Capítulo 35: Pasado.
Aunque les pueda parecer algo completamente irreal y fantasioso, el plan del cuervo negro había funcionado a la perfección. La mente de Kuroko quedo completamente vacía como si fuese una laguna mental o un lienzo en blanco, su subconsciente estaba allí sin embargo se mantuvo dormido con las drogas suministradas con los besos robados de Nijimura y por ende mientras el jugador fantasma recuperaba fortaleza ante el impacto que recibió, el alma de Elizabeth tomo el control y suministro sus recuerdos tanto que el cuerpo convulsionaba al chocar ambos mundos, las memorias se estrellaban en un caótico acontecimiento atroz.
Kuroko empezó a recordar las vivencias de la mitad de su alma, como si fuese una vida pasada en sus entrañas, como si fuera el protagonista de aquella historia y estuviese en su lugar.
Flashback
En una de las fiestas preparadas por sus padres adoptivos, Elizabeth se encontró con un chico de gran belleza física e incluso le admiraba de lejos porque el sol caía entre sus hebras doradas de forma sublime y precisamente cuando este se dio cuenta que le espiaba volteo a verle, sus ojos se encontraron por una milésima de segundo y fue como si coalicionaran las estrellas…. Él le regalo una hermosa sonrisa que hacia su cuerpo se estremeciera de felicidad, la niña de cabellos celestes ¡Se enamoró perdidamente del rubio quizás fue amor a primera vista o solo un capricho de su corazón que solamente latía cuando ese niño se aproximaba!
El pequeño sin perder el tiempo fue a su lado tal si se sintiera atraído por la preciosidad peli celeste y con travesura robo una de las rosas blancas que había en uno de los floreros y luego simplemente clavo sus labios en los de ella, con maestría y sin consentimiento, tan intenso como apasionado— Seré tu primer beso y también el último.
Elizabeth quedo anonadada ante tal acción desprevenida, con un fuerte sonrojo tomo aquella rosa entre sus manos; preguntando con escepticismo y una ligera curiosidad— ¿Quién eres tú?
El joven atrevido toco sus cabellos celestes, jugueteando con los mechones— Tus padres no te han dicho que eres mi prometida, la futura señora Gold.
— ¿Qué? A mí no me han dicho nada—Agrego llena de sorpresa puesto que había escuchado sobre los matrimonios políticos o mejor dicho por conveniencia, pero nunca pensó sus padres harían eso con ella.
—Así es… Legalmente eres mi novia y puedo besarte cuando quiera. -le dijo con esa arrogancia particular en su persona.
Elizabeth murmuro intentando negociar, era muy madura para analizar aquello - Somos apenas unos niños, les diré a mis padres que si logras conseguir mi amor ¡Me casare contigo! De lo contrario renunciare a una boda por conveniencia, no me casare sin amor.
¿Cómo puede ser feliz alguien casándose con una persona que no ama?
—Está bien, me gustan los retos ¡Te conquistare! - Le dijo con una sonrisa elocuente y guiñando con coquetería el mago.
Desde ese momento comenzó el cortejo, siendo amigos pasaron a amantes.
Años después Tetsumi fue seducida por ese viril hombre que le hacía volar entre las nubes y sudar entre sus sabanas. Si se preguntan qué tipo de relación tenían estos dos, la respuesta era que se amaban desenfrenadamente en un mar de placer desmedido, entrenzaban su cuerpo en un goce carnal exquisito.
Nash había intentado ganar el amor de esa doncella desde el mismo día que se lo propuso, claro era fácil para un casanova ligarse a cualquier mujer que pasaba por su costado, todas caían rendidas a sus pies. El rubio era mujeriego porque tenía una incontrolable adicción al sexo y nunca le satisfacía nada, ni nadie…Elizabeth intentaba atender cada una de sus ardientes necesidades las cuales eran infinitas, soportando la agresividad torcida, los celos agudos y cada una de sus manías extrañas. La mujer pasaba más en la cama de Nash que en otras partes, siempre estaba llena de moretones, mordeduras y chupetazos, el tipo era bestial a la hora de la intimidad por aquella lujuria indomable que le arrastraba al dominio y a la liviandad.
El problema de estar con un hombre que le hacía perder el aliento en cada toque y sucumbir a un mundo de deleite, era precisamente la cuestión del compromiso o los sentimientos involucrados; el estar juntos carnalmente en un frenesí de la pujanza como amantes apasionados ¡No era amor!
A pesar de que convivían, dormían juntos y hacían el amor a cada instante… Nash no estaba enamorado de ella. No le decía que la amaba o se quedaba en las mañanas para amanecer juntos en un cálido abrazo como las parejas de enamorados normales. Elizabeth no solamente deseaba aquel cuerpo musculoso de adonis que la hacía gemir en las noches si no el corazón de Nash, anhelaba su amor y eso era algo que no podía conseguir de ninguna manera por más que lo deseaba, era un sueño lejano e imposible.
¿Cómo hacer para enamorar a un hombre el cual lo único que quiere es sexo? Por mucho que luchaba por satisfacerle, no era capaz de enamorarle.
¿Cómo lograr un enlace emocional cuando este solamente desea algo carnal?
Claro no lo podía negar, Nash era uno de los mejores amantes que pudiesen existir y cuando su boca tocaba su piel era como si ardiese en llamas, su cuerpo vibrara por la necesidad y al deslizar esas manos callosas alrededor de su piel sentía sucumbir ante su viril presencia, era tan erótico como sensual aquella manera suya de hace el amor. Era incapaz de resistirse a esos besos tan fieros, a sus caricias rudas y este se aprovechaba de ese aspecto sensible para hacer cosas realmente sucias, ella nunca le decía que no, nunca era capaz de rechazarle de ninguna forma aun si era sórdida ¡El problema es que ella lo amaba tanto pero el solo le importara el maldito kamasutra!
A pesar de la edad, estos jóvenes se unirían en un matrimonio y Elizabeth estaba muy ilusionada porque al fin lograría casarse con el hombre de sus sueños y pensaba que aunque ese no le amase de la misma manera intensa, algún día logaría ganar su amor ¡Tenía esperanzas de llegar a conquistarlo!
En los ensayos de la boda, mientras se acercaba a tomar la mano de Nash y bailaban en todo el salón, sintió tanta felicidad al ritmo de la musica, podía percibir el calor que emanaba del hombre, del hormigueo en sus manos y luego Nash le beso de modo tosco aplastándole como usualmente lo hacía con sus ataques de rudeza extrema.
—Porque siempre tienes que arruinar los momentos románticos— dijo respirando con dificultad ante aquella acción desprevenida y ansiosa.
Le mordió su labio sensualmente— Esto no es arruinar nada, mi sensual amante. No puedo soportar verte sin hacerte mía, una y otra vez hasta que desfallezcas en mis brazos.
—Querido… Nos van a descubrir, no quiero que nos vean contigo haciendo escenas pasionales— Se rio ante tal travesura.
Nash sonrió de medio lado con concupiscencia, tal si sus deseos fuesen más grandes que su propia cordura—Está bien, pero en la noche te voy a castigar.
Ella beso ligeramente los labios al rubio— Deja de intentar desnudarme y vamos a bailar, quiero que todo sea perfecto para nuestra boda.
—Es que no me resisto a ese cuerpo sensual, a esas caderas, piernas y tu boca tan dulce— susurro en un abrazo fortuito.
—Yo tampoco me resisto a ti, mi amor— dijo la chica poniendo sus brazos alrededor de sus hombros para sentirlo más cerca.
—Al momento de casarnos jamás voy a dejarte decir que no…Si yo digò sexo, tu solo abriras tus lindas piernas para mí ¡Donde yo quiera y cuando se me venga en gana! — Dijo de forma depravada y algo degenerada, esos comentarios eran muy comunes.
—Eres un pervertido— golpeo su pecho suevamente.
Nash se rio ante aquella ocurrencia —Pero me amas por eso, te gusta que sea sucio.
—Te amo no solo porque eres bueno en la cama si no porque a pensar de tu agresividad, sé que tienes un buen corazón— le dijo con sinceridad y más porque estaba completamente enamorada de él.
—Sabes prefiero cuando gimes mi nombre a las cursilerías baratas— le susurro con coquetería mordiendo un poco el lóbulo de su oreja y su mano se deslizaba con travesura por debajo de su ropa.
—¡Tonto! — Se burló Elizabeth, abriendo más sus piernas y todavía apoyada en este, término levantándose un poco para permitirle hacerle lo que él quisiera con su cuerpo.
Porque ella era en ese momento de aquel sujeto, como su amor y todo su ser.
Bien en otros temas la preparación de dicha gran fiesta iba estupenda, todo estaba listo para el matrimonio sin embargo Elizabeth no se sentía muy bien de salud así que decidió ir a un doctor especialista para tener un diagnóstico preciso de su situación actual.
Cuando estaba frente al escritorio, el médico con seriedad le dio una terrible noticia "Lamento informarte que te queda poco tiempo de vida, los exámenes no son alentadores" Esas simples palabras fueron el arma para destruir su vida misma, Elizabeth simplemente se puso a llorar sin detenerse, sabiendo que todos sus sueños de tener una familia con el amor de su vida caían en miles de pedazos y se destruirán. Ese día era el aniversario de novios y sentía que el universo se le venía encima, se supone debía ir con Nash con una de esas ropas sensuales que le agradaban para darle una sorpresa como a este le excitaban y encantaban esas cosas a veces depravadas no obstante se encontraba tan destruida de saber que morirá que no preparo nada especial, hasta cancelo la cita para ir al restaurante predilecto del rubio.
Nada más tenía sentido…Las cosas que creía importantes comenzaban a perder valor.
¿Cómo te tomas una noticia así?
Si alguien te dice que vas a morir, que te queda poco tiempo. ¿Qué harías?
Debía decirle a Nash la verdad, quizás era mejor romper el matrimonio que tanto había esperado.
¿Qué futuro tendría un hombre tan apuesto con una chica que estaba en sus últimos días de vida? Tenía miedo de su reacción… Del rechazo o ser mirada con lastima.
Camino lentamente hacia el departamento donde vivían, quitándose el rastro de las lágrimas que había derramado e intentando ser fuerte ante la noticia espantosa la cual sentenciaba su futuro a una muerte segura. Toco la puerta varias veces sin embargo nadie contesto, noto la puerta yacía media abierta además había una luz tenue en la habitación obviamente allí se encontraba su amado; entonces entro al recinto dando unos pasos lentos, guiándose por los sonidos devastadores de unos gemidos exagerados y al abrir la puerta se encontró con la peor de las visiones; Nash estaba entre la cama desordenada teniendo relaciones sexuales con una mujer de gran atractivo físico, con grandes pechos y cuerpo estilizado tal como al mago le gustaban, resultaba ser una modelo que había visto la semana pasada cuando fueron a un desfile de modas en París quizás el mujeriego desgraciado se había acostado con esta desconocida en algún hotel y lo peor es que ella le esperaba en la noche con la luz encendida o sentada frente a una mesa con la cena fría.
¿Por eso llegaba en la madrugada?
Estaba en brazos de su amante…Por esa razón siempre olía al horrible perfume de mujer.
Pudo advertir como Nash la besaba con fervor, les devoraba igual que lo hacía con ella misma en esa cama, salvo con esa despreciable amante sin escrúpulos le aplicaba el sadomasoquismo y la desgraciada estaba recibiendo sus embestidas salvajes, gozando demasiado la brusquedad, la dureza o que fuese brutal con su cuerpo porque incluso la cama sonaba y se movía en unísono con la chica desnuda aunque eso era normal dado que Nash era un animal salvaje en modo efusión… Elizabeth solamente miraba la escena con asco, decepción y dolor, con nauseas terribles.
¡Vaya idiota, ese hombre nunca le amo!
Como se atrevía a serle infiel en el día de su aniversario de novios… ¿Acaso no le quería al menos un poco?
Nadie sabe el dolor que sintió Elizabeth al ver esa escena como si le arrancaran el corazón y lo pisotearan con botas de clavos…Sabia que Nash cuando se emborrachaba terminaba en la cama con alguna que otra mujer desconocida y le había perdonado, este era persuasivo culpando al alcohol… La chica tenía en cuenta le era infiel porque ella no era capaz de satisfacerlo por completo e ignoraba sus faltas por amor sin bien ver la traición en su casa, en su propia cama donde dormían juntos o se enredaban en la pasión y después de recibir la peor noticia de su vida.
Las lágrimas amargan cayeron por sus mejillas, la mujer voluptuosa continúo gimiendo más, casi en el éxtasis del clímax final y justo allí la descarada se volvió para sonreírle a la peliceleste como haciendo todo aquello apropósito para molestarla y beso al rubio asquerosamente con la lengua, queriendo hacer sufrir a Elizabeth probablemente sabia era la prometida del hombre con quien estaba fornicando degeneradamente.
¿Porque era tan cruel?
¿Por qué se burlaba?
Ella inmediatamente aparto la vista con sollozos, intentando huir y rubio apenas término con la mujer, se dio cuenta que su prometida estaba en la habitación… Se vistió rápido para seguirla, pero la descarada que tenia de amante lo detuvo por detrás con sus pechos revoloteando en la espalda y comenzó a besarle e intentar seducirlo corporalmente para que se quedara— Deja a esa tonta, no está dispuesta hacer lo que yo…. He dejado que me tomes y hagas conmigo lo que quieras ¿Crees que ella lo haría? Es una niña mimada asimismo yo soy una mujer hecha y derecha.
Nash cruelmente la aparto, burlándose—Cualquiera está dispuesta hacer lo que tú, no te creas tan importante solo eres un objeto sexual de lindos senos que me da un poco de placer mientras mi prometida no está dispuesta.
—Pero tú y yo tenemos algo especial… Cuando estábamos en Paris dejaste a tu prometida plantada por mi— Le dijo la chica arrastrando sus uñas por el pecho del chico en un abrazo por detrás.
—Así cuando estuve contigo en el hotel, me quede con las ganas y me tire a tus amigas las gemelas, por eso llegue tarde a la cena con ella ¡No fue por ti! — dijo tranquilamente como si poco le importara.
—¡Eres un desgraciado! — Le grito la mujer tomando su ropa con enojo al escuchar eso.
Nash se rio— Eres esa clase de mujer que se mete con los hombres casados para separarlos de sus esposas, la típica arpía que solo quiere dinero.
El mago tomo su billetera y tiro algunos dólares—Nunca pago por sexo…Pero si es lo que buscas, aquí está tu dinero ¡Ya puedes irte y espero que no vuelves nunca más! Excepto por Elizabeth, no me acuesto con la misma más de tres veces ¡Ya sabes para mantener la variedad y no aburrirme!
La pérdida se fue de allí muy enojada asimismo Nash detuvo a su prometida que ya estaba afuera, básicamente le alzo de regreso a la residencia—Tenemos que hablar, no puedes irte ¡Te voy a explicar!
—¿Que vas a explicar? ¡No hay nada que explicar! — le grito con dolor en su alma, con todo el sufrimiento que sentía intento soltarse del agarre fuerte del rubio.
El desdichado indico—La carne es débil… Tu no llegabas y necesitaba calor corporal, sabes que no puedo estar sin sexo ¡Tengo una adicción! ¡Tú tienes la culpa por dejarme caliente!
—¿Es mi culpa encontrarte en mi cama con esa mujer? Yo no fui la infiel…Yo nunca te he traicionado, te he perdonado cada vez que te vas a emborrachar o hacer apuestas y te acuestas con la primera mujer fácil que te encuentres ¡Esto se acabó aquí, no puedo seguir así! — le grito enojada porque ya no podía más, esto se convertía en una relación toxica que terminaría mal si no le detenía a tiempo.
—¿Crees que eso me importa? ¡Yo no quiero comprometerme, todavía soy joven para eso! Únicamente he estado contigo por el matrimonio arreglado y claro por tus sensuales muslos enredados en mi cadera, en tus labios carnosos devorando mi boca o en tu voz gimiendo mi nombre cuando te cojo duro y morder tus deliciosos pechos ¡Me gusta follarte! Es mi deleite marcarte de como de mí propiedad, por eso sigo en esa estúpida farsa… Pero si me caso contigo debes dejarme tener otras amantes, aunque reconozco te retuerces sensual debajo de mí ¡No eres suficiente para mí y nunca los serás niñita tonta!
Elizabeth le dio una cachetada con furia combinado con desconsuelo— Yo te amo en verdad sin embargo tu solo me vez como un objeto de placer, me hiciste creer que sentías algo por mí para llevarme a tu asquerosa cama llena de perfume de otras mujeres, yo no seré una más de tus amantes ¡Eres un despreciable traidor!
—El sexo fue bueno, ya me aburrí de ti así que no me interesa si te vas… Claro si quieres casarte conmigo debes aceptar a mis amantes, también hacer un trio de vez en cuando ¡Ya sabes tres mujeres es mejor que una! — le dijo como si la chica no tuviese dignidad y aceptara convertirse en una más del montón.
—Entonces este es el fin, te liberare de la carga de estar conmigo para que puedas revocarte con quien quieras— dijo con convicción porque le amaba realmente pero no podía estar con alguien que no sentía lo mismo por ella, alguien egoísta el cual no le importaba lastimarla con tal de tener una noche con cualquiera en un hotel de mala muerte.
Nash hizo lo natural para un mujeriego, se acercó para besarle intensamente casi como si se prendiera cuando ella le reclamaba, paso su lengua por la nuca dando mordidas fuertes para dejar marca de sus dientes y comenzado quitarle la ropa con esas manos tibias así tenía más oportunidades de tocar la pálida piel femenina que se fundía con su calor corporal, para encender la pasión contenida que siempre había entre ellos… Los besos sabían a lágrimas y a dolor, igualmente el mago le tiro al sillón poniendo a la chica en su regazo luego encerrandola entre su cuerpo y sin más en medio del desastre la muza peli celeste cayo en las garras del peor de los casanovas, el éxtasis mismo de sus labios, sus uñas que se insertaban en su espalda además de la rudeza implícita en Nash que hacia su cuerpo se retorciera y solamente se vio atrapada en sus músculos, la boca o sus dientes…. Toda su esencia tan bestial, absolutamente placentera y brutal fuego lento que quemaba, arrasando con todo.
A horas de la madrugada se encontró con dolor en su cuerpo, con los moretones adornando su pálida piel y además yacía desnuda encima del rubio, se recrimino por lo idiota que había sido, agarro su ropa para luego dejar el anillo de compromiso en la mesa como señal de que rompía la relación definitivamente. Dijo estas palabras dándole la última mirada al sujeto que dormía tal si no hubiese hecho nada malo—Esta es la última vez Nash, renuncio a ti y arrancare este amor que siento antes de morir.
Elizabeth comenzó a palpitar porque había sido una tonta enamorada al caer en su cama de nuevo aun sabiendo que minutos antes había estado con esa modelo, era manipulada por sus malditas caricias ¡No podía vivir sin estas! Su mundo se desmoronaba por completo…Se bañó quitándose el olor del perfume vigoroso de su piel, del sabor y de lo que sentía cuando estaba con el ¡No quería amarlo o pensar en sus besos!
¡Que desgracia de amor, que maldición!
¿Por qué era tentada por ese hombre sin escrúpulos?
¿Era un pecado amarlo tanto?
Al verse acorralada por sus sentimientos luego de romper los planes de boda, decidió irse donde su verdadero padre Masaomi Akashi y contarle que le quedaba poco tiempo de vida, le pediría si se pudiese quedar allí hasta que sucumbiera a la muerte inminente e intentaría olvidarse y sepultar aquel amor que sentía por el mago para siempre.
Viajo a Japón después de que su madrastra muriera así que Masaomi se encerraba mucho en su trabajo, dejando al pobre hermano con tutores, triste y en la más fría de las soledades. Así que cuando la mujer llego se encontró con una enorme mansión y al entrar su padre le dio la bienvenida, sus ojos lucían cansados y parecía más riguroso igual a un tempano de hielo sin sentimientos.
A veces la muerte arranca un trozo de nosotros mismos y nos hace miserables, ese era el caso de ese hombre.
Luego estaba Akashi apenas un poco menor que ella, era un niño extremadamente inteligente y ambos solían andar en caballo o tocar algún instrumento, a veces iba a mirarlo jugar baloncesto notando era realmente sorprendente, un líder nato y eso que odiaba el básquet, porque le recordaba su amor traicionero, doloroso… El amor que le hacía llorar todas las noches mientras nadie la escuchaba.
Sabia iba a morir entonces decidió dedicarle tiempo a su hermanito, le daba la mano y visitaban parques de diversiones, zoológicos e iban al cine. Un día de esos Seijuro invito un amigo suyo llamado Nijimura para arreglar unas cosas sobre básquet, parecía de su edad y era bastante apuesto con ese cabello azabache conjuntamente resultaba ser muy amable, siempre le sonreía de manera cálida; ambos se coqueteaban un poco… Había atracción y deseo en sus miradas.
El lema de la familia era sobre la perfección y Akashi lo era, pero parecía deprimente como si la soledad se adueñara de su ser, a pesar de todo el dinero no hace la felicidad. Se sentó a tocar el piano y le sonrió a su hermano para interpretar una de sus melodías favoritas, se acostó cerca de su cama para leerle uno de sus cuentos predilectos, le dio un beso en la frente, al momento de irse el pequeño emperador se aferró a su costado— ¿Qué pasa?
El miro a la ventana con pesar—Extraño a mi mamá, hace un año que murió.
—Oh… Ella está aquí dentro de tu corazón, cuidándote y estoy segura que está orgullosa de ti porque te ama— le dijo con cariño sabiendo que aunque no conoció a su madrastra, tenía en cuenta era una persona muy amable.
—Le dejare flores mañana— murmuro Seijuro, era un niño apenas o al menos así lo veía la peli celeste.
Elizabeth se sintió angustiada por dejar solo a su hermano dado que eventualmente ella también moriría —Iré contigo, eres mi hermanito y por eso nunca dudes que, aunque la muerte nos llegue a separar ¡Yo siempre te querré!
Al siguiente día fueron a dejarle flores a la tumba…Akashi parecía muy triste, peor teniendo un padre ausente el cual le importa más el dinero o la reputación que su propio hijo, por eso ambos debían llevar las mejores notas y ser rigurosos ante la perfección.
Al tiempo Seijuro fue a entrenar posiblemente así se quitaba la frustración, como ella le agradaba acompañarle y se encontraba sola en una banca; un chico apuesto que por cierto era amigo de su hermano se acercó para saludarle—Buenos días señorita.
—Buenos días…Tú debes ser Nijimura Shuzo, Sei me ha contado mucho sobre ti— le contesto la mujer con una sonrisa brillante.
—Espero cosas buenas, ambos nos hemos visto pero nunca cruzado palabras— le la clásica frase cliché.
Elizabeth se sintió mareada, se levantó de repente para tomar sus pastillas y Nijimura la sostuvo de la cintura al notar que estaba mal, le dio la mano para que esta tuviese un soporte— ¿Estas bien?
Su mano era caliente, sentía un ligero cosquilleo con electricidad al rozar su piel y estremecer por aquel delicado contacto— No, no estoy bien.
—Llamare a Akashi— Expreso con inquietud por el mal estado de salud evidente en la muchacha.
Elizabeth no quería molestar a Seijuro y le detuvo—No, no quiero que se preocupa por mí.
—Te llevare a mi casa— le propuso el sensual hombre.
La chica movió su cabeza negando la ayuda—No es necesario… Únicamente requiero mis pastillas que están en el bolso.
—No hay problema, vivo cerca de aquí y allí puedes descansar un rato— insistió el azabache.
—Está bien, le mandare un mensaje a Sei para que sepa que estoy contigo—Agrego con entusiasmo…No creía que fuese necesario ir a su residencia sin embargo quería tener amigos en Japón, por alguna razón anhelaba el contacto de ese hombre.
Fue una suerte que Nijimura le hubiese llevado a su casa porque Elizabeth a pesar de tomar las píldoras estaba muy mal básicamente vomitando en el baño y el caballero muy amablemente le sostenía el cabello.
—Lo siento soy un desastre— dijo limpiando su boca ligeramente y caminando hacia la sala.
Shuuzou murmuro con ternura—A mí me pareces adorable.
—Eres el primer hombre que dice eso de una chica que está vomitando en su baño— le contesto Elizabeth casi como una broma.
—No si el chico está perdidamente enamorado de ella y va a la casa de su amigo con la excusa de verle— le dijo con tanta dulzura, que hizo Elizabeth sintiera de nuevo mariposas en el estómago.
—¿Qué? — Pregunto totalmente paralizada ante aquella noticia, probablemente existía una atracción que nunca creyó fuese algo más fuerte como el amor puro.
—Que me gusta la manera en que tu cabello es tan celeste como tus ojos, la forma la cual me miras y como me haces sentir ¡Te amo desde hace mucho tiempo! Pero no me atrevía a decirlo por miedo a ser rechazado…— le confeso su amor, con esos ojos tan sinceros y su voz tan tierna.
Era extraño como con Nash había durado años en una relación y nunca le dijo algo tan hermoso… Tan especial que llegaba al alma.
Todo el tiempo que espero esas palabras de la boca del rubio las decía Nijimura tan fácil, tan simple.
La mujer suspiro— Te diré la verdad, el amor solo ha traído dolor a mi corazón…Me enamore de alguien que me hizo mucho daño y no sé si pueda o sea capaz de amar de nuevo.
—No me importa a quien hayas amado antes porque eso es el pasado, yo no voy a decepcionarte ¡Quiero ser tu futuro! — le dijo el azabache dulcemente.
Elizabeth expreso con ligera melancolía— Eres muy tierno, por eso no quiero hacerte daño.
—¿Es por las medicinas? Como mi padre está enfermo, sé que solamente a los desahuciados les dan un tratamiento especial para evitar el sufrimiento. — Indico Nijumura descubriendo las razones y las angustias de la mujer.
—Si ya sabes que voy a morir ¿Por qué insistes? -le dijo ella, caminando hacia el sillón para sentarse.
—Te amo y puedo hacerte feliz hasta el último día de tu vida… Por favor dame una oportunidad— le rogo el jovencito como si el amor se desbordara de su alma.
Puede que se sintiera atraída por Nijimura, puede creyera era lindo al preocuparse o su manera de ser tan amable sin embargo no deseaba este sufriera la perdida porque le quedaba muy poco tiempo.
—Eres un buen hombre, mereces alguien que tenga un futuro y estando conmigo vas a sufrir porque yo no puedo darte una vida o lo que deseas— le volvió a repetir, era algo triste ¡Una realidad devastadora!
Este tomo su mano con delicadeza y la beso, era tan diferente a Nash que únicamente le interesaba el sexo entonces se dio cuenta que quería amar a alguien y ser correspondida antes de morir… Querida conocer el verdadero amor, no solo palabras vanas o pasión de una noche.
¿Estaba mal darse una oportunidad?
Quizás funcionaria… Quizás este nuevo hombre no sería capaz de romperle el corazón como lo hizo Nash.
—No voy a renunciar a ti, te pido seas mi amor, mi novia… Ya te dije que poco importa si en tu pasado amaste a alguien, yo te hare olvidar a ese hombre y estaré contigo hasta tu muerte— Le confeso todo su amor y devoción infinita.
Elizabeth suspiro, cerrando los ojos con ansiedad porque sería egoísta al aceptar algo que terminaría en tragedia. —Solo porque quiero que me enseñes a amar verdaderamente voy a aceptar.
Después de la cena, él se acercó y le dio un pequeño beso en los labios tan dulce, sin ninguna malicia y tan delicadamente… Tan diferente a esos besos salvajes de Nash que le dejaran hematomas.
Ese día Tetsumi aprendió la diferencia del amor y la pasión.
Mucho tiempo después.
Aunque eran jóvenes para casarse Nijimura sabiendo que su amada estaba a punto de morir, decidió que se enlazaría con ella por esa razón compro un anillo sencillo con una perla celeste como sus hermosos ojos. Claro después de pedirle permiso al mismo suegro también le pregunto Akashi, quien le dio el consentimiento de casarse con su hermana.
Cuando iban acoplados dándose la mano cerca de las flores de sakura a modo romántico occidental dado que sabia ella era de Estados Unidos, se arrodillo y le pregunto—¿Me harías el honor de ser mi esposa?
Ella respiro con dificultad, tenía lágrimas de felicidad y no quiso recordar su pasado con Nash que solamente le traía pesar porque esta vez se casaría por amor y no por un contrato político o con una persona que nunca le amo.
Abrazo a Nijimura y le beso, le beso tantas veces como pudo ¡Quería demostrar cuanto le amada de una forma carnal!
La preparación de la boda fue apresurada, puesto que como los Akashi eran millonarios fácilmente pagaron todo referente a la fiesta de boda e incluso su padre le dio dinero para el viaje de luna de miel. El casamiento fue apegado a la cultura occidental y los padres adoptivos de Elizabeth llegaron para el dichoso día esperado que arribo bastante rápido.
Precisamente ese día estaba terminando de probarse un hermoso vestido blanco, parecía una princesa de cuentos de hadas haciendo su sueño realidad al casarse con su príncipe encantado. Al termino de elegir uno de los vestidos de novia, se puso una ropa normal en ese instante una persona inesperada llego de repente y la aprisiono en la pared para besarle con pasión, ella sabía quién era porque el único que era agresivo como para atreverse hacer algo de esa índole era Nash.
Ella lo empujo lejos— ¿Qué haces aquí?
El salvaje le sostuvo las muñecas de forma brusca en la pared para aprisionarla entre su cuerpo y la fría estancia, subiendo su rodilla para separar sus piernas hasta tocar su parte sensible—Así que tienes un remplazo ¿Es más bueno que yo en la cama?
—Tu y yo terminamos, dejaste claro que solamente querías usarme como una amante más en tu repertorio de casanova— le hablo mordiéndose el labio con fuerza para no gemir e intentando demostrar que esas cosas no le excitaban cuando si lo hacían. Si bien sintió atracción sexual, no lo negaría Nash seguía siendo el mago poderoso del sexo sin embargo ¡Ya no le amaba, su corazón ahora pertenecía a otro hombre y jamás traicionaría su amor por una tentación pasajera!
—No te cases con él, no te cases con ese tipo— dijo acomodando su cabeza entre su cabello y el hombro para oler su aroma; con una voz suave, sonaba deprimido y triste como nunca antes lo había visto.
—¡Dijiste que no era importante para ti! Cuando yo te amaba tanto, tú me rechazaste y ahora vienes a impedir que sea feliz con un hombre que me ama completamente, no a la mitad o a medias como tú lo hacías— indico con un rastro lleno de tristeza
—¿Ya no me amas? - Se acercó a sus labios sintiendo su aliento caliente para besarle de nuevo, notando aquel cuerpo se estremecía, su lengua exploraba la boca de esa ninfa de cabellos celestes— Tu cuerpo te delata, eres mía porque te he marchado.
Ella lo alejo con todo su esfuerzo— Te amaba mucho Nash con toda mi alma hasta quería estar a tu lado toda la vida sin embargo actualmente mi devoción por ti se ha esfumado…Puede me atraigas sexualmente, mi cuerpo aun recuerda tu contacto, pero no siento lo mismo que antes ¡Ya no te amo!… Ahora encontré mi verdadero amor y me casare con ese chico que me corresponde, un amor reciproco porque ambos nos queremos de la misma forma intensa. Acaso ¿No merezco eso?
Una persona que te vea como el centro de su universo, se quede en las mañanas acurrucada en la cama tibia, que hiciera un poco de café con algunos panques y que siempre le diga cuanto le ama o llegue puntual para la cena dándole un pequeño beso tierno al partir de inmediato, mande mensajes de cuanto le extraña asimismo le lleva algunas flores rojas… Es algo que Nash nunca supo darle, algo doméstico o simple quizás porque el rubio no se enamoró de ella.
—Me llevo mucho tiempo darme cuenta de mis sentimientos por ti, en verdad ¡Quiero confesarte que te amo, te amo tanto! ¿Eso querías escuchar? Cuando te fuiste de mi lado, entendí lo mucho que me hacías falta ¡No puedo vivir sin ti! Regresa conmigo, deja a ese japonés que usas para olvidarme ¡Volveré a ganar tu perdón y tu amor, si me das una oportunidad! — Le dijo casi en un ruego desesperado.
La peli celeste le miro con esos ojos profundamente azules— Escucha Nash, si me quisiste un poco en el pasado debes dejarme ir con la persona que estoy enamorada… Tu encontraras a alguien que ames realmente y no sea por su cuerpo, por la lujuria o el sexo desenfrenado el cual estas acostumbrado.
—No necesito a alguien más… Yo te amo a ti, te adoro y quiero que estés conmigo como antes. ¡Puedo cambiar, dejare el alcohol, las apuestas y las mujeres si tú quieres! — susurro como nunca anteriormente había hecho, se rebajó.
—No te engañes a ti mismo ¡No vas a cambiar por mí! Tu no me amas, únicamente te frustra que me vaya con otro hombre que no seas tú… Eres tan egoísta que no soportas la felicidad de otros— le regaño la mujer de cabellos celestes conociendo a ese mujeriego.
Elizabeth se quitó un colgante, uno que Nash le había regalado cuando se habían hecho novios y se lo entrego —Esto me lo diste hace mucho tiempo hasta recuerdo que estaba tan feliz cuando me lo regalaste, era para mí una esperanza de que algún día conquistaría tu amor, pero eso nunca paso por eso te lo regreso…Al momento en que encuentres a una persona que ames verdaderamente y no por su aspecto físico o por el deseo de llevártela a la cama, quiero que le entregues este collar.
—Eso es muy cursi… Yo nunca amare a nadie que no seas tú— le dijo con ligera angustia, tomando aquella joya.
—También la caja de música que te regale, si le das esas dos cosas a una persona…Significara que encontraste al ser destinado a cambiar tu vida ¡La indicada! Cuando pase eso te abre perdonado por el dolor que me causaste, por cada lagrima que he derramado por tu culpa. Quizás es más una maldición y terminaras sufriendo… Igual a una justicia poética o al karma por querer a una persona que nunca te amara, un amor no correspondido tan como el mío hacia ti— Le dijo suavemente.
—Eso es muy tonto, yo siempre conquisto a todas las mujeres… No existe alguien que me rechace, me llevo a la cama a quien quiera, cuando quiera y donde quiera— le dijo enfadado.
—Lo sé, te crees un irresistible semental—se burló- Cuídate Nash, intenta abrir ese corazón de piedra que tienes ¡No tengas miedo a ser vulnerable o dejarte llevar, a querer a alguien! Espero seas muy feliz en tu vida y encuentres lo que buscas— le dijo tocando su mejilla con ternura. Posiblemente no era ella, pero alguien un día vendría a tirar esas murallas que había hecho el mago alrededor de sus sentimientos.
Nijimura había escuchado parte de la conversación, entro lleno de confianza y se acerco a su amada, tomándola de la cintura para aproximarla más a su costado como recalcando el hecho de que era su novia e incluso le dio la mano y beso su mejilla
—Oh Él es Nash, Nash él es mi prometido ¡Nijumura Shuuzou!- dijo algo incomoda la chica.
El pelinegro le dio la mano educadamente y con una sonrisa torcida y forzada, sabiendo ese tipo era el ex novio del cual su amada casi se casa, hizo algo más inteligente que pelear ¡Le dio una invitación de boda! — Todos los amigos de mi amada prometida son bienvenidos a nuestro matrimonio.
La muchacha volvió a ver a Nash como esperando que se agarrara a golpes o reaccionara agresivamente dado que Nijimura estaba haciendo eso para molestarlo y básicamente marcando el hecho que había ganado la batalla sin embargo Nash parecía tan destruido que ni siquiera reacciono simplemente suspiro cansado— ¡No era su amigo! Era el dueño de su amor antes de que tú me la robaras sin embargo la perdí por no saberla valorar, era yo quien se iba a casar con ella… No cometas mis errores, idiota mono y hazla feliz.
—No tienes que decirlo, yo la hare completamente feliz— expreso Nijumura sin titubear.
Elizabeth vio marcharse al mago mientras tomaba la mano de su prometido— Si supiera que me estoy muriendo, si supiera que no le volveré a ver… Sigue siendo alguien importante para mí.
—Lose, mi amor. Gracias por elegirme a mí, gracias por permitirme compartir tus últimos días de vida conmigo— le dijo dócilmente
Después de unos días el gran día llego, Elizabeth entro acompañada de su padre al altar y fue recibida por la mano de su prometido.
Los votos fueron sublimes, Nijimira le dijo— Quiero decirte amor mío, que te amare por siempre y si existe una vida después de ello, te seguiré amando por la eternidad porque eres la dueña de los latidos de mi corazón, de mi respirar… Cada mañana me levanto con la esperanza de verte, de apreciar esa linda sonrisa que me enloquece y decirte te amo más que cualquier cosa que existe, que me has hecho el hombre más feliz del mundo.
Elizabeth le contesto—Tú fuiste quien me rescato del dolor, quien sano las heridas de mi corazón y por ti supe que es el verdadero amor, el significado de esas palabras y me siento agradecida por haberte encontrado en mi camino.
La aparte de pueden besarse fue hermosa, los anillos hasta cuando corrieron mientras le tiraban flores a los tortolitos o comieron pastel, su luna de miel no fue muy lejos, la chica no se encontraba tan bien de salud como para viajar.
Nijimura era muy romántico, le preparo la cama llena de rosas rojas y le beso con dulzura, hicieron el amor en un día lluvioso, la devoción de ese hombre, la manera en que le trataba tal su fuese una cosa delicada… Era tan dulce.
Elizabeth se dio cuenta que el amor verdadero también podía tener pasión o la pasión no necesariamente debía ser brusca si no llena de cariño, el erotismo tiene significado cuando se comparten sentimientos y no solo fluidos.
A los años la moza de cabellos celestes termino en el hospital sucumbiendo ante la muerte y solamente tres personas estaban allí; su padre, su hermano y su querido esposo. Nijimura había buscado fervientemente la manera de salvarle e incluso escucho algo acerca de una medicina la cual funcionaba si encontraba a una persona que compartiera la misma alma de su amada sin embargo por mucho que busco no encontró solución a sus problemas.
Los latidos de la mujer eran lentos, Nijumura con lágrimas en los ojos apretó sus manos pensando. "He tratado de hacerme a la idea de que esto pasaría, pero el dolor me está matando lentamente."
"¡No quiero perderte, cariño mío!
Ella le miro con tristeza— Les quiero a todos…. Gracias padre por dejarme estar en tu casa, lamento dejarte hermanito.
Respiro con dificultad, notando aquello Masaomi le dijo— No deberías hablar
Ella miro con dulzura a Nijimura y le susurro— No llores, amado mío… No sufras por mí, quiero decirte que te amo y quiero que vivas muy feliz.
Las lágrimas del hombre eran devastadoras y se acercó para besarle por última vez, chocando sus labios sabor a medicina mantuvo su frente contra la de ella— Yo te amo más…Siempre te amé, siempre voy amarte.
Después de decir esas palabras simplemente sintió como la mano de la chica se iba debilitando al igual que el sonido de la máquina, como ella finalmente cerro los ojos ante la muerte. Nijimura tomo su cuerpo para abrazarlo, grito fuerte en un alarido estrepitoso y lloro tanto que sentía que morirá con ella.
Akashi le dio unas palmadas tratando de consolar a su amigo, él también estaba deprimido por aquella muerte. Ambos fueron a su funeral dejando flores en su lapida. —Si pudiese traerla de vuelta… Su hubiese una forma, yo haría cualquier cosa por recuperarla— murmuro a su cuñado totalmente destruido.
—Ella siempre estará en mi corazón como mi madre— dijo Akashi siendo fuerte al respecto.
—También viviera en mi corazón— dijo como si aquellas palabras se las llevara el viento
Nash después de hundirse en el alcohol y las mujeres… También fue a dejar rosas blancas a su lapida, yéndose de regreso a los Estados Unidos.
Tiempo después en Teiko.
Nijumura se encontró con un hombre físicamente idéntico a su amada tal si fuese una rencarnación o una clonación, era tan parecido que dolía verle por el recuerdo de su esposa fallecida.
Imagina ¿Cómo es estar tan cerca de alguien semejante a una persona que amaste tanto?
¿Sentirás cosas por este nuevo ser?
Un día preso de la curiosidad le pregunto a Akashi— ¿Kuroko es tu hermano?
Obviamente el capitán de Teiko pensó que tenían analogía dado que Akashi había insistido mucho en que Tetsuya se quedara en el equipo además tenían una relación extrañamente cercana sin ser los mejores amigos había camarería intima conjuntamente el emperador le enseñaba a ser mejor e incluso le había hablado al entrenador y pedido un juego extra para darle una oportunidad al fantasma que era como un desastre, algo débil o malo en el básquet si bien al final resulto ser muy útil, tenía una peculiar manera de unir a la gente. Akashi percibió todo su potencial tan solo segundo de verlo…Y quiso tenerle en el equipo.
Sospechaba eran hermanos porque Kuroko era igual a Elizabeth, si Akashi trataba tan bien o de forma especial a ese niño debía ser porque eran hermanos ¿no?
Él se mostró bastante serio como si detestara la idea de que tuviese lazos de sangre con ese tal jugador fantasma y es que en realidad no eran familia consanguínea— No tenemos ningún parentesco sanguíneo.
Vaya lo puso de mal humor— Te lo preguntaba porque Kuroko se parece mucho a Elizabeth.
—Es porque es su medio hermano, tal como yo— Le explico con paciencia.
—¿Lo tratas de manera especial porque se parece a tu hermana? —Le pregunto indiscreto.
—¿No te acercas a Kuroko porque te atrae su apariencia semejante a la de mi hermana? - Le contesto de manera grosera.
—Son diferentes personas, no me enamore de Elizabeth por su físico— Le contesto notando Akashi actuaba a la defensiva.
—Son personas diferentes por eso no veo a Kuroko de manera fraternal, no somos parientes— le contesto, mirando al jugador fantasma respirar con dificultad al correr demasiado.
—Puedo percibir que lo quieres más de lo normal, tu mirada lo revela y la forma en que eres tan amable con alguien imperfecto, confías en el jugador fantasma sin tener dudas al respecto y eso nadie lo hace… Pensé te comportabas porque se parece a tu hermana pero no, se debe a que tienes sentimientos y te encariñaste de alguna manera más que fraternal— le dijo suavemente, Akashi no respondió hasta después de unos minutos que movió su cabeza siendo frio— No te acerques a él.
—¿Por qué no puedo acercarme? —Le pregunto extrañado por la voz tan sombría del emperador.
—Porque te conozco…Vas a enamorarte, vas a tratar de verlo como un sustituto de mi hermana, pero yo no voy a permitir que lo toques o le hagas daño—Le dijo de manera contundente.
—¿Quién te entiende? Si es tu hermana, me ayudas a conquistarla, pero si se trata de un tipo que se parece físicamente a ella, prefieres protegerlo a él de mí como si yo le fuera a hacer algo malo— dijo quejándose.
—¿Cómo si permitiera que hicieras algo maléfico con Kuroko? - respondió el astuto.
—Ah entiendo, no quieres que me robe a Kuroko porque lo quieres para ti… Está bien amigo, no te quitare a tu chico especial— le dijo bromeando, aunque Akashi no se rio.
¡Saludos! Gracias por seguir la lectura, en especial a quienes le dan favoritos o me dejan sus opiniones y comentarios
Sergioboss96: Quizás pase algo así xD
kirtash96: Si, ya los ha perdonado. Me encanta tu idea de la mentalidad de niño, pero lamentablemente no podre agregarla porque tendrá la mentalidad de alguien más y si probablemente si tenga amnesia temporal como dices pegaría en esta situación, estoy reconsiderando todas las ideas claro.
Jobel: Si la sorpresa de que el malo era nijimura.
Mel: Adivinaste muy al estilo Sherlock xD
Itzel: Me alegro te agrade, más nervios.
