Pov Shizuru.

Me acomodo en el sofá con las piernas estiradas, con una sabana cubriendo mi cuerpo y con una deliciosa tasa de te humeante entre mis manos. Esta por comenzar el invierno y es una mañana fría. Tengo a Misuki con su ropa abrigada sentada en la alfombra frente al televisor muy entretenida jugando con sus juguetes y a Rein dormida en su corral con varias almohadas y sábanas sobre su cuerpecito. Y ni hablar de que la calefacción está encendida, estoy muy segura que mis pequeñas no están pasando frío y me puedo relajar… o eso esperaba.

Un fuerte sonido de taladro invade toda la sala arruinando la tranquilidad anterior. Suspiro frustrada, ha estado así toda la mañana. Reviso a mi pequeña Rein a ver si aún está dormida y suspiro aliviada de que aún lo está, ya me la han despertado tres veces en toda la mañana.

Abandonó mi comodidad en el sofá y me voy hasta el origen del sonido. En la parte de arriba de las gradas se encuentra mi Natsuki con un cinturón de herramientas, muy concentrada, haciendo medidas y agujeros en la pared.

"Natsuki" la llamo apoyándome en el pasamanos.

"Mmmmm"

"¿Puedes dejar eso un momento? Rein esta durmiendo" comienza a dar martillazos sin hacerme caso.

"Ya la volveré a dormir si se despierta" vuelve a encender el taladro y el ruido ya no me deja hablar con ella.

Su respuesta me irrita y me molesta aún más que no me haga caso. Estoy a punto de decirle un par de cosa cuando los ladridos de Dhuran se escuchan por todo el lugar. Lo veo salir corriendo directo a la puerta moviendo la colita. Enseguida se escucha el sonido del timbre y voy a ver quien es.

"Hey Shizuru" dice Nao desde que le abro la puerta "¿Y el chucho?" suspiro cuando el sonido vuelve a comenzar.

"Pasa" le digo irritada.

Ella entra y da un silbido a viendo donde está Natsuki.

"¿Qué le pasa?" suspiro.

"Ha estado así toda la mañana" me aprieto el entrecejo "ella se despertó en la madrugada al escuchar a Rein llorar y cuando regreso comenzó a decir cosas de que la seguridad para las niñas no es buena. Pasó toda la madrugada buscando en su teléfono lugares que estuvieran abiertos y a las cinco de la mañana cuando por fin encontró uno, se fue sin decirme nada y volvió como a la hora con grandes cajas que traían esas puertas de seguridad para bebés. Ya ha puesto una en la cocina, en el comedor, en la puerta para el jardín, el la puerta que da a la cochera y en la que da al estudio en la primera planta donde tiene todas sus cosas de trabajo. No es que me enoje que le preocupe la seguridad de nuestras hijas, pero no ha querido comer nada y ya me despertó a Rein tres veces" frunzo el ceño y veo a mi loco amor que no se a dado cuenta que estamos viéndola "amor, Nao ha venido"

"¿Qué rayos quieres araña?" pregunta sin vernos.

"Quiero hablar de algo contigo"

"Estoy ocupada"

"Es importante" eso la desconcierta y vuelve a vernos.

"Toma un martillo y me ayudas a poner esa puerta en la parte de abajo o no te pondré atención" sigue con su trabajo.

"Es mejor que le hagas caso, llevo toda la mañana hablándole" se cruza de brazos "bien… entonces las dejaré solas. Tal vez haces reaccionar a esta cabeza dura" me cruzo de brazos, me dirijo a mi lugar en el sofá y sonrió al escuchar a Natsuki diciendo.

"Te amo cariño!"

"Claro que no" le digo en burla.

Se ríe y vuelve a su trabajo pero también vuelven los gritos de Rein. Después de casi cuarenta minutos por fin vuelve la calma en la casa. Natsuki se viene a sentar a mi lado.

"Estoy cansada…" me dice con una radiante sonrisa.

"Si, pues Rein también" digo con el ceño fruncido y con una molesta Rein en mis brazos.

"¿Ya te dije lo hermosa que te ves enojada?" la fulmino con la vista "ok ok, lo siento" suspira "vamos cariño, no te enfades acabo de hacer la casa un poco más segura para las niñas. Ven aquí y dame un beso" extiende su brazo para que me apoye en su pecho.

Suspiro y poco los ojos en blanco con una pequeña sonrisa. Me acerco a ella y de doy un pequeño y rápido beso.

"Hey un poco más" niego con la cabeza, así que ella se abalanza y captura mis labios en un profundo beso.

Rein reclama su atención con unas pataditas en su pecho. Natsuki termina de besarme y toma a Rein de mis brazos. Le pasa los dedos por el rostro y hace unas pequeñas sonrisitas. Estira su brazo para que me apoye en su pecho y yo lo hago a pesar de que tiene la camisa un poco mojada por el sudor pero será un buen pretexto para tomar un baño juntas.

Nao está sentada en el sofá para uno que está a nuestro lado, nos observa con una sonrisa de anhelo y con un brillo de felicidad en sus ojos.

"¿Y Nina como esta?" le preguntó.

"No lo se" dice con un suspiro frustrado y se pasa la mano por su cabeza.

"¿Por qué?" pregunta Natsuki con el ceño fruncido.

"Es que todo es demasiado frustrante para mi. No piensen mal" dice rápido al ver la cara enojada de Natsuki "estoy más que contenta de saber que voy hacer papá de unas hermosas gemelitas y adoro ver como el vientre de Nina crece cada día más" dice con una gran sonrisa pero luego se le borra "pero detesto ver que le han regresado los vómitos y los dolores de cabeza. Se que hay más cosas que la incomodan pero no me dice para no preocuparme y yo me siento cada vez más frustrada por no poder hacer nada" apoya su barbilla en su puño y ve a otro lado.

"Sabes…" ella vuelve a verme y puedo ver el dolor en sus ojos "cuando estaba embarazada de Rein tuve un montón de nauseas, casi todo mi embarazo estuve como una fuente. Reito me llenaba de frutas y de comida que le preparaba su chef…"

"¿Cómo?" Natsuki se pone rígida a mi lado y me ve más que enojada.

Suspiro.

"Reito se la pasó ayudándome en mi embarazo. Ya lo sabias" ella abre la boca pero la callo "mejor ni hablemos del porque el tuvo que ayudarme y no mi esposa" ella gruñe y ve a otro lado "el punto es que con esa comida mis náuseas comenzaron a disminuir considerablemente y volví al peso ideal que me dijo Youko. Si quieres le preguntó las recetas"

"Por favor. No te imaginas cuánto te lo agradecería" estiró mi mano y tomo una de las suyas.

"Entiendo lo difícil que son las náuseas. Pero recuerda que todos los embarazos son diferentes. Por ejemplo yo, cuando estuve embarazada de Misuki sólo fueron un par de veces que vomite y no tuve casi ningún inconveniente, fue estupendo. Pero con el de Rein… no había día en el que no vomitara sin maldecir en mi interior a Natsuki por dejarme embarazada"

"Oye!" vuelve a verme enojada "bueno ¿y que hoy es el día de hacerme enfadar y sacarme las cosas en la cara?"

"No amor" le doy un beso en la mejilla "es sólo el tema" le doy otro y veo como un leve sonrojo se forma en su mejilla. Sonrío en mis adentro "no te enojes mi vida, solo es para ayudar a Nao" le doy otro beso y está vez se le forma una pequeña sonrisa.

"Por eso vine" dice removiéndose en su lugar "necesito de su ayuda" suspira "necesito un lugar para que se queden"

"¿Qué pasó?" Natsuki frunce el ceño.

"No es nada malo" suspira "como ya te había dicho que iba a ampliar la casa para que no tengamos que estar muy apretadas para cuando nazcan las gemelas" asiente "lo que quería pedirte es si me prestas una habitación para Nina y Rico"

"Pero me habías dicho que ibas a alquilar una habitación de un hotel"

"Si, pero en todos los hoteles de la zona sólo hay habitaciones en las plantas altas. Nina se ha puesto mal y no quiero que tengamos que perder tiempo en alguna emergencia. También busque casa pero no me gusta los lugares, además de que están muy lejos del hospital"

"Pero estas habitaciones tampoco son muy grandes…"

"No importa, lo único que me importa es que Nina y Rico tengan un buen lugar donde quedarse y aunque me arrepienta de mis palabras casa vez que me las saques en cara, pero para mi no hay otro mejor. Se que tu las cuidadas bien y que me llamarás por cualquier cosa. Te prometo que te pagaré lo que tu quieras de alquiler y te ayudaré con la comida y los recibos"

Natsuki se queda callada pensando, aunque puede ver una pequeña curvatura en sus labios. Se que le ha gustado lo que Nao le ha dicho. A mi también, con todo el tiempo que conozco a Nao jamás había visto que se preocupara tanto por alguien, que solo pensaba en acostarse con medio mujer que se acercara a ella y ver que a madurado por su familia me llena mucho de alegría y se que a mi Natsuki también.

"¿Y para cuando se tendría que venir?" pregunta.

"Mañana, los trabajadores llegarán pasado mañana" Natsuki me entrega a Rein.

"¿Y cual es nuestro beneficio?" se cruza de brazos "digo… has hablado de pagarnos pero no cuanto" se pasa la mano los la barbilla "tal vez te cobre lo de la suite principal de un hotel de lujo" yo pongo los ojos en blanco.

"Claro que pueden quedarse, sin pagarnos nada" Natsuki me ve con la boca abierta "sólo que tienes que ayudarnos a pasar unas cosas de la habitación de Rein a la de Misuki para que puedan quedarse en esa habitación"

"Shizuru!" me regaña Natsuki.

"Por supuesto, sólo voy a llamar a Nina" se levanta y se va al jardín con su teléfono.

"¿Por qué le dijiste que eso? Está era mi única oportunidad" frunce el ceño "ahora ya no voy a poder regodearme" refunfuña viendo a otro lado con los ojos cerrados.

Me levanto y pongo a Rein otra vez en su corral con su chupete en la boca y le pongo su sonaja en la mano. Natsuki aún no me ve, así que con una sonrisa en los labios me acerco a ella. Me ve por el rabillo del ojo pero vuelve a cerrar los ojos. Me acerco y me siento sobre sus piernas, ella no se mueve así que le pasó las manos por el cuello y ella por fin me ve.

"Vamos cielo, no te enojes" pasó mis dedos por su rostro así como a ella le gusta.

"Maldita sea Shizuru, jamás podría enojarme contigo" pone ambas manos en mi cintura "aunque me costaras muchas burlas que ya lo podré hacer a Nao"

"No digas eso cariño, que a ti más que a nadie le gusta tener la casa llena. Además que Misuki se la pasará bien jugando con Rico, ya sabes que las dos se llevan bien" ella suspira y sonríe.

"La casa estará llena de risas" mete sus manos en mi blusa y las pasa por mi espalda "las niñas se cansaran rápido y dormirán toda la noche" me da una suave mordida en mi barbilla.

Me río. Natsuki une sus labios con los míos y me da un beso, su lengua enseguida busca la manera de entrar en mi boca y yo con gusto le doy acceso. Desde que le prometí a Natsuki dejar algunas horas el trabajo todo a mejorado entre nosotras. Ya no discutimos por cualquier cosa y Natsuki se a vuelvo más cariñosa conmigo… y eso me encanta.

"Sólo quiero recordarles que las niñas aún están despiertas" nos separamos.

"Diablos Nao" gruñe Natsuki y puedo sentir su excitación apretándome "no íbamos hacer nada"

"Por supuesto… mejor levántate perro pulgoso y pongámonos a trabajar en la habitación"

Natsuki vuelve a gruñir y me da un beso más antes de levantarse y acomodarse el pantalón. Suspiró, como me encanta esta mujer.

La siguiente semana la pasamos de maravilla. Rico y Misuki no paran de jugar y de reír desde que se despiertan hasta que es la hora de dormir. Nina es otra cosa, aunque ya se le ve mucho mejor que el primer día que llegó. Con las recetas que me dio Reito y con ayuda de una amiga doctora de Youko. También se puede decir que se ha convertido en un monstruo comelón, hasta mi Natsuki se ha tenido que levantar cuando se le presenta algún antojo de madrugada después de haber mandado a Nao por algo completamente diferente. Nao es la que más ha sentido el alivio, ahora ya puede estar un poco más tranquila sabiendo que estamos nosotras ayudándoles para cualquier emergencia. Las cosas en la empresa se están aclarando, Reito y Haruka me han ayudado mucho y ya estamos un poco más cerca de completar nuestro propósito. Natsuki esta cada vez más contenta desde que comenzó a practicar otra vez con el auto, aunque se le ve más contenta porque le prometieron que le prepararían una motocicleta para que regresé a las competencias de motocicletas si ella lo desea.

Estamos preparando la cena, Natsuki tenía ganas de compartir algo entre familia. Es algo que me sorprendió pero no tanto por todo el buen humor con el que hemos pasado toda la semana.

Saeko ha venido y no se ha despegado de Nina, el vientre de ella es mucho más grande de lo que fue el mío a ese mes. Es sorprendente.

Las grandes manos de mi Natsuki se posan sobre mi vientre plano y lo acaricia.

"¿Qué tanto ves?" me da un beso en la mejilla.

"Sólo me imagino en cómo se pondrá cuando ya sea el tiempo en que los bebés nazcan" me giró entre sus brazos.

"Pues creo que necesitaremos una rampa en la casa, porque ya no va a caminar, va a rodar!" dice con una carcajada que no puedo evitar contagiarme.

"Natsuki!" la regaño.

Ella sólo se ríe y me abraza. Nos quedamos así por un momento hasta que vuelvo a sentir su mano en mi vientre.

"Oye… mmmm… ¿no te gustaría que tuviéramos otra?" me pregunta con las mejillas muy sonrojadas.

"No!" le digo sin necesidad de pensarlo.

"¿Por qué no?"

"Porque no!" frunce el ceño.

"Esa no es una respuesta"

"Amor, por el momento no quiero saber nada de vómitos ni de dolores"

"Ok" me da un beso fuerte en la mejilla "pero voy a volver a convencerte"

"Ya veremos" le doy un beso en sus labios.

El timbre sueña extrañándonos a todas. Natsuki va a ver y luego regresa con una Midori con un traje impecable, con su maletín en manos y con su semblante serio. Nao se acerca a ella y se ponen a hablar un par de cosas junto con Natsuki. Veo a Nina en busca de información pero ella sólo se encoge de hombros y niega con la cabeza. Yo me acerco a saludar y la invito a quedarse para cenar.

La cena pasa con tranquilidad. Nao y Natsuki no han dicho nada, pero Midori a cambiado su semblante a uno más tranquilo gracias a las risas de las niñas que están comiendo en sus sillas jugando entre ellas. Nina está nerviosa, demasiado nerviosa y eso me preocupa a mi también.

"Rico, has silencio un momento por favor" le dice Nao a su lado.

"Si, Nao" Nao sonríe y se acomoda bien su asiento.

"Bien, quería reunirnos a todos porque tengo un par de cosas que comunicarles porque somos familia y es necesario que lo sepan" suspira "detesto comenzar con decirles que con Nina estuvimos hablando y acordamos que vamos a atrasar la fecha de nuestra boda"

"¿Eh?!" pongo mi mano en la pierna de mi Natsuki para que no se exalte "¿Por qué?"

"Porque no quiero forzar el cuerpo de Nina, mis bebés y ella son mi prima prioridad. Por eso decidimos esperar hasta que nazcan" toma la mano de Nina y la aprieta "espero que nos puedan apoyar con eso"

"Por supuesto que si hija, me parece una excelente idea" dice Saeko.

"Gracias Saeko" suspira "la otra noticia que tengo…" pone un sobre sobre la mesa y Nina abre los ojos como plato "se que te prometí que lo íbamos a leer juntas, pero como te pusiste mal se me olvido" se disculpa con Nina "esta es la prueba que me hice con Rico" le sonríe a Midori "pero tengo algo mejor"

Midori se levanta y va por su maletín, lo pone en la mesa y saca una página. Se la entrega a Nao y esta la pone en alto para que la podamos ver todas.

"Es el acta de nacimiento de Rico" todas abrimos los ojos "desde ahora oficialmente y legalmente es una Yuuki" abre el sobre y saca la carta "positivo!" dice con una gran sonrisa.

Natsuki es la primera en levantarse y darle un fuerte abrazo a Nao. Saeko levanta a Rico y la abraza a su pecho, la niña no entiende nada pero igual la abraza. Cuando Natsuki suelta a Nao, Nina no espera mi un segundo más y se abalanza a Nao con un gran beso. Nao la trata con sumo cuidado y después de besarla hace que se vuelva a sentar. Yo las felicito con un abrazo a cada una.

La cena termina entre risas y abrazos, Rico se queda sorprendida por cómo de repente todas la estábamos abrazando. Ella aún no entiende nada y se que está incómoda pero cuando por fin la dejan de agobiar vuelve a su alegría.

Natsuki esta acostada en su lado de la cama, con la espalda pegada en la cabecera de la cama y con su teléfono en la mano. Al verme entrar lo deja aún lado y me recibe con una gran sonrisa.

"Las niñas ya se durmieron" me siento a un lado y me quito los zapatos "Misuki ha quedado desmayada, no se despertará hasta mañana"

"Me alegra escuchar eso" estoy apunto de levantarme cuando siento un pequeño jalón de mi brazo que hace que caiga en su pecho "¿A dónde piensas que vas?" me muerde suave en la barbilla.

"Natsuki!" me río.

"Te amo más que mi vida Shizuru" me da un suave beso en los labios y yo la veo con los ojos entrecerrados.

"Mmmm ¿a que se debe eso?" suelta una carcajada.

"¿No puedo decirle a mi esposa que la amo?"

"No… a menos que hayas hecho algo malo"

"Pues entonces… es porque estoy feliz" se mueve completamente hasta ponerse sobre mi.

"¿A sí?" me toma de las manos y las pone sobre mi cabeza.

"Si" me besa el cuello "me gusta tener la casa llena, me encanta como Misuki corretea por toda la casa jugando con Rico, adoro ver lo bien que está creciendo Rein, el embarazo de Nina está mucho mejor y a ti te amo cada día más ¿Qué más se puede pedir?" se pone entre mis piernas.

"Ara, Natsuki tan linda" me besa el cuello y suelto un suave suspiro.

"Me muero por hacerte el amor" me muerde suave la clavícula.

"Entonces hazlo" captura mis labios con ferocidad y deseo que me hace vibrar.

Pasa su dura erección en mi sexo. Cierro los ojos, me encanta sentirla así, saber que yo soy la única en su corazón, la única que la pone así. Me suelta las manos para quitarme la camisa de un tirón, me besa el cuello. Yo muevo mi cuello para darle más acceso. Me muerdo el labio para no soltar un gran gemido. Abro los ojos y veo una cabecita roja junto a mi.

Empujó a Natsuki con fuerza y cae a mi lado.

"Shizuru! ¿Qué rayos?!" me ve desconcertada.

"Hey pequeña ¿que pasa?" me cubro con la sábana.

"Quiero hacer pipi. No alcanzó" dice Rico con sus ojos adormitados.

"Oh no!" dice Natsuki levantándose de un salto "la última vez te hiciste en la alfombra. No hay tiempo que perder" la toma con un brazo y se la lleva corriendo.

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"Voy a salir temprano" me ordenó la ropa que está un poco ajada "ya termine el papeleo que tenía pendiente"

"¿Y las motocicletas?" suspiro.

"Ya dejé reparadas tres, las otras dos las veré mañana. De todas formas aún tengo tiempo"

"¿Y las prácticas?" gruño.

"Vamos Nao. Tengo el día libre de entrenos y quiero hacer unas cosas ¿cuánto tiempo más me vas a tener con tus preguntas?" suelta una carcajada.

"Joder cachorra andas demasiado apurada"

"Sólo quiero terminar y regresar a casa con Shizuru"

"¿Así?" asiento "¿sólo a eso?" veo a otro lado con una sonrisa pícara "ya lo imaginaba"

"Nada de eso" me río "con tu pequeña silenciosa rondando por mi casa, es imposible" sonríe.

"No se que le has hecho a Rico pero se siente muy a gusto con ustedes como para que les pida que la acompañen al baño por las noches. A mi me costó semanas"

"Es mi encanto" digo con una sonrisa y ella resopla.

"Mejor vete, antes de que mi puño sienta "encanto" por tu rostro" se levanta para salir pero se detiene en la puerta "¿Por qué no llevas a Shizuru a cenar? Pasen una rica noche juntas, me encargaré de las niñas"

"¿Estas segura?"

"Si. Se que tuvieron que hacer un gran cambio en su intimidad desde que llegamos. Es lo mínimo que puedo hacer" me sonríe "así que ve, lleva a tu mujer a un bonito lugar y disfruten la noche. Yo cuidaré a las niñas"

"Maldita araña, eso es lo mejor que has dicho en toda la semana" me levanto de mi silla "mejor me voy antes de que cambies de opinión" pasó a su lado y le aprieto un hombro "gracias"

"Vete" sonrió.

Salgo de la oficina y me voy directo a mi auto. Conduzco hasta el centro comercial mas cercano al taller. Tengo que pagar unos recibos y comprar cosas para mis hijas, ya se les están terminando los pañales y la leche, sin hablar de todos los artículos de higiene personal que utilizamos todas. Lo bueno es que de lo demás nos ocuparemos el fin de semana.

Al terminar de comprar me dirijo a mi auto con las manos llenas. Que se puede esperar, al entrar a una tienda para bebés, con una gran variedad de ropa y con dos hijas hermosas en las que se verán bien. Pongo las bolsas en el maletero del auto. Una voz conocida me llama.

"¿Natsuki?" me giro y abro los ojos.

"Ahn! ¿pero que…? Estas más inflada que un globo!" me quedo con la boca abierta al verle su gran vientre apuntó de explotar.

"Gracias Natsuki, es agradable escuchar eso" dice irritada.

"¿Cuántos bebés se supone que tienes ahí?"

"Sólo uno! Y es normal, ya casi se acerca la fecha" se cruza de brazos.

"Eso no es normal! Shizuru no tenía esa gran panzota" alguien ha comido muchos dulces en el embarazo.

"El bebé es grande ¿contenta?!" pone los ojos en blanco.

"¿Y cuanto se supone que mide? ¿un metro?" me tiro una carcajada y ella me fulmina con la vista.

"¿A caso nadie te dijo que no debes molestar a las mujeres embarazadas?"

"Recuerdo haberlo leído por algún lado" digo con gesto pensativo.

"Eres irritante! Me dan ganas de… Oh, oh" ve al suelo y me doy cuenta del líquido que le baja en la piernas.

"Oh mierda…" se toma del vientre y gruñe con fuerza "mierda, mierda, mierda, mierda…"

"¿Podrías dejar de maldecir y ayudarme?" me ve enojada y está vez si me asusta.

"Ven, vamos en mi auto" cierro la maletera y la ayudo a entrar al auto, luego me voy al de conductor "¿Dónde te llegó?"

"Voy hacer como si no preguntaste eso" suelta otro grito cuando llega otra contracción "conduce maldita sea!"

"Qué no se a cual!" me fulmina con la vista y me tira una botella que tenía en el auto.

"Sólo conduce maldición! Yo te voy a decir donde cruzar" yo hago caso de inmediato antes de que encuentre la caja de herramientas que tengo atrás.

Entre gritos y golpes llegamos al hospital. Una enfermera que iba saliendo vuelve a entrar corriendo cuando nos ve llegar y regresa con una silla de ruedas. La sientan y nos vamos corriendo a una habitación donde la acuestan y le comienzan a poner un montón de cosas alrededor.

"Bien, ya estas en buenas manos…"

"No te vayas! Sólo piensas déjame…" se interrumpe al soltar otro grito.

"Shizuru me está esperando"

"¿Me estas diciendo que te importa más Shizuru que mi bebé?!" me pongo nerviosa al sentir un par de ojos viéndome.

"Es mi esposa"

"Ok vete con tu esposa, déjame aquí tener a mi bebé sola!" vuelve a gritar.

Todos los que están presente se detienen y me ven con el ceño fruncido. Yo me pongo mucho más nerviosa, no se que estarán pensando de mi, pero están mal.

Un médico entra, comienza a hablar con ella y comienza a chequearla. Habla unas cosas con la enfermera que me veía mal, luego sale de la habitación.

"¿Qué no te ibas a ver a tu mujer?" se escuchan unos murmullos "yo sola puedo con mi bebé, vete ya"

Me remuevo en mi lugar cada vez más incómoda. Al final suspiro y me pongo a su lado. Se que Shizuru se va a enojar conmigo, pero no puedo dejarla así sola, no puedo hacerlo, sólo de imaginar que si mi Shizuru estuviera en la misma situación , yo estuviera mil veces agradecida si alguien la ayudará.

Le ayudo a Ahn a hacer sus respiraciones, así como me enseñaron cuando Shizuru estaba embarazada de Misuki. No se cuanto tiempo pasa, pero de repente entra su médico y comienza a dar órdenes y todos se preparan. La llevan a otra habitación y yo voy con ella porque me tiene de la mano apretada.

Los minutos pasan y mi mano está al borde de la fractura por lo fuerte que me la presiona, hasta puedo ver que mi dedo meñique se pone cada vez más morado. Un fuerte grito se escucha en toda la habitación seguido de un alivio en mi mano.

"Felicidades es una niña!" dice el médico alegre.

Una enfermera la toma y le da una media limpieza antes de ponérsela en su pecho. Yo la veo fijamente y me quedo en shock total. Abro la boca pero no me salen las palabras, me restriego los ojos con las manos pero de inmediato los vuelvo a abrir como platos.

"Oye Ahn, dime que el verde de su cabello se debe a que comiste muchas lechugas en tu embarazo o cualquier cosa verde, hasta una lata de pintura si quieres. Pero por favor dime que no es hija de quien yo creo que es"