Los personajes de Ranma ½ no me pertenecen, son propiedad de RumikoTakahashi. La historia aquí presentada es con fin de entretenimiento, NO de lucro.
Capítulo 36: La técnica del carrusel
Ranma corría por los tejados, lleno de furia, celos, indignación, decepción, tristeza y resentimiento, se detuvo cerca de su casa, tomaba grandes bocanadas de aire para tratar de controlarse, en su mente sólo estaban esas malditas palabras de Xian, donde le dio a entender que él besó a Akane, siendo el primero y por lo visto que los dos disfrutaron.
—Mentirosa, tú me dijiste que no te habían besado ni habías besado… pero que ingenuo que soy, ¡claro! A lo mejor les dices lo mismo a todos y yo como un idiota caí… Akane, eres una maldita mentirosa, te odio, ¡TE ODIO! —apretaba sus puños con todas sus fuerzas logrando que sus nudillos se pusieran blancos.
Se dejó caer arrodillado, metiéndose los dedos entre su cabellera agitándosela desesperadamente, sintió algo tibio resbalar por sus mejillas, eran lágrimas.
—Mentirosa… —le había dolido mucho haberse enterado de eso.
Se levantó para continuar corriendo, pasando de largo su casa, no quería ver a nadie, absolutamente nadie, necesitaba estar solo, estaba tan dolido que lo único que quería era sacar su pena y su coraje.
—Akane —llamó Xian quien agitó su mano cerca del rostro de la mencionada.
Akane parpadeó repetidas veces, volviendo al mundo real, estaba tan metida en lo de Ranma que no le prestó nada de atención a su amigo.
—Lo siento, ¿me decías? —interrogó la joven notándose la pena en su mirada.
«Vaya, bien le pude haber dicho que la amaba y ella ni caso» Xian miró a detalle esos hermosos ojos que lo enamoraron en el primer momento «Ranma, sí me creíste, eres un verdadero imbécil y bien ganado tendrás que Akane te odie» sonrió.
—¿Tengo algo? —Akane se señaló el rostro, pensando que había algo en él, motivo por el cual su amigo sonreía.
—Oh, no, sólo me acordé cuando eras perseguida por los payasos —mintió el chino—. Era muy divertido.
—No para mí —la peli azul lo miró con enfado.
—Lo siento —Xian se rascó la cabeza.
—Entonces te vas mañana —cambió la joven que dejó escapar un suspiro, estaba preocupada y ya quería irse para ver a Ranma.
—Sí, bueno, sí no hay algo que me detenga y haga quedarme en Nerima por tiempo indefinido —contestó el muchacho, observando con persistencia a la chica de cabellos cortos.
—Espero que no haya inconvenientes, no me gustaría que te fueras tan rápido, pero es tu trabajo —respondió Akane que esbozó una ligera sonrisa.
—Es verdad, ya hay fechas apartadas y tenemos que cumplir con el contrato, no quiero que mi padre se enoje conmigo por no llevar bien su circo, no le gustaría nada que tengamos una demanda.
Akane ensanchó los ojos y lo miró con sorpresa total.
—Mi papá es el dueño del circo y pues yo ahora soy el que está al mando, me tiene mucha confianza —contestó antes de que la peli azul formulara la pregunta.
—Oh, vaya, eso no lo sabía… —por reacción miró todo lo que había a su alrededor—. Xian, gracias, estoy muy agradecida contigo por habernos permitido quedarnos en tu barco y no echarnos al agua como polizones que éramos, te estaré eternamente agradecida —Akane hizo una leve reverencia—. Eres un buen amigo, Xian.
«Yo quiero ser más que un amigo, Akane» admitió el joven en sus pensamientos, sonriéndole amistosamente pero sus ojos verdes refulgieron como diamantes.
—Me voy, Xian, mucha suerte y ojala vuelvas a Nerima, me encontraras en el dojo Saotome —la joven externaba su agradecimiento en aquella mirada sincera y su bella sonrisa.
—Volveré pronto, te lo prometo —Xian abrió sus brazos en señal de querer un abrazo de despedida.
La joven Tendo lo abrazó con cariño de amigos, pero Xian se aferró a ése abrazo, tuvo que separarse cuando Akane se echó para atrás.
—Adiós, Xian —sonrió la chica de cabellos cortos.
Akane se levantó en un pequeño brinco y se fue de aquel circo, al ver un payaso que iba pasando en una bicicleta muy cerca de ella, dio un salto como de gato asustado y de inmediato arrancó a correr despavorida, dejando al payaso desconcertado y a Xian con una gota de sudor resbalando por su nuca.
Ranma respiraba agitado mientras observaba lo que había quedado de aquellos coches desvalijados que encontró en ése lugar. Eran sólo pedazos. Se pasó el antebrazo por su frente para secar el sudor. De alguna forma se sentía mejor, y le ayudó a pensar bien las cosas. Se fue de ahí caminando despacio, metió sus manos a los bolsillos mientras pateaba una lata de soda.
«Ya veo, esa forma tan aguerrida tuya sólo significa que tú también has probado los dulces labios de Akane» se detuvo y miró con odio la lata, como si estuviera observando a Xian y su estúpida sonrisa «Así es, fue algo que ella y yo jamás olvidaremos, nuestro primer beso» pateó la lata con todas sus fuerzas, mandándola muy lejos de ahí, sacó su mano rápidamente del bolsillo y soltó un golpe a una barda, haciendo un hoyo en ella.
—SU primer beso… —masculló el chico con rabia, soltando una patada para derribar ése muro como si fuera el culpable de todo.
A su mente llegó el recuerdo de cuando besó a su prometida aquella noche después de interpretar a Romeo y a Julieta, las palabras de la joven, su sonrojo, su mirada, sus nervios… sus labios. Por reacción llevó sus dedos a los labios. Otro recuerdo de cuando Akane casi se cae de las escaleras y se volvieron a dar un pequeñísimo beso.
—Su mirada… sus ojos brillan de ésa forma tan hermosa que ilumina todo a mi alrededor —bajó la mirada.
Suspiró hondo.
Vio pasar a su prometida corriendo por la calle, sintió que su corazón dio un vuelco brusco y que un sentimiento nada agradable se hizo presente en su interior.
Akane se detuvo cuando Ranma se apareció frente a ella, poco más y hubiera chocado con él y por la velocidad que llevaba, seguro lo mandaba a volar. Estaba sorprendida porque no sintió su presencia.
—Seguro que te la pasaste muy bien con tu amiguito, ¿no? —Ranma tenía el ceño fruncido y no dejaba de ver a Akane con reproche.
La joven Tendo puso cara de no entender nada.
—Ranma, ¿estás bien? —interrogó la chica, preocupada por él.
—Perfectamente —respondió con una voz gélida.
Akane observó como los nudillos de su prometido sangraban ligeramente, notando cortadas en la piel de las manos.
—¿Qué te pasó? —Akane tomó la mano del joven para mirar más de cerca ésas heridas.
—Nada que te importe —respondió el pelinegro retirando su mano.
Ranma miraba de una forma tan fría y acusadora a Akane, haciendo que la muchacha se sintiera intimidada por ésos ojos azules.
—¿Qué es lo que te pasa, Ranma? No te entiendo, estabas conversando con Xian y de repente lo atacaste, ¿por qué? —cuestionó Akane que se veía muy desconcertada.
—Ahora que lo pienso, fue por una completa estupidez —Ranma se llevó la mano bajo el fleco para alzárselo con vanidad, pero luego miró con reproche a la peli azul—. Realmente fue algo sin importancia.
Akane retrocedió un poco cuando Ranma se acercó a su rostro, la forma que él la miraba no era nada bonita, al contrario la hacía sentir insegura.
—Una estupidez no te hace sacar ese poder de batalla… —inquirió Akane que se puso de puntitas, mirando a su prometido con desafío— y mucho menos llamarme mentirosa, ¿por qué me dijiste eso? —su entrecejo se arrugó, molesta por aquella acusación.
—Porque es la verdad, y es que yo soy un estúpido crédulo —continuó Ranma que miró hacia el cielo por unos segundos para volver a mirar a Akane.
—Ranma, ¿qué diablos te pasa, eh? —Akane estaba muy extrañada por la actitud del chico, nunca lo había visto así.
—¿A mí? ¡Nada! Mejor dime, ¿qué te pasa a ti? —Ranma se acercó a Akane casi rozando los labios de la chica, sintiendo la respiración de ella chocar con su piel, ella se sonrojó al instante—. ¿Te gusta besar a otros chicos y andar diciéndoles con tu dulce voz que nunca has besado ni has sido besada? —musitó suavemente, sin dejar de ver aquellos labios tan tentadores.
Akane abrió los ojos sorprendida por esa extraña pregunta.
—Pequeña mentirosa, claro, es fácil caer, quien te viera con ese rostro tan lindo y angelical cuando en realidad se trata de una manipuladora sin escrúpulos —expresó Ranma alejándose de golpe de Akane a punto de darle la espalda.
El chico estrelló contra la pared, la mano derecha de la chica lo sujetaba de la playera y la otra la tenía empuñada hacia atrás, con toda la disposición de golpearle la cara, a la joven le brillaban los ojos de enojo.
—Explícate Ranma —exigió Akane tratando de mantener un poco la cordura, su mano empuñada temblaba, la apretaba con tal fuerza que sus nudillos palidecieron.
—Fácil, tu amiguito Xian me dijo que tú y él se dieron su primer besito —respondió Ranma con un tono burlón y sin mostrar temor ante esa mirada asesina de Akane.
—¡¿Qué?! Xian, no sería capaz de decir algo así —Akane soltó a Ranma, impresionada.
Las pupilas de Akane iban de un lado a otro, tratando de entender la respuesta de Ranma.
—Pues me lo dijo —sostuvo Ranma, sin quitarle los ojos de encima a su prometida.
—¿Y le creíste? —interrogó Akane, mirando con suplica al chico de la trenza.
—Yo no le veo el motivo porque debería de mentirme.
—¿Qué? Le creíste a un chico que acabas de conocer… ¿antes que en mí? —Akane se señaló con su mano, sus bellos ojos fueron inundados por las lágrimas, notablemente triste y dolida por la falta de confianza de Ranma—. Eres un estúpido.
Al verla llorar, su corazón se desboronó, no soportaba que Akane derramara lágrimas, ya no sabía qué hacer, su coraje se esfumó con la primera lagrima que salió de los ojos de su prometida.
—Akane…
La chica levantó el rostro hacia el cielo para evitar que siguiera saliendo aquellas lágrimas, se limpió las que resbalaban por sus mejillas, cerró los ojos por unos segundos y cuando los abrió, le dirigió una mirada de rencor y odio a Ranma.
—Valiente prometido que me tocó, el que ni si quiera cree en su prometida… idiota y no lo digo por ti, sino por mí, creer algo que no es… —resopló Akane esbozando una sonrisa burlona—. Sólo para que no te quedes con la duda, mi primer beso que he dado fue sobre la valla en una noche después de haber hecho una estúpida obra de teatro y al único que he besado resultó ser un ¡VERDADERO IMBÉCIL! —recalcó en un grito las últimas palabras.
—Akane yo…
Una sonora bofetada le volteó la cara, Akane estaba con la mano sobre su mejilla, se notaba muy molesta.
—Lo que no tolero es que me levanten falsos y crean en ellos —señaló Akane con su dedo índice, la mano le temblaba, se notaba que estaba furiosa—. No se los voy a perdonar…
Ahora era ella quien lo veía con desprecio, con frialdad pura, furia, odio, esa combinación le sobrecogió el corazón y se la merecía. Fue un estúpido al creerle a Xian y bien merecido tenía esa cachetada, incluso debió de haber recibido una golpiza por parte de ella. La vio darse la media vuelta rumbo al circo
—¡Maldición! —exclamó el pelinegro, sobándose la frente.
Debería de golpearse a sí mismo hasta dejarse medio muerto. No tenía que dejarla sola y menos sí ella pensaba ir a enfrentar a Xian, por lo que rápido se fue tras de ella.
La joven llegó al circo, escudriñando el lugar, su miedo a los payasos desapareció debido a la furia que ella sentía, sólo quería encontrar aquel pelirrojo embustero, ¿cómo se había atrevido a decir algo que nunca sucedió? ¿Y con qué fin? Debía de saberlo pero se estaba muriendo de ganas de incrustar varios puñetazos y patadas en el cuerpo de Xian antes. Lo vio, ahí conversando y sonriéndole muy amistosamente a una gimnasta.
—¡XIAN! —gritó el nombre del joven.
El pelirrojo se despidió de su compañera de trabajo y caminó muy tranquilo hacia su amiga.
—Akane, no pensé que regresarías tan pronto —Xian mostraba una sonrisa amigable.
Se impresionó al ver a la peli azul que se le dejó ir con el puño listo para golpearlo, atrapó la mano de la joven, pero ella no se veía decidida a dejarse tan fácilmente, así que le intentó golpear con su otro puño, la atrapó de igual forma. El chico alzó las manos de la joven, le dio la media vuelta para aprisionarla en sus brazos, colocó su rostro sobre el hombro de la joven mientras ella lo veía por el rabillo del ojo.
—Eres hermosa cuando estás enojada —le susurró al oído, encantado por cómo tenía a Akane.
—Tú eres un maldito, ¿por qué le dijiste eso a Ranma? ¡Yo jamás me he besado contigo y lo sabes! —Akane hizo un movimiento brusco liberándose de Xian, dándole una patada en la pantorrilla en el proceso.
—No pensé que tu amigo se lo iba a tomar tan en serio, sólo fue una broma —respondió el pelirrojo que se incorporó fácilmente, se notaba muy divertido.
—No es sólo mi amigo, ¡Ranma es mi prometido y lo quiero! —aclaró la chica mirando con rencor al pelirrojo.
Akane cegada por la furia soltaba puñetazos y patadas a diestra y siniestra, pero el pelirrojo los eludía con una facilidad increíble.
La joven de cabellos azules intentó hacerle una barrida al joven, pero éste saltó, ella también brincó y en el aire le iba a dar una patada voladora, la cual Xian bloqueó al poner sus brazos en cruz, vio que un puño iba dirigido hacia su rostro, atrapándolo con su mano, el puño de Akane era pequeño que fue fácil cubrirlo por completo. Sonrió, estaba encantado por la fiereza que Akane demostraba en su mirada. El otro puño de Akane venía de abajo para estamparse en su costado, pero lo atrapó también.
—Definitivamente eres única, Akane —susurró el chico que cayeron juntos, ejercía fuerza para que ella no lograra zafarse.
—¡Lo sé, imbécil! —Akane le dio un rodillazo en el vientre, golpe que hizo a Xian doblarse y soltar a Akane.
La joven aprovechó ese pequeño momento para juntar sus manos como si de un mazo se tratara y soltarle un golpe tras del cuello, antes de que el chico cayera al suelo, el pie de la joven estampó en el rostro del chico a quien le salió sangre de la nariz al instante, pero no descansó ahí, una patada en su mejilla izquierda lo sorprendió arrojándolo a un metro.
—¿Por qué diablos le dijiste a Ranma que tú y yo nos besamos? —Akane lo agarró del chaleco y lo zarandeó, mirándolo con furia—. Yo no tolero que me levanten falsos, es algo que no perdono… y esto, jamás, ¡JAMÁS! ¡Te lo voy a perdonar! —la chica levantó su puño para golpear a Xian, pero su muñeca fue agarrada por alguien.
Akane miró con desconcierto a Ranma quien la había detenido.
—Yo pelearé con él —dijo el joven Saotome, dejando a Akane desconcertada—. Me corresponde a mí porque me mintió y te involucró en esa mentira… eso no se lo voy a perdonar.
—Tú ni te metas, qué contigo no estoy nada contenta —respondió la peli azul, todavía mostrando su enojo en la mirada.
—Es mi culpa, pero yo no permitiré que tú pelees con él, obviamente no usará toda su fuerza contigo por el hecho de que tú… —se calló y miró a Xian.
—¿De qué soy mujer? ¡Al diablo con esa estupidez! A mí no me importa eso, sí no quiere usar su verdadera fuerza, es su problema, yo no voy a tener compasión… —Akane asesinaba a Xian con esos ojos castaños que resplandecía de furia.
—No, no es por eso —Ranma la tomó con un poco más de fuerza, asegurándose de no lastimarla y la llevó hacia su pecho para envolverla en sus brazos—. Te aseguro que no es porque seas mujer… pero yo no quiero que pelees con él.
Akane luchaba por alejarse de Ranma, pero él la aprisionaba.
—Me interesa saber sí él de verdad merece ser tu prometido —habló Xian que se incorporó, se limpió la sangre que brotaba, luego de su bolsillo extrajo un pequeño frasco con unas pastillas, lo abrió y sacó una para tomársela.
—¡Claro que sí! —Respondió Ranma, observando a su enemigo con enojo y desprecio—. Akane es mi prometida y no pienso perderla, ¿entendiste? ¿O te lo explico a base de golpes?
La pequeña Tendo se encogió entre los brazos de Ranma, escuchando los fuertes latidos del corazón de su prometido así como los suyos, en ese momento la furia que la invadía desapareció. Alzó su mirada, admirando el rostro de Ranma, se notaba tan decidido y ésa mirada que tenía hacia Xian era intimidante, abrió los ojos cuando él la observó a ella, su mirada se tornó dulce y amorosa.
—Perdóname por ser tan idiota, otra vez —le dijo—. Por favor, ve a un lugar seguro.
—Ranma…
—¿Estás listo Xian? —cuestionó el pelinegro.
Akane estaba tan anonadada que no entendía lo que estaba sucediendo, ¿cómo es que Ranma era capaz de hacer que ella se tranquilizara tan fácilmente?
—Ranma, ten mucho cuidado…
—Confía en mí, Akane, sé que no me lo merezco, pero por favor, hazlo, además, una gran y hermosa maestra me enseñó una técnica que pienso poner en práctica —le guiñó una ojo y le sonrió de esa forma tan arrogante que a veces tenía y que ella odiaba admitir que le fascinaba.
La peli azul se ruborizó ligeramente, sacándole una sonrisa. Asintió.
—Gracias —Ranma le dio un beso en la frente.
Akane se hizo a un lado, sintió la presencia de alguien y cuando atisbó hacia arriba se encontró con la abuela de Shampoo que venía sobre su bastón nudoso, quedando justo a su lado.
—Ese chico se ve que es muy fuerte —habló la anciana que veía a Xian.
—Sí, lo es —Akane estaba preocupada por Ranma.
—Niña —llamó la anciana, haciendo que Akane volteara a verla—. Es muy difícil derrotar a un heredero de la dinastía Hang.
—¿Eh? —Akane la miró con interés.
—Los reconozco, es una dinastía de guerreros muy poderosos, espero que mi yerno no salga mal herido —sonrió la anciana.
—Ranma —Akane se preocupó todavía más por su prometido—. Pero Ranma es muy fuerte y persistente, además él no se dejara vencer fácilmente, yo confío en él.
La anciana le dedicó una mirada curiosa, la razón por la cual había llegado ahí fue por qué sintió un aura de batalla bastante poderosa y al reconocer quien era la dueña se sorprendió, pero ahora que estaba a su lado, aquella aura había descendido.
Xian por su parte sonrió con arrogancia, Ranma no era oponente para él. Chifló y en seguida Ranma se vio rodeado por 3 tigres, 2 leones y 1 pantera, tragó saliva, no eran gatos pero si felinos y eso lo puso muy nervioso.
—Si te mueves, ellos te harán pedazos en un segundo —habló el pelirrojo.
—E-eso es trampa —musitó Ranma, mirando a todos esos animales que mostraban toda su fiereza y lo veían como si él fuera un gran trozo de carne.
Estaba muy nervioso y eso no le permitía pensar ni actuar bien. Sintió un fuerte golpe en la mejilla que lo hizo tambalearse pero notó que los animales hicieron un gesto a punto de atacarlo.
Otro golpe, del cual esta vez le sacó sangre y eso hizo a los animales dar un paso hacia Ranma.
—Eres lento —se burló Xian.
Ranma estaba a punto de caer por varios golpes que había recibido, y los animales cada vez estaban más cerca del chico. Se amonestó que por culpa de sus nervios no podía esquivar esos ataques.
—Tramposo —masculló Akane que estuvo observando a detalle la situación—. ¡Luna, Zafiro, Esmeralda, Sol, Ámbar, Ónix! —llamó, haciendo que los felinos voltearan hacia ella.
Xian se quedó estupefacto, Akane logró hacer que los animales se distrajeran y lo más sorprendente es que fueron hacia ella como obedientes cachorritos, echándose a su lado.
Ranma parpadeó incrédulo, pero reaccionó, era momento de que fuera él quien finalmente soltara un golpe. Saltó para prepararse y patear a Xian, quien recibió la patada de lleno en el pecho.
Los dos se vieron envueltos en una lluvia de golpes, unos que si alcanzaron su objetivo, otros bloqueados y otros más eludidos. Ranma cayó de pie, respirando agitado, con un poco de sangre resbalando por su frente, mientras que Xian tenía unos moretones rojos en su abdomen y rostro, el pelirrojo se pasó la mano sobre la boca para limpiarse un poco de sangre.
—Te subestime —admitió Xian.
—Jamás subestimes a Ranma Saotome —se señaló el pelinegro que esbozó una gran sonrisa.
—Aun así sigues siendo poca cosa para Akane —proyectó el pelirrojo.
Ésas palabras hicieron enfurecer a Ranma.
Ranma corrió a toda velocidad hacia Xian, le dio un golpe con la distal de su mano en el costado derecho para luego darle un golpe bajo la quijada al pelirrojo, quien se admiró de que Ranma empezó a girar alrededor de él rápidamente, su cuerpo era elevado e incapaz de poder moverse, recibiendo una lluvia de puñetazos, patadas, codazos, rodillazos en todas las partes del cuerpo.
—¿Y eso? —interrogó Cologne que veía perfectamente los movimientos de Ranma.
Aquellos golpes eran muy rápidos y no impactaban en el mismo lugar, parecía que sí, pero la diferencia era un milímetro.
—La técnica del carrusel —sonrió Akane, Ranma la había aprendido muy bien.
—Qué curioso nombre —indicó la anciana quien sonrió.
El cuerpo del pelirrojo estaba envuelto en una especie de remolino donde recibía golpes y no podía eludirlos, hasta que finalmente cayó por el codazo que recibió en la boca del estómago que lo obligó a escupir una gran cantidad de sangre. Al caer al suelo, su cuerpo agrietó el pavimento.
—Te he ganado —Ranma estaba frente a él y de pie, sonriendo orgulloso.
Xian tenía el cuerpo mullido de tantos golpes, sonrió divertido.
—¿Eso crees? —Xian se levantó torpemente, escupiendo otro tanto de sangre.
De su bolsillo extrajo el frasco de pastillas y volvió a tomar una. Ranma observó curioso el frasco.
Xian desapareció ante sus ojos, apareciendo tras de él, tomándolo por el cuello e inmovilizándolo de las manos, el pelirrojo saltó hacia arriba con el cuerpo de Ranma y giró. Cologne y Akane cerraron los ojos al ver el tremendo impacto, el pelirrojo había usado a Ranma como amortiguador de caída, estrellando la cabeza del muchacho contra el suelo brutalmente.
—¡Ranma! —Akane se llevó la mano hecha puño a la altura de su pecho, estupefacta y preocupada.
Cologne no dejaba de ver a Xian, sin duda era un Hang.
El ojiverde agarró a Ranma de la playera, alzándolo, admirando como la sangre resbalaba por la cara del muchacho, eso le causó un placer inigualable, empezó a golpearlo en el estómago repetidamente, luego lo aventó hacia arriba para luego darle alcance, le dio un rodillazo en la espalda al joven, quien se dobló de dolor. Estaba por darle otro golpe que dejaría al chico casi muerto, pero Akane apareció, atrapando el cuerpo de Ranma en el aire y bloqueando aquel ataque con su brazo, se impulsó en el aire para regresar al suelo. Sintió dolor en el impacto, de hecho un terrible calambre se hizo presente pero no le importaba.
Akane bajó con el cuerpo de Ranma en sus brazos, el chico apenas se mantenía despierto.
—Akane, por favor esto todavía no termina, él todavía puede seguir peleando —se burló Xian.
—Lo sé —musitó Akane, dejó el cuerpo de Ranma suavemente sobre el suelo, discretamente se tentaba el brazo lastimado—. Pero también sé que Ranma te ganará —los ojos de Akane brillaron de una manera muy extraña.
—¿Por qué crees que puede ganarme? —interrogó el pelirrojo, intrigado de ver aquella sonrisa de confianza sobre el rostro de Akane.
—Yo no lo creo ¡estoy segura! —confirmó la joven de cabellos azulados.
—No deberías de confiar tanto en ése debilucho, míralo, ahí tirado sin fuerzas para luchar, lo mejor será que se rinda sino quiere terminar peor —Xian señaló con cierta lastima y forma despectiva al chico de la trenza.
—Ranma no es ningún debilucho, él puede derrotarte, tan sólo dale un minuto para que se recupere y ¿sabes algo? —Akane esbozó media sonrisa—. Él no necesita de la medicina china para recuperarse, ya que él es sorprendente y no se dará por vencido… Por eso ÉL ES MI PROMETIDO.
Ranma se incorporaba lentamente, había escuchado a Akane, sus palabras y su confianza en él le dieron las fuerzas suficientes para continuar con su pelea. Akane se hizo a un lado para que el ojiverde admirara como Ranma ya estaba de pie.
La cara de Xian giró bruscamente al sentir un puñetazo de Ranma, y luego una patada en su estómago que lo lanzó varios metros. El pelirrojo se tocó la mejilla, ése golpe fue bastante doloroso, más que los otros que ya había recibido, se levantó rápido y se encontró con una patada en su mejilla derecha que lo hizo girar varias veces antes de volver a caer. Otra vez se veía siendo golpeado innumerables veces sintiendo más dolor en cada golpe. Cayó haciendo un hoyo en el suelo, estaba sorprendido de la persistencia y fuerza de Ranma.
Ranma estaba sobre él, agarrándolo del chaleco para acercarlo a su rostro y mirarse de forma escrutadora a los ojos, era una batalla entre miradas azules y verdes.
—Sí de verdad amaras a Akane jamás hubieras dicho semejante mentira, la respetarías antes de cualquier cosa, ¿entiendes? Tú eres quien no merece tener una amistad con Akane, ella es demasiado para ti —le reprochó Ranma, mirando con furia al pelirrojo.
Ranma alzó su puño para darle fin a la pelea, pero Akane intervino, atrapando su muñeca y mirándolo de una forma llena de inocencia, le sonrió tímidamente, haciendo que el chico bajara la mano. Esa escena se le hizo familiar sólo que ahora Ranma era el que había perdido el control. Observó a Xian que ya se notaba exhausto y muy adolorido, liberó su agarre y bajó el puño.
—Xian, te consideré como una buena persona, te estime como un amigo y te agradezco que nos hayas dejado venir contigo a Japón, pero jamás te perdonaré que le hayas dicho semejante mentira, yo nunca te di motivos para ello, eso fue bajo, nunca me lo espere de ti, no quiero volver a verte en mi vida —habló Akane con toda la serenidad del mundo.
—Akane… —Xian intentó levantarse, pero estaba tan adolorido que el más leve movimiento le hacía gesticular dolor y soltar un quejido—. Es que yo te…
—No hay razón que justifique tu forma de actuar, Xian, así que lo mejor para ti es que me olvides, que yo haré lo mismo, olvidarte, y me voy, estoy haciendo un esfuerzo sobrehumano para controlarme porque si no… —Akane le dedicó una mirada asesina.
Cologne entrecerró los ojos, admirando a Akane, se sorprendió al sentir esa aura tan poderosa y que los felinos se levantaran para ir a hacerle compañía a la chica, como obedientes guardianes.
—Adiós, Xian —Akane se dio la media vuelta, dejando a los animales que se quedaran observando al pelirrojo.
—Vaya, ésa niña definitivamente tiene mucha suerte con los chicos —sonrió Cologne que observaba a detalle a Xian y luego a Ranma, los dos jóvenes eran sumamente guapos—. Aunque es una chica muy extraña —clavó sus ojos en Akane—. Buena pelea, cada vez me convenzo más de que Ranma es el esposo perfecto para mi nieta Shampoo. Derrotó a un Hang… cuando se enteré el padre de ése chico… —esbozó una sonrisa ladina.
La anciana se fue de ahí, sobre su nudoso bastón, saltando hasta perderse.
Akane ayudó a Ranma para irse juntos del circo, Ranma miró por encima del hombro aquel pelirrojo que ya estaba vencido, luego volvió su atención a Akane.
—Akane, yo…
—No digas nada, Ranma, yo todavía estoy molesta contigo —respondió Akane que no lo miró—. Iremos con el doctor Tofú.
Ranma se quedó callado, estaba agradecido que su prometida lo ayudara a caminar, él también estaba agotado y muy adolorido por la pelea, pero al menos podía estar de pie y lo más importante, con Akane.
Llegaron al consultorio del doctor Tofú, éste andaba ocupado pero al ver a Ranma de inmediato lo llevó a una de las habitaciones para revisarlo mejor. El joven Saotome se sintió muy mal al ver que Akane rápida se dio la media vuelta, todavía con aquel semblante de tristeza y enojo, sabía que era su culpa.
—Fue una pelea difícil —observó el doctor, examinando los hematomas formados en el cuerpo del pelinegro.
—Ajá —Ranma estaba muy metido en los recuerdos de cómo había tratado a Akane.
«Fui un idiota, me deje llevar por el coraje» pensó Ranma abrumado.
Gritó desgarradoramente volviendo al mundo real y sintiendo terribles dolores en todo su cuerpo.
—Tienes las costillas fracturadas, la cabeza abierta, el hombro dislocado, un esguince en el tobillo, la muñeca derecha desviada… tendrás que quedarte unos días, Ranma —dictaminó el médico—. Pero al menos todavía te mantienes despierto —le dio una palmada en la espalda.
El chico de la trenza lloraba como si de cascadas se trataran y volvió a gritar de ésa manera como si lo estuvieran matando, ahuyentando a los pacientes que esperaban la consulta.
Akane estaba sobre el tejado, con las piernas encogidas y abrazándolas, miraba hacia el cielo, acordándose claramente de todo lo que Ranma le dijo en la calle, bajó la mirada, acomodando su cabeza sobre sus brazos y observando las tejas. Estaba preocupada por Ranma, pero seguía muy dolida por la desconfianza que él demostró en ella.
—Tonto, ni siquiera me preguntaste sí fue o no verdad lo que te dijo Xian antes de acusarme —musitó Akane con la mirada opacada por la tristeza.
Suspiró hondamente, sacando un poco de su pesar en aquel respiro. Se tentó el brazo, todavía lo tenía adolorido, se levantó la manga notando un enorme moretón en su antebrazo, frunció la boca, Xian si que golpeaba duro.
Una pequeña sonrisa se dibujó en su lindo rostro y sus ojos brillaron al recordar cuando Ranma la abrazó y le dijo a Xian que ella era su prometida y no pensaba perderla, le había gustado, no sólo eso, encantado, fascinado, le gustó sentirse protegida, que Ranma demostrara su interés por ella aunque fuera algo posesivo.
—Una sonrisa tuya basta para que yo me vuelva un ser sin voluntad… —admitió la joven en voz casi inaudible, sorprendida de que Ranma era capaz de calmarla con facilidad.
Sintió una mano sobre su hombro, haciéndola voltear y encontrarse a Ranma que lucía lleno de vendajes.
—¡Idiota! ¿Pero qué haces aquí? —Akane se levantó bruscamente—. ¡¿No ves que todavía estás herido?!
—Akane —susurró Ranma, tambaleó por la debilidad que sentía gracias al medicamento que el doctor Tofú le dio para el dolor.
Akane lo atrapó para evitar que el chico cayera.
Ranma aprovechó para abrazarla con fuerza, como si ella se le fuera a ir, quería fundirse con ella. Akane al sentir la presión que ejercía Ranma sobre ella lo empujó un poco para mirarlo, él estaba perdiendo el equilibrio e iba a caer de espaldas, ella giró para que él no se dañara, quedando Ranma sobre su cuerpo.
—Ranma, debo de llevarte con el doctor Tofú, estás muy mal —Akane intentó levantarse, pero Ranma colocó sus manos a lado de su cabeza, acorralándola, y aprisionándola con todo su cuerpo.
—No podía quedarme tranquilo, después de que fui un estúpido contigo, perdóname Akane, yo siempre hablo sin pensar y te lastimo, Xian tiene razón, yo no te merezco —los ojos azules denotaban culpabilidad y tristeza.
—Ranma, será mejor que hablemos cuando estés mejor… —Ranma la miró, recorriendo cada milímetro del rostro de la chica, cosa que dejó a la peli azul callada.
—Eres lo mejor que me ha pasado en la vida —soltó Ranma, Akane abrió los ojos como platos, haciendo que su corazón se detuviera.
—Ran… —los labios de Ranma se encargaron de silenciarla.
Akane cerró los ojos, dejándose llevar por aquel lindo sentimiento que brotaba de su ser.
Hola! Me puse las pilas para terminar éste capítulo el día de hoy :3, ¿qué les ha parecido? Les gustó que Xian haya tenido su merecido? akane le dejó bien en claro a ése pelirrojo engreído que ya no quería verlo, así que ojala que entienda u.u Lo bueno es que ha sido el momento en que Ranma ha puesto en práctica la técnica del carrusel o3o :P
Muchisimas gracias por todo lo que me dan :D me hacen muy feliz y de verdad que estimulan ésta cabecita para seguir escribiendo la historia n.n
Gracias a: Leandro-sensei, Lucero, ces28z28, Cata3, Pame-Chan Neko, akane192530, Wolfing23, xX-AiHiwatari-Xx, Guest, HiinaTHA, MiLiLiLiPiLy y a todos los que me leen y por x motivo no dejan sus comentarios, muchisimas gracias n.n
*Lucero, amiga bella! Gracias por tus animos :3 me hace muy feliz leer tus comentarios, hice todo lo posible por actualizarla hoy jueves, pensaba hacerlo mañana, pero terminé el capítulo :3 nos leeremos pronto, ojala que sea en tu fic :D
*Cata3, amiga preciosa! GRacias por continuar leyendo ésta historia n.n espero que el presente capítulo sea de tu gusto n.n
*akane192530, hola niña hermosa! Perdón por la tardanza, esta vez traté de no tardarme tanto, espero que el capítulo sea de tu agrado y no olvidé tu pregunta, la respondí al enviarte un inbox n.n Cuide a Xian, porque necesitaba que Ranma y Akane le dieran su bien merecida paliza, ya ahora sí te lo dejo para que lo mates XD
*krizz, amigaaaaa linda! :3 Ranma le dio su merecido, defendiendo lo que es suyo... aunque sí se pasó un poco en la forma en que trató a Akane, pero demostró que la quiere, mira que escabullirse del consultorio malherido para ir a buscarla, pss demuestra que la quiere n_n gracias por tus palabras amiga mía, tú siempre apoyandome en cada capítulo un abrazote y besos desde mi tierra oaxaqueña n.n
*Guest, holaaaaa! Primero que nada, dejame darte las felicitaciones por tu cumple, ¿eres chica o chico? Te deseo lo mejor de lo mejor, que cumplas muchos años y que estén llenos de salud, felicidad, amor y dinero, puras dichas :D Un abrazote bien fuerte. Gracias por leer esta humilde historia y espero que el capítulo sea de tu agrado n_n
*HiinaTHA, hola hermosa! ¿cómo has estado? He extrañado tus comentarios, espero que te encuentres muy bien y muchas gracias por seguirme, pues sí, Xian es malo y comparto tu opinión en que se parece a gaara. Cuidate mucho n.n
Y muchas gracias a todos los lectores que por razones diversas no dejan sus comentarios, gracias por leer la historia amigos míos n.n
Como ya se me está haciendo costumbre, les daré un pequeñísimo adelanto del siguiente capítulo:
Nodoka y Kasumi le preparan con mucho cariño la comida favorita de Ranma, pero en una pelea que tiene Akane y Happosai echan todo a perder, ganándose la molestia de la familia, Akane bastante apenada por su acción, invita a la familia a cenar a un restaurante, pero claro, Nabiki le prestó dinero y ya tiene la forma de que Akane se lo pague.
Nos leemos pronto n.n
Me despido con un beso y un abrazo.
bye bye
