Capítulo 35: Al rescate de su princesa ojiverde

-Tiempo presente-

-Volvimos Sensei, trajimos la leña como pidió- Decía el joven Sabaku con la leña dejándola en el suelo junto con Sarada, mientras que la pelirrosa se encontraba escribiendo una libreta verde sentaba en el pasto mirando a sus dos Gennin con una sonrisa.

-Gracias chicos, son lo mejor, ahora quiero que descansen un poco ¿sí?- Sakura expresaba su opinión con toda tranquilidad y serenidad mientras Sabaku cayó rendido al pasto para acostarse un poco mientras Sarada hacia lo suyo paro a lado de su madre curiosa de lo que estaba escribiendo la pelirrosa.

-¿Qué escribes mamá?- Pregunto la chica de lentes mientras Sakura seguía escribiendo y a la vez haciéndole caso a su hija.

-Estoy escribiendo un reporte para el Hokage, la misión ha tenido muchos contratiempos y esto no me gusta.- Decía la ojiverde mordiendo un poco la pluma pensando en aquellos shinobis que los atacaron, de una forma organizada, algo raro en unos simples shinobis sin motivación alguna.

-¿Y Bolt?- Sarada volteo a ver la casa de campaña del rubio preocupada, siendo objeto de atención por parte de Sakura al notar como su hija estaba preocupada por el hijo de Naruto.

-Está mejor, ya le di algo para comer.- Dijo Sakura con una sonrisa aliviada de que se estaba recuperando con facilidad el muchacho rubio, atrayendo la conversación a los oídos de Sabaku.

-Qué bueno y dudo que Bolt sea fácilmente derrotado por meros mercenarios.- Decía el joven azabache mirando al cielo, Sarada quedo sorprendida por las palabras del chico acomodándose sus lentes.

-¿Acaso te está agradando?- Decía la Uchiha soltando una risa mientras Sabaku la miraba arqueando la ceja y bufando.

-Es un shinobi lleno de sorpresas, se lo reconozco, es todo.- Sabaku termino su comentario de forma sobria mientras Sakura se reía para ella misma mirando la tienda también y pensando en cosas que no debía decir en el momento.

-Lo sé, me recuerda a su padre.- Sakura lo decía con todo respeto y a la vez cariño algo inaudible para los Gennin continuando su reporte, sabiendo que algo le daba mal espina.

-Aún hay algo que no entiendo, esos shinobis tenían una buena estrategia.- Sakura recordaba los movimientos que habían hecho sus atacantes, eran organizados y de un genio en guerrilla, algo inusual.

-Lo sé, algo me dice que esta misión es más peligrosa de lo que era en un inicio.- Sabaku estaba atento de las palabras de su Sensei pero no mirándola a los ojos, Sakura se quedó pensante para levantarse y después de limpiarse el pasto en su ropa comenzó a caminar lentamente dejando a los novatos algo confundidos.

-¿Mamá?- Sarada no tardo en preguntar mientras su madre la volteaba a ver le desacomodaba el cabello a Sarada.

-Iré a investigar un poco chicos, algo me dice que estamos siendo vigilados, cuiden a Bolt.- Con esas instrucciones Sakura corrió de inmediato a la escena en donde la batalla se había dado, Sarada consiente de la situación le haría caso y cuidaría a Bolt, sin importar lo que pasara.

-¿Crees que la Sensei este bien? La veo preocupada.- Decía Sabaku aun recostado y ni siquiera abrió los ojos mientras Sarada sonreía con los brazos cruzados.

-Sí, ella es una de las kunoichi más fuerte de todas, estará bien.- Sarada estaba orgullosa de su madre y unos simples Shinobis no eran la gran cosa contra ella, después de todo, había sido entrenada por una de los Sannin, no habría porque preocuparse…por el momento.

-Veamos, esto me es raro.- Sakura se encontraba ya en la escena de la pelea mirando todo lo que dejo, llamándole la atención las jaulas que fueron usadas para encerrar a sus novatos, destruidas por el taijutsu de Sabaku comenzó a analizarla, observando el pergamino en las rejas.

-Jaula con un sello que anula de chakra, quien quiera que sean estos tipos venían preparados para todo.- Sakura miraba para todos lados esperando que no la sorprendieran pero aun así no serían nada en contra de la fuerza de la ojiverde. Sakura noto en el suelo un rastro de sangre y tal fue su suerte que ni siquiera tuvo que rastrearlos por medio de chakra.

-El rastro me lleva más adentro de la zona boscosa.- La Kunoichi fue directamente a la zona de boscosa con cautela por los árboles, pasando en las ramas y troncos, escondida en las hojas observo algo que confirmaba su suposición de hace unos momentos.

-¿Un campamento?- Sakura observaba a una gran cantidad de no más de cincuenta shinobis con varias provisiones y armas, cuatro sujetos le llamaron la atención.

-¿Y fueron derrotados por unos niños? Patético, incluso un anciano haría mejor su trabajo.- Uno de los shinobis azotaba su kunai al suelo enojado mientras los otros shinobis aun heridas se quedaban callados sin saber cómo responderle.

-Pero estos tenían a esa ninja de cabello rosado, era muy fuerte para nosotros y el niño rubio nos sorprendió, pero ese mocoso ya no será un problema, el veneno que le puse lo matara antes de lo que canta un gallo.- Uno de ellos estaba confiado en que el veneno que le había puesto a Bolt lo mataría al instante, Sakura se aguantó en sus ganas de moler a golpes al ninja por hacerle eso a Bolt.

-Eso espero.- Sakura pudo notar en la mayoría de los shinobis, que tenía su banda sin algún símbolo de las aldeas y en su defecto que estaban rayadas, mostrando que no era de ninguna facción.

-¿Bandas rasgadas? Renegados.- Sakura solo suspiro, había escuchado relatos de como varios shinobis que eran parte de la alianza, se habían separado de sus aldeas respectivas por cuestiones de inconformidad y de desigualdad pero no creyó que algunos estarían cerca de Konoha.

-Quiero todo esto listo para los siguientes incautos que caigan en nuestros territorios, no quiero sorpresas.- Su líder estaba más que enojado y frustrado mientras los shinobis renegados continuaba con sus asuntos, Sakura solo se quedó mirando entre las hojas mientras se quedaba algo pensativa.

-Son renegados de la aldea, según escuche que fueron shinobis que desertaron al tomar Kakashi-Sensei el puesto de Hokage.- Sakura entre escuchaba a veces las conversaciones de los ninjas jóvenes con respecto al tema, sorprendida de cómo algunos le daban la espalda de su Sensei.

-¿Crees que con esto lo logremos?- Uno de los ninjas renegados miraba la gran cantidad de armas que poseían y a muchos de sus hombres alistarse para el ataque sorpresa.

-Claro que sí, sobre todo si los tomamos por sorpresa, no dejaremos que la gloria de nuestra aldea sea manchada por ese intento de Kage.- Su compañero se rio muy confiado ante la situación actual de la aldea, que según para ellos, era deplorable y que no era como en sus años de gloria.

-Exacto, ese niño es un peligro aun para todos.- Dijo con palabras despectivas el ninja renegado, la ojiverde estaba algo molesta ya que había alcanzado a escuchar esas palabras y supo para quien eran.

-¿Están hablando de Naruto? Estúpidos.-Sakura se mordió el labio molesta y apretando el puño con fuerza para evitar ser descubierta por los renegados.

-Señor, nuestros espías dicen que los de Konoha siguen por la zona y han visto su campamento.- Uno de los exploradores había visto a los muchachos no muy lejos, causando que su líder sonriera y listo para aprovechar la oportunidad.

-¿Y qué esperan? Vayan a terminar el trabajo.- Con esas palabras, alrededor de varios shinobis fueron del lado contrario de donde Sakura había venido y la ojiverde de inmediato salió de su escondite para sorprenderlos a ellos.

-Mierda ¡Los chicos!- Sakura se movió con rapidez entre la copa del árbol concentrando en su puño más de una cantidad enorme de chakra, los renegados sin saberlo…estarían en problemas.

-¡Shannaro!- Sakura con su característico grito de batalla impacto el suelo con toda su fuerza para destruirlo y partirlo en varias partes dejando a todos los renegados sorprendidos y en el suelo, los pocos que se mantuvieron en pie comenzaron a rodearla con sus armas al alcance.

-Ya te tenemos pelirrosa- Muchos de los shinobis estaban confiados de ser mayoría ante una Sakura que sonreía y acomodándose su cabello.

-¿Eso creen?- Sakura comenzaba a liberar su sello en su frente y a ponerse en posición de pelea haciendo que varios de los renegados de le acercaran a gran velocidad y ella los estaba esperando con mucho gusto, para mandarlos a volar.

-¡Me subestiman!- Sakura al momento de querer expulsar todo su chakra en su taijutsu, fue alcanza por varias kunais con la punta envenenada sobre sus piernas y aunque la pelirrosa logro conectar sus golpes contra la mayoría, no podía salir del mismo punto en donde estaba parada, la ojiverde sentía su cuerpo paralizado y lo que podía hacer solo era ver a sus agresores.

-V…veneno paralizante…que cobardes.- Algunos tomaron a Sakura por la espalda y tomándola de los brazos detrás de su espalda para mantenerla quieta ante su líder principal que solo estaba enfrente de ella acariciando su mejilla ante la mirada furiosa de la pelirrosa.

-Pero miren que tenemos aquí, la esposa de Uchiha.- El líder de los renegados la había identificado a la primera, Sakura solo se mostró firme y molesta, no le importaba lo que le tenía que decir en el momento.

-Tu esposo esta vez no va a venir a salvarte.- Decía entre dientes la ojiverde, ofendida por esas palabras, ella jamás aceptaría que Sasuke le salvara, cosa que lo hizo una vez…de forma fría y de puro compromiso y no por iniciativa propia.

-No necesito ¡De nadie!- Sakura con una fuerte patada forzando su pierna aun con el veneno, logro separarse de los shinobis que la estaban atrapando con fuerza para romperles los dientes.

-¡Mierda! ¡Sométanla!- Aun con la mayoría de los shinobis eran atacados por Sakura y que los mandaban al piso, el veneno de parálisis comenzó a llegar a los brazos de la ojiverde y comenzó a tambalearse un poco pero sin dejar de pelear y moviéndose, aun así, aceleraba el veneno paralizador.

-Me siento…muy débil.- Nuevamente Sakura fue sometida por más de cinco y para dejarla en el suelo, mientras varios espías de los renegados iban directamente al campamento de los Gennin y Sakura aun luchado para acabar con ellos los miraban alejarse.

Si te atreves…a hacerles daño yo…

-¡Cállate perra!- El líder de los renegados golpeo a Sakura con mucha fuerza en la cara causando un gran golpe e incluso sacándole algo de sangre por la boca mientras la pelirrosa lo miraba con desprecio.

-¿Qué hacemos con ella?- Uno de los que estaban sometiendo a Sakura la observaba de una forma lasciva e incluso aprovechándose de la situación tocándola de la cintura, provocando el enojo de la ojiverde.

-Le enviaremos un mensaje al Hokage…con esta perra penetrada por todos sus hoyos enfrente de la aldea- El líder pasó su mano por su cinturón para quitarse el pantalón mientras Sakura estaba algo temerosa de lo que había escuchado, en realidad querían violarla y ella no les daría ese gusto, preferiría morir que ser usada y lo que hizo solo fue escupirle en la cara.

-Hijo de…

-¡Rasengan!- Las hojas se movieron con gran rapidez y de la nada entre el líder de los renegados y de Sakura, la capa del Hokage apareció y con el Rasengan ya creado en sus manos impacto en el agresor de Sakura para mandarlo lejos contra los árboles, los que miraban la escena entre los que sometían a Sakura fácilmente fueron derribados por más ataques a base de Rasengan por medio de brazos del estado Biju, Sakura estaba sin palabras mientras veía como el estado Biju acababa uno por uno con cada uno de los renegados.

-¿Pero qué demonios?- Fueron las únicas palabras de todos los involucrados sin una reacción temprana ante el ataque del chico rubio mientras Sakura miraba impresionada el gran poder de su amigo aun con el veneno paralizante en su cuerpo.

-¡Nos encontró!- A solo unos segundos cada uno de los renegados comenzaron a caer uno por uno por los ataques del Hokage para mantenerlos en el suelo. Al terminar la paliza más corta en la vida de Naruto, el rubio tenía una mirada muy seria y estaba preocupado por la situación parado y dándole la espalda a Sakura, el ojiazul volteo para acercarse a Sakura.

-¿Estas bien…Sakura-chan?- Naruto le levanto con suavidad el rostro de la ojiverde mientras ella solo se quedaba sin palabras al ver el gran despliegue de habilidad del rubio.

-¿Naruto?- Sakura intento levantarse pero aún se le dificultaba un poco sacar lo que quedaba del veneno, Naruto no se quedó con los brazos cruzados y de la cintura de Sakura sacó una jeringa para aislar el veneno, observando las heridas de la pelirrosa, en concreto en sus piernas, le inyecto el aislante con delicadeza mientras le tomaba la pierna acariciándola causando el sonrojo de la kunoichi.

-¿Pero qué haces?- Decía Sakura sorprendida sintiendo las manos del rubio algo suaves en una de las partes más sensibles de su cuerpo, mientras Naruto le inyectaba el aislante con tranquilidad.

-Sacándome todo el veneno paralizante…a mi manera.- Decía el rubio con una sonrisa cálida, mientras la ojiverde sonrojaba le sonreía con ternura y ella al sentir el movimiento en sus manos y pies, se acercó al rubio para robarle un beso tierno.

-¿Qué haces?- Dijo sorprendido Naruto al ver la velocidad de Sakura en estos casos mientras ella, jugueteaba un poco con los cabellos dorados del Hokage.

-Ayudándote…a mi manera.- Esas palabras de forma coqueta hizo que Naruto se pusiera nervioso, cambiando de tema, los dos shinobis se levantaron para ver lo que había pasado, todos los renegados estaban en el suelo, incluyendo aquellos que había ido al campamento de los novatos, gracias a los clones de Naruto en su estado Biju.

-¿Están derrotados?- Sakura miraba para todos lados sorprendida del ataque sorpresa al campamento mientras Naruto miraba a la mesa en donde estaban todos los planes de los renegados.

-Sí, todo ellos pero me temo que solo es una porción pequeña, aún hay más.- Decía Naruto con una mirada seria, para su sorpresa, Sakura lo abrazaba por detrás de su espalda con una calma haciendo que el rubio se sonrojara más tocando las manos de Sakura.

-No tenías que protegerme Naru- Dijo la ojiverde con mucha suavidad en su voz acariciando el abdomen del rubio de forma sensual.

-Me preocupe por ti, por todos y…temía que te perdiera.- El Hokage se volteo para abrazarla con delicadeza de su cintura, las miradas de ambos shinobis se encontraron y de inmediato ambos se conectaron en un beso apasionado y lleno de lujuria, la pasión entre ellos se estaba volviendo a calentar en un territorio alejado de todos…y eso les encantaba.

-Naru…- Naruto de inmediato se prendió por así decirlo al escuchar la dulce voz de Sakura decirle así, que no perdió tiempo y con algo de fuerza ambos cayeron al pasto, con el rubio encima de Sakura tomándola de sus manos para ponerlas por encima de su cabeza y sacando una cadena con una kunai para amarrar a su amante pelirrosa y clavar la kunai en el piso, la susodicha sintió como el rubio la estaba preparando para algo más que un simple rescate y verlo ahora a él tomar el control de sus más bajas pasiones le excitaba mucho que incluso se había mojado un poco mientras Naruto la miraba con deseo.

-Naru…

-Fuiste una niña mala anoche Sakura-chan…me manoseaste completamente atado a tu merced y me…quitaste la virginidad de mi trasero, eres una pervertida por excelencia y ahora es mi turno.- Naruto con sus dedos rozaba los labios de Sakura que solo exhalaron un suspiro de excitación leve y jugueteando con sus manos atadas con las cadenas.

-Y no me equivoque Naru…eres un niño malo y pervertido, te castigare si salgo de esta mi Kitsune- La ojiverde le guiñaba el ojo mientras el rubio no resistió y comenzó a desnudarse lentamente enfrente de ella comenzando por sus ropas de la cintura para arriba dejando ver su torso, Sakura solo saboreaba al rubio mientras no podía evitar ponerse roja como tomate.

-No es justo Naru…déjame tocarte…eres mío- Decía la ojiverde como niña pequeña cuando alguien tomaba su juguete favorito.

-Y eso es solo el comienzo Sakura-chan –Naruto comenzó a besarla con ternura y jugando un poco con sus lenguas, Naruto lentamente le quitaba el chaleco de Jounnin a la ojiverde y eventualmente iba por su camisa roja bajándole el zipper lentamente mientras la pelirrosa solo tenía más excitación en su cuerpo.

-Naru…se rudo conmigo ¿sí?- Sakura estaba roja a más no poder y pedía un poco más de placer, el rubio le hizo caso muy gustoso rompiéndole su ropa superior, incluyendo su bra para tocarla lentamente pero tocando sus puntos más sensibles.

-Ahora viene lo mejor Sakura-chan- Naruto con un susurro erótico le arranco la parte de su short en donde se encontraba mojado, Sakura comenzó a sentir los dedos del rubio entrando y saliendo lentamente mientras continuaban besándose con lujuria.

-Mmm…Naruto, eres un pervertido…libérame por favor y te juro que te hare gemir de placer zorrito travieso- Sakura le mordía el labio a Naruto sintiendo algo más duro acercándose a su himen.

-Prefiero dejarte así Sakura-chan…toda mía e indefensa, este zorrito es más de lo que aparente – Naruto se bajaba el pantalón lentamente junto con su ropa interior dejando ver su miembro totalmente erecto mientras Sakura sonreía de forma pervertida.

-Mi paletita…quiero mi paletita ahora Naruto, seré niña buena- Decía Sakura sumida en el placer y el rubio lentamente comenzó a entrar en su vagina moviéndose un poco y manoseando a Sakura.

-No…quiero que seas mi niña pervertida- El rubio comenzó a embestir a Sakura lentamente mientras ella solo gemía al sentirlo y más en su situación de prisionera de él, le excitaba haciendo que su vagina se pusiera más que húmeda.

-Na-Naruto…dame más fuerte- Los ruegos de Sakura eran escuchados por Naruto quien con una sonrisa llena de lujuria comenzó a meter su pene con fuerza y con movimientos más rápidos en la zona intima.

-A lo que ordenes, mi pervertida – Naruto continuo besándola y tocándola con lujuria, Sakura no dejaba de saborear los labios del rubio y ahogaba sus gemidos de placer en sus besos, se sentía en el paraíso, cuando de la nada sintió algo raro en su mejilla y para su sorpresa era un clon de Naruto con su miembro expuesto que le pegaba en la mejilla.

-Oh vaya…dos paletitas por el precio de una…me conoces Naruto- Sakura sin dudarlo comenzó a hacerle una mamada al clon de Naruto quien comenzaba a gemir con mucha fuerza y siendo embestida con más fuerza, Naruto la tomaba de las piernas para meter su miembro y darle el máximo placer a una Sakura que estaba disfrutándolo al máximo.

-Ah! Naruto!- La pelirrosa estaba más que excitada mientras el rubio estaba a punto de venirse dentro de ella y en su boca también, los movimientos eran más que frenéticos y mucho más profundos haciendo que la ojiverde gimiera mucho más, hasta que llego a un punto en donde los tres involucrados…explotaron.

-¡Sakura-chan!- Ambos rubios gimieron de placer al máximo, viniéndose por completo en la vagina y la boca de la ojiverde, mientras ella solo bebía los jugos de la boca y aceptando los jugos en su vagina. Cuando Sakura pudo hablar un poco, miro a su joven amante con una mirada juguetona lamiendo el resto de semen en su boca.

-¿Lo haremos aquí mi pervertido Kitsune?

-Lo haremos aquí…mi princesa pervertida.

Continuara...