38. Un plan a largo plazo
A la mañana siguiente, Albus despertó con las primeras luces del día. Confuso, intentó recordar todo lo que había sucedido la noche anterior: la fiesta, Silver, y finalmente, el encuentro con Vega. Gimió internamente, y se quedó con los ojos abiertos, mirando al techo. ¿Qué diablos había hecho? Se había dejado guiar por la ira, por un enfado que a la luz del día se veía como una estupidez, y había puesto toda su vida en jaque" ¿Qué voy a hacer ahora?" Se preguntó a sí mismo sin hallar la respuesta. Las cosas se habían vuelto muy difíciles y por primera vez en meses, deseó volver al año anterior, cuando no era nadie, cuando solo conocía las fiestas de Slytherin por los comentarios de sus compañeros, cuando no conocía la existencia de Vega. No sabía cuantos minutos había permanecido en la cama, fustigándose. Decidió que la mejor manera de escapar de sus problemas era enfrentándose a ellos. Se levantó de la cama, apartó los doseles verdes y buscó su ropa para vestirse y bajar. Necesitaba café para pensar con claridad. Cuando iba a coger unos pantalones a los pies de su cama, vio un trozo de pergamino atado al poste. Lo tomó, intrigado y abrió la nota:
Tenemos que hablar. A las 10:00 en el Lago.
Nada más. Albus pensó en Silver , pero ¿ Cómo había hecho para dejarle una nota en su dormitorio? Ella no tenía acceso a su Sala Común. Suspiró, sentándose en la cama con la nota en la mano. ¿Debía contarle lo que había sucedido la noche anterior? Estaba seguro de que le iba a hacer daño, mucho daño. Pero si él estuviera en su situación, preferiría saber la verdad. ¿Y si se lo ocultaba? Todo sería mucho más fácil si ella no se enteraba de lo que había pasado con Vega. En ese momento, comprendió por qué Silver le había ocultado todo lo del plan con Dylan: Pensaba que la verdad iba a hacerle daño y prefirió mentirle ¿Acaso iba a hacer él lo mismo? Decidió ir a su encuentro y actuar sobre la marcha. No tenia tiempo para pensar, y cuanto más pensaba, más dudoso se sentía. Cuando hubo terminado de vestirse, se puso la capa y bajó a los exteriores del colegio. Tragó saliva cuando al llegar a la orilla del Lago, encontró a Silver de espaldas a él, mirando el paisaje.
-Hola.- saludó tímidamente. Ella se volvió.
-Hola.- contestó ella. Se notaba que no sabía muy bien qué decir. Al menos tenían eso en común.- Has llegado tarde.
-Me acabo de despertar.- justificó él. Ella frunció levemente el entrecejo.
-¿Cómo has hecho para dejarme esa nota en Gryffindor?-preguntó. Albus la miró sorprendido.
-Yo no te he dejado ninguna nota. Pensaba que tú me la habías dejado a mi.
-No.- dijo ella, con el semblante preocupado.- Si tú no has sido ¿entonces quién lo ha hecho?
-Yo.- dijo Bere apareciendo en el Lago junto a Dylan.- También tengo mis contactos en Gryffindor.
Albus solo podía fijarse en Dylan, malhumorado. Todo había sido por su culpa. ÉL había sido quién había convencido a su novia, quien había hecho que discutiesen, y por esa discusión Albus había cometido el peor error que recordaba. Se lanzó hacia él , dispuesto a retorcerle el pescuezo.
-¿Cómo puedes tener la vergüenza de venir a hablar conmigo?- vociferó cogiéndole por la pechera de la túnica.
-¡Albus, déjale en paz!- exclamó Bere apartándole de su novio.- Podemos explicarlo ¿Vale? No hagas nada hasta que hayas escuchado el por qué lo hicimos.
-O sea, que tú también estabas al corriente.- dijo mirándoles a los tres con resentimiento.- Parece que era el único idiota que no conocía vuestro maravilloso plan.
-Escúchanos, ¿quieres?- habló Dylan.- Sé que te diste un buen susto con Silver, pero te puedo asegurar que su vida no corría peligro en ningún momento. Y el plan ha salido perfecto: Estoy dentro.
Todos se quedaron en silencio, mirándose entre ellos. Albus no se conformaba con aquello.
-Muy bien. Voy a darte la oportunidad de que te expliques.- dijo mirando al vampiro de Slytherin.- Pero eso no significa que entienda que hayas hecho que mi novia me mintiese.- " Y que por culpa de eso yo ayer me enrrollase con Vega Malfoy" añadió mentalmente, aunque no lo dijo.
-Aún tiene que venir Jeremy.- dijo él. Se volvió a su novia.- ¿ Le mandaste una nota a él?
-Sí.- se extrañó ella, consultando su reloj.- Ya son y media. Si no está aquí, es que aún no se ha despertado.
-No podemos estar mucho tiempo, si empieza a venir gente y me ven hablando con vosotros la logia empezará a desconfiar de mi.- dijo Dylan. Se volvió a Albus.- Albus, siento no haberte contado el plan. Pero como le dije a Silver, tu vida estaba en peligro. Era crucial que tú no supieses nada. – hizo una pausa. Nadie hizo ningún comentario.- La prueba ha salido a las mil maravillas. Ayer por fín me nombraron miembro. Y he descubierto cosas muy interesantes al respecto…
-No te creo.- dijo Albus de pronto, interrumpiéndole. Todos le miraron con sorpresa.
-¿Qué es lo que no te crees? - susurró Dylan.
-Hay muchos cabos sueltos en tu historia.- dijo él.- Primero , no entiendo por qué yo no podía saber nada del plan. No tenías por qué decir en la logia que me conocías. Yo habría disimulado.-les miró a todos acusatoriamente y prosiguió.- Además, ¿ Cómo sabemos que no eres un miembro real de la logia? ¿Cómo sabemos que fuiste tú quién organizaste todo esto para atacar a Silver sin que yo esté delante?Sabes que yo jamás la habría dejado sola si pensara que corre algún peligro. La única manera era hacer que participase directamente.
-Albus ¿Qué estás diciendo?- dijo Bere.- Dylan se está jugando la vida para poder darnos toda la información. No sé cómo puedes decir eso.
-Y yo soy mayorcita para darme cuenta de si me están manipulando.- dijo Silver mirándole con resentimiento. Se volvió a Dylan y a Bere.- Dejadlo, no lo va a entender.
Albus decidió hacer caso omiso al comentario. Seguía mirando a Dylan con desconfianza.
-No, está bien.- dijo el Slytherin.- Entiendo perfectamente a Albus, yo estaría igual si a ti te hubieran hecho lo mismo.- dijo mirando a Bere.- Pero te equivocas, Albus.- volvió a dirigirse al joven.- Yo estoy de vuestro lado.
-Y una mierda.- dijo Albus que cada vez estaba más convencido de que todo había sido orquestado por Dylan.- De acuerdo, imaginemos por un momento que todo esto es un plan para salvarme el culo, y que por alguna razón que sigo sin entender, decidís dejarme al margen. Puedo entender que erróneamente penséis que lo mejor era hacerlo sin mi.- Silver bufó al oir aquello.- Pero no me cuadran muchas de las cosas que sucedieron ayer en la fiesta. Una vez que había salido bien el plan ¿Dónde estabais¿Por qué no me lo contasteis nada más llevarlo a cabo?- miró a Bere, que había abierto la boca.- Vale, tú apareciste a última hora. Pero ¿Y tú?- se volvió a Dylan.- No te vi en toda la noche. ¿Qué estuviste haciendo después?Yo te lo diré: estabas reunido con toda esa basura, preparando la próxima patraña que ibas a contarnos, mientras todos te creíamos como imbéciles. Pues esta vez no te ha salido bien.
-Respira ¿Quieres? Deja de pensar en todas esas teorías de la conspiración, porque estoy empezando a creer que eres Jeremy bajo una poción multijugos.- dijo Dylan irónicamente.- No fui a contártelo porque no podía acercarme a vosotros tras la prueba de pureza. Estuve reunido con la logia, pero una vez que se completó mi iniciación, tuve que irme. El resto se quedó allí toda la noche.- hizo una pausa.- Incluyendo a Scorpius, que es el que está a la cabeza de todo esto.- dijo finalmente, abriendo mucho los ojos al dar aquel dato, como si considerase que era una información fabulosa.
-Venga ya…- dijo Albus, poniendo los ojos en blanco.- Esa película que te has montado está muy bien, pero se te escapa algo: Scorpius estaba en la fiesta después del ataque.- clavó sus ojos en Dylan.-Yo hablé con él, volví a la fiesta después de estar con Silver.
Ella le miró sorprendida, pero no dijo nada. Dylan se apresuró a responder a sus ataques.
-Claro, tenía que dejarse ver al final para no levantar sospechas. Y ahora te diré yo algo a ti.- dijo Dylan levantando un dedo acusador.- ¿Acaso estuviste con Scorpius toda la noche?¿No hubo ningún momento que faltase?- Albus cambió la expresión de su rostro, ahora que lo pensaba, era cierto que Scorpius había estado toda la noche yendo y viniendo. Pero quería aferrarse a los últimos resquicios de esperanza.
-Eso no demuestra nada.- dijo con desconfianza.
-Por Merlín, Albus ¡Abre los ojos!- exclamó Dylan.- Scorpius es el maestre de la logia, él es el que está dirigiendo todo esto. Y si no, piensa ¿Quién es el que organiza siempre las fiestas de los Slytherins?¿Por qué siempre falta cuando ocurre algún ataque a los hijos de muggles?Tiene toda la lógica del mundo, si lo pensáis: En Slytherin él decide cómo, cuando y dónde se hacen las cosas ¿Cómo iba a ser diferente en la logia?. Ayer su misión era emborracharos a todos lo suficiente para que no os preguntaseis donde estaba ¿Recuerdas ese estúpido juego de los dados de anoche? Su intención era que todos bebierais lo suficiente para no acordaros de nada hoy.- terminó, mirando a los otros tres.- Es él, Albus. Y si hubiera sido por Scorpius, ayer no sólo Silver habría salido malherida, porque tú también estás en su punto de mira. Es más, te haré una pregunta ¿A que anoche cuando volviste estaba Vega en la Sala Común?Ella también está metida en todo esto, no es casualidad que esté aquí después de lo de Dumstrang. Me juego algo a que anoche ella se acercó a ti con alguna excusa.
Albus notó cómo Silver le miraba con interés, pero él evitó devolverle la mirada. En su lugar, clavó los ojos en Dylan ¿Sabría él todo lo que había ocurrido la noche anterior? Se tomó unos segundos para responder.
-Vale, Vega estaba anoche en la Sala Común.- reconoció.- Pero no hablamos de nada importante.
-¿De qué diablos tienes tú que hablar con Vega Malfoy?- saltó Silver.- Ni siquiera os llevais bien.
Albus notó cómo los nervios le carcomían por dentro, se notaba observado por tres pares de ojos y decidió contar una parte de la verdad.
-De lo que hablo con cualquier compañero que me encuentro en mi Sala Común.- los demás le miraban con un matiz de desconfianza.- ¿Ahora también vais a cuestionar cada jodida conversación que mantenga con alguien? Llegué a la Sala, ella estaba dentro, me servi una copa y me preguntó qué hacía allí. No estuvimos hablando de sectas , logias o de si su hermano es un asesino exponencial que tortura alumnos de Hogwarts en su tiempo libre.- terminó, cruzándose de brazos. Esperó a que nadie le hiciese más preguntas al respecto.
-Muy bien, piensa lo que quieras.- dijo Dylan.- Yo te digo lo que sé: Scorpius es el que dirige la logia , yo mismo le vi anoche bajo una máscara, y si él está dentro, Vega también. Yo que tú tendría cuidado con esa chica.
- Sí,mamá.- ironizó Albus. Intentó cambiar de tema para no seguir hablando de la hermana de Scorpius.- Muy bien, así que hemos descubierto que los Malfoy son escoria que se dedican a limpiar el colegio de sangres no puras, nada nuevo bajo el sol ¿Y ahora qué?¿Cómo sigue vuestro maravilloso plan?
Ninguno contestó. Como Albus había supuesto, parece que no habían pensado más allá de descubrir al gran maestre de la logia. Silver fue la primera en hablar.
-Creo que deberíamos decírselo a McGonagall.- dijo , mirándoles dubitativamente.- Esto ya se nos está yendo de las manos. Por Merlín, somos estudiantes de sexto, es hora de informar al colegio de lo que está pasando.
-Espero que no lo estés diciendo en serio.- dijo Bere.
-Por su puesto que lo digo en serio.- dijo ella, mirándoles.- Algo está ocurriendo en el colegio, algo que hace veinte años acabó con la mayor batalla de Hogwarts ¿En serio creéis que cuatro alumnos de Hogwarts pueden acabar con esto? Debería saberlo McGonagall, es más: debería saberlo el Ministerio.
-Ni hablar.- dijo Albus.- Decírselo al colegio solo nos traería más problemas-
-Estoy de acuerdo con Albus.- dijo Dylan. Silver les miró.
-Pero ¿Por qué no?
-Piensa, Silver.- dijo Bere.- Cuando explicáramos como hemos descubierto el asunto de la logia, ¿qué diríamos? Contarlo supondría reconocer un montón de cosas ilegales: las fiestas de Slytherin, la capa invisible de Albus… Sin olvidar que Dylan es un miembro de la logia. Podría acabar expulsado.
-Pero Dylan no es un verdadero miembro. Sólo tendríamos que explicar la verdad: que se ha infiltrado para precisamente demostrar que existe una logia de sangres limpias.
-Se nota que eres de Gryffindor.- dijo Albus.- Ni en un millón de años se creerían que Dylan estaba en la logia por investigar. Somos de Slytherin, siempre se espera lo peor de nosotros. Creeran que mentimos, y que Dylan es un miembro auténtico.
Silver pareció compungida, como lamentando no haber pensado en ello. Cayó en la cuenta de lo que cambiaban las circunstancias dependiendo de la Casa en la que se encontraban.
-Yo propongo seguir investigando por nuestra cuenta.- dijo entonces Dylan.- Asi es como lo veo yo: ten cerca a tus amigos, pero aún más cerca a tus enemigos. Mientras yo este dentro, sabremos todos y cada uno de los pasos que de la logia. Sólo habría que esperar el momento adecuado, y hacer que Scorpius se delatase por si mismo…. Tiene que tener tropiezos en algún momento.
-Pero tú te estás jugando la vida cada vez que tratas con esa gente.- dijo Bere preocupada.
-Es por una buena causa.- dijo Dylan. Todos se miraron un instante, evaluándo en silencio la situación. A partir de ahora, todo iba a ser mucho más peligroso y no sabían hasta que punto se estaban jugando la vida.
-Bien.- dijo Albus.- ¿Cúal es la situación, entonces?
-Yo seguiré investigando la logia desde dentro. A finales de curso, harán una Ceremonia Oscura.- los demás le miraron interrogantes.- Es una especie de evento donde todos los miembros renuevan sus votos y juran felicidad a la logia. No sé muy bien en qué consiste, sólo sé que ellos dicen que tras esa ceremonia, sales " marcado". No sé qué querrán decir, pero creo que esa será nuestra oportunidad: Cuando llegue el momento, acudiréis a McGonagall para que les pille con las manos en la masa. Ahí acabará todo.
-Pero ¿Y hasta entonces?- preguntó Silver.
-Hasta entonces, tendremos que tener cuidado. Y sobre todo tú.- Dylan miró a Albus.- Tienen especial fijación en ti.
-No entiendo por qué, tampoco tiene nada de especial.- dijo Bere, mirándole de reojo.
-Gracias, Bere.- dijo Albus irónicamente. Dylan les miró, encogiéndose de hombros.
-Es el hijo del elegido. Supongo que apellidarse Potter te abre muchas puertas, aunque no todas sean buenas.- les miró brevemente.- Bueno, será mejor que me vaya. Cada segundo que pasamos juntos son oportunidades para que nos descubran.
-Voy contigo.- dijo Bere, ciñéndose la capa.- Nos vemos chicos. No seáis malos.- dijo guiñándoles, mientras cogía de la mano a su novio y ambos se alejaban al castillo. Era evidente que Bere no sabía nada de la discusión de la noche anterior. Albus y Silver se quedaron mirándose, sin saber qué decirse..
-¿Es que no vas a decir nada?- dijo ella finalmente, después de unos segundos incómodos.
-¿Qué quieres que diga?- preguntó Albus a su vez.- Tú ya dejaste muy claro ayer lo que piensas de mi. De echo me sorprende que quieras quedarte a solas conmigo, con lo malvado y oscuro que soy.
-Albus…- empezó ella.- Sé que me pasé. Lo siento ¿vale? Estaba muy enfadada contigo, pero sabes que no pienso así de ti.
-Me heriste.- murmuró él, mientras una leve brisa de viento le agitaba levemente el flequillo.
-No era mi intención.- susurró Silver.- No sé qué me pasó… no era yo. Pero te estoy pidiendo perdón ahora ¿No basta con eso? Sólo quiero que las cosas vuelvan a ser como antes. Te echo de menos.- finalizó ella, con sus ojos claros brillando como centellas. Albus sintió un vuelco al corazón al verla tan triste, pero no estaba seguro de querer seguir como siempre, sobre todo después de lo que había pasado con Vega. Siempre se recordaría a si mismo esa traición, y él no soportaba a los traidores.
-Quizás las cosas no pueden volver a ser como antes, Silver…-le dijo, sintiéndose como un dementor, que le había quitado toda la alegría a la joven.- Necesito pensar.
-¿Pensar en qué?- dijo ella.- ¿Me estás dejando?
Albus lo pensó unos segundos.
-Todavía no lo sé.- susurró.- Será mejor que nos demos unos días... Necesito pensar en muchas cosas.
Ella suspiró. Sabía que no podía hacer nada, sobre todo por que era culpa suya que hubieran llegado a ese extremo. Se contuvo las ganas de llorar, Silver odiaba parecer débil ante los ojos de los demás.
-Supongo que eso es todo.- dijo ella. Albus asintió.- Está bien, nos daremos un tiempo…No pensaba que esta conversación acabaría de este modo,pero…- se le quebró la voz, y a su pesar, dos lágrimas cayeron sobre sus mejillas. Albus fue a acariciarle el hombro para reconfortarla, pero ella se deshizo del gesto con un ademán.- Odio que me tengan lástima.- dijo limpiándose las mejillas furiosamente, con un lado de su bufanda de Gryffindor.- Adiós, Albus.- se despidió sin más, echando a andar apresuradamente hacia el castillo. Albus se quedó mirando el agua verdosa del lago, notando como sus ojos también se llenaban de agua.
