No puedo creer que encontré a mi príncipe azul.

Capítulo 35

Por Amelia Salazar Smeraldtsuki

Pero más tardo ella en estirarse, la escalera ladearse y Tomoyo empezó a caer.

Eriol estaba al lado de la escalera hablando con alguien, cuando la alcanzó a ver de reojo y meneándose rapidísimo alcanzo a poner los brazos para cachar a Tomoyo.

- ¿Estas bien? –pregunto Eriol respirando fuertemente, se había asustado

- Si –solo contesto Tomoyo, esperaba en cualquier momento el golpe

- Sabes… no necesitamos que alguien más se fracture –sonrió Eriol abrazándola fuertemente mientras la seguía cargando

Pero Tomoyo se soltó a llorar

- Mi amor… no pasó nada… solo fue el susto –decía Eriol caminando con ella en brazos y sacándola del lugar, ya estaban cansados todos, pero ya habían acabado

- Que alguien termine con está cortina, y limpien todo… tenemos que descansar –dijo Eriol saliendo con Tomoyo en brazos

- Me siento extraña –dijo Tomoyo

- Todos estamos nerviosos, nadie esperaba que tuviéramos un accidente, que se adelantaran el nacimiento de los bebés y a pesar que nos han dado muchísima información todos… no estamos seguros de que sí lo que vamos a hacer, lo vamos a hacer bien –dijo Eriol

- Tienes razón… pero fíjate, me siento extraña… sabemos que no he podido encargar bebé… pero me cambia muchísimo el humor de un momento a otro… antes no me pasaba así… imagínate que va a pasar cuando de verdad encargue un bebé –dijo Tomoyo llorando más fuerte

- No vas a querer estar cerca de mí –siguió llorando Tomoyo

- Mi amor… con hijo o sin él, te quiero muchísimo… y es interesante estar a tú lado y compartir tus cambios de humor… me dan risa –dijo Eriol sonriendo

- Soy un payaso –volvió a llorar Tomoyo

- No mi amor… lo que pasa es que como estamos rodeados de tantas mujeres embarazadas, y a ti te gustaría también estarlo, las energías que nos rodean deben hacerte más sensible, pero no te preocupes, yo voy a estar a tú lado estés del humor que estés –sonrió Eriol

Y Tomoyo empezó a tranquilizarse y sonrió.

Ya habían transcurrido 5 días del accidente, según lo que les había dicho el ginecólogo, faltaban 3 días para el nacimiento de los bebés, ese día fue un completo caos, pues llegaron los familiares de todos para ayudar a las parejas con los bebés.

Desde luego estaban revisando si los cuartos de los bebés estaban completos.

Los papás de Eriol y Tomoyo, Miguel y Violeta y Fermin y Bertha también habían ido, ellos no iban a ser abuelos, pero tíos abuelos sí, y querían estar presentes en ese momento.

Las familias se encargaron de que en todas las casas de las 3 aldeas de las parejas que esperaban bebés, se amueblaran las recámaras para los bebés.

Cuidando de no insinuar nada a las tres parejas que todavía no encargaban. Pues sabían que ellos también querían tener bebés, aunque todavía no los visitaba la cigüeña.

Pero era todo un alboroto.

Claro había mucho movimiento en la aldea del centro que era en donde tenían planeado que nacieran los bebés, para tener todo controlado.

Pero no solo habían llegado los futuros abuelos, como supieron que iban a nacer la mayoría de bebés en un mismo día, trajeron 17 ginecólogos, y 34 enfermeras, para que ayudaran a los doctores, para que cada futura mamá tuviera su médico personal, y no fuera a haber algún problema.

Desde luego también trajeron a 17 pediatras, no querían que sus nietos nacieran y los doctores estuvieran ocupados con algún otro bebé.

Las enfermeras se iban a dividir una para ayudar al ginecólogo y la otra para ayudar al pediatra.

Además de 17 anestesiólogos.

Algunas se empezaron a sentir con dolores desde el día 7, y el ginecólogo principal las empezó a revisar, no tenía caso que estuvieran ahí si todavía faltaba horas para que nacieran los bebés, pero la mayoría tenía dolores fuertes para andar paseándose por la calle.

Se asignó a un ginecólogo por mujer, junto con su enfermera, y el pediatra junto a otra enfermera.

Además también llevaron 17 anestesiólogos, por si era muy fuerte los dolores, les pudieran poner bloqueos o si alguna necesitaba anestesia porque también había la posibilidad de tener que hacer cesáreas.

Así que el ginecólogo principal junto con todos los pediatras, los otros ginecólogos, Guillermo el doctor, las enfermeras junto con las personas que habían capacitado para ayudarlos ya estaban ahí esperando.

Gabriela la doctora, margarita la enfermera e Irma la paramédico, también estaban esperando bebés, pero cómo ellas no habían estado en el accidente por estar capacitando a más personas para que ayudaran en caso de emergencia, y Mellus estaba en observación, ellas por el momento solo iban a ser espectadoras.

Muchas de nuestras amigas, ya estaban internadas, tenían la sección en donde estaban las 20 camas, ahora separadas por cortinas, pero también tenían otra sección en donde iban a pasar a las mamás que ya estuvieran pronto para dar a luz, que fue la sección que usaron para operar a Jorge.

Y la sección en donde nacerían los bebés.

Nuestras amigas tomaron un curso para hacer ejercicio durante el embarazo, y en donde los papás ayudaban a las mamás al momento de nacer los bebés.

Desde luego les explicaron todo lo que podía pasar al momento del parto.

Cada mujer es única y ningún nacimiento es igual.

Ya muchas de nuestras amigas estaban internadas, y con dolores.

Desde luego que hubo quienes desde el principio pidieron anestesia porque les dolía mucho.

Hubo otras que si sentían dolor pero era tolerable.

A Meiling le estaba doliendo, pero ella quería aguantar hasta el último momento, varias veces su ginecólogo le dijo que si no prefería una cesárea, y ella decía no, ella era valiente podía aguantar.

Así empezando el octavo día, empezaron a nacer los primeros bebés.

El primero en nacer fue el hijo de Martina y Ricardo.

Desde luego que todos estaban felices y todos querían estar en el cuarto con ellos, pero eran 20 parejas, más sus familiares, todos queriendo conocer al primer bebé, más los doctores, pediatras, etc., etc. pues era un caos.

Así que el ginecólogo principal, los corrió a todos, tenían que esperar para que las mamás se recuperarán para poder ver tanto a la mamá como al bebé, y solo los iban a poder ver los familiares directo, o sea los papás de la parejas, un momento pero se iban a retirar.

Tenían que tener calma todos.

Los esposos iban a cuidar de sus esposas. Y uno o dos días después del nacimiento según estuvieran las mamás se podían ir a sus casas.

El día 7 Sakura se sentía extraña, ese día no vómito, la checo el doctor y les dijo que solo había que esperar.

Ya se habían internado algunas de las mujeres, y todas con dolores.

Pero Sakura solo se sentía extraña.

Veía a sus papás, a su hermano con su esposa y sus hijos, platicaban de cuando ellos nacieron, de cuando nacieron los hijos de Touya, pero ella casi no hablaba, solo escuchaba.

Syaoran la vio y le pregunto ¿qué si quería algo?

Y ella contestó:

- Caminar -dijo Sakura

- Vamos a dar una vuelta –dijo sonriendo Syaoran tomando de la mano a Sakura

Saliendo vieron como entraba otra de las parejas, ella llorando de los dolores y el esposo muy nervioso.

- ¿A dónde quieres ir? –pregunto Syaoran

- Lejos de aquí, para olvidarme de lo que me va a pasar –dijo Sakura

Y empezaron a caminar por la carretera en line recta, salieron pronto de la aldea y siguieron caminando, casi no hablaban, solo caminaban, de repente Sakura dijo:

- Ya me canse –dijo Sakura

- ¿Regresamos? –pregunto Syaoran

- Ya no puedo caminar –dijo Sakura

- No te preocupes… siéntate en está banca bajo este árbol y voy por un auto –dijo Syaoran dándole un vaso con agua que llevaban

Sakura solo afirmo con la cabeza y Syaoran salió corriendo para la aldea, llego a la primer casa y viendo el auto que casi nunca nadie usaba lo arranco y regreso por Sakura.

Llegaron a la casa, y como estaban enfrente del hospital, se alcanzaban a escuchar algunos gritos.

- ¿Quieres que te chequen? –pregunto Syaoran

- No… mañana –dijo Sakura

Y entraron a su casa, su mamá ya le había preparado algunas cosas para que cenara, pero ella solo comió la ensalada.

Se fueron a acostar, Syaoran se puso a jugar juegos de video y veía a Sakura, que a cada rato iba al baño.

Pero no se quejaba de nada, y pensaba ¿cómo se va a poner Sakura? si la mayoría de las futuras mamás que habían visto, gritaban y lloraban por los dolores

Afuera de la casa se alcanzaban a escuchar algunos gritos, todos estaban nerviosos, y él solo pensaba en ¿cómo le iba a ir a Sakura con su embarazo que pasó?

Pero la veía tranquila, dentro de la casa no se escuchaban los ruidos del exterior.

Él se puso a jugar un juego de video y por hay de las 12 de la noche dijo:

- Me voy a dormir –acomodándose para dormir, y se durmió muy rápido.

Sakura no sabía qué hacer, se sentía extraña, no tenía dolores, como muchas de las mujeres que llegaban con dolores muy fuertes y llorando, pero ella no se sentía así.

Solo sentía que su panza se ponía dura y sentía toda la panza hormigueada, pero dolores no.

Ya eran casi las 6 de la mañana, Sakura no había dormido en toda la noche, se levantó de nuevo al baño pero esta vez Syaoran se levantó como relámpago al escucharla entrar al baño.

- ¿Cómo estás? –pregunto Syaoran

- ¿Creo que ya? –dijo Sakura

Y Syaoran se desmayó.

Continuara:

Por fin otro capítulo, espero sus opiniones.

Gracias Dios por las visitas que vinieron está semana Santa, ya somos muchos, pero que bueno que nos la pasamos bien.

23 de abril de 2019, 9:54 de la noche

Amelia Salazar Smeraldtsuki.