Decisiones Apresuradas
Capitulo 35
¡Decisión inquebrantable!
Algunas veces hay que decidirse entre una cosa a la que se está acostumbrado y otra que nos gustaría conocer. – Paulo Coelho
Creo que jamás en la vida la palabra "Divorcio" me había causado tanto placer, emoción, felicidad, eran tantos sentimientos positivos e intensos que no podía describirlos en aquel momento, las manos me temblaban mientras leía apresuradamente que el hombre de mi vida estaba libre de todo compromiso en esa mujer, incluso mentalmente las palabras sonaban atropelladas en mi cabeza, y solo la palabra libertad resonaba con fuerza.
Ni siquiera pasé por los términos, y el pobre Golgo sufrió un despertar violento cuando me levanté a toda prisa y me arrojé a los brazos de Ranma que me apretó con fuerza, todo lo demás dejo de existir en ese momento, ese hombre era mío, mío, mío, la fecha era de cuando estuve en aquella playa con Kuno.
Ranma me abrazó como si la vida se le fuera en ello y le llené el cuello de besos, Golgo saltaba a nuestro lado emocionado por nuestra alegría me arrojé a besarlo en los labios mientras caía pesadamente en el sillón individual en donde había estado sentando, quede sentada encima de él y nos miramos de una forma intensa, confidente, de la única forma que se podían ver dos amantes enamorados, él me acarició la frente, acomodó un cabello revuelto y lo besé suavemente, gimiendo al sentir como me apretaba contra él.
—No sabes como te llegue a odiar —le dije entre besos, él me apretó y me besó el cuello, estaba sentada encima de él sintiendo su deliciosa erección.
—Yo también Akane —me mordió suavemente el cuello provocando una deliciosa sensación en mi —te maldije varias veces —me desató el vestido, pero aún no me lo quitaba, Golgo salió de ahí tranquilamente, parecía que entendía y por un momento me entristecí al saber que aquella perrita estaba internada.
Ranma se deshizo del vestido suavemente, dejándolo debajo de mi ombligo, estaba siendo demasiado cuidadoso, con una mano me acarició mi cuello, haciendo que echará mi cabeza para atrás dándole demasiado acceso a mi, deslizo sus dedos tibios por mis clavículas, mi esternón y llego a los pechos, acarició levemente uno sin rozar el pezón y habló con voz serie —Lo siento —lo miré preocupada y note que ya se notaban las marcas que me había hecho en el baño, le acaricié la cara y lo besé suavemente.
—Solo no vuelvas a hacerlo —le dije con una risita cuando me apretó hacía él y empezó a besarme y chupar mis pechos, me había levantado un poco, estaba apoyada en las rodillas que lo rodeaban, aquello era delicioso, Ranma me devoraba sin prisa, pero con demasiada pasión, mi respiración de agitó violentamente y sus dientes daban ligeras mordidas a los pezones que estaban demasiado duros, su otra mano se paseaba lentamente por toda la espalda y yo enredada mis dedos en su cabello, jugando con su trenza.
Sentí como nos elevábamos y supe para donde íbamos, no me molestaría hacerlo en la sala, pero sabía que quería estar mucho más cómodo, así que me deje hacer por sus besos, ni siquiera llegamos a la cama, nos quedamos en el piso, pero aquella alfombra era demasiado cómoda, empecé a desnudarlo del torso y sentí su piel caliente el me quitó el vestido y después mi tanga, hizo un último esfuerzo y llegamos a la cama, me reí, jugando con su nariz y él se despojó de sus pantalones, aproveché para darle placer, era algo que deseaba más que nada y él se dejo caer en la almohada mientras cerraba los ojos.
Me introduje su miembro erecto en mi boca, sintiendo aquel sabor salado que había conocido gracias a él, escuché como Ranma demostraba el placer que sentía por eso, no gemía ni nada, pero si se quejaba y yo conocía muy bien esa respuesta, me movía como había aprendido a hacerlo, le chupé la punta, notando como se retorcía por el placer y de pronto sentí como me tocaba con cuidado, me acomodé levemente e introdujo dos dedos en mi interior, moviéndolos con gracia mientras me estimulaba.
—Siempre estás tan mojada para mi.
Sonreí, y empezó a dibujar círculos en mi interior, era una sensación única e incomparable, mordí el glande de forma suave y escuché un quejido, que delicioso, era único.
—Por favor, preciosa, súbete encima mío.
—Nunca has tenido dos orgasmos, en cambio yo…
Ranma sonrió poniendo sus brazos por detrás de su cabeza, mientras me miraba con interés. —Nabiki me ha dicho que los hombres no aguatan dos seguidos.
Ranma rió por el comentario y puso los ojos en blanco, hundió de nuevo sus dos dedos en mi y me hizo gemir al sentir como buscaba mi punto g con los dedos, él me había explicado que era aquello, si que era ignorante ahora hasta pena me daba, incluso recordé como Nabiki me dijo que lo había encontrado con Kio.
—Pobre de ella, entonces, ya veo porque insistías con Kio y ella.
Ahora no quería pensar en eso, me sentía como la peor persona mintiéndole al hombre que tanto amaba y a Kio que era un grana amigo, mordí de nuevo su glande y él llego a tocarme a ese preciado punto, me estaba torturando y yo también lo hacía, le acariciaba los testículos y chupaba ferviente su miembro erecto.
—Nada más quítate cuando te avise preciosa.
Definitivamente no pasaría no sabía si sería mi excitación, el deseo que sentía en aquel momento o la felicidad de saber que ya era solo para mi, quería probarlo y sabía que aquello le gustaría, tenía una gran curiosidad por probarlo, lo seguí excitando y él igual, sacó los dedos de mi apretándome un glúteo para intentar apartarme, pero no lo deje y recibí su orgasmo, sintiendo como se llenaba mi boca por aquel sabor, jamás me hubiera imaginado hacer eso, no sabía que hacer, Ranma me miró con sorpresa y me levanté de inmediato para ir al baño y escupirlo, no sabía bien que hacer, si tragármelo, el sabor, si era algo vulgar… ¡No sabía! Lo escupí y me enjuague la boca, pensando que había sido una estúpida y percibiendo el sabor ligeramente salado que había alcanzado a probar.
—¿Akane? —corrí a su lado y noté que estaba completamente confundido me subí de nuevo encima de él y lo besé suavemente tocando sus duro torso y moviendo su miembro para que no se durmiera.
—La próxima vez me lo trago, lo prometo, no estaba lista —Ranma me tomó de la cintura, mirándome aún sorprendido, era obvio que no se esperaba lo que había hecho, aunque en su cara había puro placer, lo besé y él me acarició de nuevo la cara mientras yo estaba sentada a su lado, se incorporó levemente.
—No tienes que hacer tal cosa —me dijo al oído, apoyé mi mano contra la suya y lo miré mientras sonreía levemente.
—Tu sabes perfectamente cual es mi sabor, siempre que me… —me sonrojé y el sonrió enamorado al saber que hablaba de cuando me hacía sexo oral —me pruebas… Me pareció justo, quería probarte.
Me besó y sus manos bajaron por mi cadera, mientras me tomaba de ella y me penetraba haciendo que gimiera entre sus besos —Sabes delicioso Ranma, en serio te amo, te amo —le dije tomando sus hombros para apoyarme, aunque no tenía que hacerlo, porque él me ayudaba a moverme.
—Te amo, preciosa —me dijo penetrándome con más fuerza y así seguimos, danzando por un rato, nos decíamos dulces palabras, nos mirábamos confidentes y más de una vez Ranma me llevo al cielo, sabía que se estaba vengando de mi, por mi duda de sus dos orgasmos, sentía los espasmo, tuve 3 seguidamente y culminé con un cuarto delicioso en donde sentía como Ranma se regaba dentro de mi, gruñendo, terminó encima mío y rápidamente se puso al lado para no aplastarme, me acurruqué a su lado, y sentí como su pecho subía y bajaba aún acelerado.
—¿Puedes tener tres orgasmos seguidos?
Ranma rió y me apretó con cariño —Tampoco se vale abusar, créeme que para nosotros es más difícil tener tantos seguidos, tendrías que dejarme descansar y probar.
Le besé el pecho, sintiéndome exhausta, había superado mis expectativas, recordando que lo habíamos hecho en el restaurante, se había divorciado, ya nada lo única a esa mujer, nada, era libre para mi, ahora era yo la que tenía que hacer algo, por un momento recordé todo lo que significaba ese divorció y me levanté asustada.
—¡Tu mamá perdió la casa! —Ranma sonrió con algo de nostalgia y me acarició la cara, me miraba como si fuera a perder la vista y quisiera grabarse cada línea de mi rostro.
—Ella me dijo que no podía perderte, le importo más que una casa Akane.
—¡Maldita Kodashi, no es justo que te haga esto!
—Mi madre esta muy feliz de verme a mi feliz, Akane, de eso no debes preocuparte. Ya la paso muy mal cuando me vio sufrir con tu viaje con Kuno.
—Ranma quiero que sepas que entre Kuno y yo no paso nada —dije rápidamente y él me besó —ya lo sé, yo conozco lo que es mío. Yo tampoco estuve con otra mujer, aunque quise no pude, y no las traje aquí, jamás lo haría.
Se me había olvidado por completo ese asunto, no sabía si era cierto, pero ya ni siquiera me importaba, Ranma había sido demasiado sincero conmigo y no tenía porque seguir desconfiando de él —Golgo las hubiera destrozado.
—Ni lo dudes —dijo mientras nos reíamos y me abrazó, mientras yo miraba su trabajado pecho, estaba tan cálido, y era tan mío… Solo mío.
—¿Cómo se llama la otra perrita?
—Katean —lo miré curiosa y él se encogió de hombros.
—Es el nombre que tenía, como ya esta grande preferí dejárselo… Mi mamá la compro para que Golgo no estuviera solo, me ahorro el trabajo, aunque ese extraño y alocado amor que siente por ti no se le ha quitado.
—A la mejor esta muy conectado con su amo —susurré levantándome para besarlo y él sonrió.
—Debe ser eso —me acosté de nuevo y sentí como me acariciaba tierno la espalda
—Estás demasiado delgada, necesito que comas —me pidió y asentí, era obvio que el apetito me regresaría de inmediato, no dijimos nada más, y poco a poco me fui sumiendo en un dulce sueño que me hizo descansar profundamente.
Es más para mi pasaron como 2 minutos cuando Ranma me despertó, me dijo que teníamos que irnos para que Mao no sospechara de mi y le hice caso, me vestí y él me llevo por la calles vacías de Nerima, eran como las seis de la mañana, me había quedado dormida demasiado tiempo y estaba descansada, tenía la mano en la pierna de Ranma y disfrutaba de su compañía.
Cuando llegamos al departamento que compartía con Kuno me sentí desolada, no quería sepárame ni un solo minuto de él, bajamos del auto y miré hasta donde estaba mi habitación, no entendía como hacía para aparecerse en mi cuarto estaba relativamente lejos, me tomó firmemente de la cintura y dio un salto vertiginoso apoyándose en los tejados de cada uno de los pisos y rápidamente llegamos hasta mi habitación, antes de entrar el aire me dio en la cara, era impresionante que él pudiera hacer algo así, todo estaba ordenando, sabía que Mao no me despertaba hasta dentro de dos horas, así que no tenía ningún problema.
Entramos y me dejó delicadamente en el piso y de pronto me acordé de Kuno, miré a Ranma preocupada y él rió entretenido y recordando lo que le había hecho. —Le dices que no podías cargarlo hasta aquí, que lo intentaste pero por obvias razones…
—Eres el peor, sabías —le dije riéndome mientras lo besaba y jugaba de nuevo con su trenza, aquella trenza era una delicia, él me apretó con fuerza mientras hundía su nariz en mi cuello.
—Eres insaciable Tendo.
—¿Qué estabas pensando pervertido? Era solo un beso —bromeé y me sentí como una torpe, estaba sin lugar a dudas enamorada de ese hombre.
—No me tientes Akane, sabes que por mi pasaría todo el día haciéndote mía.
—Adelante —dije borracha de pasión y nos besamos con aquella pasión que teníamos, sus manos recorrían de nuevo mi cuerpo, desabrochó el vestido y cayó pasamente al suelo, me quité aquellos tacones incomodos y quede mucho más debajo de lo que estaba antes, desabroché los botones chinos de aquella camisa y mis manos se pasearon libres por el estomago de Ranma, subí a sus pectorales y aproveche para besarle el pecho y jugar con sus pezones, él me besó con más profundidad mientras cerraba sus manos sobre mi trasero y me pegaba a su erección que me llegaba al vientre, le quité la camisa y escuché un grito que me hizo perder toda excitación.
—¡¿Qué demonios significa esto, Akane?! —era Mao que entró sin previo aviso, sentí como me flaqueaban las piernas, como una niña asustada me escondí atrás de la espalda de Ranma, que se había tensado tanto como yo, agradecí no haberle quitado los pantalones, sino me hubiera muerto de la pena.
—¡¿Cómo se atreve?! —la voz de Mao había cambiado radicalmente, estaba demasiado asustada, ni siquiera entendía porque.
—Señora, deje que le explique…
—¡Usted no tiene que explicar nada! —le gritó se acercó arrojándole su camisa que él atrapó ágilmente. —¡Akane está es tu casa, no puedo creer que seas capaz de llegar a tanto!
Sentía que me iba a morir, no sabía si hubiera preferido que en lugar de que entrara Mao fuera el mismo Kuno quien me hubiera encontrado en los brazos de Ranma
—Mao por favor —sollocé y pegué la frente a la espalda desnuda de Ranma, estaba tan avergonzada, casi desnuda, solo tenía aquella tanga que era demasiado provocativa, quería que la tierra me tragara.
—Señora —Ranma habló por fin, me dio su camisa para que me cubriera y así lo hice, no podía creer que aquello estaba pasando, ni siquiera me atrevía a verla —Yo sé lo mucho que significa Akane para usted…
—¡Es usted un sinvergüenza aprovechado! —reclamó Mao enfurecida, noté como Ranma apretaba el puño algo molesto —¡Se aprovecho de la ingenuidad de Akane para hacer eso, usted bien sabe que lo hace por el señor Kuno!
—¡Yo amo a Akane! —exclamó molesto, sentía como mis ojos estaban llenos de lágrimas y pude ver que los dos estaban muy enojados, mirándose y retándose.
—¡Akane es su concuña, como se atrevió a hacer esto, como se atreve a meterse en la casa de su cuñado…
—¡Ranma ya se divorcio! —le dije con el corazón temblando, Mao me miraba de una forma que jamás había usado, parecía que estaba decepcionada, dolida y yo sabía perfectamente porque, le había asegurado que con Ranma todo había terminado, si tan solo ella supiera lo que había pasado… Entendería.
—¡Eso no importa Akane, lo que importa es que engañas a Kuno en tu misma casa! ¿No tienes respeto por ti misma?
Yo sabía perfectamente que Mao no quería a Kuno, ni siquiera le simpatizaba porque sabía que me hacía bastante infeliz, pero entendía su punto, ella como toda señora de su edad era bastante conservadora y era lógico que se escandalizara de aquella forma la ver la situación en la que estábamos, aparte ella tenía una imagen equivocada de Ranma.
Nabiki apareció detrás de Mao completamente sorprendida, ahora entendía porque Mao había entrado sin tocar la puerta, pensó que estaría dormida y seguramente Nabiki venía a verme por lo de Kio.
—Sus gritos se escuchan hasta la sala —repuso y sentí mucha más vergüenza, eso no podía estar pasando, nos habían agarrado como si fuéramos dos colegiales, ni siquiera con Shinosuke me había pasado tal cosa y sabía que a Ranma tampoco… Esto era tan vergonzoso.
—Señora, será mejor que les demos un momento —dijo Nabiki intentando minimizar el problema, miré a Mao aún detrás de la espalda de Ranma y pude notar que estaba muy enfurecida.
—¡De verdad que me has decepcionado Akane! ¿Qué te ha hecho este hombre?
—¿Acaso no es obvio? —Ranma estaba enojado, lo podía escuchar perfectamente, yo conocía el tono de su voz, Mao lo miró verdaderamente indignada y Nabiki lo miró seria, como advirtiéndole que cuidado se pasaba con ella, todas nosotras la queríamos como una madre, Ranma lo sabía.
—Hago a Akane feliz, ¿acaso no lo puede ver?
—¡Usted es un degenerado!
—Mao por favor —pidió Nabiki y pude ver como la convenció, cerró con un portazo y Ranma y yo nos quedamos ahí parados, aquello era lo peor que me había pasado en la vida, me cubría el rostro con las manos y lloré avergonzada, Ranma me tomó de los brazos y me miró preocupado.
—¿Akane?
—Esto no pudo haber pasado…
—Déjame explicarle, Akane.
—No Ranma —dije con tono firme, aguantándome las lágrimas, no tenía porque llorar, Ranma me miró curioso. —Nunca le has caído muy bien, creo que las cosas solo se pondrían peor.
—No voy a dejarte con esto —me dijo y sonreí, me quité su camisa y se la entregue.
—No puedes salir casi desnudo de aquí —le dije y él me obedeció no muy convencido, pero seguro se dio cuenta que la única que podía lidiar con ese asunto era yo misma, me besó suavemente, se vistió y yo lo imité, salió por la ventana y cuando estuve sola en mi cuarto fui hasta el baño, me miré en el espejo y noté la contrariedad de emociones que habían presentes en mi.
Mis ojos brillaban por todo lo que había pasado con Ranma, pero había angustia y vergüenza por lo que había pasado con Mao y Ranma, en fin, respiré, recordé que estaba Nabiki y seguramente vendría con una crisis existencial mucho peor que la mía.
Cuando salí me encontré a Nabiki hablando con Mao, pero ella parecía que estaba preparando el té, me acerqué a la barra como si estuviera a punto de regañarme y la miré con algo de temor.
—Déjame explicarte, Mao.
—Solo espero que te estés cuidado, Akane —estaba hablando de forma severa, tenía demasiado de no hacerlo, desde la muerte de Shinosuke no me había hablado de aquella forma tan ruda —Sino tendrás que explicarle a tu marido el porque estás embarazada cuando no te ha tocado ni un pelo.
Miré a Nabiki incomoda y ella me devolvió la mirada, incluso parecía que estaba abatida, —Atiende a tu hermana, ya serás tu la responsable de lo que te pase por estar detrás de ese hombre.
Dejó el té sobre la mesa de la sala y salió diciendo que ordenaría el salón de Kuno, ni siquiera me acodaba de él, parecía que aún no se había despertado, Nabiki tomó el té y noté como las manos le temblaban.
—No tienes anillo —apunté y ella me miró asintiendo intranquila.
—Porque aún no le he respondido nada a Kio —aquello me resultaba bastante extraño, Nabiki había dicho que dejaría de existir para convertirse en Briska y antes de poder preguntar sacó un sobre que me desconcertó, me lo dio y desvió la mirada con dudas.
¿Qué sería aquel sobre amarillo, lo abrí impaciente, notando que en menos de 24 horas había recibido dos sobres con noticas y sentí que un balde de agua helada me caía por toda la espalda cuando leí: "Positivo" ¡Aquello no podía ser cierto! Debía tratarse de una broma o algo así, la miré con los ojos bien abiertos por la sorpresa y noté la angustia en su rostro.
—Es de Kio —repuso como para que no dudara, y claramente no dudaba de ella, sabía que desde la primera vez que había estado con Kio no había vuelto a ver a Yoshiro, ¿qué pasaría ahora? —No pensé que lo diría jamás, pero tenías razón, debí haberlo dejado cuando era tiempo.
Nabiki no quería tener hijos, lo sabía muy bien y esa era la duda que la estaba matando, guardé los resultados con manos temblorosas y ella me miró sabiendo perfectamente lo que estaba pensando, cerró los ojos con dolor y sacudió la cabeza.
—Kio me cambio, Akane —empezó a decir y recordé el rostro ilusionado de él. —Por nada del mundo perdería a este hijo, solo quería que supieras que desde este momento dejare de ser Nabiki.
Aquello no podía ser cierto, no quería escuchar lo que venía a decirme —Necesito que entiendas y que sepas que aceptare casarme con él.
—Nabiki tu lo amas —repuse sintiendo una gran angustia en mi corazón —, no puedes seguir mintiéndole de esta forma… Tienes que hablar con él, explicarle lo que paso.
—Ya te dije que no, están en tramites los papeles falsos para fingir la identidad de Briska…
—Nabiki si quieres yo puedo hablar con Ranma…
—Si te cuento esto es porque necesito que me hagas un favor —me dijo con un tono severo que me asusto, ¿porqué todo el mundo me estaba hablando tan feo? —Los papeles no estarán listos hasta en unas semanas y yo tengo que eliminar todo lo que me relaciones conmigo. Solo tu sabes la verdad sobre Briska y no es justo que haga sufrir a todas las personas que me quieren al no saber donde estoy, mi papá se moriría si le digo que me voy y nunca regreso…
—No entiendo lo que quieres.
—Necesito fingir mi muerte —dijo completamente sería, tenía que estar durmiendo, aquello era una pesadilla, o Nabiki había perdido la razón.
—¿Estás loca?
—Enamorada, Akane —me respondió y sonrió levemente —sé que perderé muchas cosas hermosa, como mi familia, los extrañaré demasiado, extrañaré las ocurrencias de papá, los consejos de Kasumi, tus crisis existenciales, a Mao…
—Pero nos seguiremos viendo Nabiki.
—Ya lo sé, pero debes entender que no seré más Nabiki, tu hermana, sino una rusa extraña, que se casara con uno de los mejores amigos de tu novio…
—Nabiki puedes seguir disfrazándote —sabía que era una locura lo que le estaba pidiendo, pero Nabiki no desistiría de la idea de Kio, mucho menos cuando estaba embarazada, ella sonrió con dolor y sentí como las lágrimas se agolpaban de nuevo en mis ojos, la felicidad que había sentido hacía unas horas en los brazos de Ranma se desvanecía brutalmente.
—Ayer cuando me pidió matrimonio, nos fuimos a su hotel, y le empezó a doler la cabeza, le dije que buscara en mi bolsa olvidando que tenía mis cosas personales dentro y había una liga para la peluca, ni siquiera me acuerdo que le invente pero supe que tenía que deshacerme de esta vida.
—Nabiki no me pidas eso, no puedo hacer tal cosa.
—Te necesito Akane, eres la única que me puede ayudar, ni siquiera le he podido decir lo del embarazo porque me llevaría a hacer exámenes y no tengo los malditos papeles.
—Yo sé que no te va a interesar, pero es que ayer me arregle con Ranma…
—Claro que lo pude notar —me dijo con una sonrisa traviesa que me hizo sonrojarme exageradamente.
—Él fue demasiado sincero conmigo, no creo poder seguir guardando este secreto…
—¡Ni siquiera lo pienses Akane! —exclamó con autoridad, mirándome con precaución.
—Sabes que jamás te voy a traicionar —dije dolida, y ella me sonrió, ni siquiera me di cuenta cuando me acerqué a ella, me acarició la barbilla y me miró como Kasumi lo hacía, ella jamás había tenido esa actitud conmigo y sentí una contracción en mi estomago.
—Te voy a extrañar mucho, Akane —las lágrimas salieron, todo esto había sido mi culpa, mi maldita culpa por haberle dicho que me acompañara a espiar a Ranma, ahora más que nunca deseaba que estuviera con Yoshiro, ¿porqué había tenido que ser tan estúpida? Empecé a llorar y ella me dio un ligero abrazo —¿Porqué lloras pequeña?
—Todo es mi culpa, por mi culpa tienes que hacer esto —dije entre sollozos, ella me miró de nuevo de aquella forma tan especial y sacudió la cabeza.
—Me devolviste mi vida Akane, no hay nada mejor en la vida que Kio, y fui yo la que quiso seguir cuando tu me dijiste que no… Pero quiero que sepas que no me arrepiento de nada.
—Vas a tener que fingir ser mi mejor amiga —le dije separándome de ella —Porque quiero que sepas que por nada del mundo voy a dejar de cuidar y consentir a mi sobrino o sobrina.
—Sabes que si —sonrió y escuchamos un portazo que nos desconcertó a ambas, se trataba de Kuno, tenía una cara terrible, no entendía porque ya que había dormido plácidamente por demasiadas horas, ni siquiera le intereso que estaba Nabiki.
—¿Porqué demonios me dejaste en el auto?
—Intente despertarte Kuno, pero no respondías y claramente no podía cargarte hasta aquí —él pareció entenderlo, y se acercó de una forma que violaba mi espacio personal y retrocedí incomoda, señalando con la cabeza a Nabiki que lo miró con molestia.
—Tu novio ha estado bastante preocupado por ti Nabiki.
—Tengo que irme, ya lo veré al rato no te preocupes —dijo y salió corriendo, no la culpaba nadie quería estar en ese lugar tan desagradable, recordé de inmediato la llamada que había recibido la noche anterior.
—Kuno, me gustaría hablar contigo.
Él me miró atento a lo que le iba a decir, ni siquiera sabía como empezar, ¿sería una buena excusa para pedirle el divorcio? esperaba que si —Ayer cuando te dormiste, sonó tu celular —noté como el semblante le cambiaba de forma drástica, seguramente había revisado su celular cuando se despertó. —Conteste sin querer… Se trataba de una mujer
—¡Te juro que no es nadie Akane! —exclamó de inmediato, incluso me pareció exagerada su reacción, no había usado ningún tono para que se alterara de esa forma.
—Kuno… Yo solo quiero saber…
—Esto ha pasado porque estamos mal como pareja, pero podemos ir al psicólogo los dos para solucionar esto —¡Eso era el colmo! Estaba desesperada, no quería seguir al lado de ese hombre y mucho menos ahora que Ranma estaba completamente libre para mi.
—¡Es el colmo Kuno! —grité perdiendo el control, estaba demasiado alterada con todo lo que había pasado en esas últimas horas, había recuperado el amor de Ranma, había perdido a mi hermana y no tenía ganas para seguir lidiando con este estúpido y mucho menos con el saco de mentiras que me manejaba desde hacía tiempo —¡Sé perfectamente que ese hombre no es un psicólogo, solo que por muchos años me he portado como una imbécil para no tener ningún tipo de problemas contigo!
La cara de Kuno estaba completamente desencajada, me preguntó de forma desesperada como lo había sabido, que si él me lo había dicho y le dije que solo un ciego no se daría cuenta, estaba demasiado abatido y Mao paso apresuradamente hacía la cocina, sabía que tendría problemas con ella, pero al ver a Nabiki tan decidida a pelear por estar con Kio tenía que hacer lo mismo, además Ranma ya estaba libre para mi.
—Akane, mi amor, mi vida…
—¡No me digas así! Entiendo perfectamente que tengas una amante, sino no hubieses aguantado conmigo tantos años o sin hacer una locura —no quería que se sintiera peor, pero me hacía perder la paciencia como nadie y tenía que quitarme muchas cosas de encima, sentía como si me estuviera liberando y era el mejor sentimiento que había tenido en días, ignorando lo de Ranma. —De verdad que espero que seas feliz con esa mujer, nada me haría más feliz el saber que estas bien y que tu amor es correspondido.
—Akane no por favor, yo sé que nosotros podemos —aquella frase la había usado en los dos primeros meses de nuestro matrimonio, cuando me forzó a casi tener relaciones sexuales con él, por eso me mando donde el psicólogo falso.
—Quiero el maldito divorcio, no quiero ser más tu esposa —repliqué enfadada él me miró complemente aturdido y rompió en llanto, mientras sentía como mi corazón se encogía y la vista inquisidora de Mao me mutilaba, era cierto que no lo quería, pero tampoco me podía sentir bien al ver como se destruía a mis pies.
Toda mi inspiración y amor para ti mi amigo canino, por siempre y para siempre te amo peludo...
NTA: Hola! Aquí vengo con un nuevo capitulo! Que bueno que les siga gustando la historia y bueno, las cosas se complican se arreglan y así siguen tirando de la cuerda estos dos! Muchas gracias por sus buenos deseos y saludos! Y Claro muchas gracias por seguirme! Les mando las mejores vibras y gracias por todos los comentarios fuera de este foro que me han llegado! Perdón por no citar a cada uno como en las demás notas, pero voy saliendo de viaje y no quería irme sin dejarles este capitulo! Ahora más tarde les respondo uno a uno sus reviewsss! De verdad una gran disculpa! Fue algo inesperado!
¡Feliz cumpleaños Rosemary Alejandra! Perdón por el regalillo un poco tarde pero aquí te lo cuelgo! Ahorita te mando un mensaje de buenos deseos!
