El francés no se ha dado cuenta aún de que el inglés esta despierto, tratando de organizar a su cuerpo, mientras su compañero se sonroja absolutamente al notar a Francia tan cerca aun sin registrar lo que pasa.
—Wa... —susurra. El francés le acaricia la espalda suavemente y se detiene cuando le escucha hablar
—what... what... —sigue sin poder evitarlo, esta vez. Francia abre los ojos un poquito y le mira.
Inglaterra le empuja separándose, rojo como un tomate, apretando los ojos con fuerza y Francia le sonríe yendo tras él en automático.
—What the hell do you think you are doing?! —le planta la mano en la cara sin ninguna consideración, para que no se acerque.
—¿Qué haces? —protesta el francés sorprendido.
—¿Qué haces tú, tonto? —replica Inglaterra destapándose para salir de la cama.
—Yo... pues... ¡tú me estabas abrazando!
Se baja y no solo se da cuenta que está desnudo, cosa que había olvidado, si no que se ha despertado contento, cubriéndose enseguida con las manos y sonrojándose aun más si acaso es posible.
—¡Estabas tocándome!
—Ven acá, que no te de vergüenza. Mira, yo estoy igual.
—Waaaaaa...
—Quoi?! ¿Yo? Non! Tu estabas tocándome con tu pene —disculpen lo bestia, Francia está un poco...
Inglaterra sale corriendo recogiendo la ropa del suelo y huyendo del cuarto.
—Non, non! Esperaaaaaa! —se levanta de la cama pero el inglés promete a TODO EL MUNDO que no va a volver a verle en la vida y que si se queda embarazado nunca va a conocer a sus hijos y que si se va al infierno por esto, le culpará toda la eternidad pero ni ahí volverá a acercársele.
