Hola bellezas espero que esten bien
Diclamier: La historia pertenece a Nora Roberts y los personajes a Stephanie Meyer
Capitulo 34
Cuando se hicieron todos los preparativos para que Garrett se reuniera con los hombres de Husad con el fin de que lo trasladaran a las montañas, Kate se sintió desgarrada en dos direcciones. Por un lado quería que encontrara a Eleazar, que lo viera, que volviera y le dijera que su hermano y su sobrina estaban bien y que había dado con un modo sencillo y seguro de liberarlos.
Pero debido a que sabía que no existía modo seguro y sencillo, quería decirle que no fuera, que no se arriesgara a que lo mataran o lo capturaran. Era bien consciente de que si no hubiera interferido en su vida, Garrett habría pasado esas últimas semanas tomando el sol de México. Lo que le pasara a partir de ese momento era responsabilidad suya. Cuando intentó explicarle lo que sentía, él la cortó.
-Jamás alguien ha sido responsable de mis actos, cariño. Sería una estupidez que tú empezaras ahora.
Cuando hicieron el amor, fue con una locura serena, una desesperación contenida que hablaba de lo que ninguno de los dos había pronunciado en voz alta. Esa podía ser la última vez. Quería suplicarle que le hiciera promesas, pero se conformó con la luz de la luna y caricias ásperas. Garrett quería hacerle una promesa, pero se conformó con su calor y generosidad.
Iría al cuartel general que Husad tenía en las montañas y volvería con Eleazar y Caitlin Denalt. O no regresaría.
Escuchó la respiración tranquila de Kate. Agradecido, pensó que no experimentaba ninguna pesadilla. Todo habría terminado en uno o dos días. Entonces ella podría regresar a su vida en Nueva York, a su instituto, sus experimentos. No habría necesidad de pesadillas una vez que su mundo hubiera recuperado el orden.
Le acarició el pelo con suavidad, queriendo tocarla pero no despertarla. Jamás le había preguntado en qué consistía su trabajo. Ello lo habría acercado un paso más a ella. Intentó imaginarlo en ese momento. Kate creía realmente que podía cambiar el mundo con el conocimiento, la lógica y la ciencia. Quizá era positivo que se negara a ver la dura realidad de que nada cambiaba jamás. La lobreguez de esa verdad le quitaría algo, como se lo había arrebatado a él. Quería recordarla tal como era, fuerte, ingenua, llena de esperanza.
No sabía cómo decirle lo que había significado para él, lo que podrían haber representado el uno para el otro si él hubiera sido distinto. Por eso apartó la mano y la dejó dormir.
Pero ella estaba despierta. Pensó que si Garrett no podía dormir, quizá consiguiera descansar si le ofrecía tenerlo en sus brazos. No obstante, cuando lo oyó alzar el teléfono, se quedó quieta.
El habló en francés, sin que ella pudiera entender nada, y luego guardó silencio Mientras esperaba, Kate lo oyó encender una cerilla.
-Aquí Cullen, número 8372B. Pase esta llamada a París o Nueva York, código tres, fase doce.
Necesitaba realizar la llamada, aunque sabía que iba en contra de las reglas cuando se hallaba en una misión. Que pasara por París la aseguraría. Sabía que el teléfono no estaba pinchado, y si Kendesa rastreaba sus llamadas solo descubriría que Cabot había llamado a París. A partir de ahí, estaría protegida.
En ese momento únicamente le cabía esperar que ella estuviera en casa.
-Hola.
-Alice -el sonido de la voz de su hermana hizo que sonriera-. ¿No tienes actuación esta noche?
-¿Garrett? ¡Garrett! -su risa veloz y contagiosa borboteó más allá de los océanos y los kilómetros-. ¿Cómo estás? ¿Dónde estás? Me preguntaba cuándo iba a recibir mi llamada casi anual. Me alegro tanto de oír tu voz. Hay tanto que contarte. ¿Te encuentras en Nueva York?
-No, no estoy en los Estados Unidos. Me encuentro bien. ¿Cómo está la estrella de Broadway?
-Muy bien. No sé qué va a hacer el teatro cuando anuncie que me tomo un año sabático.
-¿Un año? ¿Withlock y tú se van a dedicar a viajar?
-No... No sé, quizá. Garrett, voy a tener un bebé -su entusiasmo electrizaba las líneas-. En seis meses y medio. De hecho, me van a realizar algunas pruebas, porque da la impresión de que será más de uno.
«Un bebé». Garrett pensó en la enana delgada que siempre había dado la impresión de guardar más energía que la que una sola persona tenía derecho a poseer. Era una adolescente la última vez que la había visto. Y en ese momento... un bebé. Pensó en Bella y en sus hijos, los sobrinos a los que nunca había visto.
-¿Estás bien? -deseó más que nunca poder tomarle las manos y verla con sus propios ojos.
-Jamás he estado mejor. Oh, Garrett, ojalá pudieras venir a casa, aunque solo fuera por un rato, y conocieras a Jasper. Es tan magnífico, tan estable. No sé cómo me tolera. Y Bella va a tener su bebé dentro de unos meses. Deberías verla, No puedo creer lo hermosa y satisfecha que está desde que se casó con Edward. Los niños crecen como juncos. ¿Recibiste las fotos que te envié?
-Sí -había memorizado las caras de los hijos de su hermana y luego había destruido las fotos. Si algo le pasaba, no quería tener nada que pudiera llevar hasta su familia-. Son unos chicos guapos. El pequeño parece un rompecorazones.
-Porque se parece a ti.
Su hermana no podía saber lo mucho que lo sacudió el comentario. Cerró los ojos un momento y rememoró su rostro. Alice tenía razón, desde luego. Los lazos familiares podían ser tenues, casi invisibles, pero eran fuertes.
-¿Sabes algo de Rosalie?
-Esa es la gran noticia -Alice hizo una pausa para conseguir un impacto dramático-. La hermana mayor se va a casar.
-¿Qué? -pocas veces lo podían sorprender, pero a punto estuvo de atragantarse con el humo que había aspirado-. ¿Quieres repetirlo?
-He dicho que Rosalie, mujer fatal y estrella de los escenarios y de la pantalla, ha encontrado a su pareja. Se va a casar dentro de un par de semanas. Queríamos comunicártelo, pero no sabíamos cómo ponernos en contacto contigo.
-Sí. He estado... -miró hacia donde Kate yacía quieta-... ocupado. Así que Rose va a casarse. Me gustaría conocer al novio -musitó.
-Es perfecto para ella. Duro y lo bastante cínico como para mantener a Rosalie a raya. Está loca por él. Al parecer había un escritor que había desarrollado una obsesión peligrosa por ella. Bueno, para resumir, nuestra hermana contrató a Emmett como una especie de guardaespaldas, y cuando todo se solucionó, se puso a hacer planes de boda.
-¿Se encuentra bien?
-Mejor que bien.
Quería profundizar más. Podría utilizar sus contactos y fuentes para averiguar los detalles que no aportaba Alice. Pero tendría que esperar hasta regresar de las montañas... si es que volvía.
-Garrett, sabes lo mucho que significaría si pudieras asistir a la boda. Ha pasado mucho tiempo.
-Lo sé. Y sabes que me gustaría volver a verlos, pequeña, a todos, pero no se me da bien el papel de hijo pródigo.
-No tiene por qué ser así -sabía que no debía presionarlo, pero algo le decía que quizá no volviera a tener otra oportunidad-. Las cosas han cambiado. Todos hemos cambiado. Mamá te echa de menos. Todavía tiene la cajita de música que le enviaste desde Austria, y papá... -titubeó, porque era un terreno más resbaladizo-. Papá daría cualquier cosa por volver a verte. No lo reconoce, sabes que no puede, pero lo veo cada vez que se menciona tu nombre. Garrett, cada vez que logramos reunirnos, hay un vacío. Tú podrías llenarlo.
-¿Mamá y papá siguen de gira? -preguntó, conociendo ya la respuesta, pero quería cambiar de conversación.
-Sí -Alice contuvo un suspiro. El hijo era tan obstinado como el padre-. Van a aparecer en la televisión pública. Bailes folclóricos, música tradicional. Papá está en el paraíso.
-Apuesto a que sí. ¿Está... está bien?
-Juro que cada año que pasa se lo ve más joven. Si tuviera que dar una definición, diría que la música es la fluente de la juventud. Todavía es capaz de bailar como un adolescente. Ven a verlo por ti mismo.
-Veremos cómo van las cosas. Escucha, dile a Rosalie y a Bella que he llamado. Y a mamá.
-Lo haré -sabía que pronto iba a cortar-. ¿Puedes decirme dónde estarás?
-Te lo haré saber.
-Garrett, te quiero. Todos te queremos.
-Lo sé -quiso decir más, pero sabía que no quedaba nada-. ¿Alice?
-¿Sí?
-Suerte.
Colgó, pero no regresó a la cama en largo rato.
algun review? jeje a poco no estuvo interesante el capi jeje
