vieron de inmediato con cejas alzadas, Renessme tuvo que volver a esconder su risa.
-"Ok" dijo la chica "lo siento… otra vez" agregó con voz distorsionada "pero usted me disculpará si no entiendo ninguna palabra de lo que está diciendo, yo no soy médico y la verdad odio biología en la escuela, pero ¿Qué tengo que ver yo con la recuperación del hombre blanco?" preguntó abriendo sus manos mientras gesticulaba "no soy familia, no soy nadie" completó en voz baja.
-"En eso estás equivocada jovencita" le dijo con tanta sabiduría que Rebecca se sintió en efecto una niña tan chica como Renessme.
-"Tu formas una parte muy importante en la nueva vida de Edward, eres un recuerdo nuevo, no existías en su vida anterior y cuando te ve, sabe que hay algo mas, tu presencia hace que reaccione y así no olvide de un todo su vida después del accidente"
-"¡Wow!" dijo Rebecca mostrándole sus palmas "ya va" pidió que se detuviera, "¿me está diciendo que soy algo así como un antídoto para la loquera del hombre blanco?"
A nadie le dio chance de reclamarle una vez más sus palabras dado que el doctor continuó con su exposición.
-"Yo me inclinaría a llamarlo un ancla con su nueva realidad, pero tu descripción, en efecto, define lo que estoy tratando de explicar, claro, si al decir hombre blanco te refieres a Edward"
Rebecca sintió sus mejillas arder y agradeció que a ella no se le notara tanto el sonrojo, mordió la mejilla interna y asintió en respuesta al doctor.
-"Pero usted también es nuevo en la vida de Edward" dijo la chica "¿Por qué no se queda usted rondándolo?"
-"Rebecca" llamó el doctor entrelazando sus dedos "yo, como tú, pertenezco a la vida nueva de Edward, pero mi relación con él es profesional, de doctor paciente, contigo es diferente, lo que estoy diciendo no es nada obligado, ustedes son libres de manejar esto de la manera que consideren correcta" dijo a las tres enseñando sus palmas "mi trabajo es guiarlas y decirles el camino mas fácil para él, por que ahora, el importante es Edward, el hombre blanco necesita todo el apoyo de ustedes tres"
Rebecca dio un respingo al escucharlo llamarlo así.
-"Me gustaría igual hacerle unos exámenes para descartar cualquier cosa y asegurarnos que se encuentre en perfecto estado de salud" dijo volviendo a su tono profesional, Bella asintió de inmediato, "puedes llevarlo el lunes a la clínica, prepararé todo para que lo atiendan temprano"
-"Por supuesto"
-"Bueno ha sido un placer hablar con ustedes señoritas, señora" dijo poniéndose de pie haciendo una pequeña reverencia "si no les puedo ayudar en nada mas, me gustaría retirarme"
Las tres siguieron el ejemplo colocándose de pie, aunque tan sólo Bella lo acompañó a la puerta.
-"¿Por qué sonríes blanquita?" preguntó Rebecca con ceño fruncido.
-"Vas a vivir aquí" dijo la niña, Rebecca abrió sus ojos de mas.
-"¿Estas loca?" dijo "que vivir aquí ni que nada, no inventes Blanquita"
-"Escuchaste lo que dijo el doctor" afianzó Renessme "es vital que estés aquí para que el ogro de mi papá no regrese del todo"
-"¡No inventes!"
Pero no pudieron continuar, Bella regresó a la sala tomándose la nariz con los dedos de su mano derecha, tenía los ojos cerrados, cuando los abrió se le veían algo enrojecidos.
-"Nessie" llamó "vamos para que cenes algo, tu también Rebecca" intentó dar un paso y se sostuvo de una de las paredes.
-"¡Wow!" dijo Rebecca acercándosele "tómelo con calma ¿si?" pidió, la chica sabía que Bella no había dormido la noche anterior por que ella misma la había visto al amanecer.
-"Dios estoy agotada" dijo Bella dejándose guiar al sofá.
-"¿Por qué no se va a descansar entonces?" preguntó Rebecca, "yo me encargo de la cena de la blanquita"
Bella negó "hay muchas cosas que hacer, tengo que hacer la cena, vigilar a Edward, acostar a Renessme, ¿no y que querías buscar tu auto?"
Rebecca mordió su mejilla interna, de verdad quería a su bebé cerca, para por lo menos contar con algo de su ropa.
-"Mami, ¿Por qué Rebecca no se queda aquí esta noche?"
-"¿De nuevo?" preguntó Bella.
-"No quiero molestar" dijo Rebecca viendo con recriminación a Renessme que la ignoró magistralmente.
-"La oficina de papá queda muy lejos y va a llegar tarde a buscar el auto, yo muero de hambre y tu de cansancio, puedes subir a dormir, vas a estar en el mismo cuarto que papá y así podrás cuidarlo, Rebecca es mi niñera, puede hacerme cena y acompañarme a comer, yo puedo acostarme sola, no hay problema y mañana ella va por su auto, ¿no es mejor?" hablaba muy rápido, síntoma de que estaba nerviosa, sabia que Rebecca no tenía donde dormir y no la iba a dejar a la deriva, además según el doctor la necesitaban cerca para la mejora de su papá, así que ambas partes podían salir beneficiadas con el trato, Rebecca tendría un techo y su papá seguiría siendo el que le gustaba.
Bella volvió a cerrar los ojos.
-"Estoy agotada mi vida" dijo "si Rebecca se quiere quedar y buscar su auto mañana está bien"
Rebecca frunció sus labios, aunque odiaba que le tuvieran lástima, lo que estaba haciendo Bella no tenia por que ser catalogado como limosna, además la cama en la que había dormido ayer era endemoniadamente suave.
-"Ok" dijo la chica, Renessme aplaudió emocionada.
-"¡Yay!" dijo dando saltitos.
-"Voy a acostarme entonces, ¿puedo confiar en que ustedes dos no harán un desastre?" preguntó, Rebecca asintió muy seria.
-"Sin problemas Sra." Dijo inclinando su cabeza.
-"Ok entonces, yo me retiro" le dio un beso en la frente a Renessme y se colocó de pie, la niña la tomó de la mano y fue con ella, alegando que quería despedirse de su papá.
Rebecca esperó pacientemente en la sala después de despedirse de Bella, Renessme bajó al rato con algunas ropas en sus manos.
-"Éstas son de mi mamá, me las mandó para que tuvieras que ponerte para mañana y para dormir" se las extendió, Rebecca la vio con brazos cruzados y una ceja alzada.
-"Sé lo que estás haciendo Blanquita" le dijo recriminándola, Renessme levantó sus cejas y con ojitos de cordero contestó.
-"¿Y que estoy haciendo? Sólo le estoy haciendo caso a mi mamá" apretó los labios viéndola entre sus pestañas, Rebecca resopló.
-"Prácticamente la manipulaste para que me dejara dormir aquí otra vez, te dije que no me gustan las limosnas, me sé cuidar sola"
Renessme se mostró divinamente distraída por el borde del suéter que tenia puesto, cuando levantó la mirada frunció las cejas totalmente desentendida.
-"No tengo idea de que estás hablando" dijo balanceándose de un lado a otro inocentemente.
-"Blanquita"
-"Rebe, tengo hambre" la interrumpió "deja de hablar tanto y vamos a hacer algo ¿sí?"
Se dirigió entonces a la cocina, Rebecca la vio con la boca abierta, sorprendida, la había dejado con la palabra en la boca una niñita de 10 años.
Algunas horas después.
Bella se despertó un tanto acelerada, dio un respiro profundo regularizando los latidos de su corazón, estaba en su cama, en su casa, al lado de su esposo.
Se apoyó en uno de sus codos y sintió, mas que observó, a su esposo a su lado, Edward respiraba acompasadamente estaba acostado sobre su espalda con el rostro doblado al lado contrario de ella, viendo hacia la peinadora donde ella se arreglaba en las mañanas.
Sus ojos se fueron acoplando a la oscuridad mientras veía a su esposo dormir plácidamente, aun se sentía cansada, se había duchado y de inmediato acostado quedando profundamente dormida, llevaba algunas horas de descanso pero sentía que aun le faltaban muchas más.
Una necesidad fisiológica la hizo quejarse mentalmente cuando se vio en la obligación de levantarse para hacer una visita al cuarto de baño, una vez lista, lavó sus manos viéndose en el espejo, sus ojeras eran notables y sabía que aun le faltaba mucho por soportar.
Recordó las palabras del médico y sacudió la cabeza, Rebecca… ¿En verdad Rebecca podría ayudarlo?
Negó subiendo las cejas, era un absurdo, ¿Cómo iba a poder ayudarlo una completa extraña? Estaba ella, su hija por Dios! ¿Cómo una recién llegada a sus vidas iba a ser de vital importancia?
Volvió a sacudir la cabeza viéndose en el espejo, eso precisamente era lo que lo podría ayudar, esa conexión con la nueva vida que estaba (por palabras del psiquiatra) pendiendo de un hilo.
Respiró profundo decidiendo que pensaría en eso cuando su cabeza fuera un lugar más decente, por ahora sólo quería regresar a dormir.
Se metió bajo las sabanas y se restregó un poco casi extasiada con lo frescas que se sentían, cuando se tensó al sentir un movimiento a su lado.
-"¿Humm?" dijo con voz pastosa mientras volteaba el rostro hacia ella, Bella se colocó de lado de inmediato viéndolo a pesar de la oscuridad de la habitación.
-"Hey" dijo en un susurro, "todo está bien, sigue durmiendo" le pidió dulcemente.
Edward respiró profundo y se impregnó de la fragancia de ella, frunciendo los ojos los abrió tratando de enfocarla.
-"¿Bella?" llamó, su voz se escuchaba desconfiada, ella odiando ese nombre en sus labios, se apoyó en uno de sus codos.
-"Si soy yo, Isabella" dijo con miedo, no quería que se alterara al saberla al lado de él.
-"¿Qué haces aquí?" dijo restregándose los ojos "¿Qué… que sucede?"
Bella se llenó de pánico.
-"Sólo estamos durmiendo como siempre amor" dijo en voz bajita, se acercó y con su mano libre acarició su frente.
-"Patrick te recomendó descansar, ¿recuerdas?" dijo con tono suplicante, Edward cerró sus ojos un segundo.
-"Patrick" dijo en un susurro, Bella se tensó un poco de que no recordara al psiquiatra.
-"Si amor, tu psiquiatra, ¿recuerdas?" preguntó de nuevo "¿recuerdas a Rebecca, la niñera de Nessie?"
Sus palabras fueron muy rápidas y llenas de un rastro de pánico, Edward captó el tono y se colocó de lado.
-"Si, si los recuerdo" dijo calmándola "¿Qué te pasa amor?" preguntó y ella sintió que el alma le volvía al cuerpo "suenas preocupada" dijo y le pasó un dedo por su sien, Bella sonrió colocando su mano encima de la de él.
-"Nada, no me pasa nada" dijo en voz bajita, "durmamos mejor ¿sí?"
Edward asintió con cara cansada, abrió uno de sus brazos y Bella sonriente se refugió en su pecho, lo besó suavemente mientras él besaba su cabellera.
-"Estoy tan asustada" susurró.
-"¿Por qué?" preguntó Edward aun en voz baja.
-"Por todo" continuó ella susurrando "tu salud, la de Nessie, la presencia de Rebecca en la casa, el restaurante, tú familia, la compañía, Dios, tantas cosas"
Edward le dio un beso en el cabello en un intento de reconfortarla.
Ella esperó unos segundos.
-"Tengo que contarte algo" dijo en susurro, Edward se movió un poco aun con ella en brazos.
-"¿Tiene que ser ahora?" preguntó con voz pastosa "¿podemos esperar a mañana?"
-"No te lo quiero decir" contestó ella, Edward frunció el ceño.
-"No entiendo"
Bella respiró profundo, él había bajado un poco el rostro, pero ella seguía oculta en su pecho.
-"Me vas a odiar cuando lo sepas" continuo ella "pasó hace ya algún tiempo, pero me porté muy mal contigo y tengo que contártelo"
-"Bella" llamó haciendo que se encogiera en su pecho "no entiendo, ¿Qué tienes que contarme?"
Su yo interno le gritaba a pulmón batiente que cerrara la boca, que ese no era el momento ni el lugar para decir esas cosas, pero su conciencia la carcomía como el mercurio al oro, no se sentía capaz de siquiera respirar sin sentirse enormemente culpable, sentía la necesidad de contarle todo, de contarle de su infidelidad, de los motivos que tuvo para alejarse de él, de sincerarse, si lo hacía corría el riesgo de que la odiara nuevamente, pero a la vez sentía que su oportunidad de arreglar las cosas, era contándole todo ahora, porque si el antiguo Edward regresara en toda su expresión, no iba a haber vuelta atrás.
Respiró profundo entendiendo que la mayoría de sus problemas antes del accidente de Edward se debieron a la falta de comunicación.
Ellos dejaron de hablar, de contarse lo que sucedía en sus vidas, de compartir, en algún momento luego de la muerte de Charlie se habían perdido y ambos fueron tan orgullosos en dar su brazo a torcer que poco a poco se fueron alejando y separándose, dejando como consecuencia que terminaran odiándose.
-"Bella" volvió a llamar sacándola de su letargo.
-"¿Hum?"
-"Te pregunté si podías contarme mañana" repitió Edward con voz mas dormida que despierta "las pastillas que me dio Patrick son realmente fuertes y no voy a entender nada de lo que me digas" el tono que uso fue un tanto divertido, Bella suspiró ruidosamente y comportándose cobardemente asintió, alzó la cabeza y compartieron un mínimo beso en los labios.
-"Está bien" le dijo "pero hablamos sin falta mañana, tengo muchas cosas que contarte, que aclararte, ¿me prometes que me vas a escuchar?"
-"Lo que quieras amor" dijo en voz casi dormida, Bella le fue a reclamar que no le estaba prestando la atención adecuada, pero la derritió como la llamó, por lo que volvió a refugiarse en su pecho cerrando los ojos luego de inhalar profundamente.
Al día siguiente, Rebecca y Renessme compartían un desayuno tranquilo en la cocina para cuando Isabella apareció, Rebecca no pudo evitar sentirse incómoda al recordar que llevaba puesta la ropa que le había prestado la Sra. De la casa.
Bella les dio los buenos días y fue directo por una taza de café.
-"¿Y papá?" preguntó Nessie, Bella le dio un trago a su café y contestó.
-"Se está duchando, debe bajar en cualquier momento"
-"¿Y como está?" preguntó la niña "¿recordó algo mas?"
Bella sacudió la cabeza.
-"No deberías preocuparte por eso preciosa" dijo con voz considerada "son problemas de adultos, no tiene que afectarte"
La niña frunció la boca.
-"Es mi papá" dijo "¿Cómo no va a afectarme?" Bella sacudió la cabeza "además" agregó la niña "da miedo que recuerde"
Tanto Rebecca como Bella la vieron sorprendidas, era la primera vez que Renessme decía ese comentario en voz alta frente a las dos.
-"¿Miedo?" preguntó Bella en voz baja.
-"No quiero regresar a Francia" dijo la niña bajando la mirada, "no me quiero alejar de ustedes otra vez" Bella dejó su café en la mesa y caminando apresurada hasta ella, la tomó por las mejillas haciendo que la viera a los ojos.
-"Nessie" la llamó, la niña parpadeó viendo a su mamá "nadie te va a enviar a Francia" prometió "no te vas a alejar de nuestro lado otra vez"
-"Pero si papá…."
-"Shh" la interrumpió "escúchame bien, nadie, absolutamente nadie te va a montar en un avión, nadie te va a separar de casa, te lo juro ¿me crees?"
La niña asintió entre solitarias lágrimas, Bella la abrazó pegándola a su pecho, la niña volteó la cara para poder corresponder mejor el abrazo, se encontró con el rostro de Rebecca emocionalmente afectado y compartieron una sonrisa apenada.
Las tres escucharon unos pasos aproximarse y rápidamente prestaron atención a la entrada, unos segundos mas tarde vieron entrar a Edward pasándose una mano por el cabello despeinándoselo inclusive mas de lo normal.
Las tres sonrieron de maneras muy diferentes.
Rebecca burlona, por lo despeinado que lucía.
Renessme con ternura al ver a su papá tan despreocupado.
Bella con amor, de que estuvieran ahí juntos.
Edward se fijó en el escrutinio y sonrió un tanto apenado de ser el centro de atracción.
-"Buenos días" dijo en voz baja.
-"Hola papi"
-"Buenos días amor"
-"¿Qué mas hombre blanco?"
Ninguno pudo evitar la risa que causó el saludo de Rebecca, la chica se encogió de hombros visiblemente apenada y se hundió en su silla disfrutando de su cereal con leche.
-"¿Desayuno?" preguntó Bella dirigiéndose a los estantes "¿ustedes también señoritas? pudieran comer algo mas fuerte" dijo señalando sus respectivos cereales, Renessme asintió dejando su tazón a la mitad, Rebecca sintió que se volvería a sonrojar.
Rebecca vio con atención, como Edward se acercaba a Nessie para plantarle un beso en la cabellera, para luego guiñarle un ojo a ella recordando que no le gustaba el contacto físico, vio como se acercaba a Bella y ella lo convencía de que se sentara mientras preparaba algo de comida.
Al poco rato los cuatro se sentaron a disfrutar de las tostadas, los huevos revueltos, el jugo de naranja y el café con crema, todo olía delicioso, todo estaba delicioso.
Rebecca sonrió pescando un poco de su plato y se dio cuenta que así se sentía crecer en familia, así se sentía tener una mamá, un papá, una hermana.
Por eso ella hubiera matado, hubiera muerto, ella no pedía mucho, no quería dinero, fama ni cosas lujosas, ella quería eso… una familia.
-"Rebe… ¿estás bien?"
Intentó hablar y no pudo, aclaró ruidosamente su garganta.
-"¿Qu… Que? Preguntó al volver aclararla.
-"¿Estás llorando?" preguntó Renessme un tanto indiscreta, Rebecca pasó sus dedos por sus mejillas secando efectivamente una lagrima que no había sentido salir.
-"No, no estoy llorando" dijo sacudiendo la cabeza, escondiéndose con la vista en su plato.
-"Rebe, ¿Qué sucede?" preguntó Edward con voz considerada, la chica sacudió la cabeza.
-"Nada hombre blanco, estoy bien" contestó ya con tono arisco, Bella la observó con detenimiento, Rebecca escondía mas de lo que decía.
-"Estás llorando" dijo Renessme bastante indiscreta, Rebecca la vio con odio de hacerla el centro de la atención, Bella salió al rescate.
-"No seas imprudente Renessme" la reprendió haciendo que la niña diera un respingo, y murmurara una disculpa, Bella le guiño un ojo a su hija indicándole que había hecho bien al disculparse, sin embargo la cocina estaba impregnada de un ambiente incomodo, Bella dio un ligero aplauso llamando la atención de todos "Bueno" dijo tratando de cambiar el tema.
-"¿Qué planes tenemos para hoy?" preguntó sin pensarlo mucho, Edward le sonrió por el cambio de tema, pero se encogió de hombros sonriendo torcido.
-"¿Rebecca?" preguntó Bella integrando a la chica, que se quedó pálida y parpadeó repetidas veces.
-"Ehhh" dijo pensando "debería buscar mi auto" dijo con labios fruncidos.
-"Cierto" dijo Bella "¿tu bebé no?" Rebecca sonrió y asintió repetidas veces.
-"Pudiéramos ir a la ciudad" propuso "así le damos un aventón a Rebecca y podemos pasear un poco" agregó "¿Qué dices amor, puedes con un domingo en la ciudad?"
Edward le sonrió fraternalmente, aunque frunció un poco los labios.
-"Preferiría quedarme en casa, pero no me opongo en llevar a Rebecca por su auto y regresarnos, ¿Por qué no hacemos una tarde de películas?"
Bella asintió agradada.
-"Me parece buena idea" le dijo y Edward le guiñó el ojo.
-"Ahhh…" dijo la niña mordiendo apenada su labio, tres pares de ojos la vieron asombrados por la interrupción.
-"¿Qué sucede?" preguntó Bella con una sonrisa divertida.
-"Es que tengo otro planes" convino la chiquilla con la misma cara de pena.
Esta vez los tres adultos dieron una sonora carcajada, Renessme torció los ojos haciendo que todos rieran de nuevo, se cruzó de brazos brava y Edward acomodando su postura preguntó.
-"¿Y que planes tiene Srta. Cullen?" preguntó divertido.
-"Mis abuelos" dijo la niña con la boca fruncida.
Eso sirvió de agua fría para ambos padres.
-"¿Tu…tus abuelos?" preguntó Edward sabiendo que hablaba de sus padres, la niña le vio la expresión y empezó a hablar demasiado rápido, como ocurría cada vez que se ponía nerviosa.
-"Si… ehhh, la abuela, me, me dijo que, bueno ella llamó y me, me, ¡ella dijo que ustedes sabían!"
-"Hey blanquita" dijo Rebecca interviniendo "estás balbuceando" le dijo alzando sus cejas, Renessme cerró el pico y Bella esta vez habló.
-"¿Podrías explicarme esto mejor?" pidió.
-"Ehhh" dijo la niña sin poder articular, Rebecca torció los ojos y explicó.
-"Ayer" comenzó siendo el centro de las miradas "después que usted subiera, mientras la blanquita y yo cenábamos, llamaron por teléfono"
-"¿Quién era?" preguntó Bella.
-"Esme Cullen" contestó la chica, Bella respiró profundo recordando lo que le había dicho su suegro el día anterior.
-"¿Qué dijo?" la chica se encogió de hombros, Bella la vio con cejas alzadas.
-"¡No quiso hablar conmigo!" se defendió la chica "preguntó por usted y le dije que estaba durmiendo, preguntó qué quien era yo y le dije que era la niñera de la blanquita, no preguntó por el hombre blanco, sólo me dijo que le pasara a su nieta" la chica se defendió con el particular miedo que le tenía a Isabella cuando estaba tan seria como ahora.
-"¿Qué dijo tu abuela, Renessme?" pidió a su hija.
La niña sin saber exactamente por que debía sentirse culpable contestó en voz baja.
-"Dijo que mi abuelo te había dicho que mandarían por mi hoy, para que pasara un rato con ellos y mis tíos, ella dijo que vendría por mi a la 10 de la mañana, pensé que sólo se te había pasado contármelo, pero no sabia que había problemas"
Bella mordió su labio y vio a su esposo en espera de alguna señal, Edward se veía visiblemente afectado, se encontró con los ojos de su esposa y asintió mínimamente, la niña tenía una relación con su familia paterna, los problemas que podían tener no tenían por que afectarle a la chiquilla.
-"Deberías ir a vestirte entonces" dijo Bella mientras veía su reloj, "no falta mucho para que vengan por ti"
La niña la vio entre asustada y apenada, no sabía si había hecho algo malo, pero eran sus abuelos, ¿Cómo iba a saber que se suponía que no debía verlos"
-"Lo siento" dijo la niña "no sabía que no debía verlos" Bella la enfocó.
-"No es eso hija" dijo Edward "no nos hagas caso, sólo nos preocupa tenerte lejos todo el día, hazle caso a tu mamá, ve a cambiarte"
La niña asintió, se colocó de pie y antes de subir vio a su niñera.
-"¿Vas a estar cuando baje?" preguntó, Rebecca lo pensó un segundo.
-"Debería ir de una vez por mi bebé, es bastante lejos y hay cosas que debo hacer en la ciudad"
-"¿Buscar habitación?" preguntó, Rebecca la vio con furia, ella sabía que la niña hacía esto apropósito.
-"¿Habitación?" preguntó Edward asombrado "¿Qué pasó con tu casa Rebe?"
-"Nada hombre blanco, Nessie está desvariando" la niña vio con asombro como la llamaba por su nombre, eso significaba que Rebecca estaba molesta, frunció la boca un tanto arrepentida, pero se había prometido ayudarla.
-"Tu misma me dijiste que en tu auto estaban tus cosas"
-"También te dije que no era tu asunto Renessme" dijo realmente furiosa, alzó las cejas y contraatacó "¿ya les diste el permiso a tus papás para el paseo de la fábrica de chocolates de mañana?" preguntó subiendo sus cejas, la niña abrió los ojos desmesuradamente, eso había sido un golpe bajo.
-"Ok" dijo Bella "no entiendo que demonios pasa entre ustedes dos, pero detienen esto ¡ya!"
Ambas chicas bajaron la cabeza derrotadas.
-"¿De que permiso habla Rebecca, Renessme?"
La niña explicó entre balbuceos del paseo a la fábrica.
-"Tienes que ir Renessme" dijo después de la explicación de la niña.
-"¡Pero es un paseo tonto y no quiero!"
Bella cerró los ojos.
-"Después discutimos esto, sube, ve a arreglarte, ahora voy contigo"
La niña subió enfurruñada.
-"Rebecca" llamó esta vez, la adolescente la vio con ojos muy abiertos, ¿la iba a regañar a ella también?"
-"Amor" llamó Edward interrumpiéndola "ve mejor con Nessie, yo hablo con Rebecca"
Bella asintió aceptando el trato, ellos dos se llevaban mejor.
Rebecca mordió su mejilla interna balanceándose mínimamente en el banco de la cocina.
-"¿Vas a contarme de que hablaba Nessie?"
La chica aun sin verlo negó con la cabeza.
Edward resopló.
-"¿Por qué eres tan terca?"
Rebecca se encogió de hombros.
-"Rebe" llamó Edward "no puedo ahora con tus estados de ánimos" dijo "no sé si sabes, pero he pasado unos días de mierda"
Rebecca volteó a verlo con cejas muy alzadas.
-"Sabes que me encantaría ayudarte, pero si no hablas conmigo no puedo saber que necesitas, y especialmente ahora no tengo tiempo ni energías para adivinarlo"
Respiró profundo y dijo.
-"Así que vuelvo a preguntarte ¿necesitas que te ayude en algo?"
Rebecca volvió a morder su mejilla interna, adoraba quedarse en esa casa, pero odiaba las limosnas, además los Cullen no eran nada de ella, no podía simplemente pedirles asilo.
Sus mejillas se colorearon enormemente y negó con la cabeza escondiendo su rostro del de Edward, que al ver su reacción suspiró ruidosamente.
-"Cuando decidas dejar de ser tan obtusa y terca me avisas"
-"Nadie hace favores de gratis Hombre blanco, lo lamento, pero prefiero no deber nada, mucho has hecho dejándome quedar estas dos noches"
Todavía temblaba de miedo cada vez que su primo se creía con derecho sobre ella tan sólo por vivir en la que había sido su casa.
-"Rebecca…" llamó conciliando.
-"Ya hombre blanco" dijo colocándose de pie "sé que eres bueno y que tu familia también, la loca soy yo, déjame con mis traumas ¿sí?"
Edward pasó la mano por su cabello siguiéndola a la sala, la chica tomó sus cosas y caminó a la puerta.
-"Ehhh" dijo dudando "odio tener que cobrarte, pero necesito la plata por cuidar a la blanquita"
Edward caminó a la vitrina de siempre y sacó algunos dólares.
-"¿Así está bien?" preguntó extendiéndole unos 70$ la chica tomó el billete de 50 y le dejó el de 20.
-"Por la hospitalidad y la comida" dijo encogiéndose de hombros, Edward rodó los ojos pero no discutió, sabía que con ella era mejor no hacerlo en temas de dinero.
-"Supongo que nos estaremos viendo hombre blanco, despídeme de la blanquita y de tu mujer, si me necesitan estaré disponible por el celular, aunque debe estar sin batería ya" agregó en voz baja.
Edward asintió caminando con ella hasta la puerta, Rebecca se guindó su bolso con sus pertenencias a la espalda y cerró el cierre de su desvaída chaqueta.
-"Nos vemos hombre blanco" dijo sacudiendo su mano mientras caminaba calle abajo, Edward se quedó observando mientras la chica se hacía cada vez más pequeña en la calle.
A la par que Rebecca desaparecía, un auto negro y elegante se hacía más grande a medida que se acercaba a la casa.
Edward observó con el ceño fruncido como aquel auto, que no lograba descifrar el modelo, se detenía justo al frente de la casa, olvidó por completo a Rebecca cuando un hombre vestido por completo de negro y lentes oscuros, se bajó del asiento del conductor abriendo la puerta trasera, donde una mujer elegante de cabellera caoba unos tonos más oscuros que la de él se bajó mostrando una hermosa dentadura mientras caminaba hacia él.
-"Edward" llamó Esme con dulce voz, mientras con brazos delicados lo rodeaba, Edward devolvió el abrazo torpemente.
-"Madre" le dijo al oído, Esme se separó un poco colocándole una mano en la mejilla.
-"¿Cómo te sientes cielo?" Edward sacudió la cabeza ¿cielo?
-"Bien" dijo sin entrar en muchos detalles "estoy bien"
Esme se vio un poco incomoda, él aun no la invitaba a entrar a la casa.
-"Vine a buscar a mi nieta" dijo en voz baja, Edward un tanto distraído asintió.
-"Si, Reness… Nessie nos contó hace un rato que llamaste ayer" dijo asintiendo torpemente.
Esme lo vio a los ojos, respiró profundo y habló sin pensarlo mucho.
-"Lo siento"
Edward pestañeó extrañado.
-"¿Hum?"
-"Ayer" continuó Esme "la junta, todo fue un desastre, he hablado con Carlisle de todo esto, hemos discutido mucho, pero, no logro hacer que desista" se disculpó con voz baja.
Los recuerdos del día anterior se deslizaron sin problemas en la mente de Edward.
-"¿Por qué? Preguntó extrañado "¿Por qué después de tanto tiempo quiere la empresa? Los números están bien, todo está marchando bien, ¿Por qué ahora?"
Esme lo vio preocupada.
-"Tu papá es un hombre muy ambicioso Edward, seguro eso lo recuerdas hijo" dijo apenada "en Londres oficializamos su retiro, pero Nueva York es otra cosa, aquí Carlisle ve negocios en todas partes, es como si lo siguieran, siempre tiene que estar en movimiento, siente tiene que tener sus manos ocupadas, su mente"
Edward frunció el ceño extrañado.
-"Sigo sin entender madre" dijo Edward "por más que quiera trabajar, ¿Por qué tomar la empresa de nuevo?"
-"Eddy" dijo llamándole la atención enormemente "Carlisle en el último año que estuvo como CEO de Cullen&Co tomó muy malas decisiones, la empresa se vio en una de las peores fases de su historia" Edward asintió recordando esos argumentos, de hecho por eso había propuesto aquella reunión con Charlie tantos años atrás.
-"Pero tú lograste sacarla" dijo sonriéndole "tu le demostraste que eras mejor CEO que él, eso lamentablemente Carlisle no lo soportó, lo lamento hijo" agregó apenada "no se trata de ti, es algo más grande que la relación de familia, es negocios, poder, fuerza"
Edward frunció el ceño.
-"¿Carlisle no soportó que yo fuera mejor que él?" preguntó asombrado, ¿estaban hablando de un patético caso de envidia?
-"Si y no cielo" contestó Esme, "Carlisle fue el más orgulloso padre cuando te entregó el mando de Cullen&Co, pero aunque eso era cierto, añoraba con volver a tener ese poder en sus manos, ahora simplemente está viendo esa oportunidad y está tratando de tomarla"
Edward frunció el ceño.
-"Pero la empresa no es de él para tomarla"
Esme sonrió sacudiendo la cabeza.
-"Es de la familia cielo, es como si Emmet o Alice quisieran tu puesto, todos son igual de dueños"
Edward abrió sus ojos desmesuradamente.
Esme no lo sabía.
No sabía que Bella era dueña de la mitad, no sabía que los Cullen tan sólo tenía una porción de Cullen&Co por irónico que sonara, cerró sus ojos tratando de recordar algún detalle que le explicara por qué aquel trato que hizo con Charlie años atrás no era de conocimiento de nadie.
-"¿Cielo estás bien?" Esme se alteró un poco al verlo, ella no estaba acostumbrada a las crisis de Edward, él asintió y se alejó de su mano estirada.
-"Voy por Nessie" dijo en voz baja mientras entraba a la casa.
Cuando abrió la puerta, Renessme ya venía seguida muy cerca de su mamá, Edward la abrazó como despedida cargándola para hacerlo más sencillo, le dio un beso en la frente y le sonrió precariamente a Bella mientras se iba al patio trasero, Bella observó su expresión preocupada y lo siguió con la vista hasta que no pudo más.
Bella besó a su hija y le dio un ligero abrazo luego que saludo a su abuela, para indicarle tiernamente que la esperara en el auto, el chofer hizo los honores con la chiquilla.
Bella no intercambió muchas palabras con Esme, tan sólo a qué hora traería de regreso a Nessie a la casa y que no comiera mucha comida chatarra, Esme le indicó que pasarían un rato en el pent house con Alice, Emmet, Jasper y Rose y que luego del almuerzo pasearían un rato por la ciudad antes de llevarla de regreso.
Bella no pudo evitar preguntar.
-"¿Y… Carlisle?"
Esme respiró profundo.
-"Él no estará con nosotros hoy, por lo menos hasta la tarde, tiene algunos asuntos pendientes y me dijo que no creía desocuparse temprano"
Bella sacudió la cabeza, muy en el fondo agradecía que Carlisle y Renessme no pasaran tiempo juntos.
Se despidieron con sonrisas educadas y parcas, Bella se despidió de su hija con su mano mientras Renessme le lanzaba besos desde la ventanilla bajada.
Bella se abrazó a si misma sintiéndose vacía sin su pequeña a su lado, suspiró resignada y entró en búsqueda de su esposo.
Se percató que estaban solos, el destino había confabulado a su favor, ni Rebecca ni Nessie estaban y no tenía que ir a trabajar, estaban únicamente ellos.
Un temblor le recorrió la espalda, había llegado el momento, no podía ser cobarde ahora, tenía que contarle todo lo que había sucedido mientras ambos tenían memoria, quería decirle que lo amaba sin sentirse culpable.
Mordió su labio.
Tenía que contarle de Jacob.
En la ciudad
Rebecca llegó demasiado tarde a su destino, le habían dicho que el edificio donde quedaba la empresa de Edward estaba entre las calles 48 y 51, vio hacia arriba dando un pequeño silbido al encontrarse en el centro del Rockefeller Center en East River, sonrió sacudiendo la cabeza, nunca hubiera imaginado entrar en alguno de esos edificios.
Caminó con parsimonia al que correspondía, preguntó a un guardia, que frunciendo un tanto los labios le indicó a donde debía dirigirse, Rebecca bajó los niveles necesarios frunciendo los labios cada vez que veía a alguien demasiado estirado y falso para su gusto, hizo una mueca de asco al pensar que el hombre blanco podía haber sido uno de esos.
Una mujer rubia y demasiado delgada para ser cierta la vio de arriba abajo con evidente desaprobación en su mirada, Rebecca bajó la vista a su atuendo, aun llevaba la camisola negra de Bella y sus jeans desgastados con sus converse, alzó sus cejas viendo a la mujer y adelantándose en su sitio pero sin mover sus pies la asustó abriendo muchos sus ojos en una mueca altanera.
La mujer se alejó de inmediato con terror en el rostro, Rebecca no pudo evitar reírse de su reacción.
Salió al tercer sótano y estacionado no muy lejos, distinguió a su bebé, literalmente corrió hasta él.
-"Bebé, bebé, bebé" dijo emocionada mientras se recostaba del capó abrazándolo "Dios como te extrañé" movió sus labios dándole un beso a la dura y fría carrocería "prometo nunca, nunca más dejarte" pegó su mejilla respirando profundo, de verdad amaba ese auto.
Los transeúntes la vieron entre horrorizados y atacados por su despliegue de afecto sobre el auto, Rebecca los ignoró magistralmente.
Haciendo más ruido de lo normal, la chica logró encenderlo, mientras el Mustang se calentaba revisó rápidamente el asiento trasero, sintiendo un enorme alivió al ver sus maletín y sus pocas pertenencias en el asiento trasero.
Regresó su mirada al frente y un miedo familiar y terrorífico le recorrió el cuerpo.
Él estaba ahí, el hombre al que más temía estaba a escasos 6 metros de distancia.
Rebecca se escurrió en el Mustang rogándole a Mercedes que Jacob no la viera, no entendía que hacia ahí, no tenía por qué estar cerca de esa zona, según ella tenía entendido él trabajaba al otro lado de la ciudad, ¿Qué demonios hacia entonces en uno de los edificios más lujosos y ejecutivos de NYC?
No iba sólo, iba acompañado de alguien más, pero no le prestó atención a ese mas, su mirada no se detuvo en detallar al hombre con el que compartía algunas palabras, se detuvo aterrada y petrificada en su primo, el hombre por el que le tenía miedo a todo el género masculino.
Mientras le seguía rogando a Mercedes que la cubriera y que Jacob no la viera, intentó mover su mano derecha a la palanca de velocidades del Mustang, sus pies se sentían torpes y titubeó al sentir el clutch.
Entonces Jacob volteó en su dirección y Rebecca literalmente se escurrió en su asiento, rogando que entre los autos estacionados entre ambos, no distinguiera a su bebé, esperó lo que consideró una eternidad, respirando profundo mientras trataba de zafarse del hormigueo que sentía, le invadían el cuerpo.
Cuando reunió la suficiente fuerza para alzar la cabeza, suspiró un segundo al ver que el auto donde se suponía estaba aquel nefasto hombre, se había marchado, se recostó del asiento respirando profundo con ojos cerrados.
Toc, toc,toc
Volteó de inmediato a la ventana, donde sintió los ligeros golpes, abriendo sus ojos desmesuradamente.
-"Caramba, caramba"
Dijo la voz distorsionada por la ventana cerrada de Jacob desde afuera del auto.
-"¿Qué haces aquí primita?" Rebecca vio brevemente al seguro subido de su puerta, ambos se movieron al mismo sitio con objetivos contrarios, Rebecca quería cerrar la puerta y Jacob abrirla.
Rebecca tembló de miedo al sentir el golpe de Jacob contra el vidrió cerrado.
-"¡Abre la puerta Becca!" dijo Jacob dándole otro golpe, esta vez al techo del auto.
¡Hey! Gritaron desde lejos, era un seguridad del edificio, Rebecca aprovechó la distracción y pisando el clutch y cambiando la palanca a primera arrancó el auto dejando a Jacob detrás, de hecho, sintió un poco de satisfacción al ver como se tenía que lanzar hacia atrás alejándose del auto.
Rebecca temblaba mientras se adentraba en el atestado trafico neoyorkino, ¿Qué demonios hacia su primo ahí?
Se retiró lo más que pudo de la zona pomposa de Nueva York adentrándose cada vez más en la zona popular y pobre de la ciudad.
Estacionó frente a una heladería que solía visitar con su mamá cuando era feliz y no lo sabía, se bajó comprando un cono de chocolate y se lo comió recostada de su bebé, respiró profundo despojándose del miedo que la cubría cada vez que veía a Jacob.
Tenía que superarlo, tenía que enfrentarlo, pero de sólo pensarlo el miedo volvía a paralizarla.
Sacudió la cabeza entrando de nuevo a su auto, tenía que distraerse para poder respirar sin estar asustada, decidió que la mejor manera era mantenerse en movimiento, por lo que fue a una lavandería pública para lavar sus ropas, acomodándolas en su maletín ordenadamente, le puso un poco de gasolina a su bebé y compró un snack para meterse algo en el estomago, pensando con nostalgia en las comidas en casa de los Cullen, mientras su mente divagaba entre la blanquita y la cocina del hombre blanco, sus pies y manos manejaron su auto hasta el cementerio donde Mercedes se encontraba.
Paso allí el resto de la tarde, limpió la tumba de su mamá y le compró un pequeño ramillete de margaritas, sus favoritas, le contó a Mercedes de su amistad con los Cullen, de las loqueras de Edward, del respeto que le tenía a Isabella y de la amistad que había nacido con Renessme.
-"¿Por qué nunca tuve un hermano mami?" preguntó para después reírse "tranquila" dijo con una risotada "fue estúpido preguntar, suficiente con una sola mártir en esta familia ¿cierto?" su sonrisa se borró, familia, suspiró ruidosamente.
La tarde empezaba a morir lentamente cuando su celular comenzó a sonar estrepitosamente a su lado, Rebecca lo tomó al vuelo disculpándose con las tumbas cercanas.
-"Alo"
-"¿Rebe?" inmediatamente la niñera se puso alerta, la voz estaba distorsionada por las lagrimas y el llanto, pero estaba segura de a quien le pertenecía.
-"¿Blanquita?" llamó alterada "¿Qué pasó?" por reflejo observó el cielo, ni estaba lloviendo, ni estaba nublado, por lo que podía descartar alguna crisis del hombre blanco.
-"Por favor ven" llamó la niña hecha un mar de lagrimas, Rebecca inmediatamente se puso de pie.
-"¿Qué paso? ¿Dónde estás?" preguntó alterada.
-"En casa, Rebe por favor"
-"Voy para allá Renessme, pero por amor a Dios ¿Qué pasó? ¿Fue tu papá, tuvo otra crisis?"
-"No" contestó la niña entre lagrimas "están peleando Rebe, se están gritando en el estudio, tengo miedo, por favor ven rápido"
Rebecca abrió los ojos de mas ¿Isabella y Edward peleando? Esto no podía traer nada nuevo.
-"Voy blanquita, ya voy" le dijo tratando de calmarla, cerraron la comunicación y Rebecca recogió sus cosas de al frente de la tumba de su mamá, se dio un beso en sus dedos y los pego de la lápida.
-"Ayúdame con ellos ¿sí?" pidió a Mercedes, "son buena gente y de verdad los quiero mucho"
Sin esperar más se fue apresurada a su auto, la casa del hombre blanco estaba bastante lejos y debía apresurarse.
Nota Inferior: el que viene va a estar muy muy fuerte y tan sólo le tengo pensado el nombre "Caos" ¿qué les parece?
