Sentido Común

Escrito por AeroJester203, traducido por Fox McCloude

Disclaimer: Pokémon y todos sus personajes son propiedad de Satoshi Tajiri, Nintendo y GAMEFREAK. La historia original pertenece a AeroJester203, yo solo tomo crédito por la traducción. Todos los derechos reservados.

Capítulo 31: Brinca, esquiva y salta lejos.


Ash regresó hasta el Centro Pokémon de Celadon, con su nueva mochila a cuestas ya con sus provisiones antiguas y nuevas adentro, y llevando la vieja en sus manos. Aún le quedaba algo de espacio en la más grande, así que el entrenador sentía que el dinero sacado de sus ahorros había sido bien gastado. Sus binoculares y respirador también colgaban en los ganchos de las correas laterales de la mochila nueva para acceso rápido.

Solo había otros dos cambios visibles. Uno de ellos era un cordón de cuero sintético que atravesaba dos nuevos agujeros a los lados de su gorra y colgaba sobre su pecho, con una tira para apretarlo o aflojarlo según fuera necesario, y el otro el par de gafas protectoras que colgaban de su cuello en caso de necesitar emprender el vuelo deprisa. Todavía llevaba su bastón en la mano, presionando el suelo frente a él a cada paso, ya que se había acostumbrado a caminar con él a estas alturas.

Rattata había vuelto a salir y Drowzee todavía caminaba junto con Ash con Pikachu en el hombro del entrenador. La ratona Pokémon se estaba acostumbrando a la ciudad, tratando de reconocer los diferentes olores con su nariz. Podía oler el aroma familiar de Ash detrás de ella, junto con los de sus compañeros. El olor de Pikachu le recordaba a una tormenta eléctrica inminente, y tenía también el olor del chico de Pueblo Paleta impregnado por estar constantemente a su lado, mezclado con un toque de manzanas y naranjas enmascarándolo. El aroma de Drowzee era más ligero, y olía como niebla espesa, jabón y un toque de hierba, posiblemente por un baño reciente y su viejo hábitat; después de todo era una adición reciente al equipo. Y aunque ya sabía que se dirigían a ver a los compañeros de Ash, discretamente olfateó en el aire, tratando de detectar el olor de Misty entre la cantidad de fuentes que lo encubrían.

- "Basura, comida de aquel edificio, persona desconocida, más basura." – Rattata arrugó la nariz ligeramente al tener que oler eso, pero siguió presionando. – "Aroma de flores… esperen." – Aspiró más profundamente y encontró rastros del jabón con aroma al océano de Misty mezclado. – "Ya la encontré. Estamos de vuelta siguiéndole el rastro."

Pero lo pasaron de largo y eventualmente se volvieron hacia el Centro Pokémon. Rattata miró confuso hacia el edificio, y luego volvió a ver hacia donde captó el aroma de Misty. Ash entró y se encontró con Brock, pero no con Misty. De cualquier manera, se le acercó al criador para saludarlo.

- Hey, Brock. ¿Encontraste algo interesante en la tienda por departamentos?

- Una nueva herramienta, pero parece que tú la encontraste mucho más útil que yo. – replicó Brock, mirando los nuevos objetos que Ash tenía.

- Sí, fue de gran ayuda. – se rio el entrenador. – Conseguí unas gafas protectoras, una lupa y un espejo.

- ¿Espejo? Nunca me pareciste del tipo vanidoso. – dijo Brock levantando una ceja.

- Nunca se sabe cuándo podrías necesitarlo. – dijo Ash encogiéndose de hombros. – Como sea, compré algo de arroz e ingredientes secos entre otras cosas para cocinar.

- ¿Puedes cocinar?

- Mi mamá me enseñó un poco de lo que sabe. – le respondió. – Ella dirige un restaurante, y es una cocinera increíble. Espero haber aprendido algo de todas las veces que le ayudé en casa.

- Bueno, eso nos ayudará a mantenernos bien alimentados en nuestros viajes. – asintió Brock.

- Como sea, ¿dónde está Misty? – preguntó Ash. – Me imaginé que sería el último ya que me tardé mucho dando vueltas en la tienda y nunca me topé con ella.

- La verdad no lo sé. – confesó el criador.

- Hmm… Rattata. – llamó Ash, captando la atención de la ratona. – ¿De casualidad captaste el aroma de Misty de camino aquí? Tenemos que encontrarla para poder marcharnos.

Rattata asintió y levantó una de sus patas traseras mientras señalaba la puerta con su nariz antes de mirar de vuelta hacia él. Ash asintió y se puso de pie.

- Drowzee, probablemente sea mejor que esperes en tu Pokébola.

- "Cierto, probablemente no podré moverme tan rápido como tú o Rattata." – concedió el Pokémon Psíquico antes de que su entrenador lo retornara. Luego de esto Ash se volvió hacia Brock.

- ¿Me esperas aquí en caso de que Misty regrese?

- Claro. – asintió Brock.

- Tú nos guías, Rattata. – indicó Ash mientras seguía a su Pokémon hacia afuera con Pikachu todavía en su hombro.


Misty miró alrededor, tratando de ver al actual causante de su ira mientras sostenía una Pokébola ahora vacía. Todo lo que quería era dar una buena primera impresión dejándole a Vaporeon caminar con ella todo el camino hasta el Centro Pokémon, pero el Pokémon de Agua la miró por un momento y luego le sacó la lengua antes de salir corriendo durante su momento de sorpresa.

Ahora lo estaba persiguiendo por las calles, siempre unos cuantos pasos por detrás antes de divisar a Vaporeon riéndose de ella, y a veces intencionalmente volteando botes de basura para distraer su atención haciéndole burla antes de volver a seguir corriendo. De pronto pisó un charco, y estuvo a punto de dejarlo atrás antes de detenerse.

- ¿Un charco? ¿En un día soleado y claro como este? – La pelirroja se dio la vuelta justo a tiempo para ver a Vaporeon emergiendo del charco, llevándose toda el agua haciendo que se reformara en la parte trasera de su cuerpo, dejando el hueco donde se había escondido apenas húmedo.

- ¡Vaporeon, regresa!

El Pokémon de Agua esquivó el rayo saltando ágilmente y agitó su cola para salpicarla con el agua que le quedaba en ella antes de volver a salir corriendo.

- ¡Vuelve aquí en el acto! – le ordenó Misty antes de salir corriendo tras él de nuevo.

Vaporeon miró atrás con una sonrisa burlona para enojar a la pelirroja que lo perseguía, y miró al frente para encontrarse con otro humano, un chico que apareció justo en su camino con un Rattata delante de él. Viendo la oportunidad perfecta para más travesuras, puso su mejor cara de estar asustado y se escondió detrás de las piernas del otro humano.

- ¿Huh?

- ¡Ash! – llamó Misty, deteniéndose a poca distancia para evitar que Vaporeon volviera a huir.

- ¿Misty? – dijo este mirándola.

- ¡Ayúdame! ¡Esa chica extraña quiere llevarme a la fuerza! – lloriqueó el Pokémon de Agua con miedo. Ash miró abajo, como si se tragara su tono asustado, y luego miró a Misty con su Pokébola, antes de mirar a Pikachu, que le devolvió la mirada, al parecer sacando la misma conclusión que él.

- Onda Trueno. – ordenó el entrenador.

Vaporeon se rio por dentro ante el pensamiento de que Misty fuese electrocutada por alguien que conocía, pero lanzó un gritillo de miedo cuando cinco hilos delgados de electricidad lo golpearon en la espalda. Desplomándose por la sensación de la electricidad zumbándole en la piel y dejándolo entumido, el Pokémon de Agua levantó la mirada para encontrarse con Pikachu con la mano extendida y sus dedos apuntándole desde el hombro de Ash, y su cara estaba ligeramente enfurruñada.

- ¡¿Qué?! – gritó Vaporeon con indignación, mientras el Pokémon de Ash volvía a desviar la mirada para ver hacia delante de nuevo. – ¡¿Por qué me electrocutas A MÍ?!

- Usualmente no me gusta disparar primero, pero tampoco que me engañen. – le informó Ash, sin darse cuenta respondiéndole la pregunta a Vaporeon, que se desplomó en el suelo, luchando por levantarse. Incluso disolverse en agua no le ayudaría de mucho, expuesto como estaba a la electricidad que lo recorría.

Misty, por su parte, se quedó estupefacta de que Ash no la hubiera atacado a ella primero, imaginándose que se pondría del lado de Vaporeon con su pequeño teatrito. El chico sacó su Pokédex mientras se alejaba del Pokémon de Agua para identificarla.

- VAPOREON, EL POKÉMON CHORRO DE BURBUJAS. UNA FORMA EVOLUCIONADA DE EEVEE. VAPOREON ADORA EL AGUA FRESCA Y LIMPIA, Y PUEDE HACER QUE SU CUERPO SE DISUELVA EN EL AGUA PARA DESAPARECER.

- Hm, interesante. – Ash se volvió hacia Misty. – ¿Es tuyo, Misty?

- Uh, sí. Acababa de comprarlo en la tienda por departamentos. – le explicó titubeando un poco. – Salió corriendo cuando lo dejé salir para caminar con él y he estado persiguiéndolo desde entonces. – El entrenador asintió y Misty pudo retornar al Pokémon chorro de burbujas. Después de una breve pausa, se sintió con ganas de hacerle una pregunta. – Ash, ¿por qué atacaste a Vaporeon en vez de a mí?

- Porque lo creas o no, te conozco bien, Misty. – replicó. – Sé que no eres la persona más fácil de tratar, pero nunca atacarías a un Pokémon excepto por dos razones. – Ash levantó los dedos para contarlas. – Una, querrías atraparlo, y me habrías dicho que lo viste primero. O dos, que te hizo algo primero, lo que querría decir que sería salvaje o de otro entrenador, pero si lo persigues con una Pokébola, eso querría decir que era tuyo si no me habías dicho que no querías que yo lo atrapara. Si este Pokémon es tuyo y lo estás persiguiendo, entonces debió hacerte algo y trató de ponerme contra ti.

Misty se quedó brevemente paralizada al ver el cuidadoso análisis de sus hábitos y esa razonable deducción que Ash pudo hacer sobre ella antes de desviar la mirada ligeramente mientras guardaba la Pokébola en su mochila.

- Bueno, gracias por la ayuda, pero tengo que mantener a mis propios Pokémon en la línea.

- No hay problema. – respondió el entrenador mientras se daba la vuelta. – Ahora vamos, deberíamos reunirnos con Brock antes de marcharnos a Ciudad Hop-Hop-Hop.

- ¿Siempre tienes que decir ese nombre? – gruñó la pelirroja mientras lo seguía.

- Sí. – asintió él con una sonrisa divertida. – Sí tengo que decirlo.

Una vez que se reunieron con Brock, se dirigieron al distrito al oeste de Ciudad Celadon, planeando quedarse allí por la noche antes de viajar a Ciudad Caesar al día siguiente. Ash no parecía andar con mucha prisa, pues nunca podía estar seguro cuándo el trío Rocket podría estar escuchando, o que hubiese algún otro agente en algún trabajo inocente.

Decidió explicarles también sobre la resistencia que Vincent y sus otros amigos habían formado durante el almuerzo de mañana, ya que así todos sus Pokémon tendrían una excusa para estar afuera y el Zubat de Brock podría escuchar en caso de que hubiera alguien espiándolos.


Mitchell revisó su reloj, dejando salir un suspiro de alivio mientras cuidaba de uno de los muchos lechos de flores del Parque Central de Celadon. Ya casi era hora de renunciar. Todas las flores que él y sus colegas trabajadores habían estado a cargo de reemplazar ya habían echado raíz y estarían bien hasta que las cambiaran en primavera, con el cuidado apropiado. Las hojas también empezaban a cambiar de color con la temporada.

- "Aunque eso será otra lata de Weedles, recoger todas esas hojas cuando hayan empezado a caer."

Ya que Dugtrio hacía más daño que bien al cavar sus agujeros en la hierba, Mitchell lo hizo enterrarse más para encargarse de cualquier parásito o plaga que pudiera atacar las raíces de los árboles o las flores. Tri-Ataque funcionaba bien para destruir cualquier raíz que ya no pudiera salvarse. Luego de cortarlas del cuerpo principal con Cuchillada y también incinerando o congelando a los bichitos que lo consumían para que decayeran, todo lo que quedaba era romper en pedazos las malas raíces con sus garras y golpearlas con otro Tri-Ataque antes de limpiar los fragmentos y llenar el nuevo espacio de tierra.

Como bono adicional, el estafador hizo que Dugtrio recorriera el parque en busca de objetos enterrados. Mucha gente enterraba objetos para ocultarlos o deshacerse de ellos, y un parque gigante como ese en el que trabajaba era perfecto para hacerlo. El propio Mitchell se había puesto a escarbar durante la noche en el depósito de chatarra de Ciudad Celadon para ver si podía encontrar algo sirviera para vender. Hasta ahora no habían encontrado nada que valiera la pena, pero ya sabía que la paciencia podía recompensarlo con muchas gemas ocultas. Era increíble lo que la gente desechaba en ocasiones.

Con todo el engorroso trabajo de arrancar las malas hierbas, se puso a pensar en los eventos recientes. Honestamente se había esperado que el Equipo Rocket se encontrara en una ciudad grande como Celadon, pero contaba con pasar desapercibido como uno de los muchos jardineros que cuidaban el lugar. Aunque enterarse de que dirigían un lugar de tan alto perfil como la Esquina de Juegos era mucho más inquietante. Se alegró de que cerraran el lugar ya que eso significaba menos posibilidades de ser encontrado con la policía en alerta alta por cualquier otra operación del Equipo Rocket. Quizás él hubiera participado en algunas operaciones menos que legítimas, pero tenía una licencia oficial Pokémon, y su registro estaba limpio. Después de todo, solo podían marcarte como criminal si te atrapaban. Sin pruebas, no había manchas negras. Su apariencia genérica también ayudaba en ese departamento.

Mientras recogía unas cuantas más de las plantas que hacían plaga, un bulto en la puerta empezó a formarse mientras una de las cabezas de Dugtrio empezaba a surgir.

- ¿Huh? ¿Dugtrio? ¿Qué estás…?

El Pokémon miró alrededor y vio una enorme área limpia de flores. Las dos cabezas restantes aparecieron con una caja de zapatos sellada con cinta adhesiva entre ellas. Siempre era interesante ver a Dugtrio cooperando con sus tres cuerpos.

La mayoría creía que un Dugtrio eran simplemente tres Digletts, pero las cosas no eran así. Durante la evolución, los Digletts de hecho se multiplicaban y mantenían un enlace mental con sus nuevos cuerpos. Siempre podían ver a través de los ojos de los otros, constantemente compartían pensamientos y se movían en perfecta sincronización gracias a la conexión. El trío de Pokémon topos podía operar de manera separada entre ellos, pero odiaban separarse por largos períodos de tiempo. Mitchell no estaba seguro de si era un rasgo de todos los Dugtrios o solo este en particular.

- Ah, ¿encontraste algo? – preguntó el hombre mientras aceptaba el paquete. Mirando la tapa, había un mensaje escrito encima de ella en marcador rojo: "Advertencia: no abrir". – Sí claro, a mí eso me suena a invitación. – dijo mientras miraba el cuerpo de Dugtrio que tenía más cerca. – Ábrela con Cuchillada.

Por el más breve de los instantes, hubo una mancha de movimiento mientras cortaba el material adhesivo y el cartón con sus garras, retrayendo la pequeña mano poco después. Abriendo más todavía las rasgaduras Mitchell metió la mano en ella, decepcionado de darse cuenta que la caja estaba mayormente vacía. Pero su mano rozó algo, causando que lo agarrara, encontrando el objeto pequeño y redondo. Sintiendo un botón muy familiar, su entrecejo se frunció al presionarlo, sintiendo como el objeto se expandía en sus manos.

- Aww… ¿un Pokémon? – murmuró, sacando la mano para encontrar la esfera expandida en ella. – Debí imaginarlo, la única cosa con la que no me gusta hacer tratos.

Las razones primordiales por las cuales no lo hacía eran, primero, el Equipo Rocket eran los principales en ese departamento y no quería atraer su atención, y segundo, sin importar lo mucho que le podría sacar un Pokémon raro con el comprador correcto, no se sentiría bien mirando a Dugtrio a los ojos si atrapara Pokémon para venderlos o incluso peor, le quitaba sus Pokémon a otro entrenador y rompía un lazo similar al de ellos.

- "Claro, me lo podría quedar, pero Dugtrio es el único Pokémon que realmente necesito ya que no compito en batallas." – Al terminar su reflexión, parpadeó al voltear a ver la Pokébola en la mano. – ¿No debería haber salido ya si estaba contenido?

Frunciendo el cejo pensativo, miró la parte blanca inferior de la esfera y movió un panel en el fondo para apartarlo y revelar un interruptor con "BLOQUEO" grabado, que estaba deslizado en la posición de encendido.

- "Bastardo." – maldijo el jardinero al antiguo dueño de la Pokébola. – "Bloquear la Pokébola y dejarla aquí en vez de ser un hombre y lidiar con el problema o liberar al Pokémon."

Deslizó el interruptor para desbloquear la bola y esperó a que el Pokémon se saliera por sí solo en cualquier momento. Cuando se quedó inmóvil, sus ojos se ensancharon.

- … Mierda.

Mitchell se echó a correr al Centro Pokémon más cercano. Dugtrio se volvió a enterrar en el suelo y cerró los agujeros en la tierra antes de seguir a su entrenador al percibir sus pasos vibrando en la tierra.


Ash y compañía llegaron al Centro Pokémon en Ciudad Hop-Hop-Hop ya entrada la tarde. Una vez que llegaron, Misty dijo que había escuchado sobre un parque gigante con un gran estanque cerca, así que se fue allá a entrenar a sus Pokémon, aparte de Vaporeon. Luego de que se marchó, Brock se quedó viendo a la Enfermera Joy desde lejos con un ligero rubor en la cara.

- Oye, Brock, incluso si te juntaras con la Enfermera Joy, ¿cómo podrías distinguirla del resto de su familia?

- ¿Qué? – le preguntó Brock con genuina confusión. – ¿De qué estás hablando? Cada una de las Enfermeras Joy y Oficiales Jenny tiene sus propios rasgos únicos que la distinguen del resto.

Parpadeando con asombro, Ash y Pikachu miraron a la Enfermera Joy que trabajaba detrás del mostrador.

- Pues… a mí me parece igual que el resto.

- Ah, Ash, tal vez lo entiendas cuando seas mayor. – dijo el criador poniéndole una mano alrededor de los hombros a su amigo, con cuidado de no incomodar a Pikachu. – Un hombre aprende a apreciar los rasgos más sutiles de una mujer con el tiempo. Si miras de cerca, verás que las pestañas de esta Enfermera Joy son ligeramente más curvas que las otras. Entretanto, la Joy de Ciudad Pewter tiene sus flequillos dos centímetros más cortos que el promedio, a diferencia de la Joy de Vermillion que los tiene un centímetro y un cuarto más largos. Hay diferencias ligeras en su guardarropa también, y en el color de ojos para aquellos que conocen todos los tonos de azul, desde el celeste hasta el cobalto. – Brock le dio unas palmaditas en el hombro. – Podría listarte también las diferencias de cada Oficial Jenny, pero no quiero extenderme más de la cuenta.

- Psy… – habló de pronto una voz nasal enfrente de ellos.

El dúo miró hacia abajo y vio a un pato bípedo de gran cuerpo y pico que parecía llegar apenas un poco por encima de las rodillas de Ash en estatura. Tenía el plumaje liso y amarillo por todo el cuerpo a excepción de sus pies palmeados y pico de color beige. Tres pelos negros sobresalían de la parte superior de su cabeza, que se la sostenía entre las manos. Dichos miembros tenían tres dedos con puntas afiladas, muy parecidas a las de Pikachu a excepción de que no tenía un pulgar. Sus ojos redondos parecían mirar al frente en vez de arriba hacia ellos, incluso aunque el Pokémon se les había aproximado.

- Hola. – saludó Ash mientras Brock lo soltaba, mientras sacaba su Pokédex. – ¿Y quién eres tú?

- PSYDUCK, EL POKÉMON PATO. PSYDUCK SUFRE DE FRECUENTES JAQUECAS Y PUEDE EXHIBIR ATAQUES MISTERIOSOS CUANDO SE VUELVEN ESPECIALMENTE INTENSAS.

- Enfermera Joy. – llamó el líder de Pewter. – ¿Este Psyduck le pertenece a alguien?

La enfermera miró hacia ellos y vio al Pokémon antes de negar con la cabeza.

- No, lo encontré vagando por aquí durante el incidente con las ondas hipnóticas del Club de Amantes de los Pokémon. Ha estado experimentando una jaqueca constante en vez de recurrente, y pensé que volvería a la normalidad igual que los otros Pokémon una vez que cesaran las ondas. Pero no lo hizo, así que sigue por aquí. A veces se la pasa dando vueltas por allí.

Ash miró a la Enfermera Joy durante su explicación, y luego se agachó para ver a Psyduck a los ojos.

- Hmm… – Levantó un dedo frente al Pokémon pato y lo movió hacia adelante y atrás, pero sus ojos no lo seguían. Con esa expresión tan distraída, no podía estar seguro de si el Pokémon de Agua estaba siguiera mirándolo o se había perdido en sus pensamientos.

- Psyyy… – respondió finalmente el Pokémon en un murmullo mareado.

Pikachu miró al Pokémon con algo de tristeza y llamó la atención de Ash antes de comunicar el mensaje. Le dio unos toques en la cabeza.

- Parece que está sufriendo por la jaqueca. – El Pokémon Eléctrico se agarró la cabeza e hizo algunos gruñidos de dolor para efecto. – Ya sabes, ¡como auuuu…!

El entrenador frunció el cejo con preocupación y decidió sacar a Drowzee.

- Veamos si podemos hacer algo con esa jaqueca primero. – dijo. La Enfermera Joy levantó la mano.

- Disculpa, tengo que pedirte que lleves a Psyduck fuera de la ciudad si estás planeando usar Hipnosis.

- No lo voy a hacer. – respondió él, volteando hacia Drowzee. – Puedes leer mentes, ¿correcto? Ve si puedes encontrar algún problema con los poderes psíquicos de Psyduck.

- "Puedo intentarlo." – respondióDrowzee cuando alargó la mano para tocar a Psyduck, el pato sacudió la cabeza mientras cerrando los ojos con fuerza.

- ¡No, no, no!

El Pokémon de Ash retrajo la mano, aparentemente igual de preocupado ahora. Decidió hacer una lectura superficial en vez de un escaneo en profundidad, y se encontró con que la mente de Psyduck parecía estar muy cerrada, conteniendo sus propios poderes en su interior. Sus ojos se ensancharon de sorpresa al sentir la presión de todo el poder acumulado, pero lo que había más debajo de eso estaba sellado detrás de un muro de barreras mentales. Si eso era solo el poder que se filtraba por ese contenedor de hierro, Drowzee no estaba seguro de si quería ver qué clase de poderes Psyduck podría emplear si lo soltaba todo.

- "Cielos." – pensó maravillándose, y comunicándoselo a Ash de nuevo. – "Esa es la mayor defensa mental que haya visto, y me incluyo a mí mismo. No creo que pudiera hipnotizar a este Pokémon si lo intentara."

- ¿Crees que haya alguna forma de ayudarlo?

- "Bueno… mi primera sugerencia sería liberar todo ese poder, pero no creo que debería haber nada ni nadie cerca cuando lo haga. De hecho eso podría ser por… ¡Oh cielos!"

Psyduck todavía seguía de pie en la misma posición que antes con la misma expresión en blanco, pero ahora empezaban a aparecer lágrimas en ellos. Drowzee agitó las manos rápidamente.

- ¡De verdad lo siento! No sabía que pudieras oír eso.

- Hey. – susurró Ash tratando de reconfortarlo, agarrando la cabeza de Psyduck antes de hacer una pausa y poniendo su brazo alrededor del Pokémon de Agua para atraparlo en un abrazo. Psyduck todavía llevaba sus manos agarrándose la cabeza con las manos mientras Ash trataba de calmarlo. – Vamos, todo estará bien. Escucha, creo que ya sé lo que…

El pitido de las puertas abriéndose y unos pasos apresurados cortó lo que estaba a punto de decir mientras todavía sostenía a Psyduck mientras miraba para ver a un hombre de piel bronceada y pelo castaño corriendo hacia el mostrador, haciendo pisadas quedas con las suelas de sus zapatos de goma sobre las baldosas mientras sostenía una Pokébola.

- Joy, aquí adentro hay un Pokémon, y creo que está en pésima forma. – le reportó, entregándole la bola. – Estaba enterrado en una caja.

La Enfermera Joy jadeó y llamó a su Chansey con una camilla para liberar al Pokémon sobre ella. Ash vio como aparecía un Pokémon azul oscuro bípedo con una especie de pluma roja sobresaliéndole de la oreja izquierda, con otras tres en la cola. Dos garras filosas adornaban sus manos y pies, y tenía una cara felina. Todavía seguía respirando, gracias al cielo, pero su aliento era muy débil, y se veía extremadamente delgado, como si no hubiera comido en meses. El Chansey se llevó al Pokémon desconocido de vuelta con Joy siguiéndolo. Ash se puso de pie, levantando a Psyduck con un brazo mientras caminaba hacia el jardinero.

- Hey. Eso que hiciste fue algo muy bueno.

- Las Pokébolas hacen que un poco de aire dure bastante, pero no sé por cuánto tiempo estuvo enterrado, o si se recuperaría si lo dejaba fuera de la caja donde lo encontré. Hice lo que tenía que hacer, y eso es todo. Tengo suficientes bocas que alimentar con mi salario. – dijo sin darle importancia antes de darse la vuelta y despidiéndose con la mano. – Si el Pokémon sobrevive, por mí puedes quedártelo; tienes aspecto de ser un entrenador bastante decente. Adiós.

El entrenador de Pueblo Paleta frunció ligeramente ante esa actitud tan apática, pero se dio la vuelta hacia Drowzee mientras dejaba a Psyduck otra vez en el suelo.

- Como estaba diciendo, creo que te puedo llevar a un sitio donde puedes liberar todo ese poder acumulado. – le dijo Ash a Psyduck.

- "Ah, sí…" – musitó Drowzee. – "Mi antiguo hábitat debería ser suficientemente bueno ya que es mayormente campos de bierva. Tendré que enviar una señal telepática para que los habitantes despejen el área, pero podría funcionar. La hierba volverá a crecer eventualmente."

El Pokémon pato cambió su expresión ligeramente, al parecer en conflicto. El entrenador volvió a arrodillarse.

- Escucha, no sé lo que te haya pasado, pero no deberías someterte a esta clase de dolor solo por eso. Lo lamentas, y no creo que lo vuelvas a hacer. No te dejes asustar de tus propios poderes.

- Puedes aprender a controlarlos. – agregó Pikachu. – Creo que no se trata solo de que los estés conteniendo. Quieres que desaparezcan por no utilizarlos, ¿verdad?

Psyduck retornó a su expresión estándar en blanco, y asintió después de unos segundos.

- Aunque eso funcionara, ¿qué harías si necesitaras protegerte a ti mismo, o a alguien cercano? – preguntó el Pokémon Eléctrico. – Tal vez no podamos cambiar el pasado, pero puedes aprender a manejar mejor tus poderes y asegurarte que eso no vuelva a pasar nunca más.

Drowzee había estado traduciéndole, y Ash asintió estando de acuerdo mientras Pikachu terminaba. Psyduck se quedó viéndolos fijamente por un momento, y la mirada ausente desapareció por un momento mientras miraba hacia abajo con los ojos entrecerrados. Sin mirar arriba, dio unos pasos al frente para acercarse a Ash.

- Muy bien. – replicó el entrenador de Pueblo Paleta, colocando una mano en la espalda del Pokémon pato. – ¿Drowzee?

El Pokémon Psíquico agarró la mano libre de Ash y se imaginó el parche de hierba cortada donde se unió a su entrenador. Él y su equipo desaparecieron un momento después de ser envueltos por una luz. Brock había estado observando, sabiendo que realmente no tenía lugar en la conversación, tanto por no entender el lenguaje de los Pokémon y que era un asunto entre Ash y Psyduck. Una vez que se fueron, decidió buscar un lugar donde practicar combate con su nueva herramienta. Quedarse sentado le hacía sentirse poco productivo mientras sus dos compañeros se esforzaban por entrenar y ayudar a los Pokémon, respectivamente.


Para Ash, todo se le había puesto blanco como ocurría siempre durante una teletransportación, y reapareció en un lugar familiar, todavía arrodillado y con mano sujetando a Psyduck. La hierba apenas acababa de volver a empezar a crecer desde que Pidgeot la había cortado.

- "Extenderé mis sentidos para ver si hay otros Pokémon cerca de aquí, y les advertiré para que se alejen si los hay." – les informó Drowzee a Ash y a Psyduck mientras se sentaba con las piernas cruzabas para hacer meditación, cerrando sus notó que Psyduck estaba empezando a temblar y le murmuró:

- Escucha, todo estará bien. Nadie saldrá lastimado, y nosotros estaremos vigilando desde lejos para asegurarnos que nada malo te pase. – La última parte la dijo señalando sus binoculares.

- "Despejado." – anuncióDrowzee mientras se volvía a poner de pie. Se volvió hacia Psyduck, - "Si parece que hay problemas vendremos enseguida."

Psyduck tomó un profundo respiro y asintió. Ash se puso de pie y Drowzee se colocó junto a su entrenador para agarrarle la mano.

- Buena suerte, Psyduck.

Hubo otro destello de luz blanca y el chico de Pueblo Paleta reapareció entre unos árboles que reconoció del lado oeste de Saffron. Sin perder tiempo, se trepó a uno de ellos tan rápido como pudo, mientras Drowzee se teletransportaba para pararse en una de las ramas y señalaba en la dirección en la cual se encontraba Psyduck. Cogiendo sus binoculares, Ash miró y divisó una forma amarilla que se veía vagamente como Psyduck. Aun con los binoculares, era difícil ver al principio con lo lejos que se encontraba. El Pokémon pato parecía ir de un lado al otro mientras todavía temblaba y se inclinaba, emitiendo un brillo azul que rodeaba su cuerpo.

- "Cielo santo…" – pensó Drowzee sorprendido. – "¿Estaba conteniendo TODO ESO todo este tiempo? Quiero decir, a veces se me ha acumulado un poco de energía por la presión, pero eso fue como mirar directo en el sol."

El aura de pronto se convirtió en una esfera de luz azul que eclipsó totalmente el cuerpo del Pokémon de Agua antes de empezar a inflarse. Ash bajó los binoculares cuando un destello de luz se hizo visible sin necesidad de ampliación. El destello parpadeó un par de veces antes de tomar el tamaño de una uva desde la perspectiva de Ash, antes de detonar hacia afuera en una semiesfera, vaporizando toda la hierba a su paso.

Drowzee sintió que el poder de Psyduck disminuía al liberar toda la energía acumulada, que ahora parecía más bien una simple vela en vez de ese poder cegador que antes tenía. En la privacidad de su propia mente, se preguntaba qué tan fuerte podría llegar a ser con entrenamiento si todo eso era natural. Sintió algo de envidia por el talento natural del Pokémon de Agua a la luz de estar teniendo dificultades con la telekinesis para haber llegado hasta donde estaba. Aun así, esos malos sentimientos eran templados ligeramente por el hecho de que Drowzee tenía un mayor entendimiento de las artes mentales no agresivas como la teletransportación y la telepatía.

La luz se desvaneció y Ash volvió a mirar por sus binoculares de nuevo para ver que Psyduck estaba jadeando, con las manos colgando flácidas frente a él mientras se inclinaba hacia adelante. Un círculo gigante de tierra quedó totalmente despojado de hierba, con solo ligeros brotes verdes.

- ¿Drowzee? – le preguntó mientras volvía a enganchar los binoculares a su mochila. – ¿Puedes teletransportarnos de vuelta?

El Pokémon hipnótico asintió y colocó una mano en el brazo de Ash antes de teletransportarlos a ambos junto con Pikachu en el hombro de su entrenador. Otro destello de luz apareció frente al chico antes de reaparecer en el ahora desierto parche de tierra, teniendo que reorientar sus piernas para el aterrizaje ya que había estado colgando de la rama antes. Su mochila lo jaló hacia atrás, pero logró recuperar el balance luego de agitar los brazos por un buen rato.


Sabrina volvió a cerrar sus ojos, y el brillo desapareció mientras su poder se apagaba. Tanto ella como su madre habían sentido la acumulación de energía psíquica antes de que detonara. El resto de los habitantes del gimnasio también percibieron la explosión, pero solo ella tenía la habilidad de ver de manera remota la perturbación.

- Es un Psyduck. – dijo al abrir los ojos de nuevo. – Y Ash también está allí.

- "¿Tiene la situación bajo control?" – preguntó Jeryl levantando una ceja.

- A juzgar por como la energía pareció disminuir tras la explosión, debe haber sido un caso de poder acumulado. – teorizó la actual líder del gimnasio.

- ¿Eso crees, mamá? – preguntó Sabrina, pues jamás había escuchado de algo así.

- Cuando eras bebé, aun no tenías control sobre tus poderes, pero necesitabas una manera segura de liberarlas, de lo contrario podrías soltarlos en arranques al azar si estabas bajo estrés. – le explicó. – Tu padre y yo te enseñamos cómo rebotar una pelota usando telekinesis, un ejercicio muy simple.

- Oh… – La adolescente se aclaró la garganta. – Bueno, todo parece estar bajo control. Jeryl, ¿si fueras tan amable de avisarles a todos?

- "Por supuesto, Sabrina." le dijo él.


Para cuando Ash logró reorientarse, se movió hacia Psyduck, y Pikachu saltó para ponerse a su lado.

- ¿Eso ayudó? – preguntó el entrenador. – ¿Te sientes mejor?

- Psy-ay… – El Pokémon pato asintió cansinamente. Ash le dio unas palmaditas en la espalda.

- Volvamos al Centro Pokémon para que descanses. Allá podrás decidir dónde quieres ir luego de que duermas un poco. – Ya una vez que Pikachu volvió con Ash, Drowzee colocó su mano en el otro hombro de Psyduck y teletransportó a todo el grupo.


Misty caminaba por el parque con algunas tarjetas Pokémon Flash en sus manos. Sostuvo tres de ellas en una mano en abanico mientras guardaba el resto en una pequeña pila con la otra. Aunque había estudiado a los Pokémon de Agua de manera extensiva en el Gimnasio Cerulean antes de volverse líder, habían pasado muchos años desde la última vez que asistió a alguna lección. Ya que no podía recordar más de los movimientos que podían aprender, se vio en la necesidad de comprar algunas tarjetas.

La pelirroja podría tal vez haberle pedido a Ash la información de su Pokédex, pero su orgullo no iba a permitirlo. Además, incluso con su apretado presupuesto actual, comprar un juego de tarjetas de Pokémon de Agua parecía rentable ya que eran menos comparadas con la colección completa.

Decidiendo su siguiente curso de acción, Misty asintió y juntó las tarjetas con la información de Staryu, Starmie y Goldeen antes de colocarlas encima de la pila antes de marcarlas con una cinta para el pelo que tenía de reserva y colocó la pila en su mochila mientras sacaba su libreta y bolígrafo. Girándola para empezar desde atrás, la abrió para conseguir información sobre sus Pokémon. Haciendo referencias cruzadas de lo que recordaba vagamente de sus estudios, tachó los movimientos que Starmie no podía aprender sin haberlos aprendido como Staryu y escribió un nuevo plan de entrenamiento antes de llenarlos con más movimientos que Staryu y Goldeen podían aprender. Algo reacia, colocó también a Vaporeon en la página, aunque agregando una nota de que su presencia era solo tentativa.

Misty suspiró, pues nunca antes había tenido que lidiar con un Pokémon desobediente. Sus tres Pokémon actuales crecieron con ella en el Gimnasio Cerulean. Los padres de Misty habían abandonado el gimnasio y a su familia, y sus hermanas rara vez cuidaban de ella, ya fuera porque estuvieran ocupadas con el gimnasio, con sus shows acuáticos, o consigo mismas. Como resultado, se había vuelto realmente cercana con los Pokémon en el gimnasio, pero los tres suyos eran con quienes pasaba más tiempo.

Goldeen ayudó a enseñarle a nadar, asegurándose de recogerla y llevarla hasta la orilla de la piscina cuando se cansaba, y a menudo jugaban juntas en la piscina durante muchos años. El entusiasmo de Staryu por todas las cosas de la vida parecieron pasársele a ella ya que siempre se metían y salían de problemas por toda Ciudad Cerulean, solo para ser regañados por Starmie (que en aquel entonces era otra Staryu) que hacía las veces de su guardián. Aunque no podía entenderla, podía saber cuándo la estaban regañando por sus acciones. Y después de evolucionar en Starmie, el Pokémon estrella podía cambiar el color de su gema a uno de siete colores dependiendo del mensaje que quería enviarle, siendo el rojo el color por defecto.

Sus habilidades culinarias tampoco eran nada para presumir durante aquellos años. Las papilas gustativas de la pelirroja habían recibido mucho daño ya que siempre mezclaba las especias o agregaba demasiadas, pero pronto logró aprender lo suficiente como para preparar comida enlatada o congelada con facilidad. Eso le dio alta tolerancia para la comida por debajo del promedio, pero le hizo odiar cocinar.

Al llegar al estanque en el corazón del parque, sacó sus cuatro Pokébolas antes de liberar a Goldeen en el agua. Dejando las otras a un lado, le susurró algunas órdenes al Pokémon pez dorado. Luego de que se las confirmó, Misty abrió la Pokébola de Vaporeon otra vez. La parálisis era menos severa, pero el Pokémon chorro de burbujas parecía todavía algo torpe mientras miraba a Misty.

La pelirroja sacó un anti-parálisis. Como entrenadora de Pokémon de Agua, siempre tenía algunas de esas a la mano en caso de sufrir ataques eléctricos, aunque el Paralizador fuese poco efectivo con el agua. Vaporeon miró el frasco de medicina y luego a su entrenadora.

- Te voy a curar ahora. – dijo con calma. – Pero no quiero que repitas lo que pasó hoy más temprano. Las cosas pueden salir mucho mejor si cooperas, ¿entiendes?

Vaporeon asintió con la cabeza, y Misty le roció la medicina por todo el cuerpo. Sacudiéndose al recuperar el movimiento, el Pokémon de Agua miró a Misty por un momento antes de sonreír y salir corriendo. Misty simplemente puso las manos detrás de la espalda todavía sosteniendo la medicina.

- ¿Goldeen? – dijo. Y al instante el Pokémon chorro de burbujas se detuvo bruscamente, siendo levantado y arrojado por el aire de vuelta al lado de la pelirroja, rodando en el suelo al caer. La chica suspiró. – Estoy decepcionada, pero no sorprendida.

Vaporeon miró a Goldeen, que se quedó viéndolo fríamente, y trató de volver a salir corriendo, solo para que lo levantaran más alto, todavía agitando las patas antes de volver a caer con fuerza delante de Misty, y esta vez en posición sentada. Al voltear la cabeza hacia Goldeen, apenas alcanzó a vislumbrar un ligero brillo desvaneciéndose de los ojos del pez.

- Sí, ya lo ves. Me imaginé que ya que puedes disolverte en agua, debes tener propiedades similares. – explicó la líder de Cerulean. – Básicamente eres un cuerpo viviente y parlante hecho de agua. El movimiento Surf puede controlar el agua. ¿Puedes ver a donde quiero llegar con esto?

Vaporeon se quedó viéndola con incredulidad por un segundo antes de que sus ojos se dirigieran hacia el estanque que tenían a su lado. Saltando, se convirtió en un torrente de agua en medio de su vuelo y caía de un salpicón en medio del cuerpo más grande. Mientras maniobraba dentro del agua, sintió que volvían a jalarlo, solo a él en particular. Su silueta salpicó contra la tierra, y recuperó su forma normal con pocas opciones para hacer otra cosa.

- Similares, pero no iguales. – continuó Misty. – No absorbes la tierra u otras cosas, así que tu cuerpo debe estar conectado de alguna manera para que no te disperses. Goldeen puede ver las diferencias. Ahora que tengo tu atención, ¿será que podemos hacer algo de entrenamiento?

El Pokémon chorro de burbujas puso los ojos en rendijas en respuesta, pero no dijo nada ya que de todas maneras no podrían entenderlo. Misty suspiró.

- No sé si tienes un problema conmigo, con las chicas, las pelirrojas o los entrenadores en general, pero necesito que aprendas a pelear. Si vas a ponerme difícil cada sesión de entrenamiento, de acuerdo. Yo también puedo ser bastante terca, y gasté la mayor parte de mis ahorros en comprarte a ti. Te voy a sacar algo, así no sea amistad o respeto.

Vaporeon la miró con rabia y Misty le devolvió la mirada. Eventualmente, el Pokémon chorro de burbujas desvió la mirada y cerró los ojos, resoplando con petulancia.

- ¿Ahora vas a actuar como un mocoso malcriado? – preguntó Misty mientras sujetaba su Pokébola. – Como quieras. Regresa. – Volviendo a poner su Pokébola en su mochila, se puso a pensar. – "No esperaba llegarle el primer día, pero al menos ya sabe que tratar de huir de mí no será una opción. Ahora necesito ganármelo. Será muy difícil si me toca tenerlo sujeto como con una correa. Ash hace parecer tan fácil hacerse amigo de los Pokémon. El único que le ha dado problemas ha sido Primeape, y eso lo arregló poniéndolos a él y Charmeleon a repartirse golpes entre ellos."

Aunque había un lado positivo: las dificultades con Vaporeon le dio una nueva apreciación por los Pokémon que ya tenía, por estar siempre allí para ella.

- Gracias por la ayuda, Goldeen. – le dijo Misty en respuesta a ese pensamiento. Recogió las Pokébolas de Staryu y Starmie junto con su libreta. – Ahora, ¡vamos a hacer algo de entrenamiento!

Una vez que los dejó salir, Misty encogió las Pokébolas y usó sus dedos libres para pasar las páginas en su libreta. Primero se volteó hacia Starmie.

- Starmie, eres parte tipo Psíquico. Ya puedes volar gracias a eso. Y viendo las cosas de las que Sabrina era capaz de hacer, quizás eso era después de todo. Tú y Staryu la tienen como una especie de habilidad ya que ambos tienen potencial psíquico. Ya te enseñé a utilizar Rayo de Hielo y Atactrueno, intentemos desarrollar tus habilidades naturales ahora. Ya que es cosa mental, ¿qué tal si hacemos algo de meditación?

La líder de gimnasio se rascó la cabeza, sintiéndose algo perdida ya que ni siquiera sabía sobre movimientos psíquicos hasta que conoció a Sabrina. E incluso aunque Starmie fuese parte tipo Psíquico, era difícil poner su mente en ello. Los libros y el Pokédex se referían a Starmie como "Pokémon Misterioso", así que se imaginó que Starmie tenía algún tipo de habilidad especial para utilizar ataques eléctricos y de hielo. Otra vez, Misty estaba sintiendo lo grande que era realmente el mundo, aunque nunca había abandonado la región, mucho menos el continente. ¿Quién habría imaginado que había tantos Pokémon más por descubrir?

Algo le frotó la mejilla, y vio como Starmie intentaba consolarla con un color cian en su gema, extendiendo una de sus puntas para tocarla. Misty sonrió y le asintió, sintiendo que su confianza regresaba, haciendo que la gema de Staryu se tornara temporalmente amarilla antes de volver al rojo y se preparaba para hacer su meditación.

- Staryu, hay algunos movimientos que puedes aprender que Starmie ya no puede en este punto. – continuó la pelirroja, volviéndose hacia el Pokémon sin evolucionar. – Nos enfocaremos en esos. Uno de ellos era Minimizar, y estuviste practicando Pantalla de Luz para protegerte de los ataques de Starmie la última vez. Ahora intentaremos aprender Recuperación. Ya tienes capacidades regenerativas naturales con el agua; piensa en el movimiento como hacer eso sin usar el agua.

- ¡Entendido! – replicó Staryu con entusiasmo.

- Goldeen, quiero que practiques tu manipulación del agua. Ya puedes controlar agua que no puedes ver percibiéndola, así que intenta aumentar el volumen y la cantidad de burbujas que puedes manipular. Y también, trataremos de enseñarte Agilidad. Si puedes lograr buena manipulación y velocidad, deberías ser capaz de saltar de una burbuja de agua a otra. También puedes crear nuevas utilizando Pistola de Agua, así que eso te hace mucho mejor en tierra.

Goldeen asintió con una expresión serena y se volvió hacia el estanque, haciendo que la superficie a su alrededor empezara a moverse mientras formaba una burbuja y la hacía levitar para conseguir una mejor vista de todo el cuerpo de agua. Aunque ahora podía sentirla, ver al objetivo de su manipulación ciertamente ayudaba.

Entretanto, Misty se volvió a sentar, tomando sus tarjetas flash para estudiar a los otros Pokémon de Agua y hacer planes para posibles capturas y futuro entrenamiento. Viendo el estanque, se sentó, levantando una ceja algo pensativa y se encogía de hombros, mientras sacaba su caña de pescar compacta de su mochila. Llamando a Staryu por un momento para que perforara un agujero en la tierra con una de sus puntas, extendió la caña y desenrolló el carrete de hilo antes de meter la mano en la orilla del agua para coger algo de musgo y colocárselo al anzuelo. Echando el anzuelo, Misty colocó el agarradero de la caña en el agujero y acumuló algo de tierra junto al carrete para evitar que se lo fuesen a llevar.

- Listo. Tal vez encuentre a otro Pokémon anfibio en este estanque. – musitó antes de volver a sus cartas y a su libreta, sentada de cara a la caña para mantener un ojo sobre ella. – Vale la pena intentarlo, al menos.

Misty miró alrededor, viendo a Staryu con sus puntas flexionadas, ya que aparentemente estaba concentrado en usar Recuperación, Starmie yacía sobre su espalda, tal vez contemplando su naturaleza psíquica, y Goldeen seguía flotando dentro de su burbuja mientras otra más pequeña se empezaba a formar junto a ella desde el agua del estanque.

- "Solo espero que sea suficiente. Ya estoy cansada de ser inútil contra el Equipo Rocket."


Una vez que Ash colocó a Psyduck en una cama de hospital para que descansara y fue a chequear al Pokémon felino que el jardinero había traído, se puso a pensar en lo que podría hacer con las horas que le quedaban antes de que terminara el día. También había dejado atrás a Pikachu para que mantuviera un ojo sobre Psyduck y en caso de que despertara. Ya que el Equipo Rocket había sido derrotado más temprano aquel día, el entrenador de Pueblo Paleta supuso que estarían más preocupados de curarse las heridas.

Al dirigirse de vuelta hacia el recibidor, pensó en a quiénes debería ponerse a entrenar. Dejando de lado a Pikachu y Butterfree, ya empezaba a hacerse muy tarde, así que pensó que debería aprovechar hacer lo más que pudiera mientras le quedara tiempo.

- "Bulbasaur sigue en línea para aprender Rayo Solar, así que él queda dentro." – musitó. – "Drowzee todavía sigue aprendiendo su nuevo estilo de combate, y otro movimiento después de Gas Venenoso no haría daño. Podría incluso hacer que Bulbasaur le dé un tutorial rápido para cómo usar su Gran Aliento. ¿Quién será el último?"

Quitándose la gorra y dejándola colgada sobre sus hombros y mochila para rascarse el pelo, el entrenador de Pueblo Paleta trató de decidir entre todos los Pokémon que le quedaban. Los nadadores estrictos probablemente estarían mejor entrenando en el sitio del Profesor Oak, así que eso reducía la lista. Primeape ya sabía sobre el Grand Prix P1, y probablemente podría entrenar por su cuenta mejor que con Ash con su conocimiento básico de boxeo. Jigglypuff probablemente estaba mejor buscando ayuda con los otros Pokémon ella misma, viendo como haber aprendido Pistola de Agua y tratando de perfeccionar Rayo Burbuja. Ya estaba empezando a ver lo que Brock le había querido decir cuando le dijo lo de que más Pokémon le quitarían más tiempo, allá cuando solamente tenía seis Pokémon. Aun así, Ash estaba determinado a hacerlo funcionar.

- "Quizás Drowzee pueda teletransportarme con el Profesor Oak alguna vez para verlos a todos y ayudarlos al mismo tiempo." – decidió.

Guardándose ese pensamiento por el momento, agarró su Pokédex para chequear los movimientos que sus Pokémon podían aprender para ver si alguno le llamaba la atención. Cuando no pudo encontrar ninguna inspiración, decidió llamar a Pidgeot para ver si podía venir con alguna adición a su combo de Ala de Ciclón. Con el movimiento correcto, la nueva combinación podía convertirse en un movimiento mortal.


Misty observó cómo una grieta en la piel semi-metálica de Staryu comenzaba a sanar con un brillo dorado por el miembro dañado. El Pokémon estrella marina había descubierto que necesitaba estar herido para poder usar un movimiento curativo, así que le había pedido a Goldeen que usara Ataque de Cuerno con él. Por suerte, lo había descubierto poco después, y su gema brilló con chispas doradas antes que la herida menor comenzara a sanar.

- Buen trabajo, Staryu. – lo felicitó.

- ¡H-yah! – El Pokémon de Agua rotó en el aire con entusiasmo.

- Puedes ir a nadar un poco para alimentarte; ha pasado mucho desde la última vez que tú y Starmie tuvieron la oportunidad de hacerlo.

Staryu saltó en el agua y se alejó nadando, con Misty observándolo con una sonrisa. La sonrisa se tornó en una expresión confusa al sentir algo como un piquete en su cabeza. Se pasó una mano por el cabello, mientras miraba confusa a su alrededor.

- "…oír…"

La pelirroja miró hacia los árboles, preguntándose si había alguien cerca.

- "¿…des oírme? Soy yo."

Escuchando las últimas dos palabras en un tono maternal, el instinto de Misty la hizo voltear y vio que era Starmie frente a su cara ahora.

- ¿…Starmie? ¿Eso fue…?

- "Sí. Aprendí a percibirla hace poco, pero he estado trabajando en aprender a usarla para comunicarme." – explicó el Pokémon misterioso. – "No quería presionar mucho o hacerte daño."

- Bueno, qué bueno que al fin puedo entenderte. – sonrió Misty y asintió. Una risa cálida resonó por su mente mientras la gema de Starmie brillaba de amarillo de nuevo.

- "Siempre has podido entenderme, aunque no supieras lo que estaba diciendo." – Luego la gema se tornó roja de nuevo y se volvió hacia el agua. – "¿Hm? Tenemos compañía."

El hilo de la caña de pescar de repente se tensó y el carrete empezó a desenrollarse haciendo ruido. Misty se apresuró a agarrarla y desenterrarla para ponerse de pie. Se sentía como un Pokémon ligero, pero era un nadador rápido a juzgar porque casi no jalaba la caña con fuerza a pesar de la dificultad de retraer el hilo. Goldeen seguía flotando sobre el estanque con su burbuja dividida en cuatro mientras saltaba de una a la otra, mientras observaba con interés a su entrenadora retrayendo el hilo para atrapar al que había pescado la carnada.

Al ver una figura redonda cerca de la superficie, el flotador del hilo de pescar salió del agua, Misty dio un último tirón y sacó a su presa del agua y la puso en la orilla. Un Pokémon azul y redondo con una cola plana dio un gritillo al ser arrastrado fuera del agua, pero logró darse la vuelta y aterrizar sobre sus pies cortos. Al volverse hacia Misty, la pelirroja notó que el Pokémon de Agua tenía grandes ojos redondos, no tenía brazos, tenía una pequeña boca con labios rosas hinchados y una espiral en el sentido de las agujas del reloj sobre su panza blanca.

Misty rápidamente abrió sus tarjetas flash mientras el Pokémon trataba de usar su cola para quitarse el anzuelo que tenía enredado en la boca. Sin manos, fue difícil sacárselo aunque no le hubiera perforado la piel.

- Poliwag, el Pokémon renacuajo. – leyó después de sacar la correcta y volver a poner la baraja junta. – No tiene brazos, pero su cola lo hace un nadador muy fuerte. Esta línea de Pokémon es conocida por su piel constantemente húmeda y elástica que es difícil de perforar y sujetar.

Misty caminó hacia adelante y se agachó antes de quitarle el anzuelo con cuidado de la boca a Poliwag mientras Starmie flotaba cerca en caso de que el Pokémon los atacara.

- Hola, perdón por eso. – se disculpó. – ¿Te encuentras bien?

- Poli. – asintió Poliwag.

- Eso es bueno. Escucha, esperaba encontrar un Pokémon aquí ya que necesito más compañeros en mi equipo. – explicó Misty. – Alguien que conozco está luchando contra unas personas malas, y quiero ayudarle. También, quiero convertirme en una Maestra de Pokémon de Agua. Sé que tal vez no haya hecho la mejor primera impresión, ¿pero querrías unirte a mí?

Poliwag miró a Starmie, y después a Goldeen, que había dejado de saltar para ver el desarrollo mientras hacía flotar las tres burbujas de agua para que orbitaran la que usaba actualmente. No se esperaba ver una hazaña como esa. Todo lo que había conocido era el estanque, y eso le gustaba, pero esa clase de poder que exhibía le fascinaba. El Pokémon renacuajo se preguntaba cómo sería el resto del mundo si solo una pequeña parte de él visitaba su hogar.

- Muy bien. – le dijo asintiendo. – Te seguiré. Ver el mundo suena interesante.

Luego de mirar a Starmie para que tradujera, el entrecejo de Misty se frunció ligeramente por la preocupación. Volteando de nuevo hacia Poliwag, agregó:

- Mira, no todo será diversión y juegos. Cuando dije "personas malas", me refiero a que realmente son villanos. Gente que roba Pokémon, objetos raros, y son muy peligrosos. El chico tras el que van puede defenderse bien, pero yo también voy a estar allí. ¿Puedo contar contigo en batalla?

Ante la duda de Poliwag, Starmie agregó:

- "Está bien tener miedo. No puedo prometer que no saldrás lastimada, pero incluso en batalla, haremos nuestro mejor esfuerzo para asegurarnos de que nada malo te suceda."

La pelirroja asintió también, y Poliwag se sintió segura de que tendría compañeros bastante poderosos que la cuidarían mientras se volvía más fuerte. Sopesando el prospecto de esperar a un entrenador diferente cuando no muchos humanos venían al estanque en el centro del parque, tomó su decisión.

- De acuerdo, haré mi mejor esfuerzo.

- Gracias.


Lentamente recuperó la conciencia sintiendo frío, con su propia temperatura corporal natural jugándole en contra mientras temblaba ligeramente. Había telas enrolladas a su alrededor y sentía algo suave bajo su espalda, así que se dio cuenta que ya no estaba en su Pokébola.

Pero al escuchar algo de ruido trató de saltar fuera de lo que lo tenía envuelto solo para que su cuerpo no cooperara. Volteándose de lado mientras todavía seguía en la superficie suave, abrió sus ojos para ver que había perdido una gran mayoría de su peso, con sus brazos delgados y débiles, y las garras vendadas y envueltas en unos moldes de plástico de algún tipo. Un chequeo rápido reveló que había unos iguales en sus pies.

Al ver a la persona que había escuchado, vio que se trataba de una mujer humana con el cabello del mismo color que sus plumas. Estaba de pie junto a un marco de metal que tenía colgada una bolsa de fluidos con un tubo conectado a su muñeca. La humana movía un pequeño cilindro donde se encontraban el tubo de la bolsa y el de su muñeca.

- Vas a estar bien, pero ahora necesitas descansar. – le aseguró. – Luego de que te recuperes lo suficiente para ser transportado, irás a un lugar seguro para poder sanar

La mujer movió la boquilla que estaba sobre el tubo, y el líquido comenzó a fluir. Una sensación cálida comenzó a fluir dentro de él. Se sentía algo incómoda, pero era mejor que el frío. De pronto sintió sueño, y empezó a quedarse dormido de nuevo, apenas registrando que las manos de la mujer lo volvían a enderezar sobre la cama.


Jessie y Meowth aguardaban detrás del cuarto de Henry, esperando a que James volviera a salir. Ya le habían hecho una llamada a Matori sobre el tema de la boutique y los servicios que ofrecería, así que estaba trabajando en enviar algunos agentes del cuartel general y la academia del Equipo Rocket. La predicción de la oficial femenina resultó ser cierta, y los agentes afectados por la maldición pudieron volver a moverse con relativa facilidad aunque no podían hacerlo tan rápido como era normal. Para Meowth y los otros Pokémon, eso quería decir que podrían pelear un poco, pero no podrían enfrentarse a alguien como Ash. La puerta se abrió y James salió con las manos detrás de la espalda.

- Meowth. – comenzó a hablar James mientras volteaba a ver al Pokémon. – Durante tu ausencia, estuve trabajando en algo. Una "profecía que se cumple sola", si lo deseas, para cuando volvieras. Verás, no creo que fuera muy justo que solo Jessie y yo recibimos un cambio de guardarropa y tú no, así que te hice esto para tu nuevo rol de ingeniero.

Sacando las manos al frente, le mostró a Meowth un juego de overoles en miniatura de color gris carbón con la cremallera por el frente, y un par de botas de trabajo negra con suelas delgadas color carbón hechas extra largas para acomodar sus pies felinos. El atuendo tenía el logo del Equipo Rocket emblasonado sobre una placa plateada con sobre el corazón, como un escudo de armas. Mientras Meowth aceptaba el atuendo y lo examinaba, James continuó:

- Yo mismo lo cosí, y agregué un agujero para tu cola y sujetadores en la cintura para que puedas llevar un cinturón de utilidades, ya sea para tus herramientas o para las batallas. Las suelas de las botas son de goma, así que podrás moverte a cuatro patas con tus dedos de los pies una vez que las atravieses por adentro.

- Aw, James, ¿para qué te molestaste? – murmuró felizmente el agente felino mientras metía sus pies por las piernas del overol. Una vez que sus brazos y cola atravesaron, cerró la cremallera en el frente y enrolló su cola alrededor de su cintura como lo hacía para sus disfraces de humano. Usualmente lo hacía cuando estaba trabajando para evitar que lo atraparan o algo.

- La verdad luces bastante bien. – asintió Jessie con aprobación. Meowth se frotó detrás de la cabeza riéndose con algo de vergüenza, y se alegró que la atención que estaba recibiendo se desviara un momento después con el anuncio de parte de Ella.

- ¡Aaaaatención, tripulación! Aterrizaremos a un kilómetro y medio de Ciudad Caesar dentro de unos diez minutos. ¡Aquellos que van a administrar el Spa y Boutique Estelar, vístanse! ¡Llevaremos los papeles al ayuntamiento para poder abrirlo mañana mismo!

- ¡Oh, es cierto! – dijo James al darse cuenta y volteando a ver a Jessie. – Tú y yo tenemos que vernos presentables cuando aparezcamos como los dueños del edificio.

- ¡Pues vamos de una vez! – asintió ella.

Los dos se separaron, caminando rápidamente por el pasillo hacia sus cuartos, y James recogiendo a Meowth y a sus nuevos zapatos.


Ash regresó al Centro Pokémon ya cuando el sol comenzaba a ponerse, satisfecho con el progreso del día. Bulbasaur fue capaz de reunir suficiente luz solar con facilidad ya que lo hacía con su movimiento de curación, pero no podía dispararla con suficiente fuerza todavía. Aun así, era un buen progreso. Drowzee no tuvo dificultades en aprender su Gran Aliento con facilidad y pasó el resto de la sesión meditando, aparentemente tratando de hacer algún progreso para descubrir alguna energía interna.

La agilidad de Bellsprout seguía tan buena como siempre, pero sus ataques físicos todavía eran algo deficientes debido a su peso ligero, así que Ash decidió enfocarse en sus fortalezas como Pokémon tipo Hierba/Veneno y mantener Danza de Espadas como su único movimiento físico aparte de Hojas Navaja, Látigo Cepa y Atadura. Con algo de práctica, el Pokémon flor incluso había podido copiar esa ráfaga giratoria de hojas que hizo Weepinbell, y sus hojas grandes se dividían en otras más pequeñas lanzándolas en todas las direcciones. Ash había decidido llamar al movimiento Huracán de Hojas ya que era menos controlado que los movimientos de ciclones que había inventado y para diferenciarlo de las Hojas Navaja, que eran más precisas.

Pidgeot había practicado su Ala de Ciclón en un trozo de madera que había cortado usando su Viento Afilado, y Ash, en un destello de inspiración, le dijo que volara hacia arriba de él y empezara a girar para mantener el tornado mientras volaba en picada con Doble Filo. El Pokémon pájaro hizo lo que le dijeron y perforó la madera como un taladro, enterrándola en el suelo ayudado por la gravedad, dividiéndola en grandes trozos mientras el tornado se dispersaba hacia afuera por la fuerza.

Eso parecía incrementar el daño de retroceso por el Doble Filo, pero a juzgar por el daño infligido, Ash se imaginó que sería bueno para atrapar y terminar a oponentes particularmente duros de vencer. Decidió llamar a esta nueva combinación "Filo del Viento".

Otra combinación que le vino a la mente poco después involucraba Ataque Rápido y Doble Filo para ejecución más rápida, si no era necesario atrapar al oponente. También parecía incrementar el daño de retroceso por el incremento de velocidad al lanzarse de esa manera a embestir. Le puso por nombre "Desenfunde Rápido" por la acción en las películas del oeste donde en los duelos la meta era dispararle al oponente más rápido, y el arte de la espada de atacar al desenfundar la hoja. Ambos eran para terminar la pelea con el primer movimiento, lo cual Ash sentía que quedaba con un movimiento tan rápido y destructivo como el que acababa de crear.

Butterfree todavía no había vuelto a salir, y Ash planeaba asegurarse de dejarle algo de comida al Pokémon mariposa de nuevo. Aunque dejando esos pensamientos de lado, atravesó el recibidor y se fue hacia la habitación donde estaba Psyduck, encontrándose al Pokémon pato en una conversación con Pikachu. Psyduck tenía aspecto algo somnoliento mientras se apoyaba contra la almohada de su cama, pero aun así le respondía a Pikachu, lo cual era una notable mejora de su estado desvariado anterior. Llamando a Drowzee de nuevo, Ash saludó al Pokémon de Agua.

- Hey, Psyduck. ¿Cómo te sientes?

- Mejor, gracias. – le respondió asintiendo cansinamente. – Por fin siento que puedo pensar con claridad. Los últimos días son algo borrosos por esa jaqueca psíquica en su peor momento, pero creo que mañana voy a estar bien.

- Me alegra escuchar eso. – replicó el entrenador. – ¿Te irás a casa a aprender cómo controlarlos?

Psyduck desvió la mirada ligeramente, de pronto viendo las sabanas de la cama con mucho interés.

- Yo… no tengo una casa a la cual volver.

Pikachu y Ash ensancharon los ojos mientras Drowzee suspiraba con simpatía ya que había descubierto lo sucedido. De cualquier manera, ninguno de ellos quiso presionar por los detalles.

- Bien, en ese caso, ¿te gustaría venir con nosotros? – preguntó Ash. – Como te dijimos, puedes aprender a controlar tus poderes psíquicos, y si no tienes a nadie que te enseñe, con gusto haremos lo mejor que podamos para ayudarte.

- …Eso me gustaría, gracias. – asintió Psyduck, y Ash hizo lo mismo.

- Muy bien, te recogeremos mañana en la mañana. Deberías descansar aquí por esta noche. Que duermas bien, Psyduck.

Psyduck se relajó y volvió a dormirse, mientras Ash dejaba el cuarto sin hacer ruido con sus Pokémon. Mientras se movía desde el ala de hospital hacia la de residencia por el recibidor, vio a Brock regresando con el chaleco sobre los hombros y sudando a chorros.

- ¿Qué te pasó? – preguntó el entrenador de Pueblo Paleta incrédulo. – ¿Te echaste unos cuantos rounds con un Pokémon Luchador?

- De hecho fue con Geodude. – se rio Brock. – Le pedí que usara sus Escudos de Placa y Cota de Malla, luego hice algunas rondas de flexiones y sentadillas, y después me fui a trotar un poco. Estoy entrenando yo también ya que tal vez necesite defenderme por mi cuenta, como solo tengo unos cuantos Pokémon.

- Hmm, quizás tengas razón. – decidió Ash. – No creo que al Equipo Rocket le importe atacarte si intentaras interferir.

- Mi punto exacto. – dijo el criador estando de acuerdo. – Conseguí una herramienta para acampar que también sirve muy bien como arma. Estaba practicando como usarla con Geodude.

El chico de once años continuó pensando en ello y luego se encontró con la mirada de Pikachu. Luego de que este inclinó la cabeza, al roedor no pareció gustarle mucho el punto implícito que acababan de presentarle, pero tuvo que admitir a regañadientes que tenía razón. A ningún Pokémon le gustaba la idea de no poder proteger a su entrenador, pero estuvo de acuerdo en que quizás era lo más seguro. Ash ya estaba haciendo planes de traer a Primeape durante el viaje a Ciudad Caesar mañana, cuando llegó Misty, haciendo notas en su libreta mientras caminaba.

- Hey, Misty. – la llamó Brock. – ¿Tuviste un buen entrenamiento?

- Mm-hmm. – dijo ella distraídamente mientras se movía hacia el pequeño restaurante que tenían la mayoría de los Centros Pokémon grandes. Ash se rio mientras se frotaba el estómago.

- Creo que tuvo la idea correcta; me vendría bien algo de comer.

- También yo. – dijo Brock estando de acuerdo y siguiendo a su amigo hacia el área del comedor mientras caminaban detrás de Misty.

Esta historia continuará…


Notas del traductor:

Bien, continúa el arco de descanso para nuestros héroes, y seguimos viendo algo de desarrollo interesante. Empezando con que tenemos a otros de los Pokémon de Misty trasplantado a Ash, aunque al menos aquí se tomaron el tiempo de averiguar el por qué Psyduck tiene esa condición tan extraña con su jaqueca. Y además, ya Drowzee se hace valer como traductor con su telepatía, y ahora también con la teletransportación. Después de todo, ya sabemos para lo que sirve en los juegos, ¿no?

Por su lado, Misty ya tiene su primera experiencia con un Pokémon problemático, aunque en vez de ser uno violento y temperamental, solo es un bromista empedernido. Quizás no se le dificulte tanto como a Ash, pero servirá para que aprenda (aunque si en el canon pudo manejar a Gyarados, seguro que aquí también podrá, eventualmente). Y al menos consigue otro con su nueva Poliwag. Aunque eso me lleva a preguntarme si en las Islas Naranja irá a atrapar al que consiguió en canon, pero pensándolo bien, con eso podría llegar a tener tanto a Politoed como a Poliwrath, ¿no? Y algo más, me agrada ver que aunque ella y Ash se están empezando a llevar mejor, él todavía está dispuesto a molestarla un poco sin atacarla directamente, como decir el nombre de ese distrito a cada oportunidad.

En fin, con eso acabo por hoy. Gracias por los reviews a soldado dragon, MasterAlex1201, BRANDON369, LordFalconX, dragon titanico, darkdan-sama y AlenDarkStar. El descanso concluirá en el próximo capítulo, y luego sí, al Grand Prix P1 y el siguiente enfrentamiento entre Ash y el Equipo Rocket. Nos veremos entonces.