CHARLAS A MEDIANOCHE

Tras el secuestro de Charlie, una extraña tranquilidad ha vuelto a casa de los Bishop. Aunque Olivia, que después del nacimiento de Charlie parecía haber recobrado cierta estabilidad y dormía, como ella consideraba, de forma aceptable, ahora ha vuelto a sufrir insomnio. Así que de nuevo se vuelve a encontrar con Walter en la cocina, tomando aquellas infusiones que el científico solía preparar, a pesar de las cuales, Olivia siente que ya nada le puede ayudar.
- Walter, si te pido algo, ¿me prometes que no se lo contaras a Peter?
- Sabes que puedes confiar en mí.
- Lo se Walter, pero…
- ¿Pero…? ¿Qué es lo que ocurre?
- El secuestro de Charlie me ha hecho pensar… mi hijo está indefenso, no tiene con que protegerse
- Nos tiene a nosotros Olivia… ¡incluso todo el FBI!
- Lo se… pero al final sólo queda él… y hablo por experiencia.
- Olivia, no quiero imaginar a dónde quieres llegar.
- ¿Tienes los resultados de la prueba que le hicieron a Charlie?
- Si… pero…
- ¿Dio positivo en Cortexiphan?
- No… aunque todavía… es pronto para…
- ¿Podrías suministrarle Cortexiphan?
- ¡No!, no pienso hacerlo… Peter…
- Peter no se enterará, yo no se lo diré
- Pero Olivia… mira lo que ocurrió contigo, has sufrido toda tu vida, y fue por nuestra culpa, de Bell y mía, y me arrepiento todos los días de haberlo hecho.
- Pero me ha servido para defenderme para poder escapar, para…
- Para defenderte de lo que hemos provocado con el Cortexiphan… te dio habilidades que todo el mundo quiere poseer… Si no fuese por eso, Jones no te habría secuestrado, ni Walternativo hubiese intentado… no quiero ni hablar de eso.
- Lo se Walter, pero Charlie está en su punto de mira… es mi hijo y todos creen que ha heredado mis habilidades. Incluso los Observadores van tras él… el daño ya está hecho
- No te reconozco Olivia.
- Sólo quiero lo mejor para mi hijo.
- ¿Y crees que lo vas a conseguir así?
- Si van a estar secuestrándole continuamente porque sospechan que…
- Cuando comprueben que no les sirve, le dejaran en paz.
- ¿Y cuándo será eso? ¿Cuántas veces tendrá que sufrir lo mismo una y otra vez?
- ¿No comprendes que si encuentran signos de Cortexiphan, Charlie entonces sí que estará perdido?
- ¿Eso crees?
- Por supuesto… si se lo suministramos ahora, en el caso de que le hagan más pruebas, saldrá en los resultados, y eso será antes de que Charlie pueda saber cómo manejar sus habilidades, si es que las tiene. Y lo que pretendes, que pueda defenderse con ellas, no podrá ser.
- ¿Cuándo sabremos que lo ha heredado?
- No lo sé, es la primera vez que me enfrento a algo así, pero no te preocupes.
- ¿Y crees que será como yo? ¿Qué podrá cruzar al Otro Lado?
- Insisto Olivia, no lo sé… he hecho tantos experimentos en mi vida… controlaba el proceso, sabía lo que hacía, incluso en Jacksonville, pero hasta ahora no me había enfrentado a lo que me planteas…
Walter termina de hablar y comprueba que Olivia se sume en sus pensamientos, su mirada se ha vuelto triste.
- Entonces… Olivia ¿Sigues con la idea del principio?
- No – dice ella apretando los labios –mi celo por proteger a mi hijo me ha llevado a pensar en eso… lo siento
- Le quieres y comprendo que quieras llegar hasta el límite por ayudarle, yo lo hice como ya sabes… pero equivoque el camino. No lo hagas tu hija. Sabes que nos tienes a nosotros, que todos queremos a Charlie, que su seguridad es cosa de todos, créeme, no estás sola en esto… Te aseguro que estamos trabajando para que se encuentre sano y salvo.
- Gracias Walter… - dice Olivia intentando sonreír, aunque no lo consigue - Voy a ver a Charlie antes de acostarme, es como tus infusiones, me relaja…- dice mientras se marcha dejando a Walter preocupado, ve en Olivia un rastro de desesperación que le recuerda a sus días más oscuros, y lo único que desea es que no vuelva a ellos, que regrese a los últimos días en los que era feliz viendo como su hijo crecía. El científico se promete a si mismo que utilizará todos sus recursos para que Olivia pueda tener esa oportunidad.