Se movía de un lado a otro, no tenía idea de lo que iba a ser de él en ese preciso momento, porque hace más de una hora lo había ido a visitar su madre y lo había hecho sentir el chico más miserable del mundo. También habían ido Burt, Finn y Carole. Quienes le contaron que Kurt estaba bien en Nueva York y que pronto iría a verlo, qué no daría por volver a ver al castaño y abrazarlo, como tantas otras veces hizo, qué no daría por…

-¿En qué piensas que te excitas?-dijo Soter con una sonrisa y acercándose a él.

-Nada-dijo Noah cubriéndose la entrepierna con una mano y caminando a su cama para recostarse.

-Sí quieres podemos arreglar esos problemas-susurró con una sonrisa y acorralando a Puck contra la muralla que estaba al fondo de la celda.

-No tengo ningún problema, todo está bien-dijo viendo como el tipo que lo sobrepasaba en estatura y peso lo sujetaba con fuerza de las caderas, para luego meter una mano en su pantalón y tomar su miembro, Puck gimió con fuerza e intentó apartarlo, pero no pudo, Soter era mucho más fuerte que él.

-Tu amiguito no dice lo mismo-murmuró con una sonrisa y excitándose notoriamente-Podríamos…

-¡Déjame!- le gritó y lo empujó lo mejor que pudo, pero no logró que se apartara, el hombre seguía casi encima de él.

-Ya bajarás la guardia-susurró en su oído y sacando la mano del pantalón naranja-Y cuando eso pase, yo estaré ahí para complacerte-susurró apartándose y caminando una vez más a su cama para recostarse.

Noah se quedó mirando los barrotes que estaban frente a él y poco a poco cayó al suelo, donde se abrazó a sus piernas y sintió como su cuerpo temblaba ¿algo así habrá sentido Kurt la primera vez que él lo atacó, ese día en que prácticamente lo obligó a hacerle una mamada? No tenía idea de lo que podía a llegar a hacer Soter con él, pero sí de algo estaba seguro era de que no saldría de ese lugar sin que antes ese mastodonte lo montara como si fuera un animal.

Eso se había ganado por haber golpeado a Karofsky, porque en principio le habían dado dos meses en la correccional para jóvenes por haber golpeado al futbolista, pero no tenía idea de dónde había salido el cargo de intento de homicidio que se había sumado a su ficha y que provocó que lo enviarán a la cárcel y que no pudiera salir en un año y cinco días, según decía el papel que le leyeron, él portaba una pistola 9 milímetros, junto con una cuchilla de 20 centímetros de largo, balas y había herido de gravedad a un familiar de David Karofsky. Recordaba que cuando escuchó esos cargos se sorprendió y no podía creerlos, pero ahora se daba cuenta de que todo había sido una maldita trampa, pero no sabía quién se la había puesto.

Suspiró cansado, hace mucho que no se sentía tranquilo y mucho menos si andaba en esos "malos pasos" como insistía en llamarlos Thad, realmente la peor idea que pudo haber tenido fue unirse al pelinegro en su plan por reconquistar a Blaine y lo que había llevado en el posterior secuestro de Kurt e intento de homicidio a Burt Hummel, eso se había salido de las manos y su conciencia no lo dejaba dormir tranquilo y para peor no era el único involucrado, se sentía tan mal por todo eso, porque estaba traicionando la confianza de sus amigos.

-Hey-vio que alguien estaba de pie frente a él. Estaba en su habitación en Dalton y se había quedado sentado en la cama pensativo.

-¿Qué quieres?-susurró agotado.

-¿Estás bien, Flint?-dijo el rubio acercándose.

-No, Jeff-murmuró sintiéndose horrible-No estoy bien, no puedo estarlo-murmuró levantándose de su lugar-Traicionamos la confianza de los Warblers, ellos piensan que no estamos con Thad, ellos nos confiaron su cuidado y cautiverio y ya vez como…

-Lo soltamos-suspiró cansado-Lo sé-dijo empuñando sus manos-¿Cómo crees que me siento al tener este secreto y no contárselo a Nick? Daría todo porque él lo supiera y por sobre todo porque me perdoné-susurró furioso.

-Nadie lo puede saber-susurró poniendo una mano sobre el hombro de su compañero.

-Lo sé, pero esto se está tornando difícil y no podremos guardarlo por mucho tiempo más.

-Habrá que hacerlo, porque Thad tiene nuevos planes y estamos involucrados en ellos.

-¿Qué quiere que hagamos?

-Kurt está en Nueva York-dijo seriamente y mirando al rubio a los ojos.

-¿Qué quiere que hagamos?-susurró imaginando lo que le diría su amigo.

-Quiere matar a Kurt, ese es su plan, por otra parte se supone que asaltaremos la casa de los Hummel-Hudson y le daremos una paliza a Blaine para que no siga investigando a James-dijo de una vez y notando el rostro de sorpresa de Jeff.

-¡Es una locura!- gritó asustado-¡No podemos hacer eso! ¡No, no, no!- gritaba consternado.

-Cállate, alguien puede escuchar-dijo poniendo una mano sobre su boca-No nos conviene que alguien más se entere de todo esto-dijo con seriedad y bajando su mano.

-No podemos hacerlo-dijo en un murmullo y mirando con terror a Flint.

-Lo mismo pienso, pero ¿cómo nos libramos?

-No lo sé-dijo mirando el suelo-Hay que idear algo, porque no iré a matar a Kurt-dijo sintiendo como sus ojos se inundaban de lágrimas-¡Me cae bien!-dijo con una semi sonrisa.

-A mi igual y su familia ha sufrido mucho como para hacer esto.

-Entonces ¿qué hacemos?-dijo Jeff dubitativo.

-Ya sabes qué hay que hacer, debimos hacer esto hace mucho tiempo, no podemos seguir callándolo, es un peso demasiado grande para nosotros dos y ya no lo podemos soportar-susurró con seriedad.

-Tienes razón-suspiró sintiéndose algo más tranquilo-Entonces ¿Reunión Warbler?-murmuró con una semi sonrisa.

-Reunión Warbler-dijo tomando su teléfono celular y enviando un mensaje a todos sus compañeros, excepto Thad, les pedía que ahora mismo fueran al salón de ensayos, tenían que hablar seriamente y arreglar todo lo que estaba pasando.

-¿Quién nos congregó aquí?-decía David extrañado y mirando al resto de sus compañeros.

-El mensaje era de Flint, pero no sé qué puede ser tan importante-dijo Wes sentado en una silla al frente de todos.

-¿Dónde está Jeff?-dijo Nick extrañado de no ver a su novio ahí.

-Aquí estoy-dijo el rubio entrando por la puerta junto a Flint-¿Están todos?

-Sí-respondió David extrañado-¿Qué ocurre?

-Será mejor que todos se sienten, aunque sea en el suelo-dijo Flint mirando a sus compañeros que estaban de pie-Porque esto es largo de contar.

-Y muy difícil, realmente no quería…-suspiró cerrando los ojos con fuerza y posteriormente abriéndolos para mirar a Nick-Perdóname-susurró mirándolo arrepentido.

-Jeff-susurró Flint poniendo una mano en su hombro-Hay que decirles y que ellos vean si nos perdonan o no-el rubio asintió con la cabeza levemente.

-Hace tres años-comenzó a relatar, esa tarde sería la más larga de todas y sabía que no podría enfrentar a su novio, porque le había escondido muchas cosas y había herido a más de una persona-Cuando murió el hermano de Thad, Alex-susurró casi en un hilo de voz.

-Vimos que Harwood planeaba una venganza en contra de Wes y no podíamos permitir nada de lo que planeaba-dijo notando que tenía la atención de todos sus compañeros-Pero nos amenazó con contarle a la policía la verdad y que todos iríamos a la cárcel por ello.

-Por eso decidimos ayudarlo en lo que quisiera, pero sí decidía dañar a algún Warbler estaríamos fuera de sus planes.

-Lo primero que quiso fue darle regalos y serenatas a Blaine, todo iba bien-aseguró el muchacho-pero después que Anderson terminara con él todo se puso peor.

-Insistía en que tenía que estar con Blaine, y que sabía que lo había dejado por otro, quería que averiguáramos quién había enamorado a Blaine.

-Descubrimos a Kurt e incluso nos acercamos a hablarle en una oportunidad y realmente nos pareció un chico fantástico, por eso no pudimos contarle a Thad que Blaine estaba tras Kurt.

-Le dijimos a Blaine lo que estaba planeando Thad y nos contó que no era el único que estaba loco en todo eso, sino que también James Anderson, su padre, estaba metido en todo esto. Por ello, cuando le pidieron secuestrar a Kurt lo hizo sin problemas, porque él lo había visto en una oportunidad en el centro comercial y se sintió atraído de inmediato a él, así que estaba dispuesto a cuidar de él.

-No sabemos si fue ahí cuando se enamoró de Kurt, pero desde ese día sus ojos no dejan de brillar cuando habla de él.

-Cuando tuvimos que haber mantenido en cautiverio a Thad no pudimos hacerlo, nosotros lo soltamos, en ningún momento él escapó-largó un suspiró de pesar-Y no podíamos dejarlo encerrado y amarrado, porque nosotros estábamos con él, éramos sus aliados y…

-Además, él nos dijo que de no soltarlo James Anderson atacaría a la familia de Kurt y no queríamos eso, por ello lo soltamos y dejamos que fuera a donde quisiera.

-Lamentablemente las cosas salieron peor de lo que creíamos, Blaine lo sometió a distintos castigos y cuando Kurt nos entregó de vuelta a Thad nosotros le quitamos su teléfono y cualquier tipo de contacto con James, no podíamos permitir que esta locura se agrandara más, pero ahora…

-Thad está libre y han ideado un nuevo plan en contra de Kurt y su familia.

-Quiere que lo ayudemos a eliminar a Kurt, tenemos que matarlo.

-Debemos asaltar la casa de los Hummel-Hudson, porque James necesita unos papeles que posee Burt Hummel.

-Y hay que darle una paliza a Blaine.

-Estamos desesperados-aseguró Flint mirando a todos su compañeros-Y ahora más que nunca no tenemos idea de cómo librarnos de esto.

-No queremos herir a Kurt, no queremos hacer más mal, esto se salió de control y no sabemos qué hacer-dijo Jeff mirando a Nick-James es muy peligroso y no sabemos de qué es capaz.

Todos se quedaron en silencio, miraban a Flint y Jeff, no podían creer todo lo que habían escuchado, pero ahora más que nunca parecían necesitar de su ayuda, pero las cosas no eran tan fáciles. Aunque sin que ellos lo notaran Wes observó a todos sus compañeros y pudo ver lo que habían decidido.

-Jeff y Flint-dijo Wes poniéndose de pie y mirándolos con atención-Cuando yo llevé esa arma y Alex murió-suspiró con fuerza-Todos estuvieron conmigo, confié en ustedes para que esto no se me saliera de las manos-dijo empuñando sus manos-Hasta el día de hoy voy a un terapeuta, porque aún no me resignó con que maté a ese niño-suspiró con fuerza y sintió la mano de David sobre su hombro.

-Es por eso-continuó el moreno tranquilamente-Los Warblers vamos a salir airosos de esta, porque no permitiremos que un tipo como James Anderson los siga amenazando y haciendo su vida imposible. Además, hemos dejado que Thad haga muchas cosas sólo por el error cometido por Wes, así que muchachos…

-Cuenten con nosotros-aseguró Nick poniéndose de pie y siendo seguido por el resto de sus compañeros-Estaremos con ustedes en las buenas y malas.

-Hay que idear un plan, y ahora sí que no pueden haber errores.

-Tengo una duda-murmuró David pensativo-¿David Karofsky también es malo, cierto?-dijo con una media sonrisa. Todos comenzaron a reír, junto a ellos Jeff y Flint, quienes confirmaron lo preguntado-Bien-dijo David con una sonrisa inmensa-A él también le tocará un poco de todo esto, porque no es válido jugar en dos bandos y no ser sincero con nosotros-dijo seriamente.

Hace un par de segundos habían entrado en ese lugar. Kurt se había sentado en un sillón y Jenny en una silla bastante acolchada. Se miraron por unos segundos y ella sonrió, sabía lo que su sobrino pensaba.

-Sé que odias este lugar, pero sabes que es necesario hablar aquí sobre lo que te ocurrió, no porque seamos familia voy a dejar de tratarte como un paciente, es necesario que me vayas diciendo todo lo que…

-Era Blaine Anderson-dijo bajando la mirada y jugando con sus manos.

-¿Qué?-dijo mirándolo extrañada.

-El muchacho que vieron tú y Andrea ayer por la mañana-dijo con un leve rubor en sus mejillas.

-¿No me mientes?-dijo sorprendida y mirando a su sobrino bastante impactada, porque le había fallado a Burt y eso no se lo perdonaría jamás.

-No, era él-susurró a penas.

-Tu padre me va a matar-dijo levantándose de su lugar y sentándose junto al castaño-De verdad me asesinara por esto.

-¿Qué?-dijo mirándola sin comprender.

-Él sabía que Blaine podía venir a verte o algo, estaba seguro de que de alguna forma se enteraría del lugar en donde estabas y por eso me pidió que para cualquier cosa salieras conmigo o con Andrea, que por favor te mantuviera lejos de cualquier extraño.

-Pero no lo han hecho así-dijo mirándola con seriedad.

-No, no lo consideramos pertinente, y por lo mismo…

-Yo no llamé a Blaine ni nada, si es que eso piensas, yo sólo fui a dejar mi taza a la cocina y él estaba ahí escondido-dijo a la defensiva.

-Te creo-suspiró algo cansada-Kurt-dijo con una mueca en el rostro-Con esto me acabas de confirmar el diagnóstico que tanto temía-susurró mirándolo preocupada, tomó una de sus manos y la presionó levemente.

-¿Diagnóstico?-susurró sorprendido.

-No olvides que estás bajo mi tutela y que estoy velando por tu salud mental al ser tu psicóloga.

-Es cierto-suspiró cansado-¿Cuál es tu diagnóstico? ¿Me voy a morir?-dijo con burla y una pequeña sonrisa.

-No es para reírse.

-Sí lo piensas bien, sí lo es-dijo Andrea entrando con una bandeja con tres tazas y pastelillos.

-Estamos en una sesión, sabes que no puedes entrar así como así e interrumpir-dijo molesta Jenny.

-¿Me quieres decir que este sexy cuerpo te distrae?-dijo con una gran sonrisa y poniendo la bandeja sobre el escritorio. Al instante Jenny estaba roja y miraba a otra parte-Reconócelo querida, te vuelvo loca-dijo acercándose y besando su mejilla.

-¿Las dejo solas?-dijo Kurt divertido y poniéndose de pie.

-¡Siéntate!-dijeron ambas de una vez, a lo que el castaño obedeció.

-No es para que se pongan así-dijo haciendo un puchero y mirando el suelo.

-Estábamos en medio de algo importante-dijo Jenny mirando reprobatoriamente a Andrea.

-Las mejores conversaciones y más serias son acompañadas por un té y pastelillos-dijo entregándoles una taza y pastelillo a cada uno.

-Gracias-susurró Kurt tomando su té con una sonrisa.

-De nada-dijo Andrea con una sonrisa e imitándolo.

-¿Podemos seguir?

-¿No me dirás nada por estar aquí?-dijo Andrea sorprendida.

-Somos familia-dijo Kurt-Tú puedes escuchar lo que me pasa, después de todo dudo mucho de que no te cuente.

-Eso es cierto y esto por sobre todo debes saberlo-aseguró Jenny mirando a su pareja y luego a Kurt.

-Entonces, los escucharé sin interrumpir-dijo seriamente Andrea y se sentó en el suelo, frente al castaño y Jenny.

-Kurt-suspiró la psicóloga algo apesadumbrada-Tienes el síndrome de Estocolmo.

-¿Qué es eso?-dijo alzando una ceja sorprendido.

-¿Síndrome de Estocolmo? ¿Por qué estás tan segura?-dijo Andrea frunciendo el ceño.

-El muchacho que vimos ayer salir de su habitación era Blaine Anderson.

-Vaya-dijo sorprendida-Aunque sinceramente…

-Andrea-dijo molesta Jenny e intentando que no hablara.

-Si él me hubiese secuestrado también tendría Síndrome de Estocolmo, porque realmente…

-¡Andrea!- gritó Jenny sin creer lo que su pareja le decía-¿Te dará nuevamente un ataque de heterosexualidad o algo así?-dijo furiosa.

-Ok, me quedo en silencio-dijo sorbiendo su té y mirando a Kurt con una pequeña sonrisa.

-¿Me vas a explicar qué es lo que tengo? Porque realmente no entiendo nada.

-El Síndrome de Estocolmo es básicamente una reacción psíquica a lo que sufriste-dijo lo mejor que pudo.

-Jenny-interrumpió su pareja-No le estás explicando bien.

-¿Tú lo harías mejor?-dijo alzando una ceja y retándola a que lo hiciera.

-Sí, si me permites claro-dijo sencillamente.

-Adelante, maestra-dijo cruzándose de brazos y esperando la respuesta de Andrea.

-Gracias, Kurt-dijo acercándose y tomando una de sus manos-El síndrome de Estocolmo es cuando la persona que es secuestrada se enamorada de su secuestrador-tomó aire y continúo-Puede que el secuestrado sólo proteja a su secuestrador ante la justica, encubriéndolo o también es posible que se enamoré al punto de besarlo y llegar a tener sexo con él.

-Como Blaine y yo-dijo tragando con dificultad y mirándolas aterrado, no podía creer lo que estaba escuchando-Entonces ¿no estoy enamorado de Blaine?-dijo intentando comprender.

-Cariño-murmuró Jenny cogiendo una de sus manos-Estás enamorado de él, estás loco por él, eso es seguro y es legítimo-dijo suavemente.

-Si me tratan con…

-No hay cura, sólo con terapias sería posible, pero hasta el día de hoy no existen registros de alguien que se haya "curado" del Síndrome de Estocolmo.

-¿Sólo es un diagnóstico?

-Sí, pero si quieres podemos hacer lo posible para intentar tratarte.

-No-negó firmemente y se levantó de su lugar.

-Kurt-lo llamó Jenny poniéndose de pie y sin soltar su mano-Lo que no me convencía de esto era que decidiste salir del lugar en que te tenía secuestrado, porque normalmente la víctima no traiciona de ninguna forma la lealtad hacia su captor, le es fiel en todo, aunque su propia vida esté en peligro y eso es algo que tú no hiciste por completo, por eso tenía mis dudas.

-Pero luego de la fogosa noche que tuvieron está más que confirmado-aseguró Andrea.

-Gracias por todo-susurró Kurt y salió de ahí, no podía seguir escuchándolas, porque sentía que había traicionado todo a lo que le era completamente fiel, y no sólo a sí mismo, sino que también a su familia, pero por sobre todo a su padre.