La nieve caía en cantidades masivas sobre el territorio del Este de Europa. Un Lituania un poco más pequeño caminaba junto con su perro, por un puente cubierto de nieve.

—Ah, dicen que en el Sur hay países dónde las flores florecen todo el año. Me pregunto cómo serán…—murmuró el pequeño lituano, mientras su perro lo seguía pacífica y alegremente.

Paró en seco su recorrido al ver a un pequeño niño allí. Era Rusia.

—Hola—saludó el ruso, escuetamente. Instantáneamente, el acompañante de Lituania comenzó a ladrar.

— ¿Acaso eres tonto? —inquirió el lituano, haciendo caso omiso a los ladridos—Si te quedas ahí, te congelarás.

—No te interesa—cortó el niño extraño, de mal humor—Y ese perro me fastidia bastante.

—Nunca es fastidioso. Lo que pasa es que le molesta tu presencia.

—A mí me molesta la suya.

—Y creo que comienza a molestarme la tuya.

—Al igual que me molesta la tuya.

— ¿Quién eres? ¿Eres una nación?

—Sí. Aunque ahora estoy bajo el control de los tártaros. Pero seré una nación grande algún día.

—Sigue soñando, idiota.

—Y te arrepentirás.

—Ya lo veremos.

—Sí, ya lo veremos.

Y Rusia se fue. Lituania suspiró, contento de haberse librado de él. Era completamente irritante.

Frases que te ayudarán cuando no puedes terminar el chiste.

Se debe poner una historia antes de dicha frase, sino, el chiste no tendrá sentido.

Ejemplo:

Ha sido un milagro escapar de él. Pero creo que el mejor milagro ha sido conocerte a ti, mira amore~—susurró Italia, a una bella dama que pasaba por ahí.

¿Y de quién escapaste? —preguntó ella.

De un alemán fornido.

Y como si fuera una invocación, Alemania apareció, atestándole un golpe bastante fuerte al italiano.

Rusia masticó su comida con mucho ánimo.

— ¡Rusia! —Exclamó Lituania— ¡Te comiste el final del chiste!

—Yo como lo que quiero, cuando quiero.

—Pero que niño rebelde resultaste ser—dijo con sarcasmo el lituano.

—No molestes. Además, el chiste no era taaaaaaaaan bueno.

—No puedo opinar, porque por tu culpa, ¡ahora jamás se sabrá el final del chiste!

Uy, no voy a poder dormir~—comentó sarcásticamente el ruso.

.

—China—lo llamó el ruso, al teléfono.

— ¿Qué quieres? —contestó el chino, de mal humor—No sé qué hora es en tu casa, ¡pero aquí es demasiado tarde!

—Es que no puedo dormir.

— ¿Porqué?

—Me comí el final del chiste—se hizo un silencio del otro lado de la línea— ¿China?

—…Estás poseído.

Continuará~.


Ok, esto no ha sido lo mejor ._. Es que la mitad del capítulo era "Frases para terminar el chiste" y todo ese blablablá. Pero me gustó la idea de Rusia comiéndose el chiste, así que lo puse (Y también para rellenar espacio).