El kokoro

Es una fría noche. En el parque central de Konoha se encuentra un grupo de varones donde se percibe un aura sombría y deprimente.

Ahí vemos a Daisuke, sentado en una banca, vistiendo su traje de boda tradicional japonesa, se ve tan deprimido, como si de pronto se hubiera acabado el porno en todo el mundo. Itachi que está a su lado muestra tal depresión como si de pronto ya no vendieran juguetes sexuales en el mundo. Sasuke se ve tan emo como cuando andaba en su faceta de vengador. Tatsuya carga tal expresión de sufrimiento como si de pronto se le hubiera presentado la oportunidad de matar a Sasuke saliendo impune y por un descuido la deja ir. Kakashi esta tan triste como si esta vez no se haya podido perder por el sendero de la vida y haya sido puntual. Minato y Naruto cargan esa expresión de dolor y sufrimiento como si se hubiera acabado el rameen en todo el mundo. Suigetsu se ve tan triste como si de pronto su esposa lo haya dejado de insultar. Y Matsu se ve tan desolado como si de pronto haya perdido la oportunidad de ser torturado cruelmente por Sasuke.

El grupo de hombres suelta un profundo suspiro lleno de pesar y sufrimiento… ¿Qué tiene así a estos machos alfa de Konoha?

96 horas antes de la boda

En un campo de entrenamiento se encuentra sentado Mangetsu, sosteniendo una libreta y una pluma, se le ve pensativo, como si anduviera analizando una operación muy difícil.

- ¡Ahhh…!—exclama desesperado, removiéndose el cabello—pensé sería fácil, pero de eso nada… ¡quiero que sea la mejor despedida de soltero pero no se me ocurre nada para ello!... debería pedirle consejos a mi padre, la fecha se me viene encima. –el chico se pone de pie.

- ¿Tú eres Hozuki Mangetsu?

Se oye preguntar desde atrás de él, el pelirrojo voltea viendo a una mujer acercándose en muletas, vendada de pies a cabeza como una momia egipcia, solo se le ven los ojos, la nariz y la boca.

- Si—responde alto, lo suficiente para que la momia lo escuche, esta algo—muy—retirada.

La pobre momia se ve que apenas puede con su alma, camina muy lento. Mangetsu checo su reloj y ya pasaron diez minutos y ella aun no llega a donde esta él… pudiera acercarse él mismo y facilitarle esos cinco metros que le faltan, que es la mitad del recorrido desde que volteo, pero le da flojera y le divierte ver como la momia sufre con el caminar hacia él.

Otros diez minutos más, cuando finalmente la mujer se acercó lo suficiente le dio un fuerte putazo en la cabeza al pelirrojo con la muleta.

- ¡¿Qué le pasa?!—exclama indignado, y es que todavía que la espera la muy maldita lo golpea.

- Agradece que vengo por algo importante, sino te mataba ahora mismo por disfrutar mi desgracia—le dice déspota.

- Claro—comenta sarcástico y sonriendo socarrón.

- Créeme así como ando me sería fácil matar un mocoso como tú—la mujer entrecerró sus ojos.

- Si usted dice—le responde siguiéndole la corriente.

La mujer entrecerró más los ojos, pero al parecer llego a la conclusión de que le conviene más vivo que muerto, así que lo dejo pasar.

- Mi nombre es Iris y soy la tutora de Asahi—se presenta lo más educada que puede pero su tono de voz sonó como si le hablara a un moco.

El pelirrojo pareció sorprenderse, pero le dio más curiosidad la razón por la que la tutora de Asahi lo busca a él que solo es el amigo de Daisuke, amigo que el muy desgraciado no deja ni que se le acerque cinco metros a su muñequita.

- Un gusto—le dice sin saber que más decir, mientras se rasca la nuca.

- Supe que tú te encargaras de preparar la despedida de soltero de Daisuke.

- Así es.

La mujer sonrío de una forma que a Mangetsu le dio buena espina, es que fue una sonrisa que mostró perversión y maldad, le gustan esas sonrisas.

- Me gustaría ayudarte. –su tono cordial no concuerda con su sonrisa y mirada.

- ¿Ayudar en una despedida de soltero? – "casualmente" Kakashi pasaba leyendo por ese mismo campo de entrenamiento y se detuvo alado de ellos. –amo ayudar a la gente en despedidas de solteros, podría decirse que soy un experto en eso.

- ¿Ah? –Mangetsu alza una de sus cejas.

- ¿Despedida de soltero y necesitan ayuda? ¿Por qué no viniste a mi pequeño Mangetsu? –Minato cae en cuclillas sobre la cabeza del pelirrojo que mira de reojo hacia arriba.

- ¿Eh?

- Si mi pequeño ayuda yo también—Naruto cae en cuclillas encima de la cabeza de Minato y al pobre de Mangetsu le comenzaron a temblar las piernas como Bambi en el lago congelado.

- Hijo mío me entere de que harás la despedida de soltero de Uchiha Daisuke, ¿por qué no me pediste ayuda? –Suigetsu se acerca con brazos abiertos y sonrisa de ser divino.

Y así es como se reunieron algunos de los pervertidos más peligrosos para organizar una despedida de soltero.


72 horas antes de la boda

En la casa de Isae, para ser más exactos, en la sala, se encuentra la rubia sentada en el sillón tejiendo, en el suelo están Asahi y Kushina intentando tejer, guiándose por la revista que les presto Isae, y el pequeño Tenshi está sentado en el suelo, enredándose a sí mismo con el estambre con el que está jugando.

- Se ve tan fácil y es muy complicado—Kushina hace un infantil puchero.

- Solo sigue las puntadas como te enseñe—le explica tranquiliza Isae.

- Jefa eres muy buena en esto—le dice con admiración Asahi.

- La práctica hace al maestro—responde con arrogancia. –pero tú ¿para que estas aprendiendo? Ni hijos tienes al menos que el Uchiha mimado ya haya echo anotación—comenta insinuante haciéndola sonrojar y que Kushina la mire con reproche porque no se lo haya dicho.

- ¡Claro que no! –exclama avergonzada—Kushina me invito y me pareció buena idea para hacerles unos zapatitos a los hijos de Seiki. –se explica.

- Están de lo más lindos nee-san, aunque pobrecito de Tetsu-kun, tiene un ojito malito.

- Por lo demás está sano, es lo que debe de importar—Isae se encoge de hombros.

- En eso tienes razón jefa—Asahi asintió dándole la razón. – ¿Qué crees que sea el tuyo?—pregunta volteando hacia Kushina e Isae agradeció el cambio de tema, Sasuke los amenazo de no hablar sobre lo que paso esa noche, y enserio le tiene miedo, no quiere que por accidente se le vaya a salir algo.

- No lo sé, pero no me importa. Es nuestro bebé y con que nazca sano me llena de felicidad—Kushina sonríe, acariciándose el vientre.

- Bien dicho—Isae asiente estando de acuerdo.


En la habitación de los gemelos se ve a Daisuke de pie alado de una de las cunas, recargándose en el barandal, mirando con ojos entrecerrados a Tetsuya, que esta acostado, su cabecita esta vendada, cubriéndole el ojo derecho, pero con el izquierdo que es tan negro como el de su tío, le sostiene la mirada.

- Daisuke lo vas a asustar y hacer llorar. –lo reprime Itachi que está de pie del otro lado, en medio de las cunas, teniendo en brazos a Suki, quien arrulla para intentarla hacer dormir.

Si, como sus mujercitas querían momento de chicas, ellos se fueron a hacerla de niñeras con sus sobrinos, bueno, iban a visitar a su hermana aprovechando que vive enfrente de la guarida a donde se fueron sus mujercitas, pero terminaron de niñeros.

- ¿Hacer llorar a este pequeñajo? –pregunta con diversión y como si la idea fuera absurda. –solo míralo nii-chan, se le ve tiene cojones y astucia, y eso que solo tiene tres días de nacido—comenta con orgullo, picándole de forma juguetona la nariz.

- Tiene una mirada muy penetrante—Itachi ya lo había notado, pero no deja de sorprenderle eso.

- Como digno Uchiha, ¿na Tetsuya?... tío Daisuke te va a enseñar muchas cosas—dice pícaro, moviendo sus cejas de forma insinuante.

- Le diré a nee-san que no deje que Daisuke este a solas con Tetsuya o presiento que lo convertirá en el demonio personificado—de solo pensarlo se estremeció. –Daisuke no lo cargues, sabes que no le gusta que lo cargue nadie más que nee-san y Tatsuya-nii. –le dice al verle inclinarse a él con esa intención.

- ¿No lloraras con tío Daisuke, verdad Tetsuya?

- Lo ha hecho todas las veces que has intentado cargarlo, déjale—le ordena, y es que si Tetsuya llora, llorara Suki y para calmarlos está muy difícil, esos dos están muy apegados con sus padres que solo ellos consiguen calmarlos.

- Tks… algún día Tetsuya, algún día—le dice entrecerrando los ojos y le divirtió que Tetsuya entrecierre el suyo como retándolo. – ¡te lo dije, tiene cojones! –comenta de lo más emocionado.

- Muchos—comenta divertido.

- Déjame a Suki—le dice acercándose para cargar a su sobrina.

- Se cuidadoso Daisuke, es muy pequeñita—le advierte

- No es la primera vez que la cargo. –Daisuke roda los ojos.

Pero cuando se acercó ensancho los ojos a la par que Itachi, nada más posaron su mirada en la pequeña.


Tatsuya está terminando de preparar la comida mientras Seiki termina con la ensalada.

- Ya estoy bien, puedo ayudarte con más cosas que solo la ensalada. –le dice divertida.

- Hace apenas tres días diste a luz a ese par de revoltosos, sigues pálida. Agradece que permití que te pares de la cama.

Seiki pone los ojos en blanco, es verdad, apenas hoy la dejo pararse de cama, no la había dejado, incluso él va por los niños para llevarlos a la habitación cuando se despiertan llorando. La trata como si estuviera enferma y débil, cuando ella ya se siente muy bien.

- Deberías ir con los niños mientras termino con esto. –Tatsuya frunce el ceño.

- Mis hermanos están con ellos. –comenta Seiki tranquila.

- Por Itachi no me preocupo, pero Daisuke… —Tatsuya entrecierra los ojos, Daisuke es un descuidado e imprudente, de hecho nada más los niños estén más grandecitos ni loco los deja a solas con él, se los mal influenciara.

- Dai-chan los cuidara bien, es bueno con los niños—asegura divertida, le da risa como Tatsuya los sobreprotege aún más que a ella y eso ya es exagerar.

- ¡Nee-san/nee-chan!

El grito exagerado de Itachi y Daisuke los hizo correr asustados hacia la segunda planta.

Nada más llegaron Daisuke se les acerco teniendo en brazos a Suki.

- ¡Mira, mira, mira nee-chan! –exclama emocionado.

- ¡Abrió los ojos! –Itachi alado de él se muestra igual de emocionado.

Tatsuya y Seiki miran sorprendidos a Suki que ríe juguetona y alza sus bracitos hacia su mami para que la cargue.

- Son verdes—Tatsuya es el primero en reaccionar y pone expresión bobalicona, su pequeña se ve hermosa con esos ojitos verdes que brillan intensamente al mirarlos.

- ¡Como los de mamá! –exclama Seiki emocionada.

- ¡Suki tienes los ojos más hermosos de todo el mundo! –exclama Tatsuya quitándosela a Daisuke que se mostró indignado, mas Itachi no lo dejo reclamar.

- Oka-san pegara un chillido al ver que saco sus ojos—comenta divertido Itachi.

- Huele a quemado—comenta Daisuke frunciendo el ceño.

- ¡La comida! –exclama Tatsuya espantado, entregándole cuidadosamente la niña a Seiki y saliendo de ahí corriendo.

- ¡Te ayudo!—comenta Itachi divertido, siguiéndolo.

Al oír la risa de Suki, Seiki deja de ver divertida por donde se fue Tatsuya para mirar a la pequeña que ríe y avienta manotazos.

- Te divierte ver a su padre comportarse como el ridículo que es, ¿verdad Suki? –Daisuke le picotea la nariz con suavidad, haciéndola reír más.


48 horas para la boda

En la tina del baño se encuentran Itachi y Kushina. Kushina está sentada entre las piernas del peli-rosa. La rubia juguetea con la espuma mientras él le lava el cabello.

- Cuando nazca nuestro bebé será casi de la edad que Tetsu-kun y Suki-chan—comenta risueña.

- Sera menor por siete meses.

- ¡Si! Y si Asahi encarga pronto será su bebé más o menos de la edad. La casa de tus padres se llenara de nietos—comenta divertida, mirándolo por sobre el hombro e Itachi ríe con diversión.

- No dudes que se llenara de nietos—el peli-rosa le hace el cabello a un lado, descubriéndole el lado derecho del cuello. –planeo tener muchos contigo—le dice seductor antes de darle suaves besos en los labios, mientras lleva sus manos a los pechos de ella.

- ¿Si? ¿Cuántos hijos quieres que tengamos? –pregunta juguetona mientras se inclina, dándole más acceso.

- Mmmm… no sé, pero quiero muchos—juguetón le da una mordida en el cuello, sacándole un jadeo. –de echo quiero seguir practicando el cómo hacerlos.

- Practiquemos—Kushina se voltea lo más que puede en la posición en la que está para poder unir sus labios con los de él.


24 horas antes de la boda

Tatsuya aun en pijama, sale de la casa, para sacar la basura. Al mismo tiempo que salió él también salió su vecino, y como siempre hizo como que no existía.

- ¡Tatsuya!

Ante el grito chillón alza la mirada viendo a Minato caer hacia él de quien sabe dónde y el muy hijo de puta le aventó algo que estaba por esquivar, pero no conto con que un kunai que vino de Matsu reventara dicho objeto cerca de él, soltando un extraño gas.

- ¿Qué mierda…?

Fue lo único que alcanzo a decir antes de caer de lleno al suelo, ni las manitas metió.

Minato saca de entre su ropa un papel, que pega en la puerta, no quiere que su amiga se le preocupe, así que le dejo una nota.

- Objetivo capturado… cambio—Matsu sonriendo angelical, habla a través del radio.

- Bien hecho chico, puedes venir por tu pago cuando quieras… cambio—le responde Iris.

Matsu amplía su sonrisa, quien iba a pensar que esa mujer le daría tal variedad de juguetes sádicos sexuales, y solo por ayudar a secuestrar a Tatsuya.


Sasuke va llegando a la estación de lo más tranquilo, pero se detiene de pronto. Todo su ser le alerta peligro.

- ¡Teme!

Sasuke voltea con su puño estirado dándole en la mera cara al imbécil que pretendía lanzársele encima vaya a saber porque estupidez, no piensa arriesgarse.

Naruto cae como peso muerto con la cara hundida por el puñetazo, si, Sasuke uso chakra en la mano para que el golpe lo mate con algo de suerte.

Cuando Sasuke volteo para reanudar su camino casi se le sale un pedo del susto al ver a Kakashi sonriéndole tan ampliamente que su ojo se le cierra.

- ¿Qué putas madres quieres Kakas…?

No termino su pregunta cuando Kakashi le exploto algo en la cara que aventó un polvo raro. Sasuke vio todo borroso, incluso vio dos borrosos Kakashi.

- Esta me la pagas, maldito.

Le dice antes de perder la conciencia, cayendo encima del noqueado Naruto.

- Je, la máscara no solo sirve para tapar mi hermosura, sino para evitar malos olores y gases raros—dice con diversión antes de sacar el radio. –objetivo capturado… cambio.


Itachi sale de la casa que desde que regreso de su luna de miel comparte con Kushina. El peli-rosa se le ve risueño, y no es para más, vive y está casado con la mujer que ama y está a meses de ser padre. Cada día le resulta difícil despedirse de ella, no puede dejar de besarla.

- ¡Itachi-nii!

El peli-rosa voltea viendo a Mangetsu que se le acerca sonriéndole amigable.

- Hola Mangetsu-kun, tenía tiempo sin verte—saluda amigable.

- Lo sé, de niño me la pasaba en tu casa—le dice divertido y rascándose la nuca.

- Que tiempos—Itachi suspira con nostalgia—antes me arrastraban a sus travesu…

- ¡Piensa rápido!

Itachi alza la mirada y lo único que recibe es algo que se le estrello en la cara aventándole un gas que lo tumbo al instante. Mangetsu alcanzo a agarrarlo para que no se azote.

- Sigo teniendo buen brazo—comenta Suigetsu llegando a donde están ellos, moviendo en forma circular el hombro del brazo con el que lanzo.

- Oto-san te pasaste, de milagro no le deformaste la cara—comenta Mangetsu mirando a Itachi que tiene en rojo marcado donde le dio el fregazo. –si Sasuke-san se entera como noqueaste a su consentido te mata.

- Sasuke siempre me quiere matar, y me querrá matar cuando sepa que ayude con el secuestro, así que hay que vivir la vida al máximo—comenta sonriendo socarrón y Mangetsu confirma que su padre es cien por ciento masoquista, le gusta la mala vida.— ¡ah! –exclama recordándolo, así que saca el radio. –Princeso capturado… cambio.


Asahi está recargada en la puerta principal del departamento, con Daisuke frente a ella besándola y dándole salvajes penetraciones, tomándola de la cadera. El pelinegro esta vestido y ya bañado, estaba por irse cuando entre despedidas de besos juguetones se calentó y la follo ahí mismo.

Por otro lado Asahi solo trae la camisa de él que se colocó después de bañarse, la tiene alzada hasta la cintura y sus bragas cuelgan del tobillo derecho.

- La mejor despedida de soltero—le dice ronco y agitado sobre los labios, mostrando una de sus sonrisas traviesas.

- Idiota—Asahi vuelve a unir sus labios con los de él, revolviéndole el cabello con desesperación ante el placer.

Unas cuantas estocadas más, que fueron más profundas y salvajes antes de que ambos llegaran al orgasmo.

- Cuando regrese vendré por mas—le dice pícaro sobre los labios y ella le saca la lengua por lo que él saco la suya para lamer la de ella.

- Más te vale portarte bien. –le dice amenazante.

- Yo siempre lo hago.

Le dice con picardía y ella entrecierra los ojos dejándole ver que de eso nada.

- ¡Daisuke sino sales entrare, llevo rato tocado! –se oye gritar a Mangetsu desde afuera, sonando desesperado.

- ¡Entra y te mato! –le grita en respuesta mientras sale de ella, y se mete su semi flácido miembro a los pantalones antes de abrochárselos.

- Más te vale portarte bien Uchiha—Asahi lo toma de las solapas.

- Lo haré muñequita. Me has embrujado al grado que solo tengo ojos para ti.—le dice coqueto antes de darle un beso de pico en los labios, que si lo hace más intenso se avienta otra ronda, ahora le parece que debió rechazar la despedida de soltero, se le antoja más tener una noche fogosa con su muñequita, pero ni modo.

El pelinegro sale del departamento y Asahi lo sigue con la mirada hasta que la puerta se cerró, entonces corre hacia la habitación, se aventó a la cama y de debajo de la almohada saco un radio.

- Se fue… cambio.

- ¡Al fin!... ¿se fue creyendo que te quedaras en casa?... cambio. –se oye que le responde Kushina.

- Si… cambio—una sonrisa traviesa adorna el rostro de Asahi y es que si se entera que ella también tendrá despedida de soltera la deja amarrada o es capaz de no ir a su despedida con tal de que ella no vaya a la suya y eso es injusto.

- Jujujuju… esta noche la vamos a disfrutar, nee-san me ayudo con todo… paso por ti en una media hora… cambio.

Asahi se puso de pie de un brinco y casi se cae al aun traer las bragas en el tobillo, pero mantuvo el equilibrio. Tiene media hora para arreglarse, necesita apurarse.


En un bar lleno de bailarines desnudistas masculinos se encuentra Ino…

- ¡Oh si papasito, muévelas más y te las compro! –la rubia le coloca un billete en el elástico de la tanga al bailarín que le está moviendo las pompas en la cara, y claro que la rubia le dio su buena nalgada.

Isae….

- Tanta carne y yo chimuela… ¡grr! –la rubia se muerde el labio inferior, mirando con perversión el paquete del bailarín que le baila sensualmente.

Kushina…

- ¡Kya…!—la rubia sonrojada le pone el billete en la tanga al bailarín.

Yukina…

- ¡Grrr!... muévelas así chiquito. –le dice al apretarle con ambas manos las duras y firmes pompas del desnudista.

Karin…

- ¡Quisiera ser tu tanga muñeco! –la pelirroja le agarra sin descaro alguno la entrepierna al chico que sonríe coqueto.

Kairi…

- ¡Ponlas aquí nene! –la peli-blanca se palmea las piernas para que se le siente encima mientras le baila.

Sakura…

- ¡Yisus! No me importa pecar contigo—juguetona le pasa la mano por el duro y musculoso torso al bailarín que le baila de lo más sensualón, insinuándosele mucho.

Seiki…

Ella solo está sentada, con brazos y piernas cruzadas, mirando al bailarín que le baila, que hasta nervioso se ha puesto ante su tranquilidad, falta de reacción y mirada penetrante, incluso lo sonrojo, y no es un chico tímido, menos si baila para mujeres calentorras cada noche, lo hace sentir desnudo… y aunque casi lo está por primera vez siente pudor y se siente como mujer virginal.

Asahi…

- ¡Kya…! –Asahi no sabe ni donde tocar, y el bailarín divertido le agarra las manos para que lo toquetee.


30 minutos antes de la boda

La despedida de soltero de los machos fue en alguna casa de té del país del fuego, ubicada quien sabe dónde, menos en Konoha, de hecho muy alejada de Konoha, los machos que la organizaron no son tan pendejos como para hacer el desmadre cerca de donde viven sus esposas que para que mentir, le tienen más miedo que a nada en el mundo.

La sala privada en que se llevó dicho evento está llena de vidrios, botellas de sake vacías, sangre, kunai, shuriken, y de más cosas dejando ver un completo chiquero.

Itachi comenzó a despertarse y nada más tuvo conciencia le dolió la cabeza como si le hubieran enterrado cientos de kunai, tal vez sea porque tiene uno enterrado en el costado derecho por donde le escurre sangre ya seca. También siente la boca pastosa y no recuerda casi nada, de hecho solo recuerda que despertó así de adolorido y estaba en la despedida de soltero de su hermano en donde ya había un desmadre al estilo los más loco de Konoha.

Paso su mirada por el lugar y ahí vio a Kakashi recargado en un rincón con su ropa desacomodada y arrugada como la de cualquier borracho, su plata cabellera está llena de brillitos de lo más mariconados y sus parpados tienen pintados ojos.

Alado de Kakashi y clavado en la pared como Jesucristo en la cruz se ve a Naruto, solo que él en vez de clavos tiene kunai, eso le hizo recordar que ahí Sasuke lo crucifico por secuestrarlos y luego comenzaron a jugar al tiro al blanco usando a Naruto como blanco.

- Solo espero que siga vivo sino vamos todos a la horca y Kushina-chan me rematara—el peli-rosa se estremeció, recordando que él ya un poco más tomado jugo también, incluso ayudo a ahogar a Naruto con sake junto con Daisuke.

Después ve a Suigetsu tirado en el suelo, con el trasero calcinado y sangrándole, si, ahora recuerda que entre él y Daisuke lo agarraron mientras Sasuke le metía un chidori en el culo. Pero el peliblanco también disfruto del buen saque, mientras lo golpeaban como locos antes de la violada del chidori le hundieron la cara en un barril con sake para que se atasque.

Luego esta Mangetsu con los bóxer en la cabeza, tirado en el suelo, ahogado con su propio vómito, cabe resaltar que todo su cuerpo está lleno de lentejuela formando figuras graciosas.

Minato está amarrado al techo como piñata, más bien como todo masoquista, con las cuerdas pasándole por todo el cuerpo, y sus extremidades hacia arriba. Esta desnudo, tiene un ojo morado, los labios tan hinchados que parece pescado, y cortes por todo el cuerpo, eso sí, todo lleno de lentejuela pareciendo diva, ante todo la imagen. Y como toque final tiene una vela encendida en el culo ya a punto de terminarse, con toda la cera en su culito.

Tatsuya está desparramado en el suelo, su cabello está recogida en dos coletas pareciendo una muy machorra colegiada. Tiene un círculo pintado en negro rodeándole el ojo derecho. Y un salvavidas infantil rodeándole la cintura y abraza un oso de peluche vaya Kamisama saber de dónde saco.

Matsu está montado encima de un caballo de madera, está en cueros y su cuerpo tiene marcas de latigazos frescos, además gran parte del cuerpo lo tiene lleno de cera que en su momento se bañó con ella hirviendo.

Sasuke tiene toda la cara pintada de blanco como digna geisha o emo, incluso los ojos están pintados de negro, se colocó todo el cabello hacia adelante a la emo y abraza una botella de sake, mientras se chupa el dedo meñique. Itachi no quiso verlo por más de un segundo, no quiere perderle la admiración que siente hacia él.

Iris no se ve por ahí, sin mal no recuerda se fue a montarse su propia orgia de mujeres por ahí, no le interesa.

Y Daisuke está bien abrazado a Sasuke como el mimado que es, ese canijo solo se quedó dormido, al parecer aguanta el alcohol aún más que los mayores que no hizo un ridículo como todos ellos, ¡joder! Incluso él mismo esta bañado de brillitos que de quien sabe dónde sacaron. Pero entonces Itachi recordó algo y se dio cuenta que el día está muy claro, tan claro que parece pasan de las tres de la tarde.

- ¡La boda! –grita escandalizado, pero eso no despertó a ninguno, y la única forma de despertar a unos borrachos es dándoles un cubetazo de agua muy fría. –más me vale llevar al novio con tiempo o seguro seremos linchados—de solo pensarlo se estremeció.


1 hora después de la boda

Regresando con los deprimidos en el parque…

- ¿Te divertiste en la despedida de soltero?—Isae lo fulmina con la mirada.

La rubia va bien vestida, su kimono no solo es elegante sino que resalta mucho sus ojos. En brazos trae cargado a Tenshi que también va muy guapo y mordisquea un juguete de goma.

- Si—responde sonriéndole descarado.

La rubia muestra completa indignación, no solo el maldito bastardo llego aun crudo y lleno de golpes, vaya a saber que golfa se los hizo y se la tiro, es un maldito desvergonzado, además llego tarde y sin arreglarse, aun oliendo al maldito borracho que es.

Pero lo conoce muy bien, sabe que ese maldito desgraciado no lo haces sufrir con facilidad, tienes que darle donde más le duele y ella sabe dónde le duele.

Sonriéndole angelical camino hacia él, se puso de puntitas para que sus labios queden cerca del oído.

- Queme todo tu arsenal de juguetes depravados, tus fotos y tus videos pornográficos.

Matsu ensancha los ojos, esa maldita colección le tomo años obtenerla, juguete tras juguete conseguido en sex shop de todo el mundo shinobi, juguetes únicos y mandados hacer, fotos exclusivas y videos únicos que solo alguien tan enfermo como él podría tener acceso.

Isae sonrío disfrutando el cómo sus ojos en verdad muestran dolor y perdida, ese imbécil se las pagara y le vale si luego la quiere torturar sexualmente para compensarlo, nadie le quitara la satisfacción de hacerlo sufrir.

- Las cenizas están en el patio de la casa, puedes ponerlas en un urna—le dice burlona, alejándose de él para irse al banquete, al cual cabe resaltar todos los involucrados en la despedida de soltero están vetados, no pueden entrar, si entran la misma Sakura que los desterró de la fiesta, los mandara al hospital con los huesos hechos aserrín, y es que válgame, todo el mundo conoce a Haruno Sakura enojada, saben que es capaz de eso, y de rematar haciendo que las enfermeras te torturen en el hospital… cosa que a Matsu se le hizo tentador, pero ahora sufre por una gran pérdida.

- Maldita bruja—Matsu la mira alejarse rencoroso, ahora si le dio directo en su kokoro.

El castaño suelta un profundo suspiro lleno de pesar y sufrimiento, esa Isae realmente le dio donde más le duele.

- ¡Maldito puerco!—Karin sale del templo donde fue la boda, dándole patadas en el trasero a Suigetsu.

- ¡Que me dejes de pegar en el culo maldita perra, me lo lastimaron mucho ayer! –le grita enojado, y cabe resaltar con la misma ropa apestosa de ayer (así andan todos los machos involucrados, menos el novio que Itachi se encargó de que fuera por lo menos con el traje de novio)

- ¡Bien merecido te lo has de tener! –Karin lo fulmina con la mirada— ¡maldito perro, que hagas de las tuyas yéndote con putas no es novedad pero involucrar a mi pequeño, maldita escoria!

- ¡Tú pequeño ya es un hombre hecho y derecho, y yo no lo lleve, el me llevó!

- ¡Cucaracha cobarde, echándole la culpa al niño, no tienes suficiente con mal influenciármelo sino que lo culpas y además me haces quedar en ridículo de nuevo!

- ¡Tú siempre quedas en ridículo con tu mera existencia, eres horrible!

Karin se puso roja del coraje, le da una patada en los huevos.

- ¡Púdrete cucaracha y a ver dónde duermes porque en mi cama no!

- ¡Ni quien quiera dormir en tu cama! –le grita con voz de pito, agarrándose a su compadre lastimado, y sus ojos apenas retienen las lágrimas.

- ¡Dos cosas! –Karin sonríe de forma demoniaca—Mi cama y un vibrador anal—los invitados que van pasando mientras salen del templo se sonrojan. –tú te has perdido de eso—Karin sonríe llena de dicha al ver su cara de sufrimiento por la patada en los huevos y por lo que se va a perder.

Suigetsu gimotea de solo recordarlo, ese vibrador anal prometía mucho, de solo imaginarse jugar con el en el culo de su remolacha esposa, haciéndole una sarta de perversiones esta noche, y se lo va a perder le duele directo en el kokoro.

- Esta noche no cenara Suigetsu—hasta ganas de llorar le dan, y de las buenas.

Kairi va saliendo del templo teniendo los brazos cruzados y se le nota lo enojada que esta. Atrás de ella la intenta alcanzar Minato quien tiene en brazos a su hijo menor y el mayor va montado en sus hombros, estirándole el cabello.

- Enserio lo siento Kairi, la situación se salió de las manos. –le dice al alcanzarla.

- Claro, como para ni siquiera llegar a dormir. –le dice enojada.

- Lo siento, esa no era la intención.

Kairi voltea haciéndolo detener de golpe y palidecer ante su mirada.

- ¡Esta noche dormirás con el perro!

- Pero ni tenemos perro.

- ¡Ingéniatelas! –exclama quitándole a Mitsuo de los brazos.

Minato suspira con dolor y pesar, ni en el sillón lo dejaran dormir, lo mandaran afuera como un jodido perro, y quien sabe por cuánto tiempo le durara el castigo, eso duele realmente en el kokoro.

- ¡Siempre es lo mismo contigo Naruto! –Ino fulmina con la mirada al rubio que se hace chiquito enfrente de ella. –no es la primera vez que ni a dormir llegas por irte de puto.

- Ni me fui de puto, de hecho le sufrí en esa despedida—de solo recordar su crusificación le dieron ganas de llorar.

- ¡Madura por Dios! –exclama exasperada— ¡por tu culpa el novio llego dos horas tarde… dos horas!

- ¡No fue mi culpa, estaba más muerto que vivo!

- ¡La fue como adulto responsable del que estoy segura planeo todo!

- Claro que no… bueno, no todo, te juro que mi crusificación no fue planeada—el rubio se tensa al ver su mirada.

- Espero la oficina del Hokage este cómoda para dormir.

- No mucho, pero para una buena pestañita en horas laborales lo está—comenta risueño pero la sonrisa se le borro al verle la mirada, es esa mirada de no dormirás conmigo hasta que se me pegue la gana, lo que significa que no tendrá sexo por quien sabe cuánto tiempo.

El rubio quiere llorar, de nuevo lo dejaran sin sexo y ahora hasta sin dormir en casa, es injusto, Ino siempre le hace eso cuando se porta mal, es una injusticia de la vida.

- Estoy segura que tú tienes noventa y nueve punto nueve por ciento la culpa de que el novio llegara dos horas tardes a la boda—Yukino va caminando alado de Kakashi que de lo más tranquilo lee su inseparable novela.

- Como crees—comenta despreocupado.

- Lo creo porque te conozco—la mujer entrecierra los ojos. –Katsu—la mencionada que camina al otro lado de su madre leyendo un libro, la voltea a ver—podrías decirle a papá que hice antes de venir al templo.

- Saco lo que tenías escondido bajo el colchón y lo quemo—comenta despreocupada, regresando su atención al libro.

Kakashi se detuvo en seco… ¡su pornografía! y mucha de edición limitada que ya no se consigue en esta vida.

- Por cierto, como veo que te encanta dormir en el sillón, esta noche y muchas más estará más que listo para ti… a ver si escarmientas.—Yukino junto con Katsu siguen su camino y Kakashi se queda ahí, de pie, analizando las pérdidas de su pequeña buena acción.

Kakashi vuelve a suspirar con pesar, a veces no sabe ni porque se enamoró, enserio, fue algo que no pudo controlar, ahora por culpa de ello se queda sin sexo y su hermosa colección de pornografía destruida, reducida a cenizas, esa mujer sabe cómo darle en el kokoro.

- Lo siento Seiki, sabes que nunca fue mi intensión ir, menos no llegar a dormir a casa. Sabes que no me gustan esas cosas—Tatsuya camina alado de Seiki, teniendo en brazos a Tetsuya mientras Seiki carga a Suki.

La pelinegra se detuvo por lo que Tatsuya la imito, viendo como ella voltea a verlo, mirándolo con absoluto rencor.

- ¿Crees que estoy enojada porque no llegaste a dormir? –pregunta seria.

- ¿No?—el pelinegro alza ambas cejas, extrañado. –entonces ¿porque lo estás? –pregunta curioso.

- Porque pudiste distraer más a Dai-chan para que no llegara a la boda y no lo hiciste… pensé estabas de mi lado. –le dice decepcionada y Tatsuya casi cae estilo anime. –como veo que no te gusta llegar a dormir a casa, no te preocupes por llegar a dormir esta noche. —le dice firme y Tatsuya ensancha los ojos.

Seiki es cruel, Tatsuya mejor que nadie lo sabe, pero esta es la primera vez que es cruel con él. Ella mejor que nadie sabe que sin ella en sus brazos no puede dormir, ahora la muy maldita lo corrió de casa por quien sabe cuánto tiempo, alejándolo de ella y de sus pequeños, de solo pensar pasar una noche lejos de ellos le duele el kokoro.

- ¡Ya deja de pegarme mujer! –grita enojado Sasuke que se intenta cubrir con sus brazos de los manotazos que le avienta Sakura nada más salieron del templo.

- ¡Maldito desgraciado, no solo llegas tarde a nuestra boda sino que haces que tu hijo llegue tarde a la suya! –le grita enojada, golpeándolo con más fuerza,

- ¡Le advertí pero sabes cómo es de cabezón!

- ¡Maldito imbécil, solo removiste cosas con lo de hoy y ni creas que te lo perdonare tan fácil, mal parido!

- ¡Joder, que fui secuestrado!

- ¡A la mierda con tus pretextos y para mi estas muerto mal nacido, soy viuda hijo de puta!

- No digas tonterías—Sasuke pone los ojos en blanco ante lo dramática que es.

- ¿Tonterías? –Sakura deja de golpearlo y Sasuke al verle la mirada supo que de esta no se libra. –espero que recuerdes muy bien la noche de antier Uchiha porque no tendrás sexo por mucho tiempo.

Sasuke suspira con pesar y perdida, la última vez que le dijo eso duro semanas sin sexo, no dejaba ni que la tocara para seducirla, prefiere mil veces que lo mande al hospital con los huesos hechos aserrín a que lo deje sin sexo, y no solo eso, sin tocarla, abrazarla menos dormir con ella, sentir su calor y ahora, en verdad Sakura sabe cómo lastimar su kokoro.

- Yo no quería Kushina-chan, pero…

- No me lo puedo creer Itachi-kun—Kushina lo mira con absoluta decepción. –tu sabias que hoy era la boda, no sabes cómo se sentía Asahi al pensar que no vendría… estoy decepcionada de ti. –Kushina se aleja e Itachi se queda estático.

Que su amada Kushina le diga lo muy decepcionada que esta de él le dolió más que cualquier cosa, su kokoro está dolido y nada mas no llora porque es muy macho.

- Muñequita te juro que no quería llegar tarde, se me salió de las manos y cuando nii-chan me despertó yo…

- Agradece que nos casamos solo porque tu mamá me obligo—lo corta Asahi aun estando en el templo y picándole el pecho—si por mi fuera no te hubiera esperado y menos me hubiera casado contigo— ¡auch! Eso sí le dolió a Daisuke. –así que olvídate de la luna de miel, no quiero que me toques… ¡te odio!

Asahi sale corriendo y Daisuke se queda congelado, que ella le diga te odio le duele mucho más que nada en la vida.

Aun oyendo ese te odio seguido de no habrá luna de miel aún resuena en la cabeza de Daisuke que tiene el kokoro echo pedazos.

- Bueno… no hay mal que por bien no venga—comenta Kakashi encogiéndose de hombros.

- Ni para que seguirle llorando a lo perdido, ahora me enfocare en conseguir una nueva y mejorada colección—Matsu también se encoge de hombros.

- ¡Amen! –Kakashi alza solemnemente su mano haciendo que los demás lo fulminen con la mirada.

- Además lo mejor de las peleas en los matrimonios son las reconciliaciones—Suigetsu mueve sus cejas de forma insinuante.

- ¡Amen! –exclaman Naruto, Minato, Matsu y Kakashi. Tatsuya y Sasuke no dijeron nada pero saben que tienen razón, los otros dos son novatos en el tema.

- ¡Hablen por ustedes, yo me perdí mi luna de miel! –exclama Daisuke indignado.

- La noche aún no termina mocoso llorón—Naruto lo mira con mofa y el pelinegro lo fulmina con la mirada. –ahora eres un hombre casado, amárrate las pelotas y aprende a solucionar tus cagadas como hombrecito. Es la tarea de todo casado.

A veces el rubio Hokage dice cosas inspiradoras y maduras, tienen que admitir los demás y como el rubio dijo la noche aún no termina, no vale la pena llorar por ella cuando la pueden arreglar, y si sus esposas los conocen a ellos mejor que nadie ellos conocen a sus esposas mejor que nadie, y saben cómo mover las piezas a su conveniencia cuando la han cagado.


Asahi está sentada en la cama, vistiendo su pijama como si se fuera a dormir, tiene los brazos cruzados y se le ve impaciente.

- Ya conocen a esos cavernícolas celosos de los que nos enamoramos, si se enteran que tuvimos despedida harán su jodido drama de machos peludos, así que para no levantar sospechas nos hacemos las indignada mañana que seguro llegaran tarde.

Las palabras de Sakura retumban en su cabeza, y si, como ella lo predijo llegaron tarde y crudos, de milagro Daisuke iba con el traje de novio. Y así como su suegra se lo aconsejo a ella y a las demás se hicieron las indignadas y celebraron la boda sin los castigados, aunque en cierta parte le hizo sentirse mal, pero ni modo, fue boto colectivo el actuar así.

- ¿Por qué no llega? Sakura-san dijo que llegaría pronto como perro arrepentido. –la pelinegra mira con impaciencia hacia la puerta.

- Muñequita.

La pelinegra salta del susto al tener a Daisuke en cuclillas atrás de ella, así que por el susto le dio una fuerte bofetada.

- La ventana, claro—Asahi sonríe nerviosa al ver la ventana abierta, estaba tan enfocada en la puerta que no vio la ventana.

- Me merezco eso y más—Daisuke tocándose la mejilla tiene el rostro inclinado hacia abajo, pensando que le pego porque sigue enojada. –te juro que jamás fue mi intención hacerte esperar para la boda, yo quería que este día fuera especial pero lo arruine—dice decaído.

- Aww—lo quiero agarrar a besos.

- Perdóname muñequita, por favor. Te amo y me duele que haya arruinado este día especial para los dos, en especial me duele que te haya hecho esto a ti.

- Solo lo quiero abrazar y agarrar a besos, pero tengo que resistir y seguir con mi indignación. Sakura-san dijo que si no hago esto luego él hará lo que quiere. –Asahi se contiene por no mostrar su mueca de ternura hacia él.

- ¡Muñequita!—exclama tomándola de las manos—si me perdonas te juro que en mi vida me vuelvo a ir de borracho con mis amigos y familiares, y jamás entrare a una casa de té.

- ¿Ah? –Asahi parpadea.

- Perdóname y tengamos nuestra luna de miel. –Daisuke la mira a los ojos mostrando lo arrepentido que esta y lo muy sincero que es con su promesa.

- ¿Prometes que siempre llegaras a dormir a casa? –pregunta entrecerrando los ojos— ¿jamás llegaras tarde?

- Lo prometo—dice seguro. –al menos que ande de misión.

- ¡Wo! Sakura-san tenía razón—Asahi hace lo posible por ocultar lo sorprendida que esta—la cagada de él me da poder—se sintió poderosa y se contuvo para no reír con triunfo. –está bien, pero si rompes tu promesa…

- ¡No la romperé! –exclama seguro.

Y Asahi le fue "fácil" perdonarlo porque para empezar ellas tampoco llegaron a sus casas a dormir, también se portaron un poquito mal, incluso ella y las demás llegaron una hora tarde a la boda así que…

- Lo dejare pasar—le dice sonriendo y él sonrío tan agradecido que le dio algo de cosita engañarlo, pero como bien dijo su suegris, es por un bien mayor.

El pelinegro la tomo del rostro, mirándola con tanta ternura.

- Te amo—le dice antes de unir sus labios con los de ella y ella le respondió el beso gustosa.


Daisuke está acostado atrás de Asahi, abrazándola y acurrucándose, teniendo su mejilla encima de la de ella.

- No sé si es porque estamos casados pero te sentí más mía. —le dice meloso, restregando más su mejilla con la muy sonrojada de Asahi.

- Yo también te sentí más mío—susurra muy quedito, que él apenas escucho, sacándole una sonrisa.

- ¡Aww! ¡Eres tan mona!—exclama meloso.

- ¡No molestes!—Asahi se cubre la cara, sintiéndose muy avergonzada.

- Por cierto… —Daisuke deja de restregarse con ella y alza un poco su rostro.

- ¿Qué? –la pelinegra se descubre uno de sus ojos para verlo curiosa, notándole esa sonrisa pícara.

- Creo que esta noche concebimos a nuestra nena—comenta travieso.

- Me cuido—asegura ella con reproche.

- Lo sé, pero nuestra nena ahí esta y no se ira de ahí—cariñoso le acaricia el plano vientre—es una Uchiha después de todo, cabezona de hueso colorado.

- Lo que dices no tiene lógica. –Asahi entrecierra los ojos, mirándolo como el loco que es.

- Lo tiene para mí. –juguetón le da un cariñoso beso en la mejilla y no deja de acariciarle el vientre.

Continuará

mujeres al poder, amen! jajajajjaa

espero le haya gustado el cap

muchas gracias por sus comentarios, son los que me llenan de inspiracion ;)

cuidense

besos

kriss