BONES

-Hola, buenos días. Somos el Agente Especial Erik Linors, y la antropóloga forense, la Dra. Brennan. Gracias por permitirnos pasar.- dijo Linors mientras él y Brennan tomaban asiento en la oficina del jefe de cátedra de Genética en la facultad de Biotecnología. El hombre que tenían enfrente era de aproximadamente unos 50 años de edad, quizás más. Muy bien arreglado, con camisa, corbata, zapatos lustrados, cinturones costosos. Su escritorio estaba repleto de papeles. Sus paredes demostraban cada logro de su exitosa carrera, cada título, doctorado y las investigaciones realizadas que le habían otorgado premios. Brennan observaba cada una de ellas. El hombre parecía serio.

-El placer es mío, y por favor, ¡jamás no le permitiría el paso a un científico!- dijo mirando a la Dra. Brennan. Ella lo miró dejando de lado cada uno de sus logros.

-¿La sorprenden, Dra.?- preguntó el Dr.

-No…- contestó Brennan. Linors la miró con un gesto que le indicaba que "fuera amable y dijera que era un hombre muy exitoso". Ella lo miró molesta. –Quiero decir que no creo que sean sus únicos doctorados, ¿verdad?-

-Oh, veo que me conoce. No, no son los únicos, sólo algunos. Jajajaja… -dijo sonriendo muy fuerte. Ni Linors ni ella le encontraron la gracias, pero él rió. Ella lo miró algo molesta… (Estuvimos hablando de sinceridad y es un hipócrita con este hombre), pensó.

-Bien, Dr. Landhers.- empezó diciendo Linors. –Estamos aquí porque queremos saber si es posible que se nos diga en qué trabajos ha estado trabajando la señorita Karen Romanski.-

-No podemos darle ello, a menos que traiga consigo una orden.-

-No pensé que quisiera una orden. Escuche, estamos investigando un homicidio y sería muy bueno que nos facilitara la investigación, Dr.-

-¿Un homicidio? ¿La mataron?- preguntó estupefacto. Su rostro cambió paulatinamente, poco a poco fue adquiriendo una expresión de terror.

-¿Por qué se sorprende tanto? No es que esperemos que nuestros alumnos mueran, pero ud. es un hombre adulto, ya ha pasado por la muerte de otras personas, me imagino.- le dijo Brennan. Linors la miró como indicando que se callara. Ella lo fulminó con sus ojos y quedó claro que no quería que volviera a hacerla callar. Él no bajó su mirada de sus ojos indicándole que no lo asustaba. Al momento sonó el celular de Linors. Lo sacó de su bolsillo y miró quién llamaba. Se puso de pie. Brennan lo miró extrañada, debía ser un llamado muy importante para que hiciera aquello.

-Disculpe, la Dra. le explicará.- le dijo y salió fuera. Brennan lo siguió con la vista hasta que salió de allí. Le resultó raro.

-Bien, no me ha contestado.- le dijo ella. El Dr. dijo:

-Es que no lo puedo creer… Ud. no sabe lo amorosa que era esa chica, brillante, una mente brillante, prometedora, no puedo creerlo… teníamos muchos planes para con ella y su futuro en esta institución… Será una noticia muy penosa.-

-De hecho muchos de sus compañeros y profesores ya lo saben, el Agente Booth del FBI ya ha estado aquí, es raro que no se lo hayan dicho, siendo ud. el jefe de cátedra, ¿no le parece?- él la miró indignado.

-¿Ya lo sabían y no me lo dijeron? ¿Quiénes lo sabían?- Brennan pensó en no decirle que el profesor Muriundus era una de las personas que lo sabían y que se lo había dicho, pero recordó que quizás había violado a alguien, dadas las acusaciones de que había salido libre. Le molestó pensar que quizás si violó a alguien, y si no fuera así de todas formas diría la verdad:

-El profesor Muriundus de su cátedra sabía, es el único que sé que estuvo enterado del tema. Y algunos de sus compañeros.- el Dra. se puso furioso, se notaba en sus ojos.

-Ya veo…- fue lo único que dijo.

-Entonces, ¿nos ayudará? Queremos darle justicia a Karen, debe facilitarnos datos, por favor. Por ella.-

-No necesita convencerme. Ella estaba por entregar un trabajo de investigación que estaba llevando a cabo con su compañero Andrew Rembrandt y el Dr. que colaboraba con la investigación es el Dr. Muriundus.- Brennan alzó la mirada sorprendida al oír aquello. Estaba segura que el Dr. Muriundus no le había dicho aquello a Booth, sino él no le hubiera dicho que no era relevante para el caso.

-¿Y por qué, entonces, el Dr. no le avisó a Ud.?-

-No tengo idea, es lo mismo que me pregunto.-

-Bien, ¿podría decirme de qué se trataba?-

-¿La investigación?-

-Sí.-

-Mire, por lo general yo no sé qué es lo que investigan mis alumnos, a menos que ellos me lo comenten, pero la señorita Rumanski y el joven Rembrandt son dos mentes prometedoras muy allegados a la cátedra, así que en este caso sí lo sabía.-

-Pero ella no era estudiante de esta institución, ¿no?-

-Por supuesto que lo era, sino no estaría permitida a realizar investigaciones.-

-Pero en los datos obtenidos de la base de datos del Jeffersonian ella figura sólo como estudiante de la Universidad de Ingeniería Genética, no de la Universidad de Biotecnología.-

-Eso no puede ser, ella está como alumna regular en cada materia de esta universidad, y las ha aprobado a todas. De todas formas, no le alcanzaría el tiempo para estudiar ambas carreras, las dos son muy largas.-

-No es mi problema el tiempo, ni como lo organizaba, mi problema es que en la base de datos del Jeffersonian no figura como alumna de esta institución, por lo que me veo en la obligación de pedirle que me facilite los datos legales de su inscripción y cursado.-

-Yo no tengo nada que ver en esto, eso es problema de Rectorado. Tome el número de sus oficinas y vaya a hablar con ellos. Yo me encargo de mi cátedra y soy responsable de ella. Cada año para permitir la inscripción de nuestros alumnos a las materias corroboro personalmente que todo esté en orden, y su caso no fue distinto. Si me han pasado papeles falsificados no me tire la culpa, por favor.-

-No lo estoy haciendo…- dijo Brennan algo extrañada por todo lo que se había defendido en menos de un minuto. –De acuerdo, me estaba por decir en qué trabajaba.-

-¿Y su compañero?- preguntó el Dr.

-No cambie el tema… contésteme…- dijo ella y notó que Linors no había vuelto a entrar. Se preguntó por qué. Miró su reloj, hacía 10 minutos que había salido.

-Bien, ella y su compañero estaban trabajando- comenzó a decir Landhers –en una investigación referida a procesos metabólicos en relación con el desarrollo de cánceres por anomalías sobre los genes supresores de tumores.-

-¿Qué intentaban relacionar?-

-Karen tenía a su padre enfermo por un cáncer acidófilo, entonces estaba intentando encontrar la cura antes de que muriera.-

-Pero ese tipo de cánceres se puede contralar con incorporación de hormonas.-

-Sí, lo sé. Pero al parecer había un problema genético en el hombre que no permitía que se mantenga la homeostasis de su organismo regulada, y era más que ese cáncer…-

-Entonces la investigación era por un motivo personal.-

-No sé muy bien los detalles. Su amigo me lo comentó una vez.-

-¿Qué amigo?-

-Su compañero de trabajo.-

-Ya veo ¿Tendría su número para que lo contactara?-

-No estoy permitido a dar datos de mis alumnos a personas extrañas.-

-Vamos, sabe que soy científica. De todas formas estará alegre por el hecho de que sabremos qué le hicieron a su amiga.-

-De acuerdo. Tome.- le dijo y tomó una planilla con los datos de sus alumnos. Buscó el nombre de él y se lo pasó. -¡Oh! Acabo de recordar algo…-

-¿Qué?- preguntó Brennan.

-Tome, Andrew me había dado esto para que lo leyera, dijo que era importante, pero yo no le di mucha importancia porque debía ir hacer unos análisis…-

-¿Está enfermo?- preguntó Brennan mientras tomaba las hojas que le pasó.

-Sí, tengo cáncer.-

-Lo siento.- dijo ella. Su voz sonó fría para el hombre. Ella se lo dijo sin siquiera apartar la vista de esos papeles.

Comenzó a leerlos:

"… si el cáncer no es más que fallas en los mecanismos que controlan la proliferación celular y el crecimiento de las mismas, provocando un crecimiento exacerbado de estructuras orgánicas, entonces debo ser capaz de hallar una cura. El cáncer se produce por la mutación de dos amplias gamas de genes: Los genes supresores de tumores (GST) y los protooncogenes…" Brennan continuó viendo y vio que hablaba de su padre, aquella letra debía ser de Karen. Se preguntaba cómo Andrew había obtenido esos papeles tan personales de ella.

-¿Andrew y Karen mantenían una relación?- preguntó Brennan.

-¿Eh? No lo sé, no conozco las relaciones de mis alumnos.-

-De acuerdo.- dijo y continuó leyendo. Al instante se oyó un fuerte golpe contra la puerta del Dr. Ambos se pusieron de pie al instante. Brennan rogó que todo estuviera bien. (Genial, no tengo armas, no tengo Booth, no tengo Linors…) pensó.

-No se acerque…- le dijo al hombre y fue lentamente a hacia la puerta.

Sintió otro fuerte golpe y la voz de Linors se escuchó fuera:

-¿Qué está mal contigo? ¿Qué te pasa?-

-¡Pregúntame qué me pasa!- era la voz de Booth. Otro golpe de nuevo… Brennan no entendía nada. Abrió la puerta. El Dr. al instante vio cómo Brennan caía al suelo, su compañero encima de ella, y otra persona que no conocía, pero otro Agente del FBI, sobre ellos dos. Brennan al caer chocó una silla que cayó sobre el escritorio del Dr. y rompió unos papeles en los que trabajaba. Linors empujó a Booth de encima de él con sus piernas y lo tiró contra la computadora que se encontraba sobre una mesita. Por supuesto, Booth al chocar la tiró, ésta se rompió, y en realidad… toda la oficina del Dr. Landhers quedó un desastre.

Brennan los fulminaba con la mirada a los dos. Linors se puso de pie respirando rápidamente. Booth se estaba tocando la cabeza, pues se había golpeado, y el Dr. estaba paralizado decidiendo si era lo mejor echarlos a las patadas o escuchar una explicación. Estaba furioso.