La vida había vuelto a la normalidad en Los Ángeles. Quinn había terminado de grabar por completo su película por lo que ahora tenía un tiempo de descanso antes de empezar la segunda parte de la saga que grababa junto a Rachel si no le salía algún que otro trabajo en medio. Rachel por su parte seguía en el estudio asegurándose de que su disco era perfecto y tal y como ella quería. Cada día la publicación estaba más cerca por lo que sus nervios aumentaban cada vez que decidían algo sobre alguna canción.

Todo el lío en el estudio le había impedido a Rachel acompañar a Quinn en su viaje a Nueva York. La rubia se había ido casi una semana entera y Rachel solo tenía libre aquella semana dos días así que casi no le daba tiempo a estar allí entre ir y venir. La rubia se apenó cuando se enteró que finalmente se iría sola pero lo entendió perfectamente. Había pasado más tiempo del habitual desde su última visita a la ciudad.

Cuando entró en su apartamento recorrió cada centímetro, siendo consciente cuanto echaba de menos aquel ático en Manhattan. No es que no le gustara su casa en La, es solo que últimamente estaba más tiempo en casa de Rachel que en la suya. La primera visita que hizo en la ciudad era más que obvia: fue a recoger a Beth del colegio y la llevó a casa, donde Shelby llevó un rato después. La recibió con un gran abrazo. A veces era difícil no pensar que era su hija, se había acostumbrado tanto al papel de hermana mayor que no sabía si algún día podrían contarle la verdad.

-¿Cómo va todo con Rachel?- quiso saber Shelby cuando Beth estaba durmiendo.

-Aunque te parezca mentira, maravillosamente bien- respondió la rubia sonriente.

-Vaya, me alegro mucho- dijo la mujer.

-Es una pena que no haya podido venir conmigo- admitió algo apenada.

-El trabajo la tiene muy liada ¿no?- preguntó Shelby.

-Eso y que ya sabes lo perfeccionista que es, no se pierde ni un paso del proceso del disco- se burló Quinn.

-Ha salido a mí- se burló Shelby antes de cambiar de tema- me alegra que hayas venido, Beth te echaba de menos.

-Yo también a ella- confesó la rubia- es raro estar tan lejos y no verla a menudo.

-Vas a quedarte en LA definitivamente ¿verdad?- preguntó la mujer.

-Adoro Nueva York pero lo cierto es que mi trabajo va a estar casi siempre allí además de Rachel- explicó la rubia.

-¿Rachel no quiere volver a Broadway?- preguntó sorprendida.

-Ahora está con el disco, y tenemos las películas así que de momento no entra en sus planes- respondió Quinn segura.

-Estoy segura que Beth adorará ir a visitaros sin mí cuando sea mayor para salir con sus hermanas- bromeó Shelby.

-Su primera borrachera será conmigo tranquila- se burló Quinn.

-No me estás dando confianza- protestó Shelby.

Era agradable pasar tiempo allí, en la ciudad que más quería en el mundo, solo le faltaba Rachel y sus padres y nunca se movería de allí. Descansar, pasar tiempo con Beth, con sus amigos y pasear por la ciudad fueron sus actividades principales aquellos días que pasó alejada de Rachel.

-A pesar de que me estás ignorando me alegra que no puedas borrar esa sonrisa de la cara- dijo Kurt que vio a Quinn escribiendo y sonriendo mirando su móvil mientras cenaban juntos.

-Perdona, era Rachel para decirme que acaba de llegar a casa- se disculpó la rubia.

-Tranquila, imaginaba que era ella- dijo el chico- veo que la cosa va bien.

-Va muy bien- dijo con una sonrisa-

-Quien lo iba a decir- admitió Kurt.

-Hay algo que no te he contado- dijo la rubia seriamente captando la atención de Kurt.

-¿Qué has hecho ahora?- preguntó preocupado.

-De hecho no he sido yo, ha sido Rachel- respondió la rubia que procedió a contarle que Rachel y Sam habían hablado con Mercedes.

-Ya lo sabía- confesó Kurt.

-Espera, ¿qué?- preguntó confusa Quinn.

-Mercedes me lo contó porque necesitaba desahogarse y pensaba que si te lo contaba a ti le darías la razón a Rachel- explicó Kurt.

-Lo entiendo- dijo la rubia- ¿qué opinas al respecto?

-Que me parece bien que quisieran hablar con ella y que entendieran que necesitaba espacio y tiempo- respondió Kurt- las cosas son complicadas.

-A mi me sorprendió que lo hicieran pero me alegro- dijo Quinn- y hay algo más que no sabes.

-Sorprendeme- dijo el chico.

-Rachel y Sam no se hablan- soltó la rubia viendo la cara de asombro de su amigo y explicándole lo que había pasado.

-Vaya, eso si que no lo he visto venir- admitió Kurt.

-Yo tampoco lo vi venir- confesó la rubia.

-No me extraña que estés feliz- se burló el chico- realmente estáis haciendo que esto funcione y arreglando problemas.

-Sí, es genial la verdad, la quiero mucho- admitió completamente sonrojada- solo tengo miedo de una cosa.

-¿De qué?- preguntó su amigo.

-De ir demasiado rápido- respondió la rubia- de apresurar las cosas y que salga mal y que se complique y…

-Frena Quinn- la interrumpió Kurt- te conozco y sé como estás yendo vuestra relación, sabes que nunca fui fan de Rachel cuando volvió a tu vida, luego me ganó cuando vi como era contigo y sobre todo cuando veo esa sonrisa que te provoca- la rubia bajó la cabeza avergonzada- y como tu mejor amigo te aseguro que estas haciendo las cosas bien, solucionando vuestros problemas y controlando las cosas, no te agobies por eso ahora Quinn, no seas tu la que compliques las cosas.

-Vaya… quien diría que tú me ibas a decir eso- dijo la rubia sorprendida.

-Cuando alguien hace las cosas bien se las reconozco aunque sea Rachel- admitió el chico.

-No sabes cuanto la estoy echando de menos estos días- confesó la chica.

-¿Por qué no ha venido contigo?- preguntó su amigo.

-Tenía una semana importante con cosas del disco, no podía venir- explicó Quinn.

-¿Y qué haces entonces tantos días aquí?- preguntó el chico viendo la cara de confusión de su amiga.

-Quería ver a Beth y veros a vosotros y eso- respondió la rubia.

-Y ya nos has visto a todos- le recordó el chico con una sonrisa complice.

-Te adoro- dijo lanzándose a darle un abrazo.

-Con lo lista que eres para unas cosas no sé como no lo eres para otras- se burló su amigo.

-No es justo, es que ya sabes que con Rachel a veces me atasco y me saturo para no liarla- se defendió la chica.

-Eres muy graciosa cuando estás enamorada- volvió a burlarse Kurt.

-¿Me llevas mañana al aeropuerto?- pidió infinitamente la chica.

-No sé no sé- respondió el chico riendo.

Terminó de cenar con Kurt y volvió al apartamento casi corriendo para recoger sus cosas y comprarse el primer vuelo que saliera al día siguiente para LA. Le parecía mentira que no hubiese caído en la cuenta antes de estar menos días en Nueva York, estaba tan acostumbrada a irse por largos periodos de tiempo a la ciudad pero antes no tenía a Rachel esperándola al otro lado del país. Finalmente Kurt la había llevado al aeropuerto a pesar de lo temprano de su vuelo. Estuvo impaciente las horas de vuelo, deseando llegar para ver la cara cuando Rachel la viera allí. La morena le había dicho que estaría en el estudio todo el día así que fue a casa a soltar la maleta y coger su coche para ir al estudio. No le costó que la dejaran entrar en el edificio pero sí que le dijeran donde estaba Rachel grabando. La morena estaba en un descanso hablando con su productor sobre una de las canciones en la que estaban trabajando cuando alguien llamó a la puerta del estudio. Rachel se acercó a abrir sin saber lo que le esperaba detrás.

-¿Eres tú?- preguntó Rachel lanzándose a abrazarla.

-Soy yo- dijo correspondiendo su abrazo sin parar de sonreír.

-¿Qué haces aquí?- preguntó aún sin soltarla emocionada -se suponía que no volvías hasta dentro de uno días.

-Lo sé pero te echaba de menos- le susurró al oído para que solo ella la oyera.

-Y yo a ti- admitió completamente sonrojada.

-¿Puedo quedarme aquí y verte grabar?- pidió cuando se separaron.

-Por supuesto que sí- afirmó la morena cogiéndola de la mano y llevándola al interior del estudio- este es Jack- dijo señalando a su productor- y ella es…

-Quinn Fabray- saludó el chico dándole la mano- gran trabajo en vuestra película.

-Gracias- dijo sonrojada la chica.

-¿Te importa que Quinn se quede aquí viéndome grabar?- pidió la morena.

-Claro que no- respondió sonriente- ven, siéntate aquí y ponte esto- dijo señalando la silla a su lado y dándole unos cascos- y tú de vuelta al trabajo.

-Está bien- aceptó Rachel compartiendo una última mirada cómplice con su chica.

Rachel entró en el estudio y recuperó su posición frente al micrófono. Se colocó los cascos y esperó a que Jack le diera la señal para empezar a cantar y encendiera la música. Quinn se colocó también sus cascos y escucho atentamente todo lo que salía de la boca de su chica.

We are broken (Estamos rotas)

We can't fix it (No podemos arreglarlo)

There's no cure for our condition (No cura para nuestra condición)

Desperate eyes are staring at me (Ojos desesperados me observan)

Should be hopeless but we're happy (Deberíamos estar sin esperanza pero somos felices)

It's not perfect here between us (no es perfecto entre nosotras)

Even angels have their demons (incluso los angeles tienen sus demonios)

Trapped inside this twisted circle (atrapados dentro de este círculo trenzado)

It ain't right but it's eternals (no es correcto pero es eterno)

There's a white light (Hay una luz blanca)

And it's calling me (y me está llamando)

And it's promising ecstasy ( y está prometiendo extasis)

But I don't wanna go to heaven (pero no quiero ir al cielo)

If you're going to hell (si tú vas al infierno)

I will burn with you (me quemaré contigo)

I will burn with you (me quemaré contigo)

We're not happy (no estamos sanos)

But we're breathing (casi no podemos respirar)

But this pain keeps my heart beating (pero este dolor mantiene mi corazón latiendo)

We are lost when we're together (estamos perdidas cuando estamos juntas)

But I'll follow you forever (pero te seguiré por siempre)

There's a white light (Hay una luz blanca)

And it's calling me (y me está llamando)

And it's promising ecstasy ( y está prometiendo extasis)

But I don't wanna go to heaven (pero no quiero ir al cielo)

If you're going to hell (si tú vas al infierno)

I will burn with you (me quemaré contigo)

I will burn with you (me quemaré contigo)

But I don't wanna go to heaven (pero no quiero ir al cielo)

If you're going to hell (si tú vas al infierno)

I will burn with you (me quemaré contigo)

I will burn with you (me quemaré contigo)

I don't wanna dream wihout you (no quiero soñar sin ti)

I don't wanna be without you (no quiero estar sin ti)

I'll do anything you want me to (haré todo lo que quieras que haga)

Cause I know you'll burn with me too (porque sé que tú te quemarías conmigo también)

I don't wanna dream wihout you (no quiero soñar sin ti)

I don't wanna be without you (no quiero estar sin ti)

I'll do anything you want me to (haré todo lo que quieras que haga)

Cause I know you'll burn with me too (porque sé que tú te quemarías conmigo también)

Estaba completamente embobada por su voz y por lo que Rachel estaba cantando. Cuando la morena pronunció la frase 'I don´t wanna go to heaven, if you'e going to hell I burn with you' miró directa en la dirección de Quinn que no pudo esconder su sonrisa. Quinn estaba en un sueño hasta que Rachel terminó de cantar y Jack le pidió que grabara lo hiciera una vez más antes de girarse para hablarle a Quinn.

-Es realmente buena- dijo Jack a su lado.

-Creo que no hay nada que haga mejor en el mundo que cantar- respondió la rubia.

-¿Mejor que actuar?- preguntó sorprendido.

-Cuando canta es ella misma y eso lo es todo- dijo dejándose llevar por lo que estaba oyendo.

-No sabía que erais tan amigas- dijo el chico.

-Ya sabes, tantas horas grabando, se hace amistad- dijo encogiéndose de hombros.

Una hora después la morena salía del cubículos y se tumbaba en el sofá mientras hablaba son Jack sobre varios arreglos de la canción para darla por fin por terminada. Quinn escuchaba atentamente, agradecida de estar viviendo ese momento allí con su chica. Finalmente pudieron irse a comer solas y en su camino a la calle la rubia la había acorralado en el ascensor para besarla apasionadamente. Rachel había acordado con Jack que él terminaría los arreglos esa tarde y al día siguiente podrían empezar volver a escuchar todas las canciones que tenían y decidirían cuales presentarían ante la productora para el disco, así que Rachel tenía la tarde para irse con Quinn por ahí. La rubia la llevó a comer a un restaurante del centro.

-Dime la verdad, ¿qué te ha parecido?- pidió Rachel entre bocados.

-Es increíble-respondió muy segura Quinn -me ha encantado esa canción.

-¿De verdad?- insistió Rachel.

-Prometido- dijo la rubia sonriente.

-¿Recuerdas cuando te conté que como no escribo canciones elijo canciones que realmente significan cosas para mí y puedo relacionarlas con algo?- preguntó Rachel algo avergonzada.

-Claro- aseguró Quinn.

-Esa canción, para mí… es nosotras, estoy realmente comprometida a esto que tenemos e iría al infierno por ti- soltó nerviosa Rachel.

-Lo sé, sé que no lo cantarías si no lo sintieras- dijo la rubia- y lo sé por como me miras, por como me cuidas, por lo que haces por mí, lo sé porque estoy locamente enamorada de ti.

-Te quiero Quinn- dijo cogiendo su mano y acariciándola- gracias por volver.

-No voy a irme tantos días sin ti más- dijo la rubia.

Rachel y Quinn eran todo sonrisas aquel día y no era de extrañar. Se fueron juntas pero esta vez a casa de la rubia, a Rachel le gustaba aquella casa, era elegante y preciosa como su chica pero como no pasaban tanto tiempo allí no se sentía del todo como en casa. Esperó a que Quinn se tumbara en el sofá para acomodarse junto a ella y cogió su iPad para ver las noticias. No tardó en aparecer entre sus menciones en Twitter un artículo sobre ella y Quinn que no dudó en leerle en voz alta a su chica.

'Rachel Berry y Quinn Fabray, nueva amistad en Hollywood'

Las actrices fueron vistas compartiendo un almuerzo en el centro aprovechando el soleado día de LA. No es la primera vez que podemos verlas juntas últimamente. Sin duda las largas horas de rodaje nos han dado una nueva amistad en Hollywood ya que también las han visto haciendo deporte por las colinas o saliendo del estudio donde sabemos que Rachel está actualmente grabando su disco.'

-¿Cuánto crees que tardarán en liarnos?- preguntó la morena cuando terminó de leer.

-Supongo que a la mínima que vean un par de gestos cariñosos- dijo la rubia sin darle importancia.

-Me extraña que ya nadie lo haya sugerido- bromeó Rachel.

-Los fans adoran nuestra relación en la película- le recordó la rubia -no será raro que ellos sean los primeros en pensarlo.

-Cierto- admitió Rachel.

-Y sí el resto también lo piensa me da igual- soltó la rubia pillándola desprevenida.

-¿No te importa que sepan que estás conmigo?- preguntó sorprendida.

-Claro que no, te quiero, eres mi chica y quiero poder hace contigo en público lo mismo que haría si estuviera con un chico- le explicó la rubia.

-Cada palabra que sale de tu boca hace que te quiera más- dijo dándole un dulce beso.

-Lo sé- dijo riendo la rubia cuando se separaron.

-¿Qué te parece si esta semana hacemos la cena que te comenté?-preguntó cambiando de tema Rachel.

-¿Este sábado?- preguntó la rubia.

-Si, he hablado con los chicos y todos están disponibles- le explicó Rachel.

-Si tú quieres, yo quiero- respondió abrazándola más fuerte.

-Yo quiero- afirmó la rubia.

-Entonces tenemos plan- dijo alegre Rachel volviendo a dejarse caer sobre Quinn.

-¿A quién se lo has dicho?- quiso saber Quinn.

-San y Britt, Kitty y Artie y nosotras- respondió Rachel -¿te parece bien?

-Ya sabes que sí- le recordó Quinn.

-¿Me ayudarás?- preguntó infantilmente Rachel.

-La duda me ofende- bromeó Quinn.

-Tengo algunas recetas nuevas que quiero probar- dijo la morena.

-No sé como te queda tiempo y fuerzas de buscar esas cosas- dijo la rubia.

-La culpa es tuya por irte a Nueva York- le recordó Rachel.

-La próxima vez te llevo conmigo sí o sí- le dijo segura la rubia- Shelby y Beth te echan de menos.

-Y yo a ellas- admitió bajando su guardia.

-Pues iremos- dijo la rubia- pero mi próximo destino no tenía pensado que fuera Nueva York.

-¿Dónde quieres ir?- preguntó confusa la chica.

-Quiero ir a Lima a ver a mi madre- respondió la rubia- ¿Querrás venir?

-Hace años que no voy- respondió la morena- supongo que a mis padres les encantará tenerme allí para variar.

-Y luego podemos ir a otro sitio- sugirió la rubia.

-¿Qué estás tramando ahora?- preguntó curiosa poniéndose sobre ella.

-¿Has estado alguna vez en Hawai?- quiso saber Quinn.

-No- negó la morena.

-He oído que tiene unas playas increíbles- dijo riendo la rubia.

-¿Estás sugiriendo lo que creo?- preguntó Rachel.

-¿No te apetece unas pequeñas vacaciones alejadas de todo antes de volver a la locura de la película?- preguntó la actriz.

-Me iría a la selva si es contigo Quinn- le recordó la morena.

-Entonces tenemos trato- sentenció riendo Quinn- me alegra mucho hacer planes contigo.

-Y a mí- admitió la morena- hay algo que he estado pensando estos días.

-¿Qué has tramado?- preguntó la rubia.

-Desde que volvimos en serio intentando estar juntas todo lo que podemos a pesar de nuestros trabajos- dijo y Quinn asintió con la cabeza- y estaba pensando que quizás… deberíamos vivir juntas.

-Guau… esa no la he visto venir- admitió Quinn.

-¿No quieres?- preguntó apenada.

-No es que no quiera Rachel es solo que… me da miedo que lo estropeemos o algo por el estilo- confesó Quinn.

-Yo quiero vivir contigo, aquí, en mí casa, en otra casa para las dos, me da igual pero quiero estar contigo- soltó la morena.

-Yo también quiero estar contigo pero no sé en que casa quiero estar- admitió Quinn- quiero decir sé que solo llevo un año y medio viviendo aquí pero adoro esta casa como para dejarla y sé que tú llevas mucho más tiempo en la tuya y te encanta y no sería justo que te pidiera que la dejaras.

-Si queremos vivir juntas algún sacrifico hay que hacer, además pasamos más tiempo juntas que separadas, ya casi estamos viviendo juntas- le recordó Rachel.

-Lo sé- admitió Quinn- pero vamos a tomárnoslo con calma, ya sabemos que queremos vivir juntas, es un gran paso, vamos a tomarnos un poco de tiempo para aclarar como hacerlo.

-Me parece bien- aceptó la morena.

-¿Quieres ver una película?- preguntó la rubia.

-Claro- aceptó Rachel.

La rubia se levantó y colocó en la gran pantalla de su salón un musical, lo que hizo sonreír inmediatamente a Rachel. Volvió al sofá y se acurrucó abrazando a Rachel, no podía imaginar un lugar mejor para estar que allí con ella.


Volví! Siento haber tardado más en subir este capítulo han sido unos días ocupados!

Capítulo casi entero Faberry, espero que les haya gustado :) no podía resistirme a usar una de las canciones del disco de Lea ajajja

Muchas gracias por todo! En el siguiente capítulo la cena ;) un saludo!