Ah 2012! Hola a todos a los qu aún siguen conmigo este año, gracias por sus reviews y como siempre lamento la tardanza con el capítulo... y espero que estén disfrutando sus vacaciones, los que están en vacaciones claro!

Teen Titans no me pertenece y esto es sólo una traducción con el permiso de la autora.

K.o.N


Capítulo 36: Eso que no tiene valor

Rose no decepcionó, estuvo completamente lista para los Titanes cuando estos llegaron la siguiente mañana. Sentada en el suelo en medio del cuarto, sonriendo como era usual, con un pequeña bolsa junto a ella. Parecía demasiado ansiosa por comenzar esta 'búsqueda', una emoción visible en su ojo mientras observaba a los Titanes llegar, aunque sólo saludó a Chico Bestia con algo de entusiasmo, lo que provocó un leve sonrojo y una inquietud en el joven verde.

Sin embargo los Titanes no compartían el ánimo de Rose, una sensación de total seriedad en cada uno ya que sabían que la ayuda de la joven o los llevaría a Robin o simplemente probaría que a pesar de todo nunca lo verían de nuevo… como uno de los suyos. Todos hacían lo mejor para no pensar en esas cosas. Nadie quería pensar en el fracaso, y nadie en especial quería pensar en luchar contra Robin otra vez.

Raven flotó unos centímetros sobre el suelo, pareciendo como si sus ojos estuvieran enfocados con firmeza en la saltarina forma de Rose, aunque sólo ella sabía que una parte de su mente estaba muy, muy lejos de la directa situación. Anoche apenas recordó dormir, probablemente no más de una hora, pero había soñado otra vez… nada en lo que quisiera pensar.

Raven no era de las personas que confiaban en el destino, que el cosmos se alinearía por completo para sus beneficios a pesar de la derrota final de su padre, sabía que colocaba su fe absoluta en la posibilidad de que el destino le diera la situación que necesitaba para rescatar a Robin. El verdadero y mayor miedo de Raven no era la probabilidad de no encontrar a Robin, sino lo que necesitaba que sucediera en verdad para que así el joven fuera libre. Era casi un imposible, pero según su investigación, sabía que no existía otra manera. Colocaba su confianza en la cruel entidad que era el destino para que le diera la situación que era mucho más que aterradora para ella, y llevar a cabo un acto que la dejaba débil y enferma del estómago. Raven no podía evitar pensar que el destino se lo debía, pero no era lo suficientemente ingenua para creer que esa deuda alguna vez sería pagada.

"¿Entonces estamos listos para irnos? Quiero que este viaje se ponga en marcha. Va a ser muy divertido." Raven hizo un sonido despectivo hacia Rose, el cual la joven ignoró, su atención sobre Cyborg, esperando una respuesta.

"Sí, supongo que es tiempo de moverse, aunque creo que todos nos sentiríamos mejor si de verdad supiéramos a dónde vamos."

"Oh no muy lejos. Unas cuantas horas al norte de su ciudad. Para ser honesta, es el último lugar en que vi a mi padre aunque fue hace muchos años... cuando aún estaba 'con' él." El rostro de Rose se oscureció por sus últimas palabras, aunque se iluminó casi de inmediato.

"¿Entonces podemos ir? ¿Podemos… podemos, podemos?" De nuevo Rose saltaba de arriba a abajo, una mano sobre el brazo de Cyborg, su ansiedad reemplazada por entusiasmo infantil como si fueran una familia que va de vacaciones al parque de diversiones. Raven se sintió un poco enferma al ver ese comportamiento, en verdad parecía como si Rose tuviera seis años y le rogaba al padre por la forma en que hablaba e interactuaba con Cyborg quien tenía una mirada de no saber que decir o hacer. Raven negó con la cabeza ligeramente. Slade en realidad había deformado a esta chica en algo que no parecía seguir ningún tipo de razón. De nuevo Raven no pudo evitar pensar en que los Titanes podrían ser capaces de ayudarla, aunque al mismo tiempo sentía un leve miedo tangible en su estómago cada vez que miraba a esta joven de cabello blanco. Raven sabía que siempre era mejor temer a lo que desafía la razón, y Rose ciertamente era buena en eso… impredecible y aparentemente ilógica, aunque Raven sabía que probablemente había mucho más en esta chica de lo que aparentaba.

"Vamos Cyborg. Hemos perdido demasiado tiempo aquí." Raven no dijo nada más, girando sin hacer ruido, flotando hacia la puerta dejando a los Titanes momentáneamente inmóviles aunque Rose de inmediato agarró su bolsa y saltó tras la oscura empática con una risa de alegría.


El sol estaba brillando, ni una sola nube en el cielo, y el auto-T estaba lleno de una tensión casi agobiante mientras iba por la carretera. Por supuesto las cosas comenzaron así de tensas cuando Rose pidió 'yo adelante' justo antes de salir, llevando a un enfrentamiento entre ella y Raven quien siempre se sentaba en el asiento del copiloto, algo que comenzó hace mucho después de que dejó explícitamente claro que NUNCA jamás se sentaría atrás de nuevo con Chico Bestia. También funcionaba para Cyborg quien prefería mantener al joven verde lejos del asiento de enfrente en donde su curiosidad lo llevaba a presionar botones que no debía o rogaba por conducir. Al final, las cosas quedaron así, y cuando Rose infringió en el status quo, Raven no estuvo muy feliz.

Rose no puso mucho argumento, aunque hasta este momento hacía pucheros como si hubiera sido regañada por hacer algo malo, una ligera mirada vacía en su ojo mientras movía los pies de adelante hacia atrás, sentada entre Starfire y Chico Bestia, quienes no estaban seguros de decirle algo a la chica entre ellos. Por supuesto, ninguno estaba seguro de decirle algo a alguien, es por eso que la tensión continuaba.

El viaje no sería tan largo hacia las coordenadas que Rose le dio a Cyborg, los Titanes ya estaban cerca de Jump City cuando encontraron a Rose. El destino era un pequeño pueblo minero unas horas al norte de su ciudad, y todos los Titanes sentían que querían temblar al pensar en Slade, minas, y guaridas subterráneas, en especial Chico Bestia. Sólo causaba que pensara más y más en Terra, y en verdad no quería por el momento. Sólo lo deprimía, y lo ponía menos alerta ante lo que vendría.

Fue cuestión de tiempo antes de que Rose se comenzara a animar de nuevo, lo que parecía estar directamente conectado con el hecho de que se acercaban a su destino.

"¿Ya llegamos?" Raven volteó rápidamente con un ligero gruñido, dejando en claro que no quería que ese juego comenzara. Rose rió.

"Oh, sólo estoy bromeando Rae-Rae. No voy a ser ESA persona." Raven dejó salir un ligero suspiro de alivio mientras volteaba hacia el frente del auto.

"Y seamos honestos, soy la única que en verdad sabe a dónde vamos. Si recuerdo correctamente, nuestro destino está justo allí cerca de esa montaña." Rose se levantó un poco y se inclinó apuntando hacia donde decía. Colocó su pecho justo enfrente de la cara de Chico Bestia quien tenía poco espacio como para cambiar de posición y no mirar lo que estaba frente a él.

"¿Lo ves?" Chico Bestia lentamente asintió con la cabeza, sus hormonas tomando más control sobre su mente, lo que tenía enfrente siendo más importante que mirar a la distancia. Rose sonrió cuando golpearon una roca, aterrizando convenientemente en el regazo de Chico Bestia.

"Ups… lamento eso Chico Bestia. Jejeje… no lo lamento tanto, eres muy cómodo." El joven sintió la boca seca cuando Rose lo miró emanando sensualidad. De nuevo, Raven rompió el extraño trance en que ella parecía colocarlo.

"Rose..." Fue bajo, y casi como un gruñido, pero Raven dejó su demanda bastante clara. Rose volteó hacia Raven, de nuevo haciendo un puchero.

"Oh de acuerdo, me comportaré." Se arrojó de nuevo a su asiento, comenzando a tararear alguna melodía, Chico Bestia le sonrió a Raven ligeramente como agradeciéndole. Raven se enfocó en controlar su frustración, algo que se había vuelto más constante con Rose. Raven sabía que la joven disfrutaba obtener reacciones de la gente y todas sus acciones 'juguetonas' eran sólo para eso. Rose tenía que ser el centro de atención, tenían que notarla cuando ella quería… necesitaba ser notada… simplemente señales de una hija que fue negada por su padre mientras crecía… fue abandonada.

De nuevo el silencio se apoderó de la atmósfera del auto, moviéndose aún más cerca hacia su destino, un sutil nerviosismo los inundaba. Esta era… la primera vez en meses que en verdad avanzaban un paso… eso esperaban.

Eventualmente, un pequeño pueblo apareció a la vista, frío, sin vida y realmente estéril de cualquier signo de vida, típico de pueblos mineros cuyas minas se vaciaron hace tiempo, ya no más sustentando a las personas, dejando nada más que una cáscara rota de vida, y los recuerdos desvanecidos de sueños una vez imaginados. Era difícil decir en verdad si alguien seguía viviendo aquí.

El pueblo de por sí no era el destino, ya que el auto-T pasó rápidamente a través del muerto lugar hacia la montaña que proyectaba su sombra sobre el lugar. Simplemente le añadía al misterio del ambiente… un lugar que se hubiera ajustado a los gustos y propósitos de Slade. Los Titanes sabían que nunca hubieran buscado en un lugar como este al desquiciado.

"Por allí… aún debería haber una entrada allí." Apuntó Rose, una seriedad en su tono.

"No veo nada." Las palabras de Chico Bestia igualaban los pensamientos de cada uno de los Titanes, aunque no dijeran nada.

"No se supone que lo veas. Recuerda que es un escondite secreto." Todos asintieron ligeramente mientras el auto-T se detenía sobre el suelo rocoso, bastante lejos de donde Rose había apuntado para no alertar ninguna seguridad que pudiera estar activa, aunque los Titanes sabían que si Slade estaba aquí en verdad, ya sabría que ellos se encontraban en el lugar. Cualquier auto pasando por esta área sería extraño y notado con facilidad, probablemente una razón por la cual Slade escogió este lugar.

Hubo una leve duda antes de que todos salieran del auto, todos reunidos en un grupo con una ligera inseguridad sobre qué hacer.

"Entonces ¿cuál es el plan Raven?"

"Necesitamos ser cuidadosos aquí. Ya sea que Slade esté o no, esto aún es muy peligroso. Creo que deberíamos hacer unos escaneos primero para ver si…"

"Eso tomaría demasiado. Creo que tengo un mejor plan… el aproximarse directamente siempre es más divertido." Rose se alejó del grupo y comenzó a correr hacia el costado de la montaña, claramente segura de adónde iba.

"Rayos… ¡oye regresa aquí! ¡Necesitamos hacer esto con cuidado!" El grito de Cyborg no fue reconocido por Rose quien continuaba con su dirección.

"Nada excepto problemas…" murmuró Raven. "Sigámosla. Por lo menos, si va primero, cualquier trampa que haya la golpeará a ella y no a nosotros. E imagino que conoce el plano del lugar. Sólo pongan atención a todo." Todos asintieron.

Los Titanes siguieron a Rose quien se dirigía a una parte muy aislada y cubierta de la montaña que parecía estar siempre en la oscuridad. Estaba de pie allí, moviendo su mano sobre lo que aparentaba ser una roca normal antes de que un apenas audible clic se escuchara, revelando una puerta abriéndose lentamente a un costado. Nadie lo hubiera encontrado a menos que supieran que estaba allí… bueno, quizás Robin, pensó Raven porque él siempre parecía tener una habilidad especial para encontrar cosas.

Los Titanes estaban en silencio a unos metros detrás de Rose quien se encontraba completamente inmóvil enfrente de la revelada entrada, ni siquiera el movimiento de respirar. Sólo estaba allí, encarando a la oscuridad del lugar más allá de la puerta. Chico Bestia fue quien habló.

"¿Rose? ¿Estás bien?" Unos segundos pasaron antes de que Rose volteara, y Raven vio el más pequeño rastro de miedo en su ojo cuando los observó, aunque lo cubrió con rapidez.

"Bien… sólo los estaba esperando." Nada más se dijo respecto al asunto.

"Yo iré primero. Conozco el lugar… no deberían haber trampas en ninguna parte porque mi Padre sintió que este lugar estaba bien escondido como para jamás ser encontrado. Creyó que sería una pérdida de tiempo y recursos llenarlo de trampas. Por supuesto puedo estar equivocada y el lugar podría estallar al momento de entrar, pero imagino que si en verdad estuviera en peligro mis poderes me advertirían, es un increíble mecanismo de sobrevivencia." La sonrisa de Rose regresó con su humor ligero, su momento sombrío de hace un rato ahora ido.

Rose volteó hacia la entrada y dudó por un breve segundo antes de entrar. Los Titanes siguieron con cuidado unos segundos después.

"Hombre este lugar está oscuro. Cy… ¿qué tal un poco más de luz?" Cyborg respondió a la petición de Chico Bestia encendiendo la luz en su hombro, dando más iluminación al oscuro pasillo. Era largo, oscuro y con una suave pendiente hacia abajo se adentraba al suelo, los Titanes siguieron a Rose mientras ella iba adelante, sólo mirando hacia atrás en ocasiones.

"Falta un poco más para el complejo principal. Quizás otros 180 metros o algo así." Los Titanes siguieron, eventualmente llegaron a otra puerta que parecía estar cerrada electrónicamente. Rose presionó una secuencia numérica en un pequeño compartimento y la puerta se abrió.

"Mi padre no está aquí." Todos se detuvieron por un segundo ante el tono ligeramente decepcionado de Rose.

"¿Cómo sabes eso?"

"El código para esta puerta nunca fue cambiado. Si él aún estuviera aquí lo habría hecho. Mi padre nunca sería tan descuidado. No está aquí y no valora nada de lo que se pudiera encontrar en este lugar." Rose tenía un oscuro tono en su voz, con algo que en verdad no se podía identificar. Era desconcertarte. Sin embargo, los Titanes estaban más preocupados con el hecho de que la lógica de Rose tenía mucho sentido cuando se trataba de Slade. No estaba aquí… no encontrarían a Robin hoy.

"Aún así necesitamos revisar. Slade puede ser bueno, pero aún es humano… pudo haber cometido errores. Quizás dejó algo aquí que pueda ayudarnos a localizar más de sus bases, algo que nos guíe a nuestro próximo destino."

"Es poco probable, pero tienes razón, deberíamos mirar por aquí." Todos siguieron a Rose a través de la siguiente puerta, el área se abría hacia algo más inclinado a ser uno de los escondites de Slade con un lugar central abierto y varios pasillos y puertas que llevaban a otras habitaciones.

"Cyborg… tú, Starfire y Chico Bestia busquen por allá… revisen la computadora principal. Yo iré con Rose por el otro lado."

"¿Estás segura de eso Raven?" Raven sabía que Cyborg en verdad preguntaba no si debían separarse, más bien si es que ella quería estar a solas con Rose.

"Sí estoy segura Cyborg. Las cosas se moverán más rápido."

"Aw gracias Rae-Rae. Me halaga que me elijas para pasear." Raven no mordió el anzuelo, y simplemente pasó a un lado de Rose hacia un pasillo cercano.

"Vamos. No quiero estar aquí todo el día." Rose asintió, al parecer tomando el tono serio de Raven mientras seguía.


Raven y Rose buscaron en unas cuantas habitaciones vacías que alguna vez se usaron para almacenaje, o para alojar al metálico ejército asesino de un loco sádico. Aunque ahora todo se había ido… Slade no estaba aquí, y Raven sentía un poco de rabia en el interior que quería salir a la superficie. Rabia al no encontrar a Slade, rabia ante la inutilidad de todo lo que estaban haciendo, y rabia hacia sí misma por fallarle a Robin una vez más. Rose pareció sentirlo y no llevó a Raven a ningún argumento, casi no diciendo nada en lo absoluto.

Las dos jóvenes llegaron a otra puerta, ésta era diferente ya que también estaba cerrada electrónicamente. Rose presionó otro código y la puerta se abrió, una decente cantidad de luz aún en el cuarto. Este lugar todavía poseía energía aunque Raven no sabía en realidad de dónde provenía. Lo que Raven notó de inmediato en esta habitación incluso antes de entrar fue el olor de… sangre en el aire, así como también otros olores que asociaba con la enfermería de los Titanes o un hospital. No era un olor que le gustara a Raven, haciendo una ligera mueca cuando el enviciado aire la golpeó en el rostro.

Raven entró lentamente al cuarto, aunque Rose no parecía que la siguiera de inmediato. Habían varias máquinas alrededor de la habitación aunque ninguna de ellas estaba encendida, y al medio se encontraba una cama de hospital con manchas de sangre, junto con una mesa llena de amenazantes y ensangrentadas herramientas quirúrgicas. Al verlas Raven se sintió mal del estómago, breves recuerdos de un Robin sin ojos en su cabeza.

"¿Qué pasó aquí?" Preguntó Raven suavemente a sí misma, en verdad no esperando una respuesta, aunque recibió una.

"Slade desarrolló una procedimiento experimental para reemplazar los ojos normales de una persona con implantes cibernéticos para mejorar enormemente su visión. En una de las raras instancias, Slade falló el experimento, aunque no le importó en lo absoluto. Esa era apenas una prueba para afinar el procedimiento, así que si fallaba en realidad no le importaba. Sin embargo el 'sujeto de pruebas' perdió su ojo derecho en el proceso sin un reemplazo exitoso, dejándola sólo con un ojo funcional. Slade consideró esto como una pérdida aceptable mientras que el sujeto de pruebas ya no fue de relevancia para él. Ella pronto fue dejada por muerta en las calles de una ciudad cercana, abandonada como un pedazo de basura."

Raven contuvo la respiración mientras el tono desinteresado, casi robótico de Rose le decía esta información, hablando como si lo que pasó no le sucedió a ella, casi como si sólo leyera las noticias en un artículo del periódico. Había llamado a Slade por su nombre en vez de padre… nunca diciendo padre mientras hablaba, y la completa falta de cualquier emoción identificable era más perturbadora que si hubiera estado enojada o furiosa, o por lo menos molesta. Era terriblemente antinatural. Raven lentamente encontró su respiración de nuevo, y volteó para mirar a Rose quien había desaparecido del cuarto sin que se diera cuenta. Por supuesto no podía culparla por no querer estar en esta habitación… en verdad recuerdos horribles.

Fue entonces que Raven notó la luz parpadeante más pequeña en el cuarto, en un monitor de televisión. Parecía ser la única luz de cualquiera de las máquinas activas. Raven flotó hacia el monitor, presionando un botón para encenderlo, el frío rostro de Slade observándola, Raven apenas evitó el estremecerse ante su repentina aparición. Pronto la suave voz de Slade se escuchó cuando empezó a hablar, aunque también se notaba una joven niña gritando en el fondo de esta grabación, una voz familiar gritando en un terrible dolor y casi en locura.

"El experimento aunque odie admitirlo fue un fracaso, pero he aprendido lo suficiente como para tener éxito la próxima vez que lo realice. Fue una falla aceptable, nada de valor se perdió en el proceso. El sujeto de pruebas ha perdido el uso de su ojo derecho, simplemente demostrando su inutilidad para mí."

Se podía ver a Slade voltear un poco, permitiendo a lo que fuera que estuviera grabando ver una versión más joven de Rose sentada en el piso, su mano cubriendo la cuenca de su ojo derecho mientras la sangre seguía filtrándose a pesar de que intentaba detenerla. Su cabello normalmente blanco también estaba ensangrentado, su cuerpo convulsionaba cuando gritaba de dolor, una característica casi animal mientras que con la otra mano buscaba a su alrededor, gritando apenas comprensible para que su padre la ayudara. Slade no parecía estar preocupado por esto ni en lo más mínimo. Volteó nuevamente hacia la cámara sin emoción en su ojo.

"Lo impredecible del poder del sujeto de pruebas continúa siendo inútil para mí, ya que aún es incapaz de convocarlo a voluntad o por todo el tiempo. Es una falla total en casi todos los sentidos, y me libraré de su innecesaria presencia muy pronto. Estaría más disgustado por el fracaso de esto si no lo hubiera esperado desde el principio, siendo mucho más inferior a mis dos hijos que también fueron fracasos. Sin embargo, no pienso que lo mataré… creo que sería una pérdida de bala."

Raven apretó los puños en rabia mientras las horribles palabras de Slade continuaban. Este hombre… esta cosa… ¡cómo pudo hacerle eso a su propia hija! Nada más que un sujeto de pruebas, así es como se refería a ella, en vez de hija, Rose o incluso ella. Sin mostrar preocupación mientras que la joven estaba en el piso sangrando, rogando por su ayuda. Fue en ese momento en que Raven en verdad supo que podía matar a Slade, y probablemente sin dudar… él no era un hombre… era sólo un monstruo que necesitaba ser detenido.

"Mañana prepararé el arduo proceso de mover mis operaciones hacia Jump City. Establecer una nueva base llevará tiempo, pero creo que valdrá la pena. He descubierto a un potencial nuevo sujeto, y creo que éste es muy especial a pesar de no tener poderes. Creo que he encontrado a quien buscaba… aquel que en verdad puede seguir mis pasos. Sólo necesito mostrarle cuál es su verdadero potencial." Los gritos de Rose continuaban, y Raven podía decir que en ese momento Slade sonreía bajo la máscara, mientras el grito se apagaba ya que no había más grabación.

Así que fue entonces cuando Slade llegó a Jump City y comenzó su búsqueda por Robin… fue como todo comenzó. Y Rose… la pobre niña… la pobre niña. Raven en verdad sentía que podía llorar por ella así como quería llorar por Robin, pero mantuvo sus emociones en orden. Llorar no lograría nada… derrotar a Slade sí.

Uno de los pensamientos más horribles era que sabía el porqué Slade dejó esta grabación para ser encontrada a pesar de llevarse todo lo demás. La dejó para que fuera encontrada por Rose, un insulto final hacia la persona que él no veía como humana… Slade pagaría… cómo un ser humano podía ser un cruel bastardo estaba más allá del entendimiento de Raven, y ella tiende a entender todo. Su comunicador se encendió, Cyborg pedía que regresara al cuarto principal. Raven volteó y flotó fuera de la habitación, sin ser capaz de moverse lo suficientemente rápido para alejarse de este horrible lugar. No le diría a Rose acerca de la grabación.


Mientas tanto Rose caminaba en silencio por el pasillo, completamente familiarizada con este lugar... este fue su hogar… fue aquí que pasó la mayoría de su vida creciendo… aquí fue en que su padre… Rose detuvo sus pensamientos. No quería pensar en eso. Por fin llegó a su destino, deteniéndose ante la puerta de metal que conocía muy bien. La abrió y entró, un torrente de emociones la golpeó de inmediato cuando vio su cuarto… su cuarto. El lugar apenas se distinguía como la habitación de una joven niña, Slade sentía que lo que no fuera absolutamente necesario no se lo daría, pero este fue su cuarto, y el único lugar en que se sentía a salvo cuando vivió aquí… ya que todos lo que le importaba la 'dejaron' así como su madre lo hizo después que naciera.

Caminó con lentitud hacia la cama y se sentó en el duro colchón, sólo quería colocarse en posición fetal, pero un objeto en la cama llamó su atención. Era un pequeño oso de peluche, un objeto que su hermano Jericho le dio en secreto con claras instrucciones de que su padre no supiera que lo tenía. Rose gimió ligeramente cuando lo levantó, una lágrima rodando por su mejilla mientras lo abrazaba con fuerza contra su pecho, por un momento, regresando a ser la niña de 8 años sola en el mundo. El acto de amabilidad de su hermano… otra lágrima rodó por su mejilla… Rose temía que ese acto de debilidad es lo que inevitablemente condenó a su hermano en el ojo de Slade… le costó su vida. Se fue… todo por ella… y él. Rose apretó aún más el oso, este lugar era su hogar… este lugar era su pasado… y como Rose dijo antes, no había nada aquí que fuera de valor para Slade… no había nada…


Raven regresó al cuarto principal y encontró a los otros tres Titanes, pero no a Rose. No estaba exactamente segura en dónde estaba por el momento aunque dudaba que fuera importante. Aparecería pronto. Cyborg tenía una mirada sombría en el rostro.

"¿Encontraste algo?" Cyborg meneó la cabeza enojado.

"Absolutamente nada. Todo el sistema ha sido limpiado, y no hay respaldos o algo. Esto no fue nada más que una pérdida de tiempo. No hay absolutamente nada aquí… no hay pruebas de que Slade o alguien estuvo aquí." Raven sintió que sus hombros caían ligeramente. Nada… no había nada.

"Y yo que pensaba que Rose sabía lo que estaba haciendo. Sólo nos guió hacia otro callejón sin salida. ¡Demonios! Pensé que teníamos algo esta vez. No hemos llegado a ninguna parte." Raven asintió aunque se mantuvo en completo silencio, un dolor sordo en su corazón cuando una vez más sus esperanzas se elevaron sólo para que nada sucediera. Se estaba volviendo más y más difícil el lidiar con todo.

"No te preocupes Cyborg. Estoy segura que Rose tiene más información para nosotros. Aún no perdamos la esperanza." Incluso Raven luchó para creer en la validez de sus palabras. Fue en ese momento en que una muy abatida Rose llegó, de inmediato se ganó la atención de todos. Miraba al suelo, sin observar a ninguno de ellos.

"Lamento haber desaparecido Raven. Había algo que tenía que mirar." Su voz era vacía mientras continuaba caminando, aún sin levantar la vista, Raven se dio cuenta de que sólo iba a caminar sin detenerse. Sujetó su brazo con cuidado para detenerla, y fue cuando sucedió. Raven sintió algo fluir a través de ella ante el contacto, se separó rápidamente unos pasos lejos de Rose, y la cabeza de ésta se enderezó con una extraña mirada en su rostro, pero lo más sorprendente era el hecho de que su ojo se tornó completamente blanco.

"¿Qué de…?" Raven fue quien lo descubrió.

"Creo que son sus poderes… creo que está teniendo una visión." Chico Bestia corrió para atrapar a Rose antes de que pudiera caer, sosteniéndola mientras se sacudía por unos segundos antes de que su cuerpo se relajara. Su ojo regresó a la normalidad y se enfocó en el joven. Rose sonrió mientras levantó su mano temblando un poco y con gentileza acarició la mejilla de Chico Bestia, lo que causó que se sonrojara.

"Gracias…" Fue suave, amable y genuino, Chico Bestia a pesar de estar nervioso no pudo evitar sonreír.

"Um… por nada." Chico Bestia lentamente ayudó a Rose a levantarse, sus movimientos aún temblando.

"¿Acabas de tener una visión Rose?" Rose asintió.

"Oh sí… sólo en raras ocasiones tengo una como esta… una en la que me golpea algo que no me involucra directamente. Fue cuando me tocaste Raven, de repente me conecté a alguien más, pero no a ti." Raven sintió su corazón detenerse ante la realidad de que de algún modo Rose entró en los remanentes del vínculo entre ella y Robin. ¿Qué había visto?

"Debe ser Robin... qué viste… por favor dinos lo que viste." Starfire le dio voz a lo que todos pensaban, su tono suave y suplicante.

"De acuerdo... sólo dame un segundo." Rose respiró profundo, claramente procesando lo que vio.

"Tengo la impresión de que es algo que pasará muy pronto. Slade… enviará a su aprendiz al exterior… a su primera misión… pero tengo la sensación de que es algo que Robin eligió hacer… va tras alguien… él quiere lastimar… pero no sé a quién… todo es muy vago, pero hay rabia, un montón de rabia en el rostro de Robin." Todos escuchaban atentos, tratando de darle un sentido.

"¿Qué fue lo que Slade le hizo? ¿En qué lo retorció Slade? Va a pagar… en verdad va a pagar por esto." Cyborg estrelló su puño contra la pared, abollando el metal con facilidad con su frustración mientras Raven estaba contemplando en silencio.

"Rose… tú sabes cómo funciona la mente de tu padre… qué tipo de misión en verdad le permitía aventurarse a Robin al ser la primera vez." Rose tomó un segundo para pensar.

"Bueno para empezar, mi padre nunca lo dejaría salir hasta estar seguro de que está casi completamente listo. Su primera misión sería una prueba final… para ver si Robin puede en verdad lastimar a alguien que una vez estuvo en su lado." La voz de Rose parecía temblar ligeramente aunque ninguno de las Titanes sabía por qué, ignorantes de que de nuevo pensaba en su hermano, y cómo había sido incapaz de lastimarla cuando se le ordenó hacerlo.

"Ahora, no creo que sea alguno de ustedes… Slade no tomaría el riesgo de que a pesar de todo el poder y control que tiene, sus amigos más cercanos fueran capaces de alcanzarlo de algún modo o que conozcan alguna forma de romper la magia que lo ata. No… no cometería ese error otra vez. Sería alguien cercano, pero no tanto… alguien talentoso, pero no muy poderoso… alguien que Robin considere un rival… alguien contra quien Robin quiera probar su entrenamiento y fuerza…"

Los Titanes pensaron en las palabras con cuidado, pero una palabra sonaba como una campana de alerta en la cabeza de Raven al segundo de escucharla… rival…

"Sé a quien busca…" Todos voltearon hacia Raven quien se veía muy nerviosa, algo que sólo alertaba a todos excepto a Rose quien parecía estar calmándose y regresando a su habitual ser.

"¿Qué tan lejos estamos de Jump City?"

"Um, como a cuatro horas… por qué Raven... ¿qué está pasando?"

"¡Necesitamos movernos ahora!" Todos reaccionaron de inmediato ante la elevación en el normalmente neutral tono de Raven, yendo tras ella mientras volaba de vuelta a la superficie.

"Necesitamos llegar allí lo más pronto que podamos."

"No hay problema Raven. Sólo déjamelo a mí y a mi bebé."

"¿Qué tal si me deja conducir Sr. Cyborg?" Cyborg miró a Rose con una expresión de completo shock en el rostro de que alguien se atreviera a conducir a su bebé.

"¿Y por qué diablos debería dejarte a ti de todas las personas conducir mi auto?" Rose sonrió de forma arrogante.

"Porque cuando vas tan rápido como probablemente necesitamos ir, en verdad ayuda ser capaz de ver el futuro… es una gran ventaja contra el inminente tráfico." Chico Bestia le comentó a Cyborg.

"Ella tiene un punto Cyborg." Cyborg iba a argumentar, pero realmente no pudo, incluso sus cibernéticas partes no podían competir contra ese talento, y por el tono en la voz de Raven, sabía cuán urgente era todo esto. Por Robin, incluso dejaría que alguien más manejara a su bebé.

"Si rayas a mi bebé, y te lastimaré."

"No, no lo harás. Eres uno de los chicos buenos." Rose le guiñó a Cyborg mientras iba hacia el asiento del piloto, dejando a un ligeramente sorprendido Cyborg por un momento.

"Nada excepto problemas…"

La carrera era hacia Jump City.


Tres horas después, una alegre melodía era silbada de forma casual y sin esfuerzo mientras pies se movían por la calle, un salto en su paso, su arco colgando sobre su espalda. Speedy había conocido a la chica más guapa esta noche, rubia, ojos azules, curvas en todos los lugares correctos con las piernas más largas que haya visto en bastante tiempo. La había salvado de un asaltante, el tipo corrió gritando al segundo en que vio a Speedy, obviamente no era el más alto calibre de criminal.

Una vez que se fue, Speedy enfocó su encanto en la aún asustada chica mientras ésta se aferraba a su brazo con una interminable gratitud y afecto. Una elección de palabras, algo de seguridad y Speedy tenía otra cita para el fin de semana. En realidad no podía mantener un seguimiento de cuántas tenía, pero esta nueva chica… sólo tendría que cancelar a la mitad para tener más tiempo con ella… ella era algo especial. Speedy lo podía decir con sólo mirar su cuerpo.

Continuó silbando su feliz melodía completamente ajeno a dos cibernéticos ojos rojos observándolo por debajo de una máscara muy familiar sobre un rostro muy familiar. La figura resistió la urgencia de gruñir al ver a Speedy, rehusándose a hacer un sonido o movimiento. Speedy pagaría por lo que hizo… él y Raven… la mano de Robin comenzó a temblar ligeramente, Robin calmó sus conflictivas emociones lo mejor que pudo. Necesitaba estar en completo control… justo como Slade le había enseñado… le daría una fuerza mayor… para la venganza. Una parte de su mente le decía que se detuviera, pero no podía. Alguien tenía que pagar… tenía que… él tenía que... Robin lentamente desapareció de regreso en las sombras con una sonrisa en su rostro.

Speedy continuó sin prisas cuando de repente escuchó el grito de una joven proveniente de un callejón cercano. Speedy sonrió.

"Ella suena candente… tiempo de ir a trabajar." Speedy corrió hacia el callejón, sujetando su arco y casi al instante cargó una de sus flechas de energía. Corrió con absoluta confianza hacia el muy oscuro callejón, buscando por cualquier señal de movimiento sin encontrar ninguna. Otro grito hizo eco al final del callejón, y Speedy avanzó más, haciendo un sorprendente descubrimiento cuando por fin llegó al fondo. Atado a la pared había un dispositivo que emitía artificialmente el grito de la mujer… para atraerlo.

"Ah rayos…" Speedy con sus afilados sentidos pudo escuchar a alguien caer desde lo alto a unos cuantos metros detrás de él con un aura amenazante, de inmediato giró liberando su flecha hacia el objetivo, sólo para ser atrapada entre el dedo medial e índice del asaltante a sólo centímetros de su blanco aparentemente sin ningún esfuerzo. Speedy sólo pudo mirar con los ojos muy abiertos la increíble hazaña considerando lo cerca que estaban, pero también porque reconoció quien estaba parado frente a él.

"Robin…"


O.o ¿Llegarán los Titanes a tiempo? ¿Qué pasará entre Speedy y Robin? ¿Slade dejará de ser un maldito bastardo? Oh muchas preguntas... o sólo 3, gracias por leer y no olviden dejar un reviews con su opinión, ¿por favor?