Skip Beat no me pertenece.
"What if..." La fama la ha sumergido en un mundo de soledad en la que esta completamente sola, vive de las apariencias, con un novio de mentiras y lo único que quiso en la vida fue una mamá pero nunca la tuvo. Hasta que él entra en su vida. (Ren & Kyoko & OC) ¿Cuanto podrá resistir su amor?
PREGUNTA:¿Quién creen que es ese "él" del que habla el summary? ¿Zero o Kuon?
Son libres de brindar sus opiniones.
El precio de la fama.
Muchas veces crees que eres feliz, que a tu lado se encuentra el amor de tu vida y que todo eso que tienes nada ni nadie puede ni podrá quitártelo. Pero llega el momento en que se rompe tu corazón.
Kyoko miraba por la ventana, ya era casi de noche, sus piernas estaban débiles... No quería pensar en esa angustia que carcomía su pecho, ese nudo en su garganta que le hacía difícil el poder respirar.
El dolor fue más fuerte esta vez, era una agonía que amenazaba con sumergirle en la inconsciencia, estaba perdiendo poco a poco su cordura.
Su marido y sus hijas a merced de aquellos dos locos. No, no podía ser. Debía despertar de aquel sueño horrible. Debía abrir sus ojos y ver que solo era un día más de su divertida rutina a la que se había acostumbrado.
Ella quería saber lo que sucedía, quería saberlo. Necesitaba estar con ellos.
Escuchó un coche detenerse, corrió bajando las escaleras, esperando ver las sonrisas de sus hijas y la mirada de su marido puesta en ella, con esa adoración que siempre había estado allí, pero nada de eso fue lo que encontró.
Sus dos hijas entraron en la casa con la mirada completamente perdida, parecían dos simples marionetas.
—¡Hijas!—Corrió a abrazarles a ambas, las dos estaban con una chaqueta de la policía, pero no reaccionaban ante sus contacto.—¿Y Zero? ¿Dónde esta Zero?
—Niñas, contesten...—Decía Kuu mirándoles preocupadas y se sorprendió cuando quiso acercase y Ushio retrocedió con temor.
—¿Qué sucedió? Setsuka, dinos.—Preguntó Kuon mirándoles un poco asustado, pero abrió sus ojos de forma desmesurada cuando vio que la ropa y manos de su hija estaban cubiertas de sangre.—¿Te hicieron daño?
Cuando Kuon intento toma su mano ella le dio un golpe, deteniendo su intento. Ella le miró llena de odio, no quería que nadie más le tocara.
—Esta muerto... Ella lo mató.—Dijo inexpresiva.
—¿Q-Qué?—Kyoko negó lentamente.—No es posible.
—Señora Mogami, debemos hablar.—Decía la oficial que les acompañaba.—La niña esta en lo cierto. Lamentablemente no pudimos llegar a tiempo. Su esposo ya había fallecido cuando llegamos.
A partir de ese momento todo fue caos, su mente y pensamientos se alejaron de ella, quedando en un profundo sueño del que no quería despertar.
—¡Kyoko!—Escuchó la voz de Kuon pero nada importó. Nada, salvo sus hijas.
Setsu y Ushio miraron con preocupación a su madre, ella se había desvanecido de repente, la mayor de las hermanas seguía temblando. Recordaba lo que aquel horrible hombre quería hacerle, peo Setsu era la que estaba afectada a otro nivel.
Ushio sintió unos brazos abrazándole pero no sintió temor, le reconoció de inmediato, era Draco que le mantenía abrazada a su cuerpo, se aferró a él y se permitió llorar todo lo que llevaba dentro de ella.
Setsu siempre había sido diferente, no permitió a nadie que le tocara, no quería la lastima de nadie... Solo quería estar cerca de su madre y hermana. Nada le importaba lo suficiente como para aceptar que ellos quisieran consolarla.
—Hija, ven aquí...—Le decía Julie con cariño.
—¡Usted no es mi madre, jodida bruja!—Le gritó llena de furia.
El impacto de la mujer fue tal que todos se quedaron en silencio, hasta Ushio se permitió mirar a su hermana dejando de llorar, Kuon que había recostado a Kyoko en el sillón miró a su hija sorprendido, ella jamás había actuado tan brusca, quizás era una niña que solía se sarcástica pero siempre había guardado las apariencias y la calma, pero lo atribuyo al shock vivido. Kuu y Lory no supieron que pensar.
—Yo... yo... Soy tu abuela.—Decía Julie sin saber que decir exactamente.
—¡Mis abuelas están muertas! Usted y toda su familia son simples aparecidos, no significan nada... Nada... Porque no se mueren también y dejan de joder mi existencia—Corrió escaleras arriba y se encerró en su cuarto.
Sintió unos golpecitos en la puerta.
—Setsu, soy Cain.—Le dijo desde el oto lado.
—Quiero estar sola.—Le dijo tajante.—Vete.
—Vine a hablar contigo, déjame pasar.—Le pidió.
Ella se levantó de inmediato y abrió la puerta. Él pasó y ella cerró la puerta con llave.—
—¿Qué es lo que quieres? Estaba por ir a tomar una ducha.—Le dijo mirando a otro lado y sacando el reloj con el tiempo detenido, el reloj de oro que le había regalado a su padre por su último cumpleaños.
—Creí que necesitabas hablar sobre lo ocurrido. Se lo que es perder a un padre, perdí al mio siendo un adolescente emocional.
—¿Qué le sucedió?—Preguntó de pronto interesada.
—Era el guardaespaldas de tus abuelos, uno de ellos... Murió en el mismo accidente que pediste a tus abuelos.—Le dijo sin parecer afectado.
—Parece ser que no te afecta...
—Lo hacía. Pero me di cuenta que tenía que encontrar quien causo ese accidente, porque es fue planeado. Zero, tu padre, también lo sabía y lo descubrió. Es la misma mujer que te secuestro.—Setsuka le miró intentando descubrir si mentía.
—Ella también mató a mi padre.—Dijo caminando hacía su baño.—Voy a matarle.
Él le miró sorprendido, pero no dijo nada. Solo escuchó el sonido d la regadera y suspiró saliendo a mirar desde la ventana de la joven.
Setsuka abrió la regadera y observó el agua caer, poco a poco, el vapor llenaba el cuarto de baño y se quitó la opa, doblándola y dejándola en un lugar seguro dentro de una bolsa, la tela estaba completamente manchada, ese era su uniforme de colegio pero no quería volver a usarlo...
El agua chocó contra su cuerpo y vio como el agua se tenía de rojo, aun tenía mucha sangre, tomo la esponja que tenía jabón e intentó quitarse toda la sangre, se sorprendió de saber que la tenía hasta en su cabello rubio.
Se quedó quieta, aún con el aroma de la sangre, poco a poco comenzó a ver las cosas con más calma, su padre no volvería, aquella mujer lo había matado y Julie era quien había llamado a la policía.
Julie tendía que pagar, si ella no hubiera llamado a la policía, quizás su padre aún estuviera con vida, nunca se lo perdonaría... Si ella ya le odiaba antes, ahora solo había incrementado aquel sentimiento. Se encargaría de hacer su vida imposible.
Pero no era el momento de pensar en aquella estúpida, termino de ducharse, cerró la llave y se envolvió en una toalla, para luego secar su cabello y ponerse una bata.
—¿Aún estas aquí?—Le dijo miando a su guardaespaldas.—Pensé que ya te habías marchado.
Él seguía mirando por la ventana.
—Si, saldré para que te cambies de ropa. Tenemos que hablar luego.—Ella asintió.
Había muchas cosas que debían cambiar, quizás tenía que aparentar ser alguien distinta y golpear a quienes le dañaban cuando menos se los esperaban, quizás sería lo mejor.
Se encontraba en su cuarto, la ropa negra que tenía en su armario y que casi nunca usaba, agarró los pantalones y su remera.
Pensó en todo lo que sucedía y sin poder evitarlo, la imagen de su padre, de su cuerpo sin vida volvía una y otra vez a su mente.
Quería matar a Saena. Matarla como lo hizo con aquel cerdo...
No, no quería ser la niña modelo. No quería serlo. Nunca más lo sería, solamente su padre era la persona que apreciaba y respetaba. Nadie ocuparía su lugar, nunca mas.
Ahora debía bajar, debía recuperarse de esta perdida ser fuerte por su madre y hermana, ella debía serlo.
Bajó de nuevo y se dio cuenta que su madre seguía sin despertar, al preguntar por su hermana le dijeron que estaba en su cuarto.
Se acercó a Kyoko, su madre estaba dormida, tenía rastros de lágrimas. Suspiro y decidió que era hora de despertarle.
Continuará.
GRACIAS POR SUS REVIEWS. Qué piensan de Setsu?
