Hola chicos. Primero la disculpa; el cap se me fue más largo de lo que pensé, incluso llegué a considerar la posibilidad de posponer un cap más la parte de los recuerdos; luego recordé lo de 99.99% por ciento, así que sí, en este cap se da esa situación. Gracias por los reviews, y por seguir leyendo. Vamos con el cap.


Capítulo 36: Discursos, disculpas y recuerdos

Bolt siguió caminando, con la mirada baja, sin detenerse durante al menos veinte minutos. Ambas sombras lo seguían de cerca, discutiendo en voz baja entre ellas como podrían ayudar.

-Vamos, perro- Dijo Bud al fin. -ellos se lo buscaron.

-Además nos ayudaste, y no tenemos ni una semana de conocernos. Gracias.

Bolt se detuvo. –Sí, chicos, pero… tal vez fui muy duro con ellos. Después de todo, ni siquiera me di el tiempo de explicárselos bien.- Luego comenzó a andar de nuevo.

-Tal vez, pero en todo caso las cosas están tensas justo ahora. Lo mejor sería que esperáramos un rato en… ¿A dónde vamos, Bolt?

El can se detuvo otra vez. -No lo sé, yo los estaba siguiendo a ustedes.

-Eso no tiene sentido, ¡tú eres el que va adelante!

-Bueno, entonces- Bolt pensó unos segundos a dónde podía ir. -vamos por aquí.

Mittens P.O.V.

Llevábamos media hora ahí, escuchando a Kass hablar sobre un punto intermedio entre la luz y la oscuridad, que todo es relativo, que puede haber sombras "buenas" o luces "malas"; pero no estaba poniendo mucha atención. Estaba pensando en él. ¿Cómo pude ser tan tonta? ¿Por qué no confié en él, como tantas veces él confió en nosotros? La forma en la que me miró antes de irse y las palabras que dijo me hicieron sentir totalmente culpable; durante unos minutos tuve que contener lágrimas. Quería ir a buscarlo, quería disculparme con él, quería abrazarlo; pero no me estaba moviendo.

Además de Kass hablando, el único otro haciendo algo que no fuera escuchar era Mega. Negaba con la cabeza a cada frase que decía Kass. Helang y Soul, que se suponía que iban a ayudarlo, no estaban diciendo nada en lo absoluto.

-…El punto es que no todo es blanco o negro. Entre esos dos hay muchas tonalidades de gris. Y es todo lo que diré de mi parte.

Entonces Helang por fin dijo algo. Dos palabras para opinar sobre una plática de media hora. -Tiene razón.

Mega fue el primero en argumentar en contra. -¿Qué? Tienes que estar bromeando.

-¿Cuándo fue la última vez que bromeé, Mega? Sus argumentos son válidos y el maestro está de acuerdo.

-Eso es una completa estupidez.

-No, no lo es. Porque es cierto.- Entonces todos, menos Mega, pusieron atención sin objetar de ninguna manera. Yo seguía pensando en Bolt.

-Pero, maestro, siempre nos dijo que solo con la luz…-

-Sé lo que les dije, Mega. ¿Cómo explicarlo? Hay más de un punto de vista válido; el que les enseñé es válido, este también. Y ambos puntos de vista NO chocan entre ellos. El problema es que ustedes ya están divagando de lo que les dije en un inicio. "Principio número uno: matar es, y siempre debe ser, tú última opción" Me vieron muchas veces, no mataba si no era necesario y nunca si estaban desarmados. Siempre opiné que solo debíamos alimentarnos de energía positiva, pero ahora veo que también es factible alimentarse de la negativa, sin llegar a excesos por supuesto. El rugido de Kass es una prueba de lo efectivas que pueden ser ambas energías si sabes intercalarlas y usarlas en combinación.

-¿Entonces que debemos…?

-Es decisión suya. No me importa si siguen como les enseñé, o si prefieren probar por el camino del equilibrio. Ambos darán frutos a su tiempo. Lo que vine a hacer no es a decirles cual elegir, sino a recordarles que no estamos haciendo esto para liquidar a toda sombra existente. Las sombras pueden coexistir en paz con las luces. Solamente debemos destruir la programación que Kass explicó que les implantan para que sean soldados. En todo caso, el planeta mismo genera equilibrio. Cuando las sombras intentan pasarse de listas, surge un pilar de luz. Pero lo mismo puede pasar al revés; si nosotros comenzamos a matar a todas las sombras, también estamos dañando el equilibrio natural, y la respuesta más sencilla de parte del planeta sería eliminarnos.

Conocen el símbolo del yin-yang. Nosotros estamos en el yin, esa parte mayormente de luz, pero con una reserva de oscuridad, que no necesariamente es mala, que permite seguir en equilibrio. Habrá otros planetas, otros mundos, que estén del lado yang, donde predomine la oscuridad y sólo haya una pequeña cantidad de luces para mantener el mismo. Nuestro trabajo no es destruir a la oscuridad, más bien asegurarnos de que seres como Centauri no traten de explotarla y la saquen de su zona natural.

Cuando llegue el enfrentamiento, muchas sombras preferirán morir a quedar limpias. Si ya les ofrecieron una oportunidad y ellas la rechazan, entonces la sombra no estaba pensada para vivir. Pasará lo que deba pasar. Las sombras que accedan a ser limpiadas son las que deben ser limpiadas. En todo caso solamente puedes limpiar una sombra, o una luz aunque no es el caso, si esta está totalmente de acuerdo. Por lo que más quieran, no vayan a matar a una sombra que aceptó ser limpiada. De esa forma quedará la cantidad correcta de sombras para el equilibrio.

Niños, no son soldados, no QUIERO que sean soldados. Si se vuelven soldados, no serán diferentes a ellos. Ustedes tienen compasión, y es eso lo que los hace mejores que ellos; si la pierden, les están dando la ventaja, les están dejando ganar. Deben hablarlo con ellos, sí, antes tendrán que desarmarlos o tenerlos contra el suelo; pero es ahí donde demuestran que son más maduros, donde les dan una oportunidad que ellos no les darían. Esa compasión es lo único que nos diferencia de ellos. Es lo único que puede servir de referencia sobre qué lado sería el "correcto". Si pierden ese único factor que nos diferencia de ellos, ¿cuál lado tomar, si ambos hacen exactamente lo mismo? No dejen que eso pase, no olviden ese principio. Muéstrenles compasión, ¿Sí?

-Sí, maestro.- Dijeron dos de los tres. Mega seguía en silencio, con la mirada en el piso. Unos segundos después repitió lo mismo que sus hermanos.

-Bien, es todo de mi parte. Nos vemos luego.

Hubo un silencio de no sé cuánto tiempo. Todos se quedaron ahí, sin hacer nada. Yo solamente seguía viendo esa escena en mi cabeza; no lo había visto estallar de esa forma nunca antes, ni siquiera cuando nos conocimos estaba tan enojado. Y todo por esa estúpida curiosidad.

Seguí pensando un rato, sin prestar atención alrededor. Cuando volví a donde estaba, había una pata moviéndose de arriba abajo frente a mí. -¿Mittens?

-¿Ah?

-Vaya, te veías perdida. Llevas como media hora así.

-¿De verdad?

-Sí.

Volteé a ver a mi lado, ni siquiera había reconocido la voz por seguir pensando. Era Delta quien me había "despertado". -¿Y qué pasó mientras tanto?

-Bueno, entre la teoría de Kass y el apoyo que Helang y Soul le mostraron, todos "aceptaron" esa posibilidad, aunque a algunos no les convence. Después de que Soul se fuera, se inició un debate sobre si deberían permitir o no que Bolt siguiera viendo a esas sombras. Kass y Flor están a favor, papá y la tía Byte en contra. Los demás argumentan algo de vez en cuando, pero la cosa se la están llevando entre esos cuatro.

-Gracias.- Puse atención a lo que estaba pasando en el círculo y, como Delta había dicho, esos cuatro estaban argumentando sin parar. Ni siquiera se detenían para escuchar los argumentos de los otros dos. No se entendía nada, y eso explicaba porque nadie más estaba diciendo algo. Durante unos minutos escuché oraciones incompletas y argumentos a medio entender; cuando se me estaba acabando la paciencia, alguien por fin los detuvo.

-¡Cállense!- Giré mi cabeza para ver quien había sido. Salí totalmente sorprendida, y me imagino que todos en el grupo también, al ver que había sido Pepe. -¿No sé dan cuenta? Están tratando a Bolt como un cachorro. Él puede decidir sobre lo que va o no a hacer con su vida; solamente porque no recuerda algunas cosas no significa que sea un bebé de nuevo, y aun si lo hubiera sido en su momento, lleva más de un mes poniéndose al corriente con lo que estaba haciendo antes. Creo que él es capaz de resvolver sus problemas solo, y si no, entonces algo aprenderá de ello. ¿No recuerdan el día en el parque? Soul nos dijo algo sobre las mapirosas; no puedes resvolverle todos los problemas a alguien sin siquiera surgir, le estas quitando su oportunidad de aprender. Y yo creo que esas sombras merecen una oportunidad; ni siquiera son adultas, y- Entonces volteó a ver a Mega. -estaban JUEGANDO con Bolt. Nada de lo que hicieron era necesario.- Pepe se puso de pie y caminó hasta donde estaba Kass. -Yo voy a acompañar a Kass con Bolt.

Kass se giró y comenzó a caminar en la dirección en la que Bolt había salido. -Si alguien más quiere venir, su oportunidad es ahora.- Nadie se movió, ni siquiera yo y no me lo explico. -Bien. Vamos Pepe.- Entonces los dos se fueron caminando.

De nuevo hubo un silencio de varios minutos. Jonathan lo rompió con un suspiro. -Tiene razón.

-Sí, la tiene.

-Lo mismo pienso.

Mega volvió a argumentar en contra. -¿De verdad? Vamos.

-"Vamos" nada, papá. Tú propio maestro te lo dijo, y al menos la mitad de nosotros estamos de acuerdo con ello. Sí, tal vez no debería juntarse con las sombras, pero por algo pasó así. ¿Por qué te cuesta tanto abrir un poco tu mente a algo nuevo? Tú mismo utilizas la oscuridad como elemento.

Mega bajó la cabeza apenado. -No lo sé, Beta. Supongo que pasé toda mi vida aprendiendo y siguiendo una sola forma de pensar y de ver el mundo. No es sencillo olvidarla en cuanto te enteras de que hay otras formas. Creo que malinterpreté lo que el maestro dijo toda mi vida, y ahora tengo que corregirlo. Pero sigo opinando que no debería estar con las sombras, y no confió en ellas.- Las miradas de los niños hicieron que terminara por decir algo más. -Así que procuraré no estar cerca cuando jueguen con Bolt, así como no diré nada al respecto, por más que me moleste.

-Supongo que conmigo es lo mismo, aunque yo no soy tan impulsiva como alguien, y yo sí podría verlo jugar con las sombras, aunque dudo mucho poder hacerlo yo misma.

-Oye, no soy… bueno un poco.

-¿Entonces ya estamos bien?- Preguntó el roedor.

-Totalmente, Rhino.- Respondió Helang en nombre de todos.

-Excelente, ¿ahora qué? Bolt está quien sabe dónde con dos sombras, y solamente Kass y Pepe salieron a buscarlo. Pienso que no va a ayudar ver que solo ellos dos fueron con él.

-Tienes razón; pero no podemos hacer nada justo ahora. Está anocheciendo y no todas las sombras son como esas dos. Quizá lo mejor sería disculparnos con Bolt la próxima vez que lo veamos.

-Una cosa más; ¿nadie más notó que Pepe no se trabó una sola vez cuando nos dijo eso?

-Es porque estaba decidido. Yo lo manejaba como teoría solamente, pero siempre pensé que cuando tuviera suficiente determinación, sus palabras serían fluidas. Aunque no sé si eso vaya a ser permanente o vuelva a hablar como suele hacerlo.

Nadie más dijo nada. De ese modo el grupo se separó y cada quien volvió a casa. Yo subí al cuarto de Penny y me senté en la ventana para poder ver a Bolt cuando regresara; Rhino se fue a dormir después de cenar. Jonathan y Flor entraron a su casa. Aunque los vi algo preocupados, imagino que sabían que estaría bien.

[…]

Mientras tanto el gato y el perro que habían salido en busca de Bolt ya estaban pasando entre las casas.

-¿A dónde… vamos, Kass?

-A un lugar donde creo que Bolt podría estar.

-¿Está… muy lejos?

-Casi llegamos. Allá está.- El gato comenzó a correr hasta llegar a la puerta de una casa en ruinas.

-¿Por qué… Bolt vendría aquí?

-Porque aquí le presenté a unos amigos que apoyan el factor de "gris".

Kass entró por la puerta para mascotas con Pepe detrás de él. Como había imaginado, ahí estaba Bolt, totalmente solo y con los ojos cerrados. El gato se acercó con cuidado, pensando que estaba dormido. Sin embargo, estando a menos de un metro, Bolt habló. -¿Qué haces aquí, Kass?

-Vinimos a… demostrarte que te apoyamos.

El can abrió los ojos y los posó sobre el par de recién llegados. La frustración se hizo evidente tanto en su rostro como en su entonación. -¿Sólo ustedes?

-Nosotros vinimos a buscarte. Los demás también te apoyan… aunque no lo sepan. Sólo tienes que darles tiempo para que lo digieran.

-No lo creo. Me voy a quedar aquí unos días. Umbra y Lux están de acuerdo.

-Bolt, por una u otra razón, Umbra y Lux están de acuerdo con todo; además es peligroso que tus amigos los vean.

-¿Tú tampoco confías en ellos?

-No los conozco, si me dan oportunidad podría hacerlo, pero ese no es el punto. Las sombras soldado, como parte de su programación, deben deshacerse de otras sombras que no sean soldados para "hacer más espacio para más soldados". Si tus amigos ven a Umbra, un impulso involuntario podría encenderse y podrían intentar atacarlo. Los mismo con Lux, aunque ahí ya sería por como los han criado.

Bolt meditó en el asunto unos minutos. -Está bien. Pero regresando tengo que explicarles a todos porque…

-No te preocupes; ya lo hice. Casi todos aceptaron la teoría en un principio; Mega y Byte fueron los más tercos, pero su maestro terminó haciéndoles ver que deben aceptar que algunos vayamos a usar ese camino. Aunque no creo que vayan a estar de acuerdo con que juegues con tus amigos, al menos ya saben porque lo haces y también ya hay algunos que te apoyan.

Pepe solamente sonrió y fue a abrazar a Bolt. –Gracias, chicos.- Dijo en cuanto se separó del abrazo. -Vamos a casa.- Ambos asintieron y salieron del lugar.

-Por cierto, Bolt- Dijo Kass ya andando. -¿Dónde están tus amigos?

-Ellos tuvieron que volver poco después de que llegáramos a la casa. No vieron ni a Umbra ni a Lux.

-Perfecto.

Como iban a paso lento, les tomó un tiempo llegar. Mientras tanto, en casa de Penny, Mittens estaba pasando un mal rato.

La gata se había recostado en el colchón de Bolt después de esperarlo hasta que el sueño reclamó su tiempo. Sin embargo, no había podido dormir a gusto. Se movía de un lado a otro y buscaba algo con sus patas cual niño buscando un peluche. Se despertó después de estar así unos minutos. -¿Bolt?- Fue lo primero que dijo mientras abría los ojos para darse cuenta de que el can aun no volvía. A unos metros de distancia Rhino estaba durmiendo plácidamente.

Ella negó con la cabeza y se estiró. Después se subió de nuevo a la ventana. Lo primero que vio fue la luna, grande, redonda y blanca; muy hermosa de admirar. Tras unos minutos miró al jardín y vio a Bolt recostado en medio del mismo. Sin pensárselo dos veces decidió ir con él, así que se bajó de la ventana y corrió a las escaleras para salir de la casa. Estando a pocos metros de él, se frenó en seco; ¿qué iba a decir? ¿Cómo podía arreglar lo que había pasado que, en parte, había sido culpa suya? No pudo dar con una respuesta, así que empezó a alejarse de Bolt lentamente, con los ánimos bajo tierra; sin embargo, no llegó muy lejos.

-Hola.- Dijo él con naturalidad, sin siquiera voltear a verla.

-…Hola, Bolt.- Respondió mientras se acercaba de nuevo. Cuando llegó junto a él, se dio cuenta de que también tenía sus ojos sobre la luna. -¿Puedo?- Preguntó dudosa de lo que estaba haciendo. Bolt dejó de mirar la luna para mirar a Mittens y le sonrió levemente, dando a entender un "sí". Más tranquila, la gata se recostó junto al can. -¿Cómo me…?

-Tu aroma; es inconfundible.- Bolt miró a la luna de nuevo. -Y agradable.- Dijo en un tono más bajo, pero no inaudible para ella.

Mittens también volteó a ver a la luna; sin embargo, no dejaba de pensar en alguna forma de enmendar lo que había pasado. Tras algunos minutos de darle vueltas a lo mismo, finalmente se armó de valor para hablar; no obstante, Bolt también comenzó a decir algo, resultando en ambos diciendo lo mismo al mismo tiempo. -Lo siento.

Ambos se miraron a los ojos tras esa frase, sin embargo, Bolt prosiguió con su disculpa, sin quitarle los ojos de encima. -Lo lamento, Mittens, no debí actuar así. Exageré las cosas y ni siquiera me expliqué bien antes de irme; Pepe me contó todo, no fue tu culpa y yo actué de forma estúpida. Perdón.

Ella quedó asombrada; Bolt se estaba disculpando sin haber hecho nada para perjudicar a nadie. –No, Bolt, fue mi culpa. No pude confiar en ti como tú confiaste en nosotros; me dejé ganar por mi curiosidad y me comporté como una tonta. Tú solamente estabas defendiéndolos y nadie te estaba escuchando, es entendible que te pusieras así. Pepe nos dijo algo que me hizo reflexionar, no eres un cachorro, puedes cuidarte y sabes hacerlo; no teníamos por qué meternos en tu vida privada. Espero no haber roto tu confianza. Perdóname, de verdad lo siento.

Bolt sonrió, se le acercó y lamió su mejilla, dejándola sonrojada. Segundos después ella hizo lo mismo y recostó su cabeza en el pecho del can. Ambos se quedaron ahí hasta que Mittens bostezó. -Creo que deberías dormir.

Ella asintió sin despegar su cabeza del can; luego de unos segundos se separó de él y se hizo un poco para atrás para recostar su cabeza en el costado de Bolt. Después de unos minutos se quedó dormida ahí. Cuando Bolt se dio cuenta se movió con cuidado para no despertarla y la levantó. Con ella sobre su lomo, el can la llevó al granero y la colocó con el mismo cuidado sobre un montón de paja para luego el recostarse a su lado. En cuanto ella sintió al can se acurrucó junto a él. Ahí se quedaron los dos el resto de la noche.

Ya de mañana ambos fueron los últimos en despertar, ella antes que él. Se quedó acurrucada entre sus patas, ronroneando hasta que él despertó también. Mittens le besó la mejilla. -Buenos días, orejón.

El can sonrió y correspondió el gesto. -Buenos días, Mittens.

-¿Por qué estamos aquí?- Ella había tenido esa pregunta en mente desde que despertó ahí.

-Bueno te quedaste dormida, y se me ocurrió que podríamos dormir aquí, así que te cargué y te puse aquí.

Ambos se levantaron y comenzaron a caminar hacia la salida, pero ella se detuvo a pensar un momento, sin pasar desapercibida por él. -¿Todo bien?- Preguntó al detenerse.

-Sí, sólo estaba pensando.

-¿Sobre qué?

-Bueno- La gata se detuvo un momento. -es… una sorpresa.- Bolt la miró algo confundido mientras ella comenzaba a caminar de nuevo.

Ambos salieron del granero. Mega los recibió, al parecer era cerca de medio día. -Buenos días, tórtolos, ¿necesitaron "privacidad" anoche?- Dijo con tono pícaro. Mittens se sonrojó en extremo por el comentario; Bolt no lo entendió. -Bueno, poniendo de lado la comedia,- Prosiguió el lobo volteando a ver al can. -lo lamento, Bolt. No soy bueno para las disculpas, pero te puedo decir que… no me entrometeré en esa parte de tu vida; y si quieres seguir jugando con las sombras, está bien.

-Lo que trata de decir es que, sin importar lo que decidas, puedes contar con nosotros.- Terminó Byte mientras se acercaba a ellos.

-Gracias, también les debo una disculpa; no debí ponerme así.

-Es comprensible estando en la situación en la que estabas. ¿Sin rencores?- El lobo alzó una pata.

Bolt imitó a Mega y estrechó su pata. -Sin rencores.

De ese modo, uno a uno, todos en el grupo se fueron disculpando con Bolt. Beta fue la siguiente, y cuando terminó con ese asunto salió directo al bosque a hablar con el pitbull. Durante el resto del día todo siguió como antes, el grupo jugó un rato y entrenó otro; las sombras no fueron a buscar a Bolt, según dijo él, tenían el día ocupado.

El resto de la semana fue de rutina. Bolt alternaba un día para estar con el grupo en general y otro con las sombras; aunque había intentado integrarlas con quienes seguían los ideales de Kass, ninguna de las dos estaba dispuesta a interactuar con nadie del grupo que no fuera él. Beta estuvo ausentándose para hablar con el pitbull, aunque fue poco lo que este dijo; al parecer había jurado que no le diría a nadie más sobre el plan.

Llegó el día dieciocho, día en que, al tiempo que salía el sol, Mittens estaba preparando algo.

Mittens P.O.V.

Es hoy, hoy voy a salir con él, y no hay nada que vaya a evitarlo. Lo tengo todo planeado. Estaba muy emocionada, llevaba queriendo estar a solas con Bolt desde que perdió sus recuerdos; aunque siempre nos dejaban solos unos minutos para ver si podía recordar algo estando conmigo, no era suficiente tiempo. Hoy estaríamos solos hasta la tarde, hasta el atardecer. Él y yo a solas.

Pude haberme quedado fantaseando sobre ello todo el día, pero una voz me trajo de regreso, una voz que me alegraba siempre que la escuchaba. -Buenos días, Mittens.

-Buenos días, orejón.- Le respondí y luego besé su mejilla. A pesar de todo, no sentía correcto besarlo en los labios mientras no tuviera recuerdos, me parecía como si me estuviera aprovechando de él. Aunque costaba trabajo, me contenía a besarlo solo en la mejilla.

Ambos salimos del cuarto de Penny y luego bajamos; Rhino ya estaba ahí. Desde que comenzamos a entrenar de verdad casi había dejado de ver la televisión, aunque a veces todavía la veía en las mañanas, como entonces. -Buenos días.- Nos dijo desde el sillón.

Fui junto con Bolt a la cocina a desayunar; aunque ya tenía todo preparado para hoy, me faltaba lo más importante. Él. -¿Bolt?

Él dejó de comer y me prestó atención. -¿Sí?

-¿Tienes algo en especial planeado para hoy?

-No que yo sepa, nada fuera de lo normal. ¿Por qué?

-Porque estaba pensando que podríamos… salir. Solo tú y yo.

-Claro.- Me dijo sin pensarlo. Luego se detuvo un momento. -Pero no recuerdo nada, no sé a dónde podríamos ir, o que podríamos hacer.

-Eso déjamelo a mí, orejón, lo tengo todo planeado.- A poco más de media hora caminando había un lugar distinto al parque al que siempre íbamos. Este tenía un pequeño lago de agua cristalina en el centro. Incluso algunos peces pequeños vivían dentro de él. Me pareció el lugar perfecto para la ocasión.

Bolt me sonrió. -Como tú digas.- Y siguió comiendo.

[…]

Ambos terminaron su desayuno y salieron al jardín. Ahí se encontraron con la mayoría del grupo; por supuesto faltaban Kass y Beta; pero tampoco estaban Delta, Alfa, Pepe y Flor. -Buenos días, tórtolos. Saludó el lobo en cuanto los vio salir. -¿Cuál es el plan para hoy?

Antes de que alguno respondiera Rhino salió por la entrada. -Chicos, avísenme cuando vayan de salida.- El hámster se detuvo junto a los dos. -¿Qué vamos a hacer?

Mittens respondió por ambos. -Bolt y yo vamos a salir.

-Genial. Que se la pasen bien.- Entonces comenzó a caminar a dónde estaban los demás, pero se detuvo un momento. -Oigan, no es por ser paranoico, pero saben cómo pueden llamarnos, ¿verdad?

Mittens asintió y con ello Mega volvió a lo que iba a hacer. Rhino se fue detrás de él. -¿Nos vamos?- Preguntó Bolt cuando tuvieron su espacio.

-Vamos.- Y Mittens comenzó a guiar a Bolt hacia ese lugar que había previsto para ese día.

Poco después de que se fueran, Delta y Alfa llegaron con el resto. -Hola.- Saludaron en general, luego Alfa recorrió con la mirada a todos. -¿Dónde está Pepe?

-Él y Flor fueron al parque.- Respondió Jonathan con naturalidad.

-¿¡Qué!?

Esto se va a convertir en una escena de derramamiento de sangre. Pensó Delta, pensamiento que transmitió a todos con la mirada, a lo cual cada uno asintió levemente para que Alfa no lo notara.

En el parque ambos estaban jugando entre ellos. Pepe siempre se la pasaba bien jugando, pero Flor estaba disfrutando en particular de la compañía del perro de especie indefinida.

-¡Te… toqué!- Pepe salió corriendo a toda velocidad hacia algunos arbustos para esconderse.

-¡Ven aquí!- Flor se acercó a los arbustos para empezar a buscar; sin embargo, Pepe salió de un brinco de los mismos y le cayó encima a Flor, con lo que ambos comenzaron a rodar terminando al final él debajo de ella. -¿Y eso por qué fue?

-Porque pensé… que sería divertido.- Respondió entre risas. Tras detenerse, se dio cuenta de que Flor no le quitaba los ojos de encima y no se estaba moviendo. -¿Tengo… algo?- Preguntó con toda inocencia.

Flor sacudió la cabeza y se bajó de encima de Pepe. -No es nada.

El perro se levantó, ya cansado, y caminó hasta dónde ella estaba. -Ya… me cansé.-

Flor lo miró con ternura y comenzó a caminar hacia la parte del parque dónde todos se habían reunido el día que contaron sus pasados; esa parte que parecía un pequeño bosque dentro del lugar. Pepe la siguió sin saber porque. Cuando llegaron él se recostó en dónde había pasto alto, ella lo esperó y luego se recostó junto a él y puso su cabeza en el hombro de Pepe; él terminó recostando su cabeza sobre la de Flor y ambos cerraron los ojos en esa posición.

El día siguió pasando, cerca de las tres de la tarde Beta fue corriendo hasta dónde estaba el pitbull

Beta P.O.V.

Podía escuchar claramente las palabras de mi padre una y otra vez en mi mente. Haz que vaya a dónde están los recuerdos. No importa nada más, déjalo ir. No tenía ningún sentido, pero jamás lo he contradicho en un asunto como este, no iba a empezar ahora.

Llegué corriendo al campamento, fingiendo estar agitada; no me detuve hasta que estuve a meros metros de distancia de él. -¡Recibí comunicación de la base, necesitas salir de aquí!

Como imaginé, el tipo estaba totalmente confundido. -¿Qué, por qué?

-¡Hubo un cambio de planes, tienes que volver con los recuerdos AHORA!

-¿Pero qué…?

-Tú confía en mí.- Entonces corté las ataduras de sus patas y las del árbol. -Ahora corre. ¡Corre!- El pitbull me miró una vez más antes de salir corriendo.

Esperé hasta que lo perdí de vista para hablar. -Ya está hecho, papá.

-Muy bien, Beta; ahora vuelve aquí.

-Claro.

Mientras tanto, en el granero.

-¿¡Qué hiciste qué!? ¡Mega!

-¿Te calmas, niña? Déjame explicarles cómo funciona.

-No lo hace; porque liberar a un prisionero simplemente no te va a dar información…-

-A menos de que le haya implantado un rastreador y sepa exactamente a dónde va.

Tanto Byte como Helang se confundieron por esa respuesta. -¿Qué?

Mega soltó un suspiro. -El día que "maltraté" al tipo, no estaba más que poniendo mi plan en marcha. Cuando tuve mi pata contra su cuello liberé algo de energía activa, que sabía que podríamos rastrear. Después le di un arañazo solamente para distraer su atención de lo que había hecho anteriormente.

-Entonces le dijiste a Beta que intentara dar con la localización de los recuerdos, y, como no funcionó, la mandaste a decirle al pitbull que lo necesitaban en dónde están los recuerdos para que nos guíe hacía ellos.

-Exactamente, Helang.- Terminó diciendo lleno de orgullo.

-¿Y por qué no nos dijiste nada?

-Porque no me habrían hecho caso. ¿Vamos a discutir eso o vamos a ir por los recuerdos de Bolt?

-Andando.

Del granero salieron tres figuras a toda velocidad, una por aire y dos por tierra.

El pitbull entró corriendo a toda velocidad al almacén 2F. -¡Ya estoy aquí!

Todas las sombras se sorprendieron al verlo. -¿Qué haces aquí?

-Recibí su mensaje, ¿qué ocurre?

-Lo que ocurre es que estás aquí cuando deberías estar allá, esperando cuatro días para decirles a los tontos dónde está este lugar.

-¿Y qué hay del cambio de planes?

-No ha habido ningún cambio de planes, amigo.- Intervino Shade sin dejar de trabajar.

-No, pero, la sombra legendaria… Beta, ella me dijo que…

-¡Pero como eres idiota, Beta y Flor están de su lado! ¡Te tendieron una trampa!- La sombra de elite miró a James. -¡Rápido, llama a cerebro de guisante y ustedes dos dejen esos recuerdos y escóndanse! Estamos por tener…

Un aullido se escuchó afuera del almacén y acto seguido las puertas cayeron al suelo. Por estas entraron dos lobos corriendo que comenzaron a embestir a toda sombra que se les pusiera en el camino. -¡Ahora sí les cargo el payaso!

-¡Deja los chistes para después!

-Checa esto, niña. ¡Cortina de oscuridad!- Mega abrió el hocico y de este una gran cantidad de oscuridad comenzó a salir, dificultando la vista de todos en el lugar, dejando todo apenas visible. -¡Tu turno, Helang!

No se escuchó respuesta del halcón, solamente un aleteo que duró unos segundos. -¡Los tengo, vámonos de aquí!

Para cuando la oscuridad se absorbió ya no había rastro de ninguno de los tres, o de los recuerdos. El mentor de los cuatro llegó un minuto después. -¡¿Pero qué rayos pasó aquí?!

-Una… trampa.- Respondió la sombra de elite desde el suelo.

-Agh.- La sombra miró a Shade y a Alex, que estaban saliendo de sus escondites. -¿Cuánto y qué les faltaba?

-Casi nada, no terminamos el bloqueo…

-Pero estaba casi completo; que logren desbloquearlos sería como encontrar una aguja en un pajar de agujas.

-Bueno, tendremos que acelerar los planes. Ve por el escuadrón de recuperación.

Todas las sombras comenzaron a hacer lo suyo; Bud y James aprovecharon la confusión y salieron del lugar.

Eran aproximadamente las cinco y media de la tarde, el cielo ya se veía anaranjado y el sol no tardaría en ponerse. Bolt y Mittens estaban recostados el uno junto al otro cerca del lago. Ella tenía su cabeza en el pecho de él, ronroneando. Ambos habían jugado un rato, Mittens había llevado algo de comida y la había ocultado en un árbol un día antes para que ambos pudieran comer algo. Durante la tarde habían platicado, y Bolt había logrado recordar algo más luego de haber recibido otro beso de parte de Mittens.

-Otra más.- Dijo él. Luego cerró los ojos unos momentos y comenzó a pensar. -¿Nos volvimos pareja en un callejón?

-Sí de nuevo, orejón.

-Y yo… ¿te besé ahí?

-Así fue.

-Creo que no recuerdo… no, hay algo más; pero es de otro día. Era de noche y estábamos en casa. Tú tenías… pesadillas, no estabas durmiendo bien.- Mittens asintió sin despejar su cabeza de Bolt. -¿Y yo te ayudé?

-Sí. Vaya, hoy recordaste muchas cosas.

-Todas relacionadas contigo, pero aún me faltan. Lo más lejano que recuerdo es… cuando jugábamos en el jardín y yo ya sentía algo por ti. Poco después del día de la foto, supongo.

Mittens no dijo nada más durante algunos minutos. -Es suficiente, más que suficiente.

Ambos se quedaron en silencio un rato más. Ella lo rompió de nuevo, notablemente emocionada. -¡Bolt!

-¿Qué sucede?

La gata se separó del can y se puso de pie. -¡Ven, tenemos que volver a casa!

-¿Volver? Creí que querías ver el atardecer.

-Sí, pero esto es más importante. Ven, vamos.

-¿Qué pasó en casa?

-Es una sorpresa.- Entonces comenzó a correr en dirección a la casa. Bolt se levantó y la siguió. Cuando estuvieron cerca ella se detuvo. -Cierra los ojos.- Bolt no lo dudó un segundo y cerró los ojos. -Ahora sigue mi voz.- Mittens guío al can hasta llegar al jardín. -Alto ahí, orejón.

-¿Qué es esto, Mittens?- Pero no hubo respuesta. -¿Mittens?- El can abrió los ojos, para encontrar a todo el grupo presente. Mittens estaba en medio de ellos, dándole la espalda. -¿Qué pasa?

Mega Byte y Helang salieron de entre el grupo con sonrisas los tres. -Lo que pasa es que tenemos un regalo para ti.

-¿Qué?- Entonces Mittens se dio vuelta, tenía un orbe blanco en una de sus patas. -¿Eso es…?

-Son tus recuerdos, Bolt.- Dijo con una sonrisa.

El can se emocionó por la noticia. -¿Cuándo, cómo los…?

-Hace como media hora. Ahora vamos, hora de que recuerdes.

-¿Cómo haremos eso?

-Sencillo; tienen que dejar que Bolt sostenga el orbe en sus patas. Luego tienes que respirar profundo y relajarte; probablemente te duela la cabeza mientras se acoplan de regreso. Al final del proceso no habrá un orbe y tú recordaras todo.

-Hagámoslo.

Mittens se acercó a Bolt con el orbe en su pata. -¿Estás listo?

-Más que nunca.- Ambos se abrazaron y ella le dio el orbe. Bolt cerró los ojos estando en medio del círculo.

-¡Esperen!- Se escuchó en la distancia. Los cachorros de Soul y Jonathan voltearon a ver, para encontrar a Bud y a James.

-Yo lo manejo.- Dijo el alaskan malamute. Entonces se acercó a ambas sombras. -Oigan, no pueden estar aquí.

-No amigo, no lo entiendes; los recuerdos de Bolt…

-Sí, ya los recuperamos y los está recibiendo ahora.

-¡No, debes detenerlo!

-Miren, no es nada personal, pero no confío en ustedes.

-Y no te culpo, pero no somos como ellos; debes evitar que los recuerdos se descarguen a su memoria sino… Oh, no. Bud tenemos que irnos de aquí.

Ambas sombras salieron del lugar a toda velocidad. Jonathan volvió al lugar donde estaba el grupo. -¿Qué querían?- Preguntó Mega.

-Dijeron algunas cosas sin sentido. Creen que Bolt no debería recuperar sus recuerdos.

-¿Por qué dirían algo así?

-No lo sé. ¿Cómo va?

-Ya lleva la mitad.

-¿Entonces por qué esa cara?

-Algo… no cuadra.

Bolt siguió absorbiendo los recuerdos del orbe durante algunos minutos; todos en el grupo, con excepción de los cuatro que habían visto a las sombras, esperaban a que terminara ansiosos. Mittens no podía borrar una sonrisa de su rostro. Cuando terminó, abrió los ojos respirando de manera agitada. -No… no puedo creerlo. ¿Me… me mintieron?

-¿Qué?

-Me mentiste.- Dijo con un tono en su voz que desconcertó a todos en el lugar.

Mittens, de entre todos, era la más confundida. -¿Qué pasa, Soul?

-Dame un momento.

-Todos ustedes me mintieron, ¿Cómo fui tan torpe como para creerles? ¡Oye, sal de mi cabeza!

-Rayos, esperaba que esta no fuera la situación. Chicos, alteraron sus recuerdos.

-¡¿Qué?!

-No solo eso; ahora él recuerda que tú estuviste intentando evitar que volviera con Penny, que lo sedujiste cuando viste que habías fallado y… básicamente te convirtieron en la mente malvada detrás de todo lo que ha salido mal en la vida de Bolt. Y, al parecer, los manipulaste a ellos para que te ayudaran de una forma u otra. ¿Qué más hay por aquí? Oh, también…

-¡Sal de mi cabeza, YA!

-¡Oye! También le enseñaron a repelerme.

-¿Cómo fuimos tan estúpidos? Por eso el pitbull no iba a hablar hasta cierta fecha.

-Todos ustedes; nada de lo que me dijeron era verdad.- El can tenía una expresión de enojo en el rostro, pero también lágrimas en los ojos.

-Debemos evitar que haga algo imprudente hasta averiguar cómo revertir esto.-

-Déjamelo a mí, Helang.- Mega se acercó a Bolt con cuidado. -Bolt, mírame; todo eso que recordaste no es…

-¿Real? Claro, no era real cuando perdí mis recuerdos y ahora que los recupero tampoco lo es.

-No, amigo no estás entendiendo…

-Claro que sí, por primera vez entiendo todo.- Bolt vio que el lobo se estaba acercando a él. -¡Aléjate de mí!

-Bolt, ¿qué te dice…?

-¡Todo me dice que me mintieron!- El can cerró los ojos por unos momentos. -Y ahora también recuerdo esto.- Y soltó un aullido.

-¿Qué hace?

-Tenemos problemas, chicos.

Un grupo de sombras apareció desde el suelo cerca del círculo. -¡Recibimos el llamado, cambio! ¡Inicien operativo!

Las sombras comenzaron a acercarse a paso veloz al grupo. -¡John, Kass, al frente!- Entonces Helang Mega Byte Jonathan y Kass comenzaron a correr hacia el encuentro de las sombras.

-Podemos ayudar…

-¡No, Beta, cuiden a Bolt!

Una batalla inició entre el grupo de sombras y el de animales. A diferencia de la última vez, las cosas estaban parejas; unos recibían otros daban patas, golpes, arañazos.

-Hey, Bolt.- Se escuchó en un susurro. -Por aquí.

-Shade, que alegría.- Susurró el can de regreso; como la mayoría estaban al pendiente de la batalla y/o querían participar, no estaban poniendo atención al can. -¿Cómo salgo de aquí?

-Escúchame. Más allá de la batalla, en esa misma dirección, hay un escuadrón listo para escoltarte de regreso a la base. Lamentablemente, no logramos distraerlos a todos, así que tendrás que burlarlos.

El can asintió. -Déjamelo a mí. Te veré allá.- La sombra se deslizó lejos del lugar y Bolt comenzó a pensar.

-¿Cómo va la cosa, Beta?

-Está parejo; aunque ellos son más fuertes, las sombras son más.

-¿Y cómo…? ¡Bolt!

El can saltó por encima de los espectadores y comenzó a correr hacia donde Shade le había indicado. -¡Qué no se vaya!

-¡Alcancenlo, que no se aleje!

Todos los que no estaban en la batalla comenzaron a perseguir al can. -En eso estamos, Helang.

Por más esfuerzo que pusieran, la velocidad de Bolt era superior a la de todos. -¿Puedes lanzarle una esfera, roedor?- Preguntó Mittens sin dejar de correr.

-Dame unos segundos.- Desde encima de la gata, Rhino comenzó a cargar su tiro para dispararle a Bolt. Unos segundos después, ya tenía el primero. -Listo, pero necesito que te acerques a él.

-Hay que rodearlo.

-Bien pensado, hermanito.

Entre todo el grupo comenzaron a dividirse para intentar rodear al can. Mittens se acercó lo más que pudo a él sin detenerse.

Debajo del suelo por dónde Bolt estaba corriendo Shade apareció. -Bolt, están por lanzarte un tiro de energía.

-¿Por dónde?

-¡Hazte a la izquierda!- El can obedeció y evadió por poco el tiro de Rhino.

-¡Fallé!

-¡Prueba de nuevo!

-¡Necesito un momento!

-¡Se está alejando, Delta!

-Casi lo logras, Bolt. Estamos cerca. ¡Ahí!- En la distancia se hizo visible un grupo de dos tigres, un oso y al menos cinco glotones. Bolt aumentó la velocidad hasta dejar a sus perseguidores atrás y alcanzar el grupo que lo estaba esperando. -¡Misión cumplida! ¡Salgamos de aquí, señores!

Mittens fue la primera en estar lo suficientemente cerca como para poder hablar con Bolt. -¡Bolt, no!

-No sé porque te creí.- Respondió secamente. Los dos tigres intentaron atacarla en cuanto se acercó más. -No,- Les dijo Bolt. -déjenla.

-¡Necesitamos transporte!-

-Recibido; iniciando secuencia de transporte en tres… dos… uno…

Para cuando los demás llegaron a donde Mittens, no había nadie más que ella y Rhino en el lugar.

-Lo perdimos.- Dijo Alfa en tono de derrota.

-Chicos, las sombras se están retirando. ¿Pasó algo?

-Perdimos a Bolt. Eso pasó.- Después de escucharlo por segunda vez, Mittens no pudo evitar romper en llanto.


Pero por supuesto los voy a dejar aquí y habrá que esperar para que sepan que van a hacer ambos grupos ahora. Por cierto, el lunes empiezo de nuevo con exámenes y esta vez tengo la oportunidad de exentar los finales, pero solo si me va MUY bien en estos, así que seguramente no habrá cap a media semana; así que disfruten el suspenso XD. Nah, ya en serio, haré lo posible por actualizar lo más rápido que me dé, pero esta vez es menos probable que pueda mantener el ritmo. De nuevo, gracias por los reviews, por leer y por... por todo chicos; no tengo más por decir así que nos vemos en cualquier día y a cualquier hora, pero siempre por el mismo canal. Un saludo. *Este capítulo fue modificado de la versión que originalmente se publicó; se le hicieron correcciones ortográficas y gramaticales.*