¿Qué hubiera pasado si Victoria tuviera poderes?
Importante: Este capitulo contiene escenas bastante violentas, si alguién no quiere pasar un mal rato leyendo por favor no leáis el capitulo. Luego no quiero reclamos de las mentes sensibles.
Capitulo 35
EDWARD:
No lo podía creer. Habíamos pasado toda la noche intentándo encontrar a Bella, pero ni rastro de ella. Era como si la tierra se la hubiera tragado.
Yo era terrible para rastrear, y la prueba estaba cuando intenté rastrear a Victoria. Ella en Forks y yo en la otra punta del mundo.
A pesar del calor sofocante que estaba haciendo, la lluvia apareció a media noche, borrando cualquier rastro que pudiera haber de Bella; lo que hacía la búsqueda más complicada.
Después de que los chicos saliéramos de casa, llamé varias veces a mi angel, pero lo único que conseguí fue que me cortara las llamadas, así que lo intenté con varios mensajes, pero solo me respondió al último: "Edward eres un pesado, deja de meterte en mi vida. Ya le dije a mi padre dónde estaba; lugar que no es de tu incumbéncia, así que déjame en paz". Con esas palabras terminé por convencerme de que algo le había pasado y que ya no tenía con ella su móvil.
Para comprobar lo que me había dicho llamé a Charlie para saber si sabía algo de ella, y me dijo que Bella le había enviado un sms diciendo que estaba en casa de Angela y que se quedaría a dormir; así que fui corriendo hasta la casa de los Weber para comprobar que Bella no estaba allí, y así fue. Después de escuchar dos minutos los pensamientos de todos los integrántes de la familia, vi que Bella no estaba con ellos.
Las chicas había llegado casi una hora después de que nosotros saliéramos de casa, así que cuando estuvimos todos en Forks nos reunímos para poder dividirnos y abarcar más terreno, pero de nada sirvió.
Busqué por el bosque en varias direcciones, incluso repitiendo el mismo camino alguna vez por si se me había pasado algo, pero nada. No había rastro de ella; y los demás tuvieron la misma suerte que yo. Carlisle y Esme habían corrido hasta Port Angeles por el camino del bosque, Rosalie y Emmett fueron hasta la frontera Quileute, Alice y Jasper estuvieron por los alrededores de la casa de Bella, y yo hice un conjunto de todos y nada.
Me sentía desesperado, frustrado, ansioso, asustado, preocupado... sin saber nada de mi Bella. No sabía si ese vampiro le había hecho algo, si estaba herida, o asustada, o... no quería ni pensar si la hubiera hecho algo mucho peor.
Como ya había amanecido nos encontrábamos encerrados en casa; sentados al rededor de la mesa, -bueno yo me paseaba por la sala- ya que hoy también era día de sol y no podíamos salir para seguir buscando, a menos hasta que anocheciera.
"Justamente el día que no puedo salir de casa va Bella y desaparece" gruñí en mi cabeza mientras hundía mi puño en la pared.
-Edward- Esme vino a abrazarme-. "Verás como la encontramos" intentó animarme.
-¿Y si no la encontrámos?- me quejé-. Hemos buscado por todo el bosque que rodea Forks y no hay rastro de ella- me paseé por la sala nervioso mientras me pasaba la mano por el pelo.
-Yo sigo pensando que Diego no tiene nada que ver esta vez- dijo Alice-. No le he visto actuar...
-No sería la primera vez que tus visiones fallan- le recordé enfadado y Carlisle me dio una mirada reprobatoria que ignoré.
-Lo siento- bajó la cabeza.
-¿Y los Vulturis?- preguntó Emmett-. Aro os quiere a ti y a Alice con ellos; y Bella es un enigma para él, quizá se la a llevado, o puede que la quiera como cebo para que vosotros os unáis a la guardía.
-Lo hubiera visto- dijo Alice masajeándose la sienes-. He estado vigilando las decisiones de Aro, y la última decisión que tomó sobre nosotros, fue cuando le llegó la invitación para la boda y una carta explicándole cuando sería la conversión de Bella.
-Pues alguién tiene que habersela llevado- gruñí-. No puede simplemente haber desaparecido- casi grité y Jasper envió olas de calma.
-Hijo tienes que tranquilizarte, ponerte nervioso no va a ayudar a que la encontrémos- me dijo Carlisle.
-No puedo estar tranquilo cuando Bella está ahí afuerea a saber con quién y en que condiciones- me apreté el puente de la nariz.
-¿Ninguno os habéis parado a pensar que quizás no la tenga ningún vampiro?- preguntó Rosalie con tono aburrido.
-¿Qué quieres decir?- le preguntó Jasper.
-Pues que a lo mejor te a abandonado y se a ido con el chucho- dijo con una sonrisa burlona y me levanté de golpe tirando la silla mientras gruñía.
-Edward- Carlisle se levantó y me sujetó por el hombro para evitar que me lanzase contra esa vampira que se decía llamar mi hermana-. Rosalie, no le provoques. Está muy alterado y tus comentarios no están ayudando- la regañó y ella agachó la cabeza-. Dejando al margen una parte de la idea de Rosalie, puede que tenga razón en algo- dijo Carlisle y le miré enfurecido.
-¿No pensarás que...?- empecé.
-No, no- negó rápidamente-. Lo que quiero decir es que a lo mejor no la tiene ningún vampiro- no veía a dónde quería parar-. Puede que esto sea un secuestro normal.
-¿Normal?- bufé-. ¿Y qué tiene de normal un secuestro?- pregunté.
-Edward..., lo que quiero decir es que puede que no se la haya llevado ninguna criatura, si no un humano.
-¿Y un humano para que querría a Bella? Es torpe y siempre está sonrojada- bromeó Emmett y le gruñí-. Vale, vale, perdón. "Que humor..."
-Si un humano tiene a Bella lo pagará- me levanté.
-Edward no puedes tomarte la justicia por tu mano- me dijo Carlisle.
-No pienso perder el tiempo en charlas cuando la vida de la mujer que amo está en peligro- grité y Jasper volvió a mandarme olas de calma.
-Podríamos volver a dividirnos y buscar esta vez por el pueblo que es el único lugar por el que no hemos mirado- propuso Alice.
-Hijo no vayas solo- me dijo Esme ya que sabía que yo solo me lanzaría de cabeza en la búsqueda.
-Yo iré contigo- se ofreció Emmett y asentí.
-Perfecto- dijo Carlisle-. Alice y Jasper que busquen de nuevo por los alrededores de su casa, pero sin entrar en el bosque- empezó y ellos asintieron-. Rosalie, tú quedate aquí por si Bella llamase por un casual- dijo y ella aceptó a regañadientes-. Tú y Emmett- nos miró a los dos- ir por las afueras del pueblo. Estás muy nervioso y lo menos que pareces ahora es humano- asentí-. Esme y yo buscaremos por el centro- terminó de hablar y todos asentimos.
Me esperában unas largas y tortuosas horas de espera para poder salir a buscar a mi angel.
Como odiaba los días soleados...
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BELLA:
Hacía un calor terrible en este maldito sotano. No sabía que hora podría ser, pero por la que alcanzaba a ver desde la ventana, el sol parecía ir bajando, así que ya sería por la tarde. Gracías al pinchacito de Mike, había pasado toda la noche y casi todo el día durmiendo, pero no había podido descansar, ya que había estado teniendo pesadillas constantemente. Casi hubiera preferido pasarme toda la noche despierta.
Según lo que alcanzaba a ver del termómetro que estaba colgado en la pared que tenía en frente, ya hacían unos 50 grados. No sabía cuanto tiempo iba a poder soportar este calor, teniendo en cuenta que ya no podía respirar bien, y me moría de sed. Necesitaba beber agua urgentemente.
Desde que había salido de casa no había comido ni bebido nada, y ya llevaba aquí encerrada casi dos días, y con el calor que estaba haciendo estaba sudando el triple que un día normal cualquiera, y eso me estaba produciendo muchísima sed.
De repente Mike abrió la puerta y bajó las escaleras para llegar hasta mí. En su mano traía una botella de agua.
-Buenas tardes, Bella- me sonrió.
-Mike- dije con la voz rasposa. Tenía la garganta muy seca-. Por favor- tragué saliva-, dejame salir.
-De eso nada- negó-. He pasado por mucho para poder estar contigo. Ahora no pienso soltarte.
-¿Es que no lo entiendes?- le pregunté alzando un poco la voz-. No puedo estar aquí más tiempo. Necesito comer y beber algo. El calor el insufrible; casi no puedo respirar- dije-. ¿Así es como dices amarme? Cuando amas a alguién la cuidas, no la encierras en un terrible lugar.
-No lo entiendes Bella- se puso de cuclillas-. Si te llevo a otro lugar nos encontraran y no podremos ser felices.
-¿Y aquí tampoco podremos serlo?- estaba ya desesperada. No sabía que decirle para convencerlo.
-No te preocupes- acarició mi mejilla humenda-. Mira, te he traído agua-. Abrió la botella y me la acercó a los labios, pero cuando iba a empezar a beber la retiró-. ¿Sabes que se me acaba de ocurrir?- no respondí-. Si yo te doy agua, ¿qué me das tu a cambio?
-Mike, estoy encerrada en un sotano demasiado caluroso; estoy esposada a un tubo que me está quemando las muñecas; ¿qué narices quieres, eh?- le pregunté enfadada.
-Esto- tiró la botella de agua al suelo y se lanzó para besarme. Fue todo tan rápido que no le pude esquivar. Sus labios sobre los míos eran demasiado demandantes y rudos y me estaba haciendo daño. Por más que intente girar la cabeza en varias ocasiones no pude hacer nada para apartarlo, ya que me sujetó la cara con sus manos, así que abrí la boca y le mordí fuertemente el labio hasta que noté que le empezó a sangrar. Él rápidamente se apartó-. Eres una maldita- me gritó para después estrellar su puño contra mi mejilla haciendo que mi cabeza rebotase contra el tubo que estaba detrás de mí-. Mira lo que me has hecho- me agarró fuertemente de la nuca obligándome a que lo mirara-. Te vas a arrepentir de lo que has hecho Isabella Swan- dijo con veneno y me soltó para levantarse.
-¿Qué vas...?- intenté preguntar, pero cuando vi lo que se proponía temblé.
-Así aprenderás a comportarte- me dijo y se sacó el cinturón de los pantalones y se colocó detrás de mí-. Ésto es por haberme rechazado siempre- dijo entredientes y noté un latigazo en mi espalda que me hizo doblarme.
-¡Ahhhhh!- lloré. El dolor era insoportable. El muy canalla me estaba dando latigazos con la evilla del cinturon.
-Ésto es por haber elegido al estirado de Cullen en vez de a mí- dijo enfadado y noté otro latigazo.
-Mike...- lloré.
-Ésto es por no quererme- me dio otro latigazo-. Ésto por recordarme siempre lo perfecto que es ese Cullen- otro latigazo. Las lágrimas corrian como ríos por mis mejillas-. Y ésto es por lo que me vas a obligar a hacer- dijo bajito y noté el último latigazo.
A través de las lagrimas vi como Mike se colocaba delante de mí y se volvía a agachar para quedar a mi altura.
-Mike...- murmuré.
-Shhh...- me limpió las lagrimas-. Esto es por tu bien. No lo veas como un castigo; miralo como una enseñanza.
A continuación se volvió a poner de pie y empezó a sacarse la camiseta.
-¿Qué... qué haces?- dije con la voz ronca.
-Terminar lo que no pude la otra vez- dijo-. Vas a conocer a un hombre de verdad Bella- abrí los ojos asustada-. Estoy seguro que Cullen no es ni la mitad de bueno que yo.
-Deja de meter a Edward en tus locuras- dije entredientes-. Él te supera en todo lo que intentes hacer- dije y su mano se estrelló contra mi mejilla, para después agacharse a mi altura y tirarme de la coleta.
-No. Vuelvas. A. Dejarme. Por. Debajo. De. Ese. ¿Entendido?- preguntó separando las palabras, y me soltó-. Llegó mi momento de gloria- sonrió-. Relajate nena, me lo agradecerás después- dijo y se acercó para besar mi cuello y mi escote mientras que sus manos tiraban de la camiseta que llevaba para poder sacármela; pero como no podía al estar atada, se separó de mí y la rajó con un fuerte tirón que aunque no fue suficiente para poder sacármela, si lo fue para dejar visible gran parte de mi sujetador.
-Mike por favor- le supliqué llorando-. No lo hagas, por favor.
-No llores Bella- volvió a limpiar mis lágrimas-. Lo vamos a disfrutar- dijo y volvió a besarme-. Has estado provocándome desde que te encontré con esta ropa que llevas- dijo mientras me desabrochaba los shorts-. Ahora voy a cobrarme todo el sufrimiento que me has hecho pasar.
Definitivamente Mike no estaba bien de la cabeza; tenía una gran obsesión conmigo, le tenía una terrible envidia a Edward y a nuestra relación y sobretodo era muy bipolar. Tan pronto me hablaba de manera dulce como que me daba un bofetón muy enfadado.
Podía sentir la sangre corriendo por mi espalda por los latigazos, y también por mi barbilla, ya que había vuelto a partirme el labio.
Me sentía sucía y humillada. Decir que tenía miedo era quedarse corto. Estaba aterrorizada, y no podía hacer nada para evitar lo que se me avecinaba.
No podía pensar en nada. Tenía la mente totalmente fuera de lugar y lo único que no podía sacarme de la cabeza en ese momento era lo que iba a hacer el muy animal. Iba a violarme. Iba a arrebatarme mi virginidad; esa que había estado guardando para entregársela al amor de mi vida. Edward.
"Edward..." lloré recordándo su preciosa sonrisa, sus hermosos ojos dorados, su desastroso pelo indomable que le daba ese toque sexi, su bello rostro... Su forma de decirme cuanto me ama. Lo caballeroso y atento que siempre es conmigo...
Y en ese momento Mike sin sacarme los pantalones, metió su mano dentro de mi ropa y metió fuertemente dos dedos en mi interior mientras que mordía mi pecho.
-¡Ahhhhh!- grité y lloré como nunca. Dolía muchísimo, pero estaba segura que esto no sería ni la mitad de lo que me esperaba.
Mi agresor continuó moviendo sus dedos en mi interior con fuerza, sin ningún miramiento. Sin importarle cuanto le suplicaba y lloraba que parase.
-Por favor- lloré-, para...- supliqué.
Mientras que me torturaba, quitó su asquerosa boca de mi piel para poder erguirse lo sufiente sin sacar sus dedos, para poder tocarse el mismo por encima de la ropa y de vez en cuando le escuchaba gemir.
-Mmmm... Bella- gimió y volví a sentir su repulsiva lengua en mi pechó.
Estaba cansada, dolorida, avergonzada, humillada, además de que el aire ya no llegaba a mis pulmones.
Entonces escuché un rugido y la puerta del sótano se abrió de par en par.
Mike se congeló y sacó su mano de mí cuando se dio cuenta de que alguién había entrado.
-Dios Bella- dijo horrorizado... Emmett.
Lo siguiente que escuché fue el rugido que le dirigió a Mike y vi a Edward a lo lejos con expresión torturada.
-Angel- susurró y apareció a mi lado-. Lo siento- sollozó y en ese momento las fuerzas terminaron de abandonarme y caí en una profunda consciencia.
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EDWARD:
Me sentía desesperado. Emmett y yo nos encontrábamos a las afueras de Forks intentándo encontrar alguna pista que nos llevara hasta Bella.
Íbamos a dar media vuelta ya que habíamos llegado a los límites del pueblo cuando me pareció escuchar un sollozo que hizo congelarme.
-¿Qué...?- empezó Emmett pero le corté, levantándo la mano para que no hablase.
-Por favor, para...- escuché a lo lejos, y juraría que era la voz de mi angel.
Sin dudar ni un segundo salí corriendo en la dirección de dónde venía la voz con mi hermano pisándonos los talones.
Llegamos a una zona en la que nunca había estado, y se encontraba bastante retirada de toda la población.
Después de pasar varias naves abandonadas al fondo vi un edificio muy antiguo con un letro que a pesar de que le faltaban varias letras, se veía que decía que era la escuela de Forks.
Entonces escuché claramente como Bella lloraba y suplicaba que alguien parase y Emmett me miró cuando notó que me había quedado congelado.
-Es... es ella, vamos- me agarró del brazó y tiró de mí.
Entramos en el edificio y el olor de Bella llegó hasta mí, pero estaba entremezclado con uno que me era muy familiar, que nos llevó hasta una puerta en la que señalaba que era el cuarto de las calderas.
Emmett la abrió de golpe, y el olor a sangre nos golpeó de repente junto con un calor terriblemente sofocante y asfixiante.
-Dios Bella- dijo horrorizado Emmett.
Bella se encontraba atada a un tubo con su camiseta rota y ensangrentada y con Mike Newton casi encima de ella. En ese momento no me percaté, pero cuando Newton sacó la mano de dentro de sus pantalones vi rojo. Mis instintos asesinos contra los que llevaba años luchando salieron a flote en el momento que vi lo que le estaba haciendo el muy desgraciado a mi Bella.
Bella levantó la cabeza y nuestras miradas se encontraron. Mi pequeña tenía las mejillas hinchadas y rojas por las lágrimas y golpes; además del tener el labio partido en dos zonas.
Sin prestar atención a Emmett ni a la cucaracha que se hacia llamar hombre; me acerqué rápidamente a Bella.
-Angel- susurré-. Lo siento- y un sollozo salió de mi pecho. Entonces Bella dejó caer la cabeza de repente y no volvió a levantarla-. Bella, Bella- la llamé asustado pero no respondía.
-Edward- Carlisle, Esme y Alice llegaron-. Lo siento, lo vi tarde- me dijo Alice.
-Hijo tienes que sacarla de aquí- me dijo Carlisle-. No hay oxígeno y probablemente esté muy deshidratada.
Rápidamente me levanté para colocarme detrás de ella para poder soltarla pero casi me caígo al suelo cuando vi el estado de su espalda, y las imágenes de la cabeza de Mike empezaron a bombardearme.
Mi angel caminando hacia el supermercado. Newton asaltando a Bella e inyectándole algo. Newtón discutiendo sobre mí y Bella defendiéndome lo que hizo que se ganara un bofetada y que volviera a dormirla. Newton besando a Bella y ella mordiéndole el labio. Newton dandole latigazos en la espalda mientras reclamaba. Bella llorando. Newton metiendo la mano dentro de sus pantalones mientras que Bella lloraba de dolor...
Esas fueron algunas de las imágenes que aparecieron en mi cabeza e hicieron que gruñera, quise levantarme para poder descuartizar a ese miserable pero una mano en mi hombro me detuvo.
-Bella te necesita- me recordó Jasper.
Rápidamente le solté las manos de las esposas y noté que tenía las muñecas algo amoratadas y con quemaduras.
-Edward- mi padre me detuvo cuando fui a levantarla en brazos-. Tienes que tener cuidado. Un cambio brusco de temperatura es lo peor que le puede pasar- dijo y mi ansiedad creció-. Tu coche está en fuera. Tranquilo- dijo y asentí.
Esme apareció con una de las mantas que llevaba en el maletero para mi Bella y me la entregó.
"Mi podre niña" sollozó en su mente.
Rápidamente envolví a mi Bella con mucho cuidado de no tocar ninguna de sus heridas con as manta y la llevé al coche.
"Yo conduciré, quédate con ella" me dijo mi hermana y asentí acomodando a Bella en mi regazo.
En todo el camino no pude sacarme de la cabeza las imágenes que había visto a través de Newton.
Ese animal había hecho daño a Bella de diferentes maneras y yo personalmente me iba a ocupar de que pagara por cada una de las lágrimas que había derramado mi angel.
-Edward- me llamó Alice-. No vamos a impedir lo que intentes contra ese. He visto lo que quieres hacerle, y quiero que sepas que cuentes con nosotros también. Sé que Emmett quiere muchísimo a Bella. Para él es como su hermana pequeña, así que se la va a cobrar y bien.
-¿Qué piensa Carlisle de todo esto?- le pregunté ya que sabía que a él no le gustaba la violencia.
-No está del todo de acuerdo con lo que vamos a hacer, pero entiende que es algo que no podremos evitar- dijo y asentí-. Rosalie y Jasper se han ocupado de todo, y ya tenemos casi todo lo necesario en casa para tratar a Bella
-Gracias- le dije y volví mi atención a Bella.
En cuanto llegamos a casa cogí a Bella envuelta en la manta y la llevé directamente al baño de mi habitación.
-He preparado un baño con agua tibia. Carlisle dijo que teníamos que ir bajándole la temperatura poco a poco- me dijo Rosalie y por primera vez no tenía esa mirada de superioridad.
-Gracias- dije y entré con Alice al baño, que me ayudó a quitarle la ropa y solo la dejó con la interior. Si estuviera en otra situación estaba seguro que me hubiera avergonzado de ver a mi novia con tan poca ropa, y me habría puesto bastante nervioso; pero en estos momentos no podía pensar en otra cosa que no fuera en que Bella estuviera bien.
Poco a poco la metímos en el agua y ella tembló. No estaba muy seguro si fue por las heridas o por el pequeño cambio de temperatura.
La dejamos un poco más de media hora metida en la bañera, y cuando notamos que el agua empezó a enfriarse la saqué y Alice la envolvió con una toalla.
-Hay que curarle las heridas de la espalda- murmuró y sacó un botiquín del armario del baño.
-Aquí no- dije-, la voy a dejar en mi cama- salí del baño para tumbar a Bella encima de las sabanas bocabajo.
Alice me entregó el botiquín y la arropó hasta la cintura mientras que yo empezaba a limpiar y curar su espalda con todo el cuidado que podía.
-Los demás ya han vuelto- me informó Alice y al momento Carlisle entró en la habitación con su maletín, seguido de Jasper y Esme que traían varias máquinas para poder concectar a Bella.
-¿Cómo las visto?- me preguntó Carlisle.
-Los latigazos no son muy profundos, pero al parecer los hizo con la evilla del cinturón- gruñí.
-Alice, cámbiala para que podamos conectarla- le dijo y ella asintió-. Vamos- Carlisle se llevó a todos y nos quedamos Alice, Bella y yo.
-¿De verdad vas a quedarte?- preguntó extrañada.
-No quiero dejarla sola- dije asustado.
-Edward, sé que es tu novia, y os váis a casar dentro de poco, pero no sé que gracia le hará a Bella saber que las visto desnuda mientras estaba inconsciente.
-Puede que tengas razón- murmuré.
-Voy a por su ropa, enseguida vuelvo- me dijo y desapareció y yo aproveché para girarla de lado ya que con sus heridas no podía ponerla boca arriba-. Edward, no tardaré ni un minuto- dijo Alice apareciendo a mi lado y asentí mientras salía de la habitación.
-Hijo, Alice nos a contado lo que pasará con Mike- me dijo Carlisle-. Quiero que sepas que esta vez no me negaré- dijo y asentí.
"Edward, pasa" me dijo Alice en su mente y entré seguído de Carlisle que empezó a conectar a Bella a las máquinas, y a colocarle una mascarilla.
-Tiene una deshidratación leve- dijo Carlisle con el ceño fruncido-. Jasper trae el suero- dije levantando un poco la voz ya que mi hermano se encontraba en el piso de abajo, y al momento apareció con el suero-. Hay que hidratarla lo máximo posible.
-Yo tengo cremas hidratantes- dijo Alice.
-Tráelas, nos harán faltas, y también alguna vaselina para los labios- dijo Carlisle y Alice desapareció por la puerta.
-¿Cómo la ves?- pregunté preocupado.
-Dentro de lo que cabe no está muy grave, pero lo que más me preocupa es...- no terminó la frase, pero le entendí.
-No le dio tiempo a hacerlo, pero usó los dedos y le hizo daño- dije entredientes recordándo como había visto su mano dentro de su pantalón mientras que ella lloraba.
-Eso no lo hace menos grave. Lo mejor será que llame a un amigo ginecólogo para que la revise. No sabemos los daños que le haya podido causar- dijo y miró su reloj. Era cerca de la una de la madrugada-. Voy a llamar al doctor Crount. Por suerte está de guardia. Mientras cúrala los cortes del labio- me dijo y asentí.
Mientras que curaba los cortes de Bella, Alice entró con una crema y un tarro de vaselina.
-¿Quieres que lo haga yo?- me preguntó.
-No te preocupes, yo me ocupo- dije y ella asintió y salió de la habitación.
Rápidamente cogí la crema y empecé a extenderla por la suave piel de mi Bella, cuando terminé, le quité la mascarilla para poder ponerle la vaselina y después se la coloqué de nuevo.
"Hijo" no habia oído entrar a Carlisle-. El doctor está de camino. Tenemos que hablar con Charlie- me recordó.
-¿Y qué le diremos cuando intente buscar un culpable?
-Jasper y Emmett han ido a dejarlo todo para que no haya huellas de Newton, así que no habrá nada que lo señale- me dijo y asentí-. Llamaré a Charlie para informarle- dijo y salió de la habitación.
Unos minutos después escuché como un coche paraba en la entrada de la casa, y después las pisadas hacia mi habitación seguida de unos golpecitos en la puerta.
-Cariño, el doctor a llegado- dijo Esme y un hombre de 35 años entró con un maletín.
-Buenas noches- saludó y asentí-. Carlisle me ha contado lo que ha pasado. Lo siento.
-Necesitamos saber los daños- dijo Carlisle entrando-. Acabo de llamar a Charlie y ya viene hacia aquí.
-Entonces será mejor que me ponga con ello- dijo el doctor y todos salieron menos yo, que no me moví del lado de mi angel.
-Edward...- me llamó Esme antes de salir.
-No pienso separarme de ella- dije y ella asintió saliento.
-Tranquilo muchacho- me intentó consolar el hombre pero no estaría tranquilo hasta que supiera los daños que tenía mi angel.
El doctor Crount me indicó que me sentara al lado de Bella mientras que él iba a lavarse las manos. Cuando terminó se colocó unos guantes, preparó las cosas que le harían falta para la revisión y levantantó la sabana lo justo para que yo no viera nada y él pudiera trabajar comodamente.
"Edward respeta su intimidad y no mirés en la mente del señor Crount" me dijo la voz mental de Alice.
Mi hermana tenía razón, así que centré toda mi antención en el hermoso rostro de mi Bella.
En toda la revisión intenté no prestar atención a la mente del doctor, pero palabras como desgarro interno, virginidad intacta, ayuda psicológica; se colaron en mi mente.
Varios minutos después escuché la voz mental de Charlie. Había estado tan concentrado en ignorar la mente del doctor Crount, que también había ignorado las demás voces.
-¿Cómo ha visto a mi hija, doctor Cullen?- escuché que le preguntaba Charlie a Carlisle.
-Verás Charlie, dentro de lo que cabe no está muy mal- empezó explicándole Carlisle-. Tiene varios golpes en la cara y algún corte. La espalda es lo que más daño a sufrido ya que recibió unos latigazos con la evilla del cinturon, pero no son muy profundos. También tiene unas pequeñas quemaduras en las muñecas. Y está deshidratada pero en unos días se podrá solucionar.
-¿Puedo verla?
-En estos momentos está inconsciente y siendo revisada por un ginecólogo. Edward está con ellos.
-¿Edward?- su voz se endureció-. ¿Qué hace él allí?
-Tranquilo Charlie. Mi hijo está muy preocupado por ella, y no se quiso separarse de su lado- le tranquilizó-. El doctor Crount es muy cuidadoso con su trabajo y estoy seguro que si mi hijo intentase hacer algo indevido me lo comunicaría inmediantamente.
-Si la está revisando un ginecólogo ¿eso significa que...?- no terminó la frase.
-Más o menos- dijo Carlisle-. Al parecer usó los dedos.
-¿Se sabe quién la tenía retenida?- dijo con voz dura
-No, cuando llegamos estaba sola- dijo.
Carlisle intentó animar al pobre Charlie, que no estaba teniendo ningún pensamiento coherente.
-Muchacho, ¿sabes dónde está tu padre?- me preguntó el doctor Crount, después de la revisión.
-Está en la sala con el jefe Swan- dije.
-Perfecto, tengo que hablar con los dos sobre la revisión.
-Muchas gracias- le dije mientras le tendía la mano.
Después de que el doctor saliera volví mi atención a mi angel. Sabía que las heridas de la espalda le dolerían, así que la coloqué de lado.
Mientras tanto en la sala, el doctor les informó a Carlisle y a Charlie, sobre los daños que había encontrado.
Al parecer tenía un desgarramiento muscular interno, que tendría que tratarse con unas cremas durante algunas semanas. Pero lo que más le preocupó fue las secuelas que le podrían dejar a Bella todo lo sucedido, y entre los tres decidieron que cuando ella se sintiera mejor, tendría que visitar a un psicólogo.
Charlie se había marchado bastante tarde, pero prometió que volvería lo más pronto posible, ya que en cuanto Bella despertara tendría que interrogarla para buscar al agresor, pero lo que él no sabía era que el agresor no llegaría a la carcel, y yo personalmente me ocuparía de ello.
Unos débiles rayos de sol fueron entrando por la ventana y entonces un movimiento a mi lado captó mi atención.
Bella empezó a removerse inquieta.
-No, por favor- murmuró-. Déjame...- sollozó y el olor salado de sus lágrimas llegó a mi nariz. Mi ángel estaba teniendo una pesadilla.
-Bella- la limpié las lágrimas mientras acariciaba su mejilla-. Mi amor, despierta, es una pesadilla- coloqué la mano en su frente para apartarla el flequillo de la cara y noté como su temperatura volvía a ser muy alta-. Emmett- llamé a mi hermano que al momento apareció en la habitación-. Necesito paños húmedos. Creo que Bella tiene fiebre. Su temperatura a vuelto a subir- dije y sin más palabra mi hermano desapareció para volver con lo que le había pedido.
-Para, no...- lloró mientras volvía a temblar.
-Cariño, despierta- lo volví a intentar y esta vez abrió los ojos-. Ya estás bien, estás a salvo- le dije pero en su mirada solo veía miedo.
-Edward- Jasper apareció por la puerta, y noté como el cuerpo de Bella se tensaba-. Tiene miedo.
-Bella, no te va a pasar nada- la dije cuando volví mi vista a ella-. Tranquila- acerqué mi mano para acariciar su mejilla, pero antes de tocarla ella se encogió, mirándo mi mano con miedo-. Mi amor, ¿qué ocurre?- pregunté confundido.
-Edward, creo que deberías salir un momento- me dijo mi Emmett dejándo los paños encima de la mesa y asentí.
-Ahora volvémos- le dije a Bella y los tres salimos de la habitación y bajamos a la sala dónde todos nos esperában alrededor de la mesa-. Y bien... ¿qué ocurre?
-Bella tiene miedo- empezó Jasper-. Nos tiene miedo.
-¿A nosotros?- pregunté confundido-. Jasper, nunca nos a tenido miedo, ¿por qué ahora...?
-No a que seamos vampiros- me cortó-. Más bien diría que le tiene miedo a...
-¿Ah...?- pregunté impaciente. Todas las mentes de mi familia estaban bloqueádas.
-A los hombres- dijo y me quedé de piedra.
-Hijo es normal que tenga miedo- intervino Carlisle-. Con lo que le a sucedido...
-Ella ya pasó por algo así en dos ocasiones- dije enfadado-, y jamás a reaccionado de esta manera.
-Pero recuerda que siempre llegáste a tiempo para evitar que sucediera algo- me recordó-. Esta vez llegámos algo tarde...
-No, no puede ser. Mi Bella no puede tenerme miedo- dije más para mí mismo, mientras me levantaba de la silla y me paseaba por la sala revolviéndome el pelo.
-Ella necesita ayuda psicológica para poder superar esto- dijo Jasper.
-No, no, no- me negué a creer que ella estuviera tan mal.
-Edward, tienes que relajarte- dijo y me mandó olas de calma-, y tienes que aceptar que Bella no está del todo bien. Y es normal. A pasado por mucho. No solo lo que le acaba de ocurrir con Newton- gruñí al escuchar su nombre-; tienes que contar que también a pasado por mucho en las últimas semanas...
-Pero ella estaba bien- me dejé caer en la silla-, si hubiera estado mal lo hubiese notado.
-Quizás con lo sucedido todas sus emociones han estallado- dijo Alice.
-Oh puede que Edward tenga razón y lo único que le haya afectado sea lo de...- Emmett no dijo el nombre.
-Es una opción- dijo Carlisle de acuerdo-. De momento hay que revisarla, y creo que Edward serías el indicado para tener un acercamiento con ella- asentí.
-¿Y que hago para que confíe en mí de nuevo?- pregunté con miedo.
-Si te ganaste su confianza cuando le contáste lo que eras... no creo que tengas muchos inconvenientes ahora- dijo y no muy convencido me levanté para ir a mi habitación.
Antes de entrar llamé a la puerta, pero no obtuve respuesta, así que lentamente entré y pasé.
Bella seguía en la misma posición en la que la habíamos dejado -tumbada en la cama de lado-.
-Bella- dije bajito pero lo suficientemente alto cómo para que me escuchara. No quería asustarla-. ¿Cómo te encuentras?- caminé lentamente hasta quedar enfrente de ella. No me respondió-. Cariño- me puse de cuclillas para quedar a su altura-, sé que estás asustada, y te entiendo, pero necesito que sepas que yo siempre te voy a cuidar. Yo jamás te haré daño- la aseguré mirándo sus ojos. Esos ojos que ahora me miraban vacíos y perdidos-. Por favor mi amor, confía en mí- la supliqué y muy despacito llevé mi mano a su mejilla, y esta vez me permitió acariciarla-. Gracias.
-Edward- murmuró a través de la mascarilla.
-Estoy aquí- seguí acariciando su mejilla.
-Lo siento- sentí como sus lágrimas mojaban mi mano.
-No, no tienes que disculparte de nada. Soy yo el que siente no haber podido llegar antes- dije-. Pero te prometo que todo se solucionará.
-Tengo miedo- dijo y rápidamente quité mi mano de su mejilla-. No... estiró su mano lentamente para coger la mía-. De ti no. Siento haber reaccionado así.
-No te preocupes- entrelacé nuestros dedos y besé su mano.
-Tengo miedo de...- se quedó callada buscando las palabras correctas con las que explicarse.
-¿De los hombres?- pregunté.
-Sí- dijo en un susurro-, pero no a ti- aclaró rápidamente.
-Tranquila.
-Tengo frío- dijo y un pequeño temblor le recorrió el cuerpo.
Solté su mano para poder ir al armario y sacar una manta que le coloqué encima de las demás.
-Tienes fiebre- dije tocando su frente.
-¿Fiebre?, pero si no he cogído frío- dijo confundida.
-Es por el cambio de temperatura- expliqué mientras le colocaba los paños húmedos-. Cuando te encontrámos, Carlisle me advirtió de que tenía que tener mucho cuidado con el cambio de temperatura, ya que no sería bueno el contraste extremo, y aunque te abrigué cuando te traje a casa, al parecer no a servido del todo.
-¿Qué pasó después de que me encontrárais?- preguntó.
-Jasper y Rosalie prepararon todo aquí en casa, mientras que Alice y yo te traíamos. Llegamos, te quitámos la ropa y te metímos en la bañera en agua templada para poder ir bajándote la temperatura poco a poco. Después te estuve haciendo las curaciones, te hidraté la piel, y Carlisle te puso suero y oxígeno. Después llamámos al doctor Crount...
-¿El... el ginecólogo?- me cortó.
-Sí, necesitábamos saber lo antes posible los daños, así que te revisó- dije y ella se tensó-. Tranquila- volví a ponerme a su altura-, estuve presente toda la revisión, y fue muy profesional.
-¿Tú...?- dudó-. ¿Me viste...?- no pudo acabar la frase y un exquisito sonrojo apareció en sus mejillas.
-No, aislé totalmente su mente. No quería invadir tu privacidad y más sin tu consentimiento- aseguré seriamente, y ella asintió-. Bella tengo que revisar tus heridas y hacerte las curas- avisé-. Al menos las de la espalda, que tendrán que ser diárias.
-Vale- aceptó y fui a recoger todo lo necesario-. ¿Lo sabe Charlie?
-Sí, llegó cuando el doctor Crount te revisaba. Colócate bocabajo, por favor- dije ella obedeció. Me senté a su lado y levanté la parte de detrás de la camiseta para empezar a cambiar los vendajes y hacer las curas-. Le contámos lo que había ocurrido y le dimos tu diagnóstico- le conté-. De todas formas, dijo que hoy vendría lo más pronto que pudiera y en cuanto despertáras tendrías que contarle todo para buscar al culpable.
-¿Dónde está... él?- dijo.
-Está encerrado lejos de aquí- dije con los dientes apretado-. Emmett y Carlisle se ocuparon de todo- informé-. Bella- la llamé y ella giró la cara para mirarme. Cogí aire inecesáriamente-. No sé que te parecerá a ti, pero no pienso quedarme de brazos cruzados con todo lo que ese...- un gruñido salió de mi pecho- indeseable te ha hecho pasar; y nosotros...
-Lo váis a matar- dijo con voz tranquila.
-Sí- dije en un susurro.
-Hazlo- dijo decidída-. Sé que las cosas no se solucionan así, pero han sido ya dos veces las que me ha atacado, y estar encerrado no a servido de nada- una lágrima calló por su mejilla.
-No volverá- prometí y ella asintió.
-¿Qué le dirémos a Charlie?- preguntó.
-Que nunca viste la cara de tu agresor- dije-. Los demás han dejado todo listo para que la policía no encuéntre nada que relacione a...- no dije su nombre.
-¿Y qué haréis con él después?
-Lo harémos para que parezca un suicidio- dije y ella asintió.
Unos golpecítos en la puerta nos sacaron de nuestra conversación.
"Hijo, ¿puedo pasar?" me preguntó la voz mental de Carlisle.
-Bella, es Carlisle, ¿quieres que entre?, necesita revisarte- dije y ella lo pensó un momento para después asentir.
-No me dejes sola- pidió y yo bajé su camiseta, porque ya había acabado, y la cogí de la mano cuando ella se giró para quedar de lado.
-Nunca- prometí-. Pasa- dije y Carlisle entró con cuidado.
-Hola, Bella, ¿cómo te sientes?
Mi angel me miró y aunque intentába esconder su miedo, lo podía ver en sus ojos.
-No muy bien- dijo tan bajito que un humano no la hubiera escuchado.
-Tiene fiebre- le informé y él asintió.
-Pobablemente habrá sido por el cambio de temperatura- dijo-. Bella, tengo revisarte.
-Edward- mi angel me miró suplicante.
-Carlisle, ¿puedo hacerlo yo?- pregunté.
-No creo que haya ningún problema. Estás totalmente preparado para hacerlo- dijo-. Mira como va el tema de la deshidratación y vuelve a hidratarle la piel y los labios. Más tarde probarémos a darte comida sólida y dependiendo de como la aceptes te quitarémos el suero poco a poco- dijo y asentímos-. Parece que ya no necesita el oxígeno, pero compruébalo por si acaso.
-Entendido- dije.
"Suerte" me dijo en su mente y salió de la habitación.
-Lo siento- dijo Bella con la mirada en el suelo.
-Eh, no, no, no te disculpes de nada- levanté su barbilla.
-Me he comportado mal con Carlisle.
-Él te entiende y no te culpa de nada- la tranquilicé-. Ahora lo que importa es que estés bien, y te recuperes pronto- dije y ella asintió.
-¿Cuáles son los daños?- preguntó mientras que la revisaba pero no respondí-. Edward... quiero saber como estoy- dijo y cogí aire.
-Tienes varios golpes en la cara y el labio partido en dos zonas- empecé-. Los latigazos de la espalda no son muy profundos pero te van a doler durante varios días, y tengo que hacerte las curaciones todos los días. También tienes unas pequeñas quemaduras en las muñecas- asintió-. Y...- dudé y esperó a que continuara. Ella sabía de que zona iba a hablarle ahora- tienes desgarramiento muscular interno que tendrás que tratar con una crema que nos dio el doctor- asintió.
-¿Qué ocurre?- preguntó cuando me vio dudar.
-Pues... lo más extraño es que tu... bueno...- si fuera humano estaría sonrojado hasta las orejas- tu virginidad sigue intecta- dije del tirón y ella se sonrojó.
-Oh- se sorprendió para después darme una pequeña sonrisa-. Me alegro de que sea así.
-¿Te... te duele?- pregunté.
-Sí- agachó la mirada.
-Creo que ya no necesitas esto- dije y la quité la máscarilla-. Te dejaré a solas para que puedas ponerte la crema- dije levantándome-. Cuanto antes empieces a tratártelo, mejor- le entregué la pomada-. Llámame al acabar; debo hidratárte- la di un beso en la frente y salí de la habitación.
Hola! Bueno... este capitulo a sido algo intenso, sobretodo con todo lo que ha pasado con Bella.
El tema violento a sido algo que me ha costado mucho escribir, y probablemente no sea muy extremo, pero son escenas que no se explicar bien. Quizás os preguntéis porqué no he hecho que Mike viole a Bella, y bueno, es porque no quería dejarla con semejante trauma, y quería que siguiera siendo virgen, igual que Edward. Pero a parte de eso, es porque escenas en las que se implica el sexo (aunque en este caso sería obligado), no se escribirlas, aunque he leído muchas historias con lemmons de diferentes explicidades; a la hora de escribirlos me da más corte, y no se me da bien explicarlos, por eso el tema de la "violación" lo he hecho muy superficial. Así que lo siento si esperábais algo más explícito.
Muchas gracias a todas las que me seguís, me agregáis a favoritos, me comentáis, y a las que solo me leéis también gracias.
Sorry por las faltas que encontréis.
Espero que os haya gustado el capitulo y me dejéis muchos reviews.
Besitos =)
