AMOR CORRESPONDIDO
CAPÍTULO 34
COMPROMETIDA


"¡Seis malditas horas!" Helga ladró en el teléfono "¿Tienes idea de lo estúpida que me veía esperándote afuera de tu oficina toda la mañana?" Hizo una pausa mientras James hablaba y luego continuó, interrumpiéndolo. "Puedes empezar a hablar ruso en lo que a mí concierne..." hizo una pausa otra vez "Por supuesto que fui a buscar un hotel, ¿crees que soy idiota? En realidad fui a cuatro hoteles cerca de tu oficina y no había lugar en ninguno de ellos, y luego llamé a otros tantos y nada. 'Tenemos un Congreso, señora'. Fui a almorzar y permanecí en el restaurante todo el tiempo que pude hasta los camareros empezaron a verme feo. Salí de ahí y caminé sin rumbo, arrastrando mi maleta rosa, esa que llevé porque ¡pretendía quedarme contigo!"

Esperó otra vez mientras respiraba profundamente "Sorpresa, sorpresa... ¡Ninguna de las perras que trabajan contigo tuvo la amabilidad...!"

Se oyó un toquido en la puerta de la residencia Pataki y Phoebe fue a atender, feliz de dejar a su amiga sola. Abrió la puerta y se encontró un gigantesco ramo de flores que bloqueaba la cara del portador. Phoebe se hizo a un lado para dejarlo entrar. El chico sonrió y le dio una tarjeta antes de salir por la puerta sin decir una sola palabra. Phoebe lo siguió, sorprendida por el comportamiento inusual para un chico de reparto, pero el hombre había saltado en su camioneta Ford sin logotipo, arrancó y desapareció por la esquina en cuestión de segundos.

"Que extraño." Cerró la puerta y se fue directo a ver el enorme ramo colocado en sobre un mueble. Era un hermoso arreglo hecho de una gran variedad de flores: había camelias, lirios, campanillas azules, hinojo y, por supuesto, girasoles gigantes entre otras flores desconocidas. El olor a naturaleza llenó la sala de estar de los Pataki. Phoebe no sabía si sería capaz de llevar arriba el ramo, así que se fue en busca de su amiga para hacérselo saber. Tal vez así perdonaría a James más pronto. Descartando una molesta punzada en sus entrañas, ella miró la tarjeta en sus manos. En clara caligrafía se leía.

'De verdad lo siento. Me acabo de enterar. ¿Tienes idea de cómo me siento en este momento? Me gustaría poder mandar todo al diablo y salir de aquí para estar contigo. Hay tantas cosas por aquí que he soñado mostrarte y ahora ya no es posible. Estoy profundamente apenado. James'.

Con un suspiro anhelante, Phoebe volvió a entrar a la recámara de Helga. Podía ver que ella seguía furiosa pero parecía más bien cansada. Dos vuelos y una larga e infructuosa espera habían hecho mella en ella. Su voz la delataba.

"Sé que debí llamar, pero tú nunca lo haces; así que decidí pagarte con la misma cordialidad. Pensé que una visita sorpresa sería una buena idea. ¡Ni que tuviera tanta suerte! Nunca se me ocurrió que cuando finalmente me decidera a llamarte tu teléfono estaría muerto; el teléfono de George estaría muerto; incluso el de Shawn estaría muerto..." suspiró con cansancio "La chica que me atendió se negó a llamar a Pat, más bien me llamó 'pinche acosadora' y me lanzó encima a los de seguridad. ¿Sabes lo que pensé?: '¡Ya fue suficiente de esta mierda! Vete al infierno, James Brighton-Lewis...'" se detuvo abruptamente. Phoebe llamó su atención sobre la tarjeta y Helga se volvió a verla con el ceño fruncido, pero con su atención aún en el otro lado de la línea "¿QUÉ?" se ahogó. "No, no, no, no..." Phoebe estaba lo suficientemente cerca para oír al chico a través del teléfono.

"Sí, ya es hora. Tenemos que hacerlo público. Estoy cansado de ocultarlo. Si Judy lo hubiera sabido nunca habría actuado de esa manera; ella te habría invitado a pasar..." Helga soltó un bufido.

"Creo que ella sabía muy bien quién era yo..." murmuró.

"De todos modos, eso no soluciona el problema. Voy a hacérselos saber..."

"Esta no es una decisión que estarás tomando por tu cuenta..." dijo Helga, con advertencia.

Así que... era ella quien quería mantenerlo en secreto, no él. Phoebe sacudió la cabeza, sorprendida. Su teoría acerca de James llevando al extremo su ayuda se estaba desmoronando en frente de ella. ¿Por qué era tan difícil de creer? ¿Por qué no podía aceptar que...?

"Tú no quieres a los medios encima de ti, ¿verdad?" Helga se encendió otra vez "Sé que sabes cómo tratar con ellos, pero no creo que desees distraer su atención de tu trabajo a tu vida privada, ¿verdad? Porque yo sé a ciencia cierta que no quiero ese tipo de atención..."

La pequeña chica sacudió el brazo de su amiga con fuerza para llamar su atención y puso la tarjeta frente a su nariz, señalando las escaleras. Helga frunció el ceño y cogió la tarjeta, alejándosela de la cara. Al hacerlo, Phoebe encontró otra nota en el reverso. Ella sujetó la mano de Helga para poder leerla. Era la misma letra.

'Querida Helga,
James se siente tan mal que temo que acabara por despedir a esa chica. Yo sé cómo son esas asambleas, tienen que estar totalmente aislados para evitar fugas. No había nada que él pudiera hacer. Por favor, no seas tan dura con él. Patricia.
PD. ¿Estás ocupada esta noche? Me gustaría verte más tarde. ¿Qué te parece a las siete frente a la fuente en el Mall Green Hills? Trae a una amiga si quieres. Melissa también estará allí."

La nota terminaba con un número telefónico. Phoebe parpadeó para absorber la nueva información. ¡Patricia Brighton-Lewis estaba intercediendo por su hijo!

Le pidió a Helga que volteara la tarjeta, pero la cara de la rubia ya se estaba derritiendo mientras corría hacia las escaleras.


Phoebe la observó irse con una sonrisa. Ella juraría que Helga estaba disfrutando ser la prometida de un codiciado soltero y se sentía muy feliz por ella. Si alguien merecía la atención que estaba recibiendo en este momento era su amiga rubia. Qué recompensota después de años y años de amor no correspondido y de devoción sin sentido para un chico que no la merecía... bueno...

Arnold no era tan poco digno después de todo, pero había perdido tanto tiempo... Estas dos últimas semanas Phoebe notó que se veía muy triste, casi perdido y se sentía mal por él. Él la había visitado hacía unos días de preguntarle por Helga, quien ahora que estaba comprometida era aún más inaccesible para el resto de la pandilla. La banda había celebrado el cuatro de julio en el parque junto a medio Hillwood, pero no habían hablado el uno con el otro entonces.

Helga no había ido a ninguna de las reuniones en la La Cabañita del Café pero sí fue a jugar a las canchas con ellos cierta noche y había asistido también a las dos de las ahora famosas Pillamadas de los Miércoles en la casa de Rhonda donde había sido bombardeada con preguntas acerca de su nuevo status de prometida.

Bueno... volviendo a Arnold, ahora Phoebe sabía a ciencia cierta que el rubio estaba interesado en ella. Cuán profundamente que no lo sabía exactamente, pero esa expresión triste en sus ojos color esmeralda era demasiado evidente para ser ignorada. Se había dado por vencido en su búsqueda de cobrarse ese beso pendiente después de sus persistentes intentos aquel domingo en el lavado de autos. Aun así, él no dejó ver nada más, aparte de cierta preocupación por su bienestar dada su ignorancia acerca de los antecedentes de James, pero comoquiera mencionó sus mejores deseos para ellos.

Phoebe había visto también recientemente Gerald, pero sólo tuvo una oportunidad de hablar con él una ocasión dado que ella sólo podía acercarse a él cuando estaba por su cuenta, sin Dionne, quien había empezado a compartir algunas de las tardes en La Cabañita también. Phoebe le preguntó entonces acerca de sus sospechas con respecto a los sentimientos de Arnold hacia Helga pero Gerald no traicionó a su amigo. Él sólo dijo que se sentía extraño el conocer las nuevas circunstancias de la mencionada rubia. Dijo que no lo había visto venir y que era esa probablemente la razón por la que él, Arnold y el resto de los chicos seguían teniendo problemas para aceptar el hecho de que la chica más temible del grupo tenía dueño.

"Un día ella estás jugando con ella y los chicos en las viejas canchas del vecindario y al día siguiente ya está comprometida con un apretado." Phoebe sabía lo que quería decir. De repente, Helga no sólo estaba fuera del alcance de cualquier chico, sino que era como si fuera la 'La Chica Modelo' de nuevo. Ni siquiera Rhonda estaba en su nivel ya.

Y hablando de los planes para la boda... no había ninguno hasta ahora.

La primera de las pillamadas Helga dejó bien claro que no estaban planeando una boda en el corto plazo, así que las instó a dejar de hacer planes y dejar de buscar salones, iglesias, vestidos de dama y toda la parafernalia relacionada. Les dijo que ella y James, de hecho, habían acordado tomárselo con calma y hablar de nuevo sobre la cuestión después de las elecciones en noviembre o mejor aún en enero, cuando el contrato de James expiraba. También les dijo que ya había aclarado ese punto también con Olga quien había estado extasiada; y también que calmó los cuasi ataques de Miriam y Bob.

Ella no le dijo nada al resto de las chicas, pero a Phoebe medio le dejó ver que había algún tipo de acuerdo entre ellos, pero no había sido muy explícita en ese sentido. Esa detalle es el que tenía a Phoebe pensando que su teoría acerca de que la ayuda de James, aun cuando inusual, aún era posible; incluso teniendo en cuenta que la palabra del chico y un anillo de diamantes estaban en medio de todo. Pero claro, no todo mundo tenía un amigo como James. Él era único en su clase.

Pero incluso aunque ahora ella parecía a gusto con todo el asunto, la reticencia inicial de su amiga rubia a considerar su compromiso como algo serio era muy sospechosa para Phoebe y la forma en que manejaba el valioso anillo era escandalosa por decir lo menos. Lo había olvidado en el lavabo de mármol del cuarto de baño de Phoebe una vez y en el buró de la recamara de invitados en la casa de Rhonda otra vez. Ella se lo había quitado cuando fue a jugar con los muchachos y le pidió a Harold que lo cuidara en el bolsillo de su short, ¡por el amor de Dios! Después de ser regañada por todas y cada una de las chicas de la banda optó por no usarlo más. Lo mantenía ahora en el joyero sobre su vanity.

Phoebe se acercó a dicho gabinete y abrió la caja. Allí estaba, envuelto en una tela aterciopelada color azul marino. Era un vintage solitario hecho de platino con seis patitas que sostenían el diamante de corte redondo y color azul intenso de casi tres quilates. Era una joya de la familia que ya había sido el anillo de compromiso de la madre de James alguna vez.

Después de admirar la destellante piedra montada en el elegante anillo por más de un minuto, Phoebe lo envolvió de nuevo y lo dejó en su lugar especial en el joyero. Dejó escapar un suspiro profundo. Debía ser enorme la responsabilidad de ser confiado de semejante tesoro... y qué decir del compromiso implícito.

Días atrás, Rhonda les dio una conferencia acerca de diamantes y había enumerado las cualidades que hacían de este anillo algo especial. Empezando por el largo discurso sobre las 'cuatro C's' y pasando con que fue cortado probablemente por un tipo con apellido suizo y que el diamante era muy raro y muy caro dada la intensidad de su color; además, estaba el diseño en sí y el material del anillo y mil cosas más. Lo que Phoebe tuvo en claro al final era que los Brighton-Lewis no eran tacaños, en el más mínimo sentido.

Y todo eso era antes de tomar en consideración que, incluso sin su riqueza y su entorno, James Brighton-Lewis en sí mismo era todo un premio. Phoebe inhaló profundamente y cerró sus hermosos ojos almendrados para reconocer esa molestia en sus entrañas. Estaba celosa. Estaba celosa de la suerte de su mejor amiga. Ella exhaló larga y lentamente, dejando que el espasmo se diluyera. Luego inhaló otra vez, echando la cabeza hacia atrás.

Pero la suya no era una envidia maliciosa, era simplemente envidia normal o tal vez incluso envidia noble. Sabía que su amiga se lo merecía. Más que cualquier otra chica, ella lo merecía y Phoebe estaba feliz por ella. Ella había dado tanto sin esperar nada a cambio, nada en absoluto durante tanto tiempo. Ella había deseado la felicidad de su amado año tras año tras año...

Recordó la pasada víspera de año nuevo, siguiendo su ejemplo, Phoebe había dejado sin usar uno de sus deseos con el fin de usarlo para desear que su mejor amiga encontrara la felicidad y ahora ese deseo parecía estar convirtiéndose en realidad. Phoebe se rió en silencio. ¡Qué pensamiento tan tonto! ... Pero ella en realidad lo había expresado.

Pero esos buenos deseos no evitaban darse cuenta de que cada vez que veía a James la sangre corría más rápido por sus venas y su corazón duplicaba sus latidos. A ella le gustaba el chico, mucho. No era la primera vez que a ella le gustaba un chico de esta manera, pero esta obsesión con él se estaba volviendo ridícula. Su última obsesión de ese tipo había sido meses atrás, cuando las fotos de cierto Príncipe salieron a la luz. ¡Maldito Príncipe Barry y maldito su bien formado y real trasero!

Allí iba otra vez... ¿Por qué tenía que ser tan insoportablemente guapo precisamente ahora que su mente estaba ociosa? Ella soñaba con él todo el día, evocando reales o imaginadas conversaciones aquí y allá; imágenes que él estaba con ella todo el día, hablando con ella. Luego ella le compartía sus pensamientos y él sonreía sólo para ella. Soñaba con él en la noche; soñaba con él en su cama; dándole noches sin descanso... Ella abrió los ojos.

Noches que él todavía no se atrevía a compartir con Helga, según sabía.


Usando sus suaves maneras, Phoebe había preguntado a Helga sobre el asunto. Después de su brioso enojo usual, Helga había finalmente le hizo saber que no habían ido más allá que esa etapa de jugueteo todavía. Besos y abrazos y manos sueltas que luego se perdían y dirigían a lugares privados. Pero luego James siempre la detenía cuando las cosas parecían estar llegando al punto de no retorno. Phoebe recordaba muy bien su última conversación sobre eso.

"Tal vez él tiene problemas, ¿sabes? No es tan joven..."

"Con problemas te refieres a... ¿problemas?" Helga le había preguntado levantando su dedo índice y apuntándolo hacia el cielo. Phoebe se rió, asintiendo. "Nop. Para nada. Hay un cañón listo para disparar allí abajo. Créeme".

"¿Entonces por qué...?" Phoebe gimió, frustrada "No lo entiendo. No es lo normal. Los hombres están siempre dispuestos para aprovechar cualquier oportunidad..."

Helga sólo se encogió de hombros con indiferencia, pero la observó con cuidado. Phoebe supo entonces que no estaba siendo completamente sincera.

"¡Hay algo más!" la acusó. Helga fingió estar ofendida, pero no dijo nada. "¡Eres tan frustrante a veces! ¿Por qué eres así? ¿Por qué Helga?" le disparó a su amiga, disgustada.

"¡Maldita sea, Phoebe!" le soltó "Hay algo que se llama intimidad, ¡tú la conoces muy bien!"

"¿Es James impotente? ¿Es gay?" le preguntó ella de inmediato. Helga dejó escapar un sonido burlón. "Es eso, ¿verdad? Él es gay, ¡lo sabía!" Ya estaba. Helga explotó entonces.

"¡Él dice que no quiere seducirme!" le había gritado "Dice que no quiere sólo tomar mi cuerpo, que ya ha tenido suficientes cuerpos para este día y no quiere que yo sea uno más. ¿Estás contenta?" Helga gruñó. "Cuando se habla de la cantidad de cuerpos que había tenido yo sólo veo rojo y no quiero hablar más." Helga cruzó los brazos sobre el pecho y se echó hacia atrás, frustrada.

"Y ya con eso mata el ánimo, ¿verdad?" Phoebe se acercó a Helga y le acarició el pelo mientras le hablaba en voz baja. Helga asintió.

"¿Por qué hace eso?"

¿Por qué, exacto? Phoebe se preguntó, pero sólo se encogió de hombros. "Tal vez él sólo intenta protegerte" aventuró "…para que no te enamores de él" Helga se mantuvo en silencio durante un rato.

"¡Phoebe...! Él pretende casarse conmigo" resopló. Después de un rato, continuó "Tal vez no le gusto"

"Eso no es verdad ... Por supuesto que le gustas... quizás demasiado... ¿Qué dice él? ¿Te dijo ya…? ¿Te dijo ya la palabra que empieza con A?" Helga sacudió la cabeza "¿Tú la has dicho?" ella negó otra vez

"¿Cómo podría decirla cuando no es verdad? Tú sabes que no lo amo."

"Pero ¿te gusta?"

"Bueno, sí..." sonrió "...mucho, de hecho."

"Tal vez él es de hecho conservador después de todo, y quiere esperar hasta casarse."

"¡Claro! ¿Luego iría a acostarse con alguien más mientras llega la boda?" Helga se burló. "Ya lo he pensado. Eso no es ser conservador."

Este era precisamente el tipo de cosas que hacía a Phoebe que él sólo la estaba ayudando. James estaba evitando intimar porque estaba ayudándole a conseguir su amado y él no quería hacerle daño en el proceso. Phoebe estaba segura de que James se sentía atraído realmente hacia Helga, pero él también sabía que Helga había estado enamorada de Arnold toda su vida. Phoebe lo sabía porque Helga admitió que ella se lo había dicho desde que se conocieron, hacía ocho años, y había añadido que, recientemente, cuando se volvieron a ver y antes de que empezaran a salir, James le había preguntado por el asunto y ella le confirmó que estaba todavía enamorada del chico, pero ahora de una forma apaciguada.

"Entonces... ¿cómo te lo propuso? ¿Qué dijo exactamente? Si él sabe que no lo amas y él no dijo que te amara tampoco entonces..." Phoebe recordó que ella había estado confusa. Suponía que un hombre clamaba su amor y luego se ponía de rodillas, pero...

"Bueno ... Él me lo propuso..." Helga parpadeó "Fue tan repentino..." Parecía que reviviera la escena de nuevo "Habíamos sido invitados a asistir a casa de sus padres a cenar con toda la familia..."

"¿Finalmente conociste a Edward...?" Helga volvió a verla, fuera de base.

"No. Él no pudo llegar a tiempo. Pero hablamos por teléfono... Bueno... nos dirigíamos a la casa grande por el pasaje empedrado..." Phoebe ya conocía otro secreto sobre los Brighton-Lewis que sólo sus más cercanos sabían. La casa de James y la de sus padres estaban comunicadas a través de sus jardines. "Estaba nerviosa porque sólo vestía jeans y una blusa muy sencilla..."

"¿Cuál?"

"La rosa pálido... la que tiene botones en forma de flor."

"Es la de encaje. Te ves muy bien con ella. Además, ese color te va muy bien" le había dicho para tranquilizarla.

Helga sonrió apreciando su gesto. "Bueno, el caso es que nos reíamos porque mis tacones…todavía llevaba esos tacones de aguja, ¿te acuerdas? bueno se me atoraban entre las piedras y de repente..."

Ocurrió en un instante. James no estaba a su lado de repente y ella pensó que estaba teniendo problemas con sus zapatos también ya que parecía estar agachado. Cuando Helga volvió a los dos pasos que había avanzado, él estaba tomando su mano y Helga se dio cuenta que era en realidad estaba arrodillado. Luego vio el anillo y se desató la locura. Ahí estaban ellos; en medio de su jardín y él que estaba esperando su respuesta.

"¿Dijiste que sí de inmediato?" Phoebe preguntó ansiosa.

"No me acuerdo…" Helga hablaba con dificultad. "Supongo que sí, pero no puedo recordarlo..." suspiró "Lo que sí recuerdo que sentí fue su cálido toque y ver su hermoso rostro iluminado por la luz de la lámpara..."

"¿...Entonces dijiste que sí?"

"¿Cómo iba a decir que no?" respondió eufórica. "¿Cómo podría rechazarlo?" Phoebe resopló ante la veracidad de esta afirmación. "Cuando dije que sí, él se levantó y me tomó en sus brazos para hacerme girar." Helga dejó escapar una risa feliz "... y me besó... Entonces todo dio vueltas. Lo digo en serio. Fue literalmente loco. George fue el primero en acercarse a felicitarnos, luego Shawn... No sé cómo, pero de repente íbamos llegando al Patio cuando vi que allí estaban todos... "

"¿Ellos lo sabían?" Phoebe rió, imaginándose la escena "¿Estaban expectantes? ¿James les había avisado?" Helga asintió.

"Bueno... entonces... nos recibieron con felicitaciones y abrazos y besos y... Sir Robert tenía una botella de champán lista..."

"¿Qué champán?" Helga cerrado los ojos y frunció el ceño, lo que obligó a su memoria.

"Krug... creo... una botella verde oscuro, etiquetas doradas"

"¿Era buena?"

"No puedo recordarlo. Sir Roberts habló maravillas de ella..." Helga sonrió y cerró los ojos "... mmmhmm... era madura... agradable... ¡burbujeante, por supuesto!" levantó la vista "... no sé cómo describirla... muchas sensaciones a la vez... Pero bueno, los labios de James producen también ese efecto..." rió Helga. "Sir Robert dijo que la había tenido por casi diez años, en espera de la ocasión adecuada."

"¿Estaba Sir Robert feliz?"

"Parecía feliz. Quería mantener mi atención sobre para él durante toda la noche, pero Mike finalmente llegó y se lo llevó."

Dijo que hubo filetes para la cena, pero ella no recordaba haber tocado su plato y luego ellos permanecieron allí el resto de la velada. James la llevó derecho a su casa después de dejar la casa grande pasada medianoche.

"Así que no hubo acción... otra vez"

"Nop. Nada de portarnos mal. Mmm. Bueno... casi rompimos el sofá temprano, pero..."

"¿El sofá?"

"Soltó un crujido..." se encogió de hombros "James tiene un sofá muy cómodo en su estudio. Es realmente suave y esponjoso. El que está en su sala es también bueno pero es un poco rígido... ¡y es blanco!" Ella hizo un mohín.

"¿Qué hay de su habitación?"

Helga miró con cautela.

"No he estado allí todavía"

"Ya sé que no has dormido con él, pero..."

"No he entrado en su dormitorio, Pheebs."

"¿Por qué no?"

"No me ha invitado. No puedo imponerme, ¿no crees?"

"¿No crees que él está escondiendo algo?" Phoebe alzó las cejas, juguetona.

"¡Phoebe!" Helga le reprochó "No puedo subir sin una..."

"Pero nadie te gana a la hora de transgredir territorios prohibidos…"

"¡Estás loca!" Helga la miró con sorpresa. "O sea... ¿Para qué?" ¡Como si ella nunca lo hubiera hecho antes! "Su casa es lo suficientemente grande como para..." hizo una pausa; Phoebe sabía que ella le había inyectado a su amiga la duda "Creo que sería obvio si trato de subir subrepticiamente porque necesito llegar a la escalera y luego subir a la siguiente nivel... " sacudió la cabeza, rechazando la idea "¿Cuál sería el punto?"

"No lo sé... Tal vez él está ocultando los cadáveres de sus ex novias..."

Helga soltó una carcajada.

"¿Cómo Barbanegra?" se echó a reír de nuevo. Sacudiendo la cabeza "¡Quiero decir Barba Azul!" se corrigió al mismo tiempo que Phoebe lo hizo.

"Barba Azul. Sí. Ese hombre que le dijo a su esposa que podía abrir todos los cuartos de su castillo, excepto uno. Así que ese fue obviamente el que ella fue a abrir." Helga asintió y luego se rió.

"No puedo imaginar a James como Barba Azul".

"Parece ajustarse a la historia. Él es mayor y con experiencia... de repente viene y te propone... tiene carruajes de lujo y vaya séquito que lo acompaña. Sabe impresionar..." Helga agitó su mano despreocupadamente.

"Yo había pensado que podía estar ocultando cosas pervertidas ahí."

"¡Oh, Dios mío, Helga!" Phoebe exclamó alarmada "¿Crees que sea posible?"

"Nah!" se echó a reír "Le pregunté, pero él resopló y dijo que ahora que pensaba en ello tal vez fuera necesario hacer algunos arreglos porque soy demasiado alta" rodó los ojos "No se puede hablar con él de esa manera, Phoebe. Él siempre va un paso adelante".

"¿Estás segura de que sólo bromeaba?"

Helga asintió, pero permaneció en silencio durante un rato, como desmenuzando todo lo dicho. Había algo extraño en todo el asunto cuando te ponías a pensar en serio. Y era mortificante. ¿Qué si Helga estaba en peligro de verdad? ¿Y si James estaba tramando algo que acabaría siendo la perdición de Helga?

Haciendo un resumen ¿Qué es lo que se tenía? La mejor posibilidad sería que él se hubiera enamorado y quisiera casarse con ella. Sería decisión de Helga si aceptaba casarse con él sabiendo que no lo amaba. Podría funcionar, pero Phoebe pensaba que Helga era todavía demasiado joven para casarse.

Otra opción podría ser la preocupación de Brian acerca de James queriéndose casar con una chica que le gustaba, pero donde podría aprovecharse del hecho de que, siendo inteligente, mayor y además muy poderoso, la quisiera como una especie de esposa trofeo, emulando a su padre. De esta manera se conseguiría una mujer hermosa, joven, limpia y fácil de manipular. Helga no parecía ser fácil de manipular, pero era muy joven e inexperta en muchos aspectos. Y James era absolutamente capaz de lograr meterse en su vida y apartarla poco a poco de todo y de todos. Incluso todo este asunto de nada de sexo parecía encajar en su plan, para tenerla dispuesta y necesitada...

Había también otras posibilidades más inocentes, como su idea original de que sólo la estaba ayudando; o que él todavía estuviera herido debido al ataque; o incluso esa otra teoría de que... pero no. Él que el sólo buscara entretenimiento parecía ahora sin fundamento en vista de ya le había propuesto matrimonio.

Phoebe negó con la cabeza, reprendiéndose a sí misma. ¿Por qué estaba siendo tan suspicaz? ¿Por qué no simplemente podía creer que él la quería sinceramente por lo que ella era y estaba tratando probar la relación y eso era todo? Le propuso matrimonio porque de esa manera dejaba en claro al resto de los tipos que la halagaban que ella ya estaba apartada, y finalmente, tal vez incluso coaccionarla para que fuera a visitarlo, siendo que era más fácil para ella controlar su tiempo libre.

Tal vez era eso y ya. Phoebe estaba especulando demasiado. Tenía que dejar de pensar tanto y disfrutar más de la felicidad de su amiga.


Phoebe bajó después de echar un vistazo al reloj. Eran las seis y cuarto y las colinas no estaban tan cerca. Encontró a Helga sonriente y hablando dulcemente por teléfono mientras acariciaba las flores. Al parecer, James ya había sido perdonado... incluso cuando no fue su culpa en lo absoluto. No fue culpa de ella tampoco. Fue sólo una serie de eventos desafortunados. El hecho de que ni él ni sus guardaespaldas no estuvieran disponibles tuvo mucho que ver con el antecedente de que James había sido herido en un Congreso de este tipo antes, por un miembro radical de su mismo partido o al menos eso es lo que los rumores decían.

La chica con el pelo oscuro tomó la tarjeta de la mano de su amiga y le dio la vuelta. Helga levantó las cejas cuando Phoebe señaló su reloj.

"¡Hay que darse prisa!" le advirtió a su amiga. Helga se cubrió el teléfono.

"Vas conmigo, ¿verdad?"

Phoebe se volvió para ver lo que llevaba puesto, un vestido de estampado floral de verano. No estaba nada mal. Ella asintió con la cabeza. Helga todavía llevaba lo que ella usara en el vuelo, así que tenía que cambiarse. Corrió escaleras arriba sin dejar su teléfono.

Cinco minutos más tarde, la rubia bajó vistiendo una falda color beige hasta la rodilla con volantes en la parte de abajo y una blusa cuello halter color aqua, sandalias a juego terminaban su conjunto. Se veía linda y elegante.

"¡Helga, tu anillo!" la rubia levantó la mano izquierda para que lo viera. Brillaba tanto como sus ojos.

"Vámonos"


"¿Qué piensas ahora?" Helga le preguntó.

"Son tan elegantes... y hermosas y agradables..." Phoebe dejó escapar un profundo suspiro.

"Te lo dije. No había razón para estar nerviosa."

"Lo sé. Tenías razón... No hay duda de dónde sacó James sus ojos"

"Sabes... siempre he soñado con ser ese tipo de mujer..."

"¿Qué clase de mujer?

"Ese tipo de mujer... del tipo de Melissa"

"No estoy segura si entiendo..."

"¡Oh, por supuesto que lo entiendes! ... Me refiero a este tipo de mujer que salta de la cama y hace así..." ella estiró el cuello y sacudió su melena "…y su cabello se ve increíble. Luego baja para tomar un muffin casero del recipiente estampado con lunares que tiene en la cocina; el tipo de mujer que tienen plantas que no mueren; que sus tazones de fruta no están llenos de peras podridas de hace tres semanas, ¡porque ella en verdad se comen la fruta!

"Luego usan tenis con un traje sastre cuando caminan al trabajo para mostrar al mundo que tienen un andar poderoso... También tienen bolsos de día, bolsos de noche e incluso pequeños bolsitos de gala. Sólo toman un licuado de hierbas a la hora de comer porque es todo lo que necesitan para el día...

"Helga ..."

"Espera, espera. Estoy inspirada..." ella sonrió "... es todo lo que necesitan para mantenerlas en funcionamiento incluso cuando a esa misma hora de comer aprovechan para salir a trotar y ¡lo disfrutan! porque no tienen carne que se mueve por su cuenta en sus bien formados cuerpos…"

"Tú no tienes carne que se..."

"... Y finalmente... tienen fácil acceso a plumas en el bar para terminar el crucigrama que han empezado antes de que el hombre al que se decidieron tomar como amante... -o en caso de Melissa, como marido, ese que ella robó a otra mujer- le dice: 'Oye, anoche estuviste genial!'". Helga dejó de hablar para mirar al cielo. "Tú sabes... ese tipo de mujer." Terminó con una sonrisa. "Creo que me llegó la inspiración de nuevo"

"Pero Helga..."

"¿Qué?" finalmente su amiga se volvió para escucharla.

"... Ya eres esa clase de mujer..." Phoebe dijo con convicción "Quiero decir... con las adaptaciones adecuadas... encajas en ese molde."

Helga permaneció en silencio, reflexionando en sus palabras durante un rato y finalmente dijo, meditativa "Tal vez tengas razón, Phoebe... Pero tú eres esa clase de mujer también. Lo has sido durante mucho tiempo, a propósito."

Phoebe se quedó pensativa también mientras caminaban hacia el coche y luego lo abordaron.

"¿Cuándo fue que nos convertimos en eso?" se preguntaron las dos al unísono.


"Por cierto, tú no tienes carne que se mueve independiente en tu cuerpo..." en el viaje de regreso Phoebe comenzó de nuevo.

Helga señaló sus senos. "Oh, te aseguro que tengo".

"Pero tus niñas sólo te hacen ver muy... pródiga"

"Pero nunca me veré como Melissa..." hizo un mohín.

"¡Pero Melissa es demasiado delgada!" Phoebe dijo: "¿Viste lo que cenó? ¿Era alpiste?" Helga asintió, incrédula.

"Ella es muy delgada, ¿no?"

"Ni siquiera Rhonda es tan flaca"

"Bueno, Rhonda es feliz. Ella se ha estado alimentando con puro amor."

"¿Tú crees?"

"¿Tu no?" Helga volvió a verla. Phoebe se encogió de hombros. "No lo sé... Thad es medio pervertido"

"¿Por qué dices eso?

"¿Cómo crees que lo hace para mantener a Sarah interesada en él? Ella no es ingenua... ni joven. Ya tiene unos veinte y siete... y es una chica muy inteligente y segura; del tipo de chica que hablamos antes."

"Así que..."

"Thad debe ponerle algunas jugadas realmente buenas... en la cama... es por eso que tiene a Rhonda tan cautivada... pero me preocupa un poco el futuro si..."

"¿... si ella se enamora?"

"Algo así..." Helga se mordió el labio. "Me temo que después de esta aventura ella termine con el corazón roto."

"Mira, Helga. Rhonda es una adulta... ella debe saber lo que está haciendo, ¿no te parece?"

Helga se encogió de hombros "Tal vez deberíamos empezar a preocuparnos cuando llegue el momento, ¿es que lo que dices?"

"Bueno, sí. ¿Qué sentido tiene preocuparse ahora si se ve tan feliz?"

"Tal vez tienes razón."

"¡Yo siempre tengo razón!" Phoebe dijo arrogantemente.

"¡No empieces!" replicó la rubia que sonreía alegremente mientras el Ford Fusion rojo se deslizaba en el tráfico.

Una preocupación repentina cruzó por su mente. Esperaba que después de toda esta aventura no fuera otra quien terminara con el corazón roto.

Phoebe sonrió tratando de deshacerse de malos augurios

"Arreglaste las cosas con James, entonces. ¿Cómo terminó el asunto?"

"Bueno... él va a venir mañana. Pasará la noche aquí según dijo..." Helga alzó sus cejas, mostrando excitación. Luego se quedó pensativa "Acabo de acordarme que no tarda en visitarme..."

"Mañana en la noche es la Fiesta de Agradecimiento de Arnold, ¿recuerdas? Él ha despejado ese día ya." Phoebe la interrumpió.

"¡Sheeesh! ¡Sabía que algo estaba parpadeando en mi cabeza!"

"No puedes faltar. De hecho Arnold está haciéndolo para darte las gracias a ti especialmente, además de a los otros."

"Voy a preguntarle si no hay problema que traiga a James" se mordió el labio "En fin… ya tengo la dirección de James en DC y el número de teléfono de Pat. Me va a confiar un duplicado de la llave y va a decirle a la vocera de su equipo acerca de lo nuestro" terminó "¡Oh, y no más visitas sorpresa de ninguno de los dos!"

"Pensó en todo"

"¡Hey, eran mis ideas también!" frunció el ceño "... pero sí, es genial que James piense en todo."

James era muchas muchas cosas además de eso, pensó Phoebe. Era paciente y se preocupaba por ella...

"Oh, y él va a tratar de venir para la Gala del Country Club del viernes"

"Eso es genial, Helga" vaciló "... pero si viene ¿todavía puedes llevarme de invitada?"

Helga parpadeó "Por supuesto. James es miembro. Él no necesita una invitación."

"A propósito… ¿sabes que el equipo de Arnold será el que esté asistiendo las mesas en la Gala?" Phoebe preguntó, recordando de pronto que no le había dejado caer la noticia a su amiga.

"¿En serio?" Helga volvió a verla con el ceño fruncido "Está bien supongo... aunque se sentirá raro tener a nuestro amigo en el servicio cuando nosotras somos invitadas"

"Nuestros amigos... Arnold dijo que necesitaban más ayuda así que estuvo reclutando entre la pandilla días atrás."

"¿En serio? ¿Y quién se registró?"

"... Gerald, por supuesto…y Joey y Thad también."

"¿Thad no va como pareja de Rhonda?"

"¡Por supuesto que no!" Phoebe se rió "¡Brooke nunca se lo permitiría!"

"¿Por qué las jóvenes no tienen permiso para tener juguetitos?" Helga gruñó, Phoebe se rió.

"Oh, ellas los pueden tener... pero no es socialmente aceptable todavía."

De un modo u otro, la charla nunca faltaba cuando las dos chicas estaban juntas.

"Uff!" Helga resopló. "Tengo el doble de trabajo en estos días. El tiempo pasa tan rápido."

"¡Y qué lo digas!" estuvo de acuerdo Phoebe. "Sabes... decline la invitación de mis padres para ir a la playa la semana que viene. Quiero quedarme aquí. Además, ya vivo cerca de Malibu y no soy gran fan de la arena..."

"¡Y qué lo digas ahora tú! Eso es genial, Pheebs. Así nos veremos más la una a la otra".


Hablaron luego de los tres días de vacaciones de Helga; lo mismo de siempre. Hablaron de Phoebe empezando la Escuela de Medicina, 'no más Pre-Med, ya sabes'" Phoebe levantó su diminuta nariz en el aire con pedantería y ambas rieron. Hablaron de Sean, que parecía estar apartándose un poco; Phoebe sospechaba que se debía a que su viejo amor de la preparatoria también estaba en Florida para las vacaciones de verano. "Sabes…'Lo Que Será, Sera' dijo con sinceridad. Tal vez era hora de pasar a otra cosa.

Phoebe también le hizo saber sobre los rumores levantados por la reacción aparentemente hechizada de Helga hacia James.

"¿Sabes? Creo que en realidad sí estaba bajo su hechizo. ¿Alguna vez has oído a Shakira?" entonces empezó a cantar "'Se Me Acaba el Argumento-y la Metología-Cada Vez Que Se aparece Frente a Mí tu Anatomía..." soltó una carcajada "Ahora entiendo a la chica"

Phoebe sonrió. Ella podía entender perfectamente a la chica también. De hecho, ella también comprendía el cambio que se estaba gestando en Helga. Ella era diferente. Aún más. Después de dos semanas de estar comprometida y de otras dos visitas rápidas de su prometido, Helga parecía satisfecha con la expectativa de convertirse en la señora Brighton-Lewis. James había venido días después de que él se propuso y luego vino de nuevo días más tarde, pero no pudo hacerlo el siguiente viernes por lo que Helga decidió hacerle una visita el domingo, o sea hoy. Él vendría mañana de nuevo y si las cosas le salían bien tal vez el viernes volvería. Las cosas parecían ir avanzando sin problemas para ellos. Phoebe pensó que si ella fuera Helga tal vez lo consentiría e iría a verlo de nuevo a Washington y se quedaría con él unos días.

Permanecieron en silencio durante un rato. Afortunadamente, el tráfico de la carretera era fluido. Phoebe pensó que tal vez era hora de preguntar a Helga algo que ella realmente necesitaba preguntar.

"Y... ¿finalmente tienes una respuesta de verdad a por qué aceptaste la propuesta de James?"

Helga parpadeó una vez y un ceño apareció en su frente, pero su vista se mantuvo en el camino. Probablemente sabía que esta cuestión vendría eventualmente.

"No sé qué decirte..." -dijo con sinceridad "Sé que dije: 'No pude decir que no'... pero, de hecho, sí pude haber dicho no, es solo que... " se detuvo.

"¿Es sólo que...?" Phoebe insistió cuando la pausa se prolongó por más de un minuto.

"Es sólo que no puedo seguir esperando eternamente a que mis viejos deseos se hagan realidad... Sé que soy todavía joven y todavía hay tiempo... pero... La esperanza de tener a Arnold para mí es una causa perdida. Él no me quiere de esa manera. Me lo he estado repitiendo a mí misma durante tanto tiempo que ya debería estar convencida a estas alturas... Y este reciente y extraño interés que parece tener ahora en mí... Supongo que es sólo atracción física y... creo que fue causada sólo porque él me vio con James y tal vez pensó que podría ser él... ¿Qué sé yo? Lo que sí sé es que él no pretende romper con su novia...

"Considerando eso… aceptándolo... y... resolviéndome a forzar mi cabeza para dejarlo atrás debo admitir entonces que, para mí, no hay nadie ni ha habido nunca nadie como James; nunca. De Brainy a Andrew; De Wolfgang a Neal; nadie nunca se le ha comparado, ni ha estado cerca... Nunca me aburro con él, cada día es un reto y..." hizo una pausa para exhalar largo y lento "... y mi cuerpo reacciona a él por su cuenta, sin… miedo y eso es... notable…

"Lo conozco, confío en él, me gusta... lo respeto. Sé que él es un gran tipo y no me está obligando a nada, en ninguna forma, algo que se agradece. Y, por último, sé que se preocupa por mí; sé que me respeta y le gusto tal como soy."

Terminó expresándose con una franqueza que era grandiosa. Esto era Helga en su forma natural; su más puro ser, sin máscaras, sin afectación, sin pretensiones. Phoebe le observó con admiración. Phoebe supo entonces, sin lugar a dudas, por qué amaba a su mejor amiga: Helga era un gran ser humano.

Una extraña sensación llenó la atmósfera interior del coche. Phoebe decidió romperla antes de Helga se diera cuenta y se empezara a poner frenética.

"Entonces... ¿no tiene nada que ver con el hecho de que él es muy guapo y famoso y millonario?" bromeó.

Helga se volvió para mirarla, sus ojos brillaban con picardía.

"Phoebe..." la reprendió "¿No me escuchaste? ¡Todo el asunto tiene que ver con eso!"


No poseo Hey Arnold!

No poseo Ford, Ford Fusion, Krug, Príncipe 'Barry' -ya quisiera- ni la canción de Shakira "Ciega, Sordomuda" (Blind, Deaf-Mute).

El monólogo de Helga es en realidad una transcripción libre del programa de la BBC 'Miranda' y el capítulo de 'The New Me". No soy dueña ni de él ni ninguna otra TM mencionados aquí o en el resto de la historia.

Gracias por estar aquí. Doble gracias a aquellos que la siguen y la marcan como favorita y a OpRuth que enlistó esta historia en una comunidad. Te lo agradezco mucho.

Y Mil Gracias a todos mis revisores: Nep2uune y un invitado en la versión en Inglés y a MarHelga, LolitaPataki, Unplugged, Gelygirl, Hel201, un Guest, Orkidea16, letifiesta, Erinne, Sweet-sol, princesaloto y, por supuesto, a Miss Cerezo en español. Realmente aprecio sus efusivas palabras; son el combustible que me hace seguir adelante. Para Guest... Tuve que ir a la red a buscar el significado de tu elogio porque cuando lo leí pensé que era una ofensa. Sorry y Gracias . Afortunadamente Yahoo respuestas me lo dejó en claro. Culpo a la grandeza y vastedad de nuestra lengua por mi ignorancia, lo que me hace recordarles que la mayoría de las expresiones y palabrotas en la versión en español están regionalizadas al norte de México. Ahora, el rating cambiará a M en el capítulo 37.

05 de abril 2013