Disclaimer:
Una carta a los Reyes Magos en la Navidad de 1995...
"Queridos Reyes Magos:
Os escribo para deciros que este año he sido muuuuy bueno (y quien piense lo contrario, se las verá conmigo) y que quiero que me traigais muchas cosas, no todas las que podáis si no todas las que quiero porque... no creo que os guste verme enfadado. ¡Que menos para celebrar mi regreso! He sido tan pero tan bueno... no he ido tras el mortífago que me ha traicionado (aún, claro... ), ni maté personalmente al muchacho que llegó con Potter al cementerio (me quedé con las ganas, solo pude dar la orden); le regalé una mano de plata a Colagusano (sé que le obligué a cortarse la suya, sí, pero... si no lo llega a hacer, hubiera sido mucho peor para él...) Y es cierto que he intentado matar a Potter de nuevo pero... es que ese niñato me dejó sin cuerpo durante 13 años! él sí que no se merece ni un solo regalo. Pobre de vosotros como le regaleis algo... os aviso. Así que ya véis que no me he portado nada mal. Por eso quiero que me traigais todo lo que deseo pero sobretodo... aquello que me hará derrotar a Harry para siempre. No sé qué es, es cosa vuestra averiguarlo y espero que no os equivoqueis. Solo sé que fue magia ancestral la que le protegió cuando intenté matarle cuando era un bebé así que quiero algo que supere esa protección. ¡Y lo quiero ya! A cambio, recordaré siempre que tanto yo como todos estos infames que me rodean y temen, procedemos de una mente más málvada aún que la mía, llamada JK (algún día iré también a por ella... ) y que en algunas ocasiones, dos mentes más manipulan nuestras conductas y acciones: ella son conocidas como las Guilmains pero... me gustan, pueden tener ideas muy malvadas, sobre todo si alguien toca cualquiera de sus invenciones. Serían buenas mortífagas, las obligaré a cambiarse al lado oscuro...
No tengo más que deciros, solo que espero por vuestro bien que me hagais caso porque... que seais tres magos venidos de Oriente no es reto para mí: yo soy un brujovenido de Hogwarts, he acabado con muchos otros antes y... no creo que os guste correr esa suerte también. No digais después que no os avisé... ateneos a las consecuencias...
Atentamente,
Lord Voldemort."
Uff, si yo fuera Melchor, Gaspar o Baltasar, tendría mucho cuidadito con las peticiones del Lord :S Hola! soy Mahe de nuevo. ¿Qué tal empezasteis el año? En mi caso, mejor ni acordarme pero bueno, espero que pueda retomar el año con buen pie. ¿Pasamos a los rr? pues adelante pero antes, Nigriv me ha dejado esto para los que jugaron al último pasapalabra. Os copio directamente de su mail:
Respuestas al pasapalabra anterior: Ajenjo/asfodelo, Bezoar, Crece huesos, Descurainia sophia, Eleboro, Filtro de paz, Graphorn, Huevos de Ashwinder, Infladora, Jobberknoll, Luparia, Mortiserum, Mandragora, Olvidar, Pimentónica/Pepperup, Quita manchas mágico, Reabastecedora de Sangre, Sanguijuelas, Tármica, Unicornio, Veritaserum, Poción Wiggenweld, Elixir de la vida, Billywig, Pez-león.
Las palabras en cursiva son las que Layn, a quien desafié, no puso o erró. Aún así era muy dificil esta vez, si quieres dile de mi parte que se portó genial que pasó pociones. Snape casi que la felicita si no fuera por que se le olvidó todas las pociones e ingredientes no oficiales, osea las de MA, UP y HH. Eso fue lo que le mosqueó ;)
Lladruc lo intentó hacer pero le resultó dificil aún así si les vas a decir algo dale las gracias de mni parte como siempre por seguir el juego, además los comentarios e iconos cuando no las saben me suelen hacer mucha gracia. Y Paty como ya te dije el otro día lo hizo perfecto, solo erró creo en ortografía.
Cuando ella vuelva, me imagino que seguiréis jugando. Yo seguiré con los disclaimers de siempre. Así que ya está, ahora sí voy yo con los rr. Por cierto, pasamos ya de los 300! gracias:D
Daiuuch: Hola! Feliz año también para tí. Como no tenemos rr tuyo después, me imagino que no habrás leído el capi así que nada, ya lo comentaremos en otro momento. Besos.
Paty: Feliz año¿Todavía sigues de fiesta? ; )
Kata: Feliz 2006! Ver letras dobles puede estar provocado por dos cosas: o bien bebiste más de la cuenta en nochevieja o tomaste uno de los caramelos que los gemelos Weasleyle dieron a Derektras la batalla : ) Siaún te dura esa visión doble a día de hoy, yo consideraría seriamente hablar con Fred y George para avisarles de que mejoren los efectos secundarios del caramelo. Lo malo es que a ellos los verás dobles también, cuatrillizos en lugar de gemelos :D Bueno, pasando al capi, Mahe se puso muy celosa, sí: que a Harry no se lo toquen porque puede llegar a ser más malvada aún que el propio Voldemort; que a Lupin no le hagan daño porque por su padrino haría cualquier cosa para protegerlo; pero por Snape... yo creo que no se dio ni cuenta de lo que estaba diciendo. Ya verás cuando reaccione :D Y bueno, Sev convertido en un caballero pero... es que Florence le da mucho juego, ya verás cuanto. ; ) Besitos!
Marc:Uola! Ya ves que nuestro Dumbledore sigue siendo tan manipulador como siempre, eso es algo que es muy dificil de cambiar en él porque es básico y... útil para la historia ; ) Aunque quizá tenga sus motivos para no comentar con Harry sus contrataciones en el profesorado, ya veremos. Me alegra mucho que te guste ver de nuevo a los personajes protagonistas, se que a ti siempre tegusta y te lo agradezco un montón : ) Gracias por seguir siempre con nosotras. Que tengas un año genial y... ala adios!
Benjasast: Hola! te vi por el foro hace unos días y también te vi aquí y ya pensé que veía también doble como Kata :D Si Virginia termina yendo a Hogwarts y se encuentra a Florence y Snape juntos, pueden temblar los muros o... puede que no, quien sabe. Lo mismo ella tiene ya puestos sus ojos en otra persona ; ) Si te lees los colaterales, ya nos cuentas que te parecieron, oki? Feliz año.
Celina: Hola guapa! Que gracia me hizo ver que decías en tu rr "lo se va a montar si Nigriv acepta el puesto que Dumbledore le ofrece!" ¿Nigriv o Virginia:D Florence tiene toda la pinta de mujer fatal pero puede que sea solo eso, la pinta. Habrá que ver cómo es luego aunque es cierto que su llegada ha sido totalmente llamativa pero es que ella lo es ; ) Espero que tu fin de año haya sido muy bueno. Yo no lo empecé nada bien porque me puse mala antes incluso de empezar la cena de nochevieja así que mi paso al año nuevo fue bastante desmoralizante, al creer que todo iba a cambiar y no ser así. Pero bueno, voy mejorando poquito a poco y espero estar perfectamente en breve. Un besote desde la Córdoba mora, hoy lluviosa y fría.
Lladruc: Buena observación, falta aún un profesor y... un jefe de casa, eso no lo recordaste. Pero ya ves que Dumbledore calla demasiado a veces, veremos a ver a quien se guarda bajo la manga.De todas formas, se deja entrever en el capi de la propuesta desconcertante ; ) Besos.
Layn: Feliz año! Me alegro mucho de que lo pasaras tan bien en las vacaciones. Lástima que el chico que te gustó estuviera más pendiente de su trabajo que de ti pero él se lo pierde, verdad? ; ) También nos comemos las doce uvas aquí así que espero que de verdad los deseos se cumplan. Yo pedía siempre el mismo así que no se lo pongo muy dificil al destino, la cosa es que me haga caso. Sobre el pasapalabra, ya has visto las respuestas y lo que comenta Nigriv, verdad? así que felicidades pero ten cuidado vaya que Snape te elija para hacer un Master y te lleve a su mansión: te aseguro que Mahe lo pasó muy mal, jeje. A ver, el capi: en cuanto al puesto que Virginia ocupará si acepta ir a Hogwarts, se deja ver en el capítulo porque si ya descartais los que se van a ocupar, solo hay uno que a ella le vendría como anillo al dedo. Haces bien en no gustarte lo que haya podido sentir cuando ha evaluado a Dumbledore porque si te fijas, hasta él le dice que debe permanecer en secreto y que por lo que ha sentido, necesita tenerla en Hogwarts. Quien sabe lo que podrá pasar para que Albus se encuentre así y necesite tanta ayuda... :S En cuanto al siguiente capi¿tampoco te cae bien Florence? jeje, pobrecita, que de enemigos se va a acarrear por ser tan atractiva y atrevida :D Digamos que Dumbledore actuó como siempre hace, con las verdades a medias: le dijo a Virginia que Snape seguiría encargándose de preparar futuros Masters pero no le preguntó dónde. Es algo así a cuando en el capi en el que Snape y Mahe se marchan para hacer el Master a principios de verano y ella le recrimina a su padre que no le había dicho donde iban a hacerlo, él le respondió "No lo preguntó" Pues Virginia no preguntó tampoco. Estosdoshombresmanipulan a su manera mientras madre e hija se quedan sin preguntar algo importante que les haría decidir hacer o no hacer algo. Porque estoy segura de que si Virginia aún duda si aceptar el puesto, el saber que Snape va a estar allí le aclaraba las ideas ; ) Mahe es más celosa de lo que deja entrever y eso hará que Florence le caiga mal, aunque... le hace falta conocerla y comprenderla, quizá se ponga de su lado y haga de celestina entre su padre y ella (te lo crees? jejeje) Me encanta cuando conseguimos variaros vuestros sentimientos hacia Snape porque mira que puede ser dificil pero es que este Sev demuestra que tras esa capa de frialdad y arrogancia, tiene un corazón en el fondo (muy en el fondo) y le agrada como que le halaguen y Florence para ello es única y más sabiendo que se conocían de jóvenes ; ) Pues nada más, gracias por haberme extrañado mientras no subía capis y espero que también tus deseos se cumplan en este año. Besitos!
Lala-Potter: Hola! soy sincera si te digo que ahora mismo estoy totalmente perdida y este es tu primer rr o nos has dejado ya antes alguno y fue Nigriv quien te dio la bienvenida. Por si acaso... me alegra verte : ) Gracias por unirte a la lectura, me alegra mucho saber que te gustaron tanto nuestros fics conjuntos como lo que escribimos Nigriv y yo por separado. ¿Una semana en leerte todo? Pues ya eres rápida! Espero verte por aquí a menudo, nos gustará saludarte.
Stiby: Feliz año nuevo! Nos hemos convertido en tu droga? bueno, como somos una droga legal y no dañina, entonces perfecto ; ) Como bien dices, prontito llegará la historia a Hogwarts para desarrollarse allí, aunque os voy avisando de que posiblemente tengamos que parar durante un tiempo para continuar por "exigencias del guión" por llamarlo de alguna forma. Nos estáis pillando y aún hay varios capis cercanos que tienen que terminarse aunque hay muchos posteriores ya acabados hace meses, y también Nigriv tiene que pasar al PC los suyos (ella escribe a mano, yo aquí en word) Pero bueno, aún quedan varios capis para que ocurra esto así que a ver si hay suerte y vamos adelantando en estos días. ¿Viste natural la forma en que Mahe se dirigió a Snape? jaja, creo que ella se tirará de los pelos cuando se de cuenta de cómo reaccionó por él ; ) Celosa lo es y mucho, así que al menos en cuanto lo que respecta a Harry, no dejará pasar ni una a la recien llegada Florence, vaya que esta mujer quiera desplegar sus encantos antes él aunque se convierta en una asaltacunas. Te esperamos el día 8 y que tengas un buen viaje allá donde vayas. Besos.
Camila: Que bueno que te pusiste al día y nos alcanzaste, asíserá más fácil estar en contacto. La reacción de Mahe ante la provocativa insinuación de Florence hacia Snape puede hacer que sea el primer paso para que la chica se acerque o... puede que solo sea un espejismo por todo lo que sigue rechazando hacia él. Lo que está claro es que no tiene claro sus sentimientos hacia su padre y eso no es bueno. Lo que le hicieron de pequeña... ¿te has parado a pensar que quizá Snape haya desarrollado ese instinto de padre como contraposición a algo que sabe que no hizo bien cuando Mahe era un bebé? jejej, te voy a liar más pero posibilidades hay muchas. Para conocer la correcta habrá que seguir leyendo ; ) Nos vemos.
Eva Vidal: De dónde sacamos a Florence... buena pregunta. ¿La respuesta? Una referencia a cierta muchacha en la juventud de Snape en los libros oficiales (creo que es de laOdF, te lo confirmaré) y un comentario sobre ella en el colateral de "Historia de un Master" para preparar el pasado de nuestros personajes. Como siempre, aprovechamos esos nombres o personajes que JK no desarrolla (como ocurrió con Mark o Derek) y los hacemos "nuestros". Espero que hayas dormido tranquila y que el no saber qué pasará en este capi, no te haya quitado el sueño ; ) Adiosito.
Klau-Potter: ¿Cómo no te íbamos a saludar en los rr con las ganas con las que has llegado a nuestras historias:D Me alegra que te hiciera ilusión. Yo también espero de corazón que este año sea infinitamente mejor que el anterior, aunque yo no lo empecé de la mejor forma. Pero aún quedan trescientos y pico días por delante para enderezar el rumbo ; ) Rogaremos mucho para que cuando las musas decidan irse de vacaciones, vuelvan prontito y no nos dejen capis a medias o ideas sin desarrollar. Me ha hecho gracias leer lo de musas gemelas, me recordaste a los Weasley, jeje. Pero no, no son gemelas, cada una tiene su estilo y sus gustos aunque es cierto que a veces, sin que Nigriv y yo hablemos de una escena o de una conversación concreta de algún personaje, sin saber cómo, parece que ellas dos sí lo hablan porque nos sorprenden cuadrando cosas en los capítulos sin esperarlo : ) Sobre como se sube fics en ffnet, te mandaremos un correo explicándote para no extendernos mucho aquí, oki? Besos.
Y bueno, yo no soy una "reina maga" como los de Oriente pero sí una bruja inspirada en Hogwarts, que os deja como regalo este capi, el más largo que hemos subido por ahora ; ) A ver cómo se desarrollan esos celos y alguna cosilla más...
Capítulo 36: El origen de la Magia
(Por Mahe)
De una piedra tan antigua como el propio castillo, la gárgola con forma de fénix que abría paso a las escaleras que subían al despacho del director de la Escuela de Magia y Hechicería parecía vigilar no solo la entrada a tan insigne estancia si no todo el pasillo frente a ella. Sus ojos de sílice habían visto a cada una de las personas que a ese despacho habían subido por uno u otro motivo durante los más de mil años que tenía de vida y aún así allí seguía, impertérrita, en apariencia ausente pero en realidad pendiente de cada movimiento que en aquella parte del castillo se producía, siempre esperando que la palabra mágica se oyese para recobrar vida y dar paso al visitante…
Justo al llegar frente a ella, se detuvo en seco. Había acelerado tanto su paso para llegar al despacho de Dumbledore con la sola idea en su mente de subir a la estancia y vigilar a la serpiente recién llegada y sus movimientos frente a su presa, que no se había parado a pensar que antes de llegar a su objetivo se encontraría con un obstáculo: la contraseña. Harry y Lupin habían caminado junto a ella, lanzándose furtivas miradas durante todo el camino sin saber si era mejor detener a Mahe sabiendo lo exaltada que estaba por la inesperada llegada de Florence y su actitud con su padre o dejarla hacer a su antojo, algo que quizá le hiciese romper esa extraña barrera emocional que se auto imponía con Snape. Pero antes de decidirse, se vieron frente a la gárgola que les miraba fijamente. Fue entonces cuando Mahe, con expresión contrariada, miró a Harry esperando que hablase.
-¡Harry!
-¿Qué?
-¡La contraseña! –el chico miró un momento a Lupin pero regresó su mirada a Mahe sintiendo como a cada segundo que pasaba, se exasperaba aún más. El instante de silencio de Harry hizo que la impaciencia de la chica aumentase- ¿Me la dices o voy a tener que hacerte Legislemens para descubrirla?
-¡No! –gritaron casi al unísono Harry y Lupin ante la sola mención de la palabra "Legislemens" a lo que Mahe les miró a ambos sin comprender el por qué de sus reacciones.
-Qué tontería, Mahe ¿para qué vas a llegar a hacerme Legislemens para averiguar la contraseña? –trató de decir Harry con naturalidad y, bromeando para intentar distender la tensión del comentario, añadió con una pícara sonrisa- Te hubiera hecho Oclumancia. -se giró hacia la gárgola situándose frente a ella, pero antes de que volviese a abrir sus labios, ésta se movió apartándose ante su sola presencia, dándole paso.
-No has dicho nada –se extrañó Mahe.
-Lo sé –respondió aún más sorprendido que ella por lo ocurrido. Ni siquiera había llegado a pensar en la contraseña.
-Parece que la gárgola reconoce tu poder con solo tenerte en frente –comentó Lupin sonriente mirando a los chicos.
Como posible explicación a lo sucedido, comenzaron a subir por las escaleras de caracol hasta que llegaron a la puerta de madera, momento en el que Mahe suspiró profundamente y alzó el puño para llamar un par de veces. "¡Adelante!" se escuchó desde dentro y con mano temblorosa, la situó sobre el pomo de la puerta abriéndola despacio. El enorme despacho tenía el mismo aspecto de siempre: cuadros y más cuadros de los antiguos directores, siempre pendientes de cada situación que se vivía en aquella habitación, cubrían las paredes de la estancia; mesas con finas patas llenas de diversos y extraños aparatos que emitían un leve pero constante tintineo; el viejo Sombrero Seleccionador en su estantería moviéndose lentamente como si repasara una a una las palabras que pronunciaría en pocos días; las ventanas del fondo iluminando cálidamente la estancia… parecía que el tiempo se detenía en aquella habitación. Un breve pero agradable sonido recorrió el despacho y de pronto, las alas encarnadas de Fawkes se desplegaron volando hacia Harry que sonrió abiertamente al verle acercarse. El fénix descendió hasta sus pies y Harry se agachó acariciándole la cabeza.
-Hola Fawkes –el fénix cerró los ojos un instante al contacto de su mano y los volvió a abrir emitiendo una nota trémula desde su garganta- Yo también te he echado de menos.
-¡Bienvenidos!
Dumbledore, sentado a su escritorio, sonreía a los tres nuevos profesores que acababan de entrar a su despacho y con un gesto de la mano les invitó a acercarse mientras éstos igualmente le saludaban. Snape y Florence estaban también sentados a la mesa: ella con la misma sonrisa amistosa con la que había llegado y él con semblante serio, sintiendo los ojos de su hija fijos en él desde que se abrió la puerta pero evitando cruzar la mirada con ella.
-Me alegra ver que estáis llegando todos hoy –comentó Dumbledore mientras Harry, Lupin y Mahe se acercaban- Los días previos a la llegada de los alumnos suelen ser de bastante trabajo aunque parezca lo contrario. Hay que tenerlo todo listo para ese momento. Por cierto, no sé si ya conocéis a la nueva profesora de Encantamientos…
-Sí, nos hemos conocido ya –se apresuró a decir Harry para evitar que la situación pudiera tensarse más aún, al sentir como Mahe resoplaba lenta pero profundamente.
-Hablando de tenerlo todo listo, señor –habló de repente Snape tratando de obviar la insistente mirada de su hija que la alternaba de él a Florence- Las Defensas deben ser reestablecidas en todo el castillo. Deberíamos ponernos manos a la obra con ese tema.
-Exactamente, Severus –afirmó Dumbledore levantándose de la silla con cierto trabajo. Tenía un aspecto cansado, como si realmente los meses de verano no los hubiera disfrutado o no hubiera podido estar relajado. Las arrugas de su cara parecían más pronunciadas si cabe a lo correspondiente a su edad y su mirada azul, aunque brillante, reflejaba algo extraño… -Y ya que lo dices ¿por qué no te quedas aquí con los Jefes de Casa y les explicas qué deben hacer? El señor Lupin y la señorita de la Croix pueden acompañarme mientras para poder mostrarles donde se sitúan sus nuevos despachos. Creo que desde su época de estudiantes hemos tenido que realizar algunos cambios.
Ante la proposición del director, Florence se levantó lentamente de la silla mirando coquetamente a Snape y éste bajó sus ojos negros sabiendo lo que supondría mantenerle la mirada estando quien estaba allí.
-Hasta luego, Severus…
-Hasta luego –contestó alzando los ojos solo un breve segundo. Al comenzar a andar, Florence se encontró de frente con Mahe cuya expresión seria y austera no dejaba duda lo mal que le caía la mujer aún habiéndola conocido hacía menos de media hora. De la Croix le sonrió en contraposición a su seriedad y con un movimiento de cabeza a modo de despedida, siguió andando para bajar los escalones que separaban la parte del despacho donde estaba el escritorio del resto de la estancia, a la espera de que Dumbledore y Lupin se dispusieran a salir también.
Cuando Dumbledore bordeó la mesa, Harry se acercó a él, extrañado y preocupado de su estado físico: en muy pocas ocasiones le había visto tan débil y extenuado en apariencia pero la charla que mantuvieron antes de que se marchara a Marauder´s Place, le estaba manteniendo en vilo al verle tal y como estaba.
-Señor ¿se encuentra bien?
Dumbledore le miró sobre sus gafas de media luna y sonriéndole, le contestó.
-Todo lo bien que debo, Harry.
Y comenzó a andar pero el chico, tras titubear unos segundos, le llamó de nuevo.
-¿Podría hacerle una pregunta, señor? -Dumbledore se giró hacia él y Harry avanzó un par de pasos a su encuentro y le preguntó bajando un poco el tono de voz- ¿Por qué… no me ha informado de los profesores que ha contratado? Suponía que al ser subdirector debería estar al tanto… ¿no?
El director bajó lentamente la cabeza suspirando brevemente. Sabía que esa pregunta se la iba a formular tarde o temprano, estaba seguro, tan seguro como de lo que se avecinaba… pero su condición siempre había sido callar lo que creía más conveniente aunque después no fuese lo más acertado… no iba a cambiar a esas alturas. Se giró, alzó la mirada hacia él, y volviendo a sonreír como quitándole importancia, contestó.
-Estabas de vacaciones, Harry, no quería molestarte con algo así. –y de pronto, sin esperarlo, Dumbledore miró hacia la derecha y alzó la mano velozmente lanzando una corriente de energía que dejó a todos estupefactos. La mirada de Florence y el tono rojizo que su tez estaba adquiriendo por su atrevimiento solo hizo que Mahe sonriera mientras los demás observaban atónitos la escena.
-Lo siento… solo tenía curiosidad.
Un antiquísimo libro, tanto como el más viejo de los muros de Hogwarts, hasta hacía unos segundos antes abierto en un atril justo donde la profesora se encontraba, había quedado cerrado por el movimiento realizado por Dumbledore.
-Lo sé, Florence… sé que era curiosidad –contestó mirándola tan severamente que la mujer se ruborizó más aún y se separó del atril. Dumbledore regresó su vista a Harry, de nuevo totalmente sereno, dándole una leve palmada en el hombro- Os dejamos para que los Jefes de Casa os preparéis.
Y sin decir más, bajó los escalones al encuentro de Lupin y una todavía ruborizada Florence.
-Señor –volvió a llamar Harry. Ya comenzaba a dudar de que Dumbledore no le contase las cosas por su costumbre de ocultárselas o porque estaba perdiendo la memoria. El director se volvió a girar de nuevo hacia él- Falta un Jefe de Casa para reestablecer las Defensas.
-Cierto –afirmó- el Jefe de Hufflepuff y también la persona que se encargará de Herbología –añadió recordándoselo a él como si con ello diese por erróneo su pensamiento de estar perdiendo la memoria- Quizá sea la única casa en la que no rompa la tradición… pero no te preocupes, cuando llegue la persona indicada, se encargará de las Defensas de su Torre y su zona.
-¿Y quién será?
-Pues aún no lo sé… -se limitó a contestar y guiñándole un ojo al haberle dejado de nuevo con la duda, se giró y salió del despacho seguido de Lupin y Florence.
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Cuando la puerta se cerró, el silencio más absoluto se hizo en el despacho. Solo los leves y mal simulados ronquidos de algunos directores que en realidad estaban despiertos así como el tintineo de los chismes que había en las mesas rompía un poco la tensión creciente que se estaba desatando por momentos: Snape, Harry y Mahe en la misma habitación, una bomba de relojería. La disimulada sonrisa del antiguo profesor de Pociones al ver cómo Dumbledore había dejado a Harry de nuevo sin conocer algo que debería por su cargo, le estaba produciendo aún más satisfacción de la que esperaba al verle la cara que se le había quedado. Pero la sonrisa pasó a quedarse en mueca cuando vio como Mahe se la reprochaba con la mirada: estaba claro que estando ella presente, poco podría burlarse o fastidiar al chico si no quería que ella se molestase aún más y… realmente eso era algo que no deseaba. Pero la verdad era difícil, por no decir imposible de evitar: para él, Potter siempre seguiría siendo Potter.
Al cabo de unos instantes de silencio, Snape se levantó atrayendo la mirada de los dos chicos y se dirigió hacia el atril donde el viejo libro había quedado cerrado mediante magia. Lo miró detenidamente y con mucho cuidado lo cogió llevándolo hacia el escritorio para dejarlo sobre él. Sin hacer caso de la expresión de sorpresa que sabía que mostrarían, rodeó la mesa y se sentó en la silla de Dumbledore abriendo el libro por las primeras páginas del mismo.
-Siéntense.
Efectivamente, los chicos se miraron sorprendidos tanto por el atrevimiento del profesor para sentarse tan libremente en el sillón del director del colegio como por haber cogido aquel libro que tanto parecía haberle molestado a Dumbledore que se acercaran a él. Con un leve asentimiento de cabeza, Harry animó a Mahe a sentarse en las sillas frente a la mesa para escuchar lo que el profesor tuviera que explicarles, el cual había comenzado a pasar lentamente las páginas del libro hasta que se detuvo en una empezando a leer detenidamente como si no tuviera prisa, ni hubiera nadie más en la habitación con él. La tranquilidad que parecía tener contrastaba con la exasperación a la que estaba llegando Mahe que carraspeó, se cruzó de brazos y comenzó a dar pequeños golpes con el tacón de su zapato en el suelo impacientándose. Harry la miró haciéndole un disimulado gesto con la mano para indicarle que se calmara pero ella negó con la cabeza: si se parecían tanto como temía, no tardaría en saltar ante el insistente toque de su zapato contra el suelo.
No se equivocó...
-¿Ocurre algo, señorita Guilmain? –preguntó en tono seco alzando lentamente la mirada hacia ella lo que hizo que detuviera los golpes en el suelo. Pero justo en ese momento que ya había atraído su atención no supo cómo reaccionar, instantáneamente se dio cuenta que, desde que Florence llegó y comenzó a coquetear con él, no le había visto como a un profesor, como a la persona que llegaba a exaltarla sobre manera. Le había visto como a su padre, olvidándose por completo de todo lo demás; había sentido esa parte de su relación que tanto evitaba y se había dejado llevar por la preocupación de que jugaran con él y le hicieran daño... Darse cuenta de ello le hizo estremecer asustada y negando su pensamiento, se quedó callada. Harry sintió como se había tensado transmitiéndole su escalofrío entendiendo lo que ocurría: conocía demasiado bien la contradictoria mezcla de sentimientos que tenía hacia el hombre que la miraba desde el otro lado de la mesa, con lo que trató de salvar la situación.
-¿Qué es ese libro? –preguntó intentando distraer a padre e hija. Snape desvió la mirada hacia él perfilando una sonrisa sarcástica en sus finos labios.
-Cuanto te queda por aprender y conocer de Hogwarts, Potter... Ostentar un cargo dentro de esta escuela, no demuestra el conocimiento ya que, por lo que veo, ni siquiera sabes qué es este libro –la tentación de burlarse de él era superior a sus fuerzas, realmente no podía evitarlo- O quizá... el director no confía tanto en su "subdirector" como para contarle porque... te habrás percatado de que no te lo cuenta todo¿no?
Harry entrecerró los ojos. No sabía si las palabras de Snape tenían algún trasfondo que no conocía o simplemente lo hacía para fastidiarle como era habitual, pero fuese de una forma u otra estaba consiguiendo molestarle.
-Ocultar las cosas es una extraña manía del profesor Dumbledore –le respondió el chico- pero sabiendo que ha llegado a confiar en todo tipo de... personas –añadió intencionadamente- sé que en mí confía plenamente -el profesor tensó las facciones de su rostro mientras Mahe observaba sorprendida la situación que se estaba desarrollando- Prueba de ello es que no he tenido que rogarle por el puesto de Defensa Contra las Artes Oscuras durante años sin éxito.
Automáticamente al escuchar la ironía lanzada, Snape se levantó empuñando su varita apuntándole mientras murmuraba entre dientes "Serás…" y más veloz aún, Harry hizo exactamente lo mismo al tiempo que con un grito, Mahe se levantaba rápidamente interponiéndose entre ellos al igual que Fawkes, que se posó raudo sobre la mesa.
-¡NO! –gritó escudando a Harry. Snape retiró rápidamente la varita al ver a su hija y al fénix de pronto frente a él- ¿Pero qué os pasa? –preguntó casi a voz en grito mirando a uno y a otro. Se giró hacia su padre y le señaló con el dedo- Usted está aquí para enseñarnos a poner las Defensas y tú –señaló esta vez a Harry- estás para aprenderlo. ¡Dejad ya de pelearos!.¿Es que no vais a cambiar nunca?
Fawkes emitió también un sonido a modo de reproche y regaño a la actitud de los dos hombres, lo cuales, y tras mirarse fijamente con rencor durante varios segundos más, se sentaron de mala gana en sus respectivos asientos. Cuando por fin los vio aparentemente calmados, Mahe también se sentó.
En un tenso silencio, ambos hombres volvieron a mirarse de reojo durante un instante, ligeramente avergonzados por la actitud que habían mostrado ante la más mínima tontería pero estaba claro que pasase lo que pasase, siempre mantendrían la aversión y antipatía que habían acarreado desde que se conocieron hacía ocho años. Al mismo tiempo, Mahe los miraba enfadada, sabía que jamás se llevarían bien pero de ahí a estar a punto de atacarse… había un abismo. Ni siquiera ella misma creía que pudiera llegar a llevarse bien y aceptarle como padre en algún momento a pesar de haber sentido ese ímpetu de verle como tal hasta hacía tan solo unos minutos pero no por ello tenía pensamientos de atacarle, eso era algo absurdo. En cambio parecía que a ellos dos se les iba de la mano ese pequeño detalle cuando estaban cerca.
-Si no fuera porque estuve allí y lo vi… me parecería mentira que la noche de la batalla llegaseis a hablar tan tranquilamente sentados en las escaleras. –Harry y Snape la miraron sintiendo como se les erizaba la piel ante el recuerdo que más que recuerdo estaba siendo un golpe bajo pero necesario para hacerles reaccionar- Pero ahora parecéis dos niños. Espero que a los alumnos a los que tenga que dar clase no sean tan críos como vosotros -pasó la mirada de uno a otro con el ceño fruncido hasta que la detuvo en su padre, carraspeó y dijo escuetamente- Profesor Snape, las Defensas de Hogwarts.
Severus la miró fijamente durante unos segundos haciendo que ella desviase la mirada un tanto incómoda y siendo consciente de que había sido toda una suerte que ninguno de los dos hombres sentados en el despacho hubiesen replicado su regaño ya que las chispas hubieran estado garantizadas. Bajó sus ojos negros hacia el libro e inspirando profundamente, comenzó a hablar mientras Harry, muy serio, mantenía la cabeza girada a la izquierda, al lado contrario a donde se sentaba Mahe.
-Este libro… perteneció a los fundadores de Hogwarts y en él se encuentra el origen de este lugar, su esencia. No como se conoce en "Historia de Hogwarts", eso es pura habladuría en comparación con esto –Harry alzó disimuladamente las cejas pensando en lo que diría Hermione si escuchase al profesor hablar así de uno de sus libros favoritos y comenzó a prestar atención a la explicación- Aquí está la verdadera historia de este castillo, aquella que permanece oculta a los ojos de muchos y solo unos pocos... privilegiados podemos conocer. En él se guardan los secretos con los que se levantó este lugar y sus defensas, la magia empleada, los conjuros y hechizos que lograron convertir este castillo en lo que es hoy.
-¿Es a partir de ahí como reestableceremos las Defensas? –se interesó Mahe. Harry se mantenía en silencio para evitar tener que hablar con su ex-profesor pero totalmente pendiente de sus palabras. Les estaba resultando tremendamente intrigante el misterio de aquel libro haciéndoles comprender por qué Dumbledore había reaccionado de la forma en que lo hizo cuando Florence trató de acercarse. Realmente, pocos deberían tener acceso a él. Snape asintió a su pregunta.
-Exacto –afirmó recorriendo con su mirada las hojas abiertas ante él- El conjuro que deberán utilizar se encuentra en estas páginas, escrito del propio puño y letra de Godric Gryffindor aunque Rowena Ravenclaw y Helga Hufflepuff transmitieron su sabiduría y destreza en muchas de las palabras que quedaron impresas.
Harry y Mahe se miraron un instante de reojo, extrañados por la explicación que Snape les estaba ofreciendo con respecto al libro y los fundadores.
-¿Y Slytherin? –habló Harry por primera vez desde que se habían enfrentado minutos antes. El profesor clavó sus ojos en él quedándose en silencio pero ante el carraspeo de Mahe decidió que sería mejor explicar.
-El también colaboró, era un fundador pero… tenía ideales diferentes, deberías saberlo ya, Potter –dijo lo más suavemente que pudo. Harry entrecerró los ojos verdes cruzando la mirada con él.
-Lo sé, Snape, sé bien cuáles eran sus ideales –contestó secamente.
-Eemm…-interrumpió Mahe al notar como de nuevo podía haber problemas- Hay algo que no entiendo: por tener ideales diferentes ¿no quiso colaborar en este libro de la misma forma que los demás fundadores?
- Hogwarts funcionó en armonía durante largos años de felicidad, hasta que surgió entre nosotros la discordia…-se comenzó a escuchar la voz del Sombrero Seleccionador recordando la canción cantada hacía tres años-… las casas que, como cuatro pilares, habían sostenido nuestra escuela se pelearon entre ellas y, divididas, todas querían dominar… siempre había duelos y peleas entre amigos. Hasta que por fin una mañana el viejo Slytherin partió, y aunque las peleas cesaron, el colegio muy triste se quedó…
Todos miraban al Sombrero que había comenzado a cantar fragmentos de la canción hasta que en unos segundos que se detuvo para seguir recordando, Snape aprovechó la pausa.
-A veces hablas más de lo que deberías¿lo sabías? –le reprochó el profesor al sombrero parlante. Este dibujó una mueca en su base donde se situaba la ranura que hacía de boca y se defendió.
-No he dicho nada que no sepan. Además, si están conociendo la existencia de ese libro ¿por qué no van a conocer…?
-¡Cállate!
El silencio cayó como una pesada losa sobre el despacho y el Sombrero decidió no abrir más la boca ante la mirada fría que Snape le lanzaba. Pero simplemente, la breve discusión acaecida entre hombre y trozo de tela solo consiguió aumentar la curiosidad e intriga de los dos jóvenes.
-¿Qué está ocurriendo? –inquirió Harry con el ceño fruncido- ¿A qué se está refiriendo?.¿qué es eso otro que deberíamos conocer?
-Nada que te incumba, Potter.
-No es eso lo que parece –reprochó Mahe- ¿Tiene que ver con ese libro? –preguntó señalándolo- ¿Con las Defensas, con los fundadores, con Hogwarts? –interrogó cada vez más exaltada- Entonces creo que sí nos incumbe tanto por ser profesores como por ser Jefes de Casa.
Snape resopló lenta y profundamente mientras mantenía la dura mirada de Mahe. No podía creer como podían llegar a complicarse las cosas cuando simplemente deberían estar aprendiendo las dichosas defensas…
-Hay dos libros –terminó diciendo escuetamente- Este escrito por Gryffindor y otro escrito por Slytherin años después. No tienen por qué saber más.
-¿Dos libros? –preguntaron sorprendidos- pero…
-He dicho…-interrumpió tajante- que no tienen por que saber más. Prácticamente nadie conoce la existencia de este libro –argumentó señalando el que reposaba sobre la mesa- mucho menos el otro.
-¿Y por qué sabe usted que existe? –inquirió Mahe indignada ante tanto acertijo. Pero tras la pregunta, repentinamente la expresión de Snape cambió, mostrando un semblante algo más pálido, temeroso de tener que responder con lo que se quedó en silencio. Su reacción consiguió que en varios segundos, los chicos captasen la respuesta.
-Es un libro oscuro –respondió Harry atónito mientras Mahe contenía la respiración al descubrir la verdad y el por qué su padre sabía de la existencia del mismo.
-Has dado en el clavo, Potter –comentó mirándole con repulsa al escuchar de sus labios lo que él no se había atrevido a aclarar. Desvió la mirada hacia Mahe que había bajado los ojos y casi pudo saber que por su mente estaba pasando de nuevo todo el desprecio que sentía por él cuando recordaba su pasado oscuro así que, tomando aire, trató de explicar lo justo y necesario para zanjar aquella cuestión- Nadie ha visto nunca ese otro libro pero… Voldemort hablaba de él continuamente aunque dudo que él ni siquiera lo viera alguna vez. Habría podido hacer mucho más daño del que hizo –miró de nuevo fugazmente a la chica al escuchar como un suspiro tembloroso se escapaba de sus labios y deseó haberse mordido la lengua y no haber confirmado la existencia de ese maldito libro pero ya estaba todo hecho.
-Este libro es de magia blanca y el otro de magia negra –comenzó a recapacitar Harry ante las pocas pistas que tenían- Son opuestos: defensas y ataques, conjuros y maldiciones…
-¿Podrías dejar ya el tema, Potter? –interrumpió Snape casi en un deje de voz. Al mirarle, Harry se sorprendió al ver que en su mirada había preocupación y súplica para que dejara de hablar pero solo al indicarle con un disimulado gesto de la cabeza hacia Mahe, comprendió la razón y apretó los labios con rabia al no haberse dado cuenta antes: la chica seguía cabizbaja, reflejando una expresión angustiada en su rostro, tan abrumada por conocer la existencia de un libro así como por volver a recordar tan claramente qué había sido su padre. Harry alargó la mano hacia ella, apretándola con fuerza y fue cuando reaccionó inspirando profundamente. Encontró sus ojos con los verdes de Harry y fugazmente los pasó a los negros de Snape. La situación se había vuelto tan tensa que el hombre ya no sabía ni qué decir o por dónde seguir pero fue la chica quien habló.
-Aprendamos a poner las Defensas de una vez y acabemos con esto.
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Una vez les explicó cómo debían realizar el proceso para el reestablecimiento de las protecciones de las Torres, no sin que no se mantuviese la tensión entre los tres en todo momento, salieron del despacho de Dumbledore para dirigirse cada uno a su Casa. En silencio por todo el pasillo, el sonido de sus pasos resonaba avanzando hasta que llegaron a las escaleras donde se detuvieron.
-Como jefes novatos que son, debería supervisar que realizan correctamente el reestablecimiento de las Defensas de su Torre pero… no lo haré –Harry y Mahe enarcaron las cejas sorprendidos hasta que le escucharon seguir hablando- No es un voto de confianza… es una oportunidad para comprobar si realmente merecen ser Jefes de Casa o si solo son… un capricho del director.
Y sin esperar a que le replicasen, alternó la mirada unos instantes de uno a otra y se giró sobre sus talones ondeando su túnica negra para comenzar a bajar. Ambos chicos le miraron sin mediar palabra mientras le veían avanzando escalera abajo y, hasta que no le perdieron de vista seguros de que no pudiera escucharles, se mantuvieron en silencio. Harry se giró hacia Mahe tomándola de las manos.
-Bueno, pues… -suspiró profundamente- nuestra primera prueba como jefes.
-Sí –asintió ella un tanto nerviosa. Bajó un instante la mirada y, tragando saliva, la alzó a sus ojos verdes preguntando temerosa- ¿Y si no lo consigo?
Harry acarició su mejilla mostrándole una tierna sonrisa contrastada con la que Mahe se esforzaba en esbozar sin éxito y la acercó a él, abrazándola.
-Es magia y poder lo que se necesita para lo que vamos a hacer ahora y… tú cuentas con ambos requisitos –se separó un poco, tomándola de la barbilla para fijar sus ojos en ella- Eres toda una Ravenclaw de corazón Gryffindor¿qué más necesitas? –Mahe consiguió sonreír a sus palabras suspirando profundamente- No te preocupes, tu Casa reconocerá tu poder.
-Eso espero… –susurró.
Un suave beso en los labios y se fueron separando mientras sus miradas seguían unidas como tantas otras sensaciones que compartían y, solo cuando Mahe llegó a las escaleras, giraron cada uno para encaminarse a su Torre.
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Estaba a punto de alcanzar su Casa para adentrarse en las mazmorras que debería fortalecer mediante el conjuro, algo que estaba tan acostumbrado a realizar cada año por esas fechas desde hacía tanto tiempo antes. Durante ese verano pensó que no volvería a sentir esa sensación de responsabilidad al tener que reestablecer las defensas de su Casa pero… allí estaba de nuevo, tras la propuesta de Dumbledore de regresar y, sinceramente, no se arrepentía de haberlo hecho a pesar de que sabía que encontraría más problemas que soluciones con el nuevo equipo de profesores con el que contaba el colegio. Pero al menos, estaba ella, su hija, a la que creía que no volvería a ver pero a la que ahora tendría cerca durante todo el año a pesar de que no podría demostrarle su sentimiento hacia ella…. Se sentía extraño, irreconocible "¿Quién me iba a decir a mi que llegaría a sentirme así, que tendría este instinto de padre? Jamás en la vida lo hubiera creído… jamás" Estaba secretamente orgulloso de los conocimientos logrados ese verano, de su puesto de profesora, de Jefa de su Casa… y todo a pesar del tono que no podía evitar utilizar en sus palabras, siempre tan frías y altivas, sobre todo cuando Potter estaba cerca, exasperándole como siempre. Palabras con las que sabía quizá alejaba aún más la posibilidad de acercarse a ella aunque sus ojos le habían hablado de forma diferente en aquella tarde pero, sin duda, habría creído ver el reflejo de lo que él deseaba, solo eso…
Al llegar al hall, giró hacia la puerta de la casa Slytherin y susurrando la contraseña impuesta "Plata", la entrada se abrió. "Bueno, Severus, aquí estamos como cada año… así que vamos allá"
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Cuando llegó a la 6ª planta y comenzó a andar hacia la puerta de su Torre, los nervios volvieron a acrecentarse en su interior. Tenía un pellizco en el estómago a pesar de que contaba con los requisitos necesarios, como decía Harry, pero aún así sabía que era tanta la responsabilidad de reforzar una de las zonas de Hogwarts que se sentía morir. Se detuvo frente al retrato que abría la entrada y dijo la contraseña dejada en una nota en el despacho del director. Su voz temblorosa hizo que el retrato no reconociese la palabra y carraspeando, trató de hablar más alto.
-¡Luna llena!
El retrato comenzó a abrirse y vio el pasillo que se encaminaba hacia su sala común. Sintiendo como le temblaban las piernas, respiró profundamente antes de entrar pero de pronto, una oleada cálida la invadió de pies a cabeza calmando sus nervios, una sensación tan conocida y tan placentera como cuando estaba con él.
-Gracias, Harry.
Una sonrisa se dibujó en su rostro al tiempo que puso una mano sobre su corazón y, más tranquila, entró al pasillo cerrándose tras ella la puerta de la Torre Ravenclaw.
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El retrato de la señora Gorda seguía como siempre cubriendo la entrada a la casa de los valientes y justo cuando le vio acercarse, la mujer le sonrió abiertamente.
-Mi nuevo Jefe de Casa ¡bienvenido!
-Gracias –contestó todavía sintiéndose extraño de ocupar tal cargo.
-La contraseña… -invitó la señora gorda a pronunciar. Harry respiró profundamente y contento por la palabra asignada por Dumbledore, dijo:
-Merodeadores.
Con un gesto de su mano, la señora gorda hizo como si se apartase ligeramente del lienzo abriéndose el retrato para darle paso. El pasillo que tantas veces había recorrido como estudiante, ahora lo hacía a punto de convertirse en profesor oficial y Jefe de Gryffindor, algo que nunca habría imaginado que pudiera ocurrirle por el simple hecho de que no sabía si tendría un futuro que vivir. Pero ahí estaba, feliz y contento de que fuese así, del año que se presentaba por delante con Mahe, Lupin y Dumbledore; poder dar clases a Mark, Nora, Derek, Ginny y tantos otros que conocía; poder seguir viviendo en ese castillo que tanto quería… La sensación tan alegre que estaba sintiendo se evaporó ligeramente al notar lo nerviosa que se estaba sintiendo Mahe así que se concentró mientras llegaba a la sala, enfocando su poder hacia ella. "Gracias, Harry" resonó en su mente al cabo de unos instantes y un latido de su corazón le indicó que había conseguido calmarla con lo que volvió a sentirse plenamente contento.
Tal y como Snape les había explicado, tenía que buscar un punto en la Torre o en sus dependencias para realizar el conjuro que reestablecería las Defensas así que, sin saber dónde situarse, comenzó a mirar la sala a su alrededor. Se notaba perfectamente que no había alumnos puesto que todo estaba en orden: no había libros, ni pergaminos, ni plumas olvidadas en los rincones y por un momento, echó de menos el ver el ambiente de siempre que indicase que todos estaban allí. El pensamiento le entristeció un poco porque realmente no todos estarían allí ese año y sabía que les extrañaría mucho, sobre todo a Ron y Hermione. Tantos años juntos, tantas aventuras, tantos buenos y malos ratos… pero la vida seguía, afortunadamente, y aunque ya no estaban en Hogwarts, sabía que les tendría siempre cerca: una amistad como la que ellos compartían era de las que se mantenían hasta la eternidad.
Se acercó a la ventana, a la escalera que subía a las habitaciones, a la chimenea… no sabía cuál era el punto que debía elegir hasta que de pronto, sus ojos se posaron en su sillón favorito, allí donde había compartido charlas y juegos con sus amigos, y donde alguna que otra siesta había echado. Se dirigió a él sentándose un momento y sonrió: no había lugar en toda la sala donde se sintiera más a gusto. "Este es el lugar" pensó sonriente y levantándose lo retiró un poco para situarse en el punto exacto. Cerró los ojos, respirando profundamente para conseguir la mayor concentración: ahora era él quien se había puesto algo nervioso pero trató de ignorarlo. Alzó su encantada dejando que la magia que recorría sus venas hablase a través de la varita aunque sentía una sensación extraña, como si todo su cuerpo pudiera irradiar su magia sin necesidad de ningún elemento. Cuanto más pensaba en su casa, en Gryffindor, más poderoso se sentía, más fuerte… Abrió los ojos verdes y volviendo a respirar hondo, pronunció el conjuro:
- Hit et nunc, ab initio et ab finem, magicus vitae esencia est. Itaque invocata es ad hic. Protege et defende castellum, interclude itinerem hostibus et fortibus tenebrarum...
Una leve brisa comenzó a juguetear con su cabello azabache, aumentando lentamente de intensidad en torno a su cuerpo, poco a poco, como si fuera la magia en forma de aire la que le recorriese con suavidad, casi pudiendo sentirla en su tacto si alargaba la mano y rozaba la sutil corriente… Su poder antiguo impulsaba la fuerza desde su interior, aumentando la potencia del hechizo e irradiando una seguridad y valentía pocas veces sentida de una forma tan profunda: era como si el propio Godric Gryffindor estuviera allí… Mientras, una brillante cortina de luz invadió la estancia y, aunque aquello era nuevo para él, sabía que todo estaba saliendo correctamente, que aquella era la señal, algo se lo decía: su Casa estaba quedando protegida y las defensas reestablecidas…
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Hagrid salía de su cabaña con un gran saco de abono para sus enormes calabazas cuando fijó sus bonachones ojos negros en el castillo: la imagen de Hogwarts se había difuminado ligeramente por tres zonas pero tras varios segundos, volvió a mostrarse con todo su esplendor y majestuosidad. El hombre sonrió satisfecho y acercándose a Buckbeack, que reposaba en el huerto, le dijo:
-Hogwarts vuelve a estar protegido, amigo. Ya está casi todo preparado
Bueno! a ver, os traduzco el conjuro que lanza Harry "Aquí y ahora, desde el principio hasta el final, la magia es la esencia de la vida. Asi pues eres invocada a este lugar. Protege y defiende el castillo, impide el paso a los enemigos y las fuerzas de las tinieblas." Realmente, recuerdo poco del latín que tuve que estudiar en el instituto así que sé que posiblemente tenga más de un fallo a la hora de haber conjugado la frase pero espero no os importe ; ) Más cosas que contaros: las contraseñas. Todas ellas tienen su por qué para haberlas elegido. Este capi lo escribí en marzo-abril del año pasado y durante los días de semana santa, Nigriv y yo salíamos a ver las procesiones y por ciertas conversación que tuvimos, sobre HH lógicamente, pero que aún no se puede desvelar, se quedó con contraseña de Slytherin "Plata"; en el caso de Gryffindor, fue simplemente pensarcuál sería la contraseña que más legustaríaa Harry encontrarse para entrar en su casa y de ahí surgió "Merodeadores"; yla de Ravenclaw, me pasé tanto tiempo escribiendo sobre la luna,buscandoen qué días estuvo llena y durante esos días de semana santa, me quedaba embobada mirándola esperando más inspiración, que no salió más contraseña que "Luna llena" precisamente. Y ya está, es un capi largo yeso hace que haya muchos más lugares donde esconder pistas para posteriores capítulos (y alguna cosilla que aclara otras dichas ya...) y muchos comentarios y explicacionespara seguir desarrollando este fic. Nos vamos acercando al 1 de septiembre y tenemos cena de bienvenida y sombrero seleccionador ¿os lo vais a perder? ; ) Nos vemos en unos días.
